iannone volvió a casa
[Raúl Kollmann] Fue liberado el joven iannone, tras el pago de 300.000 pesos. La noche que Hernán volvió a casa.
El padre entregó el dinero en medio de un tortuoso peregrinaje por el conurbano. La liberación fue cerca de la ciudad de Campana.
Hernán Iannone fue liberado anoche por la banda de secuestradores que lo tenía cautivo, dieciséis horas después de que su padre, Luis, pagara un rescate de 300.000 pesos cerca del río Reconquista. El dinero fue arrojado desde un tren hacia un lugar en el que había una fogata prendida. El secuestro de Iannone siempre fue considerado por los investigadores como un caso atípico, en el que se mezclan las relaciones políticas de su padre con el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, un crecimiento económico asombroso e incluso la detención de uno de los matones del intendente como partícipe directo del secuestro. Con Hernán de regreso a su casa se alivia la preocupación por la vida del joven, pero existe la convicción de que, si no se detiene al núcleo de la banda, es muy posible que ésta vuelva a secuestrar.
El primer contacto de Iannone fue con el Destacamento Los Cardales de la Policía Bonaerense. Desde allí llamó a su casa y minutos más tarde era llevado hasta la comisaría de Campana, en donde permanecía al cierre de esta edición. El fiscal Paul Starc, que llevó adelante el caso desde un principio, se dirigía anoche a Campana para verificar el estado físico del joven y entablar los primeros diálogos con él. Cuando declare por primera vez, le preguntarán cómo fue el proceso de su liberación, cuánto tiempo lo tuvieron en un auto, si le pareció que el vehículo iba por caminos de tierra, rutas o autopistas, si estuvo siempre en la misma casa, si percibía allí ruidos de trenes o de aviones, si vio el piso o el baño y otros detalles que en algún momento puedan servir para identificar el lugar donde la banda lo tuvo cautivo.
El proceso de pago del rescate fue truculento y supervisado por el fiscal Starc, la SIDE y la Policía Bonaerense, aunque en la investigación también participó la Federal. Empezó el lunes 4, cuando Luis Iannone acordó la cifra a pagar y les dijo a los delincuentes que ya contaba con el dinero. Después de eso, la banda no volvió a comunicarse hasta el viernes. Esa noche llamaron y le dijeron al padre de Hernán que saliera para hacer el pago, que ellos lo irían guiando a través de un celular. Durante horas lo movieron de un lugar a otro, finalmente le dijeron que las cosas quedarían para el día siguiente. El sábado volvieron a llamar y ocurrió lo mismo. Lo hicieron subir y bajar de trenes, lo movieron de un lugar a otro y terminaron la noche diciéndole que no se podía hacer la transacción. Finalmente, el lunes la banda se comunicó otra vez. Se inició el tortuoso peregrinaje por colectivos y trenes hasta que a las cinco de la mañana del martes el dinero fue arrojado desde un tren hacia el lugar donde había una fogata, cerca del río Reconquista. Como ya prácticamente amanecía, la liberación se produjo al anochecer.
En el caso Iannone hay dos detenidos. Pocas horas después del secuestro fue apresado Jorge Viana, dueño de una agencia de venta de autos usados, que según el fiscal Starc y el juez Juan Cullota proveyó a la banda del Fordo Focus usado en el secuestro. Siguiendo esa línea de investigación fue detenido Salvador Jorge, alias ‘el Loco Jorge', un matón que trabajaba para el intendente Ishii. La sospecha es que la banda se armó alrededor de gente que trabaja en el municipio de José C. Paz y que veían cuánto dinero cobraba Iannone padre por el suministro de maderas para la construcción de viviendas. En el expediente hay testigos que hablan incluso de vinculaciones del hecho con el narcotráfico.
El padre entregó el dinero en medio de un tortuoso peregrinaje por el conurbano. La liberación fue cerca de la ciudad de Campana.Hernán Iannone fue liberado anoche por la banda de secuestradores que lo tenía cautivo, dieciséis horas después de que su padre, Luis, pagara un rescate de 300.000 pesos cerca del río Reconquista. El dinero fue arrojado desde un tren hacia un lugar en el que había una fogata prendida. El secuestro de Iannone siempre fue considerado por los investigadores como un caso atípico, en el que se mezclan las relaciones políticas de su padre con el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, un crecimiento económico asombroso e incluso la detención de uno de los matones del intendente como partícipe directo del secuestro. Con Hernán de regreso a su casa se alivia la preocupación por la vida del joven, pero existe la convicción de que, si no se detiene al núcleo de la banda, es muy posible que ésta vuelva a secuestrar.
El primer contacto de Iannone fue con el Destacamento Los Cardales de la Policía Bonaerense. Desde allí llamó a su casa y minutos más tarde era llevado hasta la comisaría de Campana, en donde permanecía al cierre de esta edición. El fiscal Paul Starc, que llevó adelante el caso desde un principio, se dirigía anoche a Campana para verificar el estado físico del joven y entablar los primeros diálogos con él. Cuando declare por primera vez, le preguntarán cómo fue el proceso de su liberación, cuánto tiempo lo tuvieron en un auto, si le pareció que el vehículo iba por caminos de tierra, rutas o autopistas, si estuvo siempre en la misma casa, si percibía allí ruidos de trenes o de aviones, si vio el piso o el baño y otros detalles que en algún momento puedan servir para identificar el lugar donde la banda lo tuvo cautivo.
