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opinión

generaciones de la democracia


No podía concebirse una democracia con Videla en libertad.
[Luis Bruschtein] Todo hubiera sido más fácil para esta sociedad si la primera condena a Videla hubiera permanecido en firme. Se hubieran ahorrado casi veinte años de frustraciones. Toda la marcha atrás a la que fue forzado Alfonsín y que profundizó por voluntad propia Carlos Menem y mantuvieron en forma inalterable los gobiernos de la Alianza y los sucesivos de postcrisis, hasta Duhalde, fue una manera de prolongar una situación injusta que sensibilizaba sobre todo a las generaciones de jóvenes que se sucedieron desde aquel momento. Nuevas generaciones de militantes de izquierda, de peronistas y radicales se foguearon en las marchas por Juicio y Castigo.
La condena a Videla resignifica a esta democracia. Es como si la volviera a bautizar. No podía concebirse una democracia con Videla en libertad. Esa carga simbólica se convertía en una carga de dinamita contra la idea de democracia. O de construcción de una democracia verdadera, en un país que casi no tenía experiencias democráticas genuinas. Es difícil de comprobar si, como afirmó Videla, Balbín le pidió el golpe. Pero en esa época, no solamente radicales, sino también peronistas y hasta socialistas y de otras corrientes políticas de izquierda y derecha participaban en las decisiones golpistas. Era una forma de hacer política, desde antes de que existiera la guerrilla. Hasta podría decirse que esa forma de hacer política tuvo mucho que ver con el crecimiento de la guerrilla. Para ser justos habría que decir que también había políticos, como el Alfonsín que llegó a diciembre de 1983, que no habían tenido esos manejos, pero eran una minoría.
En un sistema básicamente hipócrita, la última dictadura militar fue su emergente más ominoso. Se había forjado un camino que llevaba indefectiblemente a ese desenlace. En los demás países de América latina había procesos similares con diferencia de matices. En todos, las Fuerzas Armadas se habían convertido, desde casi principios del siglo XX, en la casta que tutelaba y aprisionaba el juego político. No había ninguna posibilidad de cambio democrático o de gobiernos populares y bajo ese esquema se formaron varias generaciones. Ese también fue un camino casi inexorable. La última generación que se formó bajo ese esquema tomó las armas para romperlo.
Esta vez hubo generaciones que se han formado durante veinte años bajo el signo de esa carga simbólica, en la que una fuerza inasible y suprademocrática impedía que fueran juzgados los torturadores y violadores de la dictadura. Con la condena a Videla y los demás juicios, estas generaciones pudieron llegar a un desenlace positivo de sus luchas y esperanzas.
Así, con las condenas y los juicios, estas generaciones se constituyen en generaciones de la democracia. Son el escalón que permitirá mejorar lo que hay y lograr una democracia superior. Porque con sus luchas, junto a los organismos de derechos humanos y con la decisión política del ex presidente Néstor Kirchner de anular la legislación de impunidad, ellos pudieron derrotar a esa sombra suprademocrática que hacía que la democracia no lo fuera tanto.
Los presidentes y los políticos que obstaculizaron estos juicios estaban diciendo que la democracia es esencialmente injusta, que los delitos más horribles que se cometen desde el poder no pueden ser juzgados por sociedades democráticas. Esos dirigentes que se rasgaban las vestiduras por la democracia fueron sus peores propagandistas. En el fondo, y al igual que la mayoría de los viejos políticos del siglo pasado, no fueron realmente democráticos y formaron generaciones iguales a ellos o, como la de los ’70, totalmente opuesta.
En este caso, la condena a Videla es mucho más que un hecho judicial. La poderosa carga simbólica que implica se proyecta sobre toda la sociedad como una reivindicación de la democracia, porque se logró en democracia. Y además se materializa como un gran acusador de los que todos estos años trataron de impedirla hipócritamente en nombre de una democracia en la que no creen.
23 de diciembre de 2010
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secretos a voces


