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cámaras de torturas en iraq


[Bradley Brooks] Revelan un inquietante pasado: Cámaras de torturas utilizadas por extremistas.
Bagdad, Iraq. Manchas de sangre en las paredes, cadenas que cuelgan del techo y espadas en el suelo -los artefactos muestran una inquietante historia de brutalidades dentro de lo que se sospecha que fue una cámara de torturas de al-Qaeda en Iraq. Pero había todavía otro escalofriante hecho aparte del piso de tierra del calabozo. Los aldeanos dicen que sabían sobre los tormentos, pero que hasta ahora tenían demasiado miedo a los extremistas como para informar a las autoridades.
Historias como esta -acusaciones de abusos cometidos por los insurgentes y el silencio de los aterrorizados iraquíes- han empezado a emerger con creciente frecuencia y claridad a medida que las fuerzas norteamericanas penetran más profundamente en los antiguos feudos extremistas y forjan alianzas con las tribus que intentan recuperar sus territorios.
Los informes y datos que ahora emergen construyen un espantoso retrato del gobierno de al-Qaeda y sus partidarios: fosas comunes, despiadados castigos, tribunales islámicos auto-designados y ejecuciones sumarias.
Eso llevó a los soldados, a principios de mes, a un cuarto secreto en Muqdadiyah, a unos cien kilómetros al norte de Bagdad, dijeron el jueves militares norteamericanos. Pintadas en el edificio proclamaban ‘Larga vida al estado islámico' -una referencia al gobierno islámico, o califato, que quieren imponer grupos sunníes extremistas, entre ellos al-Qaeda.
Garabateada con pintura blanca sobre una cama en la zona de torturas se leía una frase del Corán, en árabe, que se reserva usualmente para acoger a un invitado. Pero el contexto sugería una sádica burla: "Entra, aquí estás seguro".
El suelo estaba sembrado de envases de alimentos, botellas de plástico de refrescos y cables eléctricos enrollados al somier de una cama, presumiblemente donde se torturaba a los prisioneros, de acuerdo a un informe norteamericano sobre el hallazgo durante una misión entre el 8 y el 11 de diciembre.
Los cuartos "tenían cadenas, una cama de hierro que estaba conectada a una batería, cuchillos y espadas todavía cubiertas de sangre", dijo el general del ejército norteamericano Mark P. Hertling, comandante de las fuerzas en el norte de Iraq.
Cerca de ahí se encontraron fosas comunes con los restos de veintiséis personas, dijo.
Los aldeanos conocían la existencia del lugar, pero no lo denunciaron a las autoridades por temor a las represalias de los militantes, dijo un agente de policía de la localidad a la Associated Press. Habló a condición de conservar el anonimato por temor a ser identificado por los extremistas.
Dijo que pensaba que la cámara de torturas había sido utilizada durante un año.
No es la primera cámara de torturas descubierta en Iraq. Pero sirve como recordatorio del control de los extremistas en partes de Iraq, pese al creciente optimismo provocado por la reducción de la violencia.
Y la provincia de Diyala -donde se hizo el atroz descubrimiento- sigue siendo una de las regiones más volátiles mientras fuerzas norteamericanas e iraquíes luchan por emular los claros avances contra los extremistas en Bagdad y en el desierto de Anbar, al oeste del país.
La provincia -llamada a menudo ‘el pequeño Iraq'- está ocupada por sunníes y chiíes y es un vestigio del Iraq de antes de que la violencia sectaria fraccionara la país en numerosos fragmentos a lo largo de líneas religiosas. Baquba, la capital de Diyala, es también la sede del autoproclamado califato de los insurgentes.
"Creo que es por eso que al-Qaeda quiere controlar la provincia, porque es un pequeño Iraq", dijo Hertling. "Les da acceso a Bagdad y también la consideran la capital de su califato".
Jefes militares norteamericanos dicen que están lejos de declarar victoria en Diyala.
Los alijos de armas encontrados durante los allanamientos de Muqdadiyah incluyen un lanzamisiles tierra-aire, rifles de precisión y sesenta de explosivos caseros, dijo Hertling.
"Estamos esperando atentados espectaculares", dijo. "¿Si podemos proteger los objetivos? Tan pronto como diga que podemos, lo vuelan mañana".
Este no fue el primer sitio de torturas encontrado por las tropas norteamericanas desde que penetraran en antiguos bastiones de extremistas.
En marzo, tropas norteamericanas descubrieron un sitio similar en la aldea de Karmah, justo al oeste de Bagdad, que era usado por insurgentes sunníes para torturar y realizar ejecuciones sumarias. Rescataron a dos prisioneros iraquíes, cuyas ejecuciones habían sido pospuestas aparentemente debido a que la cámara de los militantes se estropeó y querían filmar el asesinato.
Los prisioneros dijeron a los soldados norteamericanos que habían sido condenados a muerte por un tribunal insurgente y pudieron elegir entre la decapitación o un tiro.
Tantos los insurgentes sunníes como los escuadrones de la muerte de las milicias chiíes torturan a sus prisioneros antes de asesinarlos -a veces con taladros eléctricos. La mayoría de los cientos de cuerpos que se han encontrado en Bagdad y otros lugares mostraban huellas de torturas.

24 de diciembre de 2007
©fwdailynews
cc traducción mQh
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