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habrá elecciones en iraq


[Scott Wilson] El más importante diplomático estadounidense en Iraq dijo el martes que las condiciones de seguridad mejorarán lo suficiente en los próximos meses como para permitir que las elecciones nacionales sigan adelante en enero según el programa, y sugirió que la minoría sunní del país probablemente abandonará sus planes de boicotearlas una vez que quede claro que no serán pospuestas.
Bagdad, Iraq. Hablando con periodistas extranjeros durante un almuerzo en la cancillería estadounidense aquí en el segura Zona Verde, el embajador estadounidense John D. Negroponte ofreció la más explícita indicación de que el gobierno de Bush no permitirá un retraso de las elecciones del 30 de enero, las que funcionarios norteamericanos han calificado como un paso esencial para establecer el primer gobierno ampliamente aceptado en Iraq desde la caída de Saddam Hussein. Sus comentarios fueron una inequívoca respuesta estadounidense a las más de quince organizaciones musulmanes sunníes que en días recientes han amenazado con boicotear la votación y socavar potencialmente, a los ojos de muchos iraquíes, su legitimidad.
Las elecciones de enero, la primera de tres votaciones programadas para el año próximo, deben elegir una asamblea nacional que elegirá a un gobierno interino y redactará la Constitución iraquí. Muchos de los sunníes de Iraq, que constituyen un 20 por ciento de la población pero ejercieron un poder político extraordinario durante Hussein, están llamando a postergar la votación hasta que las tropas estadounidenses e iraquíes controlen la desenfrenada violencia en áreas fundamentalmente sunníes.
Pero la largo tiempo oprimida mayoría chií ha rechazado esos llamados, y Negroponte advirtió el martes que los partidos sunníes deben considerar lo que perderán si continúan con sus amenazas.
"Creo que una vez se den cuenta de que las elecciones seguirán adelante de acuerdo al programa, tendrán que aceptar esa realidad", dijo Negroponte. "¿Quieren realmente excluirse del proceso electoral que elegirá a una asamblea nacional que redactará la Constitución y dará forma al futuro político del país? ¿O quieren estar representados de alguna manera y participar en ello?"
El debate sobre la oportunidad de las elecciones iraquíes ha ensombrecido las continuadas operaciones militares estadounidenses en los últimos días y centrado el foco de atención en las líneas étnicas y confesionales que dividen al difícil electorado del país. Aunque algunos de los 15 grupos políticos que exigen que las elecciones sean pospuestas cuentan con partidarios de varios grupos religiosos, la mayoría de ellos se identifican con la minoría sunní que es la que más teme por su futuro tras las elecciones en Iraq.
Los dos partidos kurdos del país, que han sido los más declarados aliados de Estados Unidos aquí, también han apoyado públicamente la postergación de las elecciones sobre la base de que gran parte de Iraq es demasiado inseguro como para que las elecciones transcurran honestamente. Los kurdos, que constituyen el 20 por ciento de la población de Iraq, están muy bien organizados después de más de una década de control de una región autónoma protegida por Estados Unidos en el nordeste de Iraq. Pero están preocupados de que un boicot sunní socave la legitimidad de las elecciones, y ambos grupos minoritarios temen la posibilidad de que la bien organizada mayoría chií de Iraq arrase en las elecciones y gobierne sin respetar sus intereses.
Hamid Bayati, un funcionario del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq, un importante partido chií, dijo que se sentía aliviado por los comentarios de Negroponte. Dijo que de entre todos los grupos étnicos y religiosos de Iraq los kurdos son los más preparados para las elecciones, al mismo tiempo que reconoció que los partidos sunníes son los más adelantados en la preparación de los candidatos y organizaciones para competir en las varias votaciones programadas que culminarán a fines del próximo año con un gobierno nacional elegido.
"No veo esto como una división clara entre sunníes y chiíes -algunos sunníes participarán, y quizás algunos chiíes no lo hagan", dijo Bayati. "Los chiíes respetarán los derechos de otros. Pero esta es una democracia, y en las democracias siempre gobiernan las mayorías".
Negroponte expresó su confianza en que las tropas estadounidenses, luchando ahora junto a una altamente inconsistente fuerza iraquí, hagan los suficientes progresos contra una elusiva resistencia para garantizar que las elecciones sean realizadas como convenido.
Sin embargo, sus comentarios fueron acompañados de un estallido de violencia en la región sunní al norte de Bagdad. Un coche-bomba detonó en un ajetreado mercado en la ciudad de Baiji, matando a siete personas e hiriendo a más de 20. A unos 170 kilómetros al norte de Bagdad, Baiji forma parte del llamado Triángulo Sunní, una región leal a Hussein en el pasado y ahora el corazón de la resistencia contra las operaciones estadounidenses en Iraq. También detonó un coche-bomba al oeste de Bagdad, poco antes del mediodía, hiriendo a cinco soldados estadounidenses.
En las últimas semanas, las tropas norteamericanas han atacado varias áreas dominadas por la resistencia, especialmente la ciudad de Faluya al oeste de Bagdad que era un importante santuario y escenario de combate de la resistencia sunní y sus partidarios extranjeros desde la caída de Hussein. Aunque las tropas estadounidenses dicen que durante los combates murieron unos 1.200 milicianos, y más de 50 marines, oficiales norteamericanos también reconocieron que probablemente muchos combatientes escaparon hacia otras ciudades del norte y pueden estar reagrupándose.
Al mismo tiempo, oficiales norteamericanos se han mostrado decepcionados sobre el funcionamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes en varios de los campos de combate. Muchos agentes de la policía iraquí huyeron ante los ataques de los insurgentes en la norteña ciudad de Mosul, ahora un semillero de actividades de la resistencia, y deserciones masivas del ejército iraquí precedieron el asalto de Faluya. Negroponte, que desvió 1.8 billones de dólares de los fondos de reconstrucción hacia programas de adiestramiento y equipamiento de los novatos servicios de seguridad iraquíes después de asumir sus funciones este verano, dijo que estaba satisfecho de los progresos a pesar de "los baches en el camino".
Hablando después del más sangriento mes para las tropas norteamericanas en Iraq desde la insurrección chií en abril, Negroponte dijo que las condiciones en 15 de las 18 provincias, eran lo suficientemente seguras para realizar elecciones. El proceso de identificar a los votantes, que se calculan en unos 14 millones de personas, está tomando lugar en gran parte del país a través del sistema de distribución de alimentos.
Los partidos iraquíes tienen hasta el 10 de diciembre para presentar listas de candidatos para las 275 sillas de la Asamblea Nacional, y operadores electorales iraquíes dicen que más de 230 listas de partidos e individuos ya se han presentado. Negroponte enfatizó el martes que no realizar las elecciones el 30 de enero podría desbaratar el resto del calendario electoral de 2005 en Iraq, que incluye un referéndum en octubre sobre la nueva Constitución y la elección de un gobierno permanente el 15 de diciembre.
"No significa necesariamente que habrá una relación de causa a efecto entre la realización exitosa de las elecciones y la disminución de la violencia", dijo Negroponte. "Pero creo que será un paso importante. Creo que demostraría al menos a los que todavía no se han decidido, a los que han estado dudando sobre el futuro político del país, que la participación en el proceso político es la única alternativa viable".
30 de noviembre de 2004
1 de diciembre de 2004
©washington post
©traducción mQh

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