mató a sus padres cuando dormían
[Kasey Jones] En prisión niño de quince que mató a sus padres y hermanos.
Cockeysville, Maryland, Estados Unidos. La policía dice que un boy scout de quince años acusado del homicidio de sus padres y dos hermanos menores, les disparó mientras dormían, y volvió un día después tras matar el tiempo con unos amigos para simular que descubría a su familia asesinada.
El lunes el juez negó la fianza para Nicholas Browning, aunque su abogado recurrió a su historial académico y a la ausencia de antecedentes criminales cuando argumentó por una fianza de un millón de dólares.
"No creo que lo hayan siquiera suspendido de la escuela", dijo el abogado Steve Silverman. "Francamente, es escandaloso".
Funcionarios policiales creen que el adolescente mató a su padre, madre y hermanos con una de las armas del padre, y luego arrojó esta entre unos matorrales y escapó.
Según las autoridades, un grupo de amigos dejaron a Nicholas en casa el domingo, y salió de ella poco después diciendo que había encontrado el cuerpo de su padre en el suelo. Entonces llamó al 911.
"Alguien llamó al 911 para decir que había encontrado a un hombre de 45 años tendido en el sillón con sangre en la nariz. Y que no estaba respirando", dice la acusación.
Poco antes de las cinco de la mañana, un grupo de agentes encontró el cuerpo del padre de Nicholas en el suelo en la planta baja y el de su madre y hermanos en los dormitorios de la primera planta. También encontraron el arma. Las víctimas son John, 45; Tamara, 44; Gregory, 13; y Benjamin, 11.
La policía dijo que Nicholas confesó el mismo domingo y fue acusado como adulto de homicidio en primer grado. Nicholas fue enviado al Centro de Detención del condado de Baltimore, en Towson, a la sección especial para delincuentes juveniles.
Nicholas no se llevaba bien con su padre, dijo la policía en un comunicado de prensa, pero los detectives no ofrecieron otros detalles. En la casa no había signos de resistencia, dijo la policía.
Silverman dijo que había sido solicitado por el adolescente, que se contactó con su despacho el domingo. Pidió a la gente no apresurarse a sacar conclusiones sobre su defendido, observando que Browning había negado repetidas veces haber asesinado a su familia durante el interrogatorio de horas antes de su confesión.
Silverman observó que Nicholas era un buen alumno en la Escuela Secundaria Dulaney, una de las mejores del país. Jugaba golf y lacrosse y le gustaba esquiar.
Nichollas, alto y desgarbado, quería llegar a ser un Eagle Scout, y había construido un jardín de oración en su iglesia para cumplir con uno de los requisitos.
John Browning, abogado inmobiliario, había trabajado en el bufete más antiguo del condado de Baltimore durante casi veinte años. Era jefe de exploradores y participaba en la iglesia de su comunidad.
Browning organizaba campamentos y expediciones de escalamiento de alpinismo y rafting para su tropa de boy scouts. La familia también organizaba reuniones de padres de scouts en su casa.
"John era un hombre maravilloso. Él y su esposa, Tammy, estaban muy enamorados. Eran padres cariñosos y preocupados por sus hijos", dijo el socio de John en una declaración. "John también era un hombre de fe. Y le encantaba la vida al aire libre".
Los asesinatos provocaron estupor entre los colegas, conocidos y vecinos del tranquilo vecindario suburbano de Baltimore. Alguien colgó un pequeño crucifijo plateado en el buzón de correo de la casa estilo finca de medio millón de dólares de los Browning.
Jennifer Welsh, que vive al otro lado de la calle de la familia y cuyo hijo jugaba lacrosse con Nicholas, describió a este último como "un joven normal muy amable y muy educado".
Dijo que su hijo estaba muy afectado y confundido por los asesinatos. "No deja de preguntarse ¿por qué?, ¿cómo? Está tratando de entender todo este asunto".
Sobre Nicholas, Welsh dijo: "Nadie sabe lo que pasa en su cabeza y supongo que nunca lo sabremos".
El condado tuvo 37 homicidios el año pasado, en comparación con 282 en el cercano Baltimore. Toohey dijo que no habían ocurrido incidente similares en la zona desde 1995, cuando un hombre mató a su mujer y tres hijos antes de suicidarse.
Cockeysville, Maryland, Estados Unidos. La policía dice que un boy scout de quince años acusado del homicidio de sus padres y dos hermanos menores, les disparó mientras dormían, y volvió un día después tras matar el tiempo con unos amigos para simular que descubría a su familia asesinada.El lunes el juez negó la fianza para Nicholas Browning, aunque su abogado recurrió a su historial académico y a la ausencia de antecedentes criminales cuando argumentó por una fianza de un millón de dólares.
