Blogia

mQh

confesó reunión con jorge 40


Ex gerente de Incora acepta que se reunió con ’Jorge 40’. El ex gerente del Incora en Magdalena, José Fernando Mercado Polo, aceptó que se reunió con Rodrigo Tovar Pupo alias ’Jorge 40’. El paramilitar logró en complicidad con funcionarios del instituto que le titularan miles de hectáreas de campesinos desplazados.
Colombia. El ex funcionario aceptó de esta manera ante un fiscal de la Unidad de Terrorismo los cargos de concierto para delinquir con paramilitares y falsedad en documento público con el que despojaron a cientos campesinos de sus tierras en Chibolo, Pivijay y El Difícil entre otros municipios. Mercado Polo fue capturado de inmediato y recluido en una cárcel de Santa Marta.
Mercado Polo pretende de esta manera acogerse a sentencia anticipada por el proceso que adelanta la Fiscalía por el despojo masivo de tierras por parte de paramilitares y testaferros del ex jefe del Bloque Norte de las Auc, Rodrigo Tovar Pupo alias ’Jorge 40’ que se dio en el Magdalena entre 2002 y 2006.
VerdadAbierta.com pudo comprobar que no fueron solo 37 los predios que robó el grupo paramilitar. Después de revisar decenas de documentos de la entidad, que consiguió mediante una tutela, pudo documentar que solamente en un año, el 2003, el Incora había revocado 134 títulos a campesinos de 13 municipios de Magdalena, en zonas en donde delinquió el jefe paramilitar. *
Los títulos que revocó se los había otorgado la misma entidad entre los años ochenta y noventa para atender a años de reclamos por la tierra de los campesinos de esa región, a cada campesino le había asignado una unidad agrícola familiar, que en esa zona oscilaba entre las 20 y 30 hectáreas.
Pero después de que los paramilitares se tomaron a sangre y fuego la región, y forzaron a miles de campesinos a desplazarse, la entidad, con el nuevo nombre de Incoder, revocó los títulos de los campesinos desplazados y, en muchos casos, se los re-adjudicó a terceros.
En versión libre ante un fiscal de Justicia y Paz, un paramilitar desmovilizado que hizo parte de la banda de ‘Jorge 40’, Óscar José Ospino Pacheco alias ‘Tolemaida’, ha confirmado lo que los documentos sugieren: que las AUC consiguieron que el Incoder les legalizara el despojo a los campesinos.
‘Tolemaida’ dijo que otro paramilitar conocido con el alias de ‘Córdoba’ fue quien sirvió de puente entre la gerencia del Incora y ‘Jorge 40’ para legalizar el robo de predios a las familias campesinas, desplazados por los paramilitares a finales de los años noventa.
El otro testigo que está colaborando con la justicia, pero cuyo nombre se mantiene en reserva por seguridad, le dijo a las autoridades que participó en varias reuniones entre ‘40’ y funcionarios del Incora, y en ellas se organizó cómo se revocarían los predios adjudicados a campesinos y cómo se les titularían a los paramilitares.
Los documentos sustentan estas versiones. Entre febrero y marzo de 2003, el Incora revocó la adjudicación de 134 predios, dos en promedio por día, argumentando que los campesinos abandonaron la tierra o incumplieron con el pago de un crédito que les otorgaron quince años atrás. Se aprecia lo exagerado de la cifra, si se tiene en cuenta que entre 1996 y 2002,  es decir, en los siete años anteriores, apenas se habían revocado los títulos de 80 predios.
Las revocatorias de 2003 incluyeron predios con extensiones desde 47 metros cuadrados, equivalentes a una huerta, hasta de 69 hectáreas, una gran hacienda. Estas cancelaciones de títulos ocurrieron en 12 municipios del Magdalena, pero se concentraron sobre todo en cuatro de ellos, justo los que mayor desplazamiento forzado registraron a causa del terror de ‘Jorge 40’.
En su defensa ante la justicia, conocida por VerdadAbierta.com, el entonces gerente del Incora en Magdalena, José Fernando Mercado Polo, aseguró a las autoridades que nunca tuvo conocimiento de desplazamientos forzados de campesinos en la zona, ni mucho menos que ‘Jorge 40’ hubiera asesinado o intimidado a alguien para robarle sus tierras. Sin embargo, Mercado Polo decidió confesar que si se reunió con ’40’ y de allí salieron las adjudicaciones irregulares a testaferros e incluso desmovilizados del Bloque Norte.
La Fiscalía también capturó en diferentes ciudades de la Costa a Edgar Rafael Navarro Quintero, quien ocupó por encargo la dirección del Incora Magdalena; Carlos Arturo Vásquez Vásquez, fue coordinador del Incora en Fundación y es funcionario del Incoder; Ernesto Martín Gámez Goelkel, coordinador del Incora en Plato (Magdalena); José Eugenio Lozano Andrade, coordinador del Grupo de Propiedad del Incora; y Milleth Antonio Villa Zabaleta, ex concejal de Chibolo, según informó el diario El Espectador.
El 21 de enero de este año, el ente acusador había dictado medida de aseguramiento contra Luz Cenit Curiel, exasesora jurídica; Gómez Goelkel, Vásquez Vásquez y Lozano Andrade.
En el proceso por el despojo de las tierras también están vinculados Carlos Peñaranda Massón, registrador seccional de Plato; Armando Andrade Palacio, notario de Ariguani, y José Norberto  Bedoya Prada, exconcejal de Fundación, también serán llamados a indagatoria.
En enero, la Corte Suprema de Justicia ordenó compulsar copias al fiscal de la Unidad Antiterrorismo para investigar a los funcionarios del Incoder Magdalena que intervinieron en la titulación fraudulenta.
Los 36 predios, ubicados en las veredas El Encanto y Bejuco Prieto, en Chivolo, fueron despojados entre  1997 y 2000 por Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’ a sus primeros dueños.
La expropiación de tierras consistió en que, el Incora declaró los predios en estado de abandono y los transfirió a nombres de ex miembros del Bloque Norte de las Auc y testaferros a ‘Jorge 40’.

