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notarías a cambio de apoyos


Corte Suprema investiga 23 notarías que gobierno habría entregado a congresistas a cambio de apoyos. CAMBIO pudo establecer que el equipo de investigación conformado por la Corte y el CTI ha logrado que por lo menos cinco notarios empezaran a colaborar con las investigaciones.
Colombia. La solidaridad política y la complicidad entre Luz Yaneth Rojas Portilla, notaria 11 de Bucaramanga, y el senador Alirio Villamizar, vicepresidente del Directorio Nacional Conservador, se rompió el miércoles 19 de agosto, cuando Rojas fue interrogada por dos magistrados auxiliares de la Corte Suprema sobre la forma como había llegado al cargo. Inicialmente, la notaria Rojas contó que gracias a su buen manejo de la Notaría de Charta -a 41 kilómetros de Bucaramanga-, la habían trasladado a la capital santadereana y aseguró que ni su esposo, el alcalde de El Playón, ni su jefe político, el congresista Villamizar, habían tenido nada que ver con el ascenso. Sin embargo, el tono y la seguridad que demostraron los magistrados al formularle otras preguntas la llevaron a la conclusión de que sabían mucho más de lo que ella creía. Fue entonces cuando los nervios la traicionaron, prorrumpió en llanto y pidió un receso.
Iniciada de nuevo la diligencia, ya más calmada, Rojas dijo: "Es inútil mentir, voy a contarles toda la verdad". Entonces, los magistrados y el escribiente que copiaba la declaración en un computador portátil, oyeron su confesión: "Tenemos un acuerdo con el doctor Villamizar para partir por mitades lo producido por la Notaría". No tenía documentos a la mano para probarlo, pero aseguró que la esposa de Villamizar, Patricia, era la encargada de llevar las cuentas y de mantener contacto permanente con un contador que la visitaba con regularidad en el despacho para verificar los ingresos.
Fue entonces cuando los magistrados ordenaron a los miembros de la comisión de apoyo del CTI de la Fiscalía que registraran tanto la Notaría como la casa del senador Villamizar, en el condominio Lagos del Cacique. Cuando los agentes del CTI llegaron a la casa del congresista, los estaban esperando su esposa y uno de sus hijos, Danny, quien posteriormente fue motivo de escándalo por cuenta de un documento hallado en su residencia que demostraba que había recibido un subsidio no reembolsable por 496 millones del programa Agro Ingreso Seguro del Ministerio de Agricultura.
Como lo había advertido la notaria Rojas, la agenda de la señora de Villamizar fue pieza clave para demostrar la veracidad de su versión. En ella, la esposa del congresista no solo tenía anotados los ingresos mes por mes de la Notaría, sino los compromisos políticos adquiridos por su esposo a cambio de dinero. Uno de ellos, que deberá ser verificado, es un pacto que habría firmado con el actual alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas, para apoyar la campaña que lo llevó al cargo.
Aparte de la agenda, una sorpresa mayor se llevaron los agentes del CIT cuando descubrieron una caja fuerte empotrada en una pared, que el congresista, que acababa de llegar de urgencia de Bogotá, inicialmente se negó a abrir. En ella encontraron 700 millones de pesos y 25.000 dólares en efectivo. Villamizar no quiso responder entonces por el origen del dinero -dijo que lo haría en el momento debido-, pero lo cierto es que ni en sus declaraciones de renta ni en los extractos de sus cuentas bancarias los investigadores encontraron rastros de ese dinero.
Por lo pronto, la Corte Suprema anunció que llamará al senador a versión libre, y todo indica que si no es posible probar que la Notaría de Rojas hace parte de las prebendas ofrecidas por el Gobierno a congresistas a cambio de su apoyo a la reforma constitucional que permitió la segunda reelección de Uribe en 2006, deberá enfrentar un proceso por enriquecimiento injustificado.
El sorpresivo hallazgo en la residencia del senador Villamizar abre la puerta para que la Corte haga lo propio con otras 22 notarías sobre las cuales existen serias evidencias en el sentido de que fueron entregadas a congresistas a cambio de votos reeleccionistas.
El punto de partida de las investigaciones fue la declaración que rindió el ex superintendente de Notariado y Registro, Manuel Cuello Baute, ante la Sala Penal de la Corte en junio pasado.  Cuello dijo ante los magistrados que  cuando desempeñaba el cargo recibió presiones del Gobierno para crear notarías y entregarlas a los amigos del entonces ministro del Interior, Sabas Pretelt de la Vega. Según el ex superintendente, eran cuotas reservadas para los amigos de la reelección e inicialmente mencionó 70 notarías.
El testimonio de Cuello Baute coincidió en gran medida con el de la ex parlamentaria Yidis Medina, condenada por cohecho y en prisión domiciliaria. Medina aportó a la Corte un listado de por lo menos 10 notarías que, según ella, fueron entregadas por el Gobierno como contraprestación por favores políticos. Las más importantes están en Bogotá, Barranquilla, Manizales y Facatativá.
Por ejemplo, Medina sostuvo que se enteró de las negociaciones con la Notaría 2º de Facatativá, en la que fue nombrado el abogado Ignacio Cruz Cruz, al parecer cuota de la senadora Nancy Patricia Gutiérrez. De la misma forma, los magistrados investigan qué pasó en la Notaría 61 de Bogotá con la que, según versión de Yidis Medina, el Gobierno le pagó favores al congresista del Atlántico Alonso Acosta, con el nombramiento de la abogada Carla Ospina, el 10 de agosto de 2005.
También están en la mira de la Corte Suprema las notarías 6a. de Barranquilla, 1a. de Manizales, y 57, 66 y 36 de Bogotá, supuestamente entregadas a los congresistas Eduardo Enríquez Maya, Milton Rodríguez y Luis Humberto Gómez Gallo.
Un capítulo importante que va a explorar la Corte tiene que ver con la Notaría 13 de Bogotá, en la que fue nombrada Teresa Aguilar Rodríguez, supuestamente como cuota del ex senador Mario Uribe. Hace un mes,  Medina le dijo a CAMBIO que se enteró de ello porque estuvo en reuniones donde tocaron el tema: "Estuve en una parranda vallenata con Milton Contreras (ex funcionario de la Superintendencia de Notariado) y con la misma Teresa Aguilar, y allí se habló del asunto".
La Corte tiene pruebas adicionales que sustentan las declaraciones tanto de Cuello Baute como de Medina. Se trata de los decretos mediante los cuales fueron creadas decenas de notarías en 2005, precisamente en la época en que los representantes de la Comisión Primera de la Cámara aprobaron la reelección presidencial.
CAMBIO pudo establecer que el equipo de investigación conformado por la Corte y el CTI ha logrado que por lo menos cinco notarios empezaran a colaborar con las investigaciones, pues están convencidos de que su situación puede complicarse si no contribuyen a establecer la verdad.
En resumen, se sienten pasos de animal grande. La Corte no quiere dejar cabos sueltos y con pruebas irrefutables busca consolidar los casos y evitar sindicaciones que considera injustas de politización de la Justicia. La  Fiscalía y la Procuraduría, dentro de sus órbitas de acción, deberán actuar en consecuencia, sin chocar con la Corte Suprema, como ocurrió en el proceso de la ’Yidispolítica’. 

