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corte quiere la verdad


En varias de sus decisiones recientes la Corte Suprema ha defendido la necesidad de que se conozca toda la verdad sobre el paramilitarismo. Políticos que pueden terminar juzgados como jefes paramilitares y la creación de una Comisión de la Verdad tipo Argentina o Sudáfrica son un timonazo de la Corte Suprema al proceso de Justicia y Paz.
Colombia. En diciembre de 1961 Adolf Eichmann fue condenado a muerte por Israel. A pesar de que era un burócrata del departamento de inmigración, cuya misión era despachar trenes, y de que nunca disparó un arma, tuvo que enfrentar un juicio histórico por delitos de lesa humanidad cometidos por los nazis. Sus jueces, como ya lo habían hecho los de Nuremberg, acogieron una tesis que surgió justamente del holocausto judío: la de la responsabilidad mediata de los miembros de la cúpula de un aparato de guerra o criminal (que en el caso nazi era el Estado) en los crímenes atroces que cometen sus subordinados.
Esa tesis es la que acaba de acoger la Corte Suprema de Justicia y que tiene profundas implicaciones para los procesos de para-política. Los magistrados anunciaron que a los congresistas a quienes se les pruebe que hacían parte de la cúpula de organizaciones armadas, bien sean guerrilleras o paramilitares, pueden ser acusados de los delitos de lesa humanidad que cometieron los combatientes rasos de esos grupos.
Eso implicaría, por ejemplo, que una persona como Eleonora Pineda, que ha reconocido ser del brazo político de las AUC en Córdoba, no sólo tendría que responder por concierto para delinquir, delito que le da hasta cinco años de cárcel, sino que se le podrían imputar las masacres, desapariciones forzadas, torturas, desplazamientos y otros crímenes, y que su condena se podría elevar a 60 años. Obviamente la sentencia no es retroactiva y Pineda ya está condenada y libre. Pero muchos otros congresistas siguen siendo investigados por la Corte y por eso ha suscitado tanta controversia este nuevo giro en su enfoque jurídico.
Muchos observadores consideran que esta decisión es un ’jab’ de la Corte a la quijada del gobierno, pues los congresistas investigados son todos uribistas, y algunos de la entraña del Presidente, como su primo el ex senador Mario Uribe.
Hay un elemento que parece haber incidido seriamente en el giro de la Corte, y es el mensaje que dejó el Fiscal de la Corte Penal Internacional Luis Moreno Ocampo el año pasado, cuando estuvo en Colombia. En esa ocasión quedó en evidencia que el temido fiscal internacional estaba preocupado por que los políticos y congresistas colombianos vinculados a crímenes de lesa humanidad o de guerra terminaran siendo juzgados apenas por concierto para delinquir. Adicionalmente, esta idea de la responsabilidad mediata ya ha sido acogida por las Cortes de casi todo el mundo. Con este argumento fue condenado el ex presidente de Perú Alberto Fujimori a 25 años por masacres y torturas que cometieron sus subordinados. En Estados Unidos, con una sentencia de similar espíritu, fue condenado ’Simón Trinidad’ por el secuestro de tres norteamericanos, cometido por un frente que no estaba bajo su mando. Y en Colombia esta doctrina se inauguró cuando la misma Corte Suprema condenó a todo el Comando Central del ELN por la masacre de Machuca, perpetrada por sus hombres.
Pero el viraje de la Corte no quiere decir, ni mucho menos, que todos los congresistas investigados terminen involucrados en crímenes de lesa humanidad. De hecho puede resultar muy excepcional que se demuestre que un político hacía parte de la cúpula de un bloque de las autodefensas, y en cambio lo que con más frecuencia pudo haber ocurrido es que hubo pactos o acuerdos de gobernabilidad, o relaciones de complicidad indirecta. El gran desafío probatorio para la Corte será demostrar cuando un político hace parte de la cúpula del paramilitarismo y su estructura orgánica.

