Blogia
mQh

derechos humanos

premio nobel promete más asesinatos


Obama cambió de estrategia para combatir al terrorismo internacional. Los ataques a muerte, singulares y selectivos, son parte del nuevo modelo elaborado para eliminar a los enemigos de Washington. Y de acuerdo al nuevo esquema, Ayman al Zawahiri y el jefe de Al Qaeda en el Magreb Islámico serían los siguientes en la lista.
[Eduardo Martín De Pozuelo] La localización del escondite, el asalto del mismo y la muerte del líder terrorista, en este caso Osama bin Laden, forman parte de un cambio total de estrategia en la lucha contra el terrorismo global desarrollado por la comunidad de los servicios de inteligencia de Estados Unidos a petición expresa de su presidente, Barack Obama.
Este plan no se limita ni acaba con la muerte del fundador de Al Qaeda, sino que se extiende a los ocho o diez miembros de la cúpula y a otros líderes extremistas de grupos autónomos y afines a la red fundada por Bin Laden.
Desde hace meses los jefes de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) figuran entre los objetivos de esta nueva estrategia contra el terror nacida en Washington, todo indica que a finales de 2010, según ha sabido La Vanguardia de fuentes de inteligencia que forzosamente tienen que permanecer en el anonimato.
Según estas fuentes, es sólo cuestión de tiempo que lo sucedido a Bin Laden se repita o se intente con personajes como Ayman al Zawahiri (segundo al mando de Al Qaeda) o Abdel Hamid Abu Zeid (líder de AQMI), por citar dos ejemplos paradigmáticos.

Altos Costos
En enero los servicios secretos españoles y otras agencias de información ya tenían noticia del cambio que se había producido en la lucha antiterrorista estadounidense.
A mediados de enero las fuentes señaladas ya mencionaron a este diario la firma de una denominada orden ejecutiva del Presidente Obama que implicaría, dijeron, la localización y muerte de los líderes terroristas allá donde los encontraran y ante la mínima resistencia a ser capturados que ofrecieran.
Esta decisión se habría tomado después de evaluar el altísimo coste en vidas y económico que supone para Estados Unidos la persecución por vía del despliegue militar del terrorismo global.

Al Estilo Israelí
El asunto habría seguido el siguiente proceso. Ante la constatación del escaso o nulo éxito antiterrorista obtenido por la estrategia militarista seguida y desarrollada por su predecesor, el republicano Presidente George W. Bush, su alto coste y su bajo rendimiento en la obtención de objetivos, Barack Obama convocó a un núcleo escogido de la comunidad de inteligencia de EEUU.
En la reunión, recibieron el encargo de darle la vuelta a la lucha antiterrorista en busca de eficacia ante la relativamente próxima retirada paulatina de sus tropas de los lugares de conflicto.
Tres días después -dijeron las fuentes-, el Presidente Obama ya tenía ante sí un nuevo plan consistente en la persecución a muerte, "singular y selectiva", de los líderes terroristas globales.
La idea, aunque desarrollada en Estados Unidos, procede del Mosad israelí, que la aplica ocasionalmente desde hace décadas.
Estos planes presidenciales, que enlazarían en el plano de relaciones exteriores con la búsqueda de un nuevo modelo de aliado árabe o musulmán alejado de los viejos dictadores, se habrían elaborado al principio sin contar con Europa.
Esto debido a la desconfianza que les plantearía la Unión Europea con sus alianzas por motivos económicos con viejos dictadores árabes y musulmanes que podrían financiar el terrorismo bajo mano con el fin de evitarse problemas locales con los integristas.

El Caso Paquistaní
El caso de Pakistán, añadieron las fuentes, es distinto, ya que desde siempre los servicios secretos de Estados Unidos, que en público aparece como cercano a Islamabad, han desconfiado de una parte del poder gobernante en aquel país.
Así sucedió con motivo de los atentados de noviembre del 2008 en Bombay, consistentes en una decena de ataques terroristas de corte militar que golpearon la capital financiera de la India causando 173 muertos y 327 heridos.
El ataque se lo atribuyó un grupo islamista casi desconocido autodenominado Mujahidines del Decán y lo hizo mediante el envío de unos correos electrónicos a varios medios de comunicación.
Sin embargo, ya entonces y pese a la reivindicación, las miradas occidentales se dirigieron hacia los servicios secretos paquistaníes o, al menos, hacia un supuesto sector integrista de los mismos.
Esta desconfianza explica que EEUU no avisase del ataque a la mansión escondite de Osama bin Laden.
La explicación, dicen las fuentes indicadas, es simple. Había la sospecha de que alguien del servicio secreto paquistaní podría alertar a Bin Laden.
Esta sospecha se ha acrecentado con las horas, ya que se les hace difícil creer que la inteligencia paquistaní no supiera que el fundador de Al Qaeda se ocultaba en su país.
[Foto viene de este blog.]
6 de mayo de 2011
5 de mayo de 2011
©la nación