El Beneficio de la Duda para Villamizar
Pese a la aparente contundencia de los hallazgos hechos en la casa del senador Alirio Villamizar, tanto la Corte Suprema como la Procuraduría decidieron abrir indagaciones preliminares antes de tomar cualquier medida de fondo contra él. El procurador Alejandro Ordóñez, ha dicho que la presunción de inocencia prevalecerá hasta cuando las pruebas derroten al investigado, quien hasta ahora ha permanecido en silencio.
Sin embargo, fuentes del Directorio Conservador dijeron que Villamizar tendría cómo demostrar que el dinero hallado en la caja fuerte del congresista procede de actividades lícitas y que el hecho de que no hubiese sido incorporado a la corriente financiera se relaciona con el hecho de que él y un grupo de familiares y socios lo acaban de obtener para iniciar una inversión. Pero los testimonios en su contra parecen tener hasta ahora mayor peso que sus eventuales explicaciones.

31 de agosto de 2009
26 de agosto de 2009
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menos pobres y más indigentes


Modelo de Uribe: de una población de cerca de 46 millones de habitantes, 20,5 millones son pobres, e indigentes otros 8 millones. El modelo que Uribe defiende a sangre y fuego.
Bogotá, Colombia. Con la certeza de que nunca se sabrá cuál fue el comportamiento de la pobreza y la indigencia en 2006, y que muy probablemente ese hueco negro cubrirá 2007, el gobierno entregó las cifras de esos dos lastres sociales para 2008: 46 y 17,8 por ciento, respectivamente. Según las nuevas cuentas, 20,5 millones de colombianos son pobres y 7,9 millones, indigentes, cifras que, por cuestiones metodológicas, no admiten comparación con las que existían hasta junio de 2006, cuando la pobreza y la indigencia eran de 45,1 y 12 por ciento y que desde entonces no se sabía qué había pasado con ellas.
Comparada con 2005, la pobreza bajó 4,3 puntos, mientras que la pobreza extrema o indigencia aumentó 2,1 puntos, lo cual no deja de llamar la atención porque el crecimiento promedio de la economía en esos tres años fue de 5,6 por ciento, con un pico excepcional de 7,5 por ciento en 2007.
En ese trienio, la reducción de la pobreza y el incremento simultáneo de la indigencia "es un resultado extraño", comenta el decano de Economía de la Universidad de los Andes, Alejandro Gaviria, quien enfatiza que "estamos hablando de un periodo cuando la economía creció más en la historia reciente y vimos un aumento de la pobreza extrema, que es un resultado paradójico".
La explicación de bulto tiene que ver con el comportamiento alcista de la inflación desde mediados de 2006 hasta los primeros días del tercer trimestre de 2008, pero de manera determinante el aumento en los precios de los alimentos en el mismo periodo, que fue muy superior a la inflación total de los colombianos de ingresos bajos.
Las personas de menores ingresos dedican más de la tercera parte del gasto a la compra de alimentos, mientras que el gasto único de las que están en la indigencia es la alimentación.
Así, incrementos en los precios de dicho rubro tienen efectos negativos muy significativos en los pobres y, dentro de estos, en los indigentes.
Según la línea de pobreza oficial, son pobres los miembros de un hogar de cuatro personas que el año pasado acumulaban un ingreso mensual máximo de 1’086.000 pesos; si el ingreso percibido es inferior a 468.000 pesos, automáticamente quedan clasificados en la extrema pobreza.
Esteban Piedrahíta, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), que junto con el Dane, expertos independientes y el acompañamiento del Banco Mundial y la Cepal, integraron la Misión para el Empalme de las Series de Empleo, Pobreza y Desigualdad (Mesep), expresó su satisfacción por el descenso en las cifras de pobreza y su preocupación por "el repunte de la indigencia, aparentemente por las alzas en los precios de los alimentos".
Para el representante de la Cepal en Colombia, Juan Carlos Ramírez, "los aumentos en los precios de los alimentos empobrecieron más a algunas personas y las mandaron a la indigencia".

Pobres Resultados
No obstante las opiniones coincidentes en cuanto al impacto de los alimentos en los núcleos más pobres de la población, como telón de fondo aparece la política económica de las dos administraciones del presidente Álvaro Uribe iniciadas en 2002, a la que diferentes observadores, como la precandidata presidencial liberal Cecilia López, señalan de favorecer a los ricos.
Juan Carlos Ramírez demanda que la política económica debe responder más oportunamente a esas situaciones para contrarrestar impactos negativos como los señalados.
Mientras el decano de Economía de los Andes se extraña porque Familias en Acción no haya revertido el crecimiento de la pobreza extrema, Piedrahíta confía en que ese programa ayude a reducir las cifras de la indigencia.
Otro aspecto de fondo, ligado al del llamado modelo pro rico, tiene que ver con la desigualdad en la distribución del ingreso, hecho que Piedrahíta reconoce y que califica de preocupante.
Jorge Iván González, director del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID), de la Universidad Nacional y uno de los miembros de la Mesep, dijo que la distribución de los ingresos sigue siendo desigual y que "la política económica no ha hecho nada para reducir la concentración de la riqueza".
La afirmación anterior se sustenta en el indicador de Gini: 0,59 en el 2002; 0,57 un año después; 0,58 en el 2005 y vuelve a 0,59 en el 2008. Entre más cerca de cero esté el índice, mayor igualdad; más cerca de uno significa concentración del ingreso. Tristemente, comenta el director del DNP, el estancamiento de la distribución del ingreso es un fenómeno latinoamericano. La disminución de la pobreza, agrega, no se compadece con un aumento en la equidad.
Lo grave, es que la desaceleración de la economía, que trae consigo incremento de la desocupación y el deterioro de la calidad del trabajo, incide negativamente en el comportamiento de la pobreza y de la pobreza extrema, y refuerza la concentración del ingreso, a no ser que la política social sea capaz de contrarrestar esos dos lastres de la economía y la sociedad colombiana.

