iraquíes pedirán fin de ocupación
[Douglas Jehl] El gobierno iraquí que se forme tras las elecciones del 30 de enero pedirá casi con toda seguridad que Estados Unidos fije un calendario para la retirada de sus tropas, de acuerdo a nuevos informes del servicio secreto norteamericano mencionado por importantes funcionarios de gobierno.
Washington, Estados Unidos. Los informes también advierten que las elecciones serán seguidas de más violencia, incluyendo una mayor probabilidad de choques entre chiíes y sunníes, que posiblemente conducirá a una guerra civil, dijeron los funcionarios.
Este pesimismo es consistente con otros estudios de los últimos seis meses, incluyendo un cable clasificado enviado en noviembre por el jefe de la estación de Bagdad saliente de la CIA. Las nuevas evaluaciones, de la CIA y de los ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores, se concentran más detenidamente en las secuelas de la elección, incluyendo sus potenciales implicaciones para la política exterior estadounidense, dijeron los funcionarios.
Los estudios se basan en la expectativa de que una coalición árabe chií gane las elecciones, en las que los chiíes constituirán la gran mayoría de los votantes, dijeron los funcionarios. Líderes de la coalición han prometido a los votantes que presionarán a Washington para que presente un calendario para la retirada de las tropas, y las evaluaciones dicen que el nuevo gobierno iraquí se sentirá obligado, al menos públicamente, a cumplir con ese compromiso.
Una petición semejante pondría nuevas presiones sobre el gobierno de Bush, que ha dicho que respetará una petición iraquí pero se ha negado a fijar un calendario para la retirada de sus 173.000 tropas norteamericanas y otras tropas extranjeras en Iraq. Los funcionarios, incluyendo a Colin L. Powell, el ministro de Asuntos Exteriores, han declarado que esas decisiones se tomarán sobre la base de las necesidades de seguridad del país, lo que incluye el adiestramiento de más iraquíes.
"Nadie quiere retirarse de tal manera que se deje a Iraq mal preparado para hacer frente a la resistencia, que no desaparecerá [con las elecciones]", dijo un funcionario de gobierno. "Así que el asunto es cómo maximizar nuestro programa de adiestramiento para preparar a la mayor cantidad de iraquíes como sea posible".
El funcionario dijo que Estados Unidos esperaba que el nuevo gobierno iraquí presente un plan basado en la situación militar, pero no un calendario. Pero el funcionario dijo que había incertidumbre sobre la insistencia que pondría el nuevo gobierno iraquí en una reducción de las tropas norteamericanas.
"En este momento hablar de un calendario y de cómo y cuándo quieren que nos vayamos, sería una especulación", dijo el funcionario. "¿Qué dirán públicamente y qué en privado? Obviamente, hay factores que tomar en cuenta. El asunto es que controlamos la mayor parte de sus capacidades, y eso es lo que está detrás de muchos de nuestros esfuerzos".
En una entrevista el jueves pasado para el programa de televisión de la PBS, Newshour With Jim Lehrer', Powell dijo que a él le "gustaría sacar a nuestras tropas lo antes posible". Pero agregó: "No es posible decir ahora que cuántas tropas menos tendremos a fines de 2005".
Funcionarios de gobierno que han descrito el informe de la inteligencia representan a varias agencias e incluyen tanto a críticos como partidarios de la guerra en Iraq. Todos ellos dijeron que habían leído el documento o que habían sido informados sobre él, pero insistieron en permanecer anónimos, diciendo que no querían hacer sombra a los recientes comentarios de Powell y del presidente Bush.
En una entrevista con el Washington Post publicada el fin de semana, Bush se negó a ser más específico sobre un eventual calendario de retirada. Pero funcionarios de gobierno dijeron que en una reunión el jueves pasado, los principales asesores de seguridad nacional de Bush habían discutido sobre cómo debía responder Estados Unidos si el nuevo gobierno iraquí presentara una petición semejante.
El sombrío tono del nuevo análisis de inteligencia fue mencionado por primera vez por los periódicos de Knight Ridder en artículos que aparecieron el lunes en el Miami Herald y otros.
La perspectiva del peor de los casos' -una guerra civil entre chiíes y sunníes- sigue siendo todavía más ominosa que la bosquejada en pública en las últimas semanas por importantes funcionarios del gobierno de Bush. Pero el mensaje se hace eco de anteriores advertencias de los servicios de inteligencia norteamericanos, incluyendo el National Intelligence Estimate publicado el verano pasado.
Hace algunos días Powell y otros de los asesores de Bush han sido más directos en reconocer que no es probable que se reduzca dentro de poco la resistencia anti-norteamericana.
"Hay una furiosa resistencia y no estamos tratando de desecharla o minimizarla", dijo Powell en la entrevista de Newshour'. "La resistencia no desaparecerá como resultado de las elecciones", dijo. "De hecho, quizás los insurgentes se envalentonen todavía más" si logran disuadir a grandes cantidades de sunníes de abstenerse de votar.
Durante el régimen de Saddam Hussein, los sunníes, que conforman el 20 por ciento de la población, fueron el grupo dominante en Iraq, pero participen los sunníes o no en las elecciones se da por sentado que ese rol pasará ahora a manos de los chiíes, que constituyen el 60 por ciento de todos los iraquíes. Los kurdos conforman el 20 por ciento restante.
Bush, en la entrevista con el Washington Post dijo sobre si las tropas norteamericanas comenzarían a retirarse de Iraq en 2005: "Tal como lo veo, las tropas norteamericanas comenzarán a retirarse tan pronto como sea posible, pero no dejarán el país mientras no completemos nuestra misión, y parte de esa misión es adiestrar a los iraquíes para que puedan enfrentarse a los terroristas. Y mientras más pronto estén preparados los iraquíes -mejor preparados, mejor equipados para luchar-, más pronto comenzarán nuestras tropas a llegar a casa".
En una reunión la semana pasada en la Casa Blanca, un funcionario militar de alto rango advirtió que Iraq ya se estaba perfilando como el "Afganistán occidental" y se estaba transformando en un imán y refugio de militantes, como lo fue Afganistán para Osama bin Laden durante el régimen de los talibanes.
En la entrevista del Washington Post, Bush dijo que compartía la preocupación de que "eso pudiera ocurrir", diciendo: "Si no nos mostramos firmes y eficientes, habrá bolsones de terroristas -partes del mundo que se transformarán en bolsones donde los terroristas encontrarán santuario y lugares para adiestrarse. Y tenemos el deber de impedirlo".
19 de enero de 2005
©new york times
©traducción mQh
Washington, Estados Unidos. Los informes también advierten que las elecciones serán seguidas de más violencia, incluyendo una mayor probabilidad de choques entre chiíes y sunníes, que posiblemente conducirá a una guerra civil, dijeron los funcionarios.Este pesimismo es consistente con otros estudios de los últimos seis meses, incluyendo un cable clasificado enviado en noviembre por el jefe de la estación de Bagdad saliente de la CIA. Las nuevas evaluaciones, de la CIA y de los ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores, se concentran más detenidamente en las secuelas de la elección, incluyendo sus potenciales implicaciones para la política exterior estadounidense, dijeron los funcionarios.
