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paramilitar reconoce asesinatos


‘Juancho Prada’ reconoce crímenes de políticos. El ex jefe paramilitar del sur de Cesar aceptó su responsabilidad en los asesinatos del ex alcalde de Aguachica Luis Fernando Rincón y de tres concejales de ese municipio.
Colombia. Juan Francisco Prada Márquez, alias ‘Juancho Prada’, ex jefe del Bloque Héctor Julio Peynado de las Auc, confesó en versión libre ante un fiscal de Justicia y Paz los crímenes de dirigentes políticos de Aguachica, Cesar.
 En la diligencia en Barranquilla, el desmovilizado contó cómo acabó con las alianzas políticas entre liberales, conservadores, el grupo Alas y Convergencia Ciudadana, que se habían unido alrededor de la Consulta Nacional por la Paz, un plebiscito en Aguachica contra la guerra de la guerrilla y de los ‘paras’.
Es así como las autodefensas asesinaron a los concejales José Mario Saldaña Flórez, el 24 de noviembre de 1999; César Paso Torres, el primero de septiembre de 2000; Edinson Duarte Ramos, el 25 de enero de 2004 y el ex alcalde Luis Fernando Rincón, el 15 de abril de 2000.
‘Juancho Prada’ también dijo que otros concejales como Miguel Malo Quiroz, Fredy Dita, Robinson Rocha Bandera, Emiro Mejía Florian y Rosalba Acosta Muñoz fueron obligados a abandonar la población.
El ex jefe ‘para’ también dijo que sus hombres ayudaron a los Castaño a entrar a Norte de Santander con el Bloque Catatumbo.
21 de enero de 2011
©verdad abierta
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cárcel para paco amatonado


columna de lísperguer
Carabinero dispara contra perros en la calle.

Lo que hace que esto huela mal es la incomprensible declaración del mayor Cortés, que no tiene modo de saber si es verdad o no que ese carabinero fue atacado. Según otros órganos de prensa, los perros no atacaron al agente. En otras fuentes se afirma que este carabinero es conocido por su gatillo rápido y que en otro episodio también disparó, esa vez contra un ser humano. Lo que corresponde que haga el jefe de la comisaría es investigar el asunto y decir justamente eso, que se está investigando, en lugar de aceptar sin más las declaraciones de un carabinero que puede estar mintiendo. Esa posición hace pensar que el mayor tomó partido por su subalterno y que, ciertamente, no buscará imponer justicia. La ley debiese castigar con penas de cárcel severas y efectivas e inhabilitación a los asesinos y maltratadores de perros, y más severas aun si se trata de funcionarios amatonados.
lísperguer

denuncian nuevas formas de impunidad


Organizaciones de derechos humanos acusan "nuevas formas de impunidad". Como "preocupante" fue catalogada la situación del Programa de DDHH del ministerio del Interior, según expresaron las entidades en una misiva dirigida a Hinzpeter.
[Rodolfo Gasset] Santiago, Chile. Hasta La Moneda llegaron representantes de varias organizaciones de derechos humanos para entregar una carta al ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter en la cual le manifiestan su inquietud por las "nuevas formas de impunidad que se busca instalar como parte de la políticas del actual gobierno".
Las entidades acusaron un "desmantelamiento" del Programa de DDHH de Interior, y expresaron su inquietud por los traslados recientes del comisario Sandro Gaete y del inspector Ricardo Luego de la Brigada de DDHH de la PDI.
En el documento leído por el vocero, Roberto Dorival, las organizaciones lamentan la postergación "injustificada", de la presentación de las querellas criminales por los ejecutados en dictadura.
"Nos parece que eso lesiona, desde el aspecto de las leyes la investigación de los crímenes en dictadura", subrayó. Es más, solicitaron al Poder Judicial, a través del presidente de la Corte Suprema, un pronunciamiento sobre los efectos de estas decisiones.
La misiva es firmada por entidades como Londres 38, la Comisión Etica contra la Tortura, la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados de Paine, entre otros.

Caso Frei
En tanto, el diputado comunista Hugo Gutiérrez puso en duda el compromiso de justicia señalado por el presidente Sebastián Piñera en la ceremonia de conmemoración de los 100 años del nacimiento de Eduardo Frei Montalva.
El parlamentario dijo que la promesa del Jefe de Estado de colaborar en el esclarecimiento de la muerte del padre del actual senador por la Región de Los Ríos no es concreta, dado que "no hay por parte de los tribunales, policía, ni los servicios públicos el personal idóneo que pueda llevar a cabo esta tarea de romper la impunidad en Chile y que haya justicia".
[Foto viene de zigaurre.]
21 de enero de 2011
©la nación
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investigan a víctor carranza