31 de agosto de 2009
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colombia aislada


El punto de vista de los conservadores uribistas. Dicen que tiene razón, pese a que no es posible justificar la presencia militar americana ni apoyar a un presidente asociado a los paramilitares, que defiende los crímenes de las fuerzas armadas y que tiene un pesado prontuario asociado al cartel de Medellín. En la revista Cambio.
A pesar de que Uribe tenía razón, al país no le fue bien en Unasur. Una de las exigencias que hizo Álvaro Uribe cuando llegó a Bariloche a la cumbre de Unasur fue que la totalidad de los debates fuera transmitida en directo por televisión. Sus interlocutores accedieron y muchos observadores consideran que al presidente le habría ido mejor si no le hubieran hecho caso. Porque a pesar del optimismo con que llegó y de la seguridad que tiene en sí mismo como expositor en circunstancias difíciles, en esta ocasión no le fue muy bien.
La verdad es que tal vez era imposible que le fuera bien. Uribe tenía la razón en términos de las preocupaciones de los colombianos, pero esas no eran las que tenían los presidentes de los otros países de Unasur. Lo que ellos querían escuchar no era una exposición sobre los problemas domésticos del país, trágicos sin duda, sino sobre las implicaciones geopolíticas de la presencia de tropas norteamericanas en el vecindario.
Uribe trató de tranquilizarlos sobre ese punto, pero no lo logró. Su primer discurso fue una presentación sobria y bien documentada de lo que ha representado para el país el flagelo de medio siglo de violencia y recientemente del narcoterrorismo. Todo lo que dijo era verdad y dio ejemplos conmovedores de la barbarie a la que han llegado los grupos armados. Agregó que a eso se sumaba ahora un problema de consumo de estupefacientes que ponía en peligro el futuro de la juventud. Y reiteró una vez más lo que significaba que los subversivos pudieran refugiarse al otro lado de las fronteras para atacar a Colombia y regresar a la seguridad de sus guaridas en territorio extranjero. Registró su preocupación por el hecho de que ante todas esas evidencias la mayoría de los miembros de Unasur no considerara terroristas a las Farc y que en algunos casos hasta les diera tratamiento de aliados políticos.
Sobre la presencia de soldados norteamericanos en bases colombianas expresó una vez más la posición oficial del gobierno en el sentido de que no tenía propósito alguno diferente de combatir el narcoterrorismo, que no afectaba la soberanía colombiana y que no ponía en peligro a ningún país del continente.
La intervención fue escuchada con respeto, pero no pareció cambiar el punto de vista de ninguno de los presentes. Al fin y al cabo, era lo mismo que Uribe le había explicado a cada uno de ellos en la gira relámpago de hace unos días. Lo único que les importaba a ellos era el alcance de las bases. A Colombia, por el contrario, lo que le interesaba era que ese tema fuera tratado como parte de un paquete que incluyera el suministro de armas a grupos ilegales, la carrera armamentista en la región y los acuerdos militares de otros países. Pero al final de la sesión estos puntos terminaron siendo absolutamente marginales. Toda la cumbre gravitó en un punto: qué iban a hacer los gringos en Colombia.
En su segunda intervención, Uribe arremetió contra Chávez al traer a cuento sus amenazas guerreristas y su homenaje póstumo a ’Raúl Reyes’. Esto, que fue lo que más les gustó a los televidentes colombianos, fue mal recibido en Bariloche y le dio la oportunidad a Chávez de no contestar y presentarse como el moderado y el agredido, cuando siempre ha sido lo contrario. Cuando llegó el momento de la foto, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, tuvo que arrastrar a Uribe para que se uniera al grupo, pues era evidente su disgusto con lo transcurrido. Posteriormente, el gobierno reclamó un triunfo alegando que se habían conseguido algunas importantes victorias. Entre estas estaban que logró incluir en la declaración la necesidad de fortalecer la lucha contra el terrorismo y el tráfico de armas, que no se relegara a la OEA y que no se rechazó el acuerdo con Estados Unidos. Sin embargo, para los que vieron toda la jornada en televisión, las concesiones que obtuvo Colombia dieron la impresión de haber sido aceptadas más como contentillo que por convicción, para que Uribe no quedara en el banquillo de los acusados.

Los Discursos
A pesar de que no fue una encerrona porque Colombia contaba con algunos países que querían ayudarle, ninguno de los presentes estaba dispuesto a apoyar sin reservas la versión de las bases que ofrecía Álvaro Uribe. O más aun: ninguno de los presidentes ve con buenos ojos la presencia militar de Estados Unidos en el continente.
Unos lo decían más de frente que otros. Evo Morales, hablando no tanto como jefe de Estado sino como líder indigenista cocalero, echó una perorata primaria contra el imperialismo yanqui, teñida de lucha de clases y de reivindicaciones históricas. Fue el más radical de todos los presentes y pidió abiertamente el rechazo a cualquier presencia militar norteamericana en el continente, propuesta que no prosperó.
Hugo Chávez estuvo más moderado que de costumbre y, aunque desplegó su carisma y su buen humor, esta vez no fue la estrella del día. Su intervención, sin embargo, sí aportó un elemento nuevo para los presentes. Fue el ‘Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea de los Estados Unidos’. En este se revelaba la necesidad que tenía Estados Unidos de tener acceso a algunas bases militares en Suramérica, como parte de la estrategia geopolítica de defensa nacional de ese país. Algunos apartes de ese documento impactaron en el recinto. La base de Palanquero, en Colombia, fue descrita como un punto estratégico clave para la "movilidad" de las plataformas norteamericanas. Aunque el documento no es secreto y estaba en Internet, nadie contradijo a Chávez en su afirmación de que el acuerdo tenía más alcance para Estados Unidos que la simple lucha contra el narcoterrorismo colombiano.
La impresión que el presidente venezolano le dejó al auditorio era que la versión oficial del gobierno colombiano era solamente la mitad de la historia. Las bases obviamente van a ser utilizadas en la lucha contra el narcoterrorismo y sin duda le servirán a Colombia en ese propósito. Pero también constituían una ficha muy importante en el ajedrez geopolítico de lo que él denomina el "imperio".
Leyó párrafos y párrafos de diversos documentos oficiales del gobierno de Estados Unidos. La mayoría eran incomprensibles para el televidente raso. Pero también aparecían frases que aparentemente le daban la razón. Se afirmaba que desde Palanquero podían salir aviones enormes de transporte C-17 que podrían cubrir todo el continente menos el Cabo de Hornos sin tener que tanquear, se agregaba que desde ese punto de enlace también se podría llegar al África. Se registraba que en Brasil había un sitio óptimo para otro punto estratégico, que era la ciudad de Recife, pero que por la relación política que hay en la actualidad con ese país no se tiene acceso a ese lugar.
La presentación que hizo Chávez de que la cooperación de Colombia y Estados Unidos era un elemento de "la plataforma global de dominación del imperio" fue considerada exagerada por los términos utilizados, pero la connotación de que había intereses estratégicos y militares norteamericanos en el acuerdo sí caló en el auditorio.
La medalla de oro en términos de oratoria se la llevó Rafael Correa, que con verdades, medias verdades y exageraciones refutó prácticamente todos los argumentos de Uribe. Los puntos centrales de su intervención fueron que la lucha contra Estados Unidos es un fracaso y ellos son las víctimas y no los victimarios del fenómeno de la violencia en Colombia. Algunos de estos elementos no eran nuevos, pero el presidente ecuatoriano estaba inspirado, su discurso estuvo lleno de frases efectistas, a tal punto que logró el único aplauso de toda la reunión cuando mencionó que gracias a bases militares extranjeras se pudo llevar a cabo el ataque británico contra las Malvinas en una invasión que todo el continente repudió menos Estados Unidos, el Chile de Pinochet y Colombia.
Cristina Fernández actuó más como anfitriona que como expositora de fondo, pero en lo poco concreto que dijo dio muestras de que su corazón estaba en el bando de Hugo Chávez y Correa.
Los neutrales fueron Perú, Chile y Brasil. Alan García estuvo a la altura de su reputación de gran orador. Como en el pasado y como aliado de Estados Unidos, apoyó a Colombia. Pero este apoyo fue relativo, pues le introdujo el elemento adicional de la verificación de las bases por parte de los miembros de Unasur, lo cual era casi seguro que el gobierno de Colombia no aceptaría. Michelle Bachelet estuvo neutral y amistosa, pero su intervención fue bastante floja y su exceso de diplomacia la llevó a un callejón sin salida: no dijo nada de impacto.
Y Lula, cuya nueva posición como líder de América Latina lo ha convertido en el hombre que tiene la última palabra, estuvo lúcido, profundo y constructivo. Respaldó a Colombia a través de su apoyo vehemente a la teoría del respeto a la soberanía nacional, pero agregó que para tranquilidad de todos era necesaria una garantía jurídica de Colombia y de Estados Unidos de que ninguna de las actividades llevadas a cabo desde esas bases iría más allá de las fronteras colombianas.
Tal vez su mayor aporte fue hacer una reflexión histórica sobre las relaciones de América Latina con el Primer Mundo y registrar cómo en el pasado los países latinoamericanos se tenían desconfianza los unos a los otros y para su seguridad buscaban alianzas con Estados Unidos o con Europa. Ahora, según él, hay una nueva realidad del siglo XXI, que es la solidaridad del continente y la independencia frente a potencias externas. Y, quedó claro, Brasil se va a encargar de liderar ese nuevo paradigma.