Historia del Despojo
En 1997, ’Jorge 40’ se instaló en la finca de La Pola, una de las que fue adjudicada a 72 familias de parceleros en 1991, y de allí orquestaba sus macabros planes de asesinatos y masacres.
Según le contaron a VerdadAbierta.com los propios campesinos, los paramilitares se tomaron el corregimiento de Pueblo Nuevo y en menos de dos años- entre 1996 y 1997- asesinaron a varios de ellos de El Pueblito, San Ángel, Chivolo y La Estrella: a Victor Cantillo Jiménez, José Montenegro Manga, Alonso Martínez, Miguel Avendaño Martínez, Antonio Mendinueta Barrios, Miguel Palencia, Luis Alfonso Fernández de Agua, Alberto Zolar, Laura Acuña, Humberto Noriega, Lorenzo Ariza, Juan Marriaga, Yonis Marriaga, Orlando Buelvas Cervantes, Manuel Pérez, Dionisio Jaraba y Manuel de la Cruz de la Hoz, entre muchos otros.
Estas tierras fueron tituladas a parceleros por el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria (Incora, hoy Incoder) en los noventa. Entre 1997 y 2000  se revocaron los títulos por abandono luego de que ‘Jorge 40’ y sus hombres asesinaran a varios de ellos, los desplazaran, y los obligaron a venderle o traspasarle sus títulos a testaferros de los ‘paras’.
El 15 de julio del 1997, ’Jorge 40’ ordenó a sus hombres que reunieran a todos los campesinos que vivían en las fincas La Pola, El Encanto y La Palizua, entre otras, y les dijo que tenían 15 días para desocupar. En esa reunión estaba el profesor Ricardo Barrios quien fue retenido por hombres de ’40’ y apareció asesinado al día siguiente. También asesinaron a José de Jesús Henao, quien tenía propiedades en el predio El Radio y lo acusaron de ser colaborador de la guerrilla. Su objetivo primordial, era ya obvio, no era combatir a la guerrilla, sino hacerse a las mejores tierras de la región.
En un allanamiento del 28 de julio de 2006 la Fiscalía encontró documentos que prueban el despojo de 36 predios en Chivolo, adjudicados por el Incora en 1991 a campesinos sin tierra.
Una vez que los campesinos se atrevieron a denunciar del despojo, el Programa de Tierras de Acción Social documentó el caso y solicitó la protección de los predios robados por los hombres de ’40’. Con estas medidas se inició el trámite para la restitución de los predios en el Tribunal de Justicia y Paz de Barranquilla, en donde inicialmente se negó la devolución de los predios.
Deicy Jaramillo, fiscal 3 de Justicia y Paz, la Procuraduría, el Proyecto de Tierras de Acción Social, la oficina nacional de Incoder y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (Cnrr) apelaron la decisión, que fue juzgada en última instancia por la sala penal de la Corte Suprema de Justicia.
Es la primera vez que la Corte Suprema de Justicia se pronuncia sobre la atribución ilegal de tierras a testaferros de ‘paras’, decisión que abre la posibilidad que miles de hectáreas que campesinos consiguieron a través del Incora y que fueron despojados bajo la figura del abandono vuelvan a sus dueños originales.
El abandono fue una de las formas que los ‘paras’ usaron para robar tierras a los campesinos. Como el Incora les había otorgado los títulos, la ley precisaba que estos no podían ser ni vendidos ni traspasados antes de 15 años. La única forma era declararlos abandonados por sus dueños y reasignarlos.
Los ‘paras’ masacraron, asesinaron, desaparecieron, saquearon y desplazaron para que los funcionarios del Incoder, muchas veces cómplices, vinieran unos meses después a constatar el abandono.
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©verdad abierta

la sentencia que conmovió a bariloche


Condenaron a 20 años al policía que baleó en la nuca al chico Diego Bonefoi. La Cámara Primera del Crimen, de Bariloche, condenó al ex cabo Sergio Colombil a 20 años de prisión por balear a Diego Bonefoi, de 15 años, en 2010. Eludieron aplicar el artículo destinado a policías. Rechazaron la perpetua por considerarla inconstitucional.
[Horacio Cecchi] Argentina. Otra vez el caso Diego Bonefoi conmueve a Bariloche y por extensión a Río Negro. Ayer, la Cámara Primera del Crimen condenó a 20 años de prisión al cabo Sergio Colombil por haber baleado en la nuca al chico de 15 años, cuando éste escapaba, desarmado, en una plaza del barrio Furman. Los jueces aplicaron una condena fuerte al ex cabo, pero rechazaron el pedido de perpetua de la fiscalía por considerarla inconstitucional, porque no habilita la gradación de la pena, no tiene fines humanitarios, y el condenado es joven. Evitaron de ese modo, aplicar el artículo del Código Penal que castiga con perpetua a policías que cometieron un crimen semejante al de Bonefoi.
El vallado policial que rodeó el Centro Cívico de Bariloche desde que se inició el juicio al ex cabo dieron la pauta de los temores de que se desatara la furia, como ocurrió el 17 de junio del año pasado en el barrio Furman, el lado oscuro de la ciudad.
En la previa a la sentencia, la acusación, fiscalía y querella, había solicitado la perpetua por tratarse de un funcionario policial y por la alevosía. La defensa apostó a la poco sencilla absolución y, en todo caso, a seis meses por homicidio culposo. Un accidente.
Con el voto inicial de Alejandro Ramos Mejía, el presidente del tribunal, Marcelo Barrutia, y la adhesión del vocal Gregor Joos, la Cámara condenó a Colombil a 20 años.
Pero, para ello, primero declaró la inconstitucionalidad, para este caso, de la pena de prisión perpetua por considerar que es un castigo inamovible que no permite establecer graduación en la pena. Al descartar aplicar la pena de prisión perpetua prevista en el artículo 80 inciso 9 (para policías) del Código Penal (CP) y ajustar la graduación de entre 12 y 25 años de prisión, luego se dedicaron a considerar la condena.
Los magistrados abundaron en fundamentación de esta decisión, y consignaron jurisprudencia de Rosario, Córdoba y casos de otras ciudades, en los que jueces optaron por la misma declaración, entendiendo que la Constitución Nacional establece criterios de "proporcionalidad de las penas". Señalaron que la pena de prisión perpetua contradice preceptos de "raigambre constitucional", como el de "la proporcionalidad y humanidad de las penas", y expresaron la necesidad de establecer "escalas penales" para castigos de "razonabilidad mínima de la respuesta punitiva que requiere que la pena guarde proporción" con el delito.
También cargaron contra las reformas arrancadas por Blumberg, al afirmar que quedó "estadísticamente demostrado que el agravamiento general de las penas no ha reducido el índice delictual que por el contrario se ha incrementado sensiblemente".
Al graduar la pena, los jueces consideraron a favor de Colombil su "juventud, educación, falta de antecedentes" y se inclinaron por "no desconocer el pedido de disculpa, que impresionó sincero", además de las "graves" carencias y problemas del equipamiento policial. Los jueces descartaron lo accidental del disparo con lo que rechazaron la absolución o los seis meses de homicidio culposo pedido por la defensa. No tomaron como cierta la descripción de Colombil que sostenía que llevaba la tonfa y la pistola en la misma mano, pero aceptaron que lo defectuoso de la cartuchera lo llevara a portar el arma en la mano. Pero también consideraron que estaba cargada y llevaba el dedo en el gatillo.
De allí que introdujeran la calificación de "dolo eventual": no tuvo la intención directa o indirecta de matar a Bonefoi, pero "despreció" las consecuencias de su accionar conociéndolas perfectamente.
"Esto nos permite creer en esta Justicia", dijo Sandro Bonefoi, padre del chico muerto, entre llantos y entrelíneas; su abogado querellante, Jorge Pschunder un mes antes había apoyado públicamente la recusación del juez Martín Lozada de la otra causa, la de los homicidios de Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco. Sandro sostuvo que los 20 años de prisión "son un ejemplo para que no le pase a ningún pibe más".
Con otro criterio, la Multisectorial denunció que el fallo aporta a evitar que la causa Cárdenas-Carrasco apunte a otras responsabilidades, a las que había citado a indagatoria Martín Lozada, ahora apartado. Rubén Marigo, de la APDH Bariloche, sostuvo que Colombil "debió haber sido condenado a perpetua" por la figura de dolo directo. El "dolo eventual (aplicado por la Cámara y que permitió reducir la condena a 20 años porque no deja clara la intencionalidad) surge de un concepto errado de la seguridad, producto de la doctrina Blumberg". Marigo rescató que el tribunal hubiera vinculado conceptos de derechos humanos. "Es una sorpresa y espero que sea una constante", sostuvo.
Mariela, la madre de Diego, tan sólo dijo que "nos destruyó la vida".
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©página 12

