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castigo merecido, necesario e insuficiente


columna de lísperguer
Organizaciones de prensa sudamericanas protestan fallo contra periodista ecuatoriano que difamó al presidente Correa.

No me parece que este fallo atente contra la libertad de expresión ni creo que se pueda interpretar como una amenaza encubierta. Tampoco me parece que el castigo sea desproporcionado. Sin base alguna, el autor escribió y publicó en el diario en los momentos mismos en que un grupo de oficiales retenía al presidente Correa, que este había ordenado "abrir fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente." La descripción no solamente era falsa, sino sobre todo tenía evidentemente la intención de provocar una reacción que, dada la situación, es difícil creer que pueda haber sido otra cosa que un llamado a su asesinato.
Este caso recuerda también la conspiración venezolana de abril de 2002, que fue denunciada por un periodista de CNN, que asistió a la rueda de prensa de la recién formada junta de gobierno en la que el nuevo gobernante anunció la muerte de varios manifestantes antichavistas antes de que ocurriera la masacre -que ocurrió después efectivamente, pero que fue cometida por orden del nuevo jefe de estado para acusar del hecho al presidente Chávez y justificar el golpe y su asesinato.
Y también recuerda a El Mercurio, que en 1970 atribuyó el asesinato del general Schneider a una organización de extrema izquierda con la intención de justificar un levantamiento contra el candidato Allende, que aún no asumía. Y no hace mucho, en 2007, por ejemplo, con ocasión de la manifestación nocturna del 11 de septiembre, en la que murió un carabinero, publicó con enervante falsedad que había sido asesinado por militantes del Partido Comunista.
Estas intervenciones periodísticas tenían todas el claro propósito de provocar reacciones violentas para interrumpir y desviar el curso de decisiones tomadas democráticamente por las sociedades en cuestión, y son derechamente inaceptables, quizás no en una novela, pero obviamente en un medio de comunicación.
lísperguer


extrema derecha en europa


Los atentados ocurren contra el telón de fondo de un clima de xenofobia alimentado incluso por grandes partidos y líderes tan prominentes como Merkel, Sarkozy y Cameron.
[Nicolas Kulish] Berlín, Alemania. Los atentados en Oslo el viernes han provocado una renovada atención en el extremismo de derechas, no solamente en Noruega sino en toda Europa, donde el rechazo a los inmigrantes musulmanes, la globalización, el poder de la Unión Europea y el proyecto de una sociedad multicultural ha demostrado ser una potente fuerza política y, en algunos casos, un llamado a la violencia.

