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pueblo con locaciones


[Laura M. Holson] Pueblo rural de Idaho quiere convertir su condición de escenario del cine cult en fuente de prosperidad.
Preston, Idaho, Estados Unidos. El Big J Burger en State Street aquí puede difícilmente ser confundido con un club de Hollywood de moda. Pero el sábado tarde un chico de 16 con botas lunares y una camiseta de manga corta con el lema ‘Vote por Pedro', brincó de su silla y empezó a moverse en una pista de baile improvisada. Con una minicadena tronando detrás de él, bailó entre las mesas del restaurante al compás del éxito de 1999, ‘Canned Heat', mientras más de cien personas aplaudían y gritaban de alegría.
El bailarín, Bryan Demke, de Fort Worth, estaba recreando un momento crucial de la película cult de 2004, ‘Napoleón Dinamita', que fue rodada en Preston. Y la multitud que asistía al segundo festival anual de Napoleón Dinamita estaba encantada. "¡Tú te sabes mover!", gritó una chica, levantando su celular para tomar una foto. "¡Napoleón, te adoro!", gritó otra, soplándole un beso al bailarín.
"Pensaba que la película era estúpida", dijo un sonriente Craig Smith, que llegó con su hermano Gordon y su hijo adolescente Kyle. "Pero ese chico me está matando".
Más de 300 personas viajaron de lugares tan remotos como California y Connecticut para tener la posibilidad de disfrutar de su propio Napoleón interior. La película, escrita por la pareja formada por Jared y Jerusha Hess, fue dirigida por el señor Hess, un nativo de Preston que vive en Salt Lake City. Ahora Preston, con una población de cinco mil personas es un condado fundamentalmente rural, espera capitalizar el status de culto de la película.
Otros pueblos han hecho lo mismo y prosperado. ‘Campos de sueños' [Fields of Dreams] convirtió al poco conocido Dyersville, Iowa, en un paraíso turístico cuando se relanzó la película en 1989. Ahora lo visitan unas 65 mil personas al año. El Valle de Santa Ynez en California se convirtió en un popular balneario de vacaciones después de que ‘Entre copas' [Sideways] fuera relanzada hace dos años. Incluso Metropolis, Illinois, vio aumentar sus visitantes después de que los teatros volvieran a exhibir ‘El retorno de Superman' [Superman Returns] el mes pasado.
Preston, sin embargo, puede ser la locación más improbable de la historia reciente. ‘Napoleón Dinamita' fue filmada por 400 mil dólares, no contó en su reparto con estrellas de Hollywood y no ganó ningún premio importante. Pero la película, distribuida por Fox Searchlight Pictures, tocó una cuerda entre los cinéfilos, especialmente entre estudiantes universitarios, cosechando 44 millones de dólares en las boleterías nacionales.
"No les gusta a algunos, pero lo aceptan", dice Penny Christensen, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio del Área de Preston, que organizó el primer festival después de que quince mil personas pasaran por su despacho preguntándole por un plano de la locación de la película. "Quiero decir, ¿por qué no podemos lucir nuestro pueblo?"
‘Napoleón Dinamita' es la historia de un joven marginal y torpe de un pueblo chico que trata de sobrevivir la escuela secundaria. Es miembro de Future Farmers of America (F.F.A.), donde es probador de leches. Come bolitas de puré a la hora de almuerzo en la cafetería de la escuela, juega al espiro y baila solo en su dormitorio después de clases. Napoleón gana una repentina popularidad después de mostrar sus pases a lo Michael Jackson en el auditorio de la escuela, ayudando a su amigo Pedro Sánchez a ganar las elecciones de delegado de curso.
Gordon Smith, un vendedor de aspersores anti-fuego, condujo una hora y media desde su casa en Utah para asistir al festival con su hija Mariah. Como su hermano Craig, al principio no le interesaba la película, pero le descubrió otros significados después de verla varias veces.
"La entiendo", dijo. "En la secundaria el mundo se divide entre los chicos listos y todos los demás. Yo era parte de todos los demás. Pero en la película los cretinos como Napoleón se apoyan unos a otros. Sabes, ese es un super mensaje".
La película también convirtió en estrellas locales a algunos de los amigos de la familia Hess, incluyendo a Dale Critchlow, el ganadero de 76 años que estaba firmando autógrafos para sus fans que hacían cola en la State Street en el centro de Preston el sábado.
"Estaba metiendo el heno en el granero cuando mi hija se apareció con Jared y me dijo: ‘Antes de que digas no, escucha lo que tiene que decir'", dijo Critchlow, recordando cuando Hess le pidió que hiciera de Lyle en la película. "Me dijo: ‘Vengo a pedirle un favor. Quiero que aparezca en mi película'. Yo dije: ‘¿Qué tengo que hacer?' Jared me dijo: ‘Dispararle a una vaca'. Yo dije: ‘¿Eh? Okay, eso sí lo puedo hacer'".
Critchlow no llegó a dispararle a la vaca y no le pagaron por la escena. (Ninguno de los vecinos fueron pagados). En lugar de eso, lo que ganó fue ser famoso.
"Nunca tuve ese tipo de atención en mi vida", dijo, mientras varios curiosos lo miraban intensamente. La semana pasada Critchlow dijo que el dueño de la vaca lo llamó y le pidió que posara para una fotografía, con un arma en la mano, y la vaca. El dueño, dijo, quiere vender la vaca en internet.
Aunque el señor Critchlow era el favorito de los cazadores de autógrafos el sábado, los fans en el festival se vistieron como personajes más reconocibles de la película. (Ninguno de los actores principales, incluyendo a Jon Heder, que hizo de Napoleón, asistió). En el torneo de look-alikes realizado el sábado noche en el Auditorio de la Escuela Secundaria de Preston, se presentaron cinco Napoleones, dos RexKwon Dos (el personaje que enseña a Napoleón y a su hermano Kip un método de defensa personal) y un Pedro, un Kip y un Deb, una compañera de escuela enamorada de Napoleón.

"Si no lo entiendes, es que no lo entiendes", dice Ryan Grisso, que se vistió como Rex de rojo, blanco y pantalones azules tachonados de estrellas, un pañuelo patriótico en la cabeza y una camisa de punto azul con el nombre Rex bordado en ella (llegó segundo). El viernes, desde San Francisco llegó Grisso con su mujer, Coline, y su suegra Lila Ludahl McConnel, que vive a 560 kilómetros de distancia, en Caldwell, Idaho. Dijo que habrían venido al festival del año pasado si no hubiese sido porque su mujer estaba dando a luz.
Durante el torneo de consumo de bolitas de puré -donde los participantes deben engullir una libra de crujientes trozos de patatas-, la suegra de Grisso juguetonamente dejó caer algunas bolitas por debajo de su camisa verde. "Les dije que no estaba jugando para ganar", explicó la señora McConnel, riéndose, después de que el truco de la camisa fuera presenciado por un juez. "Sé que es idiota, pero es terriblemente entretenido".
Pero lo entretenido puede también ser rentable. Demke, el imitador de Napoleón, gana su dinero actuando en partidos de fútbol y baloncesto. Lo que más le gusta de su papel como Napoleón, es lo que ansían muchos adolescentes torpes: la capacidad de hablar en público sin hacer el ridículo. Demke contó que en enero estaba actuando en un partido de baloncesto entre la Universidad de Oklahoma y la Universidad de Texas cuando una atractiva mujer con una tiara le pidió que le firmara un autógrafo. "Yo pensé: ‘¿Qué tipo de idiota viene al baloncesto con una tiara?'", pensó.
Así que, imitando a Napoleón, Demke se lo preguntó. "Ella rió", dijo, y luego se presentó a sí misma como Jennifer Berry, la nueva Miss America. "Me sentí tan estúpido. Ella pensó que yo estaba haciendo mi papel. Yo estaba agradecido de que ella fuera una fan de la película".
Pero aunque los visitantes acogen con entusiasmo todo lo que tenga que ver con ‘Napoleón Dinamita', algunos en Preston tienen miedo de que la película los presente como torpes y poco sofisticados. Y no todo el mundo en este pueblo predominantemente mormón agradece las multitudes de turistas que se aparecen para sacar fotos de la locación de su película favorita.
"Pensaba que era divertido, pero me preocupa que la gente piense que este es un pueblo paleto", dice Monte Henderson, un ganadero que estaba en la tienda Happiness Is Scrapbooking [La felicidad es un álbum de recortes] el viernes, con Linda, su mujer. "Tengo que reconocer que me sentí identificado. Quiero decir, yo era de a F.F.A."
Hnderson agregó: "Yo manejo un bus escolar y no puedo decirte la cantidad de veces que tenemos que decir a los niños que recojan sus muñequitos de goma de la ventana", refiriéndose a una escena en la que Napoleón lanza por la ventanilla un muñeco de goma amarrado a una cuerda y lo mira rebotar en el pavimento.
Si el festival toma impulso, será debido a la señora Christensen, de la cámara. Este año la asistencia decayó en comparación con los seis mil del año pasado. El pueblo está considerando anular la entrada de diez dólares. Eso podría ser una bendición para gente como Tyra Andrews, que ganó el torneo de espiro, practicó todo el año y llegó al festival con diez miembros de su familia.
Pero lo que realmente daría un empujón al festival es lo mismo que les gustaría ver a muchos en Hollywood: una secuela. (Los estudios todavía no deciden si hacerla o no). Joyce Williams, que posee Happiness Is Scrapbooking, contó que estaba hablando hace poco con un representante del servicio al cliente de Hewlett-Packard que le preguntó dónde vivía. La señora Williams le dijo al agente "donde se rodó ‘Napoleón Dinamita'".
"Oh, conozco ese pueblo", exclamó el representante. "Mis niños adoran esa película. Nos gustaría venir de visita".

9 de julio de 2006
©new york times
©traducción mQh
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