catálogo de memoria abierta


Memoria Abierta presenta su catálogo ‘La dictadura en el cine’. Esteban Garelli, Marcela Visconti y Liora Gomel, responsables de la catalogación que hoy se presenta en público, explican de qué manera llegaron a los 444 films que hoy integran el archivo y cuáles fueron los criterios para elaborarlo.
[Óscar Ranzani] Argentina. Desde su creación en 1999, la institución Memoria Abierta se dedica a preservar, recuperar, catalogar y difundir el acervo documental de las organizaciones de derechos humanos que la integran y de otros archivos para abrirlos a la consulta pública, entre otras tareas imprescindibles como, por ejemplo, el aporte de documentación a procesos judiciales. Su misión fundamental es preservar la memoria de lo sucedido durante el terrorismo de Estado para enriquecer la cultura democrática. Conformada por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y el Servicio Paz y Justicia (Serpaj), Memoria Abierta venía recibiendo muchas consultas de docentes y personas, en general, que querían trabajar el tema de la memoria en las casas, en las escuelas o en distintos espacios. Y muchos fueron los pedidos en relación al cine sobre la dictadura. "Por otro lado, en el trabajo de recolección de archivos durante todos estos años, nosotros fuimos tratando de recuperar las películas que nos íbamos cruzando y llegó un momento en que tuvimos una gran cantidad de material y una necesidad muy clara del público y surgió este proyecto", dice Liora Gomel, responsable de Comunicación de Memoria Abierta. El proyecto se llama ‘La dictadura en el cine’ y consiste en un catálogo ordenado alfabéticamente y también de manera cronológica y por temas sobre las 444 películas que hacen referencia al terrorismo de Estado en la Argentina. Se presentará hoy a las 19 en el Malba (Figueroa Alcorta 3415), con la presencia de Lita Stantic, Ricardo Piglia y Gonzalo Aguilar.
El trabajo de investigación y recopilación de este catálogo fue realizado por Marcela Visconti (graduada en la carrera de Artes de la UBA) y Esteban Garelli (guionista egresado de la Enerc), quienes contaron con la colaboración de un comité asesor del proyecto compuesto por Gonzalo Aguilar, Ana Amado, David Blaustein, Andrés Di Tella, Claudia Feld y Mariano Mestman. Para realizar el trabajo, la dupla indagó en material bibliográfico como, por ejemplo, catálogos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y de diversos festivales, libros, notas periodísticas, revistas especializadas, archivos y fuentes de datos de organismos e instituciones (bibliotecas, museos, universidades, escuelas de cine, filmotecas y productoras). ‘La dictadura en el cine’ tiene información sobre producciones (tanto documentales como ficciones) hechas desde 1976 hasta la actualidad que fueron estrenadas comercialmente o que se exhibieron en festivales o ciclos de cine.
"Por un lado, el principal objetivo del trabajo tiene que ver con sistematizar la gran cantidad de información que está muy dispersa. Esto está vinculado con los problemas que hay con las políticas de preservación en nuestro país, en cuanto al cine puntualmente y en general", comenta Visconti en diálogo con Página/12. "Realizar este proyecto permitía sistematizar una gran cantidad de información sobre el cine que se realizó sobre la dictadura y reunir la mayor cantidad posible de películas en la videoteca que tenemos. Y eso está ligado fuertemente con la idea de poder preservar y también producir documentos vinculados con el terrorismo de Estado porque, en ese sentido, las películas funcionan también de esa manera, dando cuenta de esa época", agrega Visconti.

¿Qué criterios tuvieron en cuenta para seleccionar el material?
Esteban Garelli: –Al principio, empezamos con un gran grupo de películas que entraron directamente porque tienen a la dictadura como un tema central. Entonces, en ese caso, no había ninguna decisión que tomar y las incluíamos. Después, había otro gran grupo. Tenemos 444 films que se vinculan de alguna u otra manera con la dictadura. Además de este gran grupo, hay otras películas que se vinculan de una manera más alegórica o tangencial. Por ejemplo, ‘Memoria del saqueo’ es sobre la crisis de 2001 que para explicarla se remonta a la política de Martínez de Hoz.

Marcela Visconti: –Otro ejemplo de una película más tangencial es Un buda, que narra la historia de dos hermanos, pero al principio hay una pequeña escena donde secuestran a sus padres frente a ellos, siendo niños, que los dejan en la casa de la abuela. Después, esto no aparece más en toda la película. Pero está esa escena inicial y nosotros pensamos que teníamos que incluir este tipo de producciones, a pesar de que el tema central sea otro.

A través del catálogo se puede entender no sólo el cine sino también la realidad de lo que fue la dictadura. Por ejemplo, del Mundial ’78 al modelo económico...
E. G.: –Todos los cortes temáticos son lo más amplios posibles. Por ejemplo, en "Exilio" se pueden ver películas de ficción que tematizan el exilio o también documentales sobre personas que se exiliaron. Se pueden ver películas mirando retrospectivamente esa militancia desde la década del ’90 o desde el 2000 y también cine militante hecho en el exilio durante la dictadura. La idea, dentro de cada grupo, consistió en establecer miradas amplias que se crucen entre sí y que generen diálogos nuevos.

Liora Gomel: –Uno de los grandes aportes del catálogo es que cada película que fue incluida tuvo un debate muy grande en Memoria Abierta acerca de si había o no que incluirla. Porque, de pronto, la película en el momento en que fue producida no tenía un mensaje claro respecto a la dictadura pero sí llegó al público como si lo fuera. O de pronto, esa breve escena que tiene que ver con la dictadura dice mucho más de nosotros como sociedad que una película enteramente dedicada al tema. Entonces, creo que uno de los grandes aportes es que hay gente que va a ver algunos títulos de las 444 películas y va a decir: "¿Y esto qué tiene que ver con la dictadura?". Va a ir a buscar y va a encontrar ahí más preguntas sobre el tema y se le van a abrir preguntas que nosotros también tuvimos.

M. V.: –Sumando a lo que dice Liora, uno de los casos que fue muy discutido con todo nuestro equipo de trabajo y con los asesores del proyecto fue el de Camila, una película de época cuyo argumento no tiene nada que ver con el momento de la dictadura, pero, sin embargo, se estrenó en plena transición democrática. Entonces, fue recibida de una manera que tiene mucho que ver con qué fue lo que estaba pasando en ese momento de recuperación de la democracia.

¿Por qué incluyeron algunas películas realizadas en la Argentina de la dictadura?
M. V.: –En base a todo lo que venimos hablando estos días con los medios, nos llama mucho la atención el interés muy fuerte por esas películas. Y esto nos hizo reflexionar que quizá éste es un momento en que empiezan a aparecer algunas cuestiones como el tema de la complicidad civil que expresan esas películas. Antes, esas películas existían pero nadie se estaba planteando muy bien qué pasó ahí. Decidimos incluirlas porque son películas que se realizaron en ese momento a favor del régimen, en el sentido de que el régimen favoreció que se hicieran esas películas que presentaban ciertos "valores" ligados a "Patria", "Familia", "Iglesia", en algunos casos de un modo muy marcado.

