condenado por odio racial
Dos policías detuvieron a un joven y le dispararon por ser boliviano. El tribunal aplicó la Ley Antidiscriminatoria y le impuso a uno de ellos una dura condena. El otro fue sometido a una pericia psiquiátrica.
Argentina. Los delitos –concluyeron los jueces– fueron cometidos por "persecución u odio a una nacionalidad". Por ese motivo, un ex integrante de la Policía Federal fue condenado ayer a 22 años de cárcel. Se comprobó que le robó, golpeó e intentó matar a Edgar Espejo Parisaca, de 18 años, por el solo hecho de ser boliviano. Otro policía que participó del ataque no fue juzgado: el tribunal espera una pericia psiquiátrica para saber si es imputable.
El fallo fue dado a conocer ayer por el Tribunal Oral en lo Criminal 22. Los jueces consideraron probado que el ex policía Hernán Martínez fue coautor de "privación ilegal de la libertad, robo con arma y homicidio en grado de tentativa". Pero destacó especialmente que actuó con "odio a una nacionalidad", razón por la cual se elevó el monto de la pena.
El caso que se terminó de juzgar ayer ocurrió el 12 de marzo de 2006. Espejo Parisaca fue detenido por dos policías cuando salía de un negocio ubicado en el barrio de Villa Soldati, donde había ido a comprar un pollo asado. Venía de jugar al fútbol en el Parque Indoamericano e iba a visitar a un amigo. En la esquina de Roca y Varela se le acercaron dos policías de civil que circulaban en un auto sin identificación.
El joven se asustó y comenzó a correr, pero fue capturado por los policías que, a punta de pistola, lo esposaron y lo obligaron a entrar en la parte trasera del vehículo. Allí le pegaron, y unos de los hombres le metió el caño de la pistola en la boca, disparó, pero el tiro no salió. "Me dijeron ‘boliviano de mierda, negro de mierda, te vamos a matar. Por qué no te quedás en tu país a trabajar'. Me trataron de narcotraficante, de cómplice de Evo Morales, de cocalinero", relató Edgar durante el juicio oral.
Luego lo llevaron cerca del Riachuelo, donde le volvieron a disparar tres veces en la boca, aunque ningún disparo salió, y antes de finalizar con su ataque, le robaron el teléfono celular, el reloj, dinero y unos discos compactos. Después lo tiraron en un riacho no muy profundo pensando que se había desmayado, y cuando él se quiso levantar, le volvieron a disparar: esta vez las balas salieron y fueron a dar en la espalda y el cuello del joven. Un grupo de vecinos llamó a una ambulancia y el joven fue llevado al Hospital Pirovano, donde quedó internado en gravísimo estado.
La fiscal del juicio, Susana Dallorso, había pedido 28 años de cárcel, mientras que la querella representada por el abogado Melquíades Oña solicitó 30 años. Ambos, sin embargo, se manifestaron conformes con la pena impuesta por el tribunal.
Es que el monto de la pena fue elevado porque se le aplicó el artículo 2 de la Ley Antidiscriminatoria 23.592, que aumenta "en un tercio el mínimo y en un medio el máximo" de la pena cuando el delito "sea cometido por persecución u odio a una raza, religión o nacionalidad". Los jueces Patricia Cusmanich, Domingo Alpieri y Pablo García de la Torre tomaron como agravante la condición de policía del acusado y el uso del arma reglamentaria para cometer el delito.
El jefe de misión de la Embajada de Bolivia, Sixto Valdés, se manifestó satisfecho con el fallo, pues "sienta jurisprudencia en materia de discriminación que en esta época no deberían ocurrir". El funcionario destacó que, según estadísticas del Inadi, la comunidad boliviana es la más discriminada del país, con el 62,3 por ciento. Advirtió que hay otros casos graves, como "el incendio del taller de la calle Luis Viale, donde murieron seis personas, y que aún no tiene sentencia, y el de una mujer boliviana arrojada del tren, que quedó en la nada".