Las anédoctas son ilustrativas. Nos muestran hasta qué punto de detalle nuestra historia ha estado condicionada por el dedo de Washington. 
[Antonio Caballero] Los pocos wikileaks sobre Colombia que se han publicado no han revelado nada que no supiéramos. Pero han contado anécdotas que ilustran con detalle cómo funciona la larga relación entre el gobierno de Colombia y el norteamericano: una relación en la que hay más sumisión abyecta y voluntaria del lado colombiano que arrogancia imperial en el de enfrente.
Siempre ha sido así. Sin haberse dado todavía del todo la independencia de España, ya nuestros próceres -de Santander en adelante- buscaban la aprobación, el guiño, la sonrisa de los Estados Unidos, o al menos de sus legados y embajadores. Y a cambio de ese guiño entregaban lo que fuera, Panamá incluido, y se metían con alma y sombrero en las peleas ajenas que les ordenaran, sin titubear: en el antinazismo primero y en la Guerra Fría después (con todo y guerra caliente a través de las tropas enviadas a combatir en Corea), y luego en la guerra brutal y perdida contra el narcotráfico y en la más reciente contra el terrorismo islámico (apoyo a la guerra de Bush en Irak, envío de soldados desminadores a Afganistán). De ninguno de esos sucesivos actos de arrodillamiento Colombia ha sacado nada en limpio, salvo desprestigio: ’el Caín de América’. Pero sin duda el que más desgracias le ha acarreado es la obediencia ciega -esa obediencia "de cadáver" que recomiendan los jesuitas- en el tema de la guerra frontal contra las drogas, que ha destruido y corrompido el país como resultado de tres elementos: la insaciable capacidad de consumo de los drogadictos norteamericanos; la absoluta incapacidad de las autoridades norteamericanas para hacer cumplir sus propias leyes en su propio territorio; y su facilidad para imponerlas en territorio ajeno: el nuestro. (Si es que es nuestro).
Así hemos tenido la extradición, que tanta sangre ha hecho correr. La fumigación, que ha arruinado a millares de familias y provocado marchas de protesta campesina de apoyo a la guerrilla, que se opone a aquella y defiende a los cocaleros; y dentro de la fumigación y el envenenamiento, la contrata de mercenarios, eufemísticamente llamados "contratistas". La negociación de la justicia con Pablo Escobar para obtener su fugaz entrega; y la negociación posterior con los ’Pepes’ para lograr la caída y la muerte de Escobar. Luego, los famosos casetes que la embajada de los Estados Unidos le entregó a Andrés Pastrana para desatar el proceso 8.000 y la persecución al entonces presidente Ernesto Samper; y con ella, el único caso en que la prensa colombiana osó criticar al Gran Vecino desde los días de la amputación de Panamá: el director de El Tiempo (aunque a posteriori) se permitió sugerir que fuera declarado "persona no grata" el entrometido embajador Myles Frechette.
Y de nuevo la extradición, un breve instante prohibida por la Constitución del 91. Y luego Andrés Pastrana que llegó con el Plan Colombia bajo el brazo, redactado en inglés, que sirvió para justificar la primera intervención abierta en la guerra interna colombiana, que se profundizaría más tarde con el pretexto del narcoterrorismo. Y la extradición a los Estados Unidos también de los jefes paramilitares de las autodefensas, que a continuación callaron para siempre. Y la operación en territorio ecuatoriano contra el campamento guerrillero de Raúl Reyes, que se hizo con ’bombas inteligentes’ lanzadas como al voleo -nos dijeron entonces- desde este lado de la frontera. Y la Operación Jaque de rescate y la consiguiente extradición -¿evacuación?- a los Estados Unidos del jefe guerrillero ’César’, quien desde entonces calla.
Faltan por publicar, según se ha dicho, varios miles de wilikeaks sobre Colombia. De modo que no sería raro que en el montón hubiera unos cuantos que revelaran también lo que ha dicho César y los ya mencionados comandantes de las AUC sustraídos a la justicia colombiana y entregados a la del Imperio. Pues aunque todos lo supiéramos, como dije arriba, las anécdotas son ilustrativas. Nos muestran hasta qué punto de detalle nuestra historia ha estado condicionada por el dedo de Washington. Y nos faltan todavía, claro está, algunos otros dedos: el de Moscú, el de La Habana y el de Caracas.
En cuanto al general Óscar Naranjo, director de la Policía, que no solo es el hombre mejor informado, sino el más poderoso de este país, debería explicarnos a los colombianos por qué acude a rendirle cuenta de sus secretos al embajador de los Estados Unidos.
20 de diciembre de 2010
18 de diciembre de 2010
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la memoria y la casa


[Esta nota fue publicada el 23 de marzo de 1999 en Rosario/12. Hoy, día de la tan esperada inauguración del Museo de la Memoria en el edificio que fue sede del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército, deja al descubierto toda su vigencia. Así como la larga lucha de tantos y tantas luchadores por la memoria y la justicia.]
[Rubén Naranjo] 24 de Marzo: el espanto y la muerte. El dolor de las víctimas no cesa. No. Por el contrario, se renueva a diario cuando se perciben los ecos de palabras desdibujadas en la bruma del tiempo, cuando algún gesto reaparece en un nuevo rostro, cuando una fotografía, piadosamente escondida en un libro, ofrece una imagen querida. Entonces la palabra, el gesto, la imagen, irrumpen en la mesa familiar, se enredan en nuestros pasos, nos tiñen los ojos, acallan nuestras voces, nos toman las manos y nos hacen marchar. Pero hay silencio y soledades. Cuesta avanzar con tanto dolor que no cesa.
El 24 de marzo todo es igual y distinto porque son miles y miles los hombres y las mujeres que ganan la calle para homenajear a las víctimas, afirmar sus luchas y reclamar el castigo que merecen los verdugos. Y éstos, envueltos con el descolorido ropaje de la democracia claudicante, mimetizados casi con seres humanos que construyen el presente y el futuro con honestidad, gozan de la impunidad que les otorgaron leyes e indultos indignos, legales en los marcos institucionales pero degradantes en la consideración de los valores humanos.

