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el peor pero


[Jefferson Morley] Musulmanes deben luchar contra imagen terrorista.
Shahera Akther Islam, 21, tenía una cita con el dentista el jueves pasado, informa el Guardian en su página dedicada a las víctimas de los atentados del 7 de julio en Londres. Desde entonces no se sabe nada de ella. Shahera personificaba el Londres multicultural, de acuerdo al Times. Musulmana devota, y dedicada compradora, era "feliz con una hijab lo mismo que con tacos altos".
"Ahora la familia de Shahera Akther Islam teme que ha sido asesinada en nombre de la religión que adoraba, por terroristas determinados a destruir su muy británico modo de vida", decía el diario londinense.
La aparente muerte de Shahera destacó el peaje que los atentados terroristas se han cobrado con los musulmanes británicos y el islam en general. Pero tras los atentados que mataron al menos a 52 personas y dejaron heridas a 700, comentaristas en los medios online se preguntan si acaso es legítimo discutir sobre los civiles asesinados en Londres sin discutir al mismo tiempo los civiles matados en Iraq, Afganistán y Palestina.
Azzam Al-Tamimi, director del Instituto del Pensamiento Político Islámico, de Londres, dijo que el contexto político de los atentados "es la participación de Gran Bretaña en una guerra opresora e injusta contra los pueblos afgano e iraquí". En una entrevista por televisión árabe el jueves, disponible a través de Instituto de Investigación de los Medios en Oriente Medio MEMRI, Tamimi dijo: "El contexto es la participación de Gran Bretaña, al lado de Estados Unidos, en la detención y persecución de un enorme grupo de musulmanes. Creo que este contexto debe ser tomado en cuenta a partir de mañana, si Alá quiere".
En el diario árabe Al Hayat, el columnista Maher Othman habla por muchos árabes cuando dice que el asesinato de civiles inocentes es un crimen "igual si es perpetrado por los militantes armados con explosivos y creencias fanáticas extremistas, o cometido por países con ejércitos, armas potentes y modernas, aéreas y marítimas, o gobiernos que no se preocupan de la seguridad de civiles extranjeros, especialmente si pertenecen a países con enormes reservas de petróleo".
Esas declaraciones son de hecho una racionalización del terrorismo, dice la periodista Eltahawy, en Asharq Alawsat, un sitio de noticias panárabe con sede en Londres.
"Las declaraciones de grupos y dirigentes musulmanes que leemos toda vez que se comete un atentado terrorista ya suenan anticuadas y repetitivas", dijo. "Me preocupa que Londres no crea en las condenas que comienzan diciendo que el "islam prohíbe este tipo de ataques contra gente inocente' y terminan con ‘pero debemos interpretarlo en el contexto de Iraq y Afganistán y (cualquier otro lugar donde creas que los musulmanes han sufrido una injusticia)'. Eso ‘pero' será siempre nuestro peor enemigo.
Abd al-Bari Atwan, editor del diario de lengua árabe Al-Quds Al-Arabi, dice que el vínculo es inevitable.
"No estamos justificando el ataque; más bien, lo estamos interpretando y analizando", escribió en una columna traducida por MEMRI. "La guerra es la guerra, y el terrorismo es uno de sus medios, sea misiles y bombarderos o bombas colocadas en un tren o en un autobús del transporte público llevando pasajeros inocentes a su trabajo.
"Vivimos en una era en que el temor y el terror reinan, un terror que nos fue impuesto por la estúpida política estadounidense que no reconoce otro diálogo que la guerra y la destrucción", escribió.
"Nos identificamos completamente con las víctimas de las explosiones en Londres, como nos identificamos con la familia del embajador egipcio en Bagdad, Ihab Al-Sharif, que fue asesinado por un grupo que pertenece a la organización Al-Qa'ida. Pero -y no hay escapatoria de este ‘pero'-, ¿no fue Estados Unidos el que obligó al régimen egipcio a normalizar relaciones con el gobierno ilegítimo de Iraq, y abrir allá una embajada?"
Los editores de Azzman, un diario de Bagdad, dice que el mundo árabe no puede progresar a menos que rechace explícitamente la "cultura del odio" de los terroristas.
"Las condiciones en los mundos árabe y musulmán no mejorarán nunca hasta la emergencia de una fuerza que grite clara y públicamente ‘basta' a los que han secuestrado el islam y lo explotan como un pretexto para realizar atentados terroristas dentro y fuera de los países musulmanes", escribieron el domingo.
"Los atentados de Londres son crímenes contra la humanidad y la civilización y merecen ser condenados por los musulmanes para demostrar al mundo que no tienen nada que ver con los autores de esos actos".
Parece que los líderes musulmanes están cada vez más de acuerdo. En una entrevista con Islam Online, el académico musulmán Yusuf Al-Qaradawi enfatizó que esas acciones son contrarias a las enseñanzas del islam. "Incluso en tiempos de guerra, cuando ejércitos de países se enfrentan frente a frente, no es permisible matar a mujeres, niños, viejos, sacerdotes, campesinos y comerciantes; gente que hoy llamamos civiles", dijo.
El jeque Mohammad Sayyed Tantawi, de la Universidad del Gran Imán en al-Azhar en Egipto, rechazó la posibilidad de que los atentados fueron un intento de presionar al primer ministro británico Tony Blair a retirar las tropas del Iraq ocupado.
"Es ilógico", dijo, "y no puede ser el motivo para asesinar a civiles inocentes".
Para estos clérigos, el contexto no es irrelevante ni es una excusa. El asesinato de musulmanes en Iraq, Afganistán y Palestina simplemente no puede justificar el asesinato de Shahera Akther Islam.

13 de julio de 2005
©washington post
©traducción mQh


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