Blogia

mQh

que se suicide, después de confesar


columna de lísperguer
Criminal de guerra serbio, Mladic, lamenta no haberse suicidado y amenaza con hacerlo.

Los ingresos de que dispone el criminal serbio no le permiten pedir ayuda al TPI para pagar a sus abogados. Sin embargo, una parte de su alegato es razonable: suicidarse. Creo que a este tipo de mentes criminales se les debe permitir, tras una completa confesión, la posibilidad del suicidio. Hay que tomar en cuenta que en muchos casos la única pena que se les puede aplicar humanamente (la pena de muerte) se encuentra prohibida por los sistemas legales europeos. Si los condenados se arrepintieran, colaboraran con la justicia y escribieran un relato detallado de los crímenes cometidos y la identificación de otros responsables, podrían acceder al suicidio como una forma humanitaria de poner fin a sus vidas. Permitirles vivir una vida que no merecen nos aleja demasiado de lo que llamamos justicia. En muchos casos, los victimarios optan por el suicidio como una forma de castigo. Eso es admisible.
lísperguer

usuarios de drogas no son criminales


Comisión de alto nivel insta a un enfoque no criminal al mundo de las políticas sobre drogas. El informe de la Comisión Global de Políticas sobre Drogas, que incluye a ex jefe de Naciones Unidas, Kofi Annan, y ex presidentes de México, Brasil y Colombia fue rápidamente desechado por Estados Unidos y México.
[Ken Ellingwood y Brian Bennett] Ciudad de México, Washington, Estados Unidos. Describiendo la guerra global contra las drogas como un costoso fracaso, un grupo de líderes mundiales de alto nivel llama al gobierno de Obama y otros a poner fin a la "criminalización, marginalización y estigmatización de personas que usan drogas sin causar daños a terceros".
Un informe de la Comisión Global de Políticas sobre Drogas, que incluye al ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, y a ex presidentes de México, Brasil y Colombia, recomienda que los gobiernos exploren nuevas maneras de legalizar y regular las drogas, especialmente la marihuana, como un modo de privar de beneficios a los carteles de la droga.
La recomendación fue rápidamente desechada por el gobierno de Obama y el de México, que son aliados en la violenta represión de los carteles que ha terminado con la vida de más de 38 mil personas en México, en una guerra que se extiende por más de cuatro años y medio.
"Estados Unidos tiene que empezar un debate", dijo el ex presidente de Colombia, César Gaviria, miembro de la comisión, por teléfono desde Nueva York, donde el informe será dado a conocer el jueves. "Si llevas cuarenta años de aplicación de una política que no brinda resultados, entonces tienes que preguntarte si acaso no es tiempo de cambiarla."
Una copia del informe fue proporcionada al Times.
Tres de los firmantes latinoamericanos del informe, Gaviria y los ex presidentes Ernesto Zedillo, de México, y Fernando Henrique Cardoso, Brasil, hicieron recomendaciones similares hace dos años. Su punto de vista no logró cambiar el enfoque policial que domina las políticas de drogas en todo el mundo.
El conservador presidente mexicano, Felipe Calderón, ha convertido la guerra contra los carteles de la droga en un elemento central de su gobierno. Aunque el creciente número de homicidios ha provocado consternación pública en México, Calderón no da señales de dar marcha atrás antes de su mandato de seis años el próximo año. Una encuesta sobre temas de seguridad publicado el miércoles constató una amplia oposición a la legalización de las drogas en México.
El gobierno de Estados Unidos ha respaldado la represión mexicana proporcionándole equipos policiales, adiestramiento y palabras de apoyo del presidente Obama.
"Hacer más asequibles las drogas -como sugiere el informe- hará más difícil mantener sanas y seguras a nuestras comunidades", dijo Rafael Lemaitre, portavoz de la Oficina de Políticas Nacionales de Control de Drogas de la Casa Blanca.
Aunque el gobierno de Obama ha enfatizado su política de drogas basada en la "salud pública", los funcionarios rechazan severamente la legalización.
"Legalizar drogas peligrosas sería un profundo error, conducirá a más consumo y más consecuencias perniciosas", dijo este año el zar de las drogas Gil Kerlikowske.
Funcionarios de gobierno disputan la idea de que no se puede hacer nada para reducir la demanda de drogas en Estados Unidos. Un portavoz de la agencia antidrogas de la Casa Blanca dijo que en Estados Unidos el consumo alcanzó su punto máxime en 1979, cuando las encuestas mostraron que el catorce por ciento de los encuestados había usado drogas ilegales el mes previo. Ahora esa cifra se ha reducido al siete por ciento.
"Este no es solamente un problema policial", dijo Kerlikowske en febrero en la Universidad George Washington en Washington.
En su presupuesto de 2012, el gobierno destinó 1.7 billones de dólares para programas de prevención de drogas, un aumento del 7.9 por ciento con respecto al año anterior.
Funcionarios de gobierno han fomentado el uso de los tribunales de drogas donde los jueces pueden sentenciar a los infractores a seguir tratamientos y otras condenas alternativas de la prisión. La Casa Blanca también está trabajando para expandir sus programas de reingreso, que buscan reducir la tasa de reincidencia, ayudando a los cerca de 750 infractores por drogas liberados de prisión cada año a efectuar con más fluidez su transición hacia las comunidades.
Vanda Felbab-Brown, investigador de la Brookings Institution que ha estudiado la política de drogas de Estados Unidos, dijo que el gobierno de Obama ha llevado el tema en una "dirección considerablemente mejor". Sin embargo, agregó, "muchas cosas quedaron en el nivel de la estrategia y la retórica."
"Si Obama va a gastar su capital político en algo, no será la política de drogas", dijo Felbab-Brown, autor de ‘Shooting Up: Counterinsurgency and the War on Drugs’.
Gaviria, ex presidente de Colombia, dijo que vio signos de cambios de la opinión pública el año pasado, cuando los californianos votaron sobre una medida que habría legalizado la posesión de pequeñas cantidades de marihuana. Aunque la medida fue rechazada, "la gente está cambiando de opinión", dijo.
El nuevo informe dice que las políticas mundiales para limitar el acceso a las drogas, implementado hace cincuenta años cuando Naciones Unidas adoptó su ‘Convención Única sobre Drogas Narcóticas’, no han logrado reducir ni el suministro ni el consumo de drogas. El informe, que cita cifras proporcionadas por la organización internacional, dice que el consumo global de marihuana subió en más de un ocho por ciento; el de cocaína subió en un veintisiete por ciento entre 1998 y 2008.
El grupo citó una estimación de Naciones Unidas de que en el mundo hay 250 millones de personas que usan drogas, concluyendo que "simplemente no podemos tratarlos como si fueran criminales".
Se necesitan más opciones de tratamiento para adictos, dice el informe. Y argumenta que la detención y el encarcelamiento de "decenas de millones" de campesinos productores de drogas, correos y vendedores callejeros no han respondido a las necesidades económicas que empujan a muchos al tráfico.
La evaluación mencionó estudios de países como Portugal y Australia, que constataron que la despenalización del consumo y posesión de al menos algunas drogas no ha conducido a ningún aumento significativo del consumo.
Los miembros del grupo son el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Paul Volcker, los escritores Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, y Richard Branson, fundador del Virgin Group.
En México desde fines de 2006, cuando Calderón desplegó a las fuerzas armadas para utilizarlas en la lucha contra el crimen organizado, miles de personas han muerto en incidentes de violencia asociada a las drogas. La mayoría de las muertes ocurren en el contexto de las guerras territoriales entre carteles de la droga rivales.
El mes pasado, decenas de miles de personas se echaron a las calles de Ciudad de México para protestar contra la violencia y exigir el fin de la guerra contra las drogas. Empero, Calderón cree que sería irresponsable abandonar ahora.
Calderón criticó la moción de legalización en California, diciendo que socavaría la lucha de su gobierno contra el crimen. El presidente mexicano dijo que está abierto a oír opiniones divergentes sobre el problema, pero que sería "absurdo" considerar la legalización en México mientras los narcóticos sean prohibidos al norte de la frontera, donde una masiva demanda determina los precios y la rentabilidad del negocio de las drogas.
Otros analistas rechazan la idea de que la reducción de los beneficios del comercio de drogas mediante la legalización disminuiría la delincuencia en general, alegando que muchas bandas de traficantes violentos han ampliado sus actividades criminales, abarcando el secuestro extorsivo y la producción y venta de artículos falsificados.
[Ellingwood informó desde Ciudad de México y Bennett desde Washington.]
7 de junio de 2011
1 de junio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

defensoría penal no tiene autonomía


Defensora nacional se despide del cargo con críticas a poca autonomía del servicio. Paula Vial rindió su última cuenta anual luego de tres años al frente de la Defensoría Penal Pública (DPP). Fue nombrada en julio de 2008 y en febrero pasado, el gobierno le informó que no la renovará en el puesto.
[Claudio Leiva Cortés ] Santiago, Chile. La defensora nacional Paula Vial lamentó la falta de autonomía de su servicio con respecto al Gobierno. Esta falta de independencia –según dijo- es la principal desventaja en comparación con el Ministerio Público (fiscalías de Chile).
Paula Vial rindió este lunes su última cuenta anual luego de tres años al frente de la Defensoría Penal Pública (DPP). Fue nombrada en julio de 2008 y en febrero pasado, el gobierno le informó que no la renovará en el cargo.
La Defensoría Penal Pública es un servicio dotado de personalidad jurídica y patrimonio propio, pero está sometida a la supervigilancia del Presidente de la República a través del Ministerio de Justicia. En cambio, el Ministerio Público es completamente autónomo del gobierno.
En las tres cuentas públicas rendidas por Paula Vial, sólo la primera contó con la asistencia del fiscal nacional Sabas Chahuán. Además, este último personero tiene una duración en el cargo de ocho años.

Demasiadas Prisiones Preventivas
Vial, quien se alejará de la institución el próximo 4 de julio, también criticó la gran cantidad de prisiones preventivas que piden las fiscalías en contra de personas que, muchas veces, son liberadas por falta de méritos.
"Pedir siempre la cárcel sin hacer distingos y bajar los estándares de exigencia para esta afectación de derechos tan grave, provoca cada vez más un número mayor de errores. Mientras más personas encerradas por error, menos dignidad para nuestra sociedad", indicó.
Por lo mismo, llamó a hacer un esfuerzo mayor "por poner el acento en las alternativas a la cárcel para lograr mejores resultados rehabilitadores, con el fin de disminuir con el hacinamiento en las prisiones del país y terminar con la indignidad e inhumanidad en la que viven las personas condenadas".
Explicó que si bien en 2010 la prisión preventiva se aplicó a 18.437 personas (5,8% menos que en 2009), en los últimos cuatro años el número de afectados ha crecido en 26%.

Cifras Destacadas
En cuanto a las cifras más relevantes de 2010, Paula Vial destacó que tanto los abogados institucionales como aquellos licitados atendieron a 320.223 personas durante el año pasado, lo que implicó una baja de 1,1% respecto de los imputados ingresados en 2009.
Agregó que en 2010, un 67,6% de los procesos finalizaron por una salida alternativa o una sentencia condenatoria, las dos principales formas de término.
Asimismo, los delitos más recurrentes fueron las lesiones (19,7 %), los hurtos (12,1 por ciento), aquellos contra la libertad e intimidad de las personas (11,5 %) y los que contempla la Ley de Tránsito (9,7 %).
Finalmente, mencionó el constante esfuerzo de la DPP por mejorar en los distintos ámbitos especializados que ofrece a sus usuarios -defensa juvenil, defensa penitenciaria y defensa indígena- estimulando las particularidades técnicas o culturales de cada una de ellas.
7 de junio de 2011
6 de junio de 2011
©la nación

familiares de mapuches inician ayuno


Familiares de comuneros mapuches inician ayuno indefinido en Victoria. En una sala facilitada por la Universidad Arturo Prat, doce personas comenzaron con esta manifestación en respaldo a quienes están en huelga de hambre en hospital local.
[Juan Antipán] Victoria, Chile. Los familiares de los comuneros que se encuentran en huelga de hambre en el hospital de Victoria contarán con un espacio para realizar un ayuno indefinido en la Universidad Arturo Prat, luego que no se les permitiera instalarse en las afueras del centro asistencial.
El director del hospital, Joaquín Sanzana, dijo haber conversado con los familiares, a quienes les explicó que bajo esa condición no les podía permitir permanecer en el centro asistencial.
Los familiares habían solicitado la capilla del nosocomio para permanecer en ayuno.
El facultativo agregó que la Corte de Apelaciones acogió a tramitación el recurso interpuesto por el Servicio de Salud Araucanía Norte, en orden a poder intervenir la huelga y que probablemente la acción legal sea revisada durante la jornada del martes por el pleno del tribunal de alzada regional.
Natividad Llanquileo, parte del grupo de familiares, dijo que en la casa de estudios les facilitaron una sala en la que se encuentran unas doce personas, cuatro de las cuales, ella incluida, iniciaron este ayuno indefinido para "acompañarlos mientras ellos estén en la huelga".
Están ahora en ayuno, entre otros, Pamela Pezoa y Hernán Llaitul, esposa y hermano de Héctor Llaitul; Juan Raiman, mamá de José Huenuche; y Natividad Llanquileo, hermana de Ramón Llanquileo.
En las últimas horas, el arzobispo de Concepción, Fernando Chomali, se reunió con los presos en huelga de hambre y los familiares para interiorizarse de la marcha de la situación, pero sin tener propuestas concretas aún sobre el tema.
7 de junio de 2011
6 de junio de 2011
©la tercera

contra los testigos protegidos


Defensora nacional: "Hay que seguir dando la pelea contra testigos protegidos". Paula Vial insistió en sus críticas al juicio que condenó a los 4 mapuches en huelga de hambre. Por su parte, el presidente de la Suprema, Milton Juica, afirmó que Poder Judicial sólo acata las leyes aprobadas por el gobierno y Congreso.
[Claudio Leiva Cortés] Santiago, Chile. La defensora nacional Paula Vial, después de entregar su última cuenta pública anual, dijo este lunes que "hay que seguir dando la pelea" contra los testigos protegidos, porque "no prestigian nuestro Estado de Derecho".
Paula Vial, quien dejará el cargo el próximo 4 de julio, aseguró que este tipo de testigos lleva a condenas como la de los 4 comuneros mapuches que se encuentran en huelga de hambre.
"Hay que castigar los delitos, pero respetando los derechos y las garantías de todos, y los testigos sin rostro son baches en este camino", añadió la defensora, a quien el gobierno no la confirmó después de tres años en el cargo
"Una democracia como la nuestra no se enaltece cuando las condenas se basan en testigos NN, respecto de los cuales los defensores no podemos hacer nada para enfrentarlos", insistió Paula Vial.

Presidente de la Suprema
Por su parte, el presidente de la Corte Suprema, Milton Juica, dijo que si en el juicio contra los comuneros mapuches se utilizaron testigos protegidos, "al Poder Judicial sólo que le queda aceptar el procedimiento que la ley establece".
Añadió que "las críticas no son por el fallo mismo, sino que por el sistema, que establece una Ley Antiterrorista, una forma de procedimiento, y los jueces tiene que cumplir lo que el sistema".
Agregó que la Ley Antiterrorista y sus disposiciones son obra de los órganos colegisladores (gobierno y Congreso) y que "cambiar esa norma corresponde a otros actores y no al Poder judicial".

Campamento fuera de Hospital
En Victoria, en tanto, los familiares de los cuatro comuneros condenados se instalaron en carpas en el exterior del hospital y anunciaron la posibilidad de sumarse a la huelga de hambre.
Este lunes, los condenados Héctor Llaitul Carrillanca, Ramón Llanquileo Pilquiman, José Huenuche Reiman y Jonathan Huillical Méndez cumplieron 84 días sin consumir alimentos, en rechazo al juicio de Cañete.
El viernes, la Corte Suprema rebajos sus sentencias. Llaitul recibió un total de 14 años de cárcel, mientras que los otros tres fueron condenados a 8 años de presidio cada uno. Las condenas iniciales eran de 25 años para Llaitul y de 20 para el resto.
7 de junio de 2011
6 de junio de 2011
©la nación

presidente comete crimen por omisión


columna de lísperguer
Católicos pedirán al presidente Piñera que indulte a comuneros mapuches en huelga de hambre.

El dudoso fallo de la Corte Suprema, y los corcoveos previos del Ministerio Público, que ignoran no sólo los reclamos de los afectados sino además la intención manifiesta del gobierno, muestra la falta de liderazgo del presidente, que no es tomado en cuenta ni por sus partidarios, y el estado de indefensión de los chilenos frente a un poder judicial torcido e infiltrado por elementos de extrema derecha (los fanáticos ministros Segura y Ballesteros), que desde su introducción por el presidente Lagos, no han dejado de actuar protegiendo a criminales pinochetistas. La causa mapuche contra la ley antiterrorista es una causa de todos los chilenos que queremos recuperar el estado de derecho. La criminalización de la causa mapuche, y otras, puede conducir a actos irremediables. Quizá le divierta al presidente jugar con la vida de otros. Cuando mueran, ¿qué dirá? Este es un crimen por omisión, un asesinato múltiple en cámara lenta.
lísperguer

murió elmer ‘gerónimo' pratt


Ex Pantera Negra cuya condena por homicidio fue revocada.
[Robert J. López] Murió Elmer G. ‘Geronimo’ Pratt, ex líder del Partido Pantera Negra de Los Angeles cuya condena por homicidio de 1972 fue revocada después de que pasara veintisiete años en la cárcel por un crimen que dijo que no había cometido. Tenía 63 años.
Pratt, cuyo caso fue para muchos el símbolo de las injusticias raciales durante los turbulentos años sesenta, falleció el jueves en su casa en un pequeño pueblo de Tanzania, informó su madre, Virginia. No mencionó la causa de su muerte.
El caso de Pratt se convirtió en una causa célebre para toda una gama de partidarios, entre ellos funcionarios elegidos, activistas, Amnistía Internacional, clérigos y celebridades que creían que había sido víctima de un montaje de la policía de Los Angeles y del FBI debido a que era afroamericano y miembro de los radicales Panteras Negras. Pratt mantuvo que el FBI sabía que era inocente porque la agencia lo estaba vigilando en Oakland cuado se cometió el asesinato en Santa Monica.
"Geronimo era un líder fuerte", dijo al Times Stuart Hanlon, abogado de San Francisco que fue su defensor durante largo tiempo. "Fue atacado por esa razón."
Pratt fue detenido en 1970 y condenado dos años más tarde, en 1968, a prisión perpetua por el asesinato a balazos de Caroline Olsen y por causar lesiones graves a su marido, Kenneth, en un asalto que reportó dieciocho dólares. El caso fue revocado en 1997 por el juez del Tribunal Superior del condado de Orange que falló que los fiscales en el juicio de Pratt habían ocultado evidencias que podrían haber determinado su absolución.
Más tarde un juez federal aprobó una indemnización de 4.5 millones de dólares en el litigio de Pratt por encarcelamiento indebido y derechos civiles.
Pratt, que también era conocido como Geronimo Ji Jaga Pratt, nació el 13 de septiembre de 1947 en Morgan City, Los Angeles, una pequeña ciudad a dos horas de Nueva Orleans. El menor de siete hermanos, Pratt fue criado como católico por su madre y padre, que operaban un pequeño negocio de chatarra.
Crecer en un Sur segregado en el seno de una comunidad negra muy unida tuvo un profundo efecto sobre Pratt, contó más tarde a periodistas.
"Por un lado, la situación era muy racista", dijo en una entrevista con la revista Race and Class. "Por otro, eran muy íntegros y dignos y se sentía uno orgulloso de pertenecer a esta comunidad... Sus valores, y su ética del trabajo, proclamaban el respeto de todos."
Pratt se enroló voluntariamente en el Ejército y sirvió en la División Aerotransportada 82 en Vietnam, donde recibió dos Estrellas de Bronce, una Estrella de Plata y dos Corazones Púrpuras. Tras su licenciamiento, se mudó a Los Angeles en 1968 y se matriculó en la Universidad de California en Los Angeles. Cuando estudiaba, conoció a Alprentice ‘Bunchy’ Carter, nativo de Luisiana y temprano militante del Partido Pantera Negra que lo reclutó para la causa y lo bautizó como "Geronimo".
Pratt fue condenado por el atraco de 1968 después de una convincente declaración de Julius C. (Julio) Butler, un ex militantes de los Panteras Negras que contó a los miembros del jurado que Pratt comentó "la misión" con él antes de emprenderla y admitió más tarde haber asesinado a la pareja. Los archivos del gobierno muestran que Butler era, en ese entonces, un informante del FBI. Butler negó haber sido un informante.
Sin embargo, tres miembros del jurado que condenaron a Pratt dijeron que habrían votado por su absolución si hubieran sabido sobre la relación de Butler con el FBI.
Durante más de dos décadas, el equipo legal de Pratt -dirigido por Hanlon y el abogado de Los Angeles, Johnnie L. Cochran Jr.- se esforzó por obtener la libertad de Pratt. Cochran, que fue, antes de su muerte en 2005, un miembro clave del ‘Dream Team’ de O.J. Simpson, dijo que el caso de Pratt había sido el más importante de su carrera.
Tras su liberación de la Mule Creek State Prison en el condado de Amador, Pratt no abrigaba animosidad contra las autoridades que lo habían encarcelado, dijo Hanlon. "Estaba en paz consigo mismo", dijo el abogado.
A Pratt le sobreviven una hija, tres hijos, dos hermanas y dos hermanos.
7 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

quién fue aimé painé


Un libro desentraña la rara incógnita de Aimé Painé. En ‘Aimé Painé, la voz del pueblo mapuche’, la periodista y docente Cristina Rafanelli retrata a la cantante que nunca grabó un disco, pero que tiene una calle con su nombre en Puerto Madero y cuya imagen se encuentra en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada.
[Gloria Guerrero] Argentina. Cuando Aimé Painé murió, en 1987, tenía sólo 44 años. No llegó a conocer la bandera mapuche ni la Ley de Desarrollo Indígena 19.253, ambas instauradas recién en 1991. Nada supo de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Asamblea General de las Naciones Unidas (2007) ni tampoco de las huelgas de hambre de los militantes mapuches chilenos a quienes les fue aplicada la ley antiterrorista, ni de cada uno de los dramáticos conflictos que la comunidad enfrenta particularmente desde los años ’90, cuando vio perdidas sus tierras... una vez más. Tampoco imaginó Aimé que alguna vez habría una calle con su nombre –en un Puerto Madero igualmente inimaginable por entonces– ni mucho menos que su rostro iluminaría las paredes del Salón Mujeres Argentinas de la Casa de Gobierno a la par de los de Eva Perón, Juana Azurduy, Mariquita Sánchez de Thompson, Alfonsina Storni o Cecilia Grierson.
Painé, que nació el 23 de agosto de 1943 en Ingeniero Huergo, Río Negro, luchó más de la mitad de su corta vida por recuperar y promover la cultura de su pueblo, con una voz deliciosa que tanto cantó canciones como supo alzarse, desafiante, en foros internacionales y debates domésticos. Sin embargo, su nombre y su obra siguen siendo una rara incógnita para gran parte de los argentinos. Tal vez ‘Aimé Painé, la voz del pueblo mapuche’ (Biblos, 2011) ayude a acabar con esa ignorancia. Profundo trabajo de investigación de la periodista y docente Cristina Rafanelli –nacida porteña, radicada en Bariloche–, este libro le demandó a su autora casi veinte años de investigación en los que recogió testimonios y rastreó fuentes. Luego de eso, Rafanelli –quien conoció a Painé a fines de 1979– precisó otros diez para conseguir una editorial que quisiera publicar su trabajo. "¡Pero si los mapuches no compran libros...!", debió escuchar la autora alguna vez. "El valor de Aimé Painé –dice Rafanelli, de visita en Buenos Aires para la presentación– no sólo fue pararse frente a un micrófono y cantar. Ella dijo que su canto era una excusa: una excusa para difundir la cultura de su pueblo."

¿Cómo una artista que jamás grabó un disco y que murió joven, con casi nula difusión en la Capital, llegó a tener una repercusión –tardía, pero aun así enorme– que alcanza hasta la Casa de Gobierno?
Una de las magias de Aimé Painé fue ser "la primera". Cuando fue invitada a almorzar al programa de Mirtha Legrand, en plena dictadura, su presencia resultó un impacto: apareció vestida a la usanza de las mujeres antiguas de su comunidad, con toda la platería, y empezó a hablar y a contar... ¡y los teléfonos explotaron! Debemos entender el contexto histórico: además de la dictadura argentina, por entonces estaba también la chilena; los mapuches solían ocultar su raíz y no se asumían como tales, por miedo a la discriminación. ¡Y Aimé apareció a la mesa de Mirtha ataviada como una mapuche, exhibiendo lo maravillosa que era su cultura! Hizo camino, a machetazos. No grabó nunca, es cierto, pero cantaba por todo el país, en todo lugar que la recibiera. Cada quien que la vio alguna vez la recuerda; a cada quien que la vio, le pegó, porque era absolutamente carismática, un ser especial. Ella no sólo pasaba la tradición: explicaba su cultura. Sus recitales, a medida de que ella iba investigando a las abuelas, terminaban siendo, casi, clases de antropología: "¿Por qué hacen esto las abuelas?", proponía. Y entonces contaba alguna anécdota. Primero, traducía: "Este canto se hace a la salida del sol, significa lo siguiente...", y después, recién entonces, cantaba.

¿Quiénes son las abuelas?
Ellas son una de las cosas más admirables del pueblo mapuche. Nosotros vivimos en una sociedad que margina, que mete en geriátricos a sus padres y trata mal a la gente grande, pero para el pueblo mapuche las abuelas son quienes llevan la sabiduría; la mapuche es una cultura oral, y son las abuelas las que la guardan en su memoria. También los abuelos, claro, pero mayormente las mujeres: después de la derrota que significó la Conquista del Desierto, fueron sólo ellas quienes pudieron recordar cómo vivía su pueblo y mantener vivos sus conocimientos. Por eso es tan importante toda la documentación de las abuelas, porque, si no, todo se pierde. Aimé decía: "¡Qué pasa, las abuelas se están muriendo!". Y, sí, las abuelas se van muriendo, aunque por cierto son muy longevas; hay algunas que han vivido 120 años y guardaban una sabiduría increíble. Pude conocer a Rosa Cañicul, por ejemplo: su abuelo era machi. Por lo general las machis –las curanderas, las sabias– son mujeres. Los mapuches valoran el matriarcado y a la mujer; es más: los hijos solían llevar el apellido de sus madres, y no el de sus padres.

A Aimé Painé le pasó otra cosa. Su madre, hija de tehuelches, abandonó a su esposo mapuche y a toda su descendencia y Aimé, a los 3, fue separada de su comunidad porque su papá, solo y necesitado de trabajar, no podía hacerse cargo de tantos críos. Fue enviada, con cero conciencia de sus orígenes, a un orfanato-colegio de monjas en Mar del Plata, donde su voz privilegiada encontró muy pronto un lugar en el coro de canto gregoriano. Un día, el próspero abogado y autor teatral Héctor Llan de Rosos y su esposa, quienes buscaban adoptar, recorrieron con su mirada la filita de lindas niñas rubias y perfumadas que les habían expuesto. De pronto, el hombre escuchó, al fondo del pasillo, el canto de una nena. "¿De quién es esa voz?", dijo. "Tráiganmela."
Ella tenía 7 años y todavía era Olga Elisa; allí, el primer pliegue de la historia. "Fue una niña educada en lo mejor de lo mejor", cuenta Rafanelli. "Una princesa, criada en el lujo. Y empezó a investigar, y empezó a leer..." Terminados sus estudios en Mar del Plata, Painé se mudó a Buenos Aires, sola; se recibió de experta en belleza y peinados, tejió y pintó, y cantó durante muchos años en el Coro Polifónico Nacional. Al final, se enteró. "Cuando muchos años más tarde escuché cantar a las abuelas mapuches –contó una vez Aimé–, ahí me di cuenta de por qué me había gustado tanto el canto gregoriano."
"No es que cuando conoció lo mapuche, entonces le gustó el gregoriano que había cantado en su infancia en el orfanato: fue al revés", cuenta Rafanelli. "Como si se tratara de la otra memoria de la que habla (el psicólogo Carl Gustav) Jung... Aimé conocía de memoria aquellos cantos gregorianos y muchísimo después, cuando escuchó a las abuelas, se dijo: ‘Claro, esta otra memoria, la memoria de mi casa, era la que me hizo disfrutar del canto gregoriano que cantaba cuando era niña...’." Tuvo que volver para atrás. Empezar de nuevo. Y armar el rompecabezas.

Quien imaginara en ella a una "ingenua indiecita" se tropezó con una mujer instruida y combativa que escaneó medio continente con su canto e investigaciones antropológicas, viajó a Ginebra para participar en sesiones de la Subcomisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y terminó dando entrevistas para la BBC de Londres.
Tal cual: ninguna "indiecita". Aimé era muy fuerte en sus convicciones, bajaba línea a cada rato. Defendía a muerte el camaruco, la ceremonia sagrada de los mapuches: no quería que participaran blancos ni que se utilizara turísticamente, y era muy dura al respecto. Otros –muchos– le decían: "¿Pero por qué no canta usted ‘Valderrama’?"; como trabajo, le habría sido mucho más fácil hacer otro tipo de folklore más allá del mapuche y, sin embargo, ella: "No, y no, y no". Era así de testaruda. Cuando la invitaron a Europa, además, pudo reunirse con muchos de los exiliados de las dictaduras chilena y argentina. Pero siempre que hablaba acerca de los horrores de la Campaña del Desierto terminaba pidiendo que sus hermanos no pusieran el acento en el odio y el resentimiento; explicaba que la revolución, ahora, tenía que ser cultural: "El blanco no nos respeta porque no nos conoce", decía. Y otra de las cosas muy valiosas que hizo –su obra quedó trunca por su muerte, pero creo que era el camino que se había trazado– fue recorrer todo el Norte. Aimé había empezado a visitar a los tobas, a los guaraníes, a los wichis, y a contarles: "En el Sur están los mapuches, los tehuelches, los hermanos de ustedes, y esto es lo que hacen". Les mostraba a los indígenas del Norte lo que hacían los indígenas en el Sur, pero a la vez se nutría de toda la cultura del Norte y, cuando regresaba al Sur, les mostraba a los mapuches lo que se hacía en el Norte. Creo que Aimé Painé habría terminado siendo una cantante étnica argentina, en el sentido más abarcador del término. Siempre decía que quería hermanar a todos los pueblos originarios; investigaba sus historias y era increíble cómo situaba geográficamente a cada pueblo, dónde estaban, qué hacían. Por eso es tan inmensamente valorada por los antropólogos. Creo que hoy Aimé, probablemente, estaría viajando a la Bolivia de Evo, a la Venezuela de Chávez o al Perú de Humala, y difundiendo en toda la América latina la cultura de los pueblos originarios argentinos.

En septiembre de 1987 Painé murió a causa de una hemorragia cerebral en Asunción, Paraguay, durante uno de aquellos viajes. "Yo no puedo trabajar con el detalle y la calma que me gustaría –había dicho–, porque las abuelas se mueren, simplemente. Y no hay muchos todavía que hagan lo que yo hago; y si yo me muero, ¿quién seguirá mi camino?"

¿Quiénes siguen ese camino?
Sin dudas, la actriz Luisa Calcumil; ambas se conocieron durante la filmación de Gerónima (Raúl Tosso, 1985), una película que ganó muchos premios. Luisa también canta, y sigue los pasos de Aimé. Otra gran artista es Beatriz Pichi Malen, y hay algunos cantantes más. Pero Aimé fue la primera.

"Ojalá las palabras pudieran expresar lo que Aimé emanaba", escribió León Gieco en la contratapa del libro: "Belleza, seriedad, dulzura y convicción en la búsqueda de sus raíces". Desafortunadamente, como ya se dijo, no hay discos de Aimé Painé. "No hay cómo escucharla", confirma Rafanelli. "Existe un CD que hace un par de años editó la Legislatura de Río Negro, pero está juntando polvo en las bibliotecas. Deberían reeditarlo; quizás este libro sirva para que Aimé salga del olvido. Y valdrá la pena. ¿Sabe por qué todos la aman tanto? Porque de golpe toda una cultura, toda una raza que fue tan discriminada, tan vapuleada, tan maltratada, encontró a una persona que le habló de lo hermosos que son, y le devolvió su dignidad. ‘Ustedes tienen que sentirse orgullosos de su sangre mapuche’, les decía Aimé. Después de tantos años de: ‘¡Vos sos un indio de mierda!’, Aimé les dijo: ‘Vos sos hermoso. Vos valés’".
Sobre la calle Aimé Painé, en Puerto Madero, hoy se ofrecen para la venta o alquiler departamentos chiquititos (177 metros cuadrados) y otros, claro, más amplios. Sobre la calle Aimé Painé, una gran variedad de restaurantes incluye uno cuyo chef, según su página web, "estudió cocina en Francia y da vida a sus recuerdos de infancia con recetas clásicas". Es una linda calle, en serio.
"A mí me fastidia mucho escuchar que alguien dice que la cultura del mapuche es una cultura en extinción", le explicó Aimé al narrador Leopoldo Brizuela. "Más allá de que sea cierto o no. ¡Qué rápidos somos a veces para decir que algo desapareció! Y qué lentos para preguntarnos por qué. La tristeza del pueblo mapuche, mi tristeza, es parte de mi identidad... y de la identidad del país. Porque el país lo formamos todos, ¿eh? Los ricos y los pobres, los blancos y los indios. Aunque los blancos ricos, en general, se lo olviden."
6 de junio de 2011
©página 12