24 de Marzo: imponer la muerte.
La cacería humana organizada e instrumentada por las FFAA en nombre de espúreos intereses económicos y de trascendentes valores occidentales impulsados desde la Iglesia Argentina , conmovieron los cimientos de la sociedad. Los métodos utilizados para concretar los crímenes y la cantidad de víctimas, definen el espacio de la barbarie que algunos individuos eligen ocupar.
Durante el proceso militar se aplicaron tormentos que superaron por su crueldad y sadismo a los que practicaron las huestes del nazismo. No tenemos conocimiento que aquellos asesinos hayan torturado utilizando picanas a bebés de pocos días de vida con el propósito de arrancarles confesiones a sus padres; tampoco que hayan empalancado a menores de edad.
Otras hazañas de los represores argentinos fueron arrojar al mar a mujeres y hombres vivos; introducir ratas en la vagina de las detenidas; seccionar y mutilar cuerpos con máquinas eléctricas.
Los actos de servicio señalados no fueron espontáneos, ejecutados por integrantes de las fuerzas represivas que actuaban de acuerdo a propias determinaciones sino la consecuencia del cumplimiento de disposiciones programadas y elaboradas minuciosamente por los mayores responsables de la conducción política en los llamados "años del terror".
En efecto, los integrantes de las Juntas de los Comandantes justificaron con variados argumentos los aberrantes actos cometidos. Lo manifestaron en el Juicio que el Estado les inició en 1984 y cuyo fallo final estableció distintas penalidades, llegándose a la sanción de cadena perpetua para dos de los asesinos cuyos nombres son sinonimia de abyección: Videla y Massera.
Los integrantes de los grupos de tareas cumplieron su nefasta misión secuestro, violación, robo, asesinatos en diversos ámbitos: fábricas, escuelas, hospitales, facultades, sindicatos; en la calle, de noche, a la luz del día, a pleno sol. Para la concreción del terrorífico designio que definía la existencia de tales grupos contaron con la necesaria infraestructura disponiendo de lugares preparados especialmente
clandestinos y públicos- pertenecientes a las fuerzas armadas, a las de seguridad, es decir, al Estado.
También los máximos jefes de la cacería ocuparon edificios pero ya no se trató de comisarías o de cuarteles o de casas particulares sino de imponentes edificios, lujosas mansiones, valiosas propiedades.

24 de Marzo: Córdoba y Moreno. La casa de la muerte.
El austero edificio que ocupa la esquina fue sede, durante el período del proceso militar, del Comando del II Cuerpo de Ejército cuya jurisdicción abarcaba las provincias de Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
Los crímenes cometidos contra la población de tan amplio territorio fueron programados en la sede de ese Comando. Los distintos jefes que se sucedieron Díaz Bessone, Galtieri, Jáuregui, Trimarco, Espósito, Ferrero, Sexton, Guerrieri, Mazzeo y Lucena (todos ostentaban el grado de general) son responsables de las macabras acciones cuyas articulaciones conllevaron a la instauración del genocidio en nuestra región, en plena concordancia con el producido en el resto del país.
"Yo soy el que tiene el poder de decidir la vida y la muerte y usted, que se llama igual que mi hija, va a vivir, así lo dispongo yo", manifestó el general Leopoldo Fortunato Galtieri, cuando era el titular del II Cuerpo de Ejército, a una detenida.
En el informe de la Comisión Nacional Sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) se consignan la existencia de 45 Centros Clandestinos de Detención (CCD) en la jurisdicción del II Cuerpo de Ejército, es decir, dependientes de esa jefatura.
En el Anexo III del libro ‘Nunca Más’ publicado por la editorial de la Universidad Nacional de Buenos Aires (EUDEBA) conteniendo parte del informe de la CONADEP, se citan así:

CCD 008 Seccional 14 de Rosario, 011 Aeropuerto de Fisherton, 013 Servicio de Información Policía de Santa Fe, 014 Alcaidía de Resistencia, 028 Base Aérea Paraná, 036 Brigada Caballería Blindada Paraná, 040 Brigada Investigación Resistencia, 092 Tiro Federal de Santa Fe, 094 Quinta de Funes, 102 Paso de Los Libres, 103 Puerto Iguazú, 134 Comisaría 4ta.
Santa Fe, 135 Comisaría 8va. Santa Fe, 143 Comisaría 3ra. Corrientes, 150 Delegación Policía Federal de Paraná, 163 Fábrica de Armas de Rosario, 174 Granadero Baigorria SUPRA (Santa Fe), 194 Matadero Municipal de Corrientes, 213 Puerto Gaboto, 217 La Rivera, 254 Compañía de Ingenieros 7 de Goya, 256 Jefatura de Policía de Rosario, 260 Guardia de Infantería Reforzada Unidad I Santa Fe, 270 Comisaría de Goya, 278 Compañía de Comunicaciones 121 de Goya, 283 Regimiento 29 de Infantería de Monte Formosa, Regimiento 121 de Rosario, 300 Suprefectura de Goya, 312 Hospital Piloto de Santa Fe, 319 Comando Radioeléctrico de Santa Fe, 336 Hípico de Goya, 337 Alcaidía de Mujeres de Formosa, 338 Destacamento San Antonio de Formosa, 341 Regimiento Corrientes, 347 Unidad 7 de Resistencia, 350 Jefatura de Rafaela, 351 Guardia de Infantería
Reforzada de Santa Fe, 352 Monte Vera. Dep. La Capital, Santa Fe, 354 Policía Federal de Santa Fe, 355 Secc. Reconquista de Santa Fe, 357 La Calamita, 365 Servicio de Informaciones Policía de Posadas. (págs. 1 a 15, Octubre, 1984).
En los centros señalados se produjeron actos infamantes. Ciento de hombres y mujeres fueron asesinados en sesiones de tortura, otros fusilados en supuestos enfrentamientos. La denominada "Masacre de Margarita Belén" ejemplifica este procedimiento. Previo al traslado los detenidos fueron sometidos a feroces tormentos en la Jefatura de policía de Resistencia, hecho denunciado por testigos a otros detenidos en la misma repartición en la noche del 13 de diciembre de 1976 en el juicio a los comandantes.
Es posible narrar patéticas historias de cada uno de los centros clandestinos instalados en la jurisdicción del II Cuerpo de Ejército, cuya jefatura tuvo su sede en el edificio de Córdoba y Moreno. Allí se organizó el festín de la sangre. Es la casa de la muerte.

24 de Marzo: la Memoria y el Olvido.
Los responsables de la cacería y los ejecutores de las infamias no pudieron imaginar que después de tantos años se les exigiría rendir cuentas por sus crímenes. Pero sí, es posible porque las víctimas jamás olvidan a los verdugos, tampoco a los actos que cometieron. Jamás se desvanece la cara del individuo que impunemente sometió, martirizó, torturó y asesinó. Está siempre frente a las víctimas.
Quienes aspiran a que todo palidezca, se pierda en el tiempo, se borren las huellas, se obvie el pasado, son quienes empuñaron las armas homicidas. Entre víctimas y verdugos hay una lucha permanente. Es la que se establece entre la Memoria y el Olvido.
La Memoria es el pueblo, el Olvido es el poder. La casa de Córdoba y Moreno es Memoria.
18 de diciembre de 2010
17 de diciembre de 2010
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doble moral con wilileaks


Digan lo que digan y se pongan como se pongan, el hecho indiscutido es que Julian Assange es un editor de noticias, un periodista.
[Alex Massie] No tienes que compartir la posición política no los objetivos de Julian Assange para pensar que es víctima de la aplicación de un doble rasero. Si es culpable de revelar secretos y de poner en peligro la vida de terceros y de hacer más difícil el trabajo de la diplomacia y de todo lo demás, entonces también lo son los editores del New York Times, el Guardian, Le Monde y todos los otros medios en el mundo que publican todo lo que tenga que ver con la filtración de cables diplomáticos estadounidenses.
Hace algunas semanas sugerí que en realidad Assange es un periodista. Pero es difícil entender por qué podría alguien poner en duda que es un editor de noticias. Así que P.J. Crowley, del Departamento de Estado, hizo el ridículo la semana pasada cuando dijo:

"Obviamente, Assange tiene un objetivo político preciso que explica sus actividades y creo que, entre otras cosas, lo descalifica de la posibilidad de ser considerado un periodista. [...]
"No es un observador objetivo de nada. Es un participante activo. Tiene un objetivo, está tratando de alcanzar ese objetivo y no creo que pueda ser considerado ni periodista ni que haya expuesto nada".

¿En serio? Bueno, según este criterio, la mitad de los periodistas y publicaciones que valgan algo no podrían ser consideradas empresas periodísticas.
En la mente de Crowley, la división entre las Malas Filtraciones de Wikileaks y el Responsable New York Times es totalmente arbitraria. Todos somos editores, todos sacamos ventaja de información y bienes robados. Que uno lo haga por razones que todo el mundo puede ver y que el otro pretenda que es un observador desinteresado no hace ninguna diferencia.
Si Wikileaks no existiera y esos documentos estuvieran siendo publicados solamente por los diarios, ¿habría alguien llamando a encarcelar a los responsables? (Quizás. Hay una enorme cantidad de cabrones mojigatos en el Congreso, y en Westminster.) Wikileaks es simplemente un nuevo actor en el juego, que ofrece albergar y publicar artículos y documentos que ponen en problemas a los que detentan el poder. En general, eso es algo bueno.
A nadie parecía importarle hasta hace poco, que es otra razón para sospechar de la brigada anti-Wikileaks. Huelen a patrañas y a hipocresía.
Julian Assange puede ser terrible en muchos aspectos, pero es simplemente un editor, como Rupert Murdoch o Pinch Sulzberger o el Scott Trust o incluso los dueños de esta revista. Si los estadounidense quieren llevarlo a juicio, deberían construir una sala de audiencias al estilo siciliano, en la que puedan juzgar a decenas, cientos de editores simultáneamente.
Esto sigue siendo verdad, incluso si como cualquier persona sensible (o sea yo) pienso que es desafortunado que Assange cuente con el apoyo de luminarias como Michael Moore, John Pilger, Ken Loach, Bianca Jagger y otros.
15 de diciembre de 2010
14 de diciembre de 2010
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cc traducción mQh
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deber de escuchar a las víctimas