Pudo Ser Peor
En este último punto que tocó Lula radica el verdadero meollo del asunto. Durante el medio siglo que duró la Guerra Fría, prácticamente todos los gobiernos latinoamericanos eran aliados de Estados Unidos para evitar la llegada del comunismo. La OEA fue creada precisamente para eso y su principal objetivo era evitar la expansión de la revolución cubana que tenía simpatizantes en todos los sectores de izquierda del continente y amenazaba con extenderse como una mancha de aceite.
El héroe de ese momento era Kennedy, e iniciativas como la Alianza para el Progreso lograban neutralizar en gran parte el sentimiento antiyanqui que siempre, en una u otra forma, ha estado presente en América Latina. Y que se fue engendrando en la región debido a las innumerables intervenciones militares y económicas de Estados Unidos en el continente.
En esas décadas representaba el peligro la figura rebelde de Fidel Castro, cuyas conquistas revolucionarias y carisma personal aterrorizaban a las clases dirigentes. Ese espectro pareció haberse desvanecido al desaparecer el comunismo después del colapso de la Unión Soviética y al caer el muro de Berlín.
Por lo anterior no deja de llamar la atención que la cumbre de la semana pasada en Bariloche parecía ser la gran victoria final del agonizante Fidel Castro. Como el Cid Campeador, quien derrotó a sus enemigos después de muerto, Castro en su sudadera azul debió sentirse muy satisfecho de ver a la mayoría de los jefes de Estado latinoamericanos utilizar la misma retórica antiimperialista que él creó y rechazar cualquier tipo de presencia de Estados Unidos en el continente bolivariano.
Lo paradójico de todo este viraje a la izquierda y de esta bola de nieve antiyanqui es que coincide con la llegada a la Casa Blanca de Barack Obama, el presidente más progresista que ha tenido Estados Unidos en la historia reciente.
Se podría decir como conclusión de la cumbre de Unasur que pudo haber sido mucho peor. Que se evitó un cruce de insultos o una condena contra Colombia. Que al final todos hablaron de paz y de solidaridad con el país. Y que sin duda alguna le fue muy bien ante los televidentes colombianos, pero ante los presidentes que asistieron a la cumbre no tanto. La otra realidad es que Uribe salió tan aislado como había llegado. En ese contexto, sigue siendo el niño diferente. Lo que más le interesaba a Colombia, que era la condena al intervencionismo de Chávez, no sucedió y el tema prácticamente no se tocó. Hubo muchas relaciones públicas, pero no hubo cambio de puntos de vista. Uribe llegó con la razón, pero no se fue con la victoria.

31 de agosto de 2009
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el das de uribe sigue espiando


