hilaria dirige saqueo de fondos libios
Señora Clinton quiere apropiarse de fondos internacionales del estado libio para financiar la resistencia armada de tribus hostiles al gobierno central.
[Mary Beth Sheridan] Roma, Italia. El gobierno de Obama pretende utilizar algunos de los billones de dólares depositados en activos congelados pertenecientes al estado libio y a su presidente Moamar Gadafi para [según declaraciones oficiales] proporcionar ayuda humanitaria y de otro tipo a uno de los bandos del actual conflicto civil, declaró el jueves la secretario de Estado Hillary Rodham Clinton.
La decisión, anunciada en una reunión de alto nivel aquí convocada para discutir cómo apuntalar en Libia a los desaliñados rebeldes, parece ser la primera vez que un país trata de hacerse con una parte de los inmensos depósitos libios bloqueados por las sanciones de Naciones Unidas en febrero pasado.
Clinton, hablando con líderes de la OTAN y de países árabes, dijo que el gobierno de Obama pedirá la aprobación del Congreso para asignar los activos congelados -una medida legal normal según la legislación estadounidense. No explicitó la cantidad de dinero implicada, ni si sería asignada a los rebeldes que combaten contra Gadafi o a organizaciones humanitarias internacionales.
Los rebeldes han suplicado a países extranjeros que les transfieran el dinero, argumentando que no tienen medios para crear un gobierno y un ejército que pueda hacer frente a las fuerzas armadas libias.
"Instamos a todos nuestros socios a unirse para aumentar la presión sobre Gadafi, limitar sus opciones y de otros en su entorno y proporcionar apoyo a la oposición, que lo necesita urgentemente", dijo Clinton en una reunión a puertas cerradas, de acuerdo a una transcripción proporcionada por su personal.
La campaña de bombardeos de la OTAN de casi siete semanas ha reforzado a los rebeldes, permitiéndoles mantenerse en el este de Libia y en Misurata, una ciudad al oeste del país, y resistir el poder de fuego superior del ejército libio. Pero con las dos partes cada vez más empantanadas en un empate, Estados Unidos y sus aliados están tratando de encontrar nuevos modos de debilitar a Gadafi, que lleva 41 años en el poder.
Los líderes rebeldes dicen que necesitan de dos mil a tres mil millones de dólares para mantener a flote la economía de las zonas que controlan: para comprar gasolina, para pagar los salarios de un abultado contingente de funcionarios del gobierno provisional y para comprar alimentos. Funcionarios estadounidenses han puesto en duda esas cifras.
Sin embargo, Clinton y altos funcionarios europeos y árabes están ansiosos de encontrar nuevos fondos o algún otro mecanismo que permita que los rebeldes reciban préstamos desde el extranjero, reciban donaciones y pagos por el petróleo que puedan vender.
"Hay una iniciativa, urgente, para satisfacer las peticiones del TNC [alto mando rebelde]", dijo Clinton a los periodistas, refiriéndose al Consejo Nacional de Transición.
Pero pidió paciencia. Mientras pareciera que el Congreso podría liberar algunos de los activos libios -en total en Estados Unidos algo más de treinta mil millones de dólares-, todavía no está claro cuándo tiempo tomaría legislar sobre la medida.
También se espera de la reunión en Roma que cree un fondo, administrado en conjunto por la coalición occidental y el gobierno rebelde, para recibir donaciones de gobiernos extranjeros para pagar a las tropas.
Los rebeldes habían esperado que los gobiernos extranjeros simplemente les entregaran los activos en el extranjero pertenecientes a Gadafi y al estado libio. Pero varios países europeos expresaron preocupación debido a que esa decisión sería ilegal en Europa. Ahora los rebeldes esperan obtener préstamos en el extranjero, utilizando como activos bloqueados como garantía.
Clinton llamó a otros países a seguir el ejemplo de Estados Unidos, que proporcionó ayuda no letal a los rebeldes. El gobierno de Obama enviará cerca de veinticinco millones de dólares en equipos de existencias militares estadounidenses: botas, tiendas de campaña, blindaje personal y cosas parecidas. Se espera que lleguen a Bengazi, la capital rebelde de facto, "en los próximos días", dijo Clinton.
Diplomáticos dicen que la reunión de altos funcionarios de la OTAN y de países árabes del jueves, así como de miembros del gobierno rebelde, es importante no sólo para sostener la campaña en Libia sino además para enviar un mensaje de unidad de que Gadafi debe abdicar.
"Si legitimáramos que Gadafi parta al país en dos, ¿qué mensaje le estaríamos enviando a Assad y Saleh?", dijo un diplomático occidental, refiriéndose a los gobernantes de Siria y Yemen, que han tratado de aplastar las protestas contra el gobierno en sus propios países. "Tenemos que mostrarles que esa represión brutal no será tolerada".
La alianza entre países árabes y occidentales está intentando aumentar la presión sobre Gadafi de tres maneras: militarmente, mediante el bombardeo de instalaciones de control y comando en la capital libia; económicamente, a través de una intensificación de las sanciones; y políticamente, apoyando la formación de una estructura gubernamental en la zona ocupada por los rebeldes.
El primer ministro británico David Cameron dijo el martes que su gobierno estaba buscando modos de reforzar las sanciones contra las ventas de petróleo de estado libio, "para asegurarse de que el gobierno recupere la cordura y se de cuenta de que no deben aterrorizar a su propia gente".
Las ventas de petróleo en los últimos años han constituido el 95% de los beneficios de exportación y el 75% de los ingresos del estado.
Los rebeldes han exportado una pequeña cantidad de petróleo, pero no han sido capaces de extraer petróleo de los campos petrolíferos que controlan debido a los daños causados en las instalaciones por la guerra y a la amenaza de ataques.
[ Joby Warrick contribuyó a este reportaje.]
6 de mayo de 2011
5 de mayo de 2011
©washington post
cc traducción mQh
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