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onu sanciona a khadafi


El Consejo de Seguridad habló de investigar sus crímenes y enviarlos a la Corte Internacional. A última hora de anoche, el voto fue unánime. El dictador invitó a periodistas e hizo un verdadero papelón. La oposición dijo que ya tiene tropas fuera de la capital, preparando el asalto final a la dictadura.
Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) votó anoche en forma unánime sancionar a Libia por la represión que en las últimas dos semanas dejó más de mil muertos. La investigación por los delitos cometidos en ese país norafricano llegará a la Corte Penal Internacional. Pero aun así Trípoli no está en calma. Barricadas, cadáveres en las calles, francotiradores y mucha miseria encontraron los periodistas extranjeros a los que el régimen de Muammar Khadafi invitó a recorrer la capital para demostrarles que todo estaba en orden. Ayer no habló el líder libio pero sí lo hizo su hijo, Saif el Islam, quien afirmó que la situación es excelente en la mayor parte del país y, parafraseando a su padre, insistió en que los rebeldes están siendo manipulados desde el exterior. Sin embargo, la oposición ya se organiza en las ciudades que controla. Khadafi está cada vez más sitiado y se agazapa para librar la batalla final. Los rebeldes afirman que sus tropas ya llegaron a las afueras de la capital libia.
El hijo de Khadafi que se perfilaba como su sucesor volvió a aparecer ante las cámaras. Esta vez, en una entrevista con la cadena Al Arabiya, Saif el Islam advirtió: "El pueblo libio no tiene futuro si no llega a un acuerdo". Pero mientras reconocía una situación de guerra civil y explicaba que los militares combatían por miedo o por ambición, el segundo hijo del Guía de la revolución se atrevió a decir que tres cuartas partes del país norafricano estaban en calma. Dichos que no se comprueban ni con las denuncias de los habitantes. Tampoco con lo que los corresponsales vieron al llegar a la capital, después de que un golpe de timón del régimen que hace 42 años se perpetúa en el poder les permitiera la entrada y los sacara de su lista de colaboradores de Al Qaida.
Como escribieron en The New York Times, cuando los trabajadores de prensa llegaron a Trípoli se palpaba la premura del gobierno libio por esconder los vestigios de las batallas que se libraron en la capital, donde los Khadafi insisten que mantienen el control. De acuerdo a lo que relató el cronista del diario estadounidense, lo primero que vio fue un grupo de trabajadores estatales tratando de borrar las pintadas que llamaban "chupasangre" a quien los gobernó desde 1969 y exigían su salida.
Unos pasos más adelante, los periodistas se tropezaron con residentes que desesperadamente trataban de evitarlos, para que nadie los viera hablando con reporteros extranjeros. El centro de la capital, publicó The New York Times, estaba bajo control de fuerzas leales a Khadafi, pero en los barrios de las afueras había signos de rebelión. Las barricadas seguían en pie.
"Vi a unas 68 personas muertas. Vimos que se llevaban los cadáveres en los autos de Khadafi pero no sabemos adónde", le contó un médico a ese diario norteamericano. "También se están llevando a los heridos, hasta a los que tienen un brazo roto", agregó el testigo. Mientras tanto, las calles seguían desiertas, salvo por la presencia de tanques y vehículos policiales. Alguno que otro vencía el mandato del terror y se acercaba hacia los periodistas y repetía las sospechas del médico: los soldados estaban tratando de hacer desaparecer toda evidencia de la represión.
Los celulares de los habitantes de Trípoli recibieron varios mensajes de texto del gobierno en que los llamaban a volver a la actividad. Hace más de una semana que el país está paralizado y escasea la comida, pero aún no hubo noticias de saqueos. La gente sólo abandona sus casas cuando no le queda más remedio y lo hace para formar fila frente a los comercios para comprar pan o combustible. "Nos piden que salgamos a la calle como si nada sucediera, mientras vuelan las balas", denunció una mujer al diario El País. "No quieren que se oiga nuestra voz, no quieren que nadie sepa lo que está pasando ahí fuera, por eso están blanqueando las fachadas de cada pared manchada con la sangre de un mártir e hicieron desaparecer a todos los que hablaron con Al Jazeera", añadió asustada.
Dos de los tres hoteles de la capital estaban cerrados ayer. El tercero estaba evacuando a su personal. En Misrata, 150 kilómetros al este de Trípoli, testigos relataron cómo fueron atacados desde un helicóptero por mercenarios mientras iban hacia el entierro de uno de los tantos que murieron en los últimos días. Al oeste de la capital, la situación seguía tensa. En Zuara desaparecieron de las calles las fuerzas pro Khadafi pero seguían rodeando la ciudad.
La región oriental de Libia, rica en petróleo, está en manos de la oposición armada, que está poniendo las bases de una nueva administración, principalmente en Benghazi, en donde comenzó la insurrección. "Coordinamos los comités de ciudades liberadas y de Misrata (la tercera ciudad del país). Esperamos que Trípoli termine con el régimen de Khadafi y luego trabajaremos en un gobierno de transición", comentó Abdelhafiz Ghoqa, portavoz de la Coalición revolucionaria del 17 de febrero.
De acuerdo con lo que publicó el diario Quryna –perteneciente a la familia Khadafi–, el gobierno provisional de la segunda ciudad en importancia en el país estaría en manos del ex ministro de Justicia Abud al Jeleil. Según le dijo a la cadena Al Jazeera el ex funcionario, la oposición está dispuesta a formar un gobierno de unidad nacional integrado por civiles y militares y a llamar en tres meses a elecciones.
Fathi Terbil integra ese gobierno provisional en la tomada Benghazi, así como otras doce personas que se ocupan de la administración y de la seguridad. El abogado de 39 años, cuya detención por parte del régimen fue el detonante para que estallara la rabia popular, declaró ante la prensa que Khadafi sólo maneja un 15 por ciento del territorio. "Khadafi está viviendo sus últimos momentos y esperamos el final del régimen en los próximos días", dijo Terbil ante la prensa que está en Benghazi. Según el joven letrado, el gobierno ya no tiene poder sobre el ejército y sólo cuenta con la lealtad de los paramilitares y de los mercenarios que contrató.
El general Ahmed Katrani, que dirige a las fuerzas rebeldes en Benghazi, anunció triunfante que una fuerza compuesta por ex militares y opositores ya estaba en las afueras de la capital. "Estamos tratando de organizar a la gente que va a dar sus vidas por liberar Trípoli del dictador", dijo el militar en una rueda de prensa, pero advirtió que la batalla final en la capital no será fácil. "Le van a disparar a cualquiera que intente entrar a Trípoli", resaltó.
La presión exterior junto con las deserciones también tienen acorralado a Khadafi en su bunker de la capital. Después de días de negociación, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución redactada por el Reino Unido y Francia, donde se propone adoptar severas sanciones contra el régimen de Khadafi. Entre las medidas decididas están el embargo de armas, el congelamiento de las cuentas y la posibilidad de llevar a Trípoli ante la Corte Penal Internacional (CPI) para que decida si en estas casi dos semanas se perpetraron crímenes contra la humanidad. Desde la delegación británica, celebraron en la red social Twitter que la decisión haya sido adoptada con el voto de los quince Estados que integran el Consejo. Estaba en duda el voto de China, por lo que la votación debió retrasarse varias horas. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, había reclamado el viernes que se dieran todos los pasos necesarios para evitar que continuara la matanza en Libia, que ya se había cobrado más de mil muertos.
Por su parte, Barack Obama emitió ayer un comunicado en el que llamaba a Khadafi a abandonar el poder de manera urgente, dado que había perdido legitimidad para gobernar. Según informaron desde la Casa Blanca, el mandatario estadounidense le transmitió esa postura a la canciller alemana, Angela Merkel, durante una conversación telefónica. En tanto, la secretaria del Departamento de Estado norteamericano, Hillary Clinton, anunció que se habían revocado los visados de entrada al país para los funcionarios del gobierno libio y para sus familiares. La medida autorizada por la ex primera dama es la segunda que toma Washington, después de que Obama promulgara a última hora del sábado un decreto para congelar los activos del líder libio y de su familia.
27 de febrero de 2011
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el fbi en la acusación en el caso amia