El éxito de los partidos populistas que apelan a la recuperación de una presunta identidad perdida ha alimentado -en las cervecerías, en los chat rooms en la red y en la política tradicional- el rechazo de las minorías, de los inmigrantes y en particular de los musulmanes. Aunque los partidos mismos generalmente no aprueban la violencia, algunos expertos dicen que el odio que se ha introducido en el discurso político ha envalentonado a individuos violentos.
"No me sorprende cuando ocurren cosas como los atentados en Noruega, porque siempre encontrarás personas que creen que se necesitan medios más radicales", dijo Joerg Forbrig, analista del German Marshall Fund en Berlín que ha estudiado el problema de la extrema derecha en Europa. "Es algo que podría ocurrir en varios países. Detrás de esto existen problemas más amplios."
En noviembre pasado, un hombre sueco fue detenido en la sureña ciudad de Malmö en relación con más de una docena de ataques -todavía no resueltos- con armas de fuego contra inmigrantes, que han causado una víctima fatal. Los ataques, nueve de los cuales ocurrieron entre junio y octubre de 2010, parecen ser el trabajo de un individuo aislado. Sin embargo, en Suecia los Demócratas de extrema derecha lograron nuevas victorias en las urnas. El partido entró al Parlamento por primera vez después de obtener el 5.7 por ciento de los votos en las elecciones general de septiembre pasado.
Los atentados con bomba y armas de fuego en Oslo también han servido como un llamado de atención a los servicios de seguridad en Europa y en Estados Unidos, que en los últimos años se han concentrado tanto en los terroristas islámicos que pueden haber subestimado el peligro que representan los extremistas de derecha, incluyendo aquellos que resienten lo que ven como la influencia del islam.
En Estados Unidos, los mortíferos ataques han vuelto a agitar el recuerdo del atentado con bomba en Oklahoma City en 1995, donde el extremista de derechas Timothy J. McVeigh utilizó una bomba de con fertilizantes para hacer volar un edificio del gobierno federal, causando la muerte de 168 personas. Ese terrible acto había sido opacado por los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
De acuerdo a Forbrig, en Europa emergieron, entre los años sesenta y noventa, grupos aislados de extrema derecha, que debían desaparecer rápidamente. Pero en los últimos años han aparecido retóricas de extrema derecha que parecen haber perdido gran parte del decoro mantenido después de la Segunda Guerra Mundial, incluso entre prominentes partidos políticos.
La combinación de una creciente inmigración extranjera y movimientos de población en gran parte no restringidos dentro de una Unión Europea ampliada, tales como los de la perseguida minoría gitana, ayudó a sentar las bases de un renacimiento nacionalista a veces crudamente chauvinista.
Las organizaciones están cogiendo vuelo desde Hungría hasta Italia, pero es particularmente visible en países de Europa del Norte que han implementado desde hace tiempo políticas de inmigración liberales. El rápido arribo de refugiados, exiliados e inmigrantes económicos, muchos de ellos musulmanes, ha provocado reacciones importantes en países como Dinamarca, donde el Partido del Pueblo sueco se hizo con veinticinco de los 179 escaños en el Parlamento, y en Holanda, donde el Partido de la Libertad de Geert Wilders obtuvo el 15.5 por ciento de los votos en las elecciones generales de 2010.
Wilders comparó el Corán, el libro sagrado del islam, con ‘Mi lucha’, de Adolf Hitler. Los partidos de extrema derecha holandeses y daneses respaldan a gobiernos minoritarios, aunque no participan directamente en ellos con ministros, y en el proceso avanzan lentamente hacia su aceptación en la política tradicional.
Los atentados del viernes fueron condenados prestamente por líderes de todo el espectro político en Europa. La canciller de Alemania, Angela Merkel, fue particularmente severa cuando condenó lo que llamó un "crimen horroroso." El tipo de odio que pudo provocar un acto semejante, dijo, va contra "la libertad, el respeto y la creencia en la coexistencia pacífica."