Los estudios se basan en la expectativa de que una coalición árabe chií gane las elecciones, en las que los chiíes constituirán la gran mayoría de los votantes, dijeron los funcionarios. Líderes de la coalición han prometido a los votantes que presionarán a Washington para que presente un calendario para la retirada de las tropas, y las evaluaciones dicen que el nuevo gobierno iraquí se sentirá obligado, al menos públicamente, a cumplir con ese compromiso.
Una petición semejante pondría nuevas presiones sobre el gobierno de Bush, que ha dicho que respetará una petición iraquí pero se ha negado a fijar un calendario para la retirada de sus 173.000 tropas norteamericanas y otras tropas extranjeras en Iraq. Los funcionarios, incluyendo a Colin L. Powell, el ministro de Asuntos Exteriores, han declarado que esas decisiones se tomarán sobre la base de las necesidades de seguridad del país, lo que incluye el adiestramiento de más iraquíes.
"Nadie quiere retirarse de tal manera que se deje a Iraq mal preparado para hacer frente a la resistencia, que no desaparecerá [con las elecciones]", dijo un funcionario de gobierno. "Así que el asunto es cómo maximizar nuestro programa de adiestramiento para preparar a la mayor cantidad de iraquíes como sea posible".
El funcionario dijo que Estados Unidos esperaba que el nuevo gobierno iraquí presente un plan basado en la situación militar, pero no un calendario. Pero el funcionario dijo que había incertidumbre sobre la insistencia que pondría el nuevo gobierno iraquí en una reducción de las tropas norteamericanas.
"En este momento hablar de un calendario y de cómo y cuándo quieren que nos vayamos, sería una especulación", dijo el funcionario. "¿Qué dirán públicamente y qué en privado? Obviamente, hay factores que tomar en cuenta. El asunto es que controlamos la mayor parte de sus capacidades, y eso es lo que está detrás de muchos de nuestros esfuerzos".
En una entrevista el jueves pasado para el programa de televisión de la PBS, Newshour With Jim Lehrer', Powell dijo que a él le "gustaría sacar a nuestras tropas lo antes posible". Pero agregó: "No es posible decir ahora que cuántas tropas menos tendremos a fines de 2005".
Funcionarios de gobierno que han descrito el informe de la inteligencia representan a varias agencias e incluyen tanto a críticos como partidarios de la guerra en Iraq. Todos ellos dijeron que habían leído el documento o que habían sido informados sobre él, pero insistieron en permanecer anónimos, diciendo que no querían hacer sombra a los recientes comentarios de Powell y del presidente Bush.
En una entrevista con el Washington Post publicada el fin de semana, Bush se negó a ser más específico sobre un eventual calendario de retirada. Pero funcionarios de gobierno dijeron que en una reunión el jueves pasado, los principales asesores de seguridad nacional de Bush habían discutido sobre cómo debía responder Estados Unidos si el nuevo gobierno iraquí presentara una petición semejante.
El sombrío tono del nuevo análisis de inteligencia fue mencionado por primera vez por los periódicos de Knight Ridder en artículos que aparecieron el lunes en el Miami Herald y otros.
La perspectiva del peor de los casos' -una guerra civil entre chiíes y sunníes- sigue siendo todavía más ominosa que la bosquejada en pública en las últimas semanas por importantes funcionarios del gobierno de Bush. Pero el mensaje se hace eco de anteriores advertencias de los servicios de inteligencia norteamericanos, incluyendo el National Intelligence Estimate publicado el verano pasado.
Hace algunos días Powell y otros de los asesores de Bush han sido más directos en reconocer que no es probable que se reduzca dentro de poco la resistencia anti-norteamericana.
"Hay una furiosa resistencia y no estamos tratando de desecharla o minimizarla", dijo Powell en la entrevista de Newshour'. "La resistencia no desaparecerá como resultado de las elecciones", dijo. "De hecho, quizás los insurgentes se envalentonen todavía más" si logran disuadir a grandes cantidades de sunníes de abstenerse de votar.
Durante el régimen de Saddam Hussein, los sunníes, que conforman el 20 por ciento de la población, fueron el grupo dominante en Iraq, pero participen los sunníes o no en las elecciones se da por sentado que ese rol pasará ahora a manos de los chiíes, que constituyen el 60 por ciento de todos los iraquíes. Los kurdos conforman el 20 por ciento restante.
Bush, en la entrevista con el Washington Post dijo sobre si las tropas norteamericanas comenzarían a retirarse de Iraq en 2005: "Tal como lo veo, las tropas norteamericanas comenzarán a retirarse tan pronto como sea posible, pero no dejarán el país mientras no completemos nuestra misión, y parte de esa misión es adiestrar a los iraquíes para que puedan enfrentarse a los terroristas. Y mientras más pronto estén preparados los iraquíes -mejor preparados, mejor equipados para luchar-, más pronto comenzarán nuestras tropas a llegar a casa".
En una reunión la semana pasada en la Casa Blanca, un funcionario militar de alto rango advirtió que Iraq ya se estaba perfilando como el "Afganistán occidental" y se estaba transformando en un imán y refugio de militantes, como lo fue Afganistán para Osama bin Laden durante el régimen de los talibanes.
En la entrevista del Washington Post, Bush dijo que compartía la preocupación de que "eso pudiera ocurrir", diciendo: "Si no nos mostramos firmes y eficientes, habrá bolsones de terroristas -partes del mundo que se transformarán en bolsones donde los terroristas encontrarán santuario y lugares para adiestrarse. Y tenemos el deber de impedirlo".
19 de enero de 2005
©new york times
©traducción mQh
jóvenes búlgaros de hoy
[Nicholas Wood] Las nuevas generaciones lo ignoran casi todo sobre el pasado comunista del país.
Sofía, Bulgaria. En el corazón de Sofía, las calles que hace una década estaban vacía, están ahora llenas de coches: elegantes Mercedes-Benzes y BMW, y Opels, Volkswagens y Fords familiares. La gente joven se reúne en modernos cafés y bares. Los restaurante viven momentos de auge. Los adolescentes se han criado con MTV, y se visten a la usanza occidental.
Bulgara es miembro de la OTAN y espera unirse a la Unión Europea en algo más de un año. Con eso en mente, la atención está firmemente concentrada en reformas económicas al estilo occidental y en el progreso hacia la prosperidad que ha vivido el país en los últimos años.
Los jóvenes búlgaros que gozan del progreso material parecen cada vez más no saber nada del período precedente, de los años de comunismo y de sus lados más oscuros.
"No puedo decir mucho sobre" la era comunista, dice Vessela Peneva, 20, estudiante de periodismo y estudios de la comunicación en la Universidad de Sofía. "No sé si era bueno o malo".
Yana Lazarova, 17, miró hacia arriba el enorme monumento en el centro del Parque de la Libertad que representa a tres figuras musculares, una empuñando un arma, todas esculpidas en roca negra. Pero ¿a quiénes rinde tributo? Yana confesó que no lo sabía. Después de un rato, intentó atinar: "Es un monumento al Ejército soviético por la liberación de Bulgaria de los turcos en 1878", dijo, cometiendo un delirante error.
No hace mucho tiempo, su respuesta habría provocado una reprimenda. Las estatuas son en realidad parte del monumento de Sofía al Ejército soviético, lo que no tiene nada que ver con los turcos. En realidad, el monumento conmemora la liberación soviética de Bulgaria de la ocupación nazi en 1944, un acontecimiento que allanó el camino de 45 años de gobierno comunista.