Las presiones de la embajada de EE.UU. para frenar el caso AMIA. La embajada norteamericana en Buenos Aires presionó para que el fiscal Alberto Nisman no investigara a Menem, Galeano, Anzorreguy y otros amigos por desviar la causa AMIA. Las fuentes dentro de la DAIA, la obsesión por culpar a Irán.
[Raúl Kollmann] Argentina. Los cables emitidos por la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires y filtrados por Wikileaks a Página/12 revelan que Washington presionó a lo largo de varios años para que no se siguiera adelante con la investigación contra Carlos Menem, el ex juez Juan José Galeano, el comisario Jorge "Fino" Palacios y otros funcionarios por haber frenado y desviado la investigación del atentado a la AMIA. "Los oficiales (norteamericanos) de nuestra Oficina Legal le han recomendado al fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación", se sostiene en un cable del 22 de marzo de 2008 que hoy da a conocer este diario.
La Oficina Legal era, en realidad, un eufemismo, ya que se trataba de la cobertura usada por los hombres del FBI, que eran quienes verdaderamente presionaban para proteger a los que encabezaron la investigación inicial –Menem, Galeano, Palacios–, tradicionalmente afines a las posturas de Estados Unidos. "Esto podría ser usado por Irán para cuestionar la credibilidad e imparcialidad de la investigación", señala en el cable el por entonces embajador de Estados Unidos Earl Anthony Wayne, a quien no parecía preocuparle que la pesquisa por el desvío de la investigación del atentado había sido ordenada por el propio Tribunal Oral que juzgó el caso AMIA. Poco tiempo después, el pedido de procesamientos que emitió Nisman fue convalidado por el juez Ariel Lijo y luego confirmado por la Cámara Federal.
El 22 de mayo de 2008, el fiscal pidió la detención del ex presidente Menem, de su hermano Munir, del ex juez Galeano, del titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, de su segundo Juan Carlos Anchézar, y del jefe de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal, Palacios. Todo se centraba en una investigación iniciada diez días después del atentado sobre Alberto Jacinto Kanoore Edul, un ciudadano de origen sirio, cuyo padre fue amigo de Carlos y Munir Menem. Kanoore Edul realizó, ocho días antes del atentado contra la AMIA, por una llamada a Carlos Telleldín, el último tenedor de la Trafic que estalló en la mutual judía. Kanoore nunca pudo explicar aquella comunicación y fue cambiando su versión varias veces. Además, en la hoja de ruta de una empresa que dejó un container delante de la AMIA cinco minutos antes de la explosión, también figuraba un predio vacío en la calle Constitución, contiguo a varios domicilios de Kanoore. Con esas evidencias en la mano, Galeano ordenó el allanamiento de las propiedades, así como la intervención de todos los teléfonos de Kanoore. Sin embargo, como determinó Nisman y luego confirmó el juez Lijo, toda la investigación se frenó no bien Alberto Kanoore Edul padre fue a la Casa Rosada y habló allí con Munir Menem, entonces asistente del Presidente.
El cable del 22 de mayo fue emitido casi a las 23 del día en que Nisman pidió las capturas y está firmado por el propio embajador Wayne. Revela que los oficiales del FBI le venían insistiendo a Nisman que dejara la causa del encubrimiento. "Cuando la oficina de Legales (en verdad, el FBI) le hizo notar a Nisman que su anuncio podía llevar, otra vez, a que el gobierno iraní cuestionase la credibilidad o imparcialidad de la investigación, Nisman dijo que no debería, aunque luego concedió que no había considerado las implicancias que el pedido de detención podría tener en la investigación internacional". Había otra cuestión que también molestaba al embajador: que los medios consideraban a Kanoore Edul como la punta de la llamada pista siria.
La preocupación fundamental de la embajada, reflejada todo a lo largo del cable, era que no se abriera la más mínima posibilidad de duda sobre las acusaciones contra Irán planteadas desde el inicio mismo de la investigación. Desde su óptica, cualquier cuestionamiento sobre si hubo un desvío intencional de la investigación o sobre la posible existencia de otra pista que no fuera la iraní sólo serviría para complicar el avance de la causa. Lejos de las minucias tribunalicias, como la necesaria investigación del encubrimiento, la piedra angular de la postura de Estados Unidos era no moverse de lo que sirviera para acusar a Irán.
Washington ha usado la causa AMIA como una punta de lanza contra el régimen de Teherán, pese a que éste nunca fue acusado con anterioridad de atentados masivos contra civiles fuera del Medio Oriente. Sí hay imputaciones por asesinato de figuras opositoras en Alemania o Francia, pero no de la colocación de artefactos explosivos o coches bomba. Las únicas dos acusaciones de ese tenor son las de Buenos Aires, la de la Embajada de Israel y la de la AMIA. En un cable emitido cinco días más tarde –también filtrado por Wikileaks y dado a conocer por el diario El País de Madrid–, Wayne dice que van a tratar de averiguar qué otra información desclasificó Nisman de la SIDE y cómo frenar cualquier intento de uso de la nueva investigación por parte de Irán. También destaca las opiniones de dos informantes de la embajada: un importante dirigente de la comunidad judía y un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina.
El dirigente de Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado contra la AMIA, Sergio Burstein, remarcó ayer la dudosa objetividad de la fuente comunitaria citada en los cables de Wayne: Alfredo Neuburger, cuya identidad fue dada a conocer por lo publicado por El País. Al dar a conocer el cable de la embajada, el diario español tachó el nombre de Neuburger en numerosas oportunidades, pero en el punto 8, cometen el error de no hacerlo, con lo que quedó claro que la fuente de Estados Unidos es el funcionario de la DAIA, quien figura nombrado aunque con tachadura en varios tramos del cable del 27 de mayo.
Lo llamativo es que Wayne lo cita todo el tiempo, siempre abogando en contra de que se investigue el desvío de la causa AMIA. No era para menos. Neuburger era la mano derecha de Rubén Beraja, titular de la DAIA en el momento del atentado y también imputado en la causa por las irregularidades en la investigación del ataque contra la mutual judía. "Nuestra preocupación es mayúscula dijo ayer Burstein. Queremos saber si fue en nombre de la DAIA o en forma personal a la Embajada de Estados Unidos a argumentar a favor de los que desviaron la investigación del atentado. No me sorprende que esta persona sea nombrada en el cable. Creo que hay que denunciarlo ya que no hizo más que tomar una postura que afectó a todos los familiares y a cada decisión que tomábamos. Siempre que dijimos algo lo tuvimos a Neuburger criticando, es histórico", aseguró.
La otra fuente de la interpretación de que se pretendía utilizar el dictamen de Nisman para distraer la atención de los problemas de aquel momento provino de lo que el cable identificó como una alta fuente de la Cancillería. Esa fuente también sostiene que, en su opinión, no existió un desvío de la pesquisa con el argumento de que "es difícil creer que Menem haya sido tan estúpido". A fuentes judiciales consultadas por este diario no les resultó difícil identificar al funcionario de la Cancillería que hablaba con Wayne. Se trataría de Guillermo González, ex embajador argentino en Washington durante el gobierno de Fernando De la Rúa. En el propio cable se habla de que es un hombre que ayudó con la presentación argentina ante Interpol en 2007 y ese papel lo jugó González.
En los últimos días, el diario El País, seguido luego por La Nación y Clarín, interpretaron que el cable del 27 de mayo señalaba que, según la opinión norteamericana, Nisman, en combinación con Néstor y Cristina Kirchner, pretendieron tapar, con el pedido de detención de Menem y los demás, el problema que por entonces estaba en el centro de la escena: el conflicto con las entidades del campo. En el cable del día 22 queda claro quién sostiene esa hipótesis: los propios Menem y Galeano. Ambos dijeron públicamente que la acusación en su contra era una maniobra política. Sin embargo, todo fue confirmado en las dos instancias judiciales superiores, el juez y la Cámara. Los otros dos que abonan esa teoría del desvío de atención fueron Neuburger y González. Los cables traducen esas opiniones y, sobre el final, Wayne más bien expresa sus dudas.
Más allá de las especulaciones, la noticia relacionada con la investigación AMIA no podía tener, ni tuvo, el peso suficiente para desplazar la caliente actualidad de aquel momento. La oportunidad de la noticia parece haber tenido otra explicación. Nisman según transcribió entonces este diario buscó hacer la presentación antes de empezar el mes de junio porque, de lo contrario, considerarían que estaba preparando una novedad especialmente orientada a evitar críticas en los actos por el aniversario del atentado, el 18 de julio. Además, el propio cable del 22 de mayo cuenta que "Nisman explicó que tenía a los familiares de las víctimas presionándolo para que se investiguen los desvíos en la primera investigación". Ningún diario publicó el pedido del fiscal en su tapa y hasta los propios norteamericanos ironizan sobre esa interpretación: "Si alguien pensó que con el pedido de Nisman se iba a desviar la atención, se equivocó miserablemente. La ruptura de negociaciones entre el Gobierno y las entidades del campo sigue al tope de las noticias", culmina el cable del 27 de mayo.
Página/12 consultó a Nisman sobre una frase del "garganta profunda" de la Embajada: "Nisman está totalmente dominado por el jefe de Gabinete Alberto Fernández. Obedece sus ordenes sin discusión y no descarto que todo sea una maniobra política de Alberto Fernández". El fiscal respondió brevemente a Página/12. "Vi a Alberto Fernández dos veces en mi vida. Ambas en 2005, cuando se estableció la fiscalía especial para el caso AMIA. En ese momento gestioné ante el jefe de Gabinete la compra del sistema Excalibur de entrecruzamiento de llamadas. El presupuesto dependía de él y por ello lo fui a ver. Nunca más lo vi."
La oficina del FBI, que presionó durante dos años para que no se investigue a los investigadores ni el desvío de la causa AMIA, estaba en aquel momento bajo la conducción de William Godoy, un cordobés que tenía magnífica relación con quienes resultaron imputados por las irregularidades: Palacios, Galeano, Anzorreguy. Algunos dicen que hoy sigue viviendo en la Argentina y que está a cargo de la seguridad de una conocida empresa de venta de hamburguesas.
27 de febrero de 2011
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represor se acerca al banquillo


