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más testigos complican a zitelli


El caso del ex capellán de la Unidad Regional II durante la dictadura. Fiscales de la Unidad de Asistencia para causas por violaciones a los Derechos Humanos, pretenden que el sacerdote declare por los delitos de asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos, en el marco de la causa Feced.
[José Maggi] Argentina. El juez federal Marcelo Bailaque recibió un nuevo pedido de dos fiscales para que ordene el llamado a declaración indagatoria de Eugenio Segundo Zitelli, el ex capellán de la Unidad Regional II durante la ùltima dictadura. Se trata de los fiscales Gonzalo Stara y Mario Gambacorta a cargo de la Unidad de Asistencia para causas por violaciones a los Derechos Humanos, quienes pretenden que declare por los delitos de asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos, en el marco de la causa "Feced, Agustín y Otros s/ homicidio, violación y torturas", expte. N? 130/04, esta vez, por los hechos que damnificaron a Mónica Cattoni y Eduardo BracacciniI. El pedido fiscal surge a partir de que UMANO y Familiares de detenidos desaparecidos por razones políticas Rosario, ofrecieran el testimonio de Mónica y Jorge Cattoni y Gladis Bonafede.
Del testimonio de ésta última, surge que cuando detienen a su hijo en julio de 1977, ella supo por su sobrino que Eduardo estaba en Jefatura. Dijo también que, por medio de un matrimonio conocido de ellos y conocido también de Zitelli, consiguieron una entrevista con éste. Que entraron por la puerta de Jefatura, se entrevistaron con Zitelli quien les dijo: "los presos políticos no figuran en guía, voy a intentar hablarlo pero no me pida de sacarlo". Agregó que Zitelli estaba vestido con un traje gris oscuro y el típico cuello de cura; y los atendió en un escritorio donde estaba él solo. Contó que ella se fue algo tranquila porque hasta ese momento creía que él era un buen hombre y que, como era de Casilda, la iba a ayudar.
Del testimonio prestado por Mónica Cattoni surge que la nombrada junto con su esposo, Néstor Caraballo fue privada de su libertad entre navidad y año nuevo del año 1976. Luego, fueron llevados a la Jefatura, donde permanecieron cautivos hasta el 17 o 18 de enero de 1977. Durante su cautiverio, fue sometida a varios interrogatorios, en los primeros diez días. Estando allí, escuchó cuando torturaban a otras chicas presas. Estuvo primero en la escalera, luego en una habitación donde dormían, que estaba cerca del lugar donde torturaban; incluso un día la hicieron bajar y la hicieron cocinar. Dijo que muchas de las personas detenidas estaban golpeadas, torturadas, violadas. Contó que, junto con ella, estaban detenidas María Inés Luchetti, Marisol Pérez, una chica de apellido Hernández, otra de nombre Alicia embarazada de pocos meses y su pareja. También estaba con ella una señora que tenía cuatro hijos, con acento español, cree que le decían "Pili", a quien torturaron mucho. Que también estaba la suegra de María Inés Luchetti, violada y golpeada. Recordó también la testigo que un día escuchó que uno de los policías gritaba el nombre de Darío Castagnani a quien conocía de Casilda , que le decía: "tenés visitas". Esas visitas eran un primo de Mónica Catoni, lo que ella supo luego porque se lo contaron. Este primo suyo habló con Castagnani, quien le dijo que había hablado con Zitelli durante su detención. En relación al personal del SI, pudo escuchar los apodos de "el ciego", "el cura", "archi", "el sargento" o pelado", "ronco", "Rommel", "Darío", "monito", "Beto", "lagarto", "Diego", "kunfu", "kunfito", "Managua", "pirincha", "kuriaqui", "bruja", "Toni", "japonés".
La testigo aseguró que en los días en que estuvo detenida, "vió al cura Zitelli, ya que a pesar de estar tirada en el piso y vendada, algo podía ver". De igual modo agregó que "frente al lugar donde estaba sentada, pasaban los guardias y que por ahí vio pasar al sacerdote, al que reconoció porque ella era de Casilda, y su mamá era docente de un sobrino de Zitelli, quien además solía participar en fiestas religiosas en esa ciudad.
Mónica dijo también que si bien no podrìa asegurarlo creyó ver a Zitelli con sotana, y que recordaba otra vez que este había ido a observar el lugar donde estaba, tras lo cual le dijo a un familiar de su suegro que era el contacto que tenían con el sacerdote que ella estaba viva y que tenía puesta una pollera roja lo que dio a sus familiares cierta tranquilidad porque efectivamente ella tenía una prenda similar al momento de su detención . También cree que escuchó varias veces a Zitelli hablando con Feced; agregó que, en esa ocasión, le reconoció claramente la voz a este último. Además, contó que Zitelli, en una entrevista ya en democracia, reconoció que le daba consejos a Feced. Los dichos son corroborados por su hermano Jorge Cattoni, Contó que, cuando detuvieron a su hermana, fue con el ex suegro de ella a ver a Zitelli, alrededor de las 9 de la mañana del día siguiente a la detención. Le contaron lo que había pasado la noche anterior, y Zitelli confirmó que la noche anterior había habido varios operativos con muertos y heridos, que, si bien él todavía no había ido a Jefatura, sabía de las detenciones. Zitelli les dijo que tenían que hablar con quien había estado a cargo de los operativos, Guzmán Alfaro, pero les recomendó que vaya sólo el suegro de Mónica porque, como Jorge era joven, había riesgo de que lo dejaran detenido. Les recomendó que fueran a la tarde porque, como habían tenido mucho trabajo, posiblemente Guzmán descansara una buena parte del día. Les relató minuciosamente el camino que tenían que recorrer dentro de la Jefatura para encontrar a Guzmán Alfaro. Contó que, a las 18 hs. de ese día, Eduardo Caraballo fue a Jefatura, ingresó, siguió el camino que le indicó Zitelli y golpeó la puerta. Allí se encontró con Guzmán Alfaro y le intentó explicar que Mónica y Néstor no tenían nada que ver, que habían sido detenidos por error. Este hombre lo escuchó pero no le contestó nada. Durante esos 18 días de detención de Mónica, su hermano sólo recuerda que el pariente de Eduardo Caraballo que fue quien les permitió contactar a Zitelli les contó en algún momento que Zitelli le había dicho que había visto a Mónica y que ella tenía puesta una pollera roja.
Pero además, sostiene la fiscalía, de las indicaciones concretas que han efectuado los testigos respecto de otros imputados de esta causas, surge que todos ellos, conformaban un equipo, un "grupo de tareas" que, cumpliendo distintas funciones, perseguían el mismo fin, que no era otro que llevar adelante el plan sistemático de represión ilegal en nuestra zona.
Este ha sido, por otra parte, el criterio de imputación propuesto por el Fiscal del juicio "Díaz Bessone" ante el TOF 2, Gonzalo Stara, al ampliar la acusación de los imputados, que se resolverá el martes próximo.
Por ello, se solicitó también y por los hechos que damnificaron a Cattoni y a Braccacini la indagatoria de José Rubén Lofiego, Mario Alfredo Marcote; José Carlos Antonio ScortecchiniI; Ramón Rito Vergara; Lucio César Nast; Ramón Telmo Alcides Ibarra; Julio Héctor Fermoselle; Diego Portillo; Ernesto Vallejo; Antonio Tuttolomondo; Carlos Ulpiano Altamirano, Ramón Telmo Alcides Ibarra, Ovidio Marcelo Olazagoitia, Pedro Travagliante, Eduardo Dugour, César Heriberto Peralta, Héctor Oscar Gianola; Daniel González.
5 de junio de 2011
©rosario 12