insulza avala que lo arrojaran al mar


José Miguel Insulza: "Me parece razonable si tiraron el cuerpo de Osama al mar".
OEA. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, afirmó hoy que el hecho de haber lanzado el cuerpo del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, al mar "le parece razonable".
"Me parece razonable si tiraron el cuerpo de Osama al mar. El problema de disponer del cuerpo es complicado porque si se le entierra, mucha gente va estar buscando por mucho tiempo la tumba", aseveró Insulza en declaraciones al vespertino La Segunda.
"Pero yo no lo juzgo, simplemente hago una conjetura que probablemente es por eso y me parece razonable", aclaró el secretario general de la OEA, que se encuentra en Santiago de Chile tras participar en la cumbre mundial de Davos, en Brasil.
Insulza argumentó que seguramente el comando que lo capturó retuvo el cuerpo para verificar su identidad, pero que una vez hecho eso, y probablemente con documentos y con testigos, tomaron la decisión de lanzarlo al mar.
El secretario general de la OEA subrayó que lo que hizo Osama Bin Laden "no fue un homicidio común, fue una masacre de varios miles de personas, en el corazón de un país", en alusión a la destrucción de las Torres Gemelas, ocurrida en Nueva York el 11 de septiembre del 2001.
"Entonces yo creo que nadie esperaba que si encontraban a Osama fuera a salir vivo", recalcó Insulza quién calificó el discurso del presidente de EE.UU., Barack Obama, de "sobrio y concreto", al anunciar la muerte del líder de Al Qaeda.
5 de mayo de 2011
2 de mayo de 2011
©diario 21

obama, ilusiones perdidas


La American University organizó en Washington la mayor conferencia sobre derechos humanos, para evaluar en veinte paneles el impacto de la política del gobierno de Obama.
[Horacio Verbitsky] Argentina. Lo primero que debo decir es que Obama tuvo y tendrá una gran ventaja, por el solo hecho de ser el presidente que sucedió a George W. Bush. Pero su oferta electoral iba mucho más allá de no ser un violador sistemático y manifiesto de los derechos humanos. Como organización de Sud América identificamos varios puntos de preocupación en sus políticas de derechos humanos. Por supuesto, tenemos conciencia de las disputas partidarias y de las presiones de los grupos más conservadores de ambos partidos, pero aun así la responsabilidad del Poder Ejecutivo es central. Por desgracia el balance tiene pocos aspectos positivos y son sobre todo simbólicos. Obama se alejó de la retórica belicista de Bush y eso le bastó para obtener el premio Nobel de la paz. Pero la verdad es que en los hechos pisoteó las esperanzas que había suscitado en la comunidad de derechos humanos.
La prisión de la Bahía de Guantánamo es un impresionante ejemplo de sus promesas electorales incumplidas. Se esperaba que con el cierre de esa cárcel Estados Unidos cumpliera con los requisitos del sistema legal internacional, pero la falta de decisión contra las violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos perpetúa el excepcionalismo del período Bush, que coloca a este país por encima del derecho internacional de los derechos humanos, lo cual es de una enorme arrogancia.
En febrero de 2006 el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la tortura, el Relator Especial sobre la libertad religiosa y el presidente del Grupo de Trabajo sobre detenciones arbitrarias informó a la Asamblea General que en Guantánamo se violaba el derecho a un juicio justo y se empleaban métodos de interrogatorio prohibidos por la Convención contra la Tortura y otros tratos crueles y degradantes. También concluyeron que las condiciones de detención, la alimentación forzosa de las personas en huelga de hambre, el tiempo indeterminado de detención y el extenso confinamiento solitario violaban el derecho a la salud y a ser tratado con dignidad. La semana pasada se confirmó que no menos de 150 personas inocentes estuvieron confinadas allí durante años, incluyendo choferes, agricultores, pastores y cocineros, por errores de identificación o por haber estado en mal momento en un lugar inconveniente.
Un par de miembros de la ONG Médicos por los Derechos Humanos pudieron leer las hojas clínicas de muchos presos en Guantánamo. Encontraron huesos rotos por palizas brutales, ataques sexuales, aplicación del submarino y simulacros de fusilamiento, métodos prohibidos por las convenciones internacionales y por normas éticas universales.

