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cómo se tomaron los paras la guajira


Con la llegada del paramilitarismo a La Guajira hacia finales de los 90, los pobladores de esta región del norte de Colombia, casi la mitad conformada por indígenas  de la etnia wayúu, vieron arrancar otro ciclo de violencia. Fue más cruel que aquel que en su momento trajo la bonanza marimbera. Y más violento que los conflictos de siempre entre contrabandistas.
Colombia. Los ‘paras’ encontraron en el ancho desierto guajiro instituciones estatales débiles y una cultura que desde tiempos inmemoriales convivía con el contrabando, la corrupción, y en los últimos años, el tráfico de cocaína y de armas. Cada jefe tenía su propio ejército y de cuando en vez, cuando alguien se salía de un territorio, entraban en pugna.  
Con la mitad de su territorio casi despoblado, una larga costa sobre el mar, carretera hacia otros departamentos de la Costa Caribe y hacia Venezuela, La Guajira era además un lugar privilegiado para el comercio clandestino.
Los ‘paras’ tejieron alianzas con contrabandistas locales, algunas las consiguieron con facilidad y otras las impusieron a la fuerza. Se sintieron como pez en el agua con autoridades, por lo general, ciegas frente al tráfico ilegal, y mansas frente al poder ilegal dominante.
Los wayúu y otras comunidades orgullosas, sin embargo, intentaron resistir el violento dominio paramilitar. Para doblegarlos los hombres de Rodrigo Tovar, alias ‘Jorge 40’, a cargo de la ofensiva por la toma de ese departamento, cometieron 70 masacres, forzaron a la huida a miles de campesinos pobres, y dejaron tras de sí una estela de desolación y de historias silenciadas aún pendientes de escribirse.

Llegan los Paras
En mayo de 1997 y por instrucciones de los hermanos Castaño, los jefes paramilitares Salvatore Mancuso y ‘Jorge 40`, su segundo al mando de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), empezaron su estrategia de acercamiento con los ‘duros’ del narco y del contrabando en La Guajira. Así reza en los expedientes judiciales consultados por VerdadAbierta.com. Mancuso y ‘40’ intentaron reunirse primero con Santander Lopesierra, en Fonseca, sur de La Guajira. ‘Santa’ se había vuelto famoso en toda Colombia porque consiguió una curul en el Senado, a pesar de su fama de contrabandista, y en el escándalo de la narco-financiación de las campañas electorales de 1994, apareció como ‘el hombre de la Phillip Morris’ (en alusión al contrabando de cigarrillos) interesado en darle plata a la campaña de Ernesto Samper.
Pero, como lo contó en detalle ‘Jorge 40’ en la autobiografía que no terminó, nunca llegaron a la cita pues la policía los detuvo a la salida de Villanueva, y los llevó presos, junto con ocho hombres más, al municipio de Barrancas. Él y Mancuso pasaron una noche en la cárcel una noche en San Juan del Cesar.  Y luego – dijo ‘40’—que por gestiones de Danilo González con el director nacional de Policía, un oficial que se había volteado del lado del narcotráfico, y luego de pagar millonarios sobornos a los fiscales, fueron dejados en libertad. http://www.verdadabierta.com/component/content/article/36-jefes/2334-las-verdades-y-mentiras-del-libro-de-jorge-40).
Luego de este intento fallido, los ‘paras’ comenzaron a hacer sus primeras incursiones violentas al sur de Guajira, con la idea de ir conquistando territorio que sabían era estratégico para el contrabando y el narcotráfico, y a la vez golpear poblaciones en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, a donde se decía que las guerrillas llevaban los secuestrados del Cesar y Magdalena.
Según los testimonios recogidos en la región  por VerdadAbierta.com, en 1998 las Accu entraron  a Urumita, Villanueva y San Juan del Cesar. El 8 de diciembre de 1998 hombres de ‘Jorge 40’ asesinaron a 12 personas en los barrios El Cafetal y San Luis del municipio de Villanueva. El comandante de la Segunda Brigada de ese entonces, general Gabriel Contreras dijo que  la "delincuencia organizada" había realizado la masacre y que "algunas de las víctimas presentaban antecedentes judiciales".
En diarios regionales apareció la versión del frente 59 de las Farc: que los paramilitares habían cometido el crimen y, más grave aún que el grupo mecanizado de Caballería No. 2 Rondón de Buenavista, en ese entonces al mando del coronel Zalatiel Solano Clavijo, había sido su cómplice. Hoy ya se sabe que la masacre fue responsabilidad de los ‘paras’, pero la justicia aún no se ha pronunciado sobre si la versión de que hubo complicidad militar tiene algún asidero.
Los ‘paras’ continuaron con su cadena de masacres, asesinatos selectivos y desapariciones desde Urumita hasta Distracción, a sabiendas, forzando a la gente a desplazarse y dejarles el terreno vacío listo para la conquista de nuevos corredores clandestinos.
En 2000 los ‘paras’ se establecieron descaradamente en esa zona, con una "base" en el corregimiento de Badillo, al norte Valledupar, en límites con Guajira. Desde allí salieron los jefes del cruel ‘40’, entre ellos, David Hernández, alias ‘039’ (después asesinado por sus compañeros),  Rodolfo Enrique Guevara, alias ‘101’ (preso) y Francisco Robles Mendoza, alias ‘Amaury’ o ‘6-11’, quien fue capturado hasta septiembre de 2010 cuando ya tenía encima 25 órdenes de captura y 12 condenas, entre ellas la de haber participado en la masacre de El Salado en Bolívar. Estos tres comandantes paramilitares habían sido miembros del Ejército Nacional, y todos fueron investigados y sancionados por diversas razones. Estos hombres desataron una ola de terror desde norte del Cesar hasta el norte de La Guajira.
Al tiempo se desató la guerra de Castaño contra Hernán Giraldo, ‘El Viejo’, un antioqueño que había montado su propia autodefensa en la Sierra Nevada de Santa Marta y controlaba desde allí la salida de la droga. Hombres de este último habían asesinado a un agente de la DEA y los Castaño sospechaban que no les jugaba limpio en las cuentas de la droga. Decenas murieron y los combates llegaron hasta las calles de Santa Marta a comienzos de 2002.  (ver: http://www.verdadabierta.com/gran_especial/cesar_magdalena/PDF/batallas_de_Hernan_Giraldo.pdf) Finalmente ‘Jorge 40’ ganó la guerra, y con ella amplió su dominio de todos los tráficos ilegales que salían y llegaban por la costa magdalenense. Los ‘paras’ de Guajira estrenaron entonces nombre y de ahí en adelante se pusieron el eufemístico nombre de Frente Contrainsurgencia Wayúu (FCW). ‘Jorge 40’ le encargó la comandancia de este frente a Zuley Guerra Castro, conocido con el alias de ‘Ramiro’. Su "logro" fue convertir a Mingueo y a Dibulla en nuevos puertos clandestino de salida de la cocaína.