E. G.: –Las películas de Palito Ortega son las más emblemáticas. Por ejemplo, ‘Brigadas en acción’ es sobre un policía que recorre las calles de Buenos Aires en un Falcon sin patente. Adoptan a un chico que es huérfano, lo llevan a la Escuela de Policía y el chico dice: "Cuando sea grande quiero ser policía". Hay otra película titulada ‘Dos locos en el aire’: allí Palito Ortega es aviador y está filmada en la Escuela de Aviación Militar de Córdoba, donde también funcionaba un centro clandestino de detención. No sólo está llena de militares sino que también hay una fuerte presencia de la religión, de lo católico, del casamiento, del valor de la familia, todos valores conservadores y tradicionalistas. Además de lo explícito de las Fuerzas Armadas.

L. G.: –Además, esas películas son interesantes por lo que dicen y por lo que no dicen. Esas eran las películas que se podían hacer en esa época, con todo lo que implica. Uno puede tomar esas películas como punto de inicio para conversar sobre la censura, sobre los artistas que no pudieron filmar en ese entonces, sobre ciertos directores que se dedicaron a otras cosas porque preferían no ser cómplices con el régimen. Entonces, más allá de lo que concretamente dicen a favor del régimen, también muestran una forma de cómo se podía hablar o de qué cosas se podían decir. Y dejan ese vacío para que uno se dé cuenta de lo que no se podía decir ni mostrar.

Generalmente cuando se tienen que mencionar películas pro dictadura se señala ‘La fiesta de todos’, dirigida por Sergio Renán. Pero había otras con mensajes más encubiertos. ¿Qué encontraron de este material?
M. V.: –Hay una película de Olmedo y Porcel que se llama ‘Encuentros muy cercanos con señoras de cualquier tipo’. Es un film que está en clave picaresca, un género más que nada televisivo. Y la película en sí no tiene nada de interesante, es una comedia muy tonta, de enredos. Pero en el inicio está la imagen del partido de fútbol por las semifinales del Mundial ’78. Y hay una voz que dice: "Vamos a entrar a jugar este partido pero, en realidad, la Argentina ya ganó, ya le demostró al mundo que acá somos justos, que acá somos derechos". O sea, toda una bajada de línea muy dura que, de alguna manera, hace pensar por qué eso no fue filtrado en la trama de la película. Podría haber sido una opción. Uno se pregunta por qué fue puesto así de esa manera brutal, adelante. Pero bueno, en todo caso, sea como sea, está y resignifica la película.

E. G.: –Porque después es una típica película de Olmedo y Porcel, como tantas otras que se hicieron en esa época.

Esto nos lleva a otro tema: ¿qué se puede encontrar en el catálogo del material de propaganda elaborado por la dictadura?
E. G.: –Hay dos películas. Una es ‘Ganamos la paz’, que ya circulaba hace unos años. Es un documental hecho entre el ’76 y el ’77 (no hay una fecha clara) y que se remonta al ’55 para explicar la dictadura. Es algo así como "por qué vinimos nosotros a traer la paz al país que había perdido el rumbo". La otra es ‘Estoy herido, ataque’, una ficción basada en un hecho real que ocurrió en febrero del ’75 en Tucumán, durante el Operativo Independencia. Y es, obviamente, la versión de los militares sobre lo que pasó en un enfrentamiento entre el Ejército y la guerrilla. Esa película dura veinte minutos, se pasó en televisión en ese momento y después no se vio nunca más. Nosotros encontramos una referencia en dos libros, iniciamos la gestión de la búsqueda y finalmente dimos con una copia. Esa copia está ahora en las oficinas de Memoria Abierta junto a casi 330 de las 444 que logramos conseguir. Esas películas están en Memoria Abierta para quien quiera verlas allí. Por una cuestión de derechos no la podemos copiar.

¿Cuáles son los otros hallazgos que lograron para el catálogo?
M. V.: –Hay otro hallazgo cuya historia es muy interesante. Leyendo, encontramos una referencia a una película que se había pasado como apertura del Festival de Cine de Moscú, en 1979. Es una película sueca, cuyo título traducido al castellano es ‘Murallas de la libertad’. La anécdota era que esta película se pasó en la apertura. Y había una comitiva argentina que había viajado al festival para presentar El poder de las tinieblas, film del hijo de Ernesto Sabato. En esa comitiva estaban Leonor Benedetto, Gerardo Romano, Mario Sabato y el titular del Instituto de Cine de entonces. Cuando ven esa película sueca, salen indignados porque dejaba ver lo que estaba sucediendo en el país con las torturas. Entonces, esa delegación pidió al gobierno argentino que la hiciera retirar. El gobierno argentino pidió que se retirara esa película del festival y efectivamente esa película se retiró. Se vio sólo en la apertura. La Unión Soviética se disculpó por vía diplomática y de esa película no se supo más nada.

E. G.: –Nosotros leímos esta anécdota en un anuario de cine del ’79.

¿La película reflejaba las torturas y las desapariciones?
M. V.: –Es una película sobre un actor argentino que se exilia en Suecia y tiene recuerdos a través de flashbacks de la realidad de acá, donde un amigo de él desaparece y donde él, que era actor, hace una representación de una escena de tortura. Es una ficción. Nosotros sabíamos el nombre de la directora, entramos en una página donde estaba su mail, le escribimos. Empezó toda una serie de peripecias que llevaron a que después de muchas idas y vueltas nos enviaran desde Suecia una copia en DVD, con muy mala calidad, desde el Instituto de Cine Sueco, que tiene una marca de agua; es decir, no se puede copiar pero al menos se puede ver.
[El catálogo ‘La dictadura en el cine’ puede verse en memoriaabierta.]
4 de junio de 2011
2 de junio de 2011
©página 12