Nuevas grabaciones demuestran que a pesar de estar en medio del peor escándalo de su historia, el DAS continúa grabando ilegalmente a magistrados, congresistas y candidatos presidenciales.
Bogotá, Colombia. En 2006 el diario ‘Vanguardia Liberal’ denunció que varios de sus directivos eran seguidos ilegalmente por organismos de seguridad. El escándalo salpicó al director del DAS de Santander de esa época, Alexis Mahecha, quien había sido nombrado jefe de inteligencia por Felipe Muñoz.
La investigación adelantada por la Fiscalía por el caso de las ‘chuzadas’ se concentró especialmente en la administración de Jorge Noguera. Los fiscales encargados renunciaron el viernes de la semana pasada.
A finales de febrero los cimientos del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) se estremecieron cuando se hizo público que ese organismo de inteligencia estaba realizando interceptaciones y seguimientos ilegales a magistrados de la Corte Suprema de Justicia, periodistas, ONG y miembros de la oposición.
La investigación, revelada por SEMANA, desató un escándalo de grandes proporciones. Lo que resulta sorprendente es que a pesar de estar en el ojo del huracán, las cosas no sólo no cambiaron, sino que, incluso, han empeorado. Las interceptaciones y los seguimientos a integrantes de la Corte, periodistas, políticos y algunos abogados siguen. Y como si no fuera suficiente, se han extendido a algunos candidatos presidenciales y recientemente, a congresistas. "¿Qué es lo que está pasando en las últimas semanas y qué nos interesa? Simple: el referendo. Hay que saber en qué están y qué están pensando los políticos", explicó a SEMANA una de las personas encargadas de esos trabajos de monitoreo mientras mostraba parte de su labores. Seguimientos con detectives activos o retirados, utilización de vehículos con fachada de taxi y de empresas de telecomunicaciones, y el uso de equipos de interceptación que no están en los inventarios oficiales hacen parte de los métodos utilizados.
"Algunos de esos equipos, con los que se está trabajando, se los escondieron a la Fiscalía y a la Procuraduría durante la investigación por las ’chuzadas’. Desde hace dos semanas algunos de esos equipos que estaban por fuera llegaron a Bogotá para hacer controles a los congresistas a raíz de la votación del referendo", confirmó a SEMANA uno de los encargados de esas labores que no quiso revelar a quién le entregan esas grabaciones ilegales. Y todo indica que el interés por saber en qué andan los congresistas que votan la reelección no es el único del DAS.
Porque si en el mundo político truena, en la Justicia no escampa. Algunos integrantes de la Corte Suprema siguen ocupando buena parte del tiempo del organismo de seguridad. SEMANA obtuvo decenas de grabaciones recientes que así lo prueban. Uno de sus principales "objetivos" —como los denominan ahora, antes los informes hacían referencia a "blancos"— continúa siendo el investigador estrella de la para-política, el magistrado Iván Velásquez.
En varias de las interceptaciones, grabadas hace menos de tres semanas y algunas de las cuales SEMANA se abstiene de publicar por tratarse de temas estrictamente familiares, Velásquez conversa sobre temas cotidianos con sus hijos y su esposa. En otras habla de asuntos laborales con otros miembros de la Corte y con investigadores del CTI que llevan importantes casos. No menos grave es el hecho de que en las comunicaciones interceptadas al magistrado están las que él sostiene con miembros de su equipo de seguridad para coordinar desplazamientos, viajes o movimientos.
También hay algunas conversaciones con abogados, fiscales y periodistas. Como si lo anterior fuera poco, en las ’chuzadas’ contra el magistrado auxiliar también terminó cayendo nada más y nada menos que James Faulkner, un importante funcionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos apostado en la embajada de ese país en Bogotá y con quien Velásquez habla sobre temas relacionados con extradición, justicia e intercambio de documentos.
Aunque Velásquez es uno de los principales "objetivos", no es un caso aislado en el capítulo de la Corte "Después del escándalo de febrero las cosas pararon completamente por unos días, mientras pasaba la tormenta. Cuando se vio el rumbo que tomaron las cosas, y que la Fiscalía y la Procuraduría solamente se dedicaron a las ’chuzadas’ antiguas, se volvió a empezar con el trabajo. Se hicieron ajustes y la diferencia es que ahora se hace mejor y de manera discreta", afirmó a SEMANA uno de los funcionarios del DAS encargado de esas misiones y quien admitió que ’chuzaron’ a quienes los investigaban en la Procuraduría y la Fiscalía.
SEMANA tuvo acceso al voluminoso expediente de los fiscales que adelantan la investigación por las ’chuzadas’ del DAS en donde es claro que las pesquisas se concentraron en hechos ocurridos durante el período de Jorge Noguera, pero es casi inexistente la investigación sobre las administraciones posteriores. Para los 11 funcionarios y ex funcionarios detenidos hace un mes por este caso, la acusación más comprometedora de los fiscales tiene que ver por hechos ocurridos entre 2002 y una parte de 2005. Sobre los hechos posteriores, las autoridades han ignorado hasta ahora las pruebas. "Aunque terminaron pagando algunos, no están todos los que son, ni los más importantes. Pero eso dio mucha tranquilidad y permitió seguir con el trabajo", explica uno de los detectives. En una sorpresiva decisión, el viernes pasado el fiscal general, Guillermo Mendoza, aceptó la renuncia de los dos fiscales que adelantaban la investigación por las ’chuzadas’.
El tener claro que sólo unos cuantos de los responsables de las ’chuzadas’ pagarían ante la justicia y la opinión pública, según los testimonios, propició que este tipo de actividades ilegales continuaran en el DAS.
Para tratar de minimizar la posibilidad de dejar rastro alguno de las nuevas chuzadas, el DAS reactivó algunas redes externas. Se trata principalmente de ex funcionarios de la entidad que por diversas razones han salido, pero que continúan desarrollando "trabajos especiales" para el organismo.
"Recibimos órdenes directas del DAS. Aunque no estamos en nómina ni figuramos damos un número de cuenta y allí se nos consigna dependiendo de la misión a seguir. Si necesitamos vehículos, equipos o algún tipo de soporte, también nos lo suministran", explicó a SEMANA un ex detective que hace parte de esas redes de inteligencia paralelas del DAS. "Tenemos un enlace, que generalmente es alguien de la seccional y es la persona que nos indica a quién hay que seguir. Nosotros hacemos la tarea y una vez está, nos contactamos nuevamente y entregamos los resultados, que pueden ser videos, fotos, informes o interceptaciones, dependiendo del objetivo", dijo el ex funcionario, quien aún guarda su diploma de grado como detective. "A mí me ha tocado hacerles seguimiento a muchas personalidades como el contralor Julio César Turbay, Germán Vargas, y también a gente de ONG. Casi nunca nos dicen por qué hay que seguirlos y uno no pregunta. Entre menos se sepa (sic) más se vive. Simplemente se hace y se entrega el informe al enlace del DAS", concluyó.
Todo lo anterior demuestra que pocas cosas han cambiado en el DAS a pesar del escándalo de las ’chuzadas’. Como si fuera poco, comienzan a aparecer nuevas irregularidades en el máximo organismo de seguridad adscrito a la Presidencia.
En primer lugar, algunos de los que tuvieron responsabilidad directa en el escándalo, por ejemplo, terminaron "cayendo parados" por una serie de decisiones administrativas del actual director del DAS, Felipe Muñoz.
Entre los nombramientos hay algunos que sorprenden. Como jefe de Inteligencia de la entidad, Muñoz designó al capitán (r) José Alexis Mahecha. Una designación, por decir lo menos, polémica. Cuando Mahecha se desempeñó como jefe seccional del DAS de Santander se vio salpicado en un escándalo por seguimientos e interceptaciones ilegales contra directivos del diario Vanguardia Liberal. El caso, denunciado públicamente por el periódico santandereano, ocurrió en febrero de 2006 y fue manejado discretamente por el DAS Bogotá en ese momento. La decisión, simplemente, fue trasladar al funcionario.
Resulta difícil de entender cómo, justamente en momentos en que el DAS está en el ojo del huracán por el escándalo de las ’chuzadas’, se designa como jefe de Inteligencia a un personaje cuestionado como éste. Hace una semana, después de unos pocos meses en el cargo, y luego de que el DAS se enteró de que el caso de Mahecha podía salir a la luz pública, Muñoz lo relevó del cargo y nombró como encargado a Jaime Polanco, uno de sus asesores, con alguna experiencia teórica en inteligencia, pero poca en la práctica.
Una segunda irregularidad se detectó a través de las declaraciones tomadas por los investigadores de la Procuraduría. Varios funcionarios reconocieron que el DAS tenía más equipos de los que se reportaban, muchos de ellos ubicados en otras ciudades. Las autoridades judiciales nunca tuvieron acceso a esos equipos, como tampoco a vehículos adaptados con equipos especiales para hacer interceptaciones y seguimientos, los cuales fueron escondidos en febrero, cuando estalló el escándalo, en la academia de detectives del DAS de Aquimindia en Cota, en las afueras de Bogotá.
El hecho de que miembros del DAS sigan en las mismas prácticas de espiar a quienes consideran contradictores o peligrosos, como los miembros de la Corte, y el que en las últimas semanas haya incluido congresistas para medir lealtades y debilidades para la votación del referendo dejan claro que esa entidad se asemeja más a una policía política que a un organismo de inteligencia estratégica.
Las innumerables intenciones de reformar el DAS, la designación de personas con poco conocimiento de la entidad y labores de inteligencia, los anuncios de los últimos meses que no pasan de reformas cosméticas, evidencian que es poca la voluntad por enderezar el rumbo.