que se haga justicia


Eso anhela Idalí Garcerá, mamá de uno de los llamados ’falsos positivos’ de Soacha. Ella ha visto cómo pasan los años sin que la justicia obre. Entretanto, víctimas del crimen de Tame (Arauca) temen que en sus procesos el tiempo también avance sin que paguen los culpables.
Colombia. "Al flaco se lo llevaron el 23, llegó a Ocaña (Norte de Santander) el 24 y lo mataron el 25". Idalí Garcerá resume en esos tres días (23, 24 y 25 de agosto del 2008) lo que hoy, después de más de dos años, le sigue quebrantando la voz: la desaparición y muerte de su hijo Diego Alberto Tamayo Garcerá, reportado el 25 de agosto de ese mismo año como dado de baja en un combate por la brigada móvil número 5 del Ejército. Idalí es una de las 17 llamadas ‘madres de Soacha’ y su hijo uno de los más de 2.000 jóvenes que han muerto en Colombia víctimas de ejecuciones extrajudiciales.
Idalí nunca había pisado un juzgado, no sabía nada de derecho y mucho menos se había visto cara a cara con un presidente de la República. Pero cuando estalló el escándalo de ‘los falsos positivos’ todo cambió. Le tocó acostumbrarse a vivir sola y a hablar de su único hijo en pasado, empezó a salir en los medios, tuvo un encuentro con el expresidente Álvaro Uribe y se fue familiarizando poco a poco con términos para ella totalmente ajenos y propios del aparato judicial.
Hoy, después de más de dos años, ya sin encuentros con mandatarios ni apariciones mediáticas, Idalí sigue lidiando con todo lo que implica el proceso judicial en el caso de su hijo. Audiencias, abogados, juzgados. Y no avanza. Aún no se ha cumplido la audiencia preparatoria. De los 16 procesados en el caso de su hijo por los delitos de desaparición forzada, homicidio en persona protegida, concierto para delinquir, solo hay uno detenido.
¿Qué ha pasado? "Excusas. Que la defensa de alguno está enfermo, que alguien no asiste a la audiencia y toca cancelarla. Y así llevo casi tres años", cuenta Idalí. El abogado que la representa, Sebastián Escobar, lo afirma. Solamente en la etapa que comprende la audiencia preparatoria ya han pasado once meses.
"Desde el inicio hay prácticas dilatorias, se ha abusado de los medios legítimos que ha tenido la defensa. Uno de los retrasos que más se ha sentido fue cuando, por ejemplo, se controvirtió la competencia de la justicia ordinaria en estos casos (que involucran a miembros de las fuerzas militares) y mientras el Consejo Superior de la Judicatura definía dicha competencia pasaron varios meses". dice el abogado, quien agrega que eso no ha sido lo único. "También cancelan audiencias a última hora, cambian de defensa y eso prolonga los procesos mientras ese que llegó nuevo estudia el caso".
Y ahora han pedido que se unan dos procesos (conexidad), lo que para las víctimas es lesivo porque significa un nuevo retraso. ¿Hasta cuándo? "No me quiero morir sin ver que se hizo justicia", dice Idalí, a quien ya lo que menos le importa es que tenga que pasar días enteros en una audiencia y gastar plata en su traslado de Soacha a Bogotá.
Ella solo quiere que ya termine esta lucha. "Nunca voy a sanarme ni olvidar lo que le pasó a mi hijo, pero ya quiero que se acabe esto". Está cansada. Ella, las otras mamás y sus abogados. No es fácil llevar un caso en el que de la otra parte se valen de cualquier cosa para prolongarlo.
"Que unan procesos significa volver a debates que ya estaban precluidos. Ya se había agotado todo lo que tiene que ver con el descubrimiento de elementos probatorios, ahora el Fiscal estaría obligado a hacer un nuevo descubrimiento de pruebas. Pero además ambos procesos son complejos. Más de 500 pruebas, 100 testigos... en total dan más de 1.200 elementos probatorios".
Por eso, la opción de llevar el caso a instancias internacionales no está descartada. "Llevamos casi tres años y no vamos ni en la mitad del proceso. Esto es exagerado, mucho más de lo razonable, estamos valorando estrategias jurídicas en instancias internacionales" dice el abogado y representante de Idalí, la mamá de Diego.
De los casos de Soacha, tan sonados en su momento, pero que parecen tan olvidados ahora, solo uno ha avanzado. Este viernes una juez de Bucaramanga halló culpables a ocho uniformados por la muerte de Andrés Pesca Olaya y Eduardo Garzón Páez. La condena se dará a conocer en las próximas semanas.
Los demás casos están apenas en audiencias preparatorias. Y como el tiempo pasó, de los 60 uniformados que en el año 2009 fueron detenidos por estos hechos solo cinco permanecen tras las rejas. Los otros fueron dejados en libertad por vencimiento de términos.
"¿Cómo no voy a estar triste?", se pregunta la señora Idalí, quien ya no sabe a quién pedirle ayuda. "Ojalá se nos acabe esta incertidumbre, que se haga justicia, que se sepa quién estuvo realmente detrás de la muerte de nuestros hijos. Hay familias que no han empezado audiencias. ¿Cómo es posible?".
 
Crimen de Arauca
Y mientras las ‘madres de Soacha’ esperan que sus procesos por fin avancen, el pesimismo empieza a reinar en otro caso que también involucra a uniformados. Se trata del que se adelanta contra el subteniente Raúl Muñoz Linares por la violación el 2 de octubre del 2010 de un niña de 13 años en Tame (Arauca) y el crimen de tres hermanos que fueron encontrados en una fosa común el mismo mes y en el misma zona.
No es para menos. Olga Silva, abogada de la ONG Humanidad Vigente, representante de las víctimas en el proceso, dice que hay temor. "No lo solo porque las maniobras dilatorias que ha usado la defensa puede llevar a la libertad del subteniente Muñoz Linares por vencimiento de términos, sino que también puede afectar el recaudo de elementos probatorios. Si pasa uno o dos años se pueden perder", asegura.
No solo lo dice ella. El fiscal que lleva el caso, Víctor Julio Lozano, aseguró, durante el inicio de la audiencia preparatoria suspendida el pasado viernes, que los diferentes abogados defensores del militar han incurrido en irregularidades y dilaciones como una "estrategia defensiva clara, perfilada y definida".
La Procuradora delegada para este mismo proceso, Luisa Velásquez, aseguró que "no es casual la estrategia" y que había "un sin sabor de dilación".
Lo último que ocurrió en este caso fue la solicitud de nulidad de la audiencia preparatoria por parte de la nueva defensa del subteniente Muñoz. La petición se dio luego de haber sido aplazada varias veces debido a cambio de abogados en la defensa de Muñoz y de tener que haber sido trasladado el caso a Bogotá después de la muerte de la jueza Constanza Gaona en Saravena (Arauca).
Ahora está en manos del Tribunal Superior de Bogotá definir si se anula o no. La decisión puede tardar entre uno y tres meses. En este caso podría haber vencimiento de términos. El subteniente Raúl Muñoz Linares podría quedar en libertad.
Sobre estas dilaciones en la justicia en casos que tienen que ver con uniformados y de las que se ha hablado tanto recientemente, la fiscal Viviane Morales se pronunció. En una carta dirigida al presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Angelino Lizcano Rivera, la fiscal Viviane Morales pidió que se investigue las constantes dilaciones de las que han sido objeto procesos como los ’falsos positivos’ y el asesinato de los niños de Arauca.
En respuesta a esa carta, el magistrado Lizcano pidió a la Fiscalía que puntualice los hechos. "Referente a la compulsa de copias aludidas en su comunicación, me permito informarle que las mismas se tramitarán bajo los parámetros establecidos en la ley, sin embargo, ante la falta de precisión en la información suministrada y con el fin de aplicar los correctivos a que hubiere lugar, se reitera, se hace necesario conocer los números de procesos y despachos judiciales, en donde acaecieron las mismas", señaló a través de un comunicado.
Entretanto, la Defensoría Militar (Demil) también se manifestó y pidió precisión. A través de un comunicado de prensa firmado por su director, Jean Carlo Mejía Azuero, pidió que la Fiscalía puntualice con nombres, fechas y demás datos relevantes, "los graves y generalizados señalamientos que realiza la cabeza más visible del ente acusador".
El escrito señaló además que existe un irrestricto respeto de nuestra parte frente a las palabras de la señora fiscal, pero "rechazamos tajantemente el manejo mediático y la falta de oportunidad previa para garantizar nuestro derecho a la réplica, y de contera los derechos fundamentales de todos nuestros abogados y abogadas".
Sobre el crimen de los niños de Arauca aseguró que se ejerció la defensa "en un ambiente adverso, propio de un conflicto popular prolongado hasta finales del mes de mayo, cuando se decidió que no se podía continuar con dicho encargo habida cuenta de que se había cometido un error en la interpretación de los estatutos". Y aclaró que la nulidad y la apelación presentada en la última audiencia la efectuó el abogado de confianza de Muñoz y no la Demil.
Jean Carlo Mejía Azuero, director de Demil, en diálogo con Semana.com, señaló que él como nuevo director de la Defensa Militar había revisado los estatutos y encontró que no se cumplían algunos para continuar con la defensa del subteniente.
"No se pueden defender delitos sexuales ni hechos que no estén relacionados con el servicio", aseguró Mejía Azuero a Semana.com. Sin embargo, agregó, estarán ejerciendo veeduría para que se le garanticen sus derechos.
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©semana