Es un acontecimiento histórico que todo niño en edad escolar conocía cuando este país pertenecía al antiguo bloque de Europa del Este. Pero 15 años después del derrumbe del comunismo, muchos estudiantes de la generación de Lazarova han crecido sin tener la más mínima noción del pasado reciente del país.
No andaban todavía cuando el autoritario líder búlgaro, Todor Zhivkov, fue derrocado el 10 de noviembre de 1989, al día siguiente de la caída del Muro de Berlín. Desde entonces la historia de posguerra de Bulgaria ha sido pasada por alto, dicen los adolescentes, ya que el país se concentra en el futuro.
Uno de los profesores de Peneva, Matthew Brunwasser, 33, un profesor visitante de periodismo de San Francisco, dijo que sus opiniones eran típicas.
Cuando él mencionó recientemente el infame servicio de seguridad búlgaro, el Durzhavna Sigurnost, que fue responsable de numerosos asesinatos en el extranjero y manejaba una extensa red de informantes en el país, dijo que sus estudiantes habían tenido que volver a casa y buscar la palabra en internet.
Un problema, de acuerdo a funcionarios de la enseñanza y otros, es que mientras la mayoría de los chicos de 16 años o más deberían estudiar ese período, los libros de historia todavía no han sido actualizados y las escuelas ya no usan oficialmente los textos marxistas de la era comunista. Eso quiere decir que las lecciones son a menudo dejadas a discreción de los profesores, que se dejan guiar por una rudimentaria visión que empieza con los nazis, cuando Bulgaria fue gobernada por un régimen totalitario, y enseñan que este fue gradualmente remplazado por uno todavía más autoritario hasta que colapsó tras la caída del Muro de Berlín.
Funcionarios de la enseñanza dicen que algunas escuelas ofrecen una buena educación sobre ese período, pero otras son deficientes.
"Se puede decir que el período socialista es desdeñado en los libros de historia", dijo Vesselin Metodiyev, que fue ministro de educación en el primer gabinete post-comunista del país. "La historiografía búlgara era una asignatura ideológica. Los historiadores no-marxistas han empezado recién ahora a estudiar los documentos históricos".
Brunwasser cree que también en casa muchas familias prefieren no hablar del lado oscuro del comunismo.
"Los padres no quieren apesadumbrar a sus hijos", dijo Brunwasser, que ha vivido en Bulgaria intermitentemente desde 1995. "Algunas familias, especialmente aquellas que han sufrido más, pero en general todas no quieren tratar el asunto".
En la región Bulgaria toma una posición diferente sobre el respecto, dijo Brunwasser, que está escribiendo un libro sobre la generación post-comunista. "No había una oposición organizada al comunismo en Bulgaria", dijo, haciendo una distinción con Hungría, Checoslovaquia y Polonia, donde la lucha contra el comunismo hacía parte de sus identidades nacionales.
De hecho, mientras sí hubo una reacción contra el comunismo en los años noventa, un período en que los antiguos comunistas siguieron en el poder bajo otro nombre, muchos búlgaros más viejos se mostraban nostálgicos sobre un período que consideraban que les había proporcionado empleo y seguridad.
Un estudio publicado en enero que fue realizado por académicos y agencias de investigación social aquí concluyó: "Debe observarse que ahora vivimos en una sociedad en la que la gran mayoría de la gente no sabe qué es bueno de la democracia y que han olvidado lo malo que era el socialismo".
Zhelyu Zhelev, el primer presidente búlgaro después del colapso del comunismo y un antiguo disidente, dijo que le preocupaba ver a la nueva generación crecer en la ignorancia sobre el pasado reciente del país.
"Es bueno hasta cierto punto, pero sin conocimiento del pasado no serán capaces de reconocer los regímenes represivos ni predecir el futuro", dijo en una entrevista telefónica desde Skopje, Macedonia.
Sin embargo, alguna gente está tratando poco a poco de iniciar un debate más amplio. Spomeniteni.org (la palabra significa recuerdos' en búlgaro) es una página en la red que invita a gente de todas las edades a enviar sus recuerdos del período comunista, buenos o malos.
Su fundadora, Diana Ivanova, dijo que había iniciado el sitio como reacción a la visión cada vez más rosada del pasado que fomentan algunos antiguos políticos y los medios de comunicación. Quizás debido a que está en internet, gran parte de sus contenidos son de gente joven.
En un mensaje por e-mail una mujer describe cómo en 1986, cuando ella tenía siete años, su madre la llevó a toda prisa a casa. Había explotado el reactor nuclear de Chernobil y se estaba incendiando en Ucrania, un desastre sobre el que los medios de prensa no habían informado pero cuyo conocimiento se había extendido rápidamente en el país por medio de rumores. La familia se había enterado de boca de un extranjero.
En otro mensaje, una niña describe a una mujer turca que estalló en lágrimas cuando fue llamada por su nombre. El incidente ocurrió en el verano de 1989, en los últimos días de la era comunista, cuando Bulgaria estaba expulsando a la minoría turca y obligando a los que se quedaban a adoptar nombres búlgaros.
"Si podemos fomentar el interés en las experiencias personales de la gente", dijo Ivanova, "entonces quizás podamos despertar un interés en la historia más grande".
15 de noviembre de 2004
1 de diciembre de 2004
©new york times
©traducción mQh
Sofía, Bulgaria. En el corazón de Sofía, las calles que hace una década estaban vacía, están ahora llenas de coches: elegantes Mercedes-Benzes y BMW, y Opels, Volkswagens y Fords familiares. La gente joven se reúne en modernos cafés y bares. Los restaurante viven momentos de auge. Los adolescentes se han criado con MTV, y se visten a la usanza occidental.Bulgara es miembro de la OTAN y espera unirse a la Unión Europea en algo más de un año. Con eso en mente, la atención está firmemente concentrada en reformas económicas al estilo occidental y en el progreso hacia la prosperidad que ha vivido el país en los últimos años.
Los jóvenes búlgaros que gozan del progreso material parecen cada vez más no saber nada del período precedente, de los años de comunismo y de sus lados más oscuros.
"No puedo decir mucho sobre" la era comunista, dice Vessela Peneva, 20, estudiante de periodismo y estudios de la comunicación en la Universidad de Sofía. "No sé si era bueno o malo".
Yana Lazarova, 17, miró hacia arriba el enorme monumento en el centro del Parque de la Libertad que representa a tres figuras musculares, una empuñando un arma, todas esculpidas en roca negra. Pero ¿a quiénes rinde tributo? Yana confesó que no lo sabía. Después de un rato, intentó atinar: "Es un monumento al Ejército soviético por la liberación de Bulgaria de los turcos en 1878", dijo, cometiendo un delirante error.
No hace mucho tiempo, su respuesta habría provocado una reprimenda. Las estatuas son en realidad parte del monumento de Sofía al Ejército soviético, lo que no tiene nada que ver con los turcos. En realidad, el monumento conmemora la liberación soviética de Bulgaria de la ocupación nazi en 1944, un acontecimiento que allanó el camino de 45 años de gobierno comunista.
Es un acontecimiento histórico que todo niño en edad escolar conocía cuando este país pertenecía al antiguo bloque de Europa del Este. Pero 15 años después del derrumbe del comunismo, muchos estudiantes de la generación de Lazarova han crecido sin tener la más mínima noción del pasado reciente del país.