Alianzas con los ‘Duros’
Los ‘paras’ no sólo usaron la violencia para entrar a dominar el tráfico de drogas y armas en La Guajira. Apelaron a la estrategia que tenían al comienzo, de contactar aliados que ya tuvieran los negocios montados. Así desde 2001, según dijeron a VerdadAbierta.com varias fuentes, los ‘paras’ consiguieron que jefes locales del contrabando les compartieran el poder y el negocio. Entre ellos, Mario Cotes, Luis Ángel González, Santander Lopesierra, "Kiko" Gómez Cerchar, Rafita Barros, el ‘Papa’ Bolívar, Víctor Ojeda, algunos integrantes de las familias Boscan, Mejía, Hernández y Valdeblanquez.
 ‘Jorge 40’ envió a alias ‘El doctor’ a Maicao a sellar una alianza con Mario Cotes. Después, cuando ya se había erigido como el único poder de la zona hacia mediados de 2002, los mandó matar a ambos. Con la proa ‘para’ metida en Maicao, la mata del contrabando guajiro, empezaron las peleas entre los diferentes clanes que tradicionalmente manejaban los negocios ilegales. Hubo peleas entre los Boscan y los González; entre éstos últimos y los Mejía; y de éstos contra  la ‘Banda de los Agüaitos’.
Bien parado en Maicao, el Frente Contrainsurgente Wayúu avanzó a la alta Guajira, con la aspiración de hacerse al control de Bahía Portete, puerto de gran calado de la península, y desde donde históricamente han llegado el contrabando y las armas, y habían salido las drogas que han alimentado buena parte de los grupos armados y ejércitos privados de la región. Esa ambición es la que estuvo detrás de la pavorosa masacre que se conoce con el nombre de esa bella bahía en abril de 2004.
La masacre los dejó dueños de la alta Guajira a donde crearon el grupo de ‘Los escorpiones’ al mando de alias ‘Pablo’. Los otros ‘paras’ de la región se pusieron nombres igualmente intimidantes, ‘los Buitres’ que se movían en el corredor que comunica a Carraipía (Maicao) y Venezuela, ‘Los Centauros’, ‘Los Halcones’ y ‘Las Águilas’.

Un Final a Medias
En marzo de 2006, 4.760 hombres del Bloque Norte de las Auc se desmovilizaron en El Copey y La Mesa en el Cesar. Sin embargo, buena parte del FCW no dejó las armas; alias ‘Pablo’ mantuvo su grupo armado por muchos años, sus negocios de narcotráfico siguieron tan campantes.  En noviembre de 2010, finalmente fue capturado ‘Pablo’, cuyo nombre real era Arnulfo Sánchez González. Falta ver si los negocios ilegales que manejaba se desmontan también.
19 de abril de 2011
©verdad abierta

murió josé argüelles


Pensador new age, creador del concepto de Convergencia Harmónica. Ofreció una interpretación de los calendarios mesoamericanos que académicos consideran una chifladura.
[Elaine Woo] En 1983 el historiador de arte José Argüelles conducía por el Wilshire Boulevard en Los Angeles para devolver un auto alquilado cuando tuvo una visión: El 16 de agosto de 1987, una crítica masa de humanidad se reuniría en sitios sagrados en todo el planeta para vincularse con el cosmos y prevenir una catástrofe global.
La teoría detrás de la propuesta reunión era rebuscada e incluía a mayas extraterrestres y sincronía con el universo, pero al alba del día indicado, el llamado de Argüelles fue respondido. Desde Mt. Shasta en California y Central Park en Nueva York hasta Machu Picchu en Perú y las Grandes Pirámides en Egipto, miles de personas bailaron, se abrazaron, cargaron sus cristales con energía solar y recitaron ‘om’. Algunos escudriñaron el cielo a la búsqueda de ovnis. Argüelles, en un campamento cerca de Boulder, Colorado, sopló su caracola 144 veces.
¿Era una "convergencia morónica, una suerte de día nacional de los fruit loops, como se burlaba la historieta cómica ‘Doonesbury’? ¿O era una Convergencia Harmónica como llamó Argüelles al inhabitual acontecimiento?
Lo único cierto era que la idea de Argüelles había encontrado eco en una generación de buscadores en la ola New Age de los años ochenta. A principios de la década, las reflexiones de la actriz Shirley MacLaine sobre la reencarnación habían contribuido a provocar una masiva curiosidad sobre la espiritualidad alternativa, aunque la dimensión galáctica de Argüelles la llevó a una cúspide. La convergencia harmónica, escribieron J. Gordon Melton y James R. Lewis en su libro ‘Perspectives on the New Age’, atrajo "más atención pública que cualquier otro evento de antes o después en la historia del New Age".
Argüelles estaba coordinando otra convergencia para 2012 cuando falleció el 23 de marzo en su retiro en Australia central. Tenía 72 años y murió de peritonitis, informó su pareja y asistente de investigación, Stephanie South.
Los fundamentos de la convergencia harmónica fueron descritos en el libro de Argüelles de 1987, ‘The Mayan Factor: Path Beyond Technology’. Sobre la base de su interpretación del antiguo calendario maya, determinó que el 16-17 de agosto de 1987 ofrecía una crucial ventana en el tiempo planetario para corregir la "disonancia" de la Tierra e iniciar los últimos veinticinco años de un ciclo de 5.125 años, que terminaría en 2012. Su libro popularizó la idea de que el 2012 presenciaría un cambio de época.
Para que se lograra la convergencia harmónica, Argüelles dijo que se necesitaba "el voltaje humano mínimo" de 144 mil participantes. En Estados Unidos, algunas de las reuniones convocaron a multitudes: cinco mil personas en Mt. Shasta; otras cinco mil en Sedona, Arizona; mil en Chaco Canyon, Nuevo México; y más de mil quinientas en Central Park.
Los académicos lapidaron a Argüelles tildándolo de chiflado y dijeron que su comprensión de la cosmología maya era deficiente. "Aunque he pasado años estudiando calendarios mesoamericanos", escribió el profesor de astronomía y experto en cultura maya de la Universidad de Colgate, Anthony Aveni, "debo confesar que no entiendo ninguno de los complicados diagramas de Argüelles. Tampoco entiendo su explicación... puntuada de jerga científica incomprensible incluso para científicos".
Analistas de la post-convergencia buscaron signos de cambio. Durante los siguientes dos años, el presidente soviético Mikhail Gorbachev propagó la glasnot, los manifestantes por la democracia hicieron temblar la Plaza Tiananmen en China y Hugh Hefner, el fundador de Playboy, se casó, pero si estos eventos eran evidencia o no de una reinicialización cósmica no pudo ser verificado.
Dos meses después de la convergencia, el hijo de Argüelles, Josh, de dieciocho años, perdió la vida en un accidente automovilístico. La tragedia no mitigó su creencia de que la convergencia harmónica estaba funcionando. "Independientemente de que la gente lo entendiera", dijo, "sintieron la señal -fue a un nivel como cuando una especie recibe una señal para cambiar su patrón de migración".

Su señal para el cambio llegó pronto. Nacido en Rochester, Minnesota, el 24 de enero de 1939, hijo de una madre alemana y un padre mexicano, Argüelles vivió en México durante varios años, volviendo a Minnesota cuando tenía siete. Herido por los prejuicios contra los mexicanos, dejó de hablar español y se asimiló, un curso de acción que mantuvo hasta 1953. Ese año visitó las pirámides de Teotihuacán en las afueras de Ciudad de México y sintió un "profundo sentimiento" para volver a conectarse con sus raíces. Empezó un estudio del calendario maya y finalmente hizo campaña para reemplazar el calendario gregoriano, al que consideraba la principal causa de los males del mundo, por su propio sistema de trece meses.
Después de doctorarse en historia del arte en la Universidad de Chicago en 1969, Argüelles se convirtió en un académico, enseñó brevemente en la Universidad de Princeton antes de mudarse a la Universidad de California en Davis y más tarde a la Universidad Evergreen de Washington. En Davis, ayudó a organizar un ‘happening artístico’, lo que condujo en 1971 al primer Festival de Toda la Tierra, que viene de cumplir cuarenta años.
Argüelles veía la reciente avalancha de terremotos, maremotos y guerras como propios de 2012, aunque no era un pesimista. Anticipaba una "edad galáctica" más halagüeña durante la cual la gente volvería a un modo de vida más simple y se comunicaría por telepatía.
"Algo va a pasar", escribió no hace mucho. Pero la historia continuará sin uno de sus soñadores más extravagantes.
Argüelles, que vivía en Ashland, Oregon, y en Palenque, México, se divorció tres veces. Aparte de South, le sobreviven una hija, Tara; su hermano gemelo, Iván; y su hermana, Laurita Kinsley.
19 de abril de 2011
10 de abril de 2011
©los angeles times

los negocios de don mario


Daniel Rendón Herrera alias ‘Don Mario’ contó en versión libre cómo manejó las finanzas del Bloque Centauros a partir de 2002.
Colombia. "Cuando llegué, le pedí a todos los frentes un informe detallado de ingresos y egresos. Luego, nombré un administrativo para cada grupo. Quiero aclarar que a mi llegada, no recibí dinero ni bienes", dijo Daniel Rendón Herrera alias ‘Don Mario’, exjefe de finanzas del Bloque Centauros entre 2002 y 2004.
En una versión libre conjunta ante el despacho 16 de Justicia y Paz, que pretende reconstruir las finanzas de este grupo paramilitar que delinquió en los Llanos Orientales, alias ‘Don Mario’ explicó que empezó a ‘administrar’ el Bloque en febrero de 2002, cuando Miguel Arroyave alias ‘El Arcángel’ se convirtió en el jefe general del grupo.
Alias ‘El Arcángel’, conocido como el ‘Señor de las Aguas’ por comercializar los químicos para procesar la base de coca, le compró la ‘franquicia’ de este grupo paramilitar a Vicente Castaño, según lo han contado varios exparamilitares.
Antes de su llegada, el Bloque era dirigido por Vicente Castaño alias ‘El Profe’ y estaba integrado por cuatro frentes: El Meta, con sede en San Martín; Héroes de San Fernando y Pedro Pablo González, en el norte y piedemonte de Casanare, y el Frente Guaviare, que delinquía en San José del Guaviare. "Yo luego creé otros frentes llamados Alto Ariari y Hernán Troncoso. También creé un grupo de contrainteligencia encargado de parar a todos los camiones y verificar las boletas (paz y salvo de las extorsiones)", dijo el exjefe paramilitar.
Según alias ‘Don Mario’, los impuestos al narcotráfico dependían de la zona de donde provenía la base de coca. "Si venía de zona guerrillera, cobrábamos $500 mil pesos por kilo. Si un narcotraficante tenía droga en zona guerrillera, tenía que pagarnos una mensualidad entre $400 y $500 millones. También teníamos a los ‘chichipatos’, una especie de comisionistas por medio de los cuales cobrábamos porcentajes al narcotráfico. Por cada kilo de base de coca que se iba a llevar a las cocinas, el narcotraficante tenía que pagar $80 mil pesos", indicó el exjefe paramilitar.

La Plata del Guaviare
Aunque desde el Meta los paramilitares coordinaban gran parte de las actividades delictivas de los diferentes frentes, alias ‘Don Mario’ nombró cargos generales para la zona. Según dijo, alias ‘Juancho’ fue el responsable de las compras de los materiales que necesitara la tropa, alias ‘Alirio’ de cobrar las extorsiones en las carreteras y retenes, alias ‘Don Pachito’, de cobrar impuestos ilegales a los contratistas, y el ‘Ingeniero Carlos’, de hacer los contactos con las diferentes alcaldías para apropiarse de recursos del Estado.
Para el caso del Guaviare, alias ‘Don Mario’ dijo que los cobros del narcotráfico pasaron de ‘Jorge Apache’ a alias ‘Sergio’ o ‘Puro Amor’. "Él era el que entregaba las boletas en la carretera. Le ayudaban alias ‘Pinocho’, ‘Osito’, ‘Costeño’, ‘Boyaco Cabezón’ y ‘El Zarco", indicó. Todos delinquían en la capital de ese departamento.
Jair Eduardo Ruiz alias ‘Pagado’ o ‘Libretón’, quien fue el primer jefe paramilitar de finanzas del Frente Guaviare, explicó que con la llegada de ‘Don Mario’ hubo una reestructuración en las ‘nóminas’ y cargos del Bloque Centauros. "Por ejemplo, ‘Didier’ (alias ‘Cuchillo’) empezó a recibir una bonificación de $15 millones. Se aumentaron los sueldos del los comandantes de urbanas, de escuela, base y columna. Apareció la figura del armero, el hombre encargado del mantenimiento de todo el material de guerra e intendencia", contó alias ‘Pagado’.
Según ‘Don Mario’, a su llegada los paramilitares del Bloque Centauros empezaron a contar con algunos cupos del Sisben para recibir atención médica. "En cada zona teníamos un coordinador médico  y eso lo cuadraba él. Ese era un tema que me preocupaba y era lo primero que le preguntaba al coordinador, que con cuántos cupos contábamos", dijo el exjefe paramilitar.
Orozman Orlando Osten alias ‘Flechas’ le dijo a la Fiscalía 16 que los cupos hacían parte de los pactos entre los paramilitares y los políticos de la región. "Eso partía de la coordinación que había en las elecciones. En algunos casos, si el muchacho tenía problemas, se le inscribía con una cédula falsa en el sistema de salud", dijo alias ‘Flechas’.
‘Don Mario’ dijo que si bien llevaba las cuentas del ingreso de armas, el encargado de comprarlas era su jefe, Miguel Arroyave. "Él tenía contactos en Panamá, Ecuador y Venezuela. Nos hacía llegar rampas (para el lanzamiento de morteros artesanales), fusiles AK, ametralladoras, revólveres y pistolas". El exjefe paramilitar coincidió en la versión de Manuel de Jesús Pirabán alias ‘Pirata’, según la cual también contaban con el apoyo de militares del Batallón XXI Vargas para comprar munición. "El capitán Rivera, el cabo Esteban y el sargento ‘Harold’ nos vendían material", dijo.
El exjefe paramilitar contó que durante su ‘administración’ el Frente Guaviare recibió dos cargas de armamento, pero a partir de 2003 tuvo que ser apoyado por el Frente Meta. "El Guaviare consumía armas por la guerra con los ‘Buitrago’ (los otros paramilitares de los Llanos a cargo de Héctor Germán Buitrago alias ‘Martín Llanos’). Desde el Meta se les suministraba de munición".
Según las cuentas de alias ‘Pagado’ o ‘Libretón’, en 2002 el Frente Guaviare terminó 2002 con un saldo a favor de $6.821millones, en 2003 tuvo un saldo rojo de menos $94 millones y entre enero y junio de 2004, dejó un saldo a favor de $914 millones. Sumando y restando las deudas,  incluyendo un rubro por $468 millones, para mediados de 2004 el Frente Guaviare dejó un saldo a favor por $7.203 millones de pesos.
En las versiones libres conjuntas que programará la Fiscalía para mayo de 2011, ‘Don Mario’ contará sobre las finanzas de los otros frentes que estuvieron a su cargo.  Luego, alias ‘Pirata’ contará cómo ‘administró’ los Frentes Meta y Guaviare a partir de 2004 hasta 2005 y 2006, cuando el Bloque Centauros, luego llamado Héroes de Los Llanos, se desmovilizó.
[La Fiscalía tendrá que investigar y confirmar lo contado por los paramilitares, en esta primera etapa conocida como versiones libres.]
19 de abril de 2011
18 de abril de 2011
©verdad abierta

murió h.r.f. keating


Autor de novelas policiales.Creador de los detectives Ganesh Ghote y Harriet Martens.

[Bruce Weber] Murió el domingo en Londres el prolífico escritor británico de novelas policiales H. R. F. Keating, que creó al personaje Ganesh Ghote, un humilde inspector de policía indio en Bombay. Tenía 84 años.
La causa de su muerte fue un infarto, informó en un email su esposa Sheila Mitchell.
La vida literaria de Keating estaba saturada de crimen. Escribió más de cuarenta libros de ficción policial, reseñó literatura policial para el Times de Londres y escribió libros documentales sobre el crimen, incluyendo un estudio de carácter de Sherlock Holmes, una guía para escribir historias policiales y una lista, acompañada por ensayos, de lo que consideraba las cien mejores novelas policiales.
Más de veinte de sus novelas (así como numerosos cuentos cortos) incluyen al Inspector Ghote, un hombre de peculiar encanto en el mundo de los detectives de novela. Tímido e introspectivo y dispuesto más benignamente hacia la humanidad que sus colegas Sam Spade o Philip Marlowe, Ghote no es especialmente rudo ni especialmente perceptivo de los vericuetos de la mente criminal. Sin embargo, está poseído por una inquebrantable integridad, y es uno de esos personajes fastidiosos que simplemente es imposible sacarse de encima.
Las novelas del Inspector Ghote fueron elogiadas frecuentemente por sus precisos retratos de la vida en Bombay, conocida ahora como Mumbai, aunque Keating escribió varias de ellas antes de haber incluso visitado India. Fueron narradas con un cálido sentido del humor.
En las primeras páginas de la primera novel de Ghote, ‘The Perfect Murder’ (1964), en la que el Inspector Ghote investiga el asesinato del imprescindible secretario de un adinerado magnate de los negocios, se revela casualmente que el nombre de la víctima era Perfect. El magnate es "una maciza y rolliza montaña de hombre" y "un hombre con gran influencia en los círculos más exclusivos".
"El inspector tragó saliva nerviosamente", escribió Keating sobre el primer encuentro de Ghote con el magnate. "Él pensaba que no debía permitir que esa persona le pasara por encima, de otro modo la posibilidad de que pudiera iniciar alguna vez el procedimiento correcto sería reducida".
Keating, que llevaba una barba larga y suelta, era conocido por su estilo amable y dulce.
"Era famoso en Inglaterra por ser la persona más amable y dulce en la comunidad de la literatura de misterio", dijo Otto Penzler, fundador de The Mysterious Bookshop en Manhattan y viejo amigo de Keating. "Se comportaba casi como un monje budista".
Keating era un escritor de novelas policiales chapado a la antigua, dijo Penzler, en el sentido de que iba dejando pistas en sus libros para que los lectores trataran de desentrañar el misterio junto con el detective. "Era la novela de detectives clásica, hecha popular durante la edad de oro del género, en el periodo de entre guerras", dijo Penzler. "No era señaladamente violento, estaba clasificado como Guía Parental, respetaba las reglas del juego, que hoy en día no hace nadie, porque es muy difícil. Ahora muchos escritores descansan en el estilo, intuición y buenas suerte de los detectives, antes que en pistas bien plantadas que el detective puede observar para hacer deducciones".

Henry Reymond Fitzwalter Keating, conocido entre sus amigos como Harry, nació en St. Leonards-on-Sea, Sussex, Inglaterra, el 31 de octubre de 1926. Su padre era director de una escuela, y el folklore material dice que bautizó a su hijo con ese nombre tan formidable prefigurándose que sería escritor, pensando que las iniciales se verían impresionantes en el lomo de los libros.
Sirvió en el ejército antes de estudiar en el Trinity College de Dublín. Trabajó como periodista de tiempo completo para el Daily Telegraph y el Times de Londres antes de empezar a escribir novelas policiales para ganarse la vida. Escribió varias novelas antes de ‘The Perfect Murder’, ninguna fue publicada en Estados Unidos y no pensó en escribir una serie sino cuando ‘A Perfect Murder’ fue galardonada con el premio Gold Dagger, el premio británico para la mejor novela policial de 1964. Publicada en Estados Unidos por Dutton, fue nominada al Premio Edgar Allan Poe a la mejor novela de misterio de 1966. El Inspector Ghote llamaba la atención.
Hacia el 2000, Keating había guiado al Inspector Ghote a través de más de veinte extensas investigaciones y había suspendido temporalmente la serie y empezado otra con Harriet Martens, un astuto detective de la policía inglesa. La primera de siete novelas con Martens, ‘The Hard Detective’ -titulada así por la caparazón de dureza que el protagonista debe llevar para hacer negocios en el mundo predominantemente masculino de la lucha contra el crimen en Inglaterra-, fue publicada en 2000. Keating volvió hace poco al Inspector Ghote, publicando dos libros, ‘Inspector Ghote’s First Case’ (2008) y ‘A Small Case for Inspector Ghote?’ (2009).
Además de Mitchell, la actriz con la que se casó en 1953, a Keating le sobreviven un hermano, Noel; cuatro hijos: Simon, Piers, Hugo y Bryony; y nueve nietos.
En 1966 recibió una Diamond Dagger, el reconocimiento por la trayectoria de toda una vida de la Asociación Británica de Escritores de Novelas Policiales.
18 de abril de 2011
31 de marzo de 2011
©new york times

usan perros y caballos para reprimir


columna de lísperguer
Indignación por golpiza que dieron carabineros a perrita callejera tras ataque contra caballo de la policía.

Probablemente Carabineros no cuenta todavía con un protocolo que oriente la conducta de los funcionarios cuando son atacados por animales. Cuando ocurre, o cuando temen que pueden ser atacados, muchos funcionarios simplemente disparan a matar, como hacen en allanamientos en barrios pobres. Pero el incidente tiene como protagonistas a dos animales que son sistemática y alegremente maltratados en todo el país: perros y caballos. Carabineros y fuerzas armadas obligan a ambos a participar en tareas represivas, sea para retener o neutralizar a sospechosos, o atacar y morder a manifestantes. En realidad, más que animales de servicio, son esclavos acondicionados y obligados a agredir a seres humanos cuando se les ordena, so pena de castigos y abandono. El uso de animales para fines como estos (reprimir a ciudadanos en manifestaciones) o similares (intimidar a otros), debiese ser prohibido y castigado severamente. Es maltrato para humanos y animales.
lísperguer

fue una dictadura cívico-militar


Dos fiscales y un juez juzgados en Córdoba.
Argentina. La suerte de los ex fiscales federales Alí Fuad Alí y Antonio Cornejo y del ex juez Miguel Puga comenzará a resolverse hoy, cuando la Sala B de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba se expida sobre el pedido de prescripción elevado por los defensores, en la causa donde se investiga la responsabilidad de los magistrados durante la dictadura. Tal como informó Página/12, las defensas argumentan que el delito –esto es, privación ilegítima de la libertad agravada– no configura un tipo penal susceptible de ser encuadrado como delito de lesa humanidad. Esa había sido la calificación de Daniel Herrera Piedrabuena, juez federal subrogante de La Rioja, quien se hizo cargo de la causa tras el planteo de inhibición presentado por Alejandro Sánchez Freytes, juez federal de Córdoba.
El fiscal general subrogante del Tribunal Oral Nº 2, Carlos Gonella, sostuvo que "empezamos a ver que hubo una dictadura cívico-militar" porque "surge la responsabilidad penal de sectores de la Iglesia y del Poder Judicial". Gonella había solicitado el lunes pasado que se rechazaran los recursos presentados por los tres imputados y que se dejaran firmes los procesamientos. En este sentido también se expidieron los abogados querellantes Juan Miguel Ceballos, Miguel Martínez y Miguel Hugo Vaca Narvaja, quienes solicitaron máxima celeridad en el esclarecimiento de los hechos.
Vaca Narvaja dijo que "muchos detenidos" denunciaron ante jueces o defensores oficiales que "estaban siendo torturados, golpeados o que se habían cometido asesinatos". Sin embargo, "estas personas nunca actuaron en su carácter de funcionarios públicos", recordó.
"Nos seguimos preguntando si esta Justicia federal está en condiciones de llevar adelante la investigación –dijo Vaca Narvaja–, porque el fiscal que actúa en la causa (en referencia a Gustavo Vidal Lascano), tiene vínculos de amistad y de compañerismo con gente que está imputada."
18 de abril de 2011
©página 12

amigos de la dictadura en mendoza


Mendoza fue pionera en poner a sus jueces en entredicho, con impulso del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y otros organismos.
Mendoza, Argentina. El juez Luis Miret fue removido por el jurado de enjuiciamiento el mes pasado, acusado de haber omitido investigar y/o denunciar torturas y vejaciones a los detenidos en el Departamento de Informaciones (D2) de la Policía local, hechos que conocía –desde 1975– por recibir las denuncias en su despacho y por lo que pudo ver con sus propios ojos al punto de decirle cara a cara a un detenido recién torturado que tenía que "aguantar". En el plano penal, Miret fue procesado por el juez Walter Bento, que también imputó a otro camarista mendocino, Otilio Romano, como partícipe secundario en 76 casos de secuestros, torturas y robos ocurridos entre 1975 y 1983, mientras fue fiscal y juez.
Procesado y todo, el poderoso Romano sigue impartiendo justicia. Lleva cerca de un año logrando eludir una citación del Consejo gracias a una medida cautelar del juez ad hoc Carlos Parellada, amigo suyo. Recién en diciembre, tras una intervención de la Corte Suprema y de otros camaristas, cayó la cautelar y está cerca de ser citado como sospechoso.
A Parellada también se le abrió investigación en el Consejo. Otra, similar, apunta al conjuez Luis Santamaría, funcionario de la dictadura, quien repuso a Miret en la Universidad de Cuyo (allí daba clases de ética), de donde había sido expulsado. También se abrieron expedientes contra Julio Petra Fernández, Miguel Gálvez y Leopoldo Rago Gallo, que aun recusados por su cercanía a Romano por pedido suyo apartaron al juez Bento de la causa. Petra y Romano fueron fotografiados cenando en un restaurante del centro de Mendoza con champagne después de ese fallo. Petra también está denunciado, entre otras cosas, por firmar la liberación masiva de los represores de Mendoza, San Juan y San Luis; por haber favorecido al teniente coronel Luis Stuhldreher (intendente de facto en 1976) con una falta de mérito extendida a expedientes por 18 desapariciones que aún no habían llegado al tribunal. Y hasta por sustraer (para prolongar sus efectos) la cautelar que evitaba el juzgamiento de su amigo Romano.
18 de abril de 2011
©página 12