extracción de sangre o saliva


Ordenan la extracción de sangre o saliva, pero limitan los casos para comparar. La Cámara de Casación Penal ordenó que Marcela y Felipe Noble Herrera se sometan "a la extracción directa, con o sin consentimiento, de mínimas muestras" para obtener ADN, pero sólo con un grupo restringido de familias de desaparecidos.
[Irina Hauser] Argentina. La Sala II de la Cámara de Casación Penal ordenó que Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos adoptivos de la dueña de Clarín, se sometan "a la extracción directa, con o sin consentimiento, de mínimas muestras de sangre, saliva, piel, cabello u otras muestras biológicas" que les pertenezcan de "manera indubitable" para poder determinar si son hijos de desaparecidos. El tribunal, así, hizo lugar a un reclamo de las Abuelas de Plaza de Mayo y movió un casillero una causa judicial que ya lleva diez años de indefinición. Sin embargo, simultáneamente, fijó un límite y sólo habilitó la comparación de los perfiles genéticos de los jóvenes con el ADN de las familias de personas "detenidas o desaparecidas con certeza" hasta el 13 de mayo de 1976, en el caso de Marcela, y hasta el 7 de julio del mismo año en el de Felipe. La obtención del material genético no será inmediata, ya que algunas de las partes apelarán y el tema inevitablemente desembocará a la Corte Suprema, que tendrá la palabra final sobre la discusión de fondo.
"Es una de cal y otra de arena, es querer quedar bien con Dios y con el diablo", resumió la presidenta de Abuelas, Estela Carlotto, su primera impresión de la resolución que firmaron Guillermo Yacobucci, Luis García y Raúl Madueño. Aun así la evaluó como "un paso importante" porque determina que "sí o sí la extracción de sangre o de elementos que contengan ADN debe proceder". "Lo que nos cayó mal", acotó, es "la limitación" temporal que permitirá que la comparación se haga sólo con un grupo de familias. "Seguimos con la historia de que acá hay de primera y de segunda. ¿Por qué todos los demás casos siempre se han comparado con el Banco (de Datos Genéticos) completo y en éste no?", se preguntó.
En diciembre último la jueza Sandra Arroyo Salgado, a cargo de la causa en la que se investiga la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble, dispuso que se les haga una extracción de sangre, pelos o saliva que fuera voluntaria o se transformara en compulsiva si ponían reparos. Los jóvenes apelaron ante Casación, segundo tribunal del país, después de que la Cámara de San Martín avalara a la jueza.
La mgistrada había dispuesto el análisis forzoso como consecuencia de una sucesión de irregularidades que impidieron que se obtuviera un perfil genético "indubitable" de Marcela y Felipe. En mayo de 2010 había mandado a secuestrarles prendas de vestir en un allanamiento en el que la policía los dejó solos durante unos veinte minutos, lo que generó fuertes dudas sobre la ropa incautada que, de hecho, tenía impregnado ADN de varias personas de distinto sexo. Algo similar ocurrió en un procedimiento en 2009, ordenado por el juez Conrado Bergesio, quien además admitió una muestra de sangre y saliva que los jóvenes entregaron por su cuenta en el Cuerpo Médico Forense y con la condición de que sólo se compararan con dos familias querellantes, ya que desconocen el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) que interviene por ley. El problema no sólo fue el mecanismo que usaron, sino que Bergesio no tomó recaudos para la conservación de las muestras.
La lectura del fallo fue televisada y la hizo Yacobucci, quien preside la Sala II de Casación. En pocos minutos punteó las dos disposiciones claves: la que respalda la orden de Arroyo Salgado para obtener "con o sin consentimiento" muestras de sangre u otros tejidos, basándose entre otras cosas en que la ley vigente (conocida como ley de ADN) otorga suficientes garantías "de protección", y la que establece que los datos genéticos obtenidos sólo se podrán comparar con los aportados al BNDG "por parientes de personas detenidas o desaparecidas –con certeza (sic)– hasta el 13 de mayo de 1976" en el caso de Marcela, y hasta el 7 de julio de 1976 en el caso de Felipe. Las fechas elegidas son aquellas en que se dispuso –en teoría– la entrega judicial en guarda de los niños a la dueña de Clarín. Una se corresponde con el acta del día en que Herrera de Noble se supone que se presentó en el juzgado diciendo que había encontrado a la beba en una cajita. La otra coincide con el acta de la aparición de una mujer, Carmen Luisa Delta, que manifestaba su voluntad de dar un bebé en adopción, aunque el ex juez Roberto Marquevich constató que nunca existió una persona con ese nombre y que el número de documento consignado era de un varón. Según los datos de Abuelas, las familias comprendidas en el período definido por los camaristas son unas veinticuatro.
Las dos caras del fallo despertaron desconcierto entre las Abuelas, sus abogados, los fiscales, los nietos recuperados presentes entre el público, Madres de Plaza de Mayo y otros organismos de derechos humanos que llenaron el recinto. Marcela y Felipe Noble Herrera no fueron a la audiencia.
Al pasar en limpio el resultado, el abogado de Abuelas, Alan Iud, le dijo a Página/12: "Nos dieron la razón en el principal punto en discusión al establecer que se puede determinar la identidad de alguien contra su voluntad, incluso llevándolo por la fuerza pública al BNDG. Cualquier persona presuntamente hija de desaparecidos se debe realizar los análisis de ADN, es lo que dice la ley. El fallo dice que es un procedimiento constitucional y acorde a la jurisprudencia internacional". "El punto negativo –alertó– es la limitación para comparar el ADN. No vemos fundamentos para tener por ciertas las fechas en que se dispusieron las guardas a favor de Herrera de Noble siendo que surgen de expedientes que contienen elementos falsos. Además, el objeto de investigación definido por la fiscalía y la jueza es verificar si son hijos de desaparecidos, no si son hijos de desaparecidos nacidos en 1976 o de tal o cual familia."
"Es un fallo con trampa, envenenado, un retroceso", advirtió el abogado Pablo Llonto, que representa a las familias García-Gualdero y Miranda Lanuscou. "Primero muestran el dulce y admiten los estudios de ADN ordenados por Arroyo Salgado, pero después inventan un límite que no estaba en discusión porque nadie lo había planteado. Y lo hacen dándole crédito a un expediente de adopción objetado de punta a punta", dijo. Según Llonto, "también traerá problemas la frase que hable de comparar con familiares de personas desaparecidas con ‘certeza’ en tal fecha. Es una expresión envenenada, que dará pie a más planteos. Por ley la comparación debe hacerse con todas las muestras del BNDG".
Los abogados de Marcela y Felipe difundieron sus propias quejas. Dijeron que la resolución es "inconstitucional" y"desconoce la jurisprudencia de la Corte Suprema", adonde apelarán según anunciaron. El abogado Llonto también irá al máximo tribunal. El equipo jurídico de Abuelas evalúa alternativas, igual que los fiscales. La discusión desembarcará como sea en los despachos supremos, que en 2009 falló sobre los estudios de ADN en casos distintos del de los hermanos Noble Herrera y antes de que se aprobara la ley que habilitó a los jueces a disponer análisis compulsivos. Carlotto anticipó: "Como no hay tiempos, ahí (en la Corte) empieza otra guerra, a ver si se expide rápido o no".
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©página 12

