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secuestros y espionaje en italia


[Tracy Wilkinson] Para la ejecución de secuestros en Italia, la CIA contó con la colaboración ilegal de agentes italianos.
Roma, Italia. Lo que empezó como una investigación del presunto secuestro ejecutado por la CIA de un clérigo musulmán radical se ha convertido en una pesquisa más amplia sobre el espionaje interior, posiblemente ilegal, realizado por agentes de la inteligencia italiana que compilaron dossiers sobre jueces, periodistas y fiscales.
El jueves un grupo de investigadores allanaron los archivos de una agencia de inteligencia, mientras los periodistas figuraban en el creciente escándalo tanto como supuestos espías como las presuntas víctimas de espionaje.
Los fiscales que el miércoles arrestaron a dos importante funcionarios de la inteligencia italiana en conexión con el caso de la CIA, también piensan interrogar a otros seis agentes de la misma agencia, conocida como Sismi, dijeron el jueves fuentes familiarizadas con la pesquisa. Los arrestos marcaron el primer reconocimiento oficial de la intervención italiana en el secuestro, en 2003, del clérigo que fue trasladado a Egipto, donde ha dicho que fue torturado.
Los desarrollos en ese caso han causado conmoción en la clase política italiana. Pero ahora parece que las actividades de la agencia de inteligencia, o de una unidad de esta, fue más allá e incursionó en territorio turbio y posiblemente ilegal.
Los fiscales sospechan que agentes del Sismi estaban realizando labores de vigilancia de periodistas, jueces y hombres de negocios, y reuniendo datos en un inmenso y secreto archivo en un edificio del gobierno en Roma, dijeron las fuentes. La policía empezó a allanar las oficinas que albergan el archivo el miércoles y continuó el jueves, retirando cargamentos de archivos y discos de ordenador.
Las fuentes solicitaron permanecer en el anonimato debido a que su información gira sobre un caso que aún no ha sido cerrado.
La perspectiva de que el Sismi esté implicado en una operación de espionaje doméstico ilícito ha planteado serias preguntas sobre el papel del ex primer ministro Silvio Berlusconi y Nicolo Pollari, el director de Sismi. El jueves hubo llamados a realizar una investigación parlamentaria.
Bajo la ley italiana, los servicios secretos del país deben informar primero a los jueces antes de que puedan investigar a ciudadanos sospechosos de estar relacionados con algún delito. Sismi es la agencia de inteligencia militar, uno de los tres servicios secretos de Italia.
"Existe sin ninguna duda la necesidad de discutir una reforma de los servicios" dijo el jueves el ministro del Interior Giuliano Amato cuando los periodistas lo acosaban sobre las nuevas revelaciones. Amato agregó que Italia debe hacer frente al "problema habitual sobre la definición de un marco jurídico claro para las operaciones de inteligencia".
"Es importante definir claramente los límites" dentro de los cuales se han de realizar las operaciones de inteligencia, agregó.
Entre los materiales encontrados hasta el momento en el archivo hay un documento sobre el periodista investigativo Giuseppe D'Avanzo, del diario de izquierda La Repubblica, de acuerdo a gente familiarizada con la pesquisa. D'Avanzo ha informado sobre numerosos escándalos en los servicios de inteligencia, incluyendo uno que implica documentos que pretendían mostrar a Iraq comprando materiales nucleares a Nigeria, una historia fabricada que figuró en los argumentos de Washington para declarar la guerra a Iraq.
Fiscales de Milán descubrieron los archivos cuando profundizaban su investigación del funcionario número dos del Sismi, Marco Mancini, en conexión con un caso de secuestro ejecutado por la CIA. Mancini es uno de los más importantes jefes de espías italianos detenidos el miércoles por sospechas de haber ayudado a los operativos de la CIA a planear y ejecutar la ‘entrega' del clérigo Hassan Osama Nasr, también conocido como Abu Omar, en las calles de Milán en febrero de 2003.
Entre otros elementos del caso, los fiscales están investigando si el Sismi utilizó a periodistas amigos para espiar a jueces hostiles. Periodistas de Libero, un pequeño periódico de extrema derecha del norte de Italia, son acusados montar entrevistas con el fiscal jefe en el caso de secuestro, Armando Spataro, para enterarse de lo que sabía y luego pasar la información a agentes del Sismi.
Uno de los periodistas de Libero, Claudio Antonelli, fue interrogado por fiscales en Milán durante cuatro horas el jueves, informó la agencia de noticias italiana ANSA. Los editores del diario han negado haber cometido algún ilícito. Sus oficinas fueron allanadas el miércoles por la policía que colabora con los fiscales.
El trabajo de Spataro ha sido especialmente problemático para la CIA y sus aliados en Italia. En contraste con funcionarios policiales de otros países europeos donde se cree que la agencia ha realizado operaciones de entregas similares, Spataro está tratando de perseguir a los operativos de la CIA. Ha emitido órdenes de detención para 26 estadounidenses a los que ha acusado de formar parte de la operación contra Abu Omar, incluyendo al ex jefe de la estación de la CIA en Roma, aunque incluso el gobierno de Berlusconi trató de hacer callar al fiscal. Ninguno de esos estadounidenses se encuentra en Italia, y ninguno ha sido detenido.
Las transcripciones de las interceptaciones policiales publicadas en diarios italianos muestran que Mancini y otros agentes del Sismi se referían a Spataro como "el cretino". También se puede oír a Mancini, de acuerdo a unas de las transcripciones, diciendo que mintió sobre su participación en el caso de Abu Omar.
Se espera que Mancini sea interrogado por los fiscales el viernes. El jueves declaró a través de su abogado que "confiaba en la justicia" y tenía confianza de que demostraría su inocencia.
Berlusconi, un ferviente partidario del gobierno de Bush que perdió la re-elección ante una coalición de centro-izquierda en abril, ha negado siempre haber sabido de las entregas. Oficialmente, la CIA nunca reconoció su papel, pero los agentes dijeron en privado que la operación fue realizada con la aprobación y cooperación de funcionarios italianos.
El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Massimo D'Alema, del Partido de la Izquierda Democrática, dijo en comentarios publicados el jueves que el caso debe ser investigado exhaustivamente.
"¿En qué momento es legítimo, en la lucha contra el terrorismo, ignorar los valores por los que uno está luchando?", dijo D'Alema. "Uno de los principios de la política exterior italiana será la defensa de los derechos humanos y democráticos como valores universales".
Pero otros dijeron que los agentes de inteligencia deben tener las manos libres en la guerra contra el terrorismo.
"¿Vale la pena debilitar nuestra seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo por este supuesto secuestro?", dijo el ex presidente Francesco Cossiga.

Livia Borghese contribuyó a este reportaje.

6 de julio de 2006
©los angeles times
©traducción mQh
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