"Tenemos la obligación de hablar por los que ya no están y tenemos la obligación de escuchar a víctimas y testigos que volvieron del infierno".
[Griselda Tessio] Ante los genocidios del siglo XX que sacudieron la racionalidad humana, ya no puede seguir hablándose en los términos del optimismo iluminista, y nace la exigencia de identificar pensamiento y crítica. Aquel optimismo prometía la emancipación de la Razón de toda tutela y toda censura, para lograr la felicidad de los hombres. Pero esa idea se hace añicos en el siglo XX porque sabemos que a veces, la "razón engendra monstruos".
Desde 1983 hasta la fecha, los juristas, historiadores y cientistas sociales, han comenzado a analizar el tristísimo proceso de la dictadura y represión vivido en la Argentina, "y también en otros países de la región, en mérito al modelo de disciplinamiento de la llamada ‘Doctrina de la Seguridad Nacional’.
Se ha dicho que el derecho era poder legitimado por los poderosos que creaba su razón en la fuerza y el sometimiento de los otros. Puede argumentarse, sin embargo y luego de lo que Ihering llamara "la larga lucha por el Derecho" que a partir de la modernidad -en su proyecto aún no cumplido las naciones y sociedades han legitimado sus corpus jurídicos por la vía de la racionalidad legal y de la ética social, y no sólo la fuerza.
Sabemos que a partir del 24 de marzo de 1976 -y antes de manera solapada y no confesa se quebraron los valores sustentables que cohesionaban mínimamente una sociedad moderna y un Estado racional, sufriendo nuestro país una instancia de terror y arbitrariedad propia de sistemas dictatoriales de los conocidos en el siglo XX.
En este asalto de la Razón fueron conculcados los derechos públicos y privados de los ciudadanos, desapareció la persona como sujeto de derechos, se arrasó el orden jurídico y vivimos todos bajo sospecha. La violación de los derechos humanos por las fuerzas armadas con omisión, aquiescencia o complicidad de vastos sectores de la Sociedad, fue práctica cotidiana. Durante la dictadura se estableció una perversa metodología de desaparición forzada de personas, caracterizada por el secuestro, internación en centros clandestinos, torturas, condiciones de vida infrahumanas y eliminación física de ellas en la mayoría de los casos.
Sus familiares clamaron por sus vidas, clamaron por sus restos y hoy reclaman por el conocimiento de la verdad y el resguardo de la memoria.
Por tales motivos se hace necesaria "una reconstrucción independiente del hecho histórico que permita obtener información sobre el destino de las víctimas de hechos tan atroces".
A más de 30 años de aquellos días que devastaron el entramado social, que destruyeron vidas y esperanzas, podemos decir que hemos recuperado la democracia y la memoria, ya que no hay construcción de vida digna sin ambas.
En 1983 muchos dijeron que no era posible, pero muchos más dijeron sí a la idea del Juicio al Mal Absoluto, a las Juntas de Comandantes.
Por eso estamos convencidos que la causa 13 fue un parteaguas en la historia contemporánea argentina y en la historia del derecho penal nacional. Hay una secuencia encadenada de hitos y procesos.
Hoy es posible la agenda de los derechos humanos instalada en la sociedad, porque antes hubo Conadep, Causa 13 y Nunca más. Hoy sabemos que tenemos la obligación de hablar por los que ya no están y tenemos la obligación de escuchar a víctimas y testigos que volvieron del infierno.
Como dice Saramago: "Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin la memoria no existiríamos, sin la responsabilidad, no mereceríamos existir".
[La imagen viene de este blog.]
[La autora es Vicegobernadora de la provincia.]
11 de diciembre de 2010
10 de diciembre de 2010
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derecho a la verdad y a la justicia