Abren investigación preliminar contra Víctor Carranza. El zar de las esmeraldas fue citado a versión libre por un fiscal de la Unidad Antiterrorismo por sus presuntos nexos con paramilitares del Meta.
Colombia. La Fiscalía 27 de la Unidad Antiterrorismo citó a versión libre a Víctor Carranza después de que varios ex paramilitares le dijeron a la Fiscalía Quinta de Justicia y Paz que el zar de las esmeraldas conformó el grupo ilegal conocido  como ‘Los Carranceros’ o Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada, al mando de José Baldomero Linares, alias ‘Guillermo Torres’.
Luego de escuchar a Carranza, la Fiscalía decidirá si abre una investigación formal en su contra por concierto para delinquir agravado.
En versiones libres de agosto  de 2010 ante la Fiscalía Quinta de Justicia y Paz, Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, Elkin Casarrubia, alias ‘El Cura’ y Dumar de Jesús Guerrero, alias ’Carecuchillo’ dijeron que cuando llegaron al Meta en 1997, Carranza presuntamente apoyó a los paramilitares que cometieron las masacres de Mapiripán y Caño Jabón, donde 80 personas fueron asesinadas.
’El Cura’, quien era el segundo jefe de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) en los Llanos, señaló que en una reunión en ’La 15’, una finca en Urabá, los Castaño les explicaron cómo se iba a desarrollar el operativo.
En el encuentro, según ‘El Cura’, "se coordinó la llegada con Los Buitrago. Ahí estuvo ’Martín Llanos’ y nos dijo que tenía que coordinar con Víctor Carranza. En el Meta nos dijo que el contacto era con ’Guillermo Torres’ (José Baldomero Linares, ex jefe de las Autodefensas de Meta y Vichada)".
En esa diligencia judicial ’El Cura’ precisó que: "Vicente nos dijo que ’Guillermo Torres’ era gente de Víctor Carranza" y reiteró: "Hasta donde yo sé los ‘Carrancerros’ eran manejados por ‘Guillermo Torres’, pero el que lo financiaba era Víctor Carranza. Eso fue lo que nos dijo Vicente Castaño".

El Avión de Carranza
Los dos desmovilizados también dijeron que el 4 agosto de 1997, unas semanas después de la masacre de Mapiripán, se enfrentaron con las Farc en La Cooperativa, una inspección de Mapiripán.
Tras el combate, donde murieron 18 guerrilleros y 12 ’paras’ de los ’Buitrago’, una avioneta blanca llamada ’La Rebeca’ aterrizó sobre una pista improvisada en una carretera de La Cooperativa para recoger varios heridos de las autodefensas y llevarlos a Monterrey, Casanare.
Según ’El Cura’, el avión presuntamente pertenecía a Víctor Carranza. "Decían que era de Víctor Carranza, los muchachos de ’Los Buitrago’ me dijeron que la avioneta era de él, era una avioneta blanca, con una hélice", señaló el desmovilizado. Los ’paras’ después terminaron en hospitales de la región, varios de ellos en una casa rosada en Puerto López, Meta, donde, según ’El Cura’, la Convivir de ese municipio se ocupó de ellos.
Daniel Rendón Herrera, alias ’Don Mario’, también recordó la existencia de una avioneta apodada ’La Rebeca’. Cuando los ‘Urabeños’ llegaron al Meta, ‘Don Mario’, trabajaba en un laboratorio de cocaína en el Meta, bajo la protección de Héctor Buitrago y de sus hijos.
En la versión libre contó que varias veces una avioneta bautizada ‘La Rebeca’ aterrizó en la región para traer base de coca que él luego transformaría en cocaína. "Llegó ’La Rebeca’", contó que le decían cuando se posaba la pequeña aeronave. Según ‘Don Mario’, el avión venía de los ‘Carrancerros’ y afirmó que "el señor Víctor Carranza fue dueño del grupo hasta que tuvo problemas judiciales. Después le dejó 50 fusiles a ‘Guillermo Torres’. Fue Vicente Castaño que me dijo".

El Operativo con ’Guillermo Torres’
’Carecuchillo’, quién estuvo prófugo casi tres meses este año, y ’El Cura’ también recordaron un operativo conjunto con ’Guillermo Torres’ en octubre de 1997 en La Picota, un caserío en la región de Puerto Gaitán, Meta.
’El Cura’ precisó que San Martín era una zona de influencia de los ’Carranceros’. "En la zona ’Cepillo’ (otro ex jefe paramilitar) me dice que íbamos a hacer una operación con la gente de Víctor Carranza", le dijo a la Fiscalía el desmovilizado.
Después de la masacre de cinco campesinos, los ‘paras’ se replegaron a la finca Brasil, en Puerto Gaitán, donde recibieron entrenamiento militar y político de instructores de Urabá. La finca Brasil, señaló ’El Cura’, pertenecía a Víctor Carranza: "Se decía que era de Víctor, hay una pista abandonada y una laguna, era una casa grande, de material, con una corralera en donde hicimos los entrenamientos".
José Efraín Pérez Cardona, alias ‘Eduardo 400’, uno de los ’paras’ enviados por los Castaño a Puerto Gaitán para hacer la instrucción, aseguró en una versión libre de octubre de 2009 que había escuchado que la finca Brasil era de Víctor Carranza. Contó que había una casa de material y una pista de aterrizaje abandona en la que se hicieron los ejercicios físico.