31 de agosto de 2009
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un senador comprado por uribe


Alirio Villamizar, senador. En la casa del senador Alirio Villamizar no sólo encontraron cientos de millones de pesos, sino documentos que mostrarían cómo sacaba porcentaje de cada puesto y cada contrato que concedía.
Bogotá, Colombia. La mayoría de los colombianos siempre ha pensado que algunos congresistas ganan plata a manos llenas con el tráfico de influencias o el negocio de los puestos. Pero tal vez nunca el país había tenido una demostración tan contundente de ello, como ha ocurrido en los últimos días con el senador conservador Alirio Villamizar. Los hallazgos hechos por el CTI de la Fiscalía en un allanamiento a su casa de Bucaramanga son escandalosos.
Villamizar es uno de los congresistas enredados en la llamada ’Cuello-política’. Es decir, los denunciados por el ex superintentende Manuel Cuello Baute de haber recibido notarías del gobierno como pago por haber dado su voto a favor de la reforma que permitió la reelección del presidente Álvaro Uribe en 2004.
Semana reconstruyó en Bucaramanga parte de la historia. El senador llegó de Bogotá, apresurado, para atender el allanamiento ordenado por la Corte Suprema a su casa ubicada en un exclusivo condominio. Los investigadores encontraron una caja fuerte y Villamizar no dio razón de la clave. "Ahí están guardados mis ahorros y aportes de amigos palmeros y avicultores para mi próxima campaña", fue lo único que atinó a decir. Los agentes del CTI la desempotraron, la abrieron a la fuerza y empezaron a extender en el piso decenas de fajos de billetes. Contaron 730 millones de pesos, 13.000 dólares, varios pagarés y escrituras.
Para ese momento del operativo, otros agentes ya habían encontrado agendas y balances contables, que supuestamente dan cuenta de una intrincada madeja de favores y extorsiones del honorable senador. De hecho, los agentes llegaron a esta casa, luego de que Luz Yaneth Rojas, la notaria 11 de Bucaramanga, no soportó las preguntas y envuelta en llanto confesó que buena parte de lo que ella recibía se lo daba al senador. "Hoy justamente le di a la esposa del senador los 50 millones correspondientes al mes", aseguró.
Lo hallado, según lo reveló Noticias Uno, muestra una especie de modus operandi de cobros que hacía el senador a quienes él había ayudado a conseguir puestos en empresas como la Electrificadora, la Lotería, la Beneficencia y el Seguro Social de Santander. Por ejemplo, Nelly Carolina Delgado, una asistente de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL), le daba el 80 por ciento de su salario. En otro caso, una IPS que consiguió un contrato con el Seguro Social le giró 50 millones de pesos. E incluso aparece el nombre de un candidato a la Cámara, Carlos Alberto Marín, que le habría dado 200 millones de pesos al senador por respaldar su aspiración al Congreso.
Que ahora se conozca que Alirio Villamizar posiblemente exigía dinero a sus recomendados no sorprendió en los mentideros políticos de Santander. En 2001, luego de ser dos veces concejal y tres veces diputado, decidió dar el salto y buscar una curul en la Cámara de Representantes y para ello convocó una reunión en la sede del Partido Conservador en Bucaramanga, a quienes tenían trabajo gracias a que él los había recomendado. Tres de los asistentes le contaron a SEMANA que Villamizar les pidió un aporte. "De ahí todos salimos vacunados con algún porcentaje del salario", afirma el abogado Norberto Moyano, para ese entonces directivo de la Electrificadora de Santander. Como si fuera poco, Villamizar nombró a una funcionaria de la Beneficencia contadora de esa singular operación de clientelismo al debe.
El 11 de agosto de 2004, Moyano y Luis Quiroz Díaz, otro de los afectados, se presentaron ante el notario décimo de Bucaramanga y rindieron una declaración juramentada en la que acusaron de constreñimiento económico al hoy senador. Quiroz cuenta que Villamizar lo nombró en la unidad de trabajo legislativo: "El honorable parlamentario me dijo en forma de lamento que con el fin de amortizar sus deudas le entregara el ciento por ciento del salario que yo estaba devengando y que únicamente me beneficiara de la seguridad social".
Estas denuncias dieron pie a varios procesos ante el Consejo de Estado, la Procuraduría y la Corte Suprema. En las dos primeras, el fallo salió a favor de Villamizar y el de la Corte continúa y se suma a la investigación de la notaría, en la que está llamado a rendir versión libre.
El ex superintendente de Notariado Cuello Baute ha dicho a la Corte: "Era tal la presión que ejercía el senador Villamizar, que en la Superintendencia indagaba por el decreto de creación de la notaría y el decreto de nombramiento. Fue él mismo quien pregonaba que le habían dado la notaría en pago por la causa reeleccionista. En las insistentes llamadas de Bernardo Moreno y (el viceministro Hernando) Angarita terminaban advirtiéndome que la demora de la Superintendencia impedía cumplir un compromiso con un senador impecable en el exitoso curso del proyecto de reelección". Curiosamente, la referencia de Cuello Baute es sobre otra notaría, la del municipio de Floridablanca y no la número 11 de Bucaramanga.
Alirio Villamizar es hoy vicepresidente del Partido Conservador. Su última pirueta política lo llevó de un apoyo irrestricto a la candidatura de Andrés Felipe Arias al respaldo ciego del referendo. "Él creía en el proyecto al principio y de hace cuatro meses para acá dejó de creer. Nunca me pidió nada a cambio", dijo Arias cuando la prensa le indagó por un subsidio de 496 millones de pesos no reembolsable que en su época de ministro de Agricultura se le autorizó al hijo de Villamizar.
La cercanía del senador al gobierno en los últimos meses era tal, que fue el encargado de anunciar la oferta de la Casa de Nariño de ponerles abogados a los congresistas que tenían miedo de votar el referendo por la investigación que les sigue la Corte por prevaricato. Ahora curiosamente, él es el primero en necesitar tal asesoría.