las varias muertes de allende


Allende, el hombre que murió varias veces. Un suicidio, un tiro de gracia y un asesinato. El reportaje de Informe Especial (TVN) puso, una vez más, la muerte del ex presidente en el centro de la agenda pública.
Santiago, Chile. Martes 11 de septiembre de 1973, Morandé 80, Palacio de La Moneda, 18:30 horas. Un grupo de soldados y bomberos saca en camilla al ex presidente Salvador Allende, que cuatro horas antes, fue encontrado muerto con el cráneo destrozado en el Salón Independencia de la casa de gobierno. A las 14:38 el jefe de las tropas de asalto del Ejército, general de brigada Javier Palacios Rhumann, comunica a sus superiores que la causa de la muerte ha sido suicidio.
Esta versión, abalada por casi la totalidad de los testigos, la familia, y la historiografía, ha sido puesta en duda en las últimas semanas. "Informe Especial" de TVN levantó una tesis sobre la existencia de un impacto de bala a corta distancia, anterior al que le provocó la muerte.
El debate sobre la muerte de Allende, siempre presente, una vez más copó la agenda: Aquí un repaso de todo lo que se ha dicho del disparo (o los disparos) más polémicos de la historia republicana chilena del siglo XX.

La Historia Oficial
Esta versión tiene nombre y apellido: Patricio Gijón Klein, médico de la Presidencia y es más o menos así.
Poco antes de las 14 horas de ese martes 11, Allende ordena la rendición de los combatientes de Palacio. En la escalera que baja al primer piso, de camino a la puerta de Morandé 80, se forma una fila. El presidente ha dicho que irá al final: "Dejen las armas y bajen, yo iré al último", dice, al tiempo que se despide de cada uno. Al hacerlo comienza a subir por la escalera.
Gijón, que estaba en el primer piso, decide volver y recuperar la máscara antigas que utilizó en la jornada para dársela a su hijo. En el momento que se encuentra frente del Salón Independencia, oye un disparo y entra.
En ese instante ve la contorción del cuerpo del presidente hacia arriba, que acaba de dispararse con el fusil AK-47 que le regaló Fidel Castro. Gijón se acerca, toma el arma, la deja a un costado, y constata la muerte de Allende. Está solo.
En eso el intendente de Palacio, Enrique Huerta y el detective David Garrido, se asoman. Huerta, al ver la escena, grita: "El presidente ha muerto, viva Chile mierda, viva Allende". Después toma el arma y se apresta a seguir disparando, hasta que el jefe de Contrainteligencia del Partido Socialista, Ricardo Pincheira, se la arrebata.
Al conocer la noticia, el subsecretario general de gobierno, Arsenio Poupin, saca un revólver e intenta suicidarse, otros se lo impiden.
A los pocos minutos llegan los militares, el general Palacios entra al Salón donde están el cuerpo de Allende y el doctor Gijón. Lo interroga y entrega la versión del suicidio a sus superiores.

Las Dudas: el Suicidio Asistido
Sin embargo hay varios testimonios, que si bien no cuestionan la teoría del suicidio si ponen en duda el contexto en que se habría realizado.
Por lo pronto, esta versión de los hechos indica que, a aparte de Gijón, existieron más testigos de la muerte de Allende. Por la puerta entreabierta del Salón Independencia habrían visto el desenlace los doctores Arturo Jirón (ex ministro de Salud) y José Quiroga, además de Huerta, Poupin y Eduardo Paredes (ex director de Investigaciones).
En esta línea hay una interpretación, sostenida por el periodista Camilo Taufic, que habla de que Allende habría tenido un suicidio "asistido".
Esto se basa en el pedido que Allende le hizo a su médico Danilo Bartulín: "Si quedo herido, pégame un tiro".
Taufic sostiene que Allende intentó suicidarse con un disparo de arma corta en la sien. Sin embrago el Presidente habría fallado ya que habría preferido, en el último momento, dispararse en el rostro.
Enrique Huerta, según Taufic, habría cumplido la misión de dar el tiro de gracia.

¿Se Suicidó con el Fusil de Fidel Castro?
También se sospecha que el Salón Independencia haya sido el escenario de los disparos, dado que el cuerpo de Allende fue encontrado en un sillón con las piernas estiradas y rígidas, algo imposible si estaba sentado en él a la hora de suicidarse. Taufic ha dicho que el suicidio bien pudo ser en su oficina o en la de su secretario privado, Osvaldo Puccio, contiguo al Salón y que después fue arrastrado ahí.
La versión del suicidio solitario habría nacido del general Palacios, quien habría convencido a los médicos de Allende (que tras el golpe no fueron detenidos y que pudieron irse a sus hogares tranquilamente) de apoyar la idea ya que así se "cuidaba" la imagen de Allende.
En este contexto hay dudas sobre si el fusil AK-47, regalo de Fidel Castro, fue utilizado para el suicido. Hay una versión que sostiene que éste nunca estuvo en La Moneda ese 11 de septiembre y que Allende habría utilizado uno similar.
Según esta teoría el arma que mostraron los militares a la prensa no era el original, ya que la leyenda "A Salvador, de su compañero de armas. Fidel Castro", nunca estuvo en una placa insertada en la culata (tal como se mostró) sino escrita en la correa del fusil- ametralladora.
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©la nación

el magnicidio de frei montalva


Benedicto Castillo: "Nadie es propietario de las figuras, sea Frei o Allende". El autor del libro ‘Magnicidio’ relata las oscuras maniobras médicas y militares que rodearon la muerte de Eduardo Frei Montalva.
[Carmen Sepúlveda] Chile. Fueron 150 las fuentes consultadas, 3 años de investigación en solitario. ¿Alguna presión? Ninguna, salvo que le robaron su computador que contenía documentos inéditos del caso, más el archivo de un libro con 150 páginas donde contaba la historia de una mujer de clase alta asesinada en la década del ’80.
Después de este asalto, el periodista Benedicto Castillo aprendió la lección: guarda sus archivos importantes en una caja de seguridad de un banco.
Castillo, autor de ‘Magnicidio’, libro que cuenta el horrible plan que asesinó al ex presidente Eduardo Frei Montalva, lanzó este lunes 30 de mayo su publicación bajo el sello editorial Mare Nostrum.
¿Escalofriante el relato? Obvio que sí, una historia que por más veces que se lea o se escuche nunca es suficiente para entender el nivel de crueldad e impunidad de los culpables.
De acuerdo con la investigación periodística, el atentado ocurrió en el quirófano N°1 de la Clínica Santa María, durante la segunda cirugía que practicaron a Frei Montalva 4 médicos militares, 2 de ellos agentes de Inteligencia.
El ex presidente había ingresado a la clínica el 18 de noviembre de 1981 a realizarse una operación casi rutinaria de "esofagitis de reflujo". Nunca se recuperó y falleció el 22 de enero de 1982.
El texto incluye la ficha médica -documento inédito de enorme valor histórico- que revela desgarradores episodios del vía crucis de Frei Montalva y la infructuosa lucha de numerosos médicos chilenos y extranjeros que se unieron para combatir infructuosamente los terribles y demoledores efectos de las sustancias venenosas que inocularon al principal líder opositor a la dictadura.
El plan, urdido y ejecutado por altos oficiales de la Central Nacional de Informaciones (CNI) y a la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), fue ejecutado en el marco del accionar de las "brigadas del infierno" -denominadas "Lautaro", "Purén", "Mulchén, "Avispa", "Brigada Político-Sindical", y otras- formadas por la dictadura para eliminar experimentalmente a disidentes políticos.
Benedicto Castillo asegura que la muerte de Frei Montalva fue gestada al más alto nivel del gobierno militar para eliminar opositores (contrarios al régimen militar), disidentes (que lo apoyaron, pero en algún momento dejaron de hacerlo) y traidores (que revelaban secretos de las operaciones y comprometían la seguridad del Ejército y el gobierno).
En la época, Frei Montalva representaba el mayor riesgo, pues "era la figura que suponía mayor amenaza de convertirse en el líder de Chile. Todo el mundo quería el regreso a la democracia, pero con un líder creíble, como era Frei en ese minuto", dice el autor del libro.