Sin embargo, algunas de las motivaciones primarias mencionadas por el acusado en Noruega, Anders Behring Breivik, ahora son temas habituales. Merkel, el presidente Nicolás Sarkozy, de Francia, y el primer ministro David Cameron en Gran Bretaña declararon todos hace poco el fin del multiculturalismo. El proyecto de una sociedad multicultural "ha fracasado rotundamente", dijo Merkel a sus colegas demócrata-cristianos en octubre pasado, aunque enfatizó que los inmigrantes eran bienvenidos en Alemania.
Quizás el cambio de opinión más sorprendente ocurrió en Gran Bretaña, un país que se había considerado durante largo tiempo como el más tolerante con los inmigrantes en Europa hasta que ocurrió, hace seis años en Londres, la serie de atentados -con bomba- coordinados. En uno de sus discursos más comentados Cameron dijo en la conferencia sobre seguridad en Munich en febrero que las varias décadas de multiculturalismo en el país habían alentado la formación de "comunidades segregadas" donde podía florecer el extremismo islámico.
Francia, un estado furiosamente laico donde se prohíbe toda expresión religiosa en los espacios públicos, estuvo aislada durante largo tiempo por su incondicional oposición al laissez-faire del multiculturalismo. Las niñas que van a la escuela con el pañuelo de cabeza musulmán son suspendidas, así como los maestros y otros empleados del sector público.
Si Sarkozy parecía haber ablandado su posición con respecto al laicismo oficial al principio de su carrera política, jugando incluso con la idea de una acción afirmativa, hace poco volvió a fojas cero. El año pasado realizó un debate sobre la "identidad nacional" y a principio de año prohibió los velos con que las mujeres musulmanas se cubren el rostro, como el niqab y la burqa.
Eso no ha impedido que el Frente Nacional de extrema derecha, dirigido ahora por Marine Le Pen, la hija de su fundador, avance en las encuestas de opinión, y algunos sondeos predicen que podría ser candidata presidencial en las elecciones del próximo año. Llegó a comparar a los musulmanes que rezan en la calle en las aceras de las mezquitas con la ocupación nazi, y condena a la Unión Europea y el euro.
Antes este mes el diario Berliner Zeitung informó que los neo-nazis estaban atacando las oficinas de partidos de extrema izquierda con creciente frecuencia. En el estado de Mecklenburg-Vorpommern en la antigua Alemania del Este, las estadísticas muestran que hubo treinta ataques similares en la primera mitad de 2011, en comparación con los 44 ataques a lo largo de 2010.
Debido a su pasado nazi, Alemania vigila atentamente a los extremistas de derecha y los partidos de extrema derecha no han logrado todavía hacer elegir sus representantes en el Parlamento. En Finlandia, los Verdaderos Finlandeses, un partido populista nacionalista fundado en 1995, se convirtió en el tercer partido representado en el Parlamento finlandés después de obtener el diecinueve por ciento de los votos en abril. Y el Partido del Progreso de Noruega, un partido populista de extrema derecha, es el segundo del país después de conseguir el veintitrés por ciento de los votos en las últimas elecciones parlamentarias de septiembre de 2009.
"Las organizaciones de extrema derecha en Noruega han sido siempre desorganizadas, no tienen líderes carismáticos ni se parecen a los bien organizados y bien financiados grupos que se observan en Suecia", dijo Kari Helene Partapuoli, director del Centro Noruego contra el Racismo. "Pero en los últimos dos o tres años, nuestra organización y otras redes antifascistas han dado la voz de alarma sobre la creciente temperatura del debate y sobre los grupos violentos que se han formado."
Pero Noruega tampoco vive en el vacío. Sus partidos de extrema derecha están relacionados con el resto de Europa a través de los foros en la red donde proliferan los llamados al odio y a través de manifestaciones de extrema derecha que atraen a participantes de varios países.
"Este puede ser el acto de un individuo solitario, loco o paranoico", dijo Hajo Funke, politólogo de la Universidad Libre de Berlín que estudia el extremismo de derechas, refiriéndose al fundamentalista cristiano de extrema derecha acusado de los asesinatos, "pero el mundillo de la extrema derecha crea un clima que puede empujar a ese tipo de personas por el camino de la violencia."
[Steven Erlanger, de Oslo; Katrin Bennhold, de París; Stefan Pauly, de Berlín; y Scott Shane, de Washington, contribuyeron a este reportaje.]
28 de julio de 2011
24 de julio de 2011
©new york times
cc traducción mQh