"No creo que lo hayan siquiera suspendido de la escuela", dijo el abogado Steve Silverman. "Francamente, es escandaloso".
Funcionarios policiales creen que el adolescente mató a su padre, madre y hermanos con una de las armas del padre, y luego arrojó esta entre unos matorrales y escapó.
Según las autoridades, un grupo de amigos dejaron a Nicholas en casa el domingo, y salió de ella poco después diciendo que había encontrado el cuerpo de su padre en el suelo. Entonces llamó al 911.
"Alguien llamó al 911 para decir que había encontrado a un hombre de 45 años tendido en el sillón con sangre en la nariz. Y que no estaba respirando", dice la acusación.
Poco antes de las cinco de la mañana, un grupo de agentes encontró el cuerpo del padre de Nicholas en el suelo en la planta baja y el de su madre y hermanos en los dormitorios de la primera planta. También encontraron el arma. Las víctimas son John, 45; Tamara, 44; Gregory, 13; y Benjamin, 11.
La policía dijo que Nicholas confesó el mismo domingo y fue acusado como adulto de homicidio en primer grado. Nicholas fue enviado al Centro de Detención del condado de Baltimore, en Towson, a la sección especial para delincuentes juveniles.
Nicholas no se llevaba bien con su padre, dijo la policía en un comunicado de prensa, pero los detectives no ofrecieron otros detalles. En la casa no había signos de resistencia, dijo la policía.
Silverman dijo que había sido solicitado por el adolescente, que se contactó con su despacho el domingo. Pidió a la gente no apresurarse a sacar conclusiones sobre su defendido, observando que Browning había negado repetidas veces haber asesinado a su familia durante el interrogatorio de horas antes de su confesión.
Silverman observó que Nicholas era un buen alumno en la Escuela Secundaria Dulaney, una de las mejores del país. Jugaba golf y lacrosse y le gustaba esquiar.
Nichollas, alto y desgarbado, quería llegar a ser un Eagle Scout, y había construido un jardín de oración en su iglesia para cumplir con uno de los requisitos.
John Browning, abogado inmobiliario, había trabajado en el bufete más antiguo del condado de Baltimore durante casi veinte años. Era jefe de exploradores y participaba en la iglesia de su comunidad.
Browning organizaba campamentos y expediciones de escalamiento de alpinismo y rafting para su tropa de boy scouts. La familia también organizaba reuniones de padres de scouts en su casa.
"John era un hombre maravilloso. Él y su esposa, Tammy, estaban muy enamorados. Eran padres cariñosos y preocupados por sus hijos", dijo el socio de John en una declaración. "John también era un hombre de fe. Y le encantaba la vida al aire libre".
Los asesinatos provocaron estupor entre los colegas, conocidos y vecinos del tranquilo vecindario suburbano de Baltimore. Alguien colgó un pequeño crucifijo plateado en el buzón de correo de la casa estilo finca de medio millón de dólares de los Browning.
Jennifer Welsh, que vive al otro lado de la calle de la familia y cuyo hijo jugaba lacrosse con Nicholas, describió a este último como "un joven normal muy amable y muy educado".
Dijo que su hijo estaba muy afectado y confundido por los asesinatos. "No deja de preguntarse ¿por qué?, ¿cómo? Está tratando de entender todo este asunto".
Sobre Nicholas, Welsh dijo: "Nadie sabe lo que pasa en su cabeza y supongo que nunca lo sabremos".
El condado tuvo 37 homicidios el año pasado, en comparación con 282 en el cercano Baltimore. Toohey dijo que no habían ocurrido incidente similares en la zona desde 1995, cuando un hombre mató a su mujer y tres hijos antes de suicidarse.
Kristen Wyatt y Alex Dominguez contribuyeron a este reportaje.
6 de febrero de 2008
4 de febrero de 2008
©associated press
cc traducción mQh
Fort Collins, Colorado, Estados Unidos. El martes, Timothy Masters, risueño y de voz suave, salió del tribunal, por primera vez en casi toda una década, caminando como un hombre libre después de que su condena por homicidio fuera anulada por evidencias de un análisis de ADN que acusa a otro sospechoso.Masters, 36, fue liberado con una fianza personal del juez de distrito del condado de Larimer, Joseph Weatherby. Los prosecutores prometieron decidir rápidamente si habrá un nuevo juicio.