Confirmaron el procesamiento de Walter Roscoe, que continúa en prisión domiciliaria. Actuaba con el seudónimo de Ricardo Ríos dentro de la patota. Está acusado de secuestros y torturas en 24 casos, de los cuales 16 terminaron en homicidios. Son víctimas de Fábrica de Armas y Quinta de Funes. Le denegaron la excarcelación.
[José Maggi] Argentina. La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario confirmó el procesamiento del ex agente de inteligencia Walter Roberto Roscoe, alias ‘Ricardo Ríos’, por 17 casos de secuestros y torturas, 14 de los cuales terminaron en homicidios; así como otros siete casos de secuestros y torturas, dos de los cuales terminaron en homicidio. Se trata de las víctimas que pasaron por Quinta de Funes y Fabrica Militar de Armas Domingo Matheu. La Cámara también resolvió confirmar la denegatoria de excarcelación, aunque cabe aclarar que Roscoe no está tras las rejas sino con arresto domiciliario porque argumentó sufrir del mismo mal que hiciera conocido el cantante Sandro: EPOC, que le provoca severos trastornos para respirar.
El 17 de febrero de 2011 Cámara Federal de Apelaciones, en pleno, en el marco del expediente "GUERRIERI, Pascual y otros sobre privación ilegal de la libertad, violencia, amenazas, tormentos y desaparición física" que tramitó ante el Juzgado Federal Nº 4 de Rosario confirmó el procesamiento de Roscoe por "la presunta comisión, en carácter de coautor (art. 45 del Código Penal) de los delitos de: privación ilegal de la libertad, agravada por mediar violencia y amenazas en concurso real con el delito de tormentos en diecisiete oportunidades que damnificaron a Jaime Feliciano Dri, Tulio Valenzuela, Raquel Negro, Marta María Benassi, Daniel Oscar Capella, Fernando Dante Dussex, Ana María Gurmendi, Stella Hildbrand de Del Rosso, Carlos Laluf, María Adela Reyna Lloveras, Jorge Novillo, Pedro Retamar, Teresa Soria de Sklate, Eduardo José Toniolli, Miguel Ángel Tossetti, María Marta Forestello y Liliana Nahs de Bruzone; en concurso real con el delito de homicidio en catorce oportunidades, respecto de los desaparecidos de la Quinta de Funes.
Los delitos, según entendió la Cámara, fueron cometidos en concurso real con la privación ilegal de la libertad, agravada, por mediar violencia y amenazas en concurso real con el delito de tormentos en siete oportunidades que damnificaron a Adriana Elba Arce, Juan Antonio Rivero, Ramón Aquiles Verón, Olga Regina Moyano, Hilda Yolanda Cardoso, Susana Miranda y Ariel Morandi, en concurso real con el delito de homicidio en dos oportunidades respecto de los dos últimos mencionados y en concurso real con asociación ilícita.
El procesamiento fue confirmado a la fiscal de la causa Mabel Colalongo en los últimos días. Roscoe había caído detenido en Rosario, el 20 de setiembre del año pasado. El ex Personal Civil de Inteligencia del Ejército prestó declaración en los días subsiguientes ante el juez federal Marcelo Bailaque y la fiscal Mabel Colalongo.
Roscoe, quien vivía en Misiones y trabajó para el gobierno de esa provincia, quedó detenido entonces imputado por cuatro casos de secuestros, torturas y homicidio en perjuicio de Raquel Negro, Fernando ‘Pipa’ Aguero, Alberto Barber Caixal y Héctor Larrosa.
La foto del represor que se publica en la tapa de Rosario/12 forma parte de una plantilla, una de las pocas que fueron preservadas del robo los tribunales provinciales en 1984. A pedido de este cronista, Eduardo Costanzo señaló a varios represores entre esas fotografías e identificó concretamente a Roscoe, sobre quien indicó que "es el que hizo los pasaportes de los cinco que viajaron para la Operación México. Hoy vive en Misiones, en Posadas. Se casó con la viuda de un teniente que mataron los Montoneros", apuntó Costanzo.
Con respecto a las víctimas por las que Bailaque imputó a Roscoe en su indagatoria, se trata de Fernando ‘Pipa’ Aguero, detenido en la Quinta de Funes. Es el ‘Pipa’ del libro de Miguel Bonasso ‘Recuerdo de la muerte’. El Indio Rivero, compañero de militancia del Pipa, recordó: "Militábamos juntos en el Frente Revolucionario 17 de Octubre. Era empleado público en Córdoba donde fue secuestrado en 1977 y traído a Rosario".
En cuanto a la desaparición de Raquel Negro, la historia es conocida. Era la pareja de Tulio Tucho Valenzuela, quien desbarató la Operación México ideada por Leopoldo Galtieri para matar a los máximos dirigentes montoneros. Luego del fracaso de esa operación de inteligencia, se desmanteló la Quinta de Funes, y se trasladó a los detenidos a la Escuela Magnasco, para luego llevarlos a la Intermedia, la casa quinta de la familia Amelong en La Ribera, donde los ultimaron, según contó Costanzo. Negro fue llevada a Paraná donde dio a luz a sus mellizos, y traída a ese centro de detención sin vida, en el baúl de un auto. A fines de 2008, la hija de Negro -Sabrina Gullino- recuperó su identidad, y se corroboró que había nacido en Paraná.
Finalmente, los casos de Alberto Barber Caixal y Hector Larrosa corresponden a dos militantes montoneros. El primero era director de la escuela Industrial de Santa Fe y los dos eran ex alumnos del Politécnico.
27 de febrero de 2011
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madres de la plaza