Argentina. Los delitos –concluyeron los jueces– fueron cometidos por "persecución u odio a una nacionalidad". Por ese motivo, un ex integrante de la Policía Federal fue condenado ayer a 22 años de cárcel. Se comprobó que le robó, golpeó e intentó matar a Edgar Espejo Parisaca, de 18 años, por el solo hecho de ser boliviano. Otro policía que participó del ataque no fue juzgado: el tribunal espera una pericia psiquiátrica para saber si es imputable.El fallo fue dado a conocer ayer por el Tribunal Oral en lo Criminal 22. Los jueces consideraron probado que el ex policía Hernán Martínez fue coautor de "privación ilegal de la libertad, robo con arma y homicidio en grado de tentativa". Pero destacó especialmente que actuó con "odio a una nacionalidad", razón por la cual se elevó el monto de la pena.
El caso que se terminó de juzgar ayer ocurrió el 12 de marzo de 2006. Espejo Parisaca fue detenido por dos policías cuando salía de un negocio ubicado en el barrio de Villa Soldati, donde había ido a comprar un pollo asado. Venía de jugar al fútbol en el Parque Indoamericano e iba a visitar a un amigo. En la esquina de Roca y Varela se le acercaron dos policías de civil que circulaban en un auto sin identificación.
El joven se asustó y comenzó a correr, pero fue capturado por los policías que, a punta de pistola, lo esposaron y lo obligaron a entrar en la parte trasera del vehículo. Allí le pegaron, y unos de los hombres le metió el caño de la pistola en la boca, disparó, pero el tiro no salió. "Me dijeron ‘boliviano de mierda, negro de mierda, te vamos a matar. Por qué no te quedás en tu país a trabajar'. Me trataron de narcotraficante, de cómplice de Evo Morales, de cocalinero", relató Edgar durante el juicio oral.
Luego lo llevaron cerca del Riachuelo, donde le volvieron a disparar tres veces en la boca, aunque ningún disparo salió, y antes de finalizar con su ataque, le robaron el teléfono celular, el reloj, dinero y unos discos compactos. Después lo tiraron en un riacho no muy profundo pensando que se había desmayado, y cuando él se quiso levantar, le volvieron a disparar: esta vez las balas salieron y fueron a dar en la espalda y el cuello del joven. Un grupo de vecinos llamó a una ambulancia y el joven fue llevado al Hospital Pirovano, donde quedó internado en gravísimo estado.
La fiscal del juicio, Susana Dallorso, había pedido 28 años de cárcel, mientras que la querella representada por el abogado Melquíades Oña solicitó 30 años. Ambos, sin embargo, se manifestaron conformes con la pena impuesta por el tribunal.
Es que el monto de la pena fue elevado porque se le aplicó el artículo 2 de la Ley Antidiscriminatoria 23.592, que aumenta "en un tercio el mínimo y en un medio el máximo" de la pena cuando el delito "sea cometido por persecución u odio a una raza, religión o nacionalidad". Los jueces Patricia Cusmanich, Domingo Alpieri y Pablo García de la Torre tomaron como agravante la condición de policía del acusado y el uso del arma reglamentaria para cometer el delito.
El jefe de misión de la Embajada de Bolivia, Sixto Valdés, se manifestó satisfecho con el fallo, pues "sienta jurisprudencia en materia de discriminación que en esta época no deberían ocurrir". El funcionario destacó que, según estadísticas del Inadi, la comunidad boliviana es la más discriminada del país, con el 62,3 por ciento. Advirtió que hay otros casos graves, como "el incendio del taller de la calle Luis Viale, donde murieron seis personas, y que aún no tiene sentencia, y el de una mujer boliviana arrojada del tren, que quedó en la nada".