¿Qué sensación le dejó la presentación que hizo de su libro Eduardo Frei Ruiz Tagle?
Fue notable, por cierto que yo previamente le envié el texto a su abogado don Álvaro Varela, para mí fue muy grato escucharlos a ambos con un conocimiento acabado del trabajo que presentamos. Frei ha tenido la pega dura, conjuntamente, con su hermana Carmen Victoria de esclarecer la muerte de su padre, llevan 11 años batallando para que el Ejército y otras agencias de inteligencia desclasifiquen sus archivos y cumplan con un deber que es entregar la información verdadera sobre los autores intelectuales y los agentes que actuaron directamente en este magnicidio. Frei Ruiz Tagle se quejó de que tanto el Ejército como la Universidad Católica han hecho obstruccionismo.

¿Se ha dicho que el papel de la Universidad Católica en este caso ha sido lamentable?
Ha sido dramático porque el último allanamiento que se hizo a la Universidad Católica fue el año 2009, se les forzó a entregar documentación que ellos tenían guardada en la Facultad de Medicina. Se le allanó el 2003 para que entregaran la autopsia y se les volvió a allanar para que entregaran las cajitas plásticas donde guardan los miligramos de los órganos donde se obtuvieron muestras del cadáver del presidente Frei, pero todo ha sido a la fuerza. La Facultad de Medicina de la Católica ha jugado un triste papel en esta historia considerando que el Frei antes de ser Jefe de Estado egresó de ahí con calificaciones notables, fue el primer abogado de esa casa de estudios que llega a la primera magistratura.

¿Cómo fue la génesis de esta investigación?
La primera vez que me relacioné con este tema fue cuando investigaba el caso de cómo el general Augusto Pinochet se apoderó de enormes sumas de dinero en un libro que titulamos el 2007 ‘Pinochet, el gran comisionista’, dentro de la multiplicidad de documentos y cartolas me encontré con una operación bancaria de dos millones de dólares que se hizo entre el 2003 y el 2005 que estaban relacionados con la preparación que hizo la Dirección de Inteligencia del Ejército con los agentes de la brigada que se denominaba "Control de baja" que sacaba del país a agentes del ejército involucrados en crímenes graves entre ellos el de Tucapel Jiménez y por cierto el caso Frei Montalva.

¿Usted llega a la conclusión que Frei fue envenenado?
El contexto en que se produce el magnicidio es en la operación impune de brigadas de exterminio que creó el gobierno militar, estas brigadas usaron métodos convencionales de eliminación de personas como proyectiles de balas, cuchillos, etc, pero posteriormente usaron sustancias químicas que fueron fabricadas en laboratorios secretos, el primero de ellos creado por Michael Townley y Eugenio Berrios a pedido de Manuel Contreras y posteriormente el segundo laboratorio fue el de guerra bacteriológica instalado en la vicaría castrense de calle Carmen que lo dirigía un general del área salud del ejército que fue el general Arriagada que hoy goza de buena salud. Ahí se crean todos estos productos químicos parte de los cuales fueron usados para eliminar en la Clínica Santa María al opositor que no se podía ametrallar, y tampoco podían lanzar de un helicóptero al mar. El gas mostaza es muy parecido a contagiar a una persona con sida, el sufrimiento de 53 días que tuvo el pobre presidente Frei Montalva fue espantoso, y la ficha médica que descubrí que es inédita y los textos de la autopsia dan cuenta que fue un montaje burdo para disfrazar una operación de limpieza de cadáver de sustancias médicas que le habían metido al cuerpo.

¿Cuántas fuentes fueron las consultadas en la investigación?
En este libro no he usado fuentes cerradas sólo fuentes abiertas, hay alrededor de 150 personas que sostienen todo el relato del libro. Fueron tres años de trabajo, en esto hay mucho de escarbar en solitario, mis ganas fueron contribuir a la memoria histórica del país.

¿Algún tipo de presión recibida durante la investigación?
Lo único que me ocurrió cuando partí con este libro fue que se metieron a robar a mi casa y me robaron un computador y disfrazaron el robo con el robo de una bicicleta y 400 mil pesos que era la plata del arriendo. Yo no tenía la cultura de respaldar los documentos, ahora tengo tres respaldos, una incluso en una caja de seguridad en un banco. En ese computador se me fue un libro que tenía 150 páginas escritas de un hecho que ocurrió en 1985, que trata del asesinato de una joven de la clase alta donde queda demostrado la corrupción judicial que opera hasta estos días en el poder judicial. Lo perdí, imagínate lo que significa volver a rescribir todo de nuevo.

Estos libros reportajes están de moda, salió el del caso Karadima también...
Llevo 15 años en esto y cuando he ofrecido reportajes de investigación a los medios de comunicación no me han pescado o me han ofrecido dos chauchas y eso afecta a la dignidad profesional, uno decide hacer libros de largo aliento y en vez de golpear las puertas de los diarios se golpean las puertas de las editoriales que se toman su tiempo. Ojalá estos trabajos estimulen a los colegas a volver a las raíces del periodismo, estamos llenos de conferencias de prensa y no hay investigación, hay que volver a la materia prima que es la información, yo parto este trabajo ocupando una cita de Michel Foucault: "la verdad sin maquillaje, sin ornamentos, la verdad pura" y yo creo que eso hay que hacer.

Esta semana se armó una trifulca por una investigación sobre la muerte de Salvador Allende realizada por ‘Informe Especial’. A la senadora Isabel Allende no le gustó. ¿Usted cree que hacer temas que se están investigando en tribunales es obstrucción a la justicia?
Yo creo que levantar prejuicios respecto al trabajo de un equipo periodístico me parece mal sano, nadie es propietario de las figuras por mucho que sea Salvador Allende o Frei, nos costó mucho recuperar los derechos fundamentales, entre ellos la libertad de expresión, uno puede tener un matiz respecto a la técnica ocupada por los periodistas, pero no podría por una mirada fundamentalista de decir que todo es malo o amarillista. La intención que tenemos los periodistas siempre va a ser para contribuir no obstaculizar. De ahí a colgarlos en la plaza pública porque no te gustó el enfoque me parece impertinente.

¿Qué espera del caso de Frei Montalva?
Que caigan luego los autores intelectuales que gozan de impunidad. Es el único asesinato de un presidente de la República acaecido en Chile, único eliminado por un sistema que ocupó una brigada de exterminio, los culpables intelectuales tienen que pagar.