"El pensamiento rebelde no puede prescindir de la memoria." Albert Camus.
[Aída Albarran] Argentina. Plaza 25 de Mayo, día jueves. En el centro, un puñado de madres continúa la ronda; a su lado pocas personas las acompañan mientras conversan animadamente. Sé donde me encuentro, sin embargo vacilo, es que la copia tantas veces repetida en los medios de comunicación carece de esta singularidad dinámica e irrepetible que se manifiesta en la plaza. El atardecer comienza a suavizar los contornos, es marzo, y aunque hace calor las hojitas crujientes de los árboles preanuncian el otoño. Me acerco junto a Pablo Alvarez que será el encargado de presentarlas. La mirada se deleita en los detalles casi insignificantes: los gestos, las sonrisas y los rostros que comienzan a definirse inspiran confianza y serenidad. Sin embargo, después de treinta y un años siento como si algo pesara en mi espalda, es el tiempo transcurrido; tal vez mi presencia es indiscreta o tardía. Nos saludamos y de inmediato las palabras dan lugar al abrazo amigable que exterioriza la disponibilidad de las madres para el afecto y el encuentro y hacen dejar de lado la actitud devota tan funcional a los usos políticos del olvido y la memoria.
Había llegado a la plaza porque pensaba que la ronda de las madres era un acontecimiento que formaba parte de un discurso público, un monumento vivo a la conciencia histórica que interpelaba al silencio para que el pasado tuviera voz, para que la tragedia no se repitiera pero además porque estaba convencida de que las anécdotas cotidianas, los sueños y proyectos de sus hijos debían formar parte de otro relato que le imprimiera al recuerdo un sesgo familiar; la evocación los mostraría como habían sido restituyéndoles la identidad que pretendieron negarles. Al contar desde la perspectiva de madre individual, la memoria cambiaría de ubicación, sería más íntima e inalienable; sólo ellas eran capaces de reconstruir esa relación tan breve como intensa para dejar testimonio de la existencia de sus hijos.