terrorista con miedo a la muerte


Cuando llegó la policía, Breivik dejó de tirar y alzó las manos. Hasta en eso se muestra inferior a los que declara sus enemigos.
[Jerome Taylor] Oslo, Noruega. La policía noruega describió anoche los momentos dramáticos en que Anders Behring Breivik fue detenido por oficiales armados, mientras el primer ministro del país anunciaba una comisión independiente que investigaría los ataques del viernes pasado y prometía compensación para las familias de las víctimas. Haavard Gaasbakk, el comandante del equipo que irrumpió en la isla de Utoya, narró el momento en que la policía local, apoyada por las fuerzas especiales, aterrizó en la playa y escuchó múltiples disparos que provenían del sur de la isla.
"Los disparos venían rápidos y seguidos –dijo–. El terreno era muy difícil y era casi imposible tener una vista clara. Pero mientras corríamos llegamos a un claro y de pronto, ahí estaba, frente a nosotros, el hombre armado, con las manos sobre la cabeza." Su testimonio, el primero de un oficial de policía en la escena, revela en qué forma estaba determinado el asesino a sobrevivir a su masacre y evitar un intercambio de fuego con la policía armada.
"Sus armas estaban a 15 metros en el suelo –dijo Gaasbakk–. Lo que sucedió a continuación fue que uno de nuestros oficiales controló al asesino y todos los demás corrieron hacia las víctimas para darles asistencia."
Anders Snortheismoen, líder del escuadrón Delta Force que también irrumpió en la isla, dijo que Breivik se acercó a ellos con las manos en alto. La decisión de no matarlo, añadió, fue tomada por un "muy escaso margen" y que Breivik se salvó porque obedeció todas las órdenes inmediatamente.
Después de una alterada mañana en la que la terminal de ómnibus y la principal de tren fueron cerradas por una falsa alarma de bomba, el primer ministro Jens Stoltenberg pronunció ayer un desafiante discurso en el que prometió que su país no sería intimidado por los ataques gemelos y seguiría siendo una cultura abierta, aun para aquellos con opiniones controvertidas.
"Es absolutamente posible tener una sociedad global, abierta y democrática y al mismo tiempo tener las medidas de seguridad y no ser ingenuo –dijo–. Tenemos que ser muy claros para distinguir entre las opiniones extremas, que son totalmente legales y legítimas de tener. Lo que no es legítimo es tratar de implementar estas opiniones extremas por el uso de la violencia."
En medio de crecientes preguntas sobre si Noruega, un país con uno de los menores índices de delitos violentos en el mundo, estaba adecuadamente preparada para la masiva matanza de Breivik, el primer ministro también anunció la formación de una comisión para investigar los asesinatos. Parado en el jardín de la residencia oficial, rodeado de políticos de todo el espectro político, dijo: "Es importante aclarar todos los aspectos de los ataques para aprender sobre lo que ocurrió".
Mientras las investigaciones sobre los ataques continúan, los oficiales de seguridad están cada vez más convencidos de que el alarde de Breivik de ser parte de una organización con múltiples células en diferente países es una elaborada fantasía. En una entrevista con la BBC, Janne Kristiansen, jefa del servicio nacional de inteligencia de Noruega, dijo: "No tenemos indicios de que él haya pertenecido a un movimiento más amplio o que haya estado en conexión con otras células o de que haya otras células".
También dijo que no ha surgido ninguna evidencia de que grupos de extrema derecha –incluyendo los del Reino Unido– hayan ofrecido asistencia práctica a Breivik para planear su masacre.
[Traducción de Celita Doyhambéhère.]
28 de julio de 2011
©the independent
©página 12