Analogías Perturbadoras
Creemos que la política de Obama debería incluir un apoyo activo a los procesos judiciales que se realizan en la región por los crímenes de las dictaduras. El gobierno de los Estados Unidos debería adoptar también mecanismos de responsabilidad para juzgar los más graves crímenes internacionales cometidos en la denominada guerra contra el terrorismo, que tiene perturbadoras analogías con las prácticas autoritarias de las dictaduras latinoamericanas del pasado.
Las detenciones sin juicio y la entrega de prisioneros a países en los que la tortura es común, para sacarlos de la jurisdicción estadounidense y privarlos de su sistema de protección de garantías, contradice el principio de no devolución establecido por la Convención contra la Tortura. Esta práctica frecuente es emblemática de una regresión peligrosa respecto de las normas de derechos humanos fijadas por la comunidad internacional cuando se conocieron los horrores cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.
La relación de Estados Unidos con América Latina es dirigida por el Pentágono, que dispone de más presupuesto y personal que las secretarías del Tesoro, de Agricultura, de Comercio y de Estado juntas. Cada año, durante las audiencias legislativas, el jefe del Comando Sur explica esta relación en términos de seguridad nacional, un concepto tan vasto como impreciso que incluye casi cualquier cosa imaginable, incluso las opciones electorales de nuestros países, que suelen ser descalificados como populistas. La presencia estadounidense en la región sigue siendo demasiado militarizada. El gobierno de Obama no revirtió el alistamiento de la 4ª Flota Naval dispuesto en 2008. Por el contrario, avanzó más allá por este camino equivocado cuando impulsó a Colombia a confrontar con el resto de la región por la cesión de bases militares a los Estados Unidos. El Comando Sur planeaba usarlas como herramienta para controlar a otros países de Latinoamérica, que naturalmente se opusieron. Según fuentes ecuatorianas, la inteligencia estadounidense jugó un papel central en el ataque aéreo del gobierno de Colombia sobre un campamento de las FARC, del lado ecuatoriano de la frontera.

La Militarización de Todo
Los Estados Unidos hacen un doble juego con el rol de las Fuerzas Armadas. El gobierno de Obama no reconoce la diferencia entre seguridad y defensa, algo fundamental para los países que padecieron terribles dictaduras militares. Mientras la ley Posse Comitatus, del siglo XIX, prohíbe el uso de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública dentro de los Estados Unidos, su gobierno presiona a nuestros países en la dirección contraria, borrando los límites entre ambos roles. Lo mismo ocurre entre defensa e Inteligencia, en una sociedad con una proyección sin precedentes de lo militar sobre toda clase de actividades. Esto no ocurre por casualidad sino debido a decisiones políticas, como se aprecia con el enroque entre uno de los más altos jefes de las Fuerzas Armadas y el director de la CIA. El traslado del militar a la CIA y la designación en el ministerio de Defensa de quien dirigía la CIA sugiere que no hay diferencias, que son lo mismo. Esta clase de confusión ha socavado incluso la ayuda a Haití después del terremoto. La misión estadounidense en ese país se caracterizó por la presencia militar, más que social o económica. Haití necesita con desesperación de médicos, servicios sociales, inversiones y no de soldados que exhiben uniformes futuristas y un amenazante equipamiento bélico. Esto es tan fuerte en la cultura estadounidense que incluso cuesta explicar aquí por qué debería ser de otra manera.
Al presentar al Congreso su justificación del presupuesto solicitado para 2010, el Pentágono introdujo la doctrina expansionista de la Guerra Irregular, de inquietante similitud con algunas doctrinas contrainsurgentes de la década del 60, actualizadas en la denominada guerra contra las drogas, pero no sólo. Junto con la contrainsurgencia viene la doctrina de la construcción nacional o National Building, que se propone remodelar las instituciones políticas de otros países, lo cual no es una actitud amistosa. Otros documentos militares estadounidenses consideran a algunos países y regiones, entre ellos Venezuela, como posibles teatros de operaciones. El envío de coroneles de la brigada aerotransportada de paracaidistas de Fort Bragg para entrenar a la Policía Federal es otra mala señal. El gobierno argentino los acusó de tratar de introducir en el país sin declararlos armas, drogas como morfina y misteriosos equipos de comunicaciones. Este modelo de intervención ha tenido negativo impacto sobre los derechos humanos. Peor aún, cuando algunos países tratan de cambiar por formas más eficaces de enfrentar a la criminalidad compleja con respeto por los derechos humanos, el gobierno de Obama insiste en las fracasadas recetas de la era Nixon. Devastado por una violencia siempre en aumento, México es la prueba viviente de la insanía de esta política. México provee las drogas que se consumen en Estados Unidos y Estados Unidos las armas con las que se asesina en México. No es una política de buena vecindad. Los ex presidentes Ernesto Zedillo, Fernando Henrique Cardoso y Cesar Gaviria y el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa, entre otros, dan por perdida esa guerra a las drogas y proponen un enfoque diferente, que Estados Unidos no acepta.
Otra fuente de desacuerdos con la región es la posición estadounidense sobre el golpe en Honduras. Aunque al principio Washington rechazó el golpe como ilegal, la presión del partido Republicano en el Congreso forzó a Obama, Hillary Clinton y Arturo Valenzuela a reconocer un proceso electoral viciado que permitió la elección del nuevo presidente Porfirio Lobo, a pesar de la expulsión del derrocado presidente Manuel Zelaya, cuyo regreso fue la condición no negociable de Latinoamérica desde el comienzo de la crisis. El resultado ha sido divisivo para el hemisferio. El gobierno hondureño fue reconocido por Estados Unidos pero excluido de la OEA y sin relaciones diplomáticas con la mayoría de los países latinoamericanos. Honduras aún padece una duradera crisis institucional y de derechos humanos.
El compromiso con el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, reflejado en la jerarquía de los representantes de Obama ante ese foro, es la decisión política más positiva que podemos identificar. Creemos que Estados Unidos debe permanecer en el Consejo y ayudar a su consolidación. Pero aún le falta desarrollar un marco estratégico para relacionarse en forma positiva con los nuevos mecanismos regionales, como la UNASUR y el Consejo Sudamericano de Defensa, para apoyar la estabilidad en la región por medio del manejo y la prevención de crisis y la afirmación de una agenda de derechos humanos.
Varios países de Sudamérica (como la Argentina, Chile, Perú y Uruguay, y ahora, en parte, también Brasil) han decidido investigar y de ser posible llevar a juicio los crímenes cometidos durante sus dictaduras cívico-militares. Esta es una decisión fundamental para consolidar nuestras democracias, y debería ser bienvenida y apoyada por Estados Unidos. También ponemos esperanzas en la posible desclasificación de archivos de la CIA y del Pentágono sobre nuestros países, pero también urgimos que se tomen acciones en ese sentido, aquí en los Estados Unidos. Es incongruente condenar a las dictaduras latinoamericanas y proteger a los responsables de autorizar en Washington crímenes similares con el pretexto de proteger al pueblo norteamericano, un razonamiento similar a los de Videla o Pinochet.