¿Quién Es Benedicto Castillo?
Castillo Irribarra, es periodista formado en las Universidades Católica (PUC) y de Santiago (USACH). autor de dos libros reportajes: ‘Emblemático Crimen de Tucapel Jiménez: El Cóndor Quiere Carne’ (editorial Mare Nostrum 2005) y ‘Pinochet: El Gran Comisionista’ (Mare Nostrum 2007).
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©la nación

la exposición que iba a inaugurar allende


Exhiben exposición que iba a inaugurar Salvador Allende el día del golpe. Museo de la Memoria rescató muestra de afiches que llamaban a evitar la guerra civil que estaban listos para su presentación en la ex UTE a partir del 11 de septiembre de 1973. En el acto se presentaría Víctor Jara.
Santiago, Chile. A casi 38 años de su frustrada inauguración por el presidente Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973, la exposición de afiches ‘Por la vida. Jornadas Antifascistas’ se exhibe al público en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Santiago.
Con el nombre ‘Por la vida...Siempre! 1973’, el recinto de calle Matucana presenta desde este viernes y hasta el 7 de agosto, lo que se pudo rescatar y reproducciones de la emblemática muestra que en buena parte fue destruida por los militares que irrumpieron el día del golpe militar en la entonces Universidad Técnica del Estado (UTE, actual Universidad de Santiago).
Además de su valor artístico y político, la exposición tiene un valor histórico porque en el marco de esa inauguración el fallecido mandatario haría un llamado a un plebiscito que buscaba una salida a la crisis de gobernabilidad en el país.
En ese acto estaba programada también la presentación del cantautor Víctor Jara, que se desempeñaba en UTE, quien pese al golpe se presentó a su lugar de trabajo, se mantuvo en su interior mientras la universidad era asediada por los militares y finalmente fue detenido junto a unos 600 estudiantes, funcionarios, académicos y autoridades. Fue asesinado en su paso en el centro de detención instalado en el Estadio Chile.

La Muestra Rescatada y Reconstruida
La exposición contiene el único el set original de afiches que se ha encontrado hasta ahora luego que los militares que ocuparon la ex UTE los destruyeron en los soportes en que se encontraban frente a la casa central. Estos corresponden a los que fueron enviados a sedes regionales de la universidad.
La muestra incluye además reproducciones en gran formato de los mismos carteles que formaron parte de la exposición en el recinto de Estación Central, documentos de la época que registraron la exposición, un video testimonial con entrevistas a los integrantes de Publicidad UTE, y material de cámara de Juan Ángel Torti, filmado los días 11, 13 y 14 de septiembre de 1973.
Las reproducciones fueron elaboradas a mano por un grupo de 12 diseñadores, ex miembros de la Secretaría de Extensión y Comunicaciones de la ex UTE, entre ellos Mario Navarro, su director, todos los cuales fueron exonerados de la UTE tras el golpe.
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©la nación

mapuches continúan huelga


Suprema rebajó condenas a Héctor Llaitul Carrillanca, Ramón Llanquileo Pilquiman, José Huenuche Reiman y Jonathan Huillical Méndez, pero el fallo no los dejó conformes. Los cuatro están hospitalizados en Victoria por desnutrición severa. Estudian alimentarlos a la fuerza.
[Claudio Leiva Cortés] Santiago, Chile. Los cuatro comuneros mapuches a quienes la Corte Suprema les rebajó las condenas anunciaron que seguirán en huelga de hambre en rechazo a este proceso y que recurrirán a tribunales internacionales. Este sábado cumplirán 81 días de ayuno.
Héctor Llaitul Carrillanca, Ramón Llanquileo Pilquiman, José Huenuche Reiman y Jonathan Huillical Méndez se encuentran internados en el Hospital de Victoria, Región de la Araucanía, después de ser trasladados con desnutrición severa desde la Cárcel de Angol.
Este viernes, la Segunda Sala de la Corte Suprema modificó las sentencias dictadas el 22 de marzo pasado por el Tribunal Oral Penal de Cañete, que condenó a Llaitul a un total de 25 años de cárcel y a los otros tres comuneros, a 20 años de presidio cada uno.
En fallo unánime, el máximo tribunal del país acogió parcialmente en recurso de nulidad presentado por la defensa de los mapuches en el caso del homicidio frustrado del fiscal Mario Elgueta. La corte estimó que sólo hubo delito de lesiones graves y sentenció a Llaitul a cuatro años y un día de cárcel y a tres años y un día al resto.
Sin embargo, mantuvo las condenas de 10 años y un día para Llaitul y de cinco años y un día para los demás por el delito de robo con intimidación en perjuicio del campesino José Santos Jorquera. En la práctica, Llaitul sumó más de 14 años de presidio y los otros comuneros, ocho.

Ley Arbitraria
Natividad Llanquileo, vocera de los condenados y hermana de uno de ellos, dijo que "esta situación nosotros no la vamos a aceptar por ningún motivo debido a todas las vulneraciones que se han dado durante el juicio".
Tras escuchar la sentencia definitiva, la joven mapuche indicó que "vamos a recurrir a tribunales internacionales, porque la ley antiterrorista no se puede aplicar, es una ley arbitraria que se aplicó en dictadura y que se sigue aplicando especialmente al pueblo mapuche".
"Por supuesto que no nos podemos conformar cuando se ha avalado la aplicación de la Ley Antiterrorista, cuando se ha avalado la vulneración del debido proceso, no lo vamos a aceptar independientemente de que nos den unos años de consuelo", añadió.
"Hoy día se ha condenado a los presos políticos mapuche, y no solamente a ellos, se ha condenado a un pueblo y por lo tanto ellos verán como van a responder ante esta situación", agregó.
Acerca del estado de salud de los comuneros, informó que "están bastante debilitados, pero estamos dispuestos a llegar hasta donde ellos quieran llegar y los vamos a apoyar siempre".
"Hablé con ellos y están tan molestos como nosotros y van a continuar la huelga de hambre. Algunos de ellos están realmente mal, pero si llega a suceder una tragedia, el Estado chileno deberá hacerse responsable de ello por mantener esta Ley Antiterrorista", agregó la vocera.

A la Corte Interamericana
Pablo Ortega, abogado de Llaitul, dijo que sólo queda recurrir a instancias internacionales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde los procesos son generalmente muy largos, por lo que temen que uno de los comuneros pueda morir antes de que esto se resuelva.
"Creemos que es una sentencia que tendremos que revisar, analizar y eventualmente recurrir ante tribunales internacionales toda vez que los argumentos de la defensa en torno a que el testigo secreto fue manipulado siguen vigentes", explicó.
Según Ortega, "es una sentencia contradictoria, ya que por los mismos hechos fueron absueltos por la justicia militar y en definitiva fueron condenados por la justicia civil".
En el Hospital de Victoria, en tanto, la esposa de Llaitul, Pamela Pessoa, declaró que "la huelga de hambre no ha concluido, se iba a dar por terminada una vez que se anulara el juicio, pero el juicio no se ha anulado, ha habido una rebaja de condenas. Esto ha significado valorar la Ley Antiterrorista y la vulneración del debido proceso".
En tanto, el director del hospital, doctor Joaquín Sanzana, anunció la presentación de un recurso de amparo para alimentar a los comuneros. "Como centro asistencial tenemos que velar por la vida de los pacientes y tomar los reparos jurídicos competentes a esta situación, tenemos la obligación de que la vida de ellos no se comprometa", indicó.