drácula, héroe del terrorista noruego


Uno de los héroes del terrorista noruego es nada menos que el Conde Drácula. Eso dice casi todo sobre su nivel intelectual. Juan Gelman en Página 12.
[Juan Gelman] Es notoria "la hazaña" de Anders Behring Breivik, que segó 76 vidas en Noruega y creó, además de muerte, una consternación asombrada en todo Occidente. ¿Cómo es posible que un "noruego de pies a cabeza" –así lo describió la policía–, blanco, católico, cometa dos atentados terroristas, además largamente urdidos? ¿El gobierno de Oslo está tan ocupado en las guerras de Irak y Afganistán que no vigila su propia retaguardia? Estas y otras preguntas recorren el mundo y las respuestas no son fáciles.
Algunas cosas están claras, sin embargo. Breivik es uno de los fundamentalistas cristianos que hace tiempo están empeñados en una guerra contra el Islam. La lectura de las 1500 páginas que dio a conocer antes de asesinar y el video que las acompaña, lo muestran como un antijihadista cuyo espejo es Bin Laden (http://unitednations.ispnw.org). No se priva de respetar a Al Qaida, una de las pocas "organizaciones militantes exitosas" –dice– por su capacidad de "adaptación cultural". A saber qué significa esto.
El manifiesto de Breivik, titulado "2083: Una declaración de independencia europea", es a medias un diario de los preparativos del atentado, pero sobre todo está cargado de retórica ideológica destinada al enemigo: "el marxismo cultural" que, bajo la bandera de los filósofos de la Escuela de Frankfurt, domina partidos políticos, universidades y hasta ejerce una influencia determinante en "el capitalismo global". Para el terrorista noruego, los que gobiernan Occidente son "traidores" que conspiran abiertamente con los islamitas para restablecer el imperio otomano en Europa e "islamizar" el continente entero. La fecha del título no es casual: evoca la derrota en 1683 de los otomanos que sitiaban Viena, una reivindicación de esa victoria cristiana cuatro siglos después.
La segunda parte del texto detalla la historia de un Islam implacable y mortífero y se caracteriza por apoyarse en escritos de islamófobos estadounidenses como Robert Spencer, Bernard Lewis y David Horowitz, un ex colaborador de los Black Panthers, que califican a los inmigrantes musulmanes de "peligro grave para la cultura occidental". Breivik les plagia párrafos enteros modificando apenas algún adjetivo y lo mismo hace con escritos del también norteamericano Unanomber, Ted Kaczynsky, el matemático terrorista que se dedicaba a enviar bombas a las universidades. En la tercera parte de su "declaración", Breivik brinda un paisaje de sus héroes, desde Vlad Draculea, El Empalador –olvidando que también empalaba cristianos, no solamente musulmanes–, hasta el zar Nicolás II.
La parte final llama a la acción: "los traidores marxistas" deben ser perseguidos y exterminados. Estos nuevos cruzados deben, en consecuencia, formar un ejército de asesinos y convertirse en la versión occidental "cristiana" de Al Qaida, en un antijihadismo tan extremo como el propio jihadismo. La necesidad del martirio que preconiza Breivik es hermana íntima de la visión de Osama bin Laden.
Los atentados en Noruega han despertado preocupaciones hasta ahora solamente destinadas al terrorismo islámico en países europeos como Suecia, donde los grupos fundamentalistas blancos están mejor organizados, o Gran Bretaña. En EE.UU. comienzan a preguntarse "¿y por casa cómo andamos?": "La intensa atención centrada en la amenaza de los militantes islámicos ha denigrado injustamente a los musulmanes estadounidenses y subestimado peligrosamente la amenaza de ataques de otros extremistas locales" (www.nytimes.com, 24-7-11).
No le falta razón –en este caso– al diario neoyorquino: el Southern Poverty Law Center (SPLC, por sus siglas en inglés) –organización pro derechos civiles– lleva a cabo estudios anuales sobre los grupos "patrióticos" que propugnan el derrocamiento del gobierno porque no satisface las pretensiones del suprematismo blanco, y ha identificado a 824 de estos grupos en el 2010, de los que 330 son milicias armadas (www.splcenter.org, primavera de 2011).
Daryl Johnson, entonces asesor del Departamento de Seguridad Interior de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés), dio cuenta de esta situación en el informe titulado "Extremismo de derecha", en el que señalaba, entre otras cosas, que la situación económica imperante, la inmigración, la cuestión del aborto y un presidente afroamericano podía desatar acciones terroristas de esos grupos. "Los extremistas de derecha –indicaba–- intentarán reclutar y radicalizar a los veteranos que regresan, a fin de explotar sus conocimientos adquiridos en combate y en el entrenamiento militar" (www.huffingtonpost.com, 14-4-09).
Estas conclusiones trascendieron y las críticas de diferentes grupos neoconservadores, incluso parlamentarios, llevaron a la directora del DHS, Janet Napolitano, a pedir disculpas por el informe, retirarlo de la circulación interna y renunciar a su autor. Pero Daryl no se equivocaba: en el 2010 los grupos de "patriotas" aumentaron un 60 por ciento respecto del año anterior: eran 512, incluidas 127 milicias, en el 2009. Pese a estas realidades, el representante republicano Peter King, presidente del comité de seguridad interior de la Cámara baja, declaró que no iba a incorporar la cuestión del fundamentalismo blanco en las sesiones del comité dedicadas a la presunta radicalización de los musulmanes estadounidense. Hombre, para qué.
28 de julio de 2011
©página 12