No andaban todavía cuando el autoritario líder búlgaro, Todor Zhivkov, fue derrocado el 10 de noviembre de 1989, al día siguiente de la caída del Muro de Berlín. Desde entonces la historia de posguerra de Bulgaria ha sido pasada por alto, dicen los adolescentes, ya que el país se concentra en el futuro.
Uno de los profesores de Peneva, Matthew Brunwasser, 33, un profesor visitante de periodismo de San Francisco, dijo que sus opiniones eran típicas.
Cuando él mencionó recientemente el infame servicio de seguridad búlgaro, el Durzhavna Sigurnost, que fue responsable de numerosos asesinatos en el extranjero y manejaba una extensa red de informantes en el país, dijo que sus estudiantes habían tenido que volver a casa y buscar la palabra en internet.
Un problema, de acuerdo a funcionarios de la enseñanza y otros, es que mientras la mayoría de los chicos de 16 años o más deberían estudiar ese período, los libros de historia todavía no han sido actualizados y las escuelas ya no usan oficialmente los textos marxistas de la era comunista. Eso quiere decir que las lecciones son a menudo dejadas a discreción de los profesores, que se dejan guiar por una rudimentaria visión que empieza con los nazis, cuando Bulgaria fue gobernada por un régimen totalitario, y enseñan que este fue gradualmente remplazado por uno todavía más autoritario hasta que colapsó tras la caída del Muro de Berlín.
Funcionarios de la enseñanza dicen que algunas escuelas ofrecen una buena educación sobre ese período, pero otras son deficientes.
"Se puede decir que el período socialista es desdeñado en los libros de historia", dijo Vesselin Metodiyev, que fue ministro de educación en el primer gabinete post-comunista del país. "La historiografía búlgara era una asignatura ideológica. Los historiadores no-marxistas han empezado recién ahora a estudiar los documentos históricos".
Brunwasser cree que también en casa muchas familias prefieren no hablar del lado oscuro del comunismo.
"Los padres no quieren apesadumbrar a sus hijos", dijo Brunwasser, que ha vivido en Bulgaria intermitentemente desde 1995. "Algunas familias, especialmente aquellas que han sufrido más, pero en general todas no quieren tratar el asunto".
En la región Bulgaria toma una posición diferente sobre el respecto, dijo Brunwasser, que está escribiendo un libro sobre la generación post-comunista. "No había una oposición organizada al comunismo en Bulgaria", dijo, haciendo una distinción con Hungría, Checoslovaquia y Polonia, donde la lucha contra el comunismo hacía parte de sus identidades nacionales.
De hecho, mientras sí hubo una reacción contra el comunismo en los años noventa, un período en que los antiguos comunistas siguieron en el poder bajo otro nombre, muchos búlgaros más viejos se mostraban nostálgicos sobre un período que consideraban que les había proporcionado empleo y seguridad.
Un estudio publicado en enero que fue realizado por académicos y agencias de investigación social aquí concluyó: "Debe observarse que ahora vivimos en una sociedad en la que la gran mayoría de la gente no sabe qué es bueno de la democracia y que han olvidado lo malo que era el socialismo".
Zhelyu Zhelev, el primer presidente búlgaro después del colapso del comunismo y un antiguo disidente, dijo que le preocupaba ver a la nueva generación crecer en la ignorancia sobre el pasado reciente del país.
"Es bueno hasta cierto punto, pero sin conocimiento del pasado no serán capaces de reconocer los regímenes represivos ni predecir el futuro", dijo en una entrevista telefónica desde Skopje, Macedonia.
Sin embargo, alguna gente está tratando poco a poco de iniciar un debate más amplio. Spomeniteni.org (la palabra significa recuerdos' en búlgaro) es una página en la red que invita a gente de todas las edades a enviar sus recuerdos del período comunista, buenos o malos.
Su fundadora, Diana Ivanova, dijo que había iniciado el sitio como reacción a la visión cada vez más rosada del pasado que fomentan algunos antiguos políticos y los medios de comunicación. Quizás debido a que está en internet, gran parte de sus contenidos son de gente joven.
En un mensaje por e-mail una mujer describe cómo en 1986, cuando ella tenía siete años, su madre la llevó a toda prisa a casa. Había explotado el reactor nuclear de Chernobil y se estaba incendiando en Ucrania, un desastre sobre el que los medios de prensa no habían informado pero cuyo conocimiento se había extendido rápidamente en el país por medio de rumores. La familia se había enterado de boca de un extranjero.
En otro mensaje, una niña describe a una mujer turca que estalló en lágrimas cuando fue llamada por su nombre. El incidente ocurrió en el verano de 1989, en los últimos días de la era comunista, cuando Bulgaria estaba expulsando a la minoría turca y obligando a los que se quedaban a adoptar nombres búlgaros.
"Si podemos fomentar el interés en las experiencias personales de la gente", dijo Ivanova, "entonces quizás podamos despertar un interés en la historia más grande".
15 de noviembre de 2004
1 de diciembre de 2004
©new york times
©traducción mQh
partido musulmán en holanda
Un grupo de musulmanes amsterdameses fundarán a fines de mayo un nuevo partido político que defenderá los intereses de los musulmanes en Holanda.
Ámsterdam, Holanda. El Partido Demócrata Musulmán MDP quiere participar en 2006 en las elecciones municipales en Ámsterdam, Rótterdam, Utrecht y La Haya, dijo el portavoz M. Jabri el jueves. El partido también quiere iniciar una sección en Noord-Brabant, donde residen muchos musulmanes.
Los organizadores se han acercado a musulmanes conocidos y no conocidos para encargarse del partido en las grandes ciudades. También buscan contactar a no-musulmanes "para tener un balance en la directiva", dijo Jabri. "Se trata de gente con las mismas ideas políticas". A largo plazo, y dependiendo del crecimiento del partido, el MDP quiere participar en las elecciones nacionales.
La búsqueda de miembros es difícil, dice Jabri. "Es difícil encontrar gente que jale del mismo carro. Hay poca gente con el conocimiento suficiente". Antes de la fundación oficial a fines de mayo los organizadores deben montar una oficina nacional del partido con una directiva. El financiamiento ya se ha conseguido, según Jabri.
La Liga Árabe Europea AEL había anunciado antes que participaría en las elecciones municipales. El AEL, según Jabri, ahora se ha incorporado al MDP. El Partido Demócrata Musulmán sigue siendo independiente, según el portavoz. El MDP espera atraer a votantes no-musulmanes, que estén de acuerdo con los puntos de vista del partido.
El MDP ya ha redactado un Manifiesto Provisional' con los principios del movimiento. El islam es el punto de partida. También se trata en el manifiesto el problema palestino y la guerra de Iraq.
"El MDP se muestra sobre todo solidario con los pueblos del sur en su lucha contra el neo-colonialismo impulsado por Estados Unidos y la Europa neo-liberal, y también contra la ocupación y la agresión de Estados Unidos, sus lacayos y las dictaduras", según el manifiesto.
19 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
Ámsterdam, Holanda. El Partido Demócrata Musulmán MDP quiere participar en 2006 en las elecciones municipales en Ámsterdam, Rótterdam, Utrecht y La Haya, dijo el portavoz M. Jabri el jueves. El partido también quiere iniciar una sección en Noord-Brabant, donde residen muchos musulmanes.Los organizadores se han acercado a musulmanes conocidos y no conocidos para encargarse del partido en las grandes ciudades. También buscan contactar a no-musulmanes "para tener un balance en la directiva", dijo Jabri. "Se trata de gente con las mismas ideas políticas". A largo plazo, y dependiendo del crecimiento del partido, el MDP quiere participar en las elecciones nacionales.