La Guerra contra los Chicos
También nos preocupa la falta de atención que presta Estados Unidos a los derechos económicos, sociales y culturales a diferencia de la protección a los derechos civiles y políticos. La salud, la vivienda y el trabajo no son considerados como derechos humanos y los tratados que los consagran como tales no han sido ratificados por Estados Unidos. Según el informe presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que resume los aportes de más de un centenar de ONGs a la Revisión Periódica Universal:

- cerca del 30 por ciento de la población carece de ingresos suficientes para atender sus necesidades básicas, con 24,7 por ciento de los afroamericanos, 20 por ciento de los chicos y 14,5 por ciento de las mujeres debajo de la línea de pobreza.

- centenares de mujeres mueren cada año por complicaciones evitables del embarazo, con amplias disparidades en el acceso al cuidado de la salud basadas en razones étnicas.

- pese a la sanción de una ley que mejora la salud pública, aún existen 20 millones de ciudadanos estadounidenses sin ningún tipo de seguro de salud.

Por desgracia, este problema estructural se agravó por algunas decisiones de política interna influenciadas por fuerzas que se oponen al gobierno de Obama. Desde un punto de vista latinoamericano el cierre de guarderías y escuelas públicas para sectores de bajos ingresos, el despido de maestros, la eliminación de miles de planes de salud para niños solos, la reducción de gastos en Medicaid podrían emplearse para justificar similares políticas horribles, pasadas o futuras, en nuestros países. Todo esto constituye una vergonzosa guerra a los chicos, que el pueblo de los Estados Unidos no debería consentir.
A pesar de todo esto creemos que aún existe en todo el mundo, aunque declinante, una ventana de oportunidad y buena voluntad para que Estados Unidos, o mejor dicho el gobierno de Obama marque un enfoque diferente en su política exterior, en particular hacia Latinoamérica y los derechos humanos. La región está madura para discusiones multilaterales más equilibradas, mejor meditadas, estratégicas sobre cuestiones que puedan afirmar los derechos humanos. Esperamos que los próximos años de gobierno de Obama muestren acciones concretas hacia esa finalidad.
30 de abril de 2011
©página 12

prisioneros inocentes


Estados Unidos consideraba que muchos de los detenidos en la cárcel de Guantánamo eran inocentes o de baja peligrosidad, según revela una serie de archivos difundidos por el sitio de filtraciones WikiLeaks.
Estados Unidos. Los documentos, que analizan a las 780 personas que han estado presas en esa cárcel, muestran que aunque 220 fueron clasificados como peligrosos terroristas, otros 150 eran afganos y paquistaníes inocentes. Varios de ellos eran chóferes, granjeros y cocineros capturados durante redadas en zonas de guerra.
Otros 380 eran soldados de bajo rango que habían viajado a Afganistán o que formaban parte del movimiento talibán.
En la actualidad hay poco menos de 180 detenidos en la base naval de EE.UU. en Cuba, que el presidente Barack Obama ha prometido cerrar.