Juica: "Es la Última Palabra"
Por su parte, el presidente de la Corte Suprema, Milton Juica, sostuvo que el fallo de la Sala Penal "es la última palabra y hay que acatarla. Uno aspiraría a que los comuneros dejen la huelga de hambre porque han logrado algo que ellos pretendían, que es rebajar sus condenas".
Finalmente, el miembro de la Sala Penal y vocero de la Corte Suprema, Jaime Rodríguez Espoz aseguró que el proceso que condenó a los mapuches fue "justo". Consultado por los cuestionamientos a la aplicación de la Ley Antiterrorista en Chile, respondió: "¿Usted cree que los tratados internacionales están avalando las balaceras y los atentados contra las autoridades del país? ¿Cree que los tribunales podrían avalar esas conductas?"
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
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el incora y los ladrones de tierras


VerdadAbierta.com documenta, como nunca antes se había hecho, cómo el Instituto de la Reforma Agraria se prestó para que ‘Jorge 40’ y sus amigotes pudieran legalizar miles de hectáreas de tierras usurpadas.
Colombia. El Incoder ya devolvió 37 predios que había robado ‘Jorge 40’, l departamento del Magdalena, y que luego logró legalizar, cuando posaba de estar abandonando la guerra. La Fiscalía ya está investigando a varios funcionarios del Incora (la entidad de reforma agraria antecesora del Incoder) por la legalización irregular de ese despojo en complicidad con los paramilitares.
VerdadAbierta.com pudo comprobar que no fueron solo 37 los predios que robó el grupo paramilitar. Después de revisar decenas de documentos de la entidad, que consiguió mediante una tutela, pudo documentar que solamente en un año, el 2003, el Incora había revocado 134 títulos a campesinos de 13 municipios de Magdalena, en zonas en donde delinquió el jefe paramilitar. *
Los títulos que revocó se los había otorgado la misma entidad entre los años ochenta y noventa para atender a años de reclamos por la tierra de los campesinos de esa región, a cada campesino le había asignado una unidad agrícola familiar, que en esa zona oscilaba entre las 20 y 30 hectáreas.
Pero después de que los paramilitares se tomaron a sangre y fuego la región, y forzaron a miles de campesinos a desplazarse, la entidad, con el nuevo nombre de Incoder, revocó los títulos de los campesinos desplazados y, en muchos casos, se los re-adjudicó a terceros.
En versión libre ante un fiscal de Justicia y Paz, un paramilitar desmovilizado que hizo parte  de la banda de ‘Jorge 40’, Óscar José Ospino Pacheco alias ‘Tolemaida’, ha confirmado lo que los documentos sugieren: que las AUC consiguieron que el Incoder les legalizara el despojo a los campesinos.
‘Tolemaida’ dijo que otro paramilitar conocido con el alias de ‘Córdoba’ fue quien sirvió de puente entre la gerencia del Incora y ‘Jorge 40’ para legalizar el robo de predios a las familias campesinas, desplazados por los paramilitares a finales de los años noventa.
El otro testigo que está colaborando con la justicia, pero cuyo nombre se mantiene en reserva por seguridad, le dijo a las autoridades que participó en varias reuniones entre ‘40’ y funcionarios del Incora, y en ellas se organizó cómo se revocarían los predios adjudicados a campesinos y cómo se les titularían a los paramilitares.
Los documentos sustentan estas versiones. Entre febrero y marzo de 2003, el Incora revocó la adjudicación de 134 predios, dos en promedio por día, argumentando que los campesinos abandonaron la tierra o incumplieron con el pago de un crédito que les otorgaron quince años atrás. Se aprecia lo exagerado de la cifra, si se tiene en cuenta que entre 1996 y 2002,  es decir, en los siete años anteriores, apenas se habían revocado los títulos de 80 predios.
Las revocatorias de 2003 incluyeron predios con extensiones desde 47 metros cuadrados, equivalentes a una huerta, hasta de 69 hectáreas, una gran hacienda. Estas cancelaciones de títulos ocurrieron en 12 municipios del Magdalena, pero se concentraron sobre todo en cuatro de ellos, justo los que mayor desplazamiento forzado registraron a causa del terror de ‘Jorge 40’.
En su defensa ante la justicia, conocida por VerdadAbierta.com, el entonces gerente del Incora en Magdalena, José Fernando Mercado Polo, aseguró a las autoridades que nunca tuvo conocimiento de desplazamientos forzados de campesinos en la zona, ni mucho menos que ‘Jorge 40’ hubiera asesinado o intimidado a alguien para robarle sus tierras.
Es una versión difícil de creer, después de que, para 2003, todos en esa región llevaban años conociendo reportes de prensa y radio acerca del desplazamiento forzado de campesinos, a quienes se veían llegar todos los días por montones a Santa Marta a levantar barrios enteros de latas y cartones.
Según datos de Acción Social en los 12 municipios del Magdalena donde el Incora revocó predios, al menos 199.746 familias fueron desplazadas entre 2000 y 2009 por grupos armados ilegales. En los mismos municipios, entre 1990 y 2009 fueron asesinadas 9.642 personas.
Fue precisamente en Chivolo, el municipio con el mayor número de campesinos desplazados por la violencia del departamento entre 1997 y 2002, donde más títulos se revocaron. Según los propios registros del Incoder, allí perdieron la propiedad sobre 47 parcelas, particiones de fincas de mayor extensión llamadas El Encanto, Bejuco Prieto y La Palma. El segundo con más anulaciones de títulos fue Ariguaní, donde los campesinos perdieron propiedad sobre 32 parcelas, que en 1980 habían sido parte de fincas más grandes llamadas Pacífico, Melissa, San José y No te canses.
El tercero más afectado fue el municipio de Pivijay, donde el Incora les revocó a los campesinos 24 predios, que antes hacían parte de grandes terrenos llamados Palmarito, Florencia y Santa Bárbara. El cuarto en revocatorias fue Sitionuevo, donde los campesinos perdieron la propiedad sobre12 parcelas que habían sido parte de un predio global llamado La Trinidad. En orden de anulación de títulos, pero en menor escala, otros de los municipios afectados fueron Tenerife, Aracataca, Plato, Ciénaga, Fundación, El Banco, Zona Bananera y Santa Marta.
Revocatorias irregulares
Orlando Yanez, un policía retirado y líder de los campesinos en Chivolo, no pudo ver que el Incoder le devolviera las tierras a los campesinos, murió de un infarto en septiembre 2009. Foto VerdadAbierta.com
Gran parte de las adjudicación de tierras a campesinos pobres se rigió bajo la Ley 160 de 1994 de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino que estableció un proceso de selección por puntos. Entregaba parcelas a aquellos campesinos con familia que carecieran de propiedades.
La selección era rigurosa: un comité regional conformado por el gerente regional del Instituto, el jefe jurídico, el procurador agrario, un representante de los campesinos y delegados de las asociaciones de usuarios campesinos, daban fe de la puntación. Si el campesino era seleccionado para la adjudicación, no podía vender su tierra en 15 años.
El comité también vigilaba que los campesinos explotaran sus tierras, que no las abandonaran, las cedieran, arrendaran o vendieran. Y solamente el comité podía autorizar la revocación de títulos.
Por eso llama la atención que en 2003, el comité de adjudicación de Incora en Magdalena revocara tan rápidamente 134 títulos de propiedad, sin siquiera buscar a los campesinos para que explicaran por qué habían abandonado sus propiedades.  En las resoluciones de revocatoria, sólo se menciona que el funcionario del Grupo de Gestión visitó la respectiva zona y encontró que los campesinos habían abandonado la parcela. Y luego, que el Comité de Selección, que se reunió a finales de 2002 y a principios de 2003, recomendó comenzar los trámites de caducidad.
Pero en ninguno de los archivos de estas revocatorias de adjudicaciones de tierras, a los que tuvo acceso VerdadAbierta.com, se hallaron actas de cada decisión administrativa como debería ser. En su defensa, el ex gerente del Incora-Magdalena, Mercado dijo que de cada procedimiento de revocatoria, ellos dejaron constancias escritas. Éstas, sin embargo, han desaparecido misteriosamente y ni siquiera la Fiscalía las ha encontrado.
A pesar de ser los afectados, el Incora tampoco notificó a los campesinos de que se quitarían sus títulos por presunto incumplimiento con las obligaciones de la adjudicación.