Comisión de la Verdad
Pero el revolcón de la Corte no termina ahí. Los magistrados volvieron a poner el dedo en la llaga en los procesos que se les siguen a los ex paramilitares. Primero, cuando anularon la única sentencia que se había producido contra un paramilitar en los tribunales de Justicia y Paz, la del ’Loro’. La misma Corte había autorizado que se fuera juzgando parcialmente a los desmovilizados. Pero en julio pasado se echó para atrás y le dijo a la Fiscalía que no podía imputar delitos de manera individual ni aislada, sino que se tienen que producir sentencias que permitan ver que los crímenes eran sistemáticos y, en el fondo, que permitan ver cómo funcionaba todo el apartado de poder en sus dimensiones políticas, militares, económicas y sociales.
Esa decisión quedó ratificada el lunes pasado con la sentencia que anula también la formulación de cargos de Gian Carlo Gutiérrez, otro paramilitar. Esta vez, la Corte insta a los tribunales de Justicia y Paz para que se hagan juicios colectivos y completos. Aunque la decisión cayó muy bien entre organizaciones de juristas y de víctimas, que creen que así se podrá conocer la verdad que ha sido tan esquiva en las versiones libres, en la Fiscalía hay preocupación.
Muchos fiscales todavía no entienden qué quiere decir exactamente la Corte, y creen que los magistrados están actuando con una dosis muy alta de idealismo, pues es prácticamente imposible hacer un solo juicio para casos como el Bloque Norte en el que se han documentado 26.000 delitos cometidos en 20 años.
Si se tiene en cuenta que son 19 bloques, entonces nunca habrá una sentencia. Muchos temen que Justicia y Paz termine en un laberinto sin salida o que los procesos terminen siendo menos expeditos que en la justicia ordinaria. De hecho mientras en Justicia y Paz no hay una sola sentencia, en la justicia ordinaria se han aclarado más de 1.000 hechos, con igual número de sentencias, gracias a las confesiones de los ex paramilitares. Esto es una enorme paradoja, pues se supone que la justicia transicional debe ser más expedita.
Pero a la Corte no le preocupan tanto los tiempos de los procesos judiciales como el hecho de que la verdad sobre lo que ocurrió con el paramilitarismo se esté embolatando. De hecho, con el argumento de preservar la verdad, la Corte suspendió las extradiciones de paramilitares y guerrilleros, y ahora pide que la Fiscalía no le tome una foto al árbol, sino al bosque.
Los magistrados de la Corte son conscientes de que los procesos judiciales tienen muchas limitaciones para mostrar el mapa completo, y por esta razón le pidieron al gobierno crear una Comisión de la Verdad, como un mecanismo complementario a los que ya existen. Incluso dicen que habría que tomar como base el Grupo de Memoria Histórica, que está trabajando un informe general que se conocerá en 2011 y que tiene varios casos emblemáticos, dos de los cuales -Trujillo y El Salado- ya se han terminado.
Frente a esta audaz propuesta, hay personas que, a pesar de que valoran la importancia de la verdad, creen que crear una Comisión en este momento puede resultar contraproducente. Eduardo Pizarro, de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, cree que es inconveniente mientras el conflicto siga vivo, pues podría generar mayor violencia. "No quememos una futura comisión con una de carácter parcial". Otros como Gonzalo Sánchez, coordinador del Grupo de Memoria Histórica, piensan que aunque no hay clima político para crear en este momento una comisión de esta envergadura, es sano plantearse el debate, porque en Colombia los ciclos de violencia no tienen finales claramente definidos. "Eso lo veo como un grito de angustia de la Corte que siente que la vía judicial no está dejando ver los contextos", dice Sánchez.
Pero si bien los argumentos jurídicos de los magistrados en sus últimas decisiones son creíbles y pretenden corregir fallas que han surgido en la práctica en el proceso de Justicia y Paz, el giro en esta jurisprudencia ha sido leído con suspicacia. Especialmente porque estas tesis no se asumieron al comienzo del proceso sino ahora, cuando hay mayor polarización. En el gobierno y muchos sectores políticos se creía que había empezado el declive de la para-política, y que los juicios de los paramilitares ya se habían agotado, en la práctica la Corte los está reinventando.
Mientras tanto, entre los colombianos se mantendrá seguramente la tensión que nunca se ha podido resolver entre quienes piensan que el país debe desnudar todas sus heridas para seguir adelante, y quienes de manera más pragmática creen que es mejor echarle tierra a esos temas tan difíciles y mirar al futuro.

27 de septiembre de 2009
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condenas por bombardeo aéreo


Condenan a militares por bombardeo que mató a 17 personas. La acción ocurrió en 1998 en una operación contraguerrilla en la que participaron de forma indirecta militares estadounidenses.
Bogotá, Colombia. A penas de prisión de 31 años y ocho meses fueron condenados dos militares colombianos que hace casi 11 años bombardearon un caserío del este del país y provocaron la muerte de 17 personas, entre ellas seis menores de edad, de acuerdo con documentos judiciales difundidos el sábado.
Según la providencia condenatoria del juez 12 penal del circuito de conocimiento de Bogotá, Martín Leonardo Suárez, los tenientes de la Fuerza Aérea Colombia (FAC) César Romero y Johan Jiménez son probados responsables de los delitos de homicidio y lesiones personales. Aparte de los 17 civiles muertos, también hubo 18 lesionados.
También fue condenado a 72 meses de prisión el técnico Héctor Mario Hernández, cuya responsabilidad en los hechos --según el juzgado-- fue culposa o accidental.
En la mañana del 13 de diciembre de 1998, Romero, Jiménez y Hernández abordaron un helicóptero de la FAC para tratar de abatir a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y, "omitiendo distinguir entre civiles y combatientes, lanzó un dispositivo cluster compuesto por seis bombas de fragmentación, cuando circundaba la zona urbana de Santo Domingo", un caserío del departamento de Arauca y ubicado a 390 kilómetros al este de Bogotá.
En la sentencia condenatoria, de 82 páginas y conocida por la AP, al juez Suárez le llamaron la atención dos frases pronunciadas por un militar estadounidense que apoyaba la operación y que fueron expuestas en la audiencia pública que se celebró hace poco más de un mes: "¡Jesucristo! Está disparando sobre civiles" y "¡no dispare!".
En varias oportunidades el juez Suárez les pidió a las autoridades de Estados Unidos que permitieran que dos oficiales de ese país que estaban apoyando la operación militar declararan en el proceso en calidad de testigos. La respuesta, sin embargo, siempre fue negativa.
"Es inocultable que toda la operación fue realizada con tal ímpetu que, por momentos, se perdió el control de la misma", dice la sentencia condenatoria, que tiene fecha del jueves 24 de septiembre pero que sólo se conoció hasta el sábado".
El juzgador, igualmente, dio la orden de enviar a prisión a los tenientes Romero y Jiménez, quienes en la actualidad gozaban del beneficio de la libertad provisional. El técnico Hernández, mientras tanto, cumplirá la condena en su casa.
Si la sentencia condenatoria de juez Suárez es apelada, el caso en segunda instancia lo conocerá la sala penal del Tribunal Superior de Bogotá.