Los Roces con la Justicia de Carranza
Víctor Carranza nació en 1935 en Guateque, Boyacá. Es el principal comerciante de esmeraldas en el país.
En 1993 la Fiscalía lo investigó por presunto enriquecimiento ilícito y conformación de grupos paramilitares. A finales de 1997 un fiscal de Barranquilla le dictó orden de captura por el presunto delito de conformación de grupos de  justicia privada en el Cesar. En 1998 fue detenido, pero salió de la cárcel en 2001. Tres años después el Tribunal de Bogotá lo absolvió de todo cargo.
Freddy Rendón Herrera, alias ’El Alemán’, aseguró que Carranza se reunió en varias oportunidades con Carlos Castaño y que, hacia 2001, a través del esmeraldero Yesid Nieto, asesinado tiempo después, se determinó la creación de un bloque en Boyacá, que ayudaron a financiar los comerciantes de esmeraldas. El zar de las esmeraldas desmintió las acusaciones.
El hermano de ’El Alemán’, Daniel Rendón, alias ’Don Mario’, declaró por su parte que Carranza estuvo detrás de la guerra entre Miguel Arroyave y Héctor Buitrago, dos ex jefes paramilitares que se enfrentaron entre 2003 y 2004 por el dominio del sur del Casanare.
En marzo de 2010 y en julio de 2009 Víctor Carranza se salvó de dos atentados que le hicieron sobre la carretera entre Puerto López y Puerto Gaitán en el Meta. Según las autoridades, las pistas indican que el desaparecido Pedro Oliverio Guerrero, alias ’Cuchillo’ y Daniel ’El Loco’ Barrera pueden estar detrás de estos atentados.
21 de enero de 2011
©verdad abierta
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jorge 40 debe devolver tierras robadas


Corte Suprema ordena devolver tierras robadas por ‘Jorge 40’ en Magdalena. La sala penal de la Corte Suprema de Justicia le ordenó al Incoder revocar los títulos fraudulentos de 36 predios en Chivolo, en el centro de Magdalena, que estaban en manos de testaferros de Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.
Colombia. El Alto Tribunal le dio 30 días al Incoder para revocar los títulos de predios que fueron entregados por el Instituto a testaferros de Rodrigo Tovar Pupo, alias ’Jorge 40’, por abandono y devolvérselos a los campesinos despojados por los paramilitares.
Los magistrados consideraron que había una falsa motivación en las razones  invocadas por el Incoder para reasignar los predios entre 2002 y 2003. La Corte ordenó compulsar copias a un fiscal de la Unidad Antiterrorismo para investigar a los funcionarios del Incoder Magdalena que intervinieron en la titulación fraudulenta.
También resaltó que el Incoder y la Fiscalía 22 de la Unidad de Antiterrorismo "no están cumpliendo cabalmente sus deberes", pues a pesar de las pruebas aportadas por Justicia y Paz y la confesión de ‘Jorge 40’ de haber robado estas tierras, no emprendieron ninguna acción para devolvérsela a sus dueños e investigar a los testaferros del jefe ‘para’.
Añadió que el Incoder y la Fiscalía tienen que actuar pues"no resulta admisible que servidores públicos de cualquier orden obstruyan el cumplimiento de los fines de la Ley 975 (de Justicia y Paz)".
El caso ya había sido presentado en julio de 2010 ante un magistrado de Justicia y Paz en Barranquilla, que se abstuvo de tomar la decisión de restituir las tierras. La Corte dijo que "el juez tiene el deber constitucional y legal de imponerle coactivamente a los morosos el cumplimiento de sus obligaciones, porque de lo contrario (…) Justicia y Paz no podrá alcanzar sus metas".
Lo que abre las puertas para que los Tribunales de Justicia y Paz puedan ordenarle al Incoder, u a otras instituciones del Estado, anular decisiones administrativas y así devolverles las tierras a los campesinos.

Historia del Despojo
En 1997, ’Jorge 40’ se instaló en la finca de La Pola, una de las que fue adjudicada a 72 familias de parceleros en 1991, y de allí orquestaba sus macabros planes de asesinatos y masacres.
Según le contaron a VerdadAbierta.com los propios campesinos, los paramilitares se tomaron el corregimiento de Pueblo Nuevo y en menos de dos años- entre 1996 y 1997- asesinaron a varios de ellos de El Pueblito, San