Los Nuevos Dueños
El Balcón, una de las casas emblemáticas para los campesinos de la finca La Pola, fue el escenario del despojo de cientos de campesinos de Chivolo. Foto VerdadAbierta.com
Resulta todavía más extraño que después de las revocatorias de adjudicaciones de tierras, éstas volvieran a ser adjudicadas en tiempo récord. Se les titulaban, por lo general, a nuevos campesinos que ya habían invadido las tierras en cuestión. Así quedó consignado en las resoluciones del Incora (ver mapa). Luego se supo, que los nuevos propietarios eran en su mayoría desmovilizados de las Auc o sus familiares, cuando no, testaferros de los propios ex jefes paramilitares.
En menos de cuatro meses, el Incora firmó 137 nuevas adjudicaciones a otros propietarios. Las fechas de revocatorias y nuevas adjudicaciones fueron realizadas el 7, 10, 20 de febrero y el 31 de marzo de 2003. Incora se demoró apenas tres meses en revocar y luego en volver a adjudicar, con una celeridad jamás vista.
En algunos casos, revocó en febrero de 2003 y tituló entre el 21,24 y 25 de abril. Curiosamente, en las revocatorias el Incora no especificaba el número de hectáreas anuladas, mientras que en las nuevas adjudicaciones el Incora les señalaba a los nuevos propietarios que estos predios tenían entre 32 y 33 hectáreas
El Incora también les aplicó a los campesinos despojados la caducidad por mora en los préstamos que habían contraído con la Caja Agraria para pagar el 30 por ciento del valor de sus tierras.
El proceso regular, según un ex gerente del Incora consultado por VerdadAbierta.com, podía demorar entre 6 meses y un año. Además de verificar toda la información, los nuevos parceleros tenían que hacer el trámite para conseguir un crédito correspondiente al 30 por ciento del valor del predio.
‘40’ y sus ladrones
Varias familias de campesinos han regresado a Chivolo pero se han encontrado con que sus fincas fueron tituladas a desmovilizados o sus familiares. También que testaferros de ’Jorge 40’ tiene en su poder los predios y no los quieren devolver.
En 1996, ‘Jorge 40’ y sus hombres, unos 25, llegaron a esta rica zona del centro y sur del Magdalena conocida como las Sabanas del Ariguaní. Los paramilitares la eligieron posiblemente porque aunque está aparentemente aislada, a muy pocos kilómetros al occidente, está el río Magdalena y al oriente, muy cerca, la carretera que comunica a Santa Marta con Bucaramanga. Ambas rutas accesibles para el tráfico de drogas y de armas hacia el mar.
Además porque sus tierras eran particularmente bellas y ricas. En 1997, el grupo de ‘Jorge 40’ empezó a señalar a los campesinos de auxiliadores del Eln. Este grupo guerrillero había llegado a Sabanas de San Ángel intentando penetrar el movimiento campesino que reclamaba tierras al Estado. Incluso hasta llamó a uno de sus frentes, el Manuel Domingo Barros, en honor a un líder campesino en la zona.
Al principio, dicen algunos agricultores que han vivido por décadas en esta zona, el grupo armado acompañó a los labriegos en su lucha, pero después les prohibieron que intentaran la titulación de tierras. Los campesinos se alejaron del Eln, además porque a esa región llevaba a los ganaderos que secuestraba, poniéndolos en grave riesgo.
En 1996, de hecho, Salvatore Mancuso y ‘Jorge 40’, rescataron de las manos del Eln a un ganadero de apellido Botero, miembro de una familia propietaria de grandes fincas en las riberas del río Magdalena, sobre todo en Magangué. Por esos años esos Botero confirmaron una Cooperativa Rural de Seguridad (Convivir), que aunque era legal, muchos en esa región la señalaban de ser instigadora de graves violaciones de los derechos humanos.
Desde ahí, los paramilitares comenzaron a hacerles la vida un infierno a los campesinos de la región. Primero se fueron las familias de muchachos que habían sido reclutados por el Eln. Pero la ola de terror de las Auc no se detuvo.
’Jorge 40’ y sus hombres asesinaron a líderes y campesinos de las veredas La Pola, La Palizua, El Encanto y Bejuco Prieto, todas ubicadas en el municipio de Chivolo. Detrás de estas muertes, aparecieron Neyla Alfredina Soto Ruiz, alias ‘La Sombrerona’; Miguel Castro Gnecco, alias ‘Don Armando’, y el empresario Saúl Severini y Augusto ‘El Tuto’ Castro, hermano de un senador, todos respaldados por ‘Jorge 40’, ofreciéndoles a los campesinos comprarles las tierras a precios irrisorios. Les pagaban lo que querían y si alguien se negaba los amenazaban o asesinaban. En muchos casos, ni siquiera cumplieron con los pagos. Así consta en los testimonios que han dado víctimas y desmovilizados a la justicia.
El 15 de julio del 1997, ’Jorge 40’ ordenó a sus hombres que reunieran a todos los campesinos que vivían en las fincas La Pola, El Encanto y La Palizua, entre otras, en un sitio conocido como El Balcón –que luego convertiría en una base paramilitar- y les dijo que tenían 15 días para desocupar. Un pastor que estaba entre los presentes fue asesinado porque dijo que él había sido enviado a predicar la palabra y que "Dios no le había dicho que se fuera".
Pocos se atrevieron a denunciar. Y por esto solo se supo de la dimensión de la tragedia, después de que en 2006, los 2.215 hombres del Bloque Norte de las Auc que comandaba ‘Jorge 40’ se desmovilizaran en Chimila, Cesar.
Con todo el mundo silenciado o cooptado, ‘Jorge 40’ y sus hombres se apropiaron a punta de bala de cerca de 18 mil hectáreas de los campesinos. Y en 2002, al tiempo que se iniciaban las conversaciones de paz con el gobierno, ‘Jorge 40’ empezó a planear su plan de retiro: legalizar la expropiación violenta de predios a cientos de familias campesinas. Así lo creen en la región porque, según varios testigos entrevistados por VerdadAbierta.com, empezó a adecuar las fincas de los desplazados. Invirtió en un sofisticado acueducto para darles de beber a las reses que se robaba y en mejorar el servicio de energía eléctrica y ponerles televisión satelital.

Un Ángel para los Campesinos
Para fortuna de los campesinos despojados, en 2006 cuando las autoridades hicieron un allanamiento a una finca desde donde solía despachar Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’ en las Sabanas de San Ángel, encontraron documentos que respaldaban su versión de los hechos.
Allí apareció un listado de nombres y cédulas con los títulos "parcelas de Bejuco Prieto a legalizar", "nombres para adjudicar parcelas Toluas y Santa Rosa" y "parcela a legalizar El Encanto".
Esas listas se referían a personas que terminaron siendo despojadas en el centro de Magdalena y sus fincas entregadas a otras, oriundas de Valledupar, Barranquilla, Tierralta, Cereté y Valencia en Córdoba, y de municipios como Ariguaní, Fundación, Pivijay, Pedraza y Monterrubio, en Magdalena.
Varios de los nombres de estas listas de campesinos a despojar, coinciden con los titulares de las escrituras de adjudicación que otorgó el Incora en 2003. Según el testigo que colabora con la Fiscalía, ‘Jorge 40’ quería comprar las tierras pero, como estas estaban tituladas a campesinos, sus títulos debían ser revocados y readjudicados a otros.
Fue entonces, dijo el testigo, que ‘Jorge40’  hizo una lista con los nombres de sus hombres y de sus familiares y se lo pasó al Incora para que anulara los títulos de los campesinos expulsados a la fuerza y les readjudicara a su gente la propiedad de las tierras.
En efecto, así lo ratifican documentos internos del Incoder. Su antecesor el Incora adjudicó en 2003 en Chivolo, fincas a Eberto Enrique Barranco Torregrosa, a Jesús Alberto Toncel Pavón, a Omar Montero Martínez, alias ‘Codazzi’, y a‘24’, jefe del frente Guerreros de Baltazar que delinquía en Pivijay, El Difícil, Plato y San Ángel, hoy prófugo de la justicia.
Por eso un campesino que había sido adjudicatario en 1991 de un predio en El Encanto, encontró que desde el 28 de octubre de 2002 su parcela  ‘Dios verá’ ya no era suya, sino que desde el 10 de febrero de 2003 había sido titulada a Éver Vargas Contreras. Según las autoridades, Vargas Contreras es un desmovilizado del Bloque Norte conocido con el alias de ‘Rafa 50’.
Lo mismo ocurrió con el propietario de la Parcela ‘El Tesoro’, quien descubrió que el desmovilizado del Bloque Norte, Fredys Alfonso Yances, alias ‘El Flaco’ se había quedado con su parcela que le fue adjudicada el 30 de octubre de 2002. El Incora se demoró en titularle la parcela a ‘El Flaco’ solo 15 días.
La historia se repitió con la parcela Palermo. El 30 de febrero de 1991 el Incora le adjudicó el predio a un campesino. Pero el 10 de febrero de 2003 decidió revocársela porque "había abandonado el predio hace 6 años y este es ocupado por el señor Orlando Caballero Cantillo". Caballero Cantillo, señalado por los campesinos desplazados de ser un capataz de ‘Jorge 40’, consiguió que, tan sólo mes y medio después, le adjudicaran la tierra.
El mismo Tovar Pupo reconoció  en agosto de 2007 que muchas de estas fincas habían sido despojadas por sus hombres, y que iba a intentar devolverlas. Pero, luego de la extradición de este ex jefe paramilitar en 2008, hombres armados, quienes además exhiben sus títulos espurios, han impedido que sus verdaderos dueños las recuperen. Les han quemado y tirado al suelo con motosierra, los cambuches improvisados que instalaron a la entrada de sus predios en un intento por hacer valer su derecho.
En otros casos, algunos políticos de la región o antiguos testaferros invadieron predios de campesinos que el Incora no había titulado, pero luego revendieron, lo que hace más difícil la anulación de estos nuevos títulos, porque los actuales propietarios pueden haber comprado de buena fe.