27 de septiembre de 2009
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das espiaba a políticos y jueces


Ex director del DAS, Andrés Peñate, niega haber llevado información de seguimientos a Casa de Nariño. Las interceptaciones ilegales a políticos y periodistas realizadas en el 2006 se efectuaron desde las oficinas del DAS en Bogotá.
Bogotá, Colombia. El funcionario rechazó la versión del ex director de contrainteligencia, Jorge Lagos, quien afirmó que se reunió con funcionarios de la Presidencia para informarles los resultados de las chuzadas.
"En los 22 meses que fui director del DAS, Jorge Lagos no fue a la Casa de Nariño sin mi autorización ni con mi autorización. Las únicas reuniones que se hacían con altos funcionarios de cualquier rama del poder público siempre las hacía el director del DAS, o sea yo", dijo Peñate en La W.
"El presidente me dijo: yo no quiero que usted me venga aquí a traer chismes de políticos, ni de periodistas, ni de miembros de la oposición, ni de ONG, ni de magistrados, esa fue la primera instrucción que recibí de él", agregó Peñate.
"Estoy seguro que me vi con Jose Obdulio en innumerables ocasiones, pero para recibir indicaciones, ideas o sugerencias no, porque él no estaba en la línea de mando de la institución", explicó Peñate.
El ex director explicó que reenganchó en la institución al capitán Lagos porque el anterior director, Jorge Noguera, lo había sacado ante informaciones que en ese momento había en contra de algunos funcionarios.
"Varios de esos retiros fueron injustos e incorrectos porque se hicieron con personas que se opusieron al manejo que el doctor Noguera y algunos de sus subalternos le estaban dando a la entidad", aseguró Peñate.
Peñate añadió que a pesar de tener información de que Jorge Noguera había mandado a seguirlo a él entre otras personas, no tuvo pruebas para denunciarlo a la fiscalía.
"Lo que tenía era referencias de oídas... Las carpetas y los expedientes que había, la información que yo recogí de diversas fuentes es que se había destruido toda información del trabajo ilegítimo que había realizado inteligencia contra el viceministro Andrés Peñate, entonces no tenía prueba documental".

’Chuzadas’ del DAS en el 2006 Salpican a Peñate
El nuevo escándalo --tres conversaciones interceptadas en las anteriores elecciones presidenciales-- llevó al Gobierno a ofrecer, por primera vez, una millonaria recompensa.
Se le pagarán 200 millones a quien delate ante la justicia a los responsables de los seguimientos ilegales. Una de las llamadas interceptadas fue al entonces candidato presidencial del Polo Carlos Gaviria.
Las interceptaciones corresponden a la época en la que Andrés Peñate fue director del DAS.
El miércoles, el hombre que encabezó la depuración del organismo tras la infiltración paramilitar en tiempos de Jorge Noguera tuvo que admitir que esa tarea se quedó a medias y pidió públicamente perdón por no haber podido evitar esa situación.
"Me siento defraudado, decepcionado y devastado", le dijo ayer a EL TIEMPO el ex director del DAS Andrés Peñate.  Agregó que: ’Esto (las interceptaciones) significa que todo lo que trabajé para el control de la entidad resultó insuficiente, además porque me nombraron para darle garantías a la oposición’.
Peñate aseguró que ni él ni el Gobierno estaban al tanto de seguimientos a políticos y periodistas en plena campaña presidencial, pero señaló públicamente a uno de los pocos directores de Inteligencia de los últimos cinco años que no habían salido salpicados por los escándalos del DAS: Carlos Arzayús.
Dijo que era Arzayús quien decidía el manejo de los equipos de interceptación y que debía explicar lo que se hizo con ellos en el 2006.
Se trata del mismo funcionario que, como lo reveló EL TIEMPO esta semana, fue hasta hace pocos días uno de los más destacados miembros de la Fiscalía, a donde llegó después de seis años en el DAS, y cuyo nombre acaba de aparecer en la investigación por seguimientos ilegales. Arzayús estuvo en uno de los grupos secretos que realizaban inteligencia para ’neutralizar’ supuestas amenazas políticas al Estado: el cuestionado G-3. Por esas actividades, la propia Fiscalía evaluaba una investigación en su contra, que ahora parece fija tras los señalamientos de Peñate.
Finalmente, el ex director del DAS dijo que quiere saber quién dio las instrucciones para que se hicieran los seguimientos, interceptaciones telefónicas, y quién era el usuario de la información. ’Yo personalmente supervisaba toda la información del DAS que salía para el Gobierno y nunca estuvo esto, así que me lo ocultaron, de ser ciertas. Me siento en la obligación de pedirle disculpas al pueblo colombiano y estoy ansioso de acudir a los organismos de control. Es mi obligación y como ex funcionario soy el primer interesado en que esto se aclare’, concluyó.
Esta semana, el fiscal Mario Iguarán ordenó investigar por homicidio a Gian Carlo Auque D’Silvestri, secretario general del DAS en la época de Noguera y quien ejerció como encargado de la Dirección de Inteligencia casi dos años. Y por el último escándalo, el de los seguimientos a magistrados y periodistas, la Fiscalía ya escuchó en interrogatorio al ex director de Contrainteligencia Jorge Lagos. Lo propio se hará con su jefe directo, Fernando Tabares.

