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emperadora de la domesticidad[Julia Moskin] Se deja caer. Mi gato va a salir en la tele japonesa. Cuando la ama de casa más famosa de Japón se dejó caer en mi cocina hace poco, no venía sola. Editores, pinches de cocina, traductores, fotógrafos, publicistas y un camarógrafo -en total once personas- se agolparon en mi cocina, y habían llegado todos para documentar la presentación americana de Harumi Kurihara. Los programas de televisión de Kurihara sobre cocina, tiendas de enseres domésticos, libros y revistas de cocina la han empujado en Japón al nivel de estrella de rock, y su primer libro en inglés, ‘Harumi’s Japanese Cooking’ acaba de ser publicado en Estados Unidos, por Penguin.Durante las tres horas siguientes, todo movimiento de Kurihara -fuese salteando los ostiones o acariciando al gato- fue filmado para la Fuji Television para un programa sobre el primer encuentro de Kurihara con los americanos. "Harumi-sensei es como la reina de Japón", dice Chieko Onishi, una turista de Osaka que esperaba en la cola al día siguiente para la agotada demostración de Kurihara en la librería Kinokuniya del Centro Rockefeller. "A todo el mundo le gusta mirar lo que hace". Kurihara, la más famosa de varias modernas diosas domésticas japonesas, se enorgullece de decir que es una de las majime shufu de Japón, lo que se traduce literalmente como ‘ama de casa seria’. Estas mujeres -como Makiko Fujino, famosa por su dominio de la repostería francesa, y Machiko Chiba, que dirige una célebre academia de gastronomía- se enorgullecen de elevar la domesticidad a la categoría de arte. "Parece como si la mitad de los programas de televisión en Japón son programas de cocina", dice Robb Satterwhite, un expatriado estadounidense en Tokio que escribe sobre comida japonesa. "Harumi Kurihara es una de las varias mujeres japonesas de las que podrías decir que son equivalentes de "Marta Stewart". Tras décadas de rápidos cambios en la vida de las mujeres japonesas, cuando las mujeres jóvenes inundaron la fuerza de trabajo, los últimos años han mostrado un aumento del interés por la cocina casera. La comida japonesa también ha cambiado rápidamente en los últimos cien años, fomentando las pasiones nacionales por platos como el curry, las hamburguesas, las pizzas y el tiramisú. Pero la enorme influencia de la comida rápida global sigue en la calle, y no ha penetrado en las cocinas caseras: hacer las compras de ingredientes frescos, manejar el cuchillo y presentar la comida con arte son todavía rituales diarios de muchas mujeres japonesas. Para los estadounidenses, la comida casera japonesa sigue siendo desconocida, aunque los restaurantes japonesas son ahora parte del paisaje. "En Japón la gente normalmente no hace sushi ni shabu en casa", dice Onishi. "Hacemos todas las cosas por las que los americanos van a restaurantes japoneses. Y para aprender a cocinar, miramos televisión". La carrera televisiva de Kurihara empezó con su marido, Reiji Kurihara, una personalidad de televisión de toda la vida al que me describieron, al mismo tiempo, como el Walter Cronkite japonés y la Mery Griffin japonesa. Ella empezó cuando sus colegas la elogiaron por su cocina, llegando finalmente a tener su propio programa. A diferencia de Stewart, Kurihara nunca tuvo un trabajo fuera de su casa, prefiriendo, de acuerdo a su libro, los placeres de "darme vueltas en mi cocina, haciendo una vida armoniosa y feliz para mi familia". En el Japón de hoy se considera en general que este es un objetivo laudable, dice Amy Borovoy, profesora de estudios del este asiático en Princeton. "El término ‘ama de casa’ allá es relativamente positivo, porque el trabajo de las mujeres contribuye tradicionalmente a la educación de los hijos y a la productividad del marido", dice. "Ahora hay un montón de retorcijones de manos porque la cocina y otras capacidades femeninas se están perdiendo. La idea es que la carrera hacia las oficinas ha dejado huecos en la casa". La realidad, dijo, es que muchas mujeres japonesas, especialmente las que han tenido hijos, pasan la mayor parte del tiempo manejando una casa. Muchos factores dificultan que las mujeres japonesas vuelvan a posiciones de jornada completa después de tener hijos; antes que ocupar las funciones de tiempo parcial de bajo prestigio disponibles para las trabajadoras que vuelven, muchas prefieren quedarse en casa.
19 de abril de 2006 24/04/2006 08:20 Comentarios » Ir a formulario |
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