prisión por vuelos de la muerte 2


Procesaron con prisión preventiva a los imputados por los vuelos de la muerte. El abogado Gonzalo Alvarez de Tolosa, que visitaba la ESMA, y los pilotos de Aerolíneas Enrique de Saint Georges y Mario Arru –en funciones hasta su detención– están entre los procesados. Tres prefectos ahora en la mira judicial.
[Diego Martínez] Argentina. El juez Sergio Torres procesó con prisión preventiva a cinco imputados por los vuelos de la muerte. Tres son ex pilotos de Prefectura que participaron el 14 de diciembre de 1977 de la ejecución desde un avión Skyvan del grupo de familiares de desaparecidos secuestrados en la Iglesia de la Santa Cruz. El magistrado valoró especialmente un estudio de la Procuración General de la Nación sobre 2800 planillas de vuelo y un testimonio obtenido por el fiscal Miguel Osorio en el que un suboficial de Prefectura vinculó directamente con los crímenes a Enrique de Saint Georges y Mario Arru, flamantes ex comandantes de Aerolíneas Argentinas. Esa declaración incluye los nombres de otros tres prefectos que tenían "la sartén por el mango" y están en la mira de la Justicia. Se trata de los prefectos principales Raúl Alberto Lanzi, hoy radicado en Concepción del Uruguay; Roberto Antonio Salinas, actual profesor del Servicio de Aviación de Prefectura, y Raúl Novo, ex comandante de LAPA y jefe de Prevención de Accidentes para la época de la tragedia de 1999 que acaba de prescribir.
El más conocido de los procesados es el abogado Gonzalo Torres de Tolosa. Amigo de Jorge Acosta, jefe del Grupo de Tareas, el entonces profesor de la Universidad Católica Argentina admitió que visitaba la ESMA y relató "trabajos" que el Tigre le encomendaba en Cancillería. Torres de Tolosa fue denunciado por Adolfo Scilingo como quien lo acompañó en uno de los vuelos de la muerte, y por sobrevivientes como partícipe de torturas. En su declaración sugirió una confusión con su hermano Alvaro Diego, que según él era segundo comandante de Gendarmería y miembro de Consejos de Guerra del Primer Cuerpo. "Sus tareas eran secretas", dijo. El hermano no puede defenderse porque está muerto. El flamante procesado "alternaba su actividad legal con una actividad clandestina e ilegal, en los antípodas de su formación profesional y que era esencialmente voluntaria. No había deber legal ni norma que lo obligara a formar parte del GT 3.3. Solamente su conciencia y su convicción sociopolítica", resumió Torres, que lo procesó como partícipe necesario de medio millar de secuestros y tormentos seguidos de muerte, embargó sus bienes por 618 millones de pesos y, pese al "colon irritable" que lo aqueja, ordenó su traslado al penal de Ezeiza.
El ex suboficial naval Rubén Ormello confesó su actuación en los vuelos en los ’80 ante compañeros de trabajo. "¿Qué cagada te mandaste, Colorado, que saliste en Página/12", le escribió un compañero en 2009. Tal como se anticipó en aquel artículo, los testigos de su confesión en los hangares de Aerolíneas declararon ante la Justicia, que luego citó a los ex compañeros del mecánico. Cinco admitieron haber escuchado "constantes comentarios" de la confesión. Los testimonios fueron "consistentes, contundentes y concordantes", evaluó el juez. Pese a que la Cámara Federal estableció que las confesiones en privado no lo son técnicamente, el juez las privilegió, teniendo en cuenta la deliberada destrucción de pruebas de la Armada, que aún niega la existencia del GT 3.3 pese a que se olvidó de borrar los sellos de los legajos de varios suboficiales.
El procesamiento de De Saint Georges, Arru y Alejandro D’Agostino se fundó en el trabajo de la PGN y en la declaración de un suboficial que admitió que los vuelos eran vox populi y nombró a cinco pilotos con "la sartén por el mango". D’Agostino pidió el cese del servicio como jefe de la división Veteranos de Guerra de Prefectura cuando se enteró de la acusación por "la injuriosa e infundada publicación de Página/12", que ahora validó la Justicia. A las pruebas ya informadas, el juez agregó 47 planillas de los Skyvan de 1977 entregadas por el Ministerio de Seguridad, de las cuales sólo dos carecen de datos distintos del horario de vuelo: una es la del 14 de diciembre y ambas tienen como comandante a De Saint Georges. El juez destacó que los once "vuelos anómalos" en tres años detectados por la PGN se condicen con el uso "eventual" de los Skyvan mencionado por Scilingo. Procesó a los pilotos como partícipes necesarios de 56 secuestros agravados y los embargó por 56 millones de pesos.
4 de junio de 2011
3 de junio de 2011
©página 12

el imperio de la necedad


columna de mérici
Municipalidad recoge perros de la calle sin motivos justificados.
Es increíble la mala fe y la arbitrariedad en la interpretación del último dictamen de Contraloría de parte de las autoridades, y confirma el peor temor de los animalistas, que es la absoluta falta de fiscalización de lo que hacen los funcionarios en los caniles. Y, al mismo tiempo, es tan típico del partido de los enemigos de los perros. A raíz de dos ataques caninos recientes contra transeúntes, en el sector de calle Bellavista y calle Salvador Donoso, en el centro de Valparaíso, la municipalidad envía a capturar a los perros callejeros que viven en esa esquina. Pero en lugar de llevarse a los perros agresivos y peligrosos, que son conocidos en el barrio, y que son perros que salen de noche y que ya fueron identificados, se llevaron a perros que se encontraban en esa esquina, algunos de ellos con dueño. Ciertamente, algunos ciudadanos resistieron la incautación de sus mascotas, las que fueron, sin embargo, trasladadas al canil de Laguna Verde.
La impericia y necia arrogancia de los funcionarios fue defendida por el encargado del departamento municipal, Mauricio González, que pasó por alto que los perros secuestrados no tenían nada que ver con las agresiones denunciadas. Esto se parece más a un acto de irracional venganza, y es completamente indefendible.
El funcionario argumenta que no se debe alimentar a los perros que se encuentran en la calle de "forma indiscriminada", frase hueca que es inmediatamente desmentida por la segunda argumentación, que es que los comerciantes que alimentarían a esos perros de la calle están saboteando los objetivos de la Cámara de Comercio y Turismo, que protestan "por la proliferación de perros". Encima tiene el tupé de pedir la colaboración de la ciudadanía para satisfacer las pretensiones de la Cámara de Comercio.
¿Qué se supone que va a pasar si la gente ya no puede alimentar a las mascotas en la calle? ¿Habrá previsto las consecuencias? ¿Sabe dónde buscarán el alimento? A mí me parece, además, que es un delito fomentar la comisión de un delito, que es el maltrato por omisión. Se resiste uno a creer que esto sea serio, y menos la postura de las autoridades, que parecen más empeñadas en atormentar a la humanidad con medidas brutas e injustificadas, que en solucionar sus problemas. ¿A qué se refiere con que falta colaboración de la ciudadanía en el control canino? ¿Lo dice sobre la base de investigaciones independientes precisas, o es sólo una chupada de dedo, una bravuconada incompresiblemente necia, bla blá?
Porque, vamos a ver, según lo que sabemos por investigaciones realizadas en varios condados de Estados Unidos y en Inglaterra y otros países, la mayoría de los perros hallados en la calle son perros perdidos, y sólo una minoría, abandonados. Si las autoridades montasen programas que facilitaran el reencuentro entre mascotas perdidas y sus familias humanas, la población canina callejera disminuiría dramáticamente y haría que una queja como la del funcionario quedase totalmente fuera de lugar. Lo que falta es que las autoridades tengan el corazón donde deben tenerlo, y busquen soluciones en el marco de la sensibilidad chilena, que rechaza tanto el sacrificio como el encierro indefinido de las mascotas recuperadas en caniles que, con el paso del tiempo, convierten a los chuchos en condenados a reclusión perpetua.
Es derechamente impresentable que los funcionarios retiren indiscriminadamente a perros de la calle tras denuncias que no son investigadas. Muchos perros, que son alimentados y cuidados (incluyendo tratamientos médicos, vacunas y operaciones) por sus tutores, pasan el día en torno a los quioscos, y pueden dormir en ellos por la noche, y ciertamente están mucho mejor en la calle, con sus padrinos y madrinas, que en un canil con otros cientos de animales donde no tendrán muchas posibilidades de volver a ser felices si no se realizan campañas permanentes y bien diseñadas de adopción y/o reencuentro.
Los funcionarios siguen sin entender que cuando se reconoce, como hacen muchos, si no una mayoría de los chilenos, que el valor de la vida de los animales es intrínseco, no se los puede tratar como otra cosa que personas. Como entre los humanos, los delitos son actos personales, y no son intercambiables. De nada sirve llenar el canil (que es inmensamente grande) con perros que podrían estar perfectamente en la calle, porque no son peligrosos ni agresivos y tienen madrinas o padrinos, donde su calidad de vida es mucho mejor que en el canil. Y la calidad de vida de los perros en casos específicos debiese ser un criterio prioritario a la hora de decidir su traslado al canil. Lo que han hecho los funcionarios es una insensatez, un acto arbitrario, injustificado y estúpido.