El caso Gelman. Terminar con la impunidad es uno de nuestros desafíos pendientes como democracia.
[Santiago A. Canton] Recientemente se celebró una audiencia pública en el primer caso sobre Uruguay que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó ante la Corte Interamericana. Conocido como el ‘Caso Gelman’, trata sobre la desaparición forzada de María Claudia García Iruretagoyena de Gelman, el nacimiento en cautiverio de su hija, María Macarena, la separación involuntaria de madre e hija; las violaciones que produjo la supresión de identidad y nacionalidad de María Macarena; la búsqueda incesante del paradero de María Claudia y María Macarena por Juan Gelman y sus familiares; y la búsqueda infructuosa de verdad y justicia por parte de las víctimas y sus familiares. Estos hechos ocurrieron en un contexto de violaciones sistemáticas a los derechos humanos en los países de la región, efectuadas en el marco del llamado ‘Plan Cóndor’ y que se caracterizó por un patrón de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, tortura y apropiación de niños, entre otras violaciones graves a los derechos humanos.
Frente a estas graves violaciones, tanto Uruguay como otros países de la región respondieron de la misma manera: garantizaron la impunidad para los asesinos y torturadores mediante la sanción de leyes de amnistía. Así fue en Uruguay, Brasil, Chile, Argentina, Perú y El Salvador, entre otros.
La Comisión y la Corte Interamericana ya han tenido la oportunidad de referirse a la incompatibilidad de las leyes de amnistía con la Convención Americana de Derechos Humanos. Específicamente, la Corte lo ha hecho en los casos Barrios Altos contra Perú y Almonacid contra Chile. No hay motivo para pensar que la decisión en el Caso Gelman no estará en consonancia con la jurisprudencia del sistema interamericano. Muy posiblemente, la Corte vuelva a ratificar esa jurisprudencia y le pida al Estado de Uruguay que deje sin efecto la Ley de Caducidad.
El concepto central que resume esta jurisprudencia de la Corte se encuentra en el caso Barrios Altos de Perú: "Son inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, sumarias extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos". Este párrafo puede ser copiado en forma textual en el caso Gelman.

Los Límites de la Soberanía Popular
Pero este caso puede, además, enriquecer aún más esta jurisprudencia del sistema interamericano. En la defensa de este caso y los otros casos en trámite ante la Comisión relacionados con la ley de ‘Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado’, el Estado uruguayo argumentó, entre otras cosas, la imposibilidad de derogar dicha ley debido a que la población rechazó la derogación en un referéndum en 1989 y rechazó la anulación en un plebiscito en 2009. Este argumento es insostenible. Existe una limitación general que prohíbe iniciativas populares contrarias a normas internacionales inderogables. Es decir, hay ciertos derechos fundamentales, tales como el derecho a la vida y a la integridad personal, que se encuentran fuera del ámbito de la democracia directa, porque ningún Estado de Derecho puede sustraerse de dichas normas. El mismo Estado uruguayo reconoció este principio en la sentencia de la Corte Suprema de Justicia en el caso Sabalsagaray, que reconoce claramente que la tutela de los derechos fundamentales como la vida y libertad personal caen fuera de los límites de los asuntos a ser decididos a través de consultas populares: "No hay voluntad de la mayoría, ni interés general, ni bien común o público en aras de los cuales puedan ser sacrificados" los derechos fundamentales.
El hecho de que la Ley de Caducidad no haya sido aplicada por la Justicia uruguaya en algunos casos es un avance, pero es claramente insuficiente. El derecho de las víctimas de violaciones a los derechos humanos debe estar garantizado con un procedimiento de aplicación general, no solamente para un caso individual; debe tener efectos retroactivos, debe permitir la reapertura de los casos archivados, no debe depender de la voluntad política de un gobierno y debe garantizar la permanencia en el tiempo independientemente de los cambios regulares del sistema democrático. Sólo de esta manera quedarán satisfechos los requisitos de la Convención Americana, ratificada por Uruguay 25 días después de la asunción del primer presidente electo tras el fin de la dictadura militar uruguaya.
A fin de cumplir con sus obligaciones internacionales, Uruguay debe investigar las atrocidades perpetradas y sancionar a los responsables. Las víctimas de este caso y de todas las violaciones ocurridas tienen derecho a la verdad y a la justicia. La ciudadanía uruguaya tiene derecho a la verdad y a la justicia.
Es indudable que este caso trasciende a las víctimas del mismo. Miles de personas fueron víctimas directas de las atrocidades que cometieron aquellos que creyeron tener el derecho sobre la vida y la muerte. Y millones fueron víctimas por la destrucción del sistema democrático, garantía principal para la vigencia y defensa de los derechos humanos. Terminar con la impunidad por esos hechos es uno de los principales desafíos pendientes de nuestras democracias.
La incansable búsqueda de justicia de Juan y Macarena es la búsqueda de miles de latinoamericanos que fueron víctimas de las peores atrocidades que pueda realizar el ser humano. Gracias a ellos, la verdad y la justicia están lentamente avanzando. Dependerá de nosotros y de las generaciones futuras mantener viva la memoria para evitar que el horror vuelva a reinar.
[El autor es Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).]
11 de diciembre de 2010
10 de diciembre de 2010
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el menú de wikileaks