Mala Fortuna
Los inocentes estuvieron detenidos durante años por una confusión sobre su identidad o por simplemente haber estado en el momento y lugar equivocados, señalan los informes.
Entre ellos figuran Sami al-Hajj, un camarógrafo de la cadena árabe Al Jazeera que estuvo preso allí durante seis años y Abdul Badr Mannan, un escritor anti-extremista que le dijo a los funcionarios estadounidenses que los servicios secretos paquistaníes le habían tendido una trampa, informa el periódico The Guardian.
La nota sobre Mukhibullo Abdukarimovich Umarov, un hombre de Tayikistán arrestado en Karachi en 2002 que pasó casi dos años en Guantánamo (GTMO) cita: "Es indeterminado por qué el detenido fue trasladado a GTMO".
El Pentágono dijo que la publicación de los archivos es "desafortunada" y que podría perjudicar la lucha contra el terrorismo.
Los últimos documentos han sido publicados en el británico The Guardian, el estadounidense The New York Times y otros periódicos. No queda claro si los diarios recibieron los archivos directamente de Wikileaks. El Times dijo que recibió los archivos a través de "otra fuente".
Como señala Jonny Dymond, corresponsal de la BBC en Washington, muchos de estos datos ya se sabían pero es la primera vez que provienen de una fuente oficial estadounidense.

Complots
Los informes también dan detalles de supuestos complots, revelados en los interrogatorios, contra objetivos de Estados Unidos y Europa.
Entre ellos se afirma que al-Qaeda había escondido un arma nuclear en Europa para detonarla en caso de que Osama Bin Laden fuera capturado.
Otros supuestos planes incluyen poner cianuro en los sistemas de aire acondicionado de los edificios de públicos de EE.UU. e intentos de al-Qaeda para reclutar empleados del aeropuerto londinense de Heathrow.
Pero los archivos de dan poca información sobre las denuncias de malos tratos y las técnicas de interrogatorio en la base naval.
La mayoría de los detenidos que aún quedan en la prisión son considerados una amenaza de alto riesgo a EE.UU. en caso de que fueran liberados sin la rehabilitación o supervisión adecuadas.
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, está intentando impedir su extradición desde el Reino Unido a Suecia, donde es acusado de abusos sexuales.
Las instalaciones de detención de Guantánamo se crearon en 2001 bajo el gobierno de George W. Bush . El presidente Obama prometió en enero de 2009 cerrarlas en el plazo de un año.
La Casa Blanca dice que Obama sigue comprometido con el eventual cierre de la base naval.
26 de abril de 2011
25 de abril de 2011
©semana

ex khmer rouge apela sentencia


Ex alcaide khmer rouge apela sentencia. Abogados piden liberar al ex alcaide, conocido como Duch, en momentos en que empieza a cumplir su condena por crímenes de guerra.
Camboya. Los abogados camboyanos de Duch, el ex alcaide de una prisión khmer rouge, recurrieron su sentencia a 35 años de cárcel por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
El hombre de 68 años, cuyo nombre real es Kaing Guek Eav, admitió haber supervisado la tortura y muerte de cerca de quince mil hombres, mujeres y niños en la cárcel de Tuol Seng, en la capital camboyana, durante el régimen comunista de 1975 a 1979.
Duch, que volvió al tribunal el lunes, fue sentenciado en julio pasado a 35 años de cárcel por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Stephanie Scawen, de Al Jazeera, informando desde fuera de los tribunales en Phnom Penh, dijo que la sentencia fue conmutada por diecinueve años, debido al tiempo que ya pasó en prisión y sobre la base de que Duch estuvo detenido ilegalmente durante años.
"Debido a su detención ilegal, le redujeron la sentencia en cinco años", dijo.
"Y luego le descontaron once años por el tiempo que ya lleva en la cárcel. Algunos dicen que eso significa que sólo tendrá que cumplir treinta años, pero el tribunal insistió esta mañana que la sentencia se mantiene en 35 años".

En Apelación
La fiscalía quiere imponer una sentencia más severa contra Duch. Pero sus abogados solicitan su libertad, argumentando que sólo obedecía órdenes. Dicen que su caso cae fuera de la jurisdicción del tribunal.
"El caso se centra en si Duch era un dirigente de alto nivel o uno de los más responsables. Los abogados dicen que los documentos muestran que él era un cuadro de bajo nivel y por tanto no era uno de los dirigentes", agregó nuestro corresponsal.
"Tenía que obedecer órdenes y no actuó solo, no tenía poder de decisión sobre el destino de los detenidos, entre los cuales había amigos y familiares -incluso su propio cuñado".
Durante su juicio en el tribunal por crímenes de guerra de la ONU en Camboya, los que trabajaban bajo órdenes de Duch en el centro de detención declararon que todo el mundo le temía.
Durante el juicio, Duch pidió perdón por los crímenes cometidos bajo su dirección en la cárcel, donde los detenidos eran torturados para que se denunciaran a sí mismos y a otros como espías extranjeros.
Pero las víctimas pusieron en duda la sinceridad de su remordimiento después de que pidiera ser absuelto.