Noemí De Vicenzo
Noemí como el mar se aproxima y se aleja; a veces la mente necesita del olvido para continuar actuando y su presente está cargado de futuro. Cuando Gustavo y Darío llegan a la plaza proyecta su amor hacia los nietos, cuando Lara, Sofía, Abril o Miriam, las bisnietas, corren y se le acercan, sus ojos las iluminan. Entonces con tibieza comparte instantes de su vida, borra los clichés de la Historia. "Los dos son buenitos, afirma orgullosa, hubieran podido hacer o ser cualquier cosa, ¡con lo que les tocó vivir, pobrecitos!" De a poco las palabras rompen el silencio, Gustavo y Darío, hijos de Roberto y Miriam Moro, están allí, con la contundencia de sus sonrisas, de sus proyectos, de sus hijas que corretean por la plaza, con esas palmaditas cómplices y cariñosas sobre los hombros de la abuela; desde pequeños los pusieron a prueba. Gustavo me cuenta: "¿Sabés qué difícil era ir a la escuela en esos años y tratar de contestar quiénes eran y dónde estaban tu papá y tu mamá, ¿cómo explicaba un chico que era hijo de desaparecidos?" Pudieron ser o hacer cualquier cosa, pero están en la plaza, no piden venganza ni "mano dura" sino la restitución de ese orden legal que tanto nos cuesta aceptar como pueblo y que ellos todavía esperan; también muestran la cara más humana y reconocible del despojo. A Miriam, su mamá, la asesinaron, estaba embarazada. Tuvieron el triste privilegio de localizar su cuerpo.

Matilde Toniolli
Chocha siente que no puede escribir, es decir dar un orden a los acontecimientos pero desliza algunos instantes mientras conversa de una manera informal, y esa sucesión que no es lineal adquiere sentido y relevancia porque está hecha en carne viva. "Viví en Rosario, en Córdoba y en Buenos Aires, así comienza a dar cuenta de su vida trashumante estaba en Buenos Aires en el 55 cuando derrocaron a Perón, plena Revolución Libertadora. Tenía la panza así", afirma, y hace un ademán mostrando el tamaño de su vientre. "Los dos hermanos nacieron muy seguiditos, fueron muy compañeros y confidentes. Fijate que coincidencia, ¡plena Revolución Libertadora!, pensar que nosotros jamás habíamos sido peronistas y después el Negro empezó a militar en la escuela secundaria y se hizo peronista, quería un mundo mejor. Siempre le creí, le creo a Carlitos, mi otro hijo ya fallecido que tanto sufrió con la desaparición del hermano, él una vez me confió que el Negro le había asegurado que jamás había tenido un arma en sus manos, lo suyo era la militancia".
Chocha cuenta una vida común trastocada para siempre por el terrorismo de Estado. "Yo era tonta, no entendía nada de política, todavía hoy me cuesta. Mirá que tonta habré sido que el Negro se fue a Córdoba y me dijo, mamá no te preocupes, y yo le creí, justo lo agarraron ahí y nunca más lo vi. Después tuvimos que salir de casa para buscarlo, preguntar dónde estaba y vivir la zozobra de proteger a Alicia, su mujer, ella estaba embarazada cuando lo secuestraron al Negro y le faltaba poco para parir. Fue un tiempo de incertidumbre, gracias a Dios ella conservó la lucidez necesaria para proteger a su hijo. Después de un tiempo pudo salir del país y me lo salvó a Eduardo; tuve suerte de no perder a mi nieto".
"Darwinia Gallichio, madre y abuela de la plaza de mayo; miro el espejo de lo pasado. Veo a mis tres hijas concebidas junto a Carlos; Graciela, Stella y Silvina. Revuelvo el recuerdo y pujo mi gravidez de Stella Maris; la beba crece, la niña traviesa, la mujercita de melena sacude su amor interior al ritmo de Lennon y McCartney. Luego la década del 70, fluye el recuerdo, veo una mujer inteligente, alegre. Enamorada de Juan Carlos, flaco y barbudo, se fueron a su casita de barrio Pichincha. Entre liberación, guitarra, política, trabajo, diferencias, discusión y golpe de Estado hubo amor para engendrar a su hija: Ximena, mi nieta.
Stella Maris viaja, junto con ella su amigo Alfredo Berrutti, a la ciudad de Buenos Aires para tramitar el pasaporte en la sede de la Policía Federal: es 5 de febrero de 1977. Durante la mañana secuestran en la casita de Pichinca a Juan Carlos. Y, supongo que al mediodía, luego del trámite, Stella pregunta por el pasaporte de su esposo. Alfredo esperaba en el pasillo de esas oficinas federales y alguien indagó: "quién tiene a la nena Ximena Vicario", Berruti la sostenía en sus brazos: ’yo’ responde.... desde entonces enhebran la palabra desaparecidos. Carlos Gallicchio, mi esposo, falleció en diciembre de 1980. Tres meses después de una entrevista que nos concedió el Ministro del Interior del gobierno de facto; Carlos preguntó por el presente y el futuro de la beba, nuestra nieta, y el General Albano Harguindeguy contestó, casi fusilándolo: ’jamás va a encontrar a su nieta porque no queremos que se convierta en una guerrillera’".

Norma Vermeulen
"Yo no desconocía lo que hacía mi hijo, era su confidente, por supuesto lo aconsejaba, máxime cuando las cosas se pusieron feas, pero él me respondía que quería que su hija tuviera un país que mereciera ser vivido. Hoy después de tantos años, si bien no tenemos una democracia plena, pese a sus falencias, nada es comparable a una dictadura, más como la del 76 al 83.
Siempre está en mi memoria, lo que me dijo unos antes de que lo llevaran: ’Mami esté donde esté voy a seguir siendo tu hijo’, aún no lo alcanzo a descifrar. Hace 31 años que estoy en la lucha, durante mucho tiempo mi objetivo era tratar de recuperarlo como sea, hoy no sé si es por mi edad y viendo que la justicia fue muy lenta, ya descreo de todo y he perdido en parte la esperanza de saber por lo menos, dónde están sus restos, y además no creo llegar a ver a algunos de los genocidas de Rosario presos, pero no en la casa, sino en cárceles comunes, que es donde deberían estar".

Elsa Massa
"Ya había comenzado su militancia y con ello nuestras discusiones. El ’no te metás’ existió. Cuántas veces los padres lo habremos dicho, no porque no estuviéramos de acuerdo con lo que hacían, pero sí para cuidarlos, preservarlos de males mayores; desgraciadamente los acontecimientos nos dieron la razón. Pero algo tengo que reconocerle, con nosotros cumplió. Le habíamos pedido casi rogando que terminara su carrera y lo hizo, después su participación en la militancia se intensificó y con ello su lucha contra las injusticias, los sufrimientos sobre todo de los más humildes y abrazó una causa que consideró justa y reivindicatoria. El, supimos después de su desaparición, debía volver a Rufino, ciudad donde residía y trabajaba ya que Susana, su compañera, médica patóloga, también desaparecida, había instalado un laboratorio.
Lentamente el ómnibus se alejaba y allí en el andén quedaba Ricardo, parado, saludándonos con su brazo en alto. Entre sus manos el sobretodo gris que había quedado en casa. Se lo había llevado pensando que ese invierno lo iba a necesitar. Fue la última vez que lo vi y esa visión está aferrada en mi memoria. No puedo imaginarlo de otra forma, sólo lo que viví en sus 30 años de vida.
Me pregunto, ¿será que mi alocado subconsciente se niega a aceptar la triste realidad de su ausencia?"