Todo parece indicar que WikiLeaks prepara su plato fuerte. Columnista de Página 12.
[Juan Gelman] Se explica la saña con que la Casa Blanca persigue a Wikileaks: las amenidades han quedado atrás y ahora sirve el primer plato. Y no se crea que el paquete de chismes, groseros o divertidos, ha dejado de causar impacto. Trascendió que Obama proyecta cambiar personal de las embajadas que produjeron más irritación a diferentes gobiernos. El Departamento de Estado, el Pentágono y la CIA han comenzado a estudiar los reemplazos necesarios.
Esta reorganización no se produce porque el mandatario norteamericano haya asumido la responsabilidad de lo ocurrido: "Tendremos que sacar a alguna de la mejor gente –manifestó un alto funcionario de seguridad nacional– porque teme que no le devolverán la confianza en los países en los que sirven" (www.thedailybeast.com, 4/12/10). Se adelanta que muy probablemente cambiará de destino Gene Cretz, el embajador en Libia que destacó, tal vez con envidia, la voluptuosidad de la enfermera ucraniana y rubia que acompaña a Khadafi cuando viaja. Tayyip Erdogan, primer ministro de Turquía, amenazó con querellar a Eric Edelman, ex embajador de EE.UU. en Ankara, que en el 2004 afirmó que el premier escondía una fortuna en bancos suizos. El Departamento de Estado está aprendiendo que en diplomacia hay detalles que es mejor no precisar.
El primer plato de Wikileaks, después de las entradas, es sin duda fuerte. Devela los planes secretos de la OTAN para instalar nueve divisiones de tropas de combate estadounidenses, británicas, alemanas y polacas en los tres estados bálticos y un elenco de puertos de Alemania y el norte de Polonia que recibirán fuerzas navales de asalto y buques de guerra de EE.UU. y Gran Bretaña "en la eventualidad de una agresión armada (de Rusia) contra Polonia" (www.guardian.co.uk, 6/12/10). Una agresión muy improbable. Más bien parece un fortalecimiento del cerco en torno a Rusia.
Otras salsas: Brasil tiene una sed "insaciable" de armamento y colabora secretamente con EE.UU. en la lucha contra presuntos terroristas de San Pablo y la Triple Frontera: "con paranoia", porque no quiere que se sepa. El Líbano está dispuesto a que Israel lo invada, con ciertas condiciones. El Departamento de Estado se siente frustrado porque hay multimillonarios sauditas que financian a los talibán y Al Qaida. Corea le proporciona misiles a Irán y Siria. Se estableció una lista de instalaciones en los cinco continentes que EE.UU. estima vitales para su seguridad nacional. En una palabra: los documentos filtrados pintan el paisaje del nuevo desorden mundial.
Un capítulo aparte es el cable de fecha 15 de mayo de 2009 que la embajada estadounidense en Tel Aviv envió al departamento que dirige Hillary Clinton. Se titula "¿Israel, tierra prometida del crimen organizado?". Señala que tres figuras prominentes involucradas con el crimen organizado solicitaron y obtuvieron sendas visas para participar en una "convención relacionada con la seguridad" en Las Vegas. Zvika Ben Shabat, uno de los tres, es presidente de la H.A.Sh Security Group (www.mokedhas.co.il), una compañía que se dedica –precisa el cable– "al desarrollo de tecnologías y ya está presente en muchos mercados del mundo, entre ellos, Dinamarca, Bruselas, Italia, Nueva York, Singapur, Sudáfrica, Kenya, Nigeria, Sri Lanka y más. Ofrece tecnologías de seguridad para identificar y vigilar teléfonos celulares, vehículos, estructuras, computadoras, infraestructura y tecnologías WIFI". Para espiar, pues.
El presidente del sector Seguridad de la H.A.Sh es el mayor general (R) Dan Ronen, ex encargado de coordinar el servicio de seguridad nacional y el ejército israelí "en la batalla contra el terrorismo" (www.sotpconvention.com), y su empresa opera en casi todo EE.UU. en aeropuertos y dependencias gubernamentales. ¿El título del cable del embajador de EE.UU. en Israel tendría una respuesta afirmativa? La actividad de esta mafia fue investigada por Carl Cameron, periodista de Fox News, hace años ya: el 17 de diciembre de 2001 informó que "el crimen organizado israelí presuntamente actúa en Nueva York, Miami, Las Vegas, Canadá, Israel y Egipto. Se alega que trafica cocaína y éxtasis... según documentos clasificados que obtuvo Fox News, vigilan los teléfonos celulares, bípers y hasta los teléfonos de las casas de los policías. (www.informationcleasringhouse.inf).
La posibilidad de cerrarle la boca a Wikileaks es cada vez más tenue. Assange está detenido, el sitio fue bloqueado y vuelto a bloquear, Amazon lo expulsó de su hospedaje, PayPal le canceló el servicio y un banco suizo le congeló la cuenta. Pero cuando se escriben estas líneas más de mil sitios en todo el mundo facilitaban el acceso a los documentos filtrados (www.guardian.co.uk, 51210). El diario libanés Al Akhbar ha publicado 183 cables de ocho embajadas estadounidenses en Medio Oriente y el norte de Africa que no dieron a conocer los cinco diarios que publican las filtraciones de Wikileaks. ¿Documentos que Assange adelantó previendo más presiones del Departamento de Estado que impedirían su publicación? Al parecer, el plato fuerte no se ha servido todavía.
11 de diciembre de 2010
9 de diciembre de 2010
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guerra contra mastercard