el lobby de petra


El presidente de la Cámara de Casación Penal mendocina es acusado de buscar que la Corte Suprema remueva a los jueces que avanzaron con las causas por delitos de lesa humanidad.
[Alejandra Dandan] Argentina. Lo que pasó no es que ya pasó, lo peor es que en algunos sectores continúa pasando. Uno de esos territorios es el Poder Judicial de Mendoza: pese a las denuncias y el largo trabajo de los organismos de derechos humanos para desplazar a los jueces que intervinieron en la dictadura y luego frenaron el avance de los juicios de lesa humanidad, el presidente de la Cámara de Casación Penal de la provincia hace lobby en los últimos días ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para sacar de la Cámara a los únicos jueces que avanzaron con esas causas. Así lo acaban de denunciar los organismos de derechos humanos locales. La denuncia dice que Julio Demetrio Petra ahora busca jueces afines para frenar el procesamiento del aún camarista Otilio Romano, procesado en primera instancia como partícipe necesario en 76 casos de tortura y desaparición de personas durante la última dictadura.
"Esto en Buenos Aires sería un escándalo –dijo el abogado Pablo Salinas a Página/12–, pero en Mendoza nos cuesta que las cosas se conozcan y salgan a la luz."
El caso desvela a los integrantes de los organismos de derechos humanos locales, que impulsaron las denuncias sobre el camarista desde el Ministerio Público Fiscal y los integrantes del Poder Judicial que están en contacto con las causas de lesa humanidad. Uno de ellos, a pedido de Página/12, repasó el contenido de la resolución 228/11 por la que el presidente de la Cámara de Casación Penal le pide a Ricardo Lorenzetti nombrar a una serie de jueces políticamente cercanos –todos objetados por los organismos de derechos humanos– para reemplazar a los dos jueces cuya designación destrabó el avance de estas causas en la provincia.
Los dos camaristas en cuestión son Julio Roberto Naccif y Hugo Echegaray. Ambos fueron designados por la Corte para seguir las causas de lesa humanidad, luego de que los organismos de derechos humanos recusaran en una larga batalla a los antiguos integrantes de la Cámara porque impedían el avance de los expedientes. Entre los recusados estaba el propio Petra, que intentó retener parte de las causas pero tuvo que apartarse por disposición de la misma Corte.
Mientras el proceso avanzó, cobró aire la denuncia de la fiscalía general de Omar Palermo sobre el rol de algunos jueces durante la dictadura. Entre ellos, Luis Miret –hoy destituido– y Otilio Romano. Todos fueron procesados semanas atrás. Romano fue acusado como partícipe por torturas y desaparición de personas en 76 casos, cargos más graves que los de Miret, procesado por omitir investigar.
Pese al procesamiento, Romano no se fue e integra una de las salas de Casación. Para eso apeló el procesamiento y el 28 de abril la sala de Naccif y Echegaray deberá decidir si lo acepta o rechaza. Según uno de los jueces locales, Petra no se quedó tranquilo con la situación. Para ayudar a quien es mencionado como su amigo, retuvo el expediente y lo mandó a la Corte: "Tuvo que venir un emisario de la Corte personalmente, con el expediente en avión y entregarlo a Naccif, para asegurarse de que llegue a sus manos", indicó la fuente. Y no contento con eso, Petra mandó una nueva misiva con el nombre de por lo menos cinco jueces para desplazar a dos camaristas.
La mayor parte de los propuestos son jueces ya jubilados y cuestionados por los organismos de derechos humanos. Entre ellos, Eduardo Mestre Brizuela, ex camarista federal y ex integrante del Tribunal Oral 1 de Mendoza, ahora defensor de Luis Stuldreher, interventor militar en la intendencia de San Rafael y segundo jefe del área operativa. La intervención de Petra terminó salvándolo del juicio en San Rafael: "Stuldreher estaba imputado por 20 hechos, tormentos y privaciones de la libertad", indicó el juez consultado. En ese contexto, otro juez llamado Héctor Raúl Acosta (también propuesto en la lista) le dio falta de mérito en un caso. Como abogado defensor, Mestre Brizuela apeló la imputación porque quería sobreseimiento ante la Cámara de Casación vieja. Petra y su equipo confirmaron la falta de mérito, pero le hicieron un favor: extendieron la falta de mérito a las otras 19 imputaciones. Stuldreher así se salvó del juicio.
18 de abril de 2011
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