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israel encarcela y tortura a niños palestinos


Un informe denuncia que cientos fueron apresados por arrojar piedras a la policía israelí. Si bien existe una prohibición fijada por los tribunales civiles israelíes que indica que los menores de 14 años no deben ir a la cárcel, más de 800 chicos de entre 12 y 17 años fueron arrestados en Cisjordania por la Justicia militar.
[Adrián Pérez] Palestina / Israel. Un informe de la organización de derechos humanos B’Tselem denunció esta semana que cientos de chicos palestinos fueron encarcelados entre 2005 y 2010. Los chicos fueron acusados de arrojar piedras contra las fuerzas de seguridad israelíes y presionados para declararse culpables con el objetivo de disminuir la sentencia. Durante los interrogatorios, y en ausencia de sus padres, no se les permitió comer, beber o dormir, denuncia el informe. El documento, disponible en btselem.org, devela los abusos cometidos en causas judiciales iniciadas por el Estado de Israel contra niños y adolescentes. Si bien existe una prohibición fijada por los tribunales civiles israelíes que indica que los menores de 14 años no deben ir a la cárcel, más de 800 chicos de entre 12 y 17 años arrestados en Cisjordania fueron juzgados por la Justicia militar. Un chico de 14 años debió permanecer veinte meses en prisión (expediente 3522/09).
El informe, presentado el lunes por B’Tselem (Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados) desnuda la inacción del Estado frente a la violación de los derechos de los niños palestinos. De un total de 835 jóvenes arrestados y acusados por los tribunales militares, sólo en un caso se logró la absolución: 34 tenían entre 12 y 13 años; 255 entre 14 y 15 y 546 entre 16 y 17 años. Diecinueve niños de entre 12 y 13 años fueron encarcelados, durante dos meses, después de ser declarados culpables; 50 chicos fueron detenidos durante la noche y trasladados sin la compañía de sus padres. En algunas ocasiones, incluso, no pudieron recibir la visita de sus familias ni tuvieron oportunidad de hacer llamadas telefónicas.
Junto al documento difundido por la organización de derechos humanos, un video recoge los testimonios de los jóvenes arrestados. La pesadilla de Omar Hamamrah, detenido a los 15 años, comenzó cerca de la medianoche. Cuando salía de su casa se cruzó con un jeep del ejército. Su padre se fue a trabajar cuando el móvil militar se alejó, pero los soldados regresaron a la 1. Le pidieron a Omar que confesara. Cuando dijo que no sabía nada recibió un golpe. Shaker Hamamrah fue a parar a la cárcel con 16 años. De su casa salió con los ojos vendados y esposado. Bajo presión confesó que había arrojado piedras a los soldados que patrullaban las calles de su barrio. Estuvo 28 días en una oficina militar hasta que fue trasladado a la cárcel de Rimmonim. Omar también pasó por allí.
A pesar de haber estado detenido, a Fadi Khatib no le arrebataron la sonrisa que deja ver cuando observa que es muy chico para haber estado en la cárcel. También se lo llevaron de su casa en un jeep. Dos soldados gordos lo aplastaron durante todo el viaje. Al llegar al destacamento militar, lo obligaron a firmar una declaración. "En la prisión perdí a mis amigos. Somos pequeños para estar en la cárcel. Los adultos pueden sufrir, pero nosotros somos muy chicos. ¿Cómo pude estar en la cárcel, encerrado en una habitación sin ver el sol?", se pregunta Fadi.
En su descargo, el ejército israelí les restó importancia a las acusaciones argumentando que lanzar piedras es considerado un delito. Concluyó, además, que es imposible investigar los maltratos porque esas denuncias se apoyan en declaraciones anónimas. "Es lamentable que B’Tselem decida abordar el tema de una manera desequilibrada, sin tener en cuenta la explotación de jóvenes por parte de organizaciones terroristas, en una manera que viola el derecho internacional y atenta contra los derechos de esos jóvenes", señaló el comunicado del ejército. De igual modo, resaltó la creación del Tribunal Especial de Menores en Cisjordania, en 2009, donde "los jueces militares han mostrado una gran sensibilidad hacia las cuestiones de derechos de los menores".
Según el informe, el ex presidente del Tribunal Militar de Apelaciones, el coronel Shaul Gordon, admitió que las personas involucradas en este tipo de delitos no necesitan de preparación o planificación alguna. "Las piedras están en todas partes y para concretar el delito lo único que se necesita es tener manos", dijo. En una carta enviada en febrero al organismo de derechos humanos, Avishag Zaken Weisenberg, funcionario de la Defensoría del Pueblo de la Policía de Israel, señaló que entre 2005 y 2010, en el distrito de Samaria y Judea –bajo la administración israelí después de la Guerra de los Seis Días– se produjeron entre 2100 y 3000 incidentes donde se arrojaron piedras. Para el portavoz del ejército israelí, durante el mismo período, hubo entre 3600 y 4300 hechos de ese tipo que afectaron tanto a civiles como a las fuerzas de seguridad. B’Tselem asegura que intentó determinar el número de heridos en esos choques, pero que los organismos gubernamentales consultados respondieron que no contaban con esa información.
"No cuestionamos que se considere un delito arrojar piedras; por el contrario, señalamos claramente nuestra posición en el informe", asegura Sarit Michaeli, desde Jerusalén, ante la consulta de Página/12. La vocera de B’Tselem destaca, sin embargo, que el argumento de su organización se apoya en una premisa: los jóvenes palestinos merecen el mismo amparo en sus derechos que los israelíes, aun cuando se esté ante la presencia de un delito. La protección hacia los menores, en la legislación de Israel, está contemplada por la enmienda 14 de la Ley de Juventud. Allí se establece que la cárcel es el último recurso que debe aplicarse a los niños. En este sentido, esa norma prohíbe encarcelar a menores de 14 años. "Básicamente, estamos pidiendo que las autoridades del ejército incorporen a la ley militar estos puntos de la Justicia ordinaria", agrega Michaeli.
En los países signatarios, los chicos están resguardados por la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la ONU en 1989. El Estado de Israel firmó ese documento en 1990 y lo ratificó un año más tarde. La Convención remarca que en todas las medidas que tomen instituciones de asistencia social públicas o privadas, tribunales, autoridades administrativas u órganos legislativos, el interés superior por el niño debe ser tomado como una consideración principal. También emplaza al Estado israelí en sus acciones sobre los territorios ocupados. Los comités de la ONU, que supervisan la aplicación de la Convención, han rechazado la posición de Israel, que objeta la aplicación de ese tratado en aquellos sectores en conflicto.
La contraparte de la Convención sobre los Derechos del Niño se encuentra en la legislación militar de Israel. Aplicada en Cisjordania, esa ley determina tres rangos etarios: son niños los menores de 12 años, la juventud va de los 12 a los 14, y los adultos jóvenes se encuentran entre los 14 y 16 años. Como en muchos países, en Israel se alcanza la mayoría de edad a los 18 años. No obstante, la legislación militar establece que a los 16 años los adolescentes se convierten en adultos.
Para la ley israelí, el tiempo máximo que un menor puede permanecer detenido antes de que se lo acuse por el delito cometido es de 20 días (ese período podrá prorrogarse por 10 días pero no deberá exceder los 40). Los menores y adultos palestinos pueden permanecer 90 días en prisión hasta que se presenten cargos en su contra (plazo que puede extenderse por 30 días si el Tribunal Militar de Apelación así lo determina). Si un chico mayor de 14 años es arrestado, la legislación israelí determina que debe ser llevado ante un juez dentro de las 24 horas desde el momento de su detención. Ese tiempo, para quienes tienen menos de 14 años, se reduce a 12 horas. Por el contrario, la ley militar establece que los sospechosos –sean menores o adultos– deben comparecer ante un juez dentro de los ocho días posteriores a la detención.
No es un asunto menor: La violación de los derechos de los menores palestinos detenidos por Israel, sospechados de lanzar piedras no ahorra críticas hacia la Justicia israelí. Concluye que el actual tratamiento legal hacia estos jóvenes puede causar un efecto crítico en su desarrollo y en el éxito de la rehabilitación. El documento afirma, sin ningún tipo de eufemismos, que se producen graves violaciones sobre los derechos de los chicos, que la ley casi no los protege y que los pocos derechos concedidos no se aplican. La nómina de causas judiciales abiertas contra menores de edad por arrojar piedras fue proporcionada a B’Tselem el 24 de junio de 2010 por el procurador Zakan Weisenberg.
Una serie de sugerencias clausuran el documento de setenta páginas. Allí se propone equiparar la minoría de edad reglamentada por la Justicia militar con la legislación civil; prohibir las detenciones nocturnas; restringir los interrogatorios a horas del día, con los padres presentes; permitir que los chicos tengan la posibilidad de consultar a un abogado y no se encarcele a menores de 14 años; promover alternativas a la detención con soluciones que eviten la cárcel; establecer programas educativos en todas las prisiones para los jóvenes detenidos y facilitar permisos para que los familiares los visiten en prisión.
24 de julio de 2011
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los desaparecidos de uruguay


Gabriel Gatti, sociólogo uruguayo, hijo y hermano de víctimas del Plan Cóndor. Gatti sostiene que mientras en la Argentina la figura de los familiares de desaparecidos forma parte de la escena pública, en Uruguay sigue siendo una figura molesta para gran parte de la sociedad. Mujica y la Ley de Caducidad.
[Luciana Bertoia] Uruguay. Gabriel Gatti es uruguayo. En 1975, tenía ocho años cuando escapando de la dictadura oriental vino a vivir con su familia a Buenos Aires. En junio del año siguiente, los militares secuestraron y desaparecieron a su padre, Gerardo Gatti, un importante dirigente obrero uruguayo que fue visto en Automotores Orletti, un centro clandestino que funcionaba como sede del Plan Cóndor. Su hermana Adriana fue secuestrada embarazada meses después. Los restos de la chica aparecieron recién en 1983. Gabriel, su madre y su hermano se exiliaron en Francia. Después, viajaron a España. En Madrid, estudió Sociología. En 1993 se fue al País Vasco, donde todavía vive y trabaja como investigador universitario. "Euskadi era un lugar con un nivel de agitación política muy excitante en ese momento, no sólo por ETA sino por lo que estaba alrededor. Era muy atractivo para cualquier joven de izquierda, recién salido de una carrera de Sociales y en particular con una historia detrás de padres estupendos vinculados a un proyecto revolucionario", contó a Página/12.
Como otras veces, volvió a Buenos Aires. En esta oportunidad, lo hizo para participar del Tercer Congreso Internacional de Análisis de las Prácticas Sociales Genocidas organizado por la Universidad de Tres de Febrero (Untref) y dialogó con este diario sobre las diferentes formas de asimilar la figura del detenido-desaparecido a cada orilla del Río de la Plata.

¿Qué diferencias hay entre Argentina y Uruguay en lo que respecta a la elaboración del pasado?
En la Argentina, la figura del desaparecido está totalmente institucionalizada como parte de la escena pública. Los familiares de desaparecidos existen no sólo como un personaje doliente sino como un personaje político de primer orden. A diferencia, la figura del desaparecido es sumamente molesta para el imaginario colectivo del Uruguay, que tiende a valorar las cosas tranquilas. En parte, se explica por una cuestión de números, allí hay muy pocos. En Uruguay, antes de 2005, era muy difícil que te hablasen de desaparecidos. Te hablaban de otra cosa, de presos.

¿A qué se debe de que hoy esté más presente en Uruguay la figura del desaparecido?
Desde ese año hasta hoy, han pasado muchísimas cosas, no sólo la constatación del Segundo Vuelo (N. de R: que trasladó en 1976 detenidos desde Argentina a Uruguay). Hubo un importantísimo intento de anular la Ley de Caducidad. No se puede decir que fue negativo el resultado: el 48 por ciento de la gente votó a favor de anularla, el resto de la gente no votó. Y hubo una movilización colectiva que indica que está aflorando, en cierto grado, una figura que era invisible y muy vinculada al mundo muy chiquito de los familiares. Pero la sensibilidad de los líderes políticos más renombrados, incluido el propio presidente, no es la misma que la que tienen los argentinos en esta materia.

¿Cómo tomó la actuación del presidente José Mujica frente al proyecto interpretativo que pretendía dejar sin efecto la Ley de Caducidad?
Me generó profundo desagrado. Entre otras cosas, porque el presidente y su actual ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, son parte de la misma generación de mi padre. Eran colegas de sensibilidad, aunque no eran de la misma línea política y, sin embargo, tienen una lectura tan militarista que es insensible con lo que ocurrió a una buena parte de su propia generación. Es desagradable por una cosa muy uruguaya (como científico social no lo debería decir porque es una generalización barata) que es la sobrevaloración de la institucionalidad, de los acuerdos, de lo que votó el pueblo. Eso los torna insensibles ante las cosas excepcionales, como es la figura del desaparecido.

¿Esa "insensibilidad" podría explicarse por una cuestión de números, porque allí hubo menos desaparecidos que en la Argentina?
Sí, en parte. La dictadura uruguaya fue diferente de la argentina. Tuvo un "plan institucional" de exterminio. O sea, se pasaba por las cárceles y por el exilio, hasta eso era legal. La desaparición no entró en el registro de prácticas represivas de modo tan extensivo como ocurrió aquí. La sensibilidad uruguaya tan extrema por lo que es compartido y tan nula por lo que se sale de la norma hace que sea difícil pensar la figura.

¿Y qué diferencias ve entre el movimiento de derechos humanos argentino y el uruguayo?
Las sensibilidades históricas son tan distintas que no sé si es justo hacer una comparación, porque entre otras cosas lleva a considerar lo evidente: Argentina está muy por delante en esa materia con respecto a Uruguay. Si hago la comparación, tendría que plantear una evolución en esta línea que no se va a dar.

¿Por qué dice que las políticas de la memoria son tramposas?
Construyen unanimidades y construyen la convicción de que la verdad es cierta. Eso es tramposo, si lo miro desde el ojo clínico del sociólogo. Y no lo digo por aquello de que las memorias son múltiples sino porque éste es un campo precario, móvil, difuso. Si lo valoro como ciudadano implicado, no puede estar más que contento en el caso argentino, de una construcción de una narrativa oficial en el tema de los derechos humanos que ha permitido elaborar a medio plazo una figura internacionalmente consensuada de lo que es un desaparecido y que se está aplicando por doquier y con dosis crecientes de eficacia.

¿Por qué afirma que no es correcto hablar de "desaparecidos" en el caso de la represión franquista?
Estamos hablando de un fenómeno que empezó a finales de los años ‘30 y hasta ahora no se nombraba. Se los denominaba "fantasmas", los "paseados". Sólo hace cinco años, y ahora está especialmente el asunto hirviendo, empieza a usarse el término desaparecido.
24 de julio de 2011
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atentado fue obra de neonazi


El hombre, de 32 años, que participaba en foros racistas y xenofobos, mató a 92 personas. Un nazi antiislámico causó la masacre de Oslo.
Noruega. Anders Behring Breivik, el supuesto autor de la masacre de Oslo que dejó 92 muertos, admitió su responsabilidad ayer. "Fue cruel, pero debía llevar adelante estas acciones", declaró ante la policía, según su abogado. El noruego, de 32 años, fue detenido acusado de haber matado a 85 personas en un campamento de verano en una isla al oeste de Oslo y a otras siete personas en una explosión con coche bomba en el barrio en donde se encuentra la sede del gobierno. Por el lapso transcurrido entre los dos ataques, los investigadores creen que los atentados pudieron ser cometidos por una misma persona. Los sobrevivientes de la tragedia contaron sus experiencias.
El abogado Geir Lippestad dijo por televisión que el hombre admitió su responsabilidad. Las autoridades confirmaron que el atacante estuvo disparando durante 30 minutos antes de que los agentes de la policía llegaran a la isla. La policía reveló que el detenido publicó declaraciones de extrema derecha en Internet, pero el primer ministro Jens Stoltenberg dijo que aún era muy pronto como para conocer el motivo de los ataques. El jefe de la policía nacional, Sveinung Sponheim, dijo que las publicaciones en Internet del sospechoso sugieren que tiene algún rasgo político enfocado a la derecha y puntos de vista antimusulmanes, pero todavía está por verse si el incidente tuvo esas motivaciones.
Un funcionario policial sostuvo que el sospechoso parece haber actuado solo en ambos ataques y que no hay lazos con organización terrorista internacional alguna. Sin embargo, Breivik habría tenido contactos con la organización inglesa de extrema derecha Liga de Defensa y otras organizaciones antiislámicas. El premier Stoltenberg dijo que funcionarios noruegos estaban trabajando con servicios de inteligencia extranjeros para ver si hubo más involucrados en la autoría de las masacres. Breivik habría posteado en Internet que había mantenido conversaciones con miembros de la organización inglesa de extrema derecha y de Basta de Islamificación en Europa, para analizar métodos de violencia callejera contra las minorías árabes.
El principal sospechoso fue miembro del Partido del Progreso (FrP, derecha populista) noruego y de su movimiento de juventudes. El hombre era también miembro de un foro de Internet neonazi sueco. "Me entristece aún más saber que esta persona fue miembro de nuestro partido", declaró el presidente del FrP, Siv Jensen, en un comunicado. Breivik entró en sus filas en 1999 y fue dado de baja de la lista de miembros en 2006. También fue responsable local del movimiento de las juventudes del FrP, el FpU, entre 2002 y 2004, precisó el partido.
El hombre de 32 años había adquirido seis toneladas de fertilizante que habría utilizado para fabricar las bombas usadas en las masacres. Al mismo tiempo, la policía investiga los relatos de testigos de que había un segundo atacante. El primer ministro y la familia real de Noruega visitaron a los parientes de las decenas de jóvenes baleados durante los homicidios en la isla. El encuentro se produjo en un hotel de un pueblo contiguo a la isla de Utoya. "Todo el mundo está pensando en ustedes", dijo el premier con tono emotivo. Al producirse los primeros disparos hacia las cinco de la tarde del viernes, casi 600 jóvenes se encontraban en esta pequeña isla cercana a Oslo para participar en un campamento de verano de la juventud del Partido Laborista, la formación del primer ministro Jens Stoltenberg.
"De repente escuchamos disparos desde detrás de una colina", dijo Khamshajiny Gunaratnam, quien sobrevivió huyendo a nado de la isla. "Nos dijimos: pero bueno, ¿quién está cazando aquí? Sólo podía ser un cazador", cuenta en su blog. Vestido con un chaleco de la policía, Breivik, rubio de 1,90 metro, atrajo primero a sus víctimas haciéndoles creer que quería protegerlas y darles informaciones importantes.
"Vengan aquí, tengo informaciones importantes, vengan, no hay nada que temer", dijo antes de abrir fuego, según Elise, una adolescente de 15 años interrogada por la agencia NTB. Previamente, una violenta explosión devastó edificios del gobierno en el centro de Oslo. Los jóvenes militantes laboristas estaban al tanto, puesto que acababan de asistir a una sesión de información sobre el ataque.
Escondida bajo una roca, la adolescente se echó al suelo a unos pasos del atacante, del que podía escuchar la respiración. "La gente corría por todas partes, como locos. No paraba de disparar", dijo.
Adrian Pracon, que recibió un disparo en el hombro izquierdo, contó desde el hospital que el hombre disparaba a la gente desde una distancia corta. "Se puso a unos diez metros de mí y disparó a la gente que estaba en el agua", dijo. En un largo post publicado en su blog, Khamshajiny Gunaratnam cuenta los esfuerzos desesperados que hizo con sus compañeros para esconderse, esquivar al atacante, y huir de las balas corriendo entre las rocas y los arbustos. "Corríamos y corríamos. Lo peor es cuando supe que quien disparaba estaba vestido de policía. ¿En quién debíamos confiar? Si llamamos a la policía, ¿será él quien venga en nuestra ayuda?", escribía esta joven de 23 años. "Pese a todo, llamamos a la policía. Pero demoraron muchísimo", recuerda. Sólo después de las siete de la tarde llegó en helicóptero un comando de la policía noruega, que capturó al sospechoso.
Con la isla entera convertida en una escena de crimen, policías patrullaban la zona con botes buscando más cadáveres que pudieran estar sumergidos en el agua.
24 de julio de 2011
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aborrecible caso de maltrato animal


columna de lísperguer
FARC comete atentado fallido con burro-bomba. La única víctima fue el animal.

En Chile, durante la dictadura, los militares pinochetistas adiestraron a perros para intimidar e incluso violar a detenidas en lo que fue uno de los más aborrecibles actos de violencia contra humanos y animales a la vez. Lamentablemente, la canalla fascista no es la única que sobresale en este tipo de atrocidades. Hace unos días el ejército campesino Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, si puede uno creer a la prensa colombiana, cargó las alforjas de un burro con cuarenta kilos de explosivos, los que hizo explotar en un atentado fallido que sólo terminó con la vida del burro. De los fascistas y gentes de derecha estamos habituados a este tipo de crímenes y cobarde violencia. Pero no es algo que esperamos que organizaciones revolucionarias. No sólo es reprochable que se quisiese cometer un atentado en la vía pública sin tomar ninguna precaución para no provocar víctimas humanas inocentes, sino además se acaba con la vida de un animal cuyo derecho a la vida es negado brutalmente. ¿Qué tipo de revolucionarios son estos que creen que pueden disponer a su arbitrio sobre la vida de personas no humanas? Un modelo de sociedad que permita este tipo de violencia no puede ser nunca un modelo deseable. Al contrario.
lísperguer

los archivos del cardenal


Aunque impacta e impresiona, el primer capítulo no tuvo la fuerza conmovedora de, por ejemplo, ‘Los 80’. Da lo mismo. Como testimonio audiovisual, ‘Los archivos del cardenal’ es un excelente espejo para repasar la historia, la memoria y los sentimientos de un país.
[Juan Costeau] Santiago, Chile. La situación fue la mejor promoción. Durante la reunión del comité político de La Moneda de la semana pasada, Carlos Larraín, el senador designado por RN, se molestó con la exhibición de "Los archivos del cardenal". "La serie tiene una connotación política evidente. Pone a la izquierda como víctima", dijo y explicitó su molestia con otra frase para el recuerdo. "Lo que no se hizo en tiempos de la Concertación se hace en el gobierno de la Alianza en el canal estatal".
Esa etiqueta de buenos versus malos es, justamente, la principal característica que la serie quiso evitar. No hay una actitud panfletaria. Todo lo contrario. El programa, basado en hechos reales acontecidos durante la dictadura, es un repaso a uno de los momentos más esplendorosos de la iglesia católica. Esa que, bajo la idea de Raúl Silva Henríquez, propició con valentía y rigor una búsqueda de la verdad sobre los detenidos desaparecidos y que se plasmó en la Vicaría de la Solidaridad.
Situado en 1978, un año en que el poder de Pinochet era abrumador y totalitario en Chile, "Los archivos del cardenal" bucea en un país temeroso, donde las buenas costumbres se extirparon para dar lugar a una lógica inédita: la del miedo. En ese nuevo tablero social en que todos desconfían de todos y la muerte surge como un espanto de horror cotidiano, donde algunos ciudadanos cubren sus vidas con capas de superhéroes: tratan de implantar justicia buscando una paz.
Allí, un abogado (Alejandro Trejo), su esposa periodista (Pali García) y su hija asistencia social (Daniela Ramírez) conforman un triunvirato de personas que pujan por restablecer la sociedad republicana. Como un thriller policial, la serie es un retrato del Chile fracturado, donde los demonios (los agentes de la CNI) son zombies en busca de sangre y dolor y en que el respeto por el otro es una frase de una época perdida.
Aunque impacta e impresiona, el primer capítulo no tuvo la fuerza conmovedora ni las actuaciones (los agentes de seguridad parecían modelos de Dior) de, por ejemplo, "Los 80". Da lo mismo. Como testimonio audiovisual, "Los archivos del Cardenal" es un excelente espejo para repasar la historia, la memoria y los sentimientos de un país.
En una televisión abierta plagada de talentos freaks, farándula de poca monta y noticieros que no son noticieros, este programa es un oasis de verdad y reconciliación. Algunos podrán decir que esta serie se debió haber exhibido hace diez años. Pueden tener razón. Pero eso es otra historia.
24 de julio de 2011
22 de julio de 2011
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furia en santa fe


Reacción de la gente ante la falsa promesa de repartos de bolsones. Más de mil personas protagonizaron una pueblada en barrio Yapeyú: saquearon una distribuidora de alimentos y vaciaron una empresa de ingeniería. Los policías fueron insuficientes para contener a la multitud. Seis efectivos resultaron heridos.
Santa Fe, Argentina. La aparición de volantes anónimos en el norte de la ciudad con una falsa promesa de repartir bolsones de comida derivó en una pueblada en el barrio Yapeyú, en la que participaron entre mil y dos mil personas, en su mayoría mujeres y niños, que saquearon una distribuidora de alimentos -donde se almacenaban también colchones y frazadas- y vaciaron una empresa de ingeniería que está al lado, donde se llevaron más de 20 computadoras, muebles y sanitarios. Los incidentes dejaron unos diez policías heridos y varios patrulleros con los vidrios destrozados, cuando un cordón de seguridad de la Guardia de Infantería fue desbordado por la furia de los vecinos y quedó bajo una lluvia de cascotes y piedras. "La orden era no reprimir", dijo el jefe de Orden Público de la policía capitalina, Miguel Albanese, al explicar que los efectivos bajo su mando fueron insuficientes para contener a la multitud. Mientras que el dueño de la fábrica saqueada coincidió que "la gente actuó como una horda enfurecida". "Es como si acá hubiera pasado un tsunami", afirmó el ingeniero Hugo Raimondi, ex presidente de la Unión Industrial de Santa Fe.
El hecho ocurrió en la avenida Teniente Loza al 6.400, el jueves al atardecer, cuando centenares de vecinos de los barrios del norte comenzaron a concentrarse frente a una distribuidora de alimentos. Muchos de ellos tenían en su poder los panfletos con la promesa falsa: "Hoy 21 de julio, el candidato José Corral reparte bolsones". Y agregaban una dirección y un horario, según las imágenes que publicaron ayer algunos canales de cable de Santa Fe.
A partir de las cinco de la tarde comenzaron a convocarse centenares de vecinos de los barrios del norte de la ciudad, entre ellos, Yapeyú, Loyola Norte, Loyola Sur, La Tablada, La Ranita, San Agustín I y San Agustín II. Pero cuando la policía informó que no había ningún reparto de bolsones, el clima de tensión fue creciendo con el correr de las horas y la llegada de nuevos contingentes.
"Cuando yo me constituí en el lugar, ya había más de mil personas, pero después siguió llegando más gente", dijo el comisario Albanese. La policía desplegó entonces un cordón con efectivos de la Guardia de Infantería para contener la presión social que fue desbordado al anochecer.
"La gente no pudo entender que no había ninguna entrega de bolsones con alimentos. Y reaccionó contra el personal policial", explicó Albanese. "Fuimos víctimas de una lluvia de objetos contundentes y cortantes que se arrojaban contra nosotros. Tenemos seis policías heridos, entre ellos el jefe de la seccional 7ª, que quedó encerrado en un móvil con otro personal, rodeado por centenares de personas y sufrió cortes en el cuero cabelludo y un agente de la Agrupación Cuerpos que recibió un impacto debajo del ojo derecho que hoy está bajo tratamiento y corre el riesgo de perder la visión. Los demás sufrieron contusiones y traumatismo", agregó.
"La orden era no reprimir", agregó Albanese. Así que el cordón policial aguantó hasta que fue desbordado por centenares de personas que ingresaron al depósito y lo vaciaron. "Comenzaron a sacar la mercadería que estaba en el depósito. No eran bolsones. Pero sí había paquetes de yerba, azúcar, fideos, leche en polvo, salsa de tomate, colchones y frazadas", comentó el comisario.
La furia de los vecinos siguió después contra una fábrica que está al lado de la distribuidora de alimentos, Espaqfe Ingeniería, que se dedica al diseño y construcción de plantas industriales. Uno de los dueños es Raimondi, ex presidente de la Unión Industrial de Santa Fe.
"La gente se concentró por un papel que se había distribuido para repartir bolsones de comida. Y como no se repartieron, no sabemos por qué, la gente se enfureció y actuó como una horda enardecida. Ingresó a nuestra fábrica y parece que acá pasó un tsunami, quedó totalmente destruida, se robaron 18 computadoras, los escritorios, los sanitarios, las canillas, los teléfonos, la documentación tirada y flotando en el agua, porque al quitar los sanitarios empezó a fluir agua. Ha sido una destrucción increíble. Hay una parte económica que puede ser reparado, pero lo peor es el otro daño: se robaron también el servidor y el backup, donde estaba toda la información de la empresa, incluso de una operación para exportar una planta llave en mano a Centroamérica", comentó.
Raimondi dijo que cuando la gente se concentró frente a la distribuidora de al lado, la fábrica cerró sus puertas. "Cuando nos retiramos había seis o siete vehículos de la Policía, con agentes y armas largas. Nosotros pensamos que era suficiente, que no iba a haber problemas y nos retiramos. Pero después, vino más gente y el subjefe de Policía nos manifestó que habían sido agredidos y que por lo tanto se habían tenido que retirar, que el plantel era insuficiente para reprimir. Acá yo quiero hacer una salvedad porque se confunden los términos: una cosa es reprimir y otra, hacer cumplir la ley cuando hay delitos, que es lo que ocurrió en este caso", concluyó Raimondi.
24 de julio de 2011
23 de julio de 2011
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extrema derecha gobierna en chile


columna de lísperguer
Atentado neonazi pudo evitarse si la policía noruega hubiese vigilado a la extrema derecha.

La terrible impresión que queda es que estos atentados pudieron ser evitados si la policía hubiese actuado con más eficacia. Este terrorista -que la nota tiene como cristiano al mismo tiempo que neonazi, lo que una contradicción- es un extremista declarado que no ocultaba sus intenciones y que pudo con toda tranquilidad comprar hasta 6 toneladas de fertilizantes sin que nadie lo interrogara. Y eso quiere decir muy simplemente que la inteligencia noruega no consideró necesario controlar ni infiltrar a los grupos de extrema derecha, pese a que son, allá como aquí, los más peligrosos. Ahora la tarea será descubrir quién ordenó esos ataques. Se pregunta uno si acaso los terroristas de extrema derecha son vigilados en Chile. Tengo dudas. El propio jefe de Carabineros (el general Gordon) es un extremista de derecha que ha ordenado infiltrar los movimientos ciudadanos, espiar a políticos de izquierda y efectuar montajes policiales para facilitar la aplicación de la ley antiterrorista. Actúa con impunidad, porque lo protege el propio gobierno. Ojalá que no le dé por poner bombas.

Ahora me parece ingenuo lo que acabo de comentar. Olvidé que el gobierno de Piñera incluye elementos de extrema derecha, que en el pasado cometieron delitos todavía peores que los atentados en Noruega. Prácticamente todos los miembros de la UDI tienen pasados comprometidos con hechos de sangre, cuando trabajaban, como el neonazi noruego, en la persecución y asesinato de inocentes. Aparte, tengo la impresión de que en muchos países europeos no se controla a los neonazis porque el orden establecido los considera como una carta a jugar en caso de necesidad y porque comparten muchos, ejem, valores, como el odio hacia los extranjeros y la exaltación de la violencia.

piden investigar infiltración policial


Estudiantes piden seria investigación respecto a los infiltrados. Carabineros no ha querido referirse al reportaje exhibido el pasado miércoles por Chilevisión, mientras diversos sectores exijen transparencia respecto a este tipo de prácticas.
Santiago, Chile. La dirigenta de la Confederación de Estudiantes (Confech), Camila Vallejo, y el presidente de la FEUC, Giorgio Jackson, pidieron que las autoridades abran una investigación respecto a la infiltración de las marchas por parte de carabineros de civil.
"Hacemos un llamado a la autoridades pertinentes, responsables que se abra una investigación al respecto", dijo Camila Vallejo, al ser consultada por el reportaje del programa "En la Mira" de Chilevisión que mostró a policías participando en las manifestaciones e incluso, incitando los desórdenes.
"Es una práctica absolutamente antidemocrática, prácticas que no garantizan un derecho libre a la expresión", señaló, por su parte, Giorgio Jackson.
Al respecto, el abogado de derechos humanos, Nelson Caucoto, expresó que "indudablemente que esta infiltración busca un propósito que no es proteger a la gente, que no es proteger la marcha".
Mientras, la senadora RN Lily Pérez concordó en que "todos estos temas tienen que ser lo más transparentes posibles".
Pese a estas expresiones y a los requerimientos periodísticos, Carabineros no entregó una aclaración al respecto.
El subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, sostuvo que "son numerosos los elementos que utiliza Carabineros, entre ellos está establecido en la normativa de permitir, para efectos de investigaciones de inteligencia, que carabineros estén de civil".

El de la Imagen No Es Carabinero
Aclarando las imágenes que aparecieron el miércoles en el espacio, Chilevisión señaló que, aparentemente, el joven que aparece detenido en un video "tiene 18 años y no es carabinero".
"Chilevisión Noticias" asegura haber recibido un mail de parte de una persona que se identifica como madre del joven, explicando que el muchacho estaba protestando cuando fue detenido. Se agrega que un encapuchado que estaba a su lado, lo agarró y lo tiró al suelo, en ese momento la mochila que le pertenecía a su aprehensor cayó junto a él, luego efectivos de Fuerzas Especiales lo detuvieron e incautaron el bolso.
Esta jornada, además, se supo que la funcionaria del Sernam que recogió el bolso, identificada como Katherine (en la foto), denunció que minutos después del hecho había sido detenida y golpeada junto a su hija de 16 años por policías uniformados. "Me llevan a una oficina sola y estaba sola con unos civiles donde me interrogaron por mucho rato", afirma.
Contó que, tras seis horas fue dejada en libertad, pero en los días posteriores ha sufrido hostigamiento de policías vestidos de civil.
23 de julio de 2011
21 de julio de 2011
©la nación