¿Quién Le Responde a Edulfo?
Entre el 25 de octubre de 2002 y el 24de abril de 2003 el comité de adjudicaciones (integrado por el gerente regional de la época, José Fernando Mercado Polo, el secretario general, el jefe jurídico, el procurador regional, los supuestos representantes de las asociaciones de campesinos y de la Anuc en Magdalena) decretaron la nulidad de cientos de títulos con los argumentos de que las tierras habían sido abandonadas y que los campesinos habían dejado de pagar sus deudas con la Caja Agraria.
No se conocen denuncias de posibles irregularidades, por parte de los integrantes del comité.  Ni parece que se hubieran preguntado por qué de repente unos 2.500 campesinos de Chivolo dejaron sus fincas, ni tampoco quiénes eran esos forasteros que habían ocupado esas tierras.
Resulta revelador del terror que había, que ningún campesino aparece oponiéndose a que le quitaran su tierra, pues si lo hubiera hecho hubiera detenido el proceso y no hubiera podido hacerse tan rápido.
Pero el asunto no se quedó solo en2003. Los paramilitares siguieron robando tierras que no necesariamente habían sido ‘incoradas’, u objeto de reforma agraria.
En varios casos conocidos por VerdadAbierta.com los paramilitares robaron tierras a campesinos pagándoles a precios irrisorios y llegaron incluso a negociarlas con el Incoder años después.
Así fue como le ocurrió Eudolfo Escobar de la Cruz quien, junto con su esposa, tenía las finquitas de ‘Canaan’, ‘Vista Hermosa’ y ‘El Caquetá’.  Según se ha animado a denunciar después, a finales de 2001, Augusto ‘Tuto’ Castro, muy amigo de ‘Jorge 40’ y hermano del entonces senador Jorge Castro Pacheco, hoy condenado por la Corte Suprema por parapolítica, les puso precio y fecha de venta a sus fincas. La amenaza, según la denuncia, fue de muerte si no vendía.
El campesino la vendió y se desplazó a otra ciudad de la Costa. Después de la desmovilización paramilitar, fue a una audiencia de Justicia y Paz en Barranquilla, en donde exigió a ‘Jorge 40’ que le devolviera los predios. Allí se enteró que las tres fincas, englobadas en una sola con el nombre de Villa Lorena y su dueño actual, un tercero al que ‘Tuto’ Castro le había vendido, la estaba negociando con el Incoder. Edulfo envió varias cartas al Instituto sin poder frenar la negociación, que se concretó el 9 de abril de 2010.
El reto del nuevo gobierno, que ha puesto en marcha una política dinámica de devolución de predios robados e investigación de los culpables del despojo fuera y dentro del Incoder, es deshacer decenas de casos complejos, como este de Edulfo, para que haya justicia. Los 37 predios que ya devolvió en Chivolo, cumpliendo una orden de la Corte Constitucional, marcan apenas el comienzo de un largo camino.
[Para obtener los documentos del Incoder, VerdadAbierta.com presentó a la entidad un derecho de petición que fue negado en 2010, bajo el gobierno anterior. Entonces, con la asesoría del programa de acceso a la información de la Fundación para la Libertad de Prensa, presentó una tutela y el juez falló a favor. Bajo el nuevo gobierno, el Incoder ha venido entregando los documentos de revocatorias de adjudicaciones de tierras de varios departamentos en el país.]
4 de junio de 2011
28 de marzo de 2011
©verdad abierta

quince políticos asesinados en 2011


A pocos meses de las elecciones regionales y locales, la Misión de Observación Electoral asegura que 23 personas relacionadas con actividades políticas han recibido amenazas.
Colombia. La Misión de Observación Electoral (MOE) denunció en Bogotá que 15 líderes políticos de este país fueron asesinados en lo que va corrido de 2011.
La directora de la MOE, Alejandra Barrios, dijo que también en los primeros cinco meses de este año 23 personas que tienen alguna relación directa con actividades políticas han recibido amenazas.
Otras seis han sido víctimas de atentados perpetrados por desconocidos, mientras que una más ha sido secuestrada.
Barrios aclaró que los móviles de los asesinatos deben ser establecidos por las autoridades competentes aunque las "víctimas tienen en común que han expresado en público y en privado que desarrollarían actividades proselitistas" para las elecciones regionales que se cumplirán en el próximo 30 de octubre.
Aclaró que deben ser esas autoridades las que con sus investigaciones establezcan si los asesinatos, amenazas y secuestros, tuvieron su origen en actividades relacionadas con la política o mediaron otras circunstancias y sus autores.
El último domingo de octubre más de 12 millones de colombianos acudirán a las urnas para escoger gobernadores, diputados departamentales, alcaldes, concejales municipales y miembros de Juntas de Administradoras Locales (JAL).
Barrios detalló que de los 15 asesinatos, 11 se cometieron en mayo y que los tres últimos fueron el 31 de mayo, dos de ellos en Antioquia.
Por departamentos, Valle, es donde se han registrado más asesinatos con cuatro homicidios. Le siguen Antioquia, con tres; Huila, con dos; Putumayo, con dos; mientras que Cesar, Norte de Santander, y Córdoba, tienen uno cada uno. En Bogotá hubo un asesinato.
Según Barrios, la situación generada por los asesinatos y los atentados contra políticos o líderes políticos es, a cinco meses de las elecciones regionales, "una situación delicada para el ejercicio democrático".
En cuanto a las amenazas, Barrios llamó la atención que de los 23 casos, 10 han ocurrido en Arauca, mientras que Cesar y Valle, tienen cuatro y tres casos, respectivamente.
Y de los seis casos de atentados contra políticos, cuatro han sido en Antioquia.
Agregó que también llama la atención que las víctimas son de las más variadas vertientes políticas y "no ocurre como lo que pasó contra los miembros de la Unión Patriótica (UP)", cuyos militantes prácticamente fueron exterminados.
También señaló que en los casos ocurridos en Antioquia, resulta particular que ninguna de las víctimas haya denunciado amenazas sino que "directamente actuaron contra ellos".
Recordó que las dos recientes muertes fueron las de los candidatos a la alcaldía de Campamento y ni "Donai Correa ni Guillermo Roldán", habían pedido protección de las autoridades.
Las campañas políticas no han comenzado oficialmente en Colombia. Incluso, el fin de semana pasado varios partidos políticos apenas adelantaron consultas para elegir a sus candidatos para las elecciones de octubre.
La consulta se celebró en 271 de los más de 1.100 municipios en los que la Registraduría Nacional dispuso de un total de 15.376 mesas.
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©semana