Bajar mastercard.com no tiene precio.
[Mariano Blejman] Ayer, durante varias horas dejó de funcionar el sitio mastercard.com y durante un menor lapso el de Visa.com. El ataque fue perpetrado por un grupo de hackers bajo el nombre "Operation Payback" y fue una respuesta a la decisión de Mastercard y Visa de suspender la cuenta de Wikileaks, para recibir donaciones. Como sea, está claro que en Internet hay fuerzas peleando más profundas que las superficiales. Si Internet pudiese ser visto como un organismo vivo, sería sencillo detectar que está cruzado por dos fuerzas opuestas: algunas que pretenden mantener Internet abierta, contra fuerzas que quieren que la red permanezca cerrada. Probablemente porque la discusión se originó en Estados Unidos, este debate suele estar despolitizado en un sentido clásico; pero bien podría entenderse que aquellos que apoyan los sistemas abiertos son más democráticos que quienes que defienden los sistemas cerrados.
Como se sabe, gracias a su estructura abierta y descentralizada, la amplificación de la información funciona de manera veloz en Internet. Gracias a la censura de su dominio original wikileaks.org, más de mil servidores espejos replican ahora el contenido (seis de ellos en Argentina). Pero está claro que la censura privada de Amazon dejando afuera el sitio, la imposibilidad de usar PayPal, Visa y Mastercard para donar a Wikileaks, con la detención de Assange y el paquete de leyes "anti-Wikileaks" están del lado de los agoreros por una Internet cerrada.
La clausura del servicio de Mastercard y Visa para Wikileaks tuvo ayer una respuesta de los hackers. El autodenominado grupo Anonymous, que brega por la libertad de información, dio de baja mastercard.com y visa.com a través de un ataque masivo de denegación distribuida de servicio (Ddos, en inglés). Ese tipo de ataques potencia la lógica de hiperconexión abierta que ofrece Internet: organiza miles de computadoras repartidas por el mundo para que accedan al mismo tiempo automáticamente a un mismo sitio. Como la web no puede resistir tanta demanda, esta deja de funcionar: se cae. Twitter se ha convertido en la forma más efectiva de coordinar esfuerzos cuando el ataque pretende ser masivo. De hecho, ayer circulaba por la red de microblogging la dirección pastehtml.com con los pasos para sumarse al ataque contra Visa. Según un vocero de 22 años conocido como Coldblood, que ayer entrevistó The Guardian, Anonymous es un grupo de hackers que se presenta como una fuerza de "bien caótico" conformado por adolescentes y profesionales de la tecnología, nacido en el foro 4chan.
Ayer, después de la caída temporal de Visa.com, Facebook había dado de baja la cuenta de Anonymous en su red social por violación de los términos del contrato. Y Twitter estaba entre los próximos objetivos del grupo de hackers Anonymous. Como se escribió en este diario, en los últimos días las suspicacias sobre la ausencia de la palabra Wikileaks entre los temas más mencionados aumentaron. Twitter le echó la culpa al algoritmo. Lo irónico es que a diferencia del ataque al sitio de MasterCard y Visa, dar de baja a Twitter en defensa de los valores de una "sociedad más abierta" sería contraproducente también contra Wikileaks. Ya que debido a la ausencia del dominio oficial y con tantos espejos distribuidos, la única manera de seguir a Wikileaks de manera certera es por Twitter.
Ahora bien, desde esa perspectiva, podría pensarse que Wikileaks aboga por un tipo de sociedad más abierta. En una reciente entrevista de la revista Time, Julian Assange explicó: "No es nuestro objetivo lograr una sociedad más transparente, sino una sociedad más justa. Y la mayoría de las veces, la justicia y la apertura van en la misma dirección". Sin embargo, con el "cablegate" Wikileaks involucionó con respecto a su corto pasado: en vez de liberar el contenido antes de que lo tomaran los medios tradicionales (como hizo con informes sobre la guerra de Irak) les concedió la información en exclusiva a cinco medios tradicionales. Assange explicó: "Cuando empezamos, pensábamos que los bloggers y la gente que escribía Wikipedia iba a realizar el trabajo analítico. (...) Pero es evidente que no es del todo cierto. El trabajo pesado de análisis está hecho por nosotros, por periodistas profesionales y activistas por los derechos humanos. Los mejores análisis no los hace la comunidad. (...) Así, las redes sociales tienden a ser, para nosotros, un amplificador de lo que estamos haciendo". Es decir, según la lógica de Assange, esta vez Wikileaks apostó a un modelo cerrado y concentrado de difusión de la información para "amplificar" el impacto. Curioso.
11 de diciembre de 2010
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