Por otro lado, el fenómeno del perro perdido existirá siempre, por más estrictas que sean las leyes o su implementación, porque habrá siempre perros curiosos que salen a explorar, se van calle abajo y se pierden; que aprovechan un descuido y una puerta abierta; que excavan por debajo de las rejas; que saltan por encima de las vallas; que se lanzan balcón o terraza abajo; que empujan y rompen los portones hasta abrirlos; que rompen las telas metálicas; que tuercen los alambres. Y como el hambre que acompaña a las ganas de comer, tampoco son los humanos capaces de controlar todo lo que se le puede ocurrir a un perro que está empeñado en salir a pasear, ni pueden muchos respetar el paseo diario que se les prometió al principio. Lo más cuerdo parece entonces diseñar estrategias de reunificación familiar que sean efectivas y gestionadas por personal idóneo, de buena fe, como las miles de viejas locas y padrinos que estarían dichosos si las autoridades les incluyesen en esos planes, como voluntarios -voluntarios para organizar campañas permanentes de adopción, para encargarse de la reunificación familiar, para localizar a los perros perdidos, para acompañar y sacar a pasear a los perros que, en los caniles, esperan una familia humana, y en tantas otras cosas. Porque también deben entender, autoridades y ciudadanía, que el canil es un lugar de tránsito hacia una familia, y no el fin del trayecto. El incidente que comentamos deja en claro qué tienen las autoridades en la cabeza: para ellas, el problema no es que los perros lo están pasando mal en la calle, desorientados y hambrientos. El problema es que hay perros en la calle que pueden ser peligrosos y a los que hay que retirar de la vía pública. Más allá de eso, parecen no ver nada, porque tampoco parece que exista mucho interés en montar un plan de reunificación familiar, de hogares adoptivos temporales y de adopciones que permita lograr el objetivo central.
A ello se agrega el despropósito de llevarse al canil a sabiendas, como en este caso, a perros con dueño, porque ignoran y desconocen el derecho de la gente sin techo y de los nómades urbanos a tener perros, y lo desconocen ingenua y abiertamente y de hecho secuestran a sus perros para depositarlos en un canil no con el objetivo de ayudarlos, sino simplemente para sacarlos de la calle. Las autoridades aún no han aprendido nada. Parece que los senadores chilenos, al convenir en un proyecto necesario y tan bien intencionado que rechaza el sacrificio animal, viven en otro país que muchos energúmenos que hacen las veces de autoridades locales, que sólo piensan en encerrar o matar.

No me parece que el dictamen http://www.contraloria.cl/LegisJuri/DictamenesGeneralesMunicipales.nsf/DetalleDictamen?OpenForm&UNID=C1E16E0482C0E768842577E70049E2FC de Contraloría, pese a su gótica redacción, justifique estas licencias en su interpretación. El dictamen termina, concluyendo, con que "[...] frente a casos específicos de canes enfermos o gravemente heridos, cuya vida no es viable desde el punto de vista clínico, y que de provocarse su muerte se le evitarán sufrimientos innecesarios, resulta procedente que la autoridad municipal disponga la adopción de las medidas adecuadas", las que incluyen el retiro de los canes de la calle y su sacrificio. La conclusión no faculta a las municipalidades a recoger en masa o sin motivo justificado a perros de la calle, sino solamente a canes enfermos y heridos, en "casos específicos".
Todos sabíamos que las autoridades mal intencionadas utilizarían este dictamen par justificar los retiros y posiblemente matanzas o desapariciones encubiertas (que ocurre cuando se terceriza el retiro de mascotas o se contrata a firmas de control de plagas), porque la ley no contempla ninguna instancia de fiscalización independiente. El dictamen tampoco justifica los retiros preventivos, sistemáticos y permanentes. En el caso de que se trata, los funcionarios debieron capturar a los perros acusados de haber atacado a esos transeúntes en horas de la madrugada y trasladarles a un canil donde deberían ser resocializados antes de su adopción. En lugar de eso, comportándose los funcionarios de un modo increíble e inaceptablemente rústico, se dirigieron a las calles mencionadas y recogieron a todo perro que encontraron -menos a los que sí debían recoger, que eran perros agresivos, y nocturnos. E inverosímilmente requisaron y secuestraron a perros que sí tenían tutores, pero cuyos reclamos ignoraron por tratarse de indigentes.

Está de más decir que no existe ninguna ley ni ordenanza que prohíba que un indigente o una persona sin domicilio fijo tenga perros. La condición social y personal no es tampoco un requisito legal que capacite para la propiedad o tenencia de animales. Esto es un sin sentido. Los funcionarios municipales no tienen ninguna facultad para proceder al decomiso y secuestro de animales en la calle que sí tienen dueños. La teoría que defendió el encargado municipal fue que los perros que atacaron a los transeúntes en la noche, son perros que durante el día han formado jaurías. Por ello, si se retiran los perros del día, no podrán formar jaurías para morder peatones por la noche. Todo este razonamiento pese a las declaraciones de una vecina de que se trata de un grupo de perros agresivos que sale de noche.

Es difícil imaginar tanta necedad, incompetencia y mala fe. Hace mal la municipalidad en contratar a matones o en intimidar a funcionarios para que realicen estas actividades que nada justifica, y hace mal en permitir que se discrimine tan grosera e ilegalmente a algunos ciudadanos. Con estas acciones sólo reavivará la hostilidad que caracterizó siempre la relación entre autoridades y porteños.
[mérici]