Nelly Galasso
Después de la muerte de su hijo Ricardo fue a Córdoba, le habían sugerido que tomara distancia, que buscara otro sitio para macerar el dolor pero luego de un tiempo volvió a la ciudad de sus amores, a la ciudad que vio nacer y morir a su hijo, a su lugar en el mundo donde estaban sus seres queridos. Una vez de regreso cultivó el perfil bajo, pero no es casual que las Madres de la Plaza la hayan encontrado y le ofrecieran compartir la ronda de los jueves, y allí fue a pedir justicia. Cuando estaba por despuntar la primavera del 2009 y hacía pocos días que habían comenzado los juicios, los pasos de Nelly se silenciaron, su cuerpo dijo basta, pero su voz permanece en Gracias a todos, el libro que publicó, animada por sus hijos, poco antes de morir, Nelly encontró el camino de la ficción para arrancarle a las palabras sonidos perturbadores, para reflexionar acerca de la condición humana, para establecer un diálogo que no cesa.
También, cuando debió escribir sobre su hijo lo hizo sin dudar y convirtió lo acontecido en una pieza literaria que estremece de belleza el dolor, tal vez fue el camino que eligió para hacer verosímil lo real, para hacer imaginable lo inimaginable, para dejar su luz en la oscuridad de la muerte.

Esperanza Labrador
"Mis hijos eran buenísimos, tanto Palmiro como Miguel Angel y Tito que se murió electrocutado, y Manoli, la única mujer y la que me quedó. Los cuatro eran excelentes. No hacían mal a nadie, los vecinos los querían. Por esos los mataron por ser buenos, por pensar en los otros, han matado a una juventud entera, la mejor, ellos no querían que hubiese niños pobres, que le faltara de nada a la gente.
Miguel Ángel, el más chico, y el único nacido en Argentina, empieza a militar a los 15 años en Tacuara, y luego ingresa en la Juventud Peronista. Se inició con algunos amigos en el barrio. Y luego convenció a su hermano Palmiro para que milite.
Siguen pasando los años, hasta que en 1976 se produce el golpe de Estado, empiezan a desaparecer los compañeros de mis hijos, y todo el mundo anda con miedo. Palmiro y Miguel Angel comentaban: ’han matado a tal o a cual’ y eso era muy triste.
Miguel Ángel, los primeros días de septiembre sale a vender calzados a las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, pero todas las noches llama para contar cómo le han ido las ventas y de golpe deja de llamar. Estuvimos cuatro días sin saber nada y nos avisan que lo han visto en Jefatura de policía de Rosario llevándolo de una oficina a otra. Entonces mi marido consulta a dos policías conocidos, Vitantonio y a Avila, y éste último lo acompaña a jefatura. Nosotros presentamos habeas corpus, escribimos al obispo, en fin todo lo que se podía hacer.
Seguimos buscándolo y llega el mes de noviembre en que nos allanan todas las propiedades, roban todo lo que pueden, nos golpean, y nos dicen que han matado a Palmiro. Entonces cuando ellos se van mi marido va a la casa de Palmiro para ver si esto era cierto, y lo matan. También matan a Palmiro y a su compañera Graciela Koatz.
Nomás enterrarlos y el cónsul de España nos saca de vuelta para allá, en donde vivo actualmente, con mi hija Manoli y su esposo. Nos quitaron a nuestros seres más queridos, pero no nos pudieron robar nuestros recuerdos, eso nunca".

Elida López
"En Mar del Plata el ejército acostumbraba a rodear las manzanas y a allanar casas, no sé si en Rosario ocurría lo mismo, tampoco estoy segura si fue así el operativo en el que se llevaron a mi hijo, pero entraron a su casa. Leticia tenía 10 días estaba en su cunita, a mi nuera la dejaron pero le advirtieron que se quedara allí porque la iban a llamar por teléfono, ella lejos de obedecer se fue con los chicos a la casa de sus padres. Unas horas después recibió un llamado de mi hijo, era evidente que lo habían obligado para sacar información de otros compañeros; en determinado momento dijo: ’para mi estoy en la base naval’, en ese instante la comunicación se cortó abruptamente. Esa fue la última vez que lo escuchó o supimos algo de él.
Todo fue y es muy difícil, ahora con los juicios en Rosario revivo muchas cosas; en una de las audiencias escuché a uno de los sobrevivientes de un campo de concentración contar que escuchaba los gritos del hermano como consecuencia de la tortura y también su queja desesperada por el frío que padecía, entonces experimenté como si fuera hoy toda la preocupación y la angustia que yo sentía al pensar en el frío que debía sufrir Adrián en la base". Elida por fin hace una pausa, y me dice: "sabés, allá en el sur hace mucho frío". Asiento con la cabeza, permanezco callada, luego la acompaño, las madres están por recibir una plaqueta de reconocimiento en la plaza.
Las madres no fueron, no son excepcionales ni brujas, son las "locas" de Plaza de Mayo, con ese epíteto trataron desacreditarlas pero lograron lo contrario, distinguidas en su locura no se sentaron a recordar y a llorar en la soledad del cuarto. Su respuesta fue la ronda de los jueves, donde el tiempo se constituyó socialmente y la experiencia personal adquirió un significado histórico, la recreación de la escena formará parte de la Historia pero en el lugar de la escena: en la plaza, se respira la paz de las cosas comunes. Hay que acercarse y escuchar.
27 de febrero de 2011
©rosario 12