Difícil Rastreo
La Casa de Nariño ofreció ’hasta 200 millones de pesos’ por información sobre los que llamó ’funcionarios inescrupulosos que estuvieron enquistados en el DAS’. Es una de las medidas más duras tomadas desde que estalló el escándalo por seguimientos ilegales en el organismo de seguridad, que deja ya cerca de 40 funcionarios relevados desde febrero.
Por su parte, el fiscal Mario Iguarán anunció que la justicia colombiana dará beneficios penales a los funcionarios y ex funcionarios del DAS que entreguen interceptaciones ilegales.
Iguarán confirmó que en la investigación por los seguimientos ilegales a magistrados no se ha podido encontrar material físico de las llamadas ’chuzadas’ y señaló que conversaciones como las reveladas por La FM prueban ’que del DAS se sacó material con el fin de destruir las pruebas de lo que allí estaba pasando’.
El Gobierno dice que ’los debates y contradicciones los enfrenta de cara a la opinión’ y revivió una tesis que ya había esgrimido en octubre pasado, durante el escándalo por seguimientos ilegales al senador Gustavo Petro que terminó sacando a la entonces directora María del Pilar Hurtado: que los responsables tenían el ’evidente propósito de desacreditar al Gobierno’.
En las interceptaciones se usó un equipo móvil que, reconoció ayer el director del DAS, Felipe Muñoz, va a ser mucho más difícil de rastrear que las plataformas fijas a las que ya ha tenido acceso la Fiscalía y en las que hasta ahora no se han encontrado registros concretos de las ’chuzadas’ a magistrados, especialmente de la Corte Suprema de Justicia. El aparato es uno de los siete equipos móviles utilizados en el DAS hasta hace tres meses. Ahora, con otros tres similares, está en desuso.
La FM dijo que las grabaciones fueron entregadas por ex detectives del DAS que se movían por toda la ciudad y que reportaban sus actividades a superiores que no identificaron. Según su versión, la lista de ’objetivos’ les llegaba por el mismo conducto, pero nunca quedó registro ni de esas listas ni de las operaciones.

Los ’Chuzados’ del 2006
Francisco Galán
Vicky Dávila
Jaime Dussan
Camilo Sánchez
Aurelio Iragorrri
Samuel Moreno
Antonio Navarro Wolf (Polo)
Chucho Piñacué (Polo)
Rodrigo Rivera
Jorge Robledo (Polo)
Pacho Rojas (Polo)
Camilo Sánchez
Álvaro Araújo
Jesús Bernal Amorocho
Javi Cáceres
Juan Fernando Cristo
Jimmy Chamorro (Polo)
Carlos Gaviria
Guillermo Gaviria
Andrés González
Bernardo Guerra
José Renán Trujillo
Luis Guillermo Vélez
Secretaria de Luis A. Ramos
Amigo de Telésforo senador
Senador Jesús Bernal
Tulio Zuluaga
Concejal Alfonso Prada
David Luna
Dr. Juan David Reinsertados presidencia
Wilson Borja
Presidencia de la República
Gustavo Petro
Sobrino de ’Raúl Reyes’
Darío Martínez
Rafa Pardo
Fabio Callejas
Min. Sabas
Gina Parody
Casa de Nariño
Fernando Caicedo
Aiced Córdoba
HH
Cura Hoyos
Alex López
Carlos Lozano
Jaime Caicedo
Jaime Serrano
Mayor Carrascal Catam
Meche Jorge William

27 de septiembre de 2009
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sospechan de procurador