Argentina. La voz de Ramonita empezó a conocerse el año pasado. Su testimonio sobre el crimen en un ritual satánico casi sin antecedentes en el mundo le permitió a la Justicia correntina cerrar la investigación por la muerte de Ramón González, el niño recordado como Ramoncito y cuyo homicidio formó parte de una trama de comercialización de menores, prostitución de niños y drogas. A varios meses de su relato, y mientras la causa avanza hacia el juicio oral, la vida de la adolescente de 14 años parece haber tocado el infierno. Luego de su declaración inicial, Ramonita debió abandonar la ciudad de Mercedes bajo amenaza y quedó internada en un instituto de menores, donde atravesó dos intentos de suicidio. Luego de varios reclamos, la Justicia finalmente le encontró un lugar alternativo, una casa para ella y su familia y la sumó al Programa Nacional de Protección de Testigos, que aún parece suficiente.
Argentina. Los fiscales del caso Ramoncito, casi único en el mundo de crimen ritual satánico, impulsarán la elevación a juicio del expediente en los próximos meses, aunque siguen buscando al jefe, una especie de pai mayor, que pagó el asesinato cometido en el marco de una ceremonia de culto al Señor de la Muerte en la ciudad de Mercedes, Corrientes. Está probado por los especialistas del Instituto Antropológico de La Plata que a Ramón González, de 12 años, un chico de la calle llevado a la prostitución infantil, le sacaron cuatro vértebras, la lengua, los ojos, los oídos, todas las partes blandas del cuerpo y la sangre como una ofrenda en esa ceremonia, pero además dos de los participantes de los hechos admitieron también que en alguna ocasión anterior se usaron fetos e incluso un bebé recién nacido. Hay otro expediente, encontrado también en Mercedes, Corrientes, en el que se comprueba el hallazgo de un recién nacido al que le sacaron los órganos y se investiga si es obra de la misma secta. Los fiscales tratan de encontrar al sujeto o los sujetos que dieron las órdenes, los que pagaban, aunque sumas bastante modestas, a quienes participaron del ritual y el homicidio, pero la idea del juez y los fiscales es que haya un juicio oral por el caso Ramoncito antes de fin de año.
Tijuana, México. Los impactos de bala que adornan las padres de su casa sólo tenían tres días de antigüedad cuando Alberto Capella Ibarra asumió el mando de la fuerza policial de esta ciudad asolada por la violencia.
Argentina. Un policía bonaerense murió cuando asaltó a un quintero boliviano en la ciudad de Mercedes y, en medio de una pelea entre ambos, el arma del efectivo se disparó en forma accidental y recibió un balazo en la cabeza. La víctima, Paulino Tapia, de 47 años, también resultó herida de dos balazos en el abdomen cuando intentaba defenderse y ayer a la tarde permanecía internado fuera de peligro y en calidad de "aprehendido" por el homicidio. Asociaciones de la comunidad boliviana en Argentina denunciaron numerosas veces en los últimos años el carácter xenófobo de los repetidos ataques y robos a quinteros de esa nacionalidad en esa zona de la provincia de Buenos Aires.
Buenos Aires, Argentina. "La persona a la que ponen precio a su cabeza sabe que en cualquier momento va a ser descubierta". La noche del 16 de agosto pasado, el ignoto capitán Luis Orlando Peveri alcanzaba el clímax mediático de su carrera policial cuando, al frente de la comisaría primera de San Isidro, negociaba y convencía a Mario Ochoa –el chofer condenado a 16 años por abuso sexual de menores, que había quedado en libertad provisoria y se había escurrido del posterior pedido de detención– de que lo más razonable era entregarse. Meses después, el mismo capitán logró reflotar aquella célebre frase autoacuñada de la cabeza con precio y volvió a trepar a la indomable cresta de la ola noticiosa: Peveri ayer fue detenido por sus pares. Un supuesto empresario del reciclaje (vulgarmente chatarrero), que por el momento se mantiene en el más cruel de los anonimatos, lo denunció porque, según el chatarrero, Peveri le exigía varios miles dólares para aliviarlo en una causa judicial en la que el mismo denunciante estaba involucrado. Como la realidad siempre tiene su ida y vuelta, su devolución de gentilezas, en su segundo estrellato Peveri decidió contratar como letrado al abogado Rubén Jones, el mismo que en agosto pasado era contratado como defensor del entregado Ochoa.
Indianápolis, Estados Unidos. Ronald Davis y Dante Hobson, ambos de treinta, serán acusados de homicidio, homicidio con alevosía, robo y conspiración para robar en los asesinatos del 14 de enero, dijo la policía en una rueda de prensa.