La búsqueda de miembros es difícil, dice Jabri. "Es difícil encontrar gente que jale del mismo carro. Hay poca gente con el conocimiento suficiente". Antes de la fundación oficial a fines de mayo los organizadores deben montar una oficina nacional del partido con una directiva. El financiamiento ya se ha conseguido, según Jabri.
La Liga Árabe Europea AEL había anunciado antes que participaría en las elecciones municipales. El AEL, según Jabri, ahora se ha incorporado al MDP. El Partido Demócrata Musulmán sigue siendo independiente, según el portavoz. El MDP espera atraer a votantes no-musulmanes, que estén de acuerdo con los puntos de vista del partido.
El MDP ya ha redactado un Manifiesto Provisional' con los principios del movimiento. El islam es el punto de partida. También se trata en el manifiesto el problema palestino y la guerra de Iraq.
"El MDP se muestra sobre todo solidario con los pueblos del sur en su lucha contra el neo-colonialismo impulsado por Estados Unidos y la Europa neo-liberal, y también contra la ocupación y la agresión de Estados Unidos, sus lacayos y las dictaduras", según el manifiesto.
19 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
egipto busca reformas
Un editorial del Washington Post llama al presidente Bush a oponerse a los intentos del dictador de Egipto a ratificar por sexta vez su mandato mediante un referéndum.
Apenas dos días después de las elecciones presidenciales en Palestina, en la que varios candidatos compitieron libremente por los votos, un funcionario egipcio entregó una contrastante noticia. El partido dominante, dijo, tenía el propósito de nominar al presidente Hosni Mubarak para presentarse de candidato único para su sexto mandato consecutivo. Si se confirma, significará la perpetuación de la dictadura que ha gobernado a Egipto durante más de 50 años, casi la mitad de ellos bajo Mubarak, que ahora tiene 76 años. Aunque sorprenderá difícilmente, los egipcios no pueden sentirse más que frustrados del rechazo de Mubarak a liberalizar el sistema político que les ha llevado décadas de estancamiento económico y una desenfrenada corrupción, al mismo tiempo que nutre a los extremistas islámicos, incluyendo a muchos de los líderes de Al Qaeda.
La nominación de Mubarak es un serio golpe al proyecto del gobierno de Bush de fomentar cambios democráticos en Oriente Medio -y volverá a plantear la pregunta de si el presidente Bush tiene verdaderamente la intención de relacionar la política exterior de Estados Unidos con su retórica. Ha pasado más de un año desde que Bush, en su discurso a la National Endowment for Democracy, reconoció que Estados Unidos se había equivocado al "excusar y complacer" a los dictadores árabes a cambio de su colaboración con la política exterior estadounidense. Mubarak ha sido uno de esos gobernantes, y ha recibido más de 50 billones de dólares en ayuda norteamericana en los últimos años cuando reprimió implacablemente a la sociedad civil y los movimientos democráticos egipcios y alentó sentimientos anti-israelíes y anti-norteamericanos en los medios de prensa controlados por el estado. "Egipto", dijo Bush en ese discurso, "debería ahora mostrar el camino hacia la democracia en Oriente Medio".
Mubarak ha hecho todo lo contrario. Ha emergido como el más declarado y recalcitrante opositor al llamado de Bush para reformar el mundo árabe. Pero también ha ofrecido astutamente a Bush continuar con el viejo trato. En las últimas semanas, Mubarak ha mejorado sus relaciones con el Israel de Ariel Sharon, pedido a los militantes palestinos que declaren una tregua y apoyado la participación sunní en las elecciones próximas en Iraq. Aparentemente, Egipto también continúa su colaboración secreta en la lucha contra el terrorismo con la Central de Inteligencia Americana -una cooperación que supuestamente implica la "entrega" a la CIA de detenidos de la CIA a Egipto para de ese modo eludir las leyes contra la tortura en Estados Unidos.
La estratagema del dictador parece dar resultados. A pesar de su retórica, Bush no muestra ningún signo de querer poner fin a las excusas y complacencias con Egipto. Mientras insiste en que los palestinos deben establecer una democracia antes de que sea posible cualquier acuerdo de paz con Israel -una postura que respalda el objetivo de Sharon de posponer indefinidamente la fundación del estado palestino-, Bush no ha dado ninguna señal de que se oponga a otro de los referéndums fraudulentos con los que Mubarak ha venido ratificando su gobierno. Confiando en la seriedad de Bush, los movimientos de oposición egipcios han formado una coalición que pide reformas fundamentales: la revocación de las leyes de emergencia que limitan las actividades políticas, elecciones con varios candidatos a la presidencia y reformas constitucionales que limiten las atribuciones del próximo presidente. Tres aguerridos disidentes han anunciado sus propias candidaturas a la presidencia. El mes pasado se realizó una manifestación sin precedentes contra Mubarak en el Cairo. Los manifestantes llevaban en silencio pancartas que decían: "Basta". ¿No está Bush de acuerdo?
19 de enero de 2005
©washington post
©traducción mQh
Apenas dos días después de las elecciones presidenciales en Palestina, en la que varios candidatos compitieron libremente por los votos, un funcionario egipcio entregó una contrastante noticia. El partido dominante, dijo, tenía el propósito de nominar al presidente Hosni Mubarak para presentarse de candidato único para su sexto mandato consecutivo. Si se confirma, significará la perpetuación de la dictadura que ha gobernado a Egipto durante más de 50 años, casi la mitad de ellos bajo Mubarak, que ahora tiene 76 años. Aunque sorprenderá difícilmente, los egipcios no pueden sentirse más que frustrados del rechazo de Mubarak a liberalizar el sistema político que les ha llevado décadas de estancamiento económico y una desenfrenada corrupción, al mismo tiempo que nutre a los extremistas islámicos, incluyendo a muchos de los líderes de Al Qaeda.La nominación de Mubarak es un serio golpe al proyecto del gobierno de Bush de fomentar cambios democráticos en Oriente Medio -y volverá a plantear la pregunta de si el presidente Bush tiene verdaderamente la intención de relacionar la política exterior de Estados Unidos con su retórica. Ha pasado más de un año desde que Bush, en su discurso a la National Endowment for Democracy, reconoció que Estados Unidos se había equivocado al "excusar y complacer" a los dictadores árabes a cambio de su colaboración con la política exterior estadounidense. Mubarak ha sido uno de esos gobernantes, y ha recibido más de 50 billones de dólares en ayuda norteamericana en los últimos años cuando reprimió implacablemente a la sociedad civil y los movimientos democráticos egipcios y alentó sentimientos anti-israelíes y anti-norteamericanos en los medios de prensa controlados por el estado. "Egipto", dijo Bush en ese discurso, "debería ahora mostrar el camino hacia la democracia en Oriente Medio".
Mubarak ha hecho todo lo contrario. Ha emergido como el más declarado y recalcitrante opositor al llamado de Bush para reformar el mundo árabe. Pero también ha ofrecido astutamente a Bush continuar con el viejo trato. En las últimas semanas, Mubarak ha mejorado sus relaciones con el Israel de Ariel Sharon, pedido a los militantes palestinos que declaren una tregua y apoyado la participación sunní en las elecciones próximas en Iraq. Aparentemente, Egipto también continúa su colaboración secreta en la lucha contra el terrorismo con la Central de Inteligencia Americana -una cooperación que supuestamente implica la "entrega" a la CIA de detenidos de la CIA a Egipto para de ese modo eludir las leyes contra la tortura en Estados Unidos.
