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nunca robes un pavo


[Molly Ivins] No en Lubbock. Racismo, jueces ‘duros' y políticos sin agallas corrompen el sistema.
La Corte Suprema de Estados Unidos determinó que otro caso más en Texas fue mal juzgado -esta vez porque 19 de los 20 negros habían sido sacados del jurado- y se me pide que explique qué está mal con el sistema judicial en Texas, en 750 palabras. Por supuesto, encantado.
Me gustaría ser cínico, pero uno se puede cansar después de observar durante un largo tiempo cómo se hace justicia en este estado. La historia no cambia mucho, y nada es mejor. Pero, por lo que valga, de esto se trata.
(1) Racismo. En 1990, James Byrd Jr. fue arrastrado hasta la muerte con una camioneta, por ser negro, en Jasper. Dos de los tres hombres responsables fueron condenados a muerte. No fue la primera vez que en Texas se sentenciaba a muerte a un blanco por matar a un negro. Fue la segunda.
(2) Más racismo. En 1999 cerca de un quinto de la población de ciudadanos negros adultos en Tulia, con una población de 5.000 habitantes, fueron arrestados y acusados de vender cocaína sobre la base de un testimonio no verificado de un agente de Antinarcóticos torcido y conocido fanfarrón. Nadie se detuvo a preguntar cómo un pueblo de ese tamaño podía sostener a 46 vendedores de cocaína hasta que se aparecieron por allá los periodistas del Texas Observer.
(3) Nosotros elegimos a nuestros fiscales. Hay 254 municipalidades en Texas, casi todas con su propio fiscal de distrito elegido. Uno se hace elegir siendo ‘Duro con el Crimen'. Se pierden las elecciones siendo ‘Blando con el Crimen'. En las grandes ciudades -Houston, Dallas y San Antonio, entre las 10 más grandes del país- nos ofrecen un espectáculo habitual: el fiscal ofrece al acusado aceptar cargos reducidos, cualquier cosa a fin de evitar un juicio.
Pero en las ciudades pequeñas y áreas rurales donde los delitos graves son raros, un fiscal tiene que contentarse con cualquiera que capture. En los años ochenta, un tipo en Lubbock robó 12 pavos congelados. Fueron recuperados, todavía. Al tip le costaron 75 años, es decir 6.3 años por pájaro. No robes pavos en Lubbock.
(4) Nosotros elegimos a nuestros jueces. Para ser elegido hay que Duro con el Crimen. Para perder, hay que ser Blando con el Crimen. En el Caso del Abogado Dormido, un tipo en el corredor de la muerte apeló sobre la base de que su abogado había dormido durante su juicio, proporcionándole de ese modo una defensa menos que adecuada. La Corte de Apelaciones de Texas resolvió que aunque el abogado había dormido durante gran parte del juicio, había estado despierto durante las partes importantes, de modo que mantuvo la sentencia.
(5) Un recurso de apelación no vale un pepino. Si estás dentro, no puedes salir. Si recibes la pena de muerte en Texas, tienes que presentar nuevas evidencias en un plazo de 30 días. Después de eso, te asan. No importa si alguien confiesa el día 31. No importa si podías proporcionar pruebas de ADN que demostraban tu inocencia. (La legislatura todavía está tratando de ponerse de acuerdo sobre eso). Los jueces Antonin Scalia y Clarence Thomas son de la opinión de que la inocencia real no es necesariamente un impedimento de una ejecución (Herrera contra Collins). Fue casi un milagro sacar de la cárcel a los acusados de vender drogas en Tulia
(6) Políticos sin agallas. Texas gestiona el sistema de prisiones más grande del planeta. Texas ejecuta a retardados mentales, a dementes y a gente que estaba con sus hijos cuando se cometieron los crímenes de los que se les acusó, hasta que la Corte Suprema terminó con ello hace sólo tres meses. Texas ejecuta a extranjeros sin informar a sus países natales. Todos las encuestas muestran que los texanos no quieren ejecutar a personas de esas categorías. Los políticos tienen miedo de ponerle fin por temor a que se diga de ellos que son Blandos con el Crimen.
Seguro que usted ha conocido a perros labradores más inteligentes que algunas de las personas que ejecutamos. En el corredor de la muerte tuvimos a un tipo que pensaba que lo iban a matar porque no sabía leer. Se pasaba horas en su celda tratando de memorizar el ABC. Nunca pudo hacerlo. Ejecutamos a gente tan loca como la que estuvo gateando durante años, ladrando, en la convicción de que era un perro negro en el séptimo círculo del infierno. Pero estoy seguro de que distinguen entre el bien y el mal y sé por qué están siendo castigados. Arg.
(7) Un sistema torcido. Durante años Texas utilizó a un testigo experto al que la mayoría de la gente llamaba el ‘Doctor Muerte'. Nunca vio a un acusado del que pudiera decir que no era una amenaza mortal. Su única solución: Mátadlo. Excepto un pequeño detalle: En muchos de esos casos, el Doctor Muerte nunca examinó a los acusados, nunca estuvo cerca de un acusado. Fue reprendido dos veces en los años ochenta por la Asociación Americana de Psiquiatría, luego expulsado del grupo en 1995 debido a que fue encontrado poco ético y poco fiable.
En otro caso, los jueces de la corte leyeron sentencias de muerte porque el psicólogo dijo que el acusado era un peligro debido a que era latino. Luego estaba el laboratorio de policía de Houston, tan increíblemente penoso, chapucero y simplemente malo que los tribunales también tuvieron que rechazar algunos de esos casos.
Pero por favor no creáis que porque algunos de estos errores fueron corregidos en largas apelaciones, la justicia funciona aquí. Conocemos sobre muchos más errores que os harían vomitar, y no sabéis cuántos hay que no sabemos.
Llevo 932 palabras y ni siquiera he llegado al Circuito 5, la comisión de libertad condicional, por qué puedes pasar meses en la cárcel sin ver a un abogado...

Molly Ivins es autor, más recientemnte, de ‘Who Let the Dogs In? Incredible Political Animals I Have Known' (Random House, 2004).

1 de julio de 2005
©los angeles times
©traducción mQh

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