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horribles verdades de haití


[Jim Defede] Informe revela horribles verdades sobre Haití. Durante un período de diez días en noviembre, Thomas Griffin viajó a través de la capital haitiana de Puerto Príncipe. Fue su décimo viaje a Haití en una década, y de lejos el más horroroso.

"La inhumanidad de lo que está ocurriendo justo frente a nuestras costas es espeluznante", dijo Griffin, abogado de Filadelfia y antiguo funcionario del ministerio de Justicia que ha estado investigando abusos de los derechos humanos en Haití y América Latina durante años.
Basándose en su viaje -y entrevistas con antiguos y actuales funcionarios de gobierno, agentes de policía, ex soldados, tropas de Naciones Unidas y cabecillas de bandas-, Griffin e Irwin Stotzky, director del Centro de Estudios de Derechos Humanos y de la Facultad de Leyes de la Universidad de Miami, publicaron este mes un informe de 51 páginas.
"¿No había el Miami Herald desechado este informe como un informe de Lavalas?", preguntó Griffin irónicamente cuando hablé con él el lunes. Lavalas es el partido político del antiguo presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide.
Griffin estaba asombrado de que su informe no hubiera sido tomado más en serio por la prensa, que citó de su trabajo previo para el izquierdista Gremio Nacional de Abogados y también debido a que Stotzky fue en el pasado miembro de la Fundación Aristide.
"Lo que está pasando en Haití está mal, independientemente de la política", dijo Griffin.
Y tiene razón.
Las fotografías, las palabras, las declaraciones tanto de los que están a favor como en contra del regreso de Aristide, hablan por sí mismas en este informe, que se puede consultar en www.law.miamiedu/news/368.html.
Naciones Unidas, que tiene varios miles de tropas en Haití, ha hecho poco para terminar con la violencia y en realidad puede estar exacerbándola.
Mientras que los partidarios de Lavalas no son enteramente inocentes, este informe sugiere, bastante convincentemente, que hay una firme campaña para usar a la policía, junto con pandillas callejeras y ex soldados contratados, en la caza y asesinato de miembros de Lavalas, especialmente en los barrios bajos de la ciudad.
"Hay una sensación de que hay una guerra verdaderamente represiva contra los pobres", dijo Griffin.
Las más convincentes partes del informe son las que cuentan historias inidividuales. Griffin siguió a la policía en una redada en el vecindario de Bel Air el 28 de noviembre. Cuando la policía se retiró, Griffin encontró cadáveres dispersos por la calle, incluyendo el de una mujer de mediana edad que la policía abandonó a su muerte.
Otra víctima, Inep Henri, 35, fue herido de bala en la cabeza, pero su familia no quería llevarlo al hospital por miedo a la policía. Griffin y su equipo convencieron a la familia de que era necesario, si no querían que Henri muriera.
La Cruz Roja se negó a enviar una ambulancia, de modo que el equipo de Griffin consiguió una camioneta para sacar a Henri de Bel Air. Tuvieron que pretender que Henri estaba muerto para pasar por un puesto de control de la policía.
Dos horas después de que Henri llegara al hospital general de la ciudad, el equipode Griffin lo encontró "todavía vivo en un catre, pero sin recibir tratamiento", observa el informe. "Los investigadores convencieron a los doctores de que lo examinaran. Un doctor se levantó, golpeó a Inep en la cabeza para ver si estaba despierto, luego le pinchó el brazo para ver su reacción. Inep estaba todavía vivo. El doctor se volvió a sentar detrás de su escritorio".
Según se enteró Griffin, los médicos sólo tratarían a Henri si su familia pagaba de antemano. Henri murió al día siguiente, sin haber sido tratado nunca.
"Mientras visitaban a Inep Henri... los investigadores vieron a un niño que yacía de espalda y expuesto en un catre en medio de la sala de emergencias", dice el informe. "Estaba temblando en una poza de su propia sangre, con los ojos cerrados. Cuando se movía, la sangre caía en el suelo".
El niño, Ginel Valbraun, 12, había sido atacado por la policía. El informe incluye fotografías de una herida abierta en su muslo derecho.
"Los doctores se negaron a tratarlo porque no tenía dinero", dice el informe, agregando que los investigadores pagaron por la atención médica del niño. "Los investigadores lo vieron por última vez el 21 de noviembre, todavía vivo, pero desnudo y con vendas empapadas y viejas".

27 de febrero de 2005
©miami herald
©traducción mQh

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