30 de agosto de 2009
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nueva masacre en colombia


Volvió la barbarie. La última masacre contra la comunidad Awa, donde seis víctimas eran niños, es sólo la punta del ’iceberg’ de una escalofriante ofensiva contra los indígenas del sur del país que ya lleva 60 muertos este año.
Nariño, Colombia. La masacre de una familia de indígenas awa en Nariño tiene estremecido al país. Primero, porque seis de las 12 víctimas eran niños, incluido un bebé de apenas 6 meses. Segundo, porque en febrero esta misma comunidad indígena había sufrido una matanza de 11 personas, a cuchillo y machete, por parte de las Farc. Tercero, porque tanto líderes indígenas como organizaciones de derechos humanos creen que miembros del Ejército podrían estar vinculados a este espeluznante crimen.
La masacre ocurrió en el resguardo el Gran Rosario de Tumaco, Nariño, en la mañana del miércoles 26 de agosto. "Eran cerca de las 6 de la mañana. Los niños y varios de nosotros estábamos en la cama y las tres mujeres en la cocina. El arroz y las bebidas ya estaban hechas. A esa hora llegaron cuatro hombres vestidos de camuflado y con capuchas negras que tenían unos huequitos que les servían para ver. Preguntaron por Nemesio, mi otro hermano, como nadie les respondía sacaron a los seis adultos y los sentaron en la sala de la casa; luego ingresaron a las piezas y cocina para sacar a la demás gente. En uno de esos momentos logré escaparme por la parte trasera de la casa, corrí durante varios minutos hasta llegar a un punto del río Rosales, como a unos 350 metros de la casa, allí me escondí hasta que pude salir y buscar ayuda", contó Javier García, uno de los tres sobrevivientes.
El ataque ocurrió en la casa de Tulia Sixta García, de 35 años, y al parecer había muchas personas allí porque ella había convocado a familiares y vecinos a una minga para sembrar arroz. García había enviudado el 23 de mayo pasado cuando su esposo, Gonzalo Rodríguez, murió baleado por una patrulla del Grupo de Caballería Mecanizado José María Cabal, adscrito a la Brigada 23 del Ejército, en un confuso episodio.
Según los militares, un informante señaló a Rodríguez como cabecilla del frente 29 de las Farc, por lo que fue capturado y se le decomisó una pistola. Lo curioso es que un informe de la Fiscalía seccional de Tumaco dice que "durante un descuido de los uniformados el sujeto emprende la huida adonde estaba el arma tirada. La coge sale corriendo y empieza a disparar siendo dado de baja por la tropa".
Pero Sixta Tulia tenía otra versión. Contaba que iba con su esposo por una trocha del resguardo cuando fue abordada por un grupo de hombres vestidos de camuflado y encapuchados que se lo llevaron por entre el monte. Ella escuchó luego unos disparos y cuando quiso ver qué pasaba, se lo impidieron y la obligaron a salir a la carretera principal. Allí estaba el cuerpo de su marido, encorvado y con la cabeza destrozada. El cadáver sólo le fue entregado después en la morgue de Tumaco.
Convencida de que su esposo era un ’falso positivo’, Sixta Tulia denunció lo que ocurrió. Por eso hoy, cuando ella y sus hijos están muertos, tanto Human Rights Watch como las organizaciones indígenas creen que la masacre pudo ser una retaliación contra ella y su familia y le pidieron al gobierno que se investigue no sólo la matanza, sino la muerte de Rodríguez, en mayo.
Tan grave sería una posible conexión entre estos dos hechos, que la Fiscalía movilizó un grupo de técnicos y fiscales que estarán durante dos semanas en la región investigando a fondo ambos episodios, y el propio director de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Cristian Salazar, viajó de emergencia a la zona.
Fuentes del Ejército, por su parte, dicen tener la tranquilidad de que las inspecciones hechas hasta ahora demuestran que no había presencia de las Fuerzas Armadas en los alrededores del lugar donde se produjo la masacre. Por otro lado, muchos coinciden en descartar a la guerrilla porque en la zona específica del ataque no hace presencia. El gobernador, Antonio Navarro, manifestó públicamente que "lo que parece claro hasta ahora, es que no fueron las Farc".
La fiscalía no tiene ninguna hipótesis todavía sobre el crimen, pues saben que los Awa están en medio de una tormenta: la disputa de rutas y territorios entre las Farc -que los han azotado con asesinatos, reclutamiento y desplazamiento- y los ’Rastrojos’. Y, como si fuera poco, los militares los siguen usando como informantes o guías.
Lo único que está claro es que la causa de la violencia que hoy se cierne sobre los Awa tiene que ver con la droga que se siembra y se mueve por sus territorios. Ellos pierden por punta y punta. Si algunos de ellos, en medio del hambre y la pobreza, se dejan seducir por el espejismo de la coca, quedan a merced de los narcotraficantes. Si enarbolan la neutralidad y se oponen al narcotráfico destruyendo siembras y laboratorio, como ha ocurrido en Cauca, también los matan.
Tan crítica es la situación, que las propias cifras oficiales hablan de que las muertes de indígenas se han duplicado. Durante el primer semestre de este año hubo 62 homicidios de indígenas, casi el doble de los que ocurrieron el año pasado. La mitad de estos ocurrieron en Nariño donde han muerto 36 de ellos, y en segundo lugar está Cauca, con nueve casos. Casi siempre el victimario son las Farc. El caso de Cauca es especialmente crítico porque los indígenas Nasa decidieron destruir todo vestigio de narcotráfico en su territorio. La Guardia Indígena está autorizada a destruir cultivos y laboratorios, lo que ya los ha convertido en objetivo militar de la guerrilla.
Ello no significa que se trate de un genocidio, ni de crímenes por razones étnicas. "En realidad la explicación es más territorial. La confrontación armada y el narcotráfico se han desplazado en el último lustro hacia el suroccidente y el Pacífico, a los departamentos de Cauca y Nariño", dice Camilo Echandía, analista y profesor de la Universidad Externado de Colombia. En estos agrestes territorios no sólo hay mayor presencia indígena, sino una avasalladora y brutal ausencia del Estado.
Lo que es preocupante es que las estrategias del gobierno se están quedando cortas. Justamente en esta región es donde más iniciativa tiene la guerrilla. Nariño es de lejos el departamento con más campos minados, y Cauca uno de los departamentos donde más combates por iniciativa de la guerrilla se presentan. La Policía ha recibido golpes durísimos este año, como en una emboscada donde murieron 11 agentes que justamente iban a destruir un laboratorio de coca. Como si fuera poco, el narcotráfico sigue disparado, al punto de que el propio general Freddy Padilla de León dijo recientemente que el Pacífico no está controlado.
Por eso la masacre de los Awa llama la atención sobre dos puntos donde la seguridad democrática muestra sus fisuras: el Pacífico y las comunidades indígenas. El primero porque como región no tiene aún un plan exitoso de control territorial ni social por parte del Estado. Y los indígenas porque así las Farc sean hoy las que más los asesinan, las Fuerzas Armadas siguen rajadas en derechos humanos con ellos.