extracción con o sin consentimiento


Causa Noble Herrera. La Justicia confirmó la extracción a Felipe y Marcela.
Argentina. La sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal confirmó la orden de extracción "con o sin consentimiento" de muestras de sangre, saliva o cabello "pertenecientes indubitativamente" a los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. Sin embargo, limitó la comparación de los perfiles de ADN con las muestras almacenadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos de familiares de personas detenidas o desaparecidas hasta el 13 de mayo de 1976 en el caso de Marcela, y hasta el 7 de julio de 1976 en el caso de Felipe, en base a las fechas del documento de adopción presentado por la dueña del grupo Clarín. "Se aferran a un expediente de adopción que está viciado", sentenció Pablo Llonto, abogado de una de las familias querellantes. En diez días las partes podrán apelar ante la Corte Suprema.
De esta manera, la Cámara Nacional de Casación Penal rechazó el recurso de casación formulado por los letrados apoderados de los hermanos Noble Herrera contra la decisión de la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, que confirmó la decisión de la jueza de primera instancia Sandra Arroyo Salgado en cuanto dispuso hacer lugar a la medida de prueba solicitada por la querella Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, disponiendo la extracción directa.
Sin embargo, los camaristas Raúl Madueño, Luis García y Guillermo Yacobucci, con la intervención de la secretaria Sol Deboli, decidieron limitar el cotejo del ADN con los del BNDG de acuerdo a las fechas que figuran en el expediente de adopción presentado por Ernestina de Noble.
"Nos sorprendió escuchar la segunda parte del fallo. En esta caso existe una sospecha de apropiación sin saber cuál es la familia de los chicos por lo que debe hacerse la prueba con todas las muestras del banco genético", señaló Llonto. Y resaltó que la Cámara "limita el cotejo a partir de un expediente de adopción que contiene fechas que no son creíbles. El juez (Roberto) Marquevich ya había señalado que las historias de cómo Ernestina de Noble encontró a Marcela y a Felipe eran falsas".
En ese contexto, Llonto anticipó una apelación "no esperada" por parte de la querella ante la Corte Suprema. Mientras que se espera un nuevo recurso por parte de la defensa de los hermanos Noble Herrera.
"La primera decisión es la realmente importante, avala la extracción y para lo demás hay que leer los fundamentos y después cotejar bien el tema de las fechas, que se supone son las de guarda, es decir, cuando los niños ya estaban con Herrera de Noble. El tema es que muchos datos del expediente de adopción fueron falseados, de ahí los reparos", explicó por su parte el abogado de Abuelas, Alan Iud.
Casación dejó firme una decisión de la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, confirmada por la Cámara Federal de San Martín, pero introdujo por decisión propia los límites temporales para la comparación de perfiles, un tema que no había sido planteado ni por los abogados de los Noble Herrera ni por los querellantes. "Es una de cal y una de arena, pero lo que hace es dilatar el tema porque si esos estudios dieran negativos pediremos la comparación total con el Banco, ponen un límite a la fecha de búsqueda a partir de un expediente de adopción que ya se comprobó fue fraguado", apuntó Llonto.
3 de junio de 2011
©página 12

murió arthur goldreich


Líder de la lucha armada contra el apartheid.
[Douglasd Martin] Murió el martes en Tel Aviv, Arthur Goldreich, que ayudó a dirigir la lucha armada contra el apartheid en Sudáfrica y estuvo una vez encargado de una finca donde Nelson Mandela, haciéndose pasar por su criado, conspiraba contra el régimen. Tenía 82 años.
Su muerte fue anunciada por la Fundación Nelson Mandela.
Cuando la oposición al apartheid giró hacia la violencia a principio de los años sesenta, empezando con sabotajes y progresando hasta convertirse en una guerra de guerrillas, Goldreich, artista y diseñador, se convirtió en un importante estratega. Viajó a China, Unión Soviética y Alemania del Este buscando ayuda militar e información para la fabricación de armas. Escribió un detallado plan para el derrocamiento del estado sudafricano y un código disciplinario para las guerrillas. Identificó posibles blancos industriales de acciones de sabotaje.
Goldreich y su familia vivían en una granja llamada Liliesleaf en la zona de Rivonia, dieciséis kilómetros al norte de Johanesburgo. Mientras el Partido Comunista pagaba el alquiler, se convirtió en el centro de estrategia para Umkhonto we Sizwe, o Lanza de la Nación [Spear of the Nation], el ala militar del Congreso Nacional Africano, el movimiento de liberación liderado por Mandela. Mandela llevaba mono azul, vendía verduras a la vera del camino y era conocido como David Motsamayi.
Para el 11 de julio de 1963, los ocupantes de la granja temían que las autoridades pudieran descubrir su escondite y estaban planeando trasladarse a otra granja. Pero ese día una furgoneta de la panadería y otra de la lavandería obstruyeron el largo camino de la entrada a la casa principal. De los vehículos emergieron agentes de policía y sus perros.
Goldreich y otros dieciséis militantes, incluyendo a importantes dirigentes del CNA como Walter M. Sisulu, secretario general del partido, fuero arrestados. El diario británico The Independent dijo que el gobierno definía a Goldreich como un pez gordo, en parte por sus actividades conspirativas y en parte porque era blanco; la argumentación del gobierno era que blancos de izquierda estaban llevando por el mal camino a los negros, incluyendo a Mandela.
La mayoría de los detenidos en Liliesleaf fueron juzgados en 1964, junto con Mandela, que había sido arrestado en 1962. En lo que se llamó "el juicio de Rivonia", después de la localización de la granja, Mandela declaró que el CNA había sido empujado a la violencia por la masacre policial de 69 manifestantes en 1960, en lo que llegó a conocerse como "la masacre de Sharpeville", y la prohibición del partido.
Hizo entonces su famosa declaración: "Estoy dispuesto a morir" antes que ser sentenciado a prisión perpetua y conspiración para derrocar al gobierno. Fue dejado en libertad en 1990.
Goldreich evitó la prisión cuando él y Harold Wolpe, abogado y dirigente del CNA, sobornaron a un guardia en una arriesgada fuga de la cárcel en la que estaban retenidos a la espera del juicio. Se disfrazaron a sacerdotes y huyeron hacia lo que hoy es Tanzania, ocultándose a veces en los maleteros de coches.

Arthur Goldreich nació en 1929 en un pueblo sudafricano conocido entonces como Pietersburg, que consideraba que era un bastión de la intolerancia. Como estudiante judío de once años, se había ofendido cuando la escuela donde cursaba la secundaria, durante la Segunda Guerra Mundial, empezó a enseñar alemán a los estudiantes, aparentemente en la creencia de que los nazis la ganarían. La instrucción empezaba con una revista de la Juventud Hitleriana.
El joven Arthur escribió a Jan Smuts, primer ministro de Sudáfrica, exigiéndole que enseñara hebreo en lugar de alemán. Y lo logró.
Goldreich se mudó a Israel después de la guerra y luchó en la Palmach, una unidad de fuerzas especiales, en la guerra por la independencia de Israel. En 1954 volvió a Sudáfrica para unirse a la lucha contra el apartheid, el sistema de segregación racial instalado después de que el Partido Nacional derrotara al gobierno de Smuts en 1948. Retomó sus estudios de arte y arquitectura. Pintó telas y murales abstractos y ganó un premio como el más joven pintor sudafricano en 1955.
Muchas fuentes, entre ellas ‘Nelson Mandela: A Biography’ (1997) de Martin Meredith, dicen que Mr. Goldreich se incorporó al Partido Comunista. Se dice que Mandela apreciaba a Goldreich especialmente por su experiencia de lucha en Israel.
Goldreich, que llegó a dirigir el departamento de diseño de la Academia Bezalel de Arte y Diseño de Jerusalén, volvió brevemente a Sudáfrica en 1994 para asistir a un encuentro en Liliesleaf, que luego fue convertido en museo. Finalmente se convirtió en un crítico de lo que veía como las políticas beligerantes de Israel hacia los palestinos, comparándolas con las del apartheid sudafricano.
Le sobreviven sus hijos Nicholas, Paul, Amos y Eden. Le gustaba contar que Nicholas, cuando tenía ocho años, había reconocido a Mandela.
"Nelson se levantó silenciosamente y llevó a Nick a pasear por el recinto", dijo Goldreich. "No sé qué le dijo -y nunca tuve la temeridad de preguntarle a mi hijo-, pero él nunca volvió a mencionar en casa el nombre de Mandela. Si Mandela te confiaba un secreto, se supone que tenías que guardarlo."
3 de junio de 2011
27 de mayo de 2011
©new york times
cc traduccióm mQh