El proceso de pago del rescate fue truculento y supervisado por el fiscal Starc, la SIDE y la Policía Bonaerense, aunque en la investigación también participó la Federal. Empezó el lunes 4, cuando Luis Iannone acordó la cifra a pagar y les dijo a los delincuentes que ya contaba con el dinero. Después de eso, la banda no volvió a comunicarse hasta el viernes. Esa noche llamaron y le dijeron al padre de Hernán que saliera para hacer el pago, que ellos lo irían guiando a través de un celular. Durante horas lo movieron de un lugar a otro, finalmente le dijeron que las cosas quedarían para el día siguiente. El sábado volvieron a llamar y ocurrió lo mismo. Lo hicieron subir y bajar de trenes, lo movieron de un lugar a otro y terminaron la noche diciéndole que no se podía hacer la transacción. Finalmente, el lunes la banda se comunicó otra vez. Se inició el tortuoso peregrinaje por colectivos y trenes hasta que a las cinco de la mañana del martes el dinero fue arrojado desde un tren hacia el lugar donde había una fogata, cerca del río Reconquista. Como ya prácticamente amanecía, la liberación se produjo al anochecer.
En el caso Iannone hay dos detenidos. Pocas horas después del secuestro fue apresado Jorge Viana, dueño de una agencia de venta de autos usados, que según el fiscal Starc y el juez Juan Cullota proveyó a la banda del Fordo Focus usado en el secuestro. Siguiendo esa línea de investigación fue detenido Salvador Jorge, alias ‘el Loco Jorge', un matón que trabajaba para el intendente Ishii. La sospecha es que la banda se armó alrededor de gente que trabaja en el municipio de José C. Paz y que veían cuánto dinero cobraba Iannone padre por el suministro de maderas para la construcción de viviendas. En el expediente hay testigos que hablan incluso de vinculaciones del hecho con el narcotráfico.
13 de diciembre de 2006
©página 12
Uno de los presos, delegado municipal de José C. Paz, había sido policía en la Bonaerense y fue echado por un caso de torturas. El intendente dijo ayer que lo despidió de su cargo.
Yo tenía doce años cuando Kevin Cooper escapó de la California Institution for Men, a menos de un kilómetro y medio de nuestra casa. Que fuera tarde y noche de escuela, no importaba. En esa época, mi madre llevaba seis meses de embarazo y yo la ayudé a acarrear las enormes sillas del comedor frente a las correderas, bloqueando los cristales. Mi padre, un griego gordo, estaba fuera en camiseta de manga corta y calzoncillos, descalzo, pero armado con un rifle de caza. Comprobó las puertas del frente y de atrás, e inspeccionó el garaje para cerciorarse de que no había nada más que su Mercedes diesel y nuestras bicicletas Schwinn.
Un abogado del área de Seguridad, que anoche renunció tras los rumores que lo involucran en el caso, se presentó ante los fiscales para someterse a un examen de ADN. Las hipótesis en juego.
El caso se venía investigando desde el año 2002, pero recién ahora se reunieron las pruebas necesarias para tomar medidas en contra de sus responsables, todos ellos miembros de la Policía Bonaerense que cumplieron funciones, en distintas etapas, en la comisaría primera de Lanús, en la zona sur del conurbano bonaerense. Por un lado actuó la División Asuntos Internos, que pidió la exoneración de 16 miembros del personal uniformado. De ese total, 13 quedaron procesados y detenidos en una causa penal en la que se investigan casos de extorsión y de cohecho (pago de coimas) en perjuicio de personas detenidas en esa y en otras seccionales del mismo partido. Los que denunciaron, se presume, fueron los que no pudieron reunir el dinero para pagar las cantidades que les exigían los policías. La metodología es sencilla y conocida, ya que ha sido denunciado antes en más de una causa penal: los policías detenían a personas con antecedentes y las dejaban en libertad, si los involucrados aceptaban pagar la suma requerida para ‘hacer la vista gorda'. Los que no pagaban iban presos y, en algunos casos, hasta los habrían amenazado con ‘fabricar' pruebas falsas para imputarles cargos más graves de los que les correspondían.
En 2002, a José Luis Vercesi le robaron su reloj en Belgrano. El hombre persiguió y baleó a dos asaltantes. Para el tribunal, fue un "homicidio simple" y no "exceso el legítima defensa".
Córdoba, Argentina. Durante el juicio, María Elizabeth Díaz denunció que el bebé fue producto de las sistemáticas violaciones que sufría por parte de su patrón. El hombre fue preso. Y ella terminó absuelta, gracias al voto mayoritario de los jurados, todos vecinos de Villa Dolores, Córdoba.
Nueva York, Estados Unidos. Una multitud indignada exigió el domingo saber por qué los agentes de policía mataron a un hombre desarmado el día de su matrimonio, disparándole decenas de tiros que también hirieron a dos de sus amigos. Algunos pidieron la demisión del comisario de policía de la ciudad.