30 de agosto de 2009
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reelección con sobornos


Nuevas denuncias contra gobierno colombiano por presuntas prebendas para salvar referendo reeleccionista. Sectores del liberalismo, Polo Democrático y Cambio Radical del Senado colombiano hicieron nuevas denuncias de prebendas en este Parlamento.
Bogotá, Colombia. Senadores colombianos denunciaron este viernes que desde el Palacio de Nariño se están desviando los fondos del Estado para intentar, una vez más, sobornar a miembros del Parlamento a fin de aprobar el referendo que permitirá la segunda reelección del presidente, Álvaro Uribe.
El senador del partido Cambio Radical, Rodrigo Lara, denunció ante la prensa colombiana que el Ejecutivo ha concentrado todos su esfuerzos para repartir la inversión en el país alrededor del Palacio de Nariño, sede del gobierno colombiano en Bogotá (centro), y del ministro del Interior Fabio Valencia Cossio.
Rodrigo Lara afirmó haberse sentido ofendido por la forma en la cual, el gobierno irrespetó al Congreso tras otorgarle la libertad al ministro Valencia para manejar todas esas partidas presupuestales.
En este sentido, el también congresista, Jaime Dussan, presidente del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA), dijo que debe existir mucho de eso porque ha observado constantemente a funcionarios y asesores del ministro del Interior en los pasillos y en las oficinas de los parlamentarios actuando en forma nerviosa.
Sobre este mismo tema se pronunció el vocero del liberalismo Juan Manuel Galán, al señalar que son muchas las versiones según las cuales el gobierno de Uribe a punta de presiones o prebendas quiere sacar adelante el referendo de la reelección.
En el año 2005, el Congreso colombiano, en una polémica votación, modificó la Constitución en medio de denuncias de que el gobierno compró con prebendas a dos legisladores opuestos inicialmente a la iniciativa.
La modificación que en ese momento se le hizo a la Constitución colombiana permitió la reelección del presidente, Álvaro Uribe, para un segundo mandato y trajo consigo múltiples denuncias de sobornos a varios legisladores del Senado colombiano para que vendieran su voto a favor de la reforma.
La lista de los vinculados con este caso está conformada principalmente por los ex congresistas Yidis Medina, Teodolindo Avendaño e Iván Díaz Mateus. La primera reveló haber recibido sobornos por parte de funcionarios de gobierno para cambiar su decisión respecto a la reforma constitucional; y más tarde, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia condenó a Avendaño y Díaz Mateus, acusados por el mismo caso, que se llegó a conocer como la ‘Yidispolítica’.
La decisión de buscar un tercer mandato para Uribe surgió en una reunión de los principales cuadros del Partido de la U, formación política con representación en el Senado y la Cámara y afín al gobernante. Además, la tolda aprobó la recolección de cinco millones de firmas de ciudadanos requeridas para que se cite a un referendo.
Esta misma semana, la plenaria del Senado de Colombia aprobó por 56 votos a favor y dos en contra, la conciliación del referendo con el que se pretende consultar a los ciudadanos colombianos si aprueban o no una modificación de la Constitución de ese país, a fin de viabilizar una segunda reelección del presidente Álvaro Uribe Vélez el próximo año.

24 de agosto de 2009
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jefe guerrillero quiere negociar


El máximo comandante de las FARC, Alfonso Cano, anunció que ese grupo guerrillero está dispuesto a iniciar una negociación de paz, incluso en una eventual reelección del presidente Álvaro Uribe, si el gobierno ofrece las condiciones que faciliten las conversaciones.
Bogotá, Colombia. Cano, en una entrevista que respondió por correo electrónico a la revista Cambio, dijo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no tienen actualmente ningún contacto con el gobierno de Uribe, quien desde que asumió el poder en el 2002 lidera una ofensiva contra el grupo rebelde.
"Lo esencial son las concepciones políticas y los intereses que represente la persona que asuma el próximo período", aseguró Cano a una pregunta sobre el impacto de una eventual reelección de Uribe para una negociación de paz.
"Si sus convicciones están inundadas de violencia, guerra, vindicta y autoritarismo, la confrontación persistirá y seguramente alcanzará nuevos niveles. Si existe una visión democrática, civilizada, patriótica y realista, la perspectiva será alentadora para Colombia", afirmó.
Uribe, quien lidera el gobierno que más ha combatido militarmente a la guerrilla a la que frecuentemente califica de "terrorista" y narcotraficante, también dijo en abril que estaba dispuesto a iniciar un proceso de paz con las FARC si suspendían sus hostilidades por tres o cuatro meses como un gesto de buena voluntad.
Aunque las partes se han declarado dispuestas a avanzar a una negociación de paz, no concretado sus intensiones, que podrían sentar las bases de un acuerdo que permita poner fin al conflicto interno de más de cuatro décadas que sacude esta nación sudamericana productora de café, petróleo y carbón.
"Una salida civilizada al conflicto no puede depender de la voluntad de una persona por poderosa que sea. Así que, independientemente de quien ocupe la presidencia, persistiremos en buscar salidas políticas al conflicto", insistió Cano.
"Hay que hablar, dialogar y ello significa espacio, garantías, medio ambiente, grandeza, tolerancia, voluntad y decisión", aseguró el líder guerrillero quien no reveló detalles sobre esas condiciones, mientras que reiteró la disposición de las FARC de liberar al sub oficial del Ejército Pablo Emilio Moncayo, secuestrado desde hace más de 11 años.

EEUU eN Colombia
El mandatario colombiano, un abogado de 57 años considerado como el aliado más importante de Estados Unidos en América Latina en momentos en que gobernantes de izquierda ganan protagonismo, no ha anunciado aún si buscará su segunda reelección consecutiva en las elecciones del 2010.
Un proyecto de referendo para habilitar la segunda reelección permanece estancando en el Congreso por problemas jurídicos, mientras que los simpatizantes del popular mandatario exploran otras alternativas que le permitan ser candidato presidencial.
Cano, quien es definido por los expertos y analistas como un político al interior de las FARC, admitió que el grupo enfrenta la más grande ofensiva contrainsurgente jamás desatada en América Latina con el apoyo de Estados Unidos.
El comandante negó una crisis interna como consecuencia de los golpes recibidos como la muerte de importantes dirigentes guerrilleros y la deserción de miles de combatientes.
"Si la situación de las FARC fuese de crisis, el presidente no habría invitado a los gringos a escalar su invasión. No lo considerarían", dijo Cano, refiriéndose a un acuerdo militar de Colombia con Washington que permitirá a efectivos de Estados Unidos usar bases en el país para operaciones antidrogas.
La decisión de Colombia después de que Estados Unidos terminó sus operaciones desde la base ecuatoriana de Manta, desató fuertes críticas de Venezuela y Bolivia, mientras que otros países de Sudamérica se han mostrado respetuosos de la decisión del gobierno de Uribe.
Cano negó que las FARC hubieran recibido unos lanzacohetes de Venezuela como lo denunció Bogotá y desmintió un apoyo económico a primera la campaña electoral del presidente de Ecuador, Rafael Correa.
"Sencillamente se trata de cocinar las condiciones para justificar la entrega de la soberanía nacional de Colombia a Washington, reconociendo que le quedó grande la pelea contra las FARC", sostuvo.
El dirigente guerrillero reveló que pese a que Estados Unidos y la Unión Europea mantienen a las FARC en una lista de organizaciones terroristas, mantienen muy buenas relaciones en muchas partes del mundo, con la discreción que se requiere.

24 de agosto de 2009
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