La estratagema del dictador parece dar resultados. A pesar de su retórica, Bush no muestra ningún signo de querer poner fin a las excusas y complacencias con Egipto. Mientras insiste en que los palestinos deben establecer una democracia antes de que sea posible cualquier acuerdo de paz con Israel -una postura que respalda el objetivo de Sharon de posponer indefinidamente la fundación del estado palestino-, Bush no ha dado ninguna señal de que se oponga a otro de los referéndums fraudulentos con los que Mubarak ha venido ratificando su gobierno. Confiando en la seriedad de Bush, los movimientos de oposición egipcios han formado una coalición que pide reformas fundamentales: la revocación de las leyes de emergencia que limitan las actividades políticas, elecciones con varios candidatos a la presidencia y reformas constitucionales que limiten las atribuciones del próximo presidente. Tres aguerridos disidentes han anunciado sus propias candidaturas a la presidencia. El mes pasado se realizó una manifestación sin precedentes contra Mubarak en el Cairo. Los manifestantes llevaban en silencio pancartas que decían: "Basta". ¿No está Bush de acuerdo?
19 de enero de 2005
©washington post
©traducción mQh
partido musulmán en holanda
Un grupo de musulmanes amsterdameses fundarán a fines de mayo un nuevo partido político que defenderá los intereses de los musulmanes en Holanda.
Ámsterdam, Holanda. El Partido Demócrata Musulmán MDP quiere participar en 2006 en las elecciones municipales en Ámsterdam, Rótterdam, Utrecht y La Haya, dijo el portavoz M. Jabri el jueves. El partido también quiere iniciar una sección en Noord-Brabant, donde residen muchos musulmanes.
Los organizadores se han acercado a musulmanes conocidos y no conocidos para encargarse del partido en las grandes ciudades. También buscan contactar a no-musulmanes "para tener un balance en la directiva", dijo Jabri. "Se trata de gente con las mismas ideas políticas". A largo plazo, y dependiendo del crecimiento del partido, el MDP quiere participar en las elecciones nacionales.
La búsqueda de miembros es difícil, dice Jabri. "Es difícil encontrar gente que jale del mismo carro. Hay poca gente con el conocimiento suficiente". Antes de la fundación oficial a fines de mayo los organizadores deben montar una oficina nacional del partido con una directiva. El financiamiento ya se ha conseguido, según Jabri.
La Liga Árabe Europea AEL había anunciado antes que participaría en las elecciones municipales. El AEL, según Jabri, ahora se ha incorporado al MDP. El Partido Demócrata Musulmán sigue siendo independiente, según el portavoz. El MDP espera atraer a votantes no-musulmanes, que estén de acuerdo con los puntos de vista del partido.
El MDP ya ha redactado un Manifiesto Provisional' con los principios del movimiento. El islam es el punto de partida. También se trata en el manifiesto el problema palestino y la guerra de Iraq.
"El MDP se muestra sobre todo solidario con los pueblos del sur en su lucha contra el neo-colonialismo impulsado por Estados Unidos y la Europa neo-liberal, y también contra la ocupación y la agresión de Estados Unidos, sus lacayos y las dictaduras", según el manifiesto.
19 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
Ámsterdam, Holanda. El Partido Demócrata Musulmán MDP quiere participar en 2006 en las elecciones municipales en Ámsterdam, Rótterdam, Utrecht y La Haya, dijo el portavoz M. Jabri el jueves. El partido también quiere iniciar una sección en Noord-Brabant, donde residen muchos musulmanes.Los organizadores se han acercado a musulmanes conocidos y no conocidos para encargarse del partido en las grandes ciudades. También buscan contactar a no-musulmanes "para tener un balance en la directiva", dijo Jabri. "Se trata de gente con las mismas ideas políticas". A largo plazo, y dependiendo del crecimiento del partido, el MDP quiere participar en las elecciones nacionales.
La búsqueda de miembros es difícil, dice Jabri. "Es difícil encontrar gente que jale del mismo carro. Hay poca gente con el conocimiento suficiente". Antes de la fundación oficial a fines de mayo los organizadores deben montar una oficina nacional del partido con una directiva. El financiamiento ya se ha conseguido, según Jabri.
La Liga Árabe Europea AEL había anunciado antes que participaría en las elecciones municipales. El AEL, según Jabri, ahora se ha incorporado al MDP. El Partido Demócrata Musulmán sigue siendo independiente, según el portavoz. El MDP espera atraer a votantes no-musulmanes, que estén de acuerdo con los puntos de vista del partido.
El MDP ya ha redactado un Manifiesto Provisional' con los principios del movimiento. El islam es el punto de partida. También se trata en el manifiesto el problema palestino y la guerra de Iraq.
"El MDP se muestra sobre todo solidario con los pueblos del sur en su lucha contra el neo-colonialismo impulsado por Estados Unidos y la Europa neo-liberal, y también contra la ocupación y la agresión de Estados Unidos, sus lacayos y las dictaduras", según el manifiesto.
19 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
partido musulmán en holanda
Un grupo de musulmanes amsterdameses fundarán a fines de mayo un nuevo partido político que defenderá los intereses de los musulmanes en Holanda.
Ámsterdam, Holanda. El Partido Demócrata Musulmán MDP quiere participar en 2006 en las elecciones municipales en Ámsterdam, Rótterdam, Utrecht y La Haya, dijo el portavoz M. Jabri el jueves. El partido también quiere iniciar una sección en Noord-Brabant, donde residen muchos musulmanes.
Los organizadores se han acercado a musulmanes conocidos y no conocidos para encargarse del partido en las grandes ciudades. También buscan contactar a no-musulmanes "para tener un balance en la directiva", dijo Jabri. "Se trata de gente con las mismas ideas políticas". A largo plazo, y dependiendo del crecimiento del partido, el MDP quiere participar en las elecciones nacionales.
La búsqueda de miembros es difícil, dice Jabri. "Es difícil encontrar gente que jale del mismo carro. Hay poca gente con el conocimiento suficiente". Antes de la fundación oficial a fines de mayo los organizadores deben montar una oficina nacional del partido con una directiva. El financiamiento ya se ha conseguido, según Jabri.
La Liga Árabe Europea AEL había anunciado antes que participaría en las elecciones municipales. El AEL, según Jabri, ahora se ha incorporado al MDP. El Partido Demócrata Musulmán sigue siendo independiente, según el portavoz. El MDP espera atraer a votantes no-musulmanes, que estén de acuerdo con los puntos de vista del partido.
El MDP ya ha redactado un Manifiesto Provisional' con los principios del movimiento. El islam es el punto de partida. También se trata en el manifiesto el problema palestino y la guerra de Iraq.
"El MDP se muestra sobre todo solidario con los pueblos del sur en su lucha contra el neo-colonialismo impulsado por Estados Unidos y la Europa neo-liberal, y también contra la ocupación y la agresión de Estados Unidos, sus lacayos y las dictaduras", según el manifiesto.