precio y valor


"Le gustaba repetir a los visitantes que recibía en Moscú, su colección no tenía precio: sólo tenía valor".
[Juan Forn] El año es 1963. Andy Warhol llega a un fastuoso departamento de la Quinta Avenida de Nueva York a cumplir con un encargo: pintar el retrato de la dueña de casa. Sabe que es su entrada en el olimpo de los mecenas. Una cosa es pintar retratos de Elvis o Marilyn copiados de fotos de revistas y otra muy distinta es hacer uno al natural, por encargo. Pero Warhol ya es Warhol y su clienta le calza como anillo al dedo: Ethel Scull compra arte como compra vestidos de Courrèges y Saint Laurent. Su marido se ha hecho cargo de la flota de taxis que tenía el padre de Ethel y los ha convertido en millonarios. El departamento de los Scull queda enfrente del Metropolitan Museum. La pareja suele decir en chiste (o no tan en chiste) que el plan es mudarse enfrente, en cuanto puedan comprarlo, con todo lo que tiene adentro. O, en su defecto, acumular tantas obras de arte que hagan ocioso el edificio al otro lado de la calle. Ethel Scull recibe al artista en una vaporosa túnica de seda natural. Warhol pone cara de asquito y le ordena que se vista para salir a la calle. Tiene los bolsillos llenos de monedas. ¿Adónde vamos?, pregunta Ethel. A la 42 y Broadway, a sacarte unas fotos. ¿En esas horribles cabinas automáticas del metro? Quién sabe qué porquerías habrán hecho los que se sentaron ahí antes que yo, dice Ethel. Pero Warhol la empuja dentro de la cabina, comienza a poner monedas en la ranura y le dice: "Ahora dedícate a ser tú misma, que esto me está costando dinero".
Con 36 de esas fotos carnet ampliadas hasta la saturación, Warhol compuso su primer cuadro de grandes proporciones, Ethel Scull Thirty-Six Times, y convirtió a su clienta en un icono del arte pop. También abrió las puertas a un fabuloso negocio: en los años venideros, todo nuevo rico que quisiera figurar socialmente debía exhibir un retrato hecho por Warhol en las paredes de su living neoyorquino. Como el buen Andy era tan democrático cuando había dinero de por medio, los Scull necesitaron diferenciarse del resto y encargaron al escultor pop George Segal una pieza en tamaño natural que los exhibiera a ambos posando (ella sentada en un sillón, con anteojos negros, él de pie a su lado, en smoking y zapatillas) y la instalaron en medio del living de su departamento de la Quinta Avenida. Pequeña anécdota al respecto: Segal embebía a sus modelos en yeso líquido para hacer el molde, Ethel iba a posar con un vestido barato, el editor de Vogue dijo que era inaceptable inmortalizarse en ropa tan ordinaria, Ethel aceptó a regañadientes arruinar un Courrèges original, pero se negó a hacer lo mismo con su famosa cabellera, así que encargó a su coiffeur que le hiciera una peluca especial para posar. Es leyenda que el peluquero cobró más que el escultor y que lo que cobraron ambos no pagaba ni la mitad del Courrèges arruinado. También es leyenda que fueron los Scull quienes corrigieron ese desfasaje de cotización, unos años después: se recuerda la fecha como el día en que el mundo del arte se convirtió en el mercado del arte.
Era 1973. Los Scull (que habían declarado famosamente que sólo les interesaba comprar "un arte que refleje lo que somos de verdad, en objetos sencillos, luminosos y concentrados") convencieron a Sotheby’s de hacer la primera subasta pública de arte pop y entregaron a la venta cincuenta obras de su colección. Sólo había piezas de ellos en la subasta. Por ninguna habían pagado más de cinco mil dólares. Ninguna se vendió a menos de 150 mil y la mayoría superó los 300 mil. Un piquete de taxis bloqueó la entrada de Sotheby’s con pancartas que decían: "Todo taxi un museo. Acabemos con la codicia de los ricos". Rauschenberg acusó a los gritos a los Scull de traidores a la salida de la subasta. Warhol y Lichtenstein, en cambio, volvieron más que orondos a sus casas, sabiendo a cuánto ascendía su nueva cotización en el mercado. Los Scull se pelearon poco después. Un día antes de pedir el divorcio, el astuto Robert mandó todos los cuadros de su casa a un depósito y le dijo a Ethel que podía redecorar a su gusto. La batalla judicial duró diez años y obligó a ambos a reducir drásticamente su tren de vida y malvender a cuenta gran parte de la colección. Mientras tanto, aquellas obras subastadas en 1973 se habían disparado a precios siderales: el 200 Dollar Bills de Warhol pasó de 285 mil a valer 46 millones de dólares; el False Start, de Jasper Johns, vendido a 420 mil, superó los 80 millones. Casi todos ellos desembocaron en la mansión californiana del magnate musical David Geffen, cosa que llevaría a Jonathan Scull, el único y empobrecido hijo de la pareja, a confesar a la prensa, luego de la muerte de sus progenitores: "A veces, en medio de la noche, fantaseo con llamar a David Geffen y pedirle que me deje ir un rato a su casa, a contemplar mi infancia".
Curiosamente, la dispersa colección Scull fue reunida este año para una gran muestra itinerante internacional (Robert y Ethel Scull, visionarios) y ya ha coincidido en varias capitales europeas con otra gran exposición que homenajea a otro coleccionista, el ruso Gyorgi Costakis. A diferencia de los Scull, Costakis no era millonario: su padre era un griego afincado en el sur de Rusia que se quedó sin nada después de la revolución, pero el joven Gyorgi tenía veleidades artísticas y tuvo su golpe de suerte tras de la Segunda Guerra, trabajando como chofer para la embajada griega en Moscú. Su misión era ayudar a los invitados oficiales a comprar iconos rusos en el mercado negro. En sus andanzas descubrió, en cambio, gran parte de la obra de los grandes artistas de vanguardia de la revolución, los verdaderos inventores del arte abstracto del siglo XX. La imposición del realismo socialista había condenado al olvido (cuando no a la muerte) a futuristas, constructivistas, acmeístas y suprematistas. Costakis rastreó a los pocos sobrevivientes o encontró su obra escondida en desvanes y sótanos y gallineros y cocinas comunales de Moscú y alrededores. Se hizo famoso en el mercado negro como "el griego loco que compra cuadros horribles". Pagaba con bidones de combustible, bolsas de harina, botellas de whisky que "distraía" de la embajada. Alguna vez hasta entregó a cambio los parabrisas de su viejo Lada. Así llenó su casa de originales de Malevitch y Rodchenko, Rozanova y Popova, Tatlin y Lissitzky.
En Occidente corrió pronto la voz de que un griego loco había armado en su casa un alucinante museo informal de arte moderno soviético y empezaron las visitas de extranjeros ilustres, de Stravinsky a Bertrand Russell, pasando por los más conspicuos curadores de museos del mundo. En 1977, Costakis negoció su salida a Occidente a cambio de lo mejor de su colección. Donó las piezas restantes al Museo de Arte Moderno de Atenas, la ciudad donde murió en 1990. Como los Scull, no tuvo oportunidad de volver a ver en vida toda su colección junta. A diferencia de los Scull, no le importó especialmente porque, como le gustaba repetir a los visitantes que recibía en Moscú, su colección no tenía precio: sólo tenía valor.
27 de febrero de 2011
25 de febrero de 2011
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invención de la opinión pública


columna de lísperguer
Fuerza Aérea de EUA encargó programa para gestionar decenas de perfiles falsos, sin delatarse.