Responsabilidad
Anne Heindel, jurista del Centro de Documentación de Camboya, que reúne evidencias sobre las atrocidades de los Khmer Rouge, dijo que Duch no aceptaba responsabilidad por los crímenes.
"Dice que era una pieza más en el engranaje del partido comunista, que debido a no era totalmente autónomo en la toma de decisiones, su culpa es menor", dijo.
Nacido en 1942 en el centro de Camboya, a Duch se lo recuerda como un maestro honesto que se dedicaba a ayudar a los pobres antes de convertirse en un cuadro khmer rouge en 1970.
"Me uní a la revolución para transformar la sociedad, para oponerme al gobierno, para oponerme a la tortura", dijo, durante el juicio.
"Sacrifiqué todo por la revolución, sincera y absolutamente".
En las zonas controladas por los rebeldes, eligió el nombre Duch como su nombre de guerra porque era el nombre de un estudiante ejemplar en una escuela de su juventud.

Cárceles en la Jungla
Duch supervisó una serie de cárceles en la jungla antes de dirigirse a Tuol Seng después de que el régimen se apoderara de Phnom Penh en 1975.
Lo que empezó con unas decenas de prisioneros se convirtió en un torrente diario de condenados que llegaban a Tuol Seng, o S-21, a medida que el régimen se deshacía de sus "enemigos".
Siempre meticuloso, Duch levantó un enorme archivo de fotos, confesiones y otros documentos con los que los fiscales pudieron reconstruir los últimos meses en la vida de miles de detenidos.
Tras el derrocamiento del Khmer Rouge, mantuvo funciones en el movimiento comunista que luchaba contra las tropas respaldadas por Vietnam.
Fue arrestado después de que Nic Dunlop, un reportero gráfico irlandés, lo descubriera trabajando con un nombre falso para una agencia humanitaria cristianas al oeste de Camboya.
Antes de eso, muchos habían asumido que había muerto después de que desapareciera cuando las tropas vietnamitas derrocaron a los Khmer Rouge en 1979.
"Le dice a Nic Dunlop: ’Cristo lo llevó a encontrarme’", dijo Duch en el juicio.
14 de abril de 2011
28 de marzo de 2011
©al jazeera

colombia, el salvador, honduras ante la cidh


La CIDH considera que esos tres Estados no han cumplido las recomendaciones contenidas en las decisiones de la Comisión.
Colombia. Se trata de los casos del periodista colombiano Luis Gonzalo ‘Richard’ Vélez Restrepo, atacado y amenazado por parte del Ejército, de las masacres de El Mozote y lugares aledaños en El Salvador, y de las muertes registradas en un incendio en un penal de Honduras, informó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La denuncia contra Colombia, se refiere al ataque que sufrió el periodista Vélez Restrepo el 29 de agosto de 1996 por parte de soldados del Ejército Nacional. Los hechos ocurrieron mientras el periodista filmaba una protesta en la que miembros de dicha institución golpearon a varios de los manifestantes, hechos documentados por el periodista.
A estos hechos siguieron amenazas de muerte contra Vélez Restrepo y su familia, que se intensificaron cuando intentó impulsar los procesos judiciales.
Tras sufrir un intento de secuestro, el 9 de octubre de 1997 Vélez Restrepo salió exiliado de Colombia y los hechos permanecen en la impunidad.
El caso se envió a la Corte el 2 de marzo.
La demanda contra El Salvador se relaciona con las masacres sucesivas cometidas entre el 11 y el 13 de diciembre de 1981 en el marco de un operativo militar del Batallón Atlacatl, junto con otras dependencias militares, en siete localidades del departamento de Morazán.
Las masacres, cometidas de manera indiscriminada y con extrema crueldad, dejaron aproximadamente un millar de personas muertas, incluyendo un alto número de niños, y constituyeron una de las manifestaciones más aberrantes de los crímenes de lesa humanidad cometidos en la época por parte de la institución militar salvadoreña.
Estos hechos tuvieron lugar durante el período más cruel de las operaciones llamadas "contrainsurgencia", desplegadas de manera masiva contra civiles por el Ejército salvadoreño durante el conflicto armado, en abierto desconocimiento de los principios más básicos que inspiran el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, explicó la CIDH.
Debido a la vigencia de la Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz, así como a reiteradas omisiones por parte del Estado salvadoreño, estos graves hechos permanecen en la impunidad.
No se han esclarecido judicialmente las masacres, ni se han dispuesto las sanciones correspondientes, a pesar de que un importante número de responsables ha sido identificado a través de diversas fuentes.
En años posteriores se realizaron algunas exhumaciones, pero las mismas no dieron lugar a la reactivación de las investigaciones, a pesar de reiteradas solicitudes a las autoridades correspondientes.
El caso se envió a la Corte el 8 de marzo.
Por su parte, el caso de Honduras trata de la muerte en un incendio de 107 presos en la bartolina o celda número 19 del Centro Penal de San Pedro Sula, el 17 de mayo de 2004.
Estas muertes fueron consecuencia directa de una serie de deficiencias estructurales en dicho centro penitenciario que estaban en conocimiento de las autoridades competentes.
Las víctimas, acusadas de pertenecer a "maras", estaban aislados y confinados a un recinto inseguro e insalubre.
El Estado no ha emprendido la investigación de los hechos denunciados y la sanción de los responsables como un deber jurídico propio y de forma diligente.
El caso se remitió a la Corte el 11 de marzo.
27 de marzo de 2011
25 de marzo de 2011
©semana

juez garzón presenta demanda ante tedh


El Tribunal europeo de derechos humanos. El magistrado, actualmente procesado por "prevaricación" por intentar juzgar los crímenes del franquismo, acusa a España de perjudicar la independencia de los jueces locales con estas acusaciones en su contra.
España. El juez español Baltasar Garzón, encausado por intentar investigar crímenes del franquismo pese a una ley de amnistía, presentó una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), por considerar que sus derechos habían sido violados, informó el viernes su bufete de abogados.
El juez Garzón presentó esta demanda contra España el jueves, considerando que con las causas en su contra en su país "se ataca o perjudica la independencia de los jueces, la libertad de interpretación de la ley y por tanto al estado de derecho al dejar indefensas a las víctimas", según un comunicado de Interights, bufete de abogados y ONG con sede en Londres, que representa al juez.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, todavía debe decidir si considera admisible la demanda.
El magistrado deberá ser juzgado por el Tribunal Supremo español por "prevaricación", tras haber intentado investigar sobre los desaparecidos de la Guerra civil (1936-39) y del franquismo (1939-75) pese a la existencia de una ley de amnistía, votada tras la muerte del dictador Francisco Franco (1975).
"España no ha podido cumplir su obligación de proteger a un juez de procedimientos penales infundados y ha puesto en grave peligro tanto la independencia judicial como los derechos de las víctimas de acceder a la justicia al actuar de este modo", afirmó Helen Duffy, directora del departamento de litigios de Interights.

Apoyos
Conocido por sus acciones contra el grupo vasco armado ETA y contra las dictaduras latinoamericanas, el juez Garzón, de 55 años, está expuesto a una pena de 20 de prohibición de ejercer su profesión.
Suspendido de sus funciones en la Audiencia Nacional desde el mes de mayo, el magistrado fue autorizado a trabajar temporalmente en la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya, como asesor.
Recibió el apoyo de numerosos juristas que consideran que los crímenes contra la humanidad no prescriben y que la ley de amnistía española no es conforme al derecho internacional.
Varias asociaciones de memoria histórica también denunciaron que se está cometiendo "una injusticia" con Garzón y firmaron un manifiesto para "iniciar un movimiento de carácter nacional que sirva de apoyo" al juez.
Estas asociaciones, que cuentan con el apoyo de personalidades como el cineasta Pedro Almódovar, el cantante Miguel Ríos o la actriz Pilar Bardem, entre otros, advirtieron contra el "desprestigio" que esta acción contra Garzón supone para la justicia española en el exterior y anunciaron una campaña de movilización hasta la celebración del juicio, para el que todavía no hay fecha.
26 de marzo de 2011
25 de marzo de 2011
©la nación

neo-nazis de capa caída en alemania


Peter Frey, jefe de redacción de ZDF, el canal de televisión pública alemana, señala que, a diferencia de Francia, donde la hija de Le Pen podría resultar electa, esto no podría pasar en Alemania. Afirma que la cultura de la memoria se aboca a la vida concreta de las víctimas del nazismo.
[ Luciana Bertoia] Alemania. La memoria del genocidio nazi debe ser construida por toda la sociedad, dice Peter Frey. El jefe de redacción de ZDF, el canal de televisión pública alemana, estuvo en Buenos Aires para brindar una conferencia sobre la memoria y la responsabilidad histórica en Alemania, que fue organizada por la embajada de ese país y por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).
Frey nació hace 53 años en Alemania, más de una década después de la caída del criminal régimen nazi, pero todavía se podían palpar las ausencias y los horrores que había generado. Estudió Ciencia Política y Pedagogía en Berlín y en Madrid. Hace meses ocupa un cargo jerárquico en la TV pública alemana. "La independencia para los medios de comunicación es lo más importante", cuenta al pasar antes de centrarse en el tema que lo trajo a la Argentina. "Es muy emocionante poder hablarle a un público que hace 70 años debió huir de Alemania para salvar su vida", comienza.

¿Qué rol tiene la prensa en la construcción de la memoria de lo que ocurrió?
Es sumamente importante que la prensa y la opinión pública en general se hagan cargo de su rol en la construcción de una memoria y que lo hagan pensando en los grandes conflictos que tiene por detrás Alemania en cuanto a la superación del período nazi. Siempre hay aspectos olvidados del Holocausto y el periodista debe rescatarlos. Uno puede decir con toda seguridad que la prensa ha tenido un rol destacado para imponer y rescatar esta memoria. También son muy importantes otras expresiones de la cultura. El cine, al ser muy masivo, llega con una película exitosa a millones de espectadores. Una de las primeras películas rodadas en Alemania sobre los crímenes del período nazi no fue una película documental. Era una ficción que llevaba por título ‘Los asesinos están entre nosotros’ y eso fue en 1946. Hace poco también aparecieron películas que aportaron mucho al debate como ‘La caída’ o ‘El lector’. La literatura y las artes plásticas contribuyeron a sacar el tema del olvido y a provocar.

¿Qué pasó con la prensa que auspició al régimen nazi?
En 1945 se produjo una ruptura en la civilización y después de eso no hubo ningún medio masivo de comunicación que defendiera la postura del régimen. Claro que hubo debates a nivel social. El ala conservadora de la política y de la prensa abogó por hacer un punto final. La discusión entre el punto final o la continuación de la memoria acuñó el debate político durante muchas décadas.

¿Se sigue debatiendo ese punto final?
Fue en 1985, cuando el presidente federal Richard von Weizsäcker dejó en claro que no puede haber un punto final y fue sumamente importante que este discurso viniera de boca de un político conservador porque así quedó establecido que la cultura de la memoria no se puede dividir entre derecha o izquierda. La memoria debe ser un interés de la sociedad en su totalidad.

¿Cómo evalúa el discurso del presidente Christian Wulff semanas atrás, en el campo de concentración de Auschwitz?
En realidad, es un buen uso que los presidentes y los cancilleres alemanes viajen a Auschwitz. Fue la primera participación de un presidente alemán durante la conmemoración del Día oficial de la Memoria. Durante muchas décadas, se pensó que en este lugar no habría que decir nada porque no existen palabras. Ahora el presidente Wulff habló, 66 años después del final de la Segunda Guerra. Para mí, esto fue un símbolo de que la política alemana comienza a expresar, en un sitio significativo como ningún otro, qué es lo que implicó esto para la historia.

¿Cuáles son los métodos más efectivos para construir una memoria del genocidio?
Yo creo que toda sociedad tiene que encontrar su propia expresión y cada generación tiene que hallar los medios y las formas de expresión que le resulten más adecuados. En Alemania, la cultura de la memoria ha cambiado muchísimo y se aboca ahora mucho más a la vida concreta de cada una de las víctimas. A través de la "emocionalización" y, a veces, a partir de una especie de provocación, trata de anclar la cultura de la memoria en la sociedad. Pero todavía hoy la respuesta a la pregunta de por qué pudo suceder sigue siendo poco clara y se vuelve cada vez más difusa.

¿Cómo ve la persistencia de grupos neonazis?
Los neonazis no son una fuerza política exitosa en Alemania. En realidad, se trata de un movimiento social más que político, que es resultado de la marginalización social, sobre todo en el Este de Alemania, donde la desocupación es muy alta. A diferencia de Francia, donde la candidata de la ultraderecha tendría buenas posibilidades de resultar electa, esto no podría pasar en Alemania.

Usted se formó en España, ¿cómo ve la dilación que hay en ese país para que actúe la Justicia por los crímenes del franquismo?
Mi interés por viajar a España en 1981 tuvo que ver con el tema de la superación de la Guerra Civil española, porque ésta escindió a los intelectuales europeos como ningún otro acontecimiento. Cuando yo estudiaba en España, el tema prácticamente no tenía importancia en la opinión pública. El pacto de La Moncloa implicaba un acuerdo social para no poner en peligro la transición y para hacer silencio, que también es una especie de punto final. Más de 30 años después del fin del régimen de Francisco Franco, el tema explotó en la opinión pública y hoy la sociedad española se ve obligada a tomar una postura. Pero, a diferencia de Alemania, todavía no hay una voluntad política para determinar cómo se integra esta historia en la conciencia colectiva del país. Probablemente se deba a que en España se trató de una Guerra Civil, con fracturas muy grandes en la sociedad y en las familias; en cambio, en Alemania se trató de un crimen monstruoso cometido sobre una minoría que después dejó de existir y ya no tenía voz.
14 de marzo de 2011
©página 12