murió jerry ragovoy


Letrista. Escribió para los Rolling Stones y Janis Joplin.
[Valerie J. Nelson] El letrista soul Jerry Ragovoy escribió una de sus melodías más famosas -‘Time Is On My Side, que se convertiría en un enorme éxito para los Rolling Stones-, bajo el seudónimo de Norman Meade.
Reservaba su nombre oficial para las obras de teatro que pensaba escribir un día para Broadway.
Pero en lugar de eso, en los años sesenta Ragovoy encontró su oficio de productor de música pop y letrista de discos ahora clásicos, entre ellos ‘Cry Baby’ y ‘Piece of My Heart’. Ambos fueron adoptados por Janis Joplin, que descansó pesadamente en ellos para forjar su propio estilo.
Ragovoy murió el 13 de julio de 2011 en un hospital de Nueva York debido a complicaciones de un derrame cerebral, informó su esposa, Bev. Tenía 80 años.
"Jerry era un gigante como autor de temas de soul, R&B y rock y en la producción de discos", dijo Jim Steinblatt, portavoz de la organización de derechos de ejecución ASCAP, al Times en un email. "Sus canciones eran más conocidas que él mismo."
‘Cry Baby’ es considerada por algunos como "la primera canción verdaderamente soul, que marcó el lugar donde la música de las iglesias negras se convirtió en música pop", escribió Robert Meyerowitz en el Phoenix New Times en 1997 cuando se publicó la antología de Joplin, que descansaba fuertemente en Ragovoy.
La canción fue escrita originalmente por Ragovoy y uno de sus colegas letristas, Bert Berns, para Garnet Mimms, que tuvo el éxito más importante de su carrera con ‘Cry Baby’, que llegó a los primeros lugares de la hit parade R&B de 1963.
El dúo Ragovoy-Berns también escribió ‘Piece of My Heart’ para Erma Franklin, la hermana mayor de Aretha Franklin. Con esta, Erma llegó a los primeros lugares del hit parade R&B en 1967 antes de que Joplin la adoptara y convirtiera en una de sus canciones características. (Berns murió a los 38 años, a fines de 1967, de un ataque al corazón.)
Compositor autodidacta, Ragovoy contó una vez que escribió ‘Time Is On My Side’ en una hora después de que un amigo arreglista le preguntara si había escrito alguna canción que pudiera grabar el trombonista de jazz, Kai Winding.
Después de que la versión de la cantante de Nueva Orleans, Irma Thomas, llegara a la lista de éxitos, Ragovoy recibió una llamada de un representante de los Rolling Stones, una banda de la que no había oído hablar nunca.
"Publicaron la canción y fue su primera éxito en este país", contó al New York Times en 1997. "Me sorprendió porque... la escuché y pensé: ‘¿Qué es esto?’"
Otras importantes canciones escritas por Ragovoy (en colaboración) son, entre otras, ‘Get It While You Can’, una de las muchas que compuso para el cantante Howard Tate; y la balada ‘Stay With Me’, para Lorraine Ellison. Ellison también grabó la canción original ‘Try (Just a Little Bit Harder),’ que escribió con Chip Taylor. Joplin las adoptó las tres.
‘Stay With Me’ es un clásico ejemplo de su estilo, de acuerdo al banco de datos online All Music, "un número lento, emocionalmente desgarrador que podría ser casi un canción gospel si no fuera por la producción con orquesta sinfónica, vocalizada y tocada con ligeros ecos de Broadway y la ópera."

Nació como Jordan Ragovoy el 4 de septiembre de 1930 en Filadelfia, pero desde su infancia prefirió que lo llamara Jerry. Su padre era optometrista, que también practicaba la medicina alternativa.
Ragovoy creció empapado en música clásica, pero después de terminar la secundaria conoció el gospel (que lo fascinó) y el R&B cuando trabajaba en una tienda de electrodomésticos en un barrio afroamericano en Filadelfia.
En 1953, estando en la acera de la tienda, oyó cantar a un grupo de niños y decidió producir un disco con ellos. Del resultado, ‘My Girl Awaits Me’, de Castelles, se vendieron más de cien mil ejemplares, y Ragovoy se dio cuenta de que había descubierto una carrera.
En 1969 fundó la Hit Factory, un estudio de grabación en Nueva York -que vendió en 1975. Era considerado un productor y arreglista de gran categoría, con una lista de clientes que incluía a Bonnie Raitt y Dionne Warwick.
"Jerry era humilde y tímido", dijo Jeff Jampol, que administra el patrimonio de Joplin, que murió en 1970. "Una vez dijo: ‘Yo hablaba montones con Janis Joplin. Estaba trabajando en un par de canciones para ella, pero entonces se murió y nunca pude grabarlas.’"
Poco después del nuevo musical ‘One Night With Janis Joplin’, que se estrenó en May en Portland, Oregon, Ragovoy estaba entre el público. El programa terminó con una de las canciones que no alcanzó a producir con ella. Se titula ‘I’m Gonna Rock My Way to Heaven.’
Ragovoy vivía en Stamford, Connecticut, con Bev, su esposa. También le sobreviven sus hijas gemelas, Melisa Ragovoy, de Houston, y Gillian Ragovoy Ferguson, de Nueva York; su hermana Loretta Margulies, de Filadelfia; y una nieta.
28 de julio de 2011
19 de julio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh


horror en noruega


El asesinato de inocentes refuerza la necesidad de una Europa tolerante. Editorial del New York Times.
Compartimos el pesar y el dolor de los noruegos y lloramos a las 76 personas asesinadas en la masacre cometida por Anders Behring Breivik. Él, y sus cómplices, si los tuvo, deben ser castigados con el máximo rigor que permita la ley.
Breivik es un extremista anti-musulmán que, dijo su abogado, realizó los atentados para "salvar" a Noruega y Europa Occidental del "marxismo cultural y dominación musulmana". Sus odiosos actos -un atentado con coche bomba contra edificios gubernamentales y múltiples asesinatos en un campamento juvenil del Partido Laborista- no lo distinguen de los yihadistas.
Los noruegos se hacen preguntas que exigirán respuestas directas de su gobierno. ¿Por qué no prestaron las autoridades más atención al peligro del terrorismo de extrema derecha? De acuerdo al manifiesto de quinientas páginas de Breivik, pasó una década planificando los ataques. Y ¿por qué demoró la policía tanto en responder a los llamados desde el campamento juvenil?
Hay un problema todavía mayor: la creciente e inquietante intolerancia hacia los musulmanes y otros inmigrantes de África, Asia y el Medio Oriente, en toda Europa. La retórica política incendiaria es cada vez más tolerada. Y los partidos anti-inmigrantes y anti-musulmanes son cada vez más fuertes, especialmente en países de Europa del Norte que han tenido durante largo tiempo políticas de inmigración liberales.
Los individuos son responsables de sus actos. Pero son influidos por el debate público y por el grado en que en ese debate ciertas ideas se hacen aceptables. En Europa, incluso políticos tradicionales, incluyendo al primer ministro británico David Cameron, a la canciller alemana Angela Merkel y al presidente francés Nicolás Sarkozy han sembrado dudas por la capacidad, o incluso voluntad de Europa en lo que se refiere a la absorción de nuevos inmigrantes. El multiculturalismo "ha fracasado terriblemente", dijo Merkel en octubre pasado.
Breivik parece haber sido influido profundamente por un pequeño grupo de blogueros y escritores estadounidenses que vienen advirtiendo desde hace años sobre la presunta amenaza que supondría el islam para la civilización occidental. Su tendencia a retratar a los musulmanes que respetan las normas con la misma brocha con que representan a los extremistas es repugnante. Deben denunciar rotundamente la depravación de Breivik.
En una democracia, los ciudadanos pueden diferir sobre las políticas de inmigración. Es la responsabilidad de los líderes políticos -en Europa y en este país- garantizar que el debate sea abierto, honesto y respetuoso, que incluya a todos los miembros de la sociedad y que rechace los estereotipos odiosos. El mejor modo de castigar a Anders Behring Breivik, y de respetar la memoria de sus víctimas, es asegurarse de que Europa no sea nunca el lugar xenófobo que pretendía.
28 de julio de 2011
25 de julio de 2011
©new york times
cc traducción mQh

más identificaciones en patio 29


SML confirma otras cinco identidades de restos del Patio 29.
Santiago, Chile. El Servicio Médico Legal (SML) dio a conocer este miércoles las identidades de los restos de cinco detenidos desaparecidos sepultados en el Patio 29 del Cementerio General durante la dictadura.
El ministro instructor de la causa, Alejandro Solís, y el director nacional del organismo médico legista, Patricio Bustos, se reunieron con los familiares de las víctimas para informar que se trababa de sus seres queridos.
Se trata de:

-  Daniel Eliseo Rodríguez Lazo (15)
-  José Luis Astudillo Celedón (16)
-  Carlos Cruz Zavalla (30)
-  Miguel Ángel Núñez Valenzuela (23)
-  Enrique Carvallo Lira (21)

Los tres últimos corresponden a confirmaciones de identidad realizadas previamente por el SML.
Los análisis genéticos fueron llevados a cabo por el Laboratorio de North Texas, por el perito genetista Lourdes Prieto y el perito médico Francisco Etxeverría.
Con estos nombres, el Servicio Médico Legal suma 45 identificaciones realizadas, asociadas al caso Patio 29.
28 de julio de 2011
27 de julio de 2011
©la nación

murió gilbert magú luján


Influyente artista mexicano-estadounidense.
[Reed Johnson] Murió el domingo, de acuerdo a una actualización en Facebook hecha por su familia, el artista Gilbert ‘Magú’ Luján, pintor, muralista y escultor cuyas obras de arte, caprichosas y solapadamente humorísticas, que evocan frecuentemente una visión traviesa y mítica de la vida mexicano-estadounidense, adornan las paredes de museos, la estación de metro Hollywood y Vine y otros espacios públicos. Tenía 70 años.
Según varios amigos y colegas que confirmaron la veracidad de la noticia de su muerte, el residente de Pomona había estado luchando contra el cáncer en los últimos años.