9 de abril de 2008
©página 12 
[Michelle Roberts] Eldorado, Texas, Estados Unidos. Funcionarios de bienestar infantil están tratando de encontrar familias adoptivas para decenas de niñas rescatadas de un retiro religioso secreto en Texas del Oeste construido por el líder de una secta poligámica, Warren Jeffs, después de que una niña de dieciséis denunciara abusos físicos.
[Jill Leovy] Fue uno de los asesinatos más brutales en Southland de los últimos tiempos: Una asoleada tarde de domingo en el otoño pasado, dos hombres saltaron desde un todoterrenos y quemaron a Marcial Sánchez, a vista de todo el mundo en el Boulevard César Chávez en Los Angeles del Este.
[Emilio Ruchansky] Entraron calladitos, con la vista al piso y esposados. Miraron a sus familiares sin cruzar palabra, custodiados por dos musculosos efectivos del Grupo Especial de Intervención. Alionzo Rutilio Ramos Mariños, alias Ruti, y Roger Reyes Subiera se negaron a declarar ayer, luego de oír los requerimientos de la Justicia. Son las dos únicas personas acusadas de haber participado de la ‘Masacre del Señor de los Milagros', en la que murieron cinco personas en el Bajo Flores en 2005. La querellante apoderó a sus abogados para no presenciar el juicio oral. Es la única sobreviviente que sostiene que fue atacada a balazos por Ruti, quien niega haber estado en la tradicional procesión religiosa de la comunidad peruana.
Rosario, Argentina. La causa por el asesinato del sindicalista Abel Beroiz sumó un nuevo detenido: luego de declarar ante el juez Osvaldo Barbero, Julio César Jerez, de 36 años, el "supuesto abogado" que habría actuado como "nexo" entre los autores materiales y quienes encargaron el crimen, quedó detenido por el homicidio del titular del Sindicato de Camioneros de Santa Fe, ocurrido en noviembre pasado. Raúl Flores, quien hace dos semanas se autoincriminó como autor material del crimen, había afirmado ante el mismo juez que Jerez lo había contratado para liquidar a Beroiz a cambio de 80 mil pesos.
[Jim Suhr] Alton, Illinois, Estados Unidos. Relegada al sótano, la madre de 29 años con mente de niña y otro bebé en camino tenía poco más que una delgada estera y un colchón que podía llamar suyo en el frío suelo de concreto.
Jujuy, Argentina. De un balazo en el pecho realizado a corta distancia, con un arma de bajo calibre, fue asesinado en la madrugada de ayer el periodista jujeño Juan Carlos Zambrano, de 46 años, muy conocido en la provincia. Lo asesinaron en la puerta de su casa, en pleno centro de San Salvador, cuando estaba en compañía de una ex novia, Luciana Fernández, de 22 años, que al parecer reconoció al autor del disparo mortal, quien fue detenido poco después. Se trata de Roque Chauque, de 39 años, quien tenía ahora una relación sentimental con la misma joven. La investigación se orienta hacia una cuestión personal relacionada con una supuesta disputa por el amor de una mujer. De todos modos, los compañeros de trabajo de Zambrano y su abogado, Bruno Aguilar, habían dicho al principio que podría tratarse de un acto mafioso relacionado con la actividad que desarrollaba la víctima. El gobernador de Jujuy, Walter Barrionuevo, lamentó lo sucedido, pidió su esclarecimiento y dijo sobre Zambrano que fue "una muy buena persona y un periodista comprometido con su función".
Rosario, Argentina. Un menor de 15 años fue detenido ayer por la policía, sospechado de ser el coautor del crimen del dirigente gremial Abel Beroiz, ocurrido en noviembre de 2007. La Brigada de Homicidios lo detuvo en un departamento ubicado en Corrientes 1840, al igual que a su madre, sospechada de encubrimiento. "Este fue la pierna de (Raúl) Flores en el crimen. De eso estamos seguros", indicó uno de los investigadores a este diario. El joven habría sido quien llevaba el arma blanca con la que le asestaron varias puñaladas a Beroiz. Ahora quedó a disposición del juez de menores Juan José Carmona.