Desde hace unos años venimos muchos llamando a participar en los foros de diarios y revistas online para hacer frente a la avalancha de opiniones de personas de extrema derecha, neo-nazis, pinochetistas y similares, que pueden hacer creer falsamente que opiniones semejantes son mayoritarias o muy importantes. Si no participamos, los fascistas de apoderarán de la red y hasta es posible que excluyan a los participantes independientes.
Últimamente han aparecido dos nuevas formas de intervención que buscan hacernos creer que las opiniones autoritarias son muy importantes. La más espectacular es la creación de un programa de gestión de perfiles (persona management, licitado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos) que permite inventar y gestionar decenas de personalidades a la vez que pueden participar en foros de diarios y revistas online, creando grupos de presión completamente ficticios, " desde la misma computadora sin miedo de ser descubierto".
La segunda forma de intervención es más casera, y la ha implementando el diario La Tercera. Inicialmente, en sus foros se podía votar contra un comentario, y si se acumulaban tres votos negativos, el comentario era retirado. No contentos con esa restricción, hace unos meses introdujeron una nueva categoría (aprobado), que son comentarios anclados contra los que no se puede votar. Son comentarios protegidos. El forero puede votar contra todos los demás, pero no contra los comentarios aprobados, que son las opiniones que favorece y protege la Redacción, una olla podrida de extremistas de derecha.
En ambos casos, se trata de crear la ilusión de que hay una opinión pública muy importante o mayoritaria que apoya ideologías y gobiernos autoritarios de extrema derecha. Por eso sigue siendo actual que abollemos sus planes participando en los foros.
lísperguer

paneles solares para todos


columna de lísperguer
Senadora Allende emplaza a gobierno por aprobar construcción de central hidroeléctrica.

Quizá podría el gobierno, dicho sea de paso, empezar a estimular el uso de otras fuentes de energía, como la solar, a nivel de consumo doméstico. Para ello podría subsidiar la instalación de paneles que proporcionarían permanentemente toda la energía eléctrica que necesitan las familias para el funcionamiento de aparatos domésticos, desde la tele hasta el computador. Los costes de la tecnología para la explotación de esta energía han bajado considerablemente en los últimos años, pero su precio puede ser un obstáculo para muchos. Con su fomento, se adquiriría energía limpia permanente para todos los hogares chilenos, se estimularía la autogestión de ella, se reduciría nuestra dependencia de energías tradicionales y lograríamos terminar con nuestra dependencia de estas tenebrosas compañías.
lísperguer

cómo inventar opinadores


Los programas de ‘persona management’ se aprovechan de las posibilidades de anonimato que da la red. Nuevos programas de creación y gestión de perfiles falsos ofrecen ejércitos de ‘opinadores’ para foros en diarios online y blogs y revisiones de productos en la red.
Estados Unidos. "Una persona, un voto" era un lema de los defensores del sufragio universal a principios del siglo XX. Cosa del pasado para los nuevos tiempos que corren por internet.
Ahora más bien deberíamos hablar de la industria del "una persona: decenas de perfiles escribiendo entradas en foros, comentarios en blogs y periódicos, evaluaciones de servicios, revisiones de productos y más".
Lo que los expertos llaman ‘persona management’ es algo parecido a una carrera armamentística con tintes de novela de espías. Las armas: programas que permiten a un solo operador ponerse en la ‘piel digital’ de decenas de internautas sólo existentes en el ciberespacio.
Una especie de revolución de la concepción de lo que es un grupo de presión. El lobby de las masas inexistentes que se encuentran con terreno abonado en las posibilidades que da internet para actuar anónimamente.
"Hay muchísima gente haciéndolo todo el tiempo", le dijo a BBC Mundo Fleur Hicks, analista de redes sociales con experiencia en el sector del marketing directo en internet.

"No Puede Ser Muy Obvio"
Las aplicaciones de persona management son capaces de crear automáticamente perfiles de personas, con apariencia de historial de presencia en la red por meses y repletas de antecedentes "cultural y geográficamente consistentes" y "que puedan interactuar tanto en servicios convencionales y en redes sociales".
Al menos eso es lo que literalmente pedía la Fuerza Aérea de Estados Unidos cuando en 2010 sacó a subasta un contrato de provisión de ingeniería informática que permitiera que "un solo operador asuma el rol de diferentes personalidades digitales desde la misma computadora sin miedo de ser descubierto".
Algo que el Reino Unido se dispone a declarar ilegal, como apunta Hicks. "Aparentar ser alguien que no eres y además no aclarar que actúas en nombre de una empresa será ilegal a partir de marzo", explicó.
Una campaña bien articulada puede crear la impresión de que existe una fuerte demanda por una política concreta, gran aceptación de un líder, que vale la pena viajar a un lugar o que un producto verdaderamente es la mejor opción a la hora de comprar.
Eso sí, como advierte Hicks, "la gente se da cuenta, no se puede ser muy obvio". "No vale ir a un lugar de revisiones de clientes diciendo ’esto es maravilloso, esto es maravilloso’ cuando muchos más están criticando".

"Moneda de Cambio"
"Las recomendaciones y las opiniones se han convertido en moneda de cambio y de gran valor", opina Tomy Pelluz, de la red social Qapacity.
"Llegará el momento en que tendrán que articularse fórmulas para certificar quién dice qué", le dijo Pelluz a BBC Mundo.
Un ejemplo, como recuerda el experto, es la estrategia de "atribución a nombre real" de Amazon, cuyos comentarios "más creíbles" son los que se hacen directamente con el nombre tal cual aparece en la tarjeta de crédito usada para comprar el producto sobre el que opina.
Otra estrategia en este sentido es la creación del documento de identidad electrónico para verificar la identidad de las personas cuando actúan en la red.
"Ya no firmamos nikky69 sino Nicodemio Pérez. La gente desconfía de lo que se dice si no se pone nombre y apellido y se certifica", comenta Pelluz.
El problema es, como dice Pelluz, "hecha la ley, hecha la trampa", y en este caso la trampa se llama persona management.
Porque que aquello de amenazar al dueño de un hotel o restaurante con publicar una mala revisión de su negocio tal vez sólo le haga sonreír si es que ya paga por un ejército de desmentidores.
27 de febrero de 2011
25 de febrero de 2011
©semana