19 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
Ámsterdam, Holanda. El Partido Demócrata Musulmán MDP quiere participar en 2006 en las elecciones municipales en Ámsterdam, Rótterdam, Utrecht y La Haya, dijo el portavoz M. Jabri el jueves. El partido también quiere iniciar una sección en Noord-Brabant, donde residen muchos musulmanes.Los organizadores se han acercado a musulmanes conocidos y no conocidos para encargarse del partido en las grandes ciudades. También buscan contactar a no-musulmanes "para tener un balance en la directiva", dijo Jabri. "Se trata de gente con las mismas ideas políticas". A largo plazo, y dependiendo del crecimiento del partido, el MDP quiere participar en las elecciones nacionales.
La búsqueda de miembros es difícil, dice Jabri. "Es difícil encontrar gente que jale del mismo carro. Hay poca gente con el conocimiento suficiente". Antes de la fundación oficial a fines de mayo los organizadores deben montar una oficina nacional del partido con una directiva. El financiamiento ya se ha conseguido, según Jabri.
La Liga Árabe Europea AEL había anunciado antes que participaría en las elecciones municipales. El AEL, según Jabri, ahora se ha incorporado al MDP. El Partido Demócrata Musulmán sigue siendo independiente, según el portavoz. El MDP espera atraer a votantes no-musulmanes, que estén de acuerdo con los puntos de vista del partido.
El MDP ya ha redactado un Manifiesto Provisional' con los principios del movimiento. El islam es el punto de partida. También se trata en el manifiesto el problema palestino y la guerra de Iraq.
"El MDP se muestra sobre todo solidario con los pueblos del sur en su lucha contra el neo-colonialismo impulsado por Estados Unidos y la Europa neo-liberal, y también contra la ocupación y la agresión de Estados Unidos, sus lacayos y las dictaduras", según el manifiesto.
19 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
rusia en camino hacia la tiranía
[Masha Lipman] El término autoritarismo blando' ha remplazado el de democracia gestionada' para describir el régimen del presidente ruso Vladimir Putin. Incluso los partidarios de Putin tienen cautela acerca de seguir llamando a Rusia un país democrático.
Moscú, Rusia. Habitualmente tratan de explicar que las muy especiales circunstancias de Rusia exigen una clase especial de democracia. Putin mismo ha supuestamente hablado de una "democracia al estilo ruso" al dar respuesta a las preocupaciones del presidente Bush sobre desarrollos políticos recientes aquí (preocupaciones expresadas cuando los dos presidentes se encontraron en Chile en noviembre).
El actual estilo ruso de democracia es muy especial, en realidad. La rivalidad política ha sido eliminada, los chequeos y balances suprimidos, y el público ha sido efectivamente alienado de su gobierno. De hecho, el Kremlin ya ni siquiera trata de mantener una apariencia de democracia desde que Putin cancelara las elecciones para gobernador e impusiera un sistema en el que los gobernadores son nombrados por él. Hoy la pregunta importante sobre el régimen de Putin es si la "blandura" de su estilo de gobierno se mantendrá o si las cosas se pondrán todavía más difíciles.
Aparte de la campaña contra la empresa petrolífera Yukos y sus gerentes, Putin se ha mostrado indulgente con la represión. Su tono desafiante, sus amenazas de persecución, el número cada vez más grande de personal de los servicios secretos en posiciones de gobierno y, por supuesto, el ejemplo de Yukos han sido suficientes para intimidar a las elites y limpiar la escena política de una oposición significativa.
Pero últimamente han habido alarmantes signos de que el régimen se está deslizando hacia métodos más represivos. Varias personas -gerentes de nivel medio o abogados- fueron arrestados en el caso Yukos a fines del año pasado. (Dos son mujeres: una, que tiene dos hijos, está en prisión, y la otra ha sido dejada en libertad porque se enfermó gravemente y sigue con restricciones de viaje).
Los académicos Ugor Sutyagin y Valetín Danilov recibieron largas sentencias de prisión por cargos inventados de espionaje.
Y miembros de un grupo político radical juvenil han sido sentenciados a cinco años de cárcel por entrar en un edificio de gobierno y destruir algunos muebles. Otros miembros del mismo grupo llevaron a cabo una acción similar y fueron acusados de un delito estatal (ataque violento contra las autoridades) que podría significarles condenas de hasta 20 años en prisión.
Estos casos tienen poco en común. Las recientes detenciones de Yukos pueden haber sido provocadas por la exasperación de los fiscales incapaces de concluir la campaña contra el antiguo director de la empresa encarcelado, Mikhail Khodorkovsky, y contra la compañía misma. El caso de Yukos se ha alargado mucho más tiempo de lo que esperaba el Kremlin y los costes para la economía y el prestigio internacional de Rusia han sido enormes.
De acuerdo a los abogados en los casos de Sutyagin y Danilov, los académicos fueron procesados por jurados especialmente escogidos. El caso de Danilov es particularmente escandaloso, porque fue absuelto y vuelto a enjuiciar por un nuevo jurado. Sus duras condenas (15 y 14 años respectivamente) son un mensaje del servicio de seguridad del estado, ansioso de mostrar quién manda en Rusia.
Los severos castigos a los activistas radicales se producen en la época de la revolución naranja' en Ucrania y fueron probablemente por los temores de los gobernantes en el Kremlin de que su poder pueda ser puesto en tela de juicio por multitudes enfadadas.
Mientras el régimen en Rusia suprime a los rivales políticos, los asesores del Kremlin recurren cada vez más a métodos simplificados e ineficientes de gobierno. Cuando esos primitivos intentos de solución conducen al fracaso y a la crisis, Putin y sus asesores, en lugar de reconsiderar sus medidas, se entregan a la rabia y a la frustración.
La destrucción de Yukos, la pesada interferencia del estado en la economía y la desastrosa política ucraniana están repeliendo a los inversores, vecinos y aliados extranjeros. Los ejecutivos de Putin son incapaces de ganar respeto en la escena mundial o de asegurar un desarrollo económico firme en casa -pero sí pueden meter a sus enemigos internos en la cárcel. Y a medida que se acumulan los fracasos, crece la urgencia de culpar a fuerzas hostiles', así como el deseo de castigar al enemigo'.
Putin no tenía la intención de transformarse en un gobernante represor. Incluso aunque algunos de sus asesores son más vengativos y duros que otros, su régimen se sostenía básicamente en burócratas corruptos que es improbable que lancen una represión masiva porque se dan cuenta de que ellos mismos a su vez pueden ser sus víctimas. Lo que causa alarma es la creciente tendencia a recurrir a las detenciones, a los encarcelamientos y a las sentencias severas.
Los detenidos en el caso de Yukos, los jóvenes radicales los académicos "espías" no pueden ser descritos como una oposición política en el sentido estricto de la palabra. Más bien, son víctimas del odio de la elite gobernante de Rusia, de su deseo de venganza y de sus temores. El encarcelamiento de los opositores políticos, mientras que es común ahora en Bielorrusia y en los países de Asia Central, no se ha transformado en una práctica aceptada en Rusia; en su mayor parte, la intolerancia del Kremlin hacia las críticas públicas se ha limitado a amenazas verbales. Pero el riesgo de deslizarse hacia un odioso ciclo represivo está aumentando y ya no parece improbable que veamos a más gente detenida y encarcelada por expresar su oposición o por participar en protestas políticas pacíficas.