Pionero del movimiento artístico chicano que echó raíces en los trastornos sociales y culturales de los años sesenta y setenta, Magú, como era conocido en todo el mundo, fue uno de los primeros artistas estadounidenses de origen mexicano en lograr fama mundial.
También fue un entusiasta patrocinador de reuniones y exposiciones de artistas chicanos y colectivos artísticos, muy prominentemente el colectivo chicano conocido como Los Four, y una figura catalizadora que llevó su obra a un público más amplio, así como a académicos del arte y críticos.
"Uno solo tiene que mirar el barrio para ver que los elementos que se pueden escoger aquí son tan infinitos como la cultura", observó Magú una vez.

En una entrevista publicada el lunes, Chon Noriega, director del Centro de Investigación de Estudios Chicanos de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), describió a Magú como un "agente de cambio" que se inspiraba no solamente en su profundo conocimiento de la historia del arte, sino también en las varias comunidades de las que era miembro en Los Angeles y el área de Fresno.
Magú fue importante, dijo Noriega, en la expansión del arte chicano en la escena estética, más allá de preocupaciones principalmente políticas.
"Realmente tenía una posición única", dijo Noriega. "Antes que ver el arte meramente como una suerte de instrumento para el cambio social", Magú insistía en que el arte "tenía que poseer integridad para causar algún impacto."

Basándose en el arte e iconografía indígenas mesoamericanas, así como en la cultura popular chicana en la que vivió desde su juventud en Los Angeles Este, Magú pobló sus telas y murales con coches enchulados con motivos aztecas, dioses emplumados pasando en patines veloces como un rayo, pirámides precolombinas a rayas multicolores, animales con rasgos humanos y otras criaturas antropomorfas de colores exuberantes.

Como uno de los miembros fundadores de Los Four, que también incluía a los artistas Carlos Almaraz, Beto de la Rocha y Frank Romero, Magú participó en una fundamental exposición a cuatro manos en la Universidad de California en Irvine y luego en una versión ampliada en el Museo del Condado de Los Angeles a principio de los años setenta. Finalmente, otros artistas, notablemente Judithe Hernández, se unieron al grupo y expusieron sus trabajos bajo el paraguas de Los Four.

Nacido el 16 de octubre de 1940 en French Camp, California, cerca de Stockton, Magú se mudó de niño, con su familia, a Los Angeles Este. Recibió su apodo, contaría más tarde a entrevistadores, cuando sus amigos lo vieron entrecerrando los ojos para mirar unas telas, como Mr. Magoo, el miope personaje de historietas.
Después de su servicio militar, estudió en la Cal State Long Beach y terminó de estudiar escultura en cerámica en 1969.

Como estudiante, Magú empezó a organizar reuniones de artistas y otros activistas sociales y culturales que finalmente se convirtieron en reuniones periódicas que bautizó como Mental Menudos.
"Organizaba reuniones para hablar sobre temas sociales, pero también para mantener motivada a la gente e imbuirlas de entusiasmo para que siguieran trabajando, pese a la falta de apoyo", recordó el artista visual y performer Harry Gamboa Jr., de Los Angeles, miembro de otro importante colectivo chicano, ASCO.
Entre 1976 y 1980, Magú enseñó en el La Raza Studies Department en el Fresno City College, donde también fue presidente del departamento. Más tarde enseñó arte en la Cal Poly Pomona, mientras mantenía su taller personal, Magulandia, en el centro de Pomona.
Además de LACMA, la obra del artista se ha exhibido en la Galería Corcoran, en Washington, D.C., en el Museo Brooklyn y en el Museo Houston de Bellas Artes.
En 1990 Magú fue encargado de diseñar una serie de azulejos con motivos cinematográficos y bancas en forma de coches enchulados para la nueva estación del metro Hollywood y Vine. De acuerdo a un reportaje en Los Angeles Times en 1999, Magú aceptó el encargo con su habitual energía y ecuanimidad.
"Fui budista zen durante muchos años", contó entonces, "y eso te enseña a respirar hondo mientras todo resulta como debe ser."
28 de julio de 2011
26 de julio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh