Blogia
mQh

al-qaeda ataca aldea sunní


[Bushra Juhi] Al-Qaeda atacó pueblo sunní y mató al líder de la comunidad.
Bagdad, Iraq. El jueves combatientes de al-Qaeda atacaron un pueblo sunní al este de Baquba y mataron a un líder de la comunidad que había dirigido un levantamiento contra la organización terrorista, dijeron testigos y la policía.
Al mismo tiempo, Timim, un pueblo chií cercano, también fue atacado, nuevamente por combatientes de al-Qaeda. En total, en los dos asaltos quince personas perdieron la vida, y 22 resultaron heridas, dijo el brigadier de la policía de Baquba, Ali Dlaiyan.
Diez atacantes fueron eliminados cuando los aldeanos se defendieron, dijo. Un destacamento conjunto iraquí-norteamericano bloqueó la zona.
El ataque, realizado por unos veinticinco hombres armados contra el pueblo de Ibrahim al-Yahya, empezó a las seis y media de la mañana, cuando los combatientes hicieron estallar una bomba en la casa del jeque Younis al-Shimari, destruyendo la vivienda y matándolo a él y a otro miembro de su familia. Diez personas resultaron heridas, incluyendo a otros cuatro miembros de la familia y a transeúntes. Algunos de los heridos fueron alcanzados por impactos de armas de fuego.
"Gritaban ‘Allah Akbar' y ‘Malditos sean los renegados' ", dijo Umm Ahmed, que fue una de las tres mujeres heridas en el ataque. Se negó a proporcionar su nombre completo por temor a represalias. "Este ataque provocará el levantamiento contra ellos en otras aldeas".
Un vehículo policial que se apresuraba al sitio del ataque chocó violentamente, muriendo sus dos agentes, de acuerdo a agentes de la fuerza policial de la provincia de Diyala que hablaron a condición de guardar el anonimato debido a que no estaban autorizados a proporcionar información.
Los aldeanos se armaron y reunieron para repeler a los atacantes en una batalla que duró treinta minutos, dijeron testigos.
Al-Qaeda se ha visto obligado a emprender acciones de retaguardia contra muchos de sus antiguos aliados en la comunidad sunní que se han levantado contra la organización debido a su brutalidad e intentos de imponer la versión austera del islam.
El levantamiento empezó espontáneamente en la provincia de Anbar, antiguamente un bastión de la resistencia sunní al oeste de Iraq, y se ha extendido a la provincia de Diyala y algunos barrios de Bagdad.
También el jueves, las fuerzas armadas norteamericanas informaron que un soldado estadounidense murió y cuatro resultaron heridos en operaciones de combate el miércoles al oeste de la capital. La muerte elevó al menos a 3.723 el número de militares norteamericanos que han muerto desde que empezara la guerra de Iraq en marzo de 2003, de acuerdo al conteo de la Associated Press.
Entretanto, el general norteamericano que dirige las tropas en el norte de Iraq ofreció sus condolencias por los catorce soldados que murieron el jueves cuando un helicóptero Blackhawk se estrelló poco después de recoger a un grupo de soldados de caballería que terminaban una operación nocturna en la provincia de Tamim, donde se sitúa la ciudad petrolera de Kirkuk.
"Sin ninguna duda este es un acontecimiento trágico no sólo para el Destacamento Relámpago, sino también para las familias y soldados de Schofield y Fort Lewis", dijo el general de división Benjamin Mixon, comandante del Destacamento Relámpago y la 25 División de Infantería.
"Extiendo mis sinceras condolencias a todos aquellos afectados por la pérdida de estos guerreros".
La declaración militar dice que entre las víctimas se encuentran cuatro miembros de la tripulación de Fort Lewis, Washington, y de las Barracas de Schofield, en Hawai.
El accidente del miércoles marcó el día de mayores bajas para el Pentágono en Iraq desde enero e indica que las tropas dependen fuertemente de la fuerza aérea en ofensivas en las regiones norteñas después de erradicar a muchos bastiones militantes en Bagdad y en las zonas centrales.
Pero los extremistas están contraatacando.
Un camión bomba suicida chocó contra una comisaría de policía en el centro petrolero de Beiji, al norte del país, reclamándose la muerte de al menos cuarenta y cinco personas -veinticinco agentes de policía y veinte civiles- en medio de una serie de mortíferos atentados al norte de la capital.
El creciente derramamiento de sangre en el norte transmite un mensaje contradictorio. Sugiere algún éxito de la campaña de seguridad norteamericana que busca recuperar el control en Bagdad y en áreas adyacentes. Pero también destaca la aparente elasticidad de grupos como al-Qaeda en Iraq, que emprenden ataques de represalia y buscan nuevas posiciones.
Entretanto, la Casa Blanca trató de apaciguar la tormenta política con el primer ministro de Iraq, Nouri al_Maliki.
El presidente Bush, dirigiéndose a una convención de veteranos en Kansas City, Montana, llamó a al-Maliki un "buen hombre con un trabajo difícil". Agregó: "Yo lo apoyo".
Apenas horas antes al_Maliki se defendió de las críticas norteamericanas por la incapacidad de su gobierno de abreviar las divisiones políticas o detener la violencia, advirtiendo que él podía "encontrar amigos en otros lugares".
El altercado fue superado, pero las agudas palabras de al_Maliki delatan una deshilachada relación con su principal aliado casi tres semanas antes de que el Congreso reciba un importante informe sobre los avances en Iraq.
La fecha cierre del 15 de septiembre para el progreso en Iraq ante el Congreso, deja a Bush con poco tiempo para mostrar que el aumento del nivel de tropas está resultando en una mayor seguridad para que los políticos iraquíes puedan forjar una estrategia unificada para seguir avanzando.
Jefes militares norteamericanos han advertido que los extremistas aumentarían la violencia este mes en un intento de eclipsar el informe en medio de un feroz debate sobre si Bush debe empezar a retirar las tropas norteamericanas.
El mortífero ataque del miércoles destruyó una comisaría de policía en una zona residencial en Beiji, a 250 kilómetros al norte de Bagdad, de acuerdo a la policía y empleados del hospital.
Los funcionarios, que hablaron a condición de conservar el anonimato debido a que no estaban autorizados a entregar información, dijeron que murieron veinticinco agentes de policía y veinte civiles. Los funcionarios también dijeron que cincuenta y siete civiles y veintitrés agentes resultaron heridos.
El general de brigada Kevin Bergner, portavoz de los militares norteamericanos en Bagdad, dijo que el ataque presenta todas las características de al_Qaeda en Iraq, que está tratando de reatrincherarse en partes del norte de Iraq.
"Lo que se ve es consistente con ataques de al_Qaeda", dijo en una entrevista a la radio de la AP.
El miércoles un terrorista suicida en una motocicleta provocó una explosión cerca de cuatro vehículos policiales aparcados frente a tiendas de abarrotes en Muqdadiyah, a unos 100 kilómetros al norte de Bagdad, matando a seis personas e hiriendo a otras treinta y cinco, declaró la policía.
Los militares norteamericanos dijeron que dos vehículos bomba estallaron en un puesto de control conjunto norteamericano-iraquí al norte de Bagdad, matando a cuatro soldados iraquíes e hiriendo a once norteamericanos de la Primera División de Caballería. Cuatro soldados iraquíes resultaron heridos.
La declaración militar del jueves dice que ocho iraquíes fueron detenidos porque se cree que posee información sobre el atentado.

23 de agosto de 2007
©fwdailynews
©traducción mQh
rss


0 comentarios