Masha Lipman, editora de la revista Carnegie Moscow Center's Pro et Contra, escribe una columna mensual para el Post.
19 de enero de 2005
©washington post
©traducción mQh
Moscú, Rusia. Habitualmente tratan de explicar que las muy especiales circunstancias de Rusia exigen una clase especial de democracia. Putin mismo ha supuestamente hablado de una "democracia al estilo ruso" al dar respuesta a las preocupaciones del presidente Bush sobre desarrollos políticos recientes aquí (preocupaciones expresadas cuando los dos presidentes se encontraron en Chile en noviembre).El actual estilo ruso de democracia es muy especial, en realidad. La rivalidad política ha sido eliminada, los chequeos y balances suprimidos, y el público ha sido efectivamente alienado de su gobierno. De hecho, el Kremlin ya ni siquiera trata de mantener una apariencia de democracia desde que Putin cancelara las elecciones para gobernador e impusiera un sistema en el que los gobernadores son nombrados por él. Hoy la pregunta importante sobre el régimen de Putin es si la "blandura" de su estilo de gobierno se mantendrá o si las cosas se pondrán todavía más difíciles.
Aparte de la campaña contra la empresa petrolífera Yukos y sus gerentes, Putin se ha mostrado indulgente con la represión. Su tono desafiante, sus amenazas de persecución, el número cada vez más grande de personal de los servicios secretos en posiciones de gobierno y, por supuesto, el ejemplo de Yukos han sido suficientes para intimidar a las elites y limpiar la escena política de una oposición significativa.
Pero últimamente han habido alarmantes signos de que el régimen se está deslizando hacia métodos más represivos. Varias personas -gerentes de nivel medio o abogados- fueron arrestados en el caso Yukos a fines del año pasado. (Dos son mujeres: una, que tiene dos hijos, está en prisión, y la otra ha sido dejada en libertad porque se enfermó gravemente y sigue con restricciones de viaje).
Los académicos Ugor Sutyagin y Valetín Danilov recibieron largas sentencias de prisión por cargos inventados de espionaje.
Y miembros de un grupo político radical juvenil han sido sentenciados a cinco años de cárcel por entrar en un edificio de gobierno y destruir algunos muebles. Otros miembros del mismo grupo llevaron a cabo una acción similar y fueron acusados de un delito estatal (ataque violento contra las autoridades) que podría significarles condenas de hasta 20 años en prisión.
Estos casos tienen poco en común. Las recientes detenciones de Yukos pueden haber sido provocadas por la exasperación de los fiscales incapaces de concluir la campaña contra el antiguo director de la empresa encarcelado, Mikhail Khodorkovsky, y contra la compañía misma. El caso de Yukos se ha alargado mucho más tiempo de lo que esperaba el Kremlin y los costes para la economía y el prestigio internacional de Rusia han sido enormes.
De acuerdo a los abogados en los casos de Sutyagin y Danilov, los académicos fueron procesados por jurados especialmente escogidos. El caso de Danilov es particularmente escandaloso, porque fue absuelto y vuelto a enjuiciar por un nuevo jurado. Sus duras condenas (15 y 14 años respectivamente) son un mensaje del servicio de seguridad del estado, ansioso de mostrar quién manda en Rusia.
Los severos castigos a los activistas radicales se producen en la época de la revolución naranja' en Ucrania y fueron probablemente por los temores de los gobernantes en el Kremlin de que su poder pueda ser puesto en tela de juicio por multitudes enfadadas.
Mientras el régimen en Rusia suprime a los rivales políticos, los asesores del Kremlin recurren cada vez más a métodos simplificados e ineficientes de gobierno. Cuando esos primitivos intentos de solución conducen al fracaso y a la crisis, Putin y sus asesores, en lugar de reconsiderar sus medidas, se entregan a la rabia y a la frustración.
La destrucción de Yukos, la pesada interferencia del estado en la economía y la desastrosa política ucraniana están repeliendo a los inversores, vecinos y aliados extranjeros. Los ejecutivos de Putin son incapaces de ganar respeto en la escena mundial o de asegurar un desarrollo económico firme en casa -pero sí pueden meter a sus enemigos internos en la cárcel. Y a medida que se acumulan los fracasos, crece la urgencia de culpar a fuerzas hostiles', así como el deseo de castigar al enemigo'.
Putin no tenía la intención de transformarse en un gobernante represor. Incluso aunque algunos de sus asesores son más vengativos y duros que otros, su régimen se sostenía básicamente en burócratas corruptos que es improbable que lancen una represión masiva porque se dan cuenta de que ellos mismos a su vez pueden ser sus víctimas. Lo que causa alarma es la creciente tendencia a recurrir a las detenciones, a los encarcelamientos y a las sentencias severas.
Los detenidos en el caso de Yukos, los jóvenes radicales los académicos "espías" no pueden ser descritos como una oposición política en el sentido estricto de la palabra. Más bien, son víctimas del odio de la elite gobernante de Rusia, de su deseo de venganza y de sus temores. El encarcelamiento de los opositores políticos, mientras que es común ahora en Bielorrusia y en los países de Asia Central, no se ha transformado en una práctica aceptada en Rusia; en su mayor parte, la intolerancia del Kremlin hacia las críticas públicas se ha limitado a amenazas verbales. Pero el riesgo de deslizarse hacia un odioso ciclo represivo está aumentando y ya no parece improbable que veamos a más gente detenida y encarcelada por expresar su oposición o por participar en protestas políticas pacíficas.
Masha Lipman, editora de la revista Carnegie Moscow Center's Pro et Contra, escribe una columna mensual para el Post.
19 de enero de 2005
©washington post
©traducción mQh
dos serbios condenados por masacre
El tribunal de La Haya impone ligeras penas a criminales serbios.
La Haya, Holanda. Un tribunal de Naciones Unidas condenó y sentenció ayer a dos antiguos comandantes del Ejército serbo-bosnio a prolongados términos de prisión por su papel en la masacre de miles de musulmanes bosnios en Srebrenica en 1995, la peor masacre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. El coronel Vidoje Blagojevic, 54, fue condenado a 18 años por complicidad en genocidio y otros crímenes de guerra. El mayor Dragan Jokic, 47, recibió 9 años por asesinato, exterminio y persecución sobre bases raciales. El tribunal concluyó que los dos transmitieron órdenes, sin haberlas iniciado ellos mismos. Algunos analistas criticaron las sentencias por ser relativamente ligeras en comparación con las sentencias de 17 y 27 años impuestas a dos oficiales de mejor jerarquía.
19 de enero de 2005
©boston globe
©traducción mQh
La Haya, Holanda. Un tribunal de Naciones Unidas condenó y sentenció ayer a dos antiguos comandantes del Ejército serbo-bosnio a prolongados términos de prisión por su papel en la masacre de miles de musulmanes bosnios en Srebrenica en 1995, la peor masacre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. El coronel Vidoje Blagojevic, 54, fue condenado a 18 años por complicidad en genocidio y otros crímenes de guerra. El mayor Dragan Jokic, 47, recibió 9 años por asesinato, exterminio y persecución sobre bases raciales. El tribunal concluyó que los dos transmitieron órdenes, sin haberlas iniciado ellos mismos. Algunos analistas criticaron las sentencias por ser relativamente ligeras en comparación con las sentencias de 17 y 27 años impuestas a dos oficiales de mejor jerarquía.19 de enero de 2005
©boston globe
©traducción mQh