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muere roa bastos


El escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, Premio Cervantes 1989, falleció hoy a los 87 años de edad, por una complicación cardiaca tras haber sido operado de urgencia el pasado viernes en esta capital a causa de una caída.
Los restos de Roa están siendo embalsamados, duraría hasta la medianoche, y al término de esos trabajos se lo traslada al ex Cabildo el lugar donde se realizará el velatorio.
Debido a ese accidente Roa Bastos sufrió un traumatismo craneal y una hemorragia en la zona cerebro-parietal, por lo que fue operado en el sanatorio Santa Clara de Asunción, donde murió a las 15:30 hora local.
Roa Bastos fue uno de los grandes narradores latinoamericanos contemporáneos, testigo de la revolución paraguaya de 1928, y trabajó de voluntario en el servicio de enfermería durante la etapa final de la Guerra del Chaco (1932-1935) contra Bolivia.
Sin afiliarse a partido político alguno, se puso al lado de las clases oprimidas de su país, pero en 1947 tuvo que abandonar Asunción, amenazado por la represión que el gobierno desató a raíz de un intento de golpe de Estado.
El escritor paraguayo se estableció en Buenos Aires (Argentina), donde sobrevivió con trabajos muy diversos y dio a conocer buena parte de su obra.
En los albores de la Operación Cóndor, instaurada por las dictaduras del Cono Sur contra la oposición, la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) estableció un acuerdo con el régimen militar argentino que obligó a Roa Bastos a partir a Francia en 1976.
El literato enseñó literatura y guaraní en la Universidad de Toulouse le Mirail y en 1982, tras un breve viaje a Asunción, fue privado de la ciudadanía paraguaya, pero obtuvo la española en 1983, y en 1989 recibió el Premio Cervantes.
Su carrera literaria se remonta a 1930, con el estreno de su pieza teatral ‘La carcajada', y escribió después otras piezas, como ‘La residenta' y ‘El niño del rocío', fechadas en 1942, o ‘Mientras llegue el día', estrenada en 1946.
Alternó su actividad literaria con trabajos como administrativo de banca o como periodista para el diario asunceño El País, que le facilitó los primeros viajes a Europa, y en 1937 escribió la novela ‘Fulgencio Miranda', nunca publicada.
En el año 1942 apareció ‘El ruiseñor de la aurora y otros poemas', y en 1944 Roa Bastos formó parte del grupo Vy'a Raity (El nido de la alegría), decisivo para la renovación de la poesía y la plástica en Paraguay.
Con esos antecedentes, en Buenos Aires dio a conocer un nuevo poemario en 1960, ‘El naranjal ardiente (Nocturno paraguayo)', pero primordialmente consolidó su condición de narrador con ‘El trueno entre las hojas' (1953) y ‘El baldío' (1966), de tendencia social.
Esa tendencia acentuó con sus novelas ‘Hijo de hombre' (1960) y ‘Yo el Supremo' (1974), que le permitieron el análisis de episodios decisivos de la historia paraguaya, desde la dictadura inicial de José Gaspar Rodríguez de Francia (1814-1840).
Diversas colecciones de relatos conocidos y nuevos completan la producción del célebre novelista paraguayo, como ‘Los pies sobre el agua' (1967), ‘Madera quemada' (1967), ‘Moriencia' (1969), ‘Cuerpo presente y otros cuentos' (1971), ‘Antología personal' (1980), entre otras obras.

27 de abril de 2005
©viva paraguay
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