Corte Suprema abre indagación preliminar contra el procurador. El magistrado Jaime Arrubla ordenó la investigación contra Alejandro Ordóñez por cambiar su fallo a favor del ministro Diego Palacio y del embajador Sabas Pretelt en el proceso de la ‘yidispolítica’.
Colombia. La Corte Suprema de Justicia abrió investigación preliminar al procurador general Alejandro Ordóñez, quien el pasado marzo absolvió al ministro de Protección Social, Diego Palacio; al embajador en Roma, Sabas Pretelt; y el ex viceministro Hernán Angarita; en el proceso que se les seguía en el escándalo de la ‘yidispolítica’.
El magistrado Jaime Arrubla ordenó la apertura de investigación, tras la demanda que instauró el representante Germán Navas Talero al procurador Ordóñez, por haber incurrido en posible prevaricato.
La base de la queja de Navas fue la investigación publicada por la revista SEMANA en el artículo "El fallo que no fue", donde se detalla que exactamente los mismos argumentos que el ex procurador Edgardo Maya utilizó para fallar contra los tres funcionarios del gobierno, fueron usados por Ordóñez para eximirlos de toda responsabilidad en el ofrecimiento de prebendas a congresistas, a cambio de su voto a favor de la reelección en el Congreso.
Las conclusiones del fallo de Maya eran fulminantes: "el servidor Sabas Pretelt de la Vega incurrió en una indebida participación en política partidista y para ello habría utilizado su cargo, función y jerarquía con el ánimo de influir y participar activamente en la discusión de la reforma constitucional con el único objeto de viabilizar la candidatura por reelección del Presidente de la República, Álvaro Uribe" .
Y agrega que "los ofrecimientos y el cumplimiento de los mismos habría puesto a los ministros y al viceministro (Hernán Angarita), sus funciones y su jerarquía al servicio de la señora Yidis Medina Padilla y su propio interés amparada en la contraprestación pactada por la decisión de voto del proyecto de interés para el gobierno".
Por el contrario, el fallo del procurador actual se dedica a mostrar las contradicciones en las que incurrió Yidis Medina (la congresista que junto con Teodolindo Avendaño dio una voltereta inesperada para favorecer la reelección) para descartar la mayor parte de las pruebas. Dice que Yidis decía en público que había votado a favor de la reelección porque le prometieron mayor inversión en su región, mientras que en privado decía que por puestos, no es posible saber a cuál de las dos Yidis creerle. Por lo tanto, concluye que hay una "duda razonable" y absuelve a Palacio y a Pretelt, no porque sean inocentes, sino porque no puede probar su culpabilidad.
Tan pronto termine la investigación preliminar, la Corte decidirá si abre un proceso disciplinario contra el procurador general, Alejandro Ordóñez.

26 de septiembre de 2009
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cadáveres en finca de paramilitar


Encuentran 17 cadáveres en finca de Carlos Castaño.
Colombia. Una comisión de agentes del CTI perteneciente a la Unidad de Justicia y Paz encontró los restos óseos de 17 campesinos en la finca La 35, la cual perteneció al ex jefe máximo de las Auc.
La Fiscalía presume que estas víctimas son campesinos que fueron asesinados hace 10 ó 12 años, por paramilitares del Bloque Bananero, al mando de Jesús Ignacio Roldán, alias ‘Monoleche’
‘Monoleche’ asesinó a Carlos Castaño el 16 de abril de 2004, por orden de su hermano Vicente (Castaño), debido a las negociaciones que el ex jefe máximo de las Auc adelantaba con la justicia de Estados Unidos
Los cuerpos hallados por el CTI estaban en la finca La 35, la cual está ubicada en el corregimiento El Tomate, en el municipio de San Pedro de Urabá, Antioquia, contó con el apoyo Batallón Vélez del Ejército.
Según el reporte de los investigadores, "los cuerpos de las víctimas presentan señales de tortura y fueron desmembrados". El proceso de identificación plena de las osamentas se adelantará en los laboratorios especializados del CTI en Pereira.

26 de septiembre de 2009
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prosigue juicio por represión ilegal


Declararon dos periodistas y el coronel Ballester. Pablo Feldman, editor de Rosario/12, expuso sobre las entrevistas al ‘Tucu’ Constanzo publicadas en este diario. Santoro, de Clarín, sobre un informe de inteligencia de la Operación México. Ballester detalló la doctrina de seguridad nacional.
[Sonia Tessa] Rosario, Argentina. "Eduardo Costanzo llegó a la redacción del diario en el invierno de 1992 y le pidió a la secretaria entrevistarse con un periodista. Lo atendió Reynaldo Sietecase, quien publicó por primera vez cuál había sido el destino final de los 14 prisioneros asesinados en La Intermedia", indicó el editor de Rosario/12, Pablo Feldman, en el juicio oral y público contra algunos de los responsables de la Quinta de Funes. En el público, dos familiares de esos prisioneros se tomaban la mano, afectados por el relato. Feldman se refirió en primer lugar a la entrevista que realizó el periodista José Maggi a Costanzo, en enero de 2008. Allí, el integrante de la Patota identificó el circuito de centros clandestinos de detención, así como sus responsables.
A Feldman le hizo dos preguntas el defensor oficial de Juan Daniel Amelong, Héctor Silvio Galarza, quien recibió continuos apuntes en voz baja de su defendido durante toda la mañana. La primera pregunta se refirió al pedido de contraprestación económica que, según había entendido el defensor de la declaración de Feldman, habría pedido Costanzo en 1992. Pero el editor de Rosario/12 aclaró que no hubo solicitud de dinero. La otra pregunta de Galarza fue cómo se concertó la entrevista entre Maggi y Costanzo.
En la mañana de ayer declaró también el presidente del CEMIDA, coronel Horacio Ballester, quien dio el marco general de las acciones que describió como "represión ilegal" de parte de las Fuerzas Armadas. Ballester se refirió a la doctrina de seguridad nacional, a la persecución ideológica y a las acciones tanto represivas como intimidatorias que quedaban a cargo de los "servicios de inteligencia". El militar, a quien le dieron la baja en 1971 por sublevarse contra la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse, puntualizó que las órdenes militares podían no cumplirse, como lo hicieron los integrantes del CEMIDA. Los abogados defensores plantearon algunas preguntas a Ballester. Galarza lo inquirió sobre su conocimiento de órdenes secretas posteriores a 1976, ante lo cual Ballester indicó que después de ser dado de baja no accedió a documentos clasificados. En ese sentido, el abogado querellante Álvaro Baella, del equipo jurídico de Hijos, dejó constancia de que el documento mencionado por Galarza no figuraba en la prueba del juicio, y por lo tanto la pregunta no tenía valor en el desarrollo de la audiencia. Antes, la fiscal Mabel Colalongo le había preguntado a Ballester si conocía el documento identificado con la sigla RC 9.1, que sí forma parte de la causa. "Sé de su existencia pero no lo conozco personalmente", indicó el testigo.
Además, el presidente de CEMIDA consideró que el 24 de marzo de 1976 no existía una "situación extrema" que justificara el accionar represivo, y advirtió además que las acciones contra lo que la dictadura llamó los "elementos subversivos" debió hacerse "siguiendo la legislación argentina y los tratados internacionales". La declaración de Ballester -quien se refirió a la doctrina francesa- dio pie a que Colalongo insistiera con el pedido de convocatoria a declarar como testigo a la periodista francesa Marie Monique Robin, quien realizó un documentado trabajo sobre la aplicación de los métodos franceses de la guerra de Argelia en el terrorismo de Estado argentino. Todos los abogados querellantes apoyaron este pedido, y la defensa manifestó su oposición. El Tribunal decidirá la semana próxima si convoca a la profesional francesa como testigo.
Ayer también declaró el periodista de investigación del diario Clarín, Daniel Santoro, quien el 20 de enero de 2008 publicó una nota a partir del documento obtenido por el periodista mexicano Carlos Osorio, donde se transcribe el testimonio de dos agentes de inteligencia argentinos en la Dirección Federal de México. Los interrogados ingresaron en enero de 1978 con nombres falsos. Manuel Pablo Funes era en realidad uno de los imputados, Juan Daniel Amelong, y Miguel Vila Adelaida era Carlos Laluf, uno de los prisioneros de la Quinta, que se encuentra desaparecido. Santoro recordó que el documento fue obtenido por su colega a partir de la ley de acceso a la información pública del Estado Mexicano.

24 de septiembre de 2009
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casos calientes vuelven a la suprema


Los magistrados juzgarán al ex embajador Salvador Arana, y los ex congresistas Mario Uribe y Álvaro ’El Gordo’ García Romero, quienes habían renunciado a su fuero para salirse del terreno de la Corte.
Bogotá, Colombia. En los últimos días, la Corte Suprema de Justicia reasumió tres de los casos más polémicos de parapolíticos: Mario Uribe (primo hermano del presidente Álvaro Uribe), Salvador Arana (ex embajador de Colombia en Chile) y Álvaro García Romero, uno de sus aliados políticos en Sucre.
El caso de Mario Uribe ha sido toda una ’papa’ caliente para investigadores, magistrados y fiscales, que han recibido toda clase de presiones por parte del Gobierno, porque se trata del primo hermano del presidente de la República y su más cercano aliado a lo largo de su carrera política.
Mientras que Arana fue embajador de Colombia en Chile y ’El Gordo’ García socio electoral en la primera campaña presidencial de Uribe Vélez en Sucre. 
A la fecha, los dos políticos sucreños se encuentran en etapa de juicio, mientras que la Fiscalía no definió si acusaba o no al ex senador antioqueño.
El ente acusador decidió devolver estos procesos a la Corte, a raíz de la nueva jurisprudencia que dictó la Sala Penal de esta corporación, la cual le permite reasumir los casos de congresistas que hayan renunciado a sus curules para evitar ser procesados por el Alto Tribunal.
La investigación por presuntos nexos con paramilitares contra Mario Uribe comenzó el 26 de septiembre de 2007, cuando la Corte Suprema lo llamó a indagatoria. La noticia tomó por sorpresa al presidente Álvaro Uribe en Nueva York, donde participaba en la Asamblea de Naciones Unidas. Desde allí dijo: "Como Presidente, debo apoyar a la justicia. Como persona, siento tristeza".
Desde entonces, cualquiera que tuviera el expediente del primo del presidente empezó a padecer las presiones.
Un mes después del llamado a indagatoria, la chispa se encendió cuando el magistrado Valencia dijo en una entrevista en El Espectador que el presidente Uribe, cuando lo llamó desde Nueva York, le preguntó por el caso de su primo Mario. La Casa de Nariño ripostó de inmediato, señaló a Valencia de no decir la verdad y, a renglón seguido, instauró una denuncia en su contra.
El contenido de la conversación no está claro, pero lo que si es cierto es que la denuncia penal contra el magistrado Valencia ante la Comisión de Acusación de la Cámara, aún no se resuelve.
Poco tiempo después de ser llamado a indagatoria por la justicia, Mario Uribe renunció a su calidad de congresista para evitar que la tenaza de la Corte Suprema lo siguiera apretando.
El ‘chicharrón’ del expediente Uribe le tocó a Ángela Buitrago, la fiscal que desenterró la investigación sobre los desaparecidos del Palacio de Justicia y que entre los pasillos del búnker es considerada como ‘de línea dura’. Sin embargo, el fiscal Mario Iguarán le reasignó el caso a Ramiro Alonso Marín Vásquez, un fiscal que reconocido por su seriedad que renunció denunciando que había recibido presiones para que precluyera al caso.
El 22 de abril de 2008 la Fiscalía ordenó su captura, por lo que Uribe Escobar intentó buscar asilo en la embajada de Costa Rica que fue negado por ser considerado improcedente y por lo tanto, se entregó a la Fiscalía. El 19 de agosto del mismo año fue dejado en libertad por orden del entonces vicefiscal Guillermo Mendoza Diago en medio de las controversias.
Desde entonces se ha esperado que la Fiscalía decide si lo llama o no a juicio, algo que tendrá que definir ahora la Corte Suprema de Justicia.

’El Gordo’ García y Salvador Arana
La Corte Suprema de Justicia reasumió también los casos contra el ex senador Álvaro García, también del partido Colombia Democrática que dirigía Mario Uribe, y contra el ex gobernador de Sucre y ex embajador en Chile del gobierno Uribe, Salvador Arana, ambos por vínculos con grupos paramilitares. 
Los dos casos habían terminado la etapa de juicio a mediados de abril de este año y estaban pendientes sólo para sentencia. Para ambos casos, tanto la Fiscalía como la Procuraduría habían solicitado al respectivo juez especializado la condena contra los políticos. Sin embargo, ahora con la decisión de la Corte, el Alto Tribunal tendrá en sus manos la responsabilidad de condenarlos o absolverlos. 
En la misma decisión, la Corte decidió devolver el caso del ex senador Ciro Ramírez a los juzgados especializados para que estos lleven a cabo el juicio contra el ex senador boyacense. Una vez terminado el juicio, el caso sería devuelto a instancias de la Corte.
En el caso de Salvador Arana, el pasado 22 de abril, la Fiscalía y la Procuraduría coincidieron al pedir una sentencia condenatoria contra el ex gobernador y ex diplomático de Sucre por considerar que hay méritos para encontrarlo responsable por la desaparición y homicidio del ex alcalde de El Roble (Sucre), Eudaldo Díaz, y la financiación de grupos paramilitares ubicados al sur del departamento de Sucre.  
La petición de la Fiscalía y la Procuraduría se hizo principalmente con base en los testimonios aportados por Sadys Enrique Ríos, Juan Pablo Viloría Flores y Jairo Castillo alias ‘Pitirri’, a quienes se les otorgó credibilidad por las acusaciones que hicieron contra Arana por sus vínculos con grupos paramilitares al mando del ex jefe paramilitar Rodrigo Mercado Peluffo alias ‘Cadena’.
Los testimonios de varios desmovilizados y ex jefes paramilitares como ‘Diego Vecino’, Salvatore Mancuso y ‘Ramón Mojana’ fueron descartados por la Fiscalía y la Procuraduría al considerar que tenían ‘mayor concordancia con los hechos y circunstancias’, los testimonios que se encontraron en contra de Arana.
Según la Procuraduría, el testimonio de ‘Pitirri’, ex guardaespaldas de Joaquín García –y actualmente asilado en Canadá-, fue también clave para el caso puesto que vinculó a Arana con la financiación de grupos paramilitares en Sucre, especialmente el Frente Mojana, y con la firma del ‘Pacto de Ralito’ en 2001.
Álvaro García. El pasado 16 de abril, el fiscal 26 de la unidad de Terrorismo solicitó la codena de García ante un juez especializado de Bogotá, al considerar que existen pruebas suficientes para condenar al político sucreñopor sus vínculos con grupos paramilitares en Sucre y como autor intelectual de la masacre de Macayepo, en el año 2000, y en el homicidio de una testigo electoral del municipio de San Onofre, en 1997.
Uno de los casos por los que pidió su condena fue como autor intelectual de la masacre de Macayepo, en el que el Fiscal aseguró que García fue cómplice y le colaboró al ganadero y paramilitar Joaquín García para que ejecutara la masacre con un grupo de paramilitares del frente Mojana de las Auc.
La fiscalía también pidió que se condenara a García Romero por el asesinato de Georgina Narvaez, maestra de San Onofre. El fiscal argumentó que el testimonio de alias ’Pitirri’ prueba que García se alió con paramilitar Salomón Feris Chadid alias ’08’- para asesinar a Narvaez, ya que ella fue testigo de un fraude electoral que permitió a Erick Morris, candidato de García a la gobernación de Sucre en 1997, ser elegido.
Desde finales de 2006, la Corte Suprema de Justicia investigaba al senador García por organizar, promover, armar y financiar grupos paramilitares. Las principales acusaciones en contra del entonces senador se basaban en el testimonio de Jairo Castillo Peralta alias ‘Pitirri’, quien trabajó como escolta del ganadero Joaquín García y del ex gobernador de Sucre Salvador Arana, y fue testigo de las reuniones de Salvatore Mancuso con políticos como Víctor Guerra de la Espriella, Salvador Arana, Miguel Nule Amín y el mismo Álvaro García Romero.

Ciro Ramírez. En abril de este año, el vicefiscal general de la nación, Guillermo Mendoza Diago, ratificó la acusación contra el ex senador Ciro Ramírez y lo llamó a juicio tras conocer unas conversaciones entre el ex congresista y Henry López Londoño, narcotraficante y paramilitar que se desmovilizó con el Bloque Central Bolívar de las Auc y que era conocido con el alias de ’Mi Sangre’.
El ex senador Ramírez ya había sido acusado por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia por el delito de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico y de promoción de grupos al margen de la ley. A pesar de que hay varios congresistas investigados por los vínculos con paramilitares, esta es la primera vez que un senador investigado por parapolítica también es vinculado a narcotráfico.
La conversación con alias ’Mi Sangre’ no fue la única que sostuvo el ex senador con narcotraficantes.
En 2006, la revista Semana tuvo acceso a varias horas de grabaciones efectuadas, entre abril y septiembre de 2005, por organismos de inteligencia antinarcóticos extranjeros en los que el nombre del político aparece en conversaciones que sostienen varios narcotraficantes y delincuentes. "La operación se diseñó para perseguir y arrestar una gigantesca banda de narcotraficantes vinculados con paramilitares, la cual actuaba en cinco países. Nuestra sorpresa fue muy grande cuando, durante los controles electrónicos a los teléfonos de los narcos, empezamos a oír que mencionaban al senador Ciro Ramírez. Lo más desconcertante fue cuando empezamos a oír al propio senador conversando con los narcos", dijo en ese entonces a Semana un agente de una de las agencias antidrogas que participaron en la investigación.

24 de septiembre de 2009
©verdad abierta 
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la masacre de alaska


Por masacre de Alaska son condenados administrativamente el Ejército y la Policía Nacional.
[José Alvear Restreto Restrepo] Colombia. Condenar administrativamente al Ministerio de Defensa (Ejército y la Policía Nacional) por su responsabilidad en el asesinato de 15 campesinos y las lesiones personales causadas a una persona más, ordenó el juzgado segundo administrativo de Buga en hechos ocurridos en las veredas de Alaska, Tres Esquinas, y la Habana, en el municipio de Buga departamento del Valle del Cauca, el pasado 10 de octubre del año 2001.
Así mismo determinó el juzgado, construir en el término de un año, en un lugar público de la vereda de Alaska, un monumento "apropiado y digno, para recordar tal masacre" con el fin de rendir un homenaje a las víctimas y familiares de estos hechos y a la vez construir memoria.
Para el Juzgado es claro que ni el Ejército Nacional, ni la Policía Nacional, "emprendieron las acciones correspondientes para prevenir violaciones a los derechos humanos", lo que "favoreció que los autores materiales pudieran huir en la más absoluta impunidad del lugar de los hechos"
En efecto, la masacre que fue cometida por miembros de estructuras paramilitares pertenecientes al Bloque Calima, ocurrió a escaso 15 minutos de donde se encuentra instalado el Batallón Palacé adscrito a la Tercera Brigada del Ejército Nacional y a 5 minutos de la estación de policía de la Magdalena donde permanecían policiales entrenados para operaciones de contraguerrilla.
Por esta masacre fue vinculado y detenido el pasado mes de mayo el ex comandante del Batallón Palacé, teniente coronel Jorge Alberto Amor Páez, a quien el jefe paramilitar del Bloque Calima, Hebert Veloza García, alias ‘HH’, antes de su extradición, acusara de ser la persona que facilitó la lista a Armando Lugo, alias ‘el Cabezón’, uno de los integrantes del Bloque, en la que se encontraban los nombres de las personas que posteriormente fueron asesinadas por éstos. Declaraciones que posteriormente confirmó y amplió en el proceso de justicia y paz.
Al teniente coronel Amor, igualmente se le sindica de coordinar y facilitar las actividades criminales del Bloque Calima, proporcionar vehículos para el transporte de sus miembros y recibir dinero de estas estructuras, según declaraciones tanto de Armando Lugo, alias ‘el Cabezón’ como de Yesid Enrique Pacheco alias ‘el Cabo’ quienes participaron en reuniones que Amor sostuvo con alias ‘el Tocayo’, responsable político y encargado de coordinar actividades con autoridades civiles y militares de la zona.
Así mismo fue condenado, a 40 años de prisión, el paramilitar Dairo Antonio Castaño, por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado el pasado mes de diciembre de 2006.
Para el Colectivo de Abogados ‘José Alvear Restrepo’ y para las víctimas, esta condena constituye un paso más en la lucha contra la impunidad, que además demuestra que las estructuras paramilitares se desarrollaron y consolidaron, como una estrategia de Estado, que con el apoyo de altas autoridades civiles, políticas y militares, perpetraron miles de crímenes de lesa humanidad, juicios de exterminio y destrucción de procesos organizativos para obtener el control político, económico, social y militar en muchas

La Masacre
Ese día, 10 de octubre del año 2001, miembros de estructuras paramilitares, pertenecientes al bloque Calima, arribaron al corregimiento de Tres Esquinas, y luego de seleccionar a ocho personas de la comunidad, procedieron a asesinarlas en total estado de indefensión.
Los paramilitares, posteriormente se dirigieron a los corregimientos de Alaska, y La Habana, jurisdicción del municipio de Buga, departamento del Valle, y sacaron de sus viviendas a hombres, mujeres y niños, a quienes obligaron a dirigirse a la zona aledaña del Colegio Agropecuario de Alaska.
Allí, una vez reunieron a un número considerable de la población, uno de los cabecillas ordeno que mujeres y niños se encerraran en cualquiera de las 30 casas del poblado.
Seguidamente, los miembros del Bloque Calima ordenaron a hombres y niños que hicieran una fila, y minutos más tarde empezaron a dispararles indiscriminadamente, asesinando a 16 víctimas más entre ellos varios niños.

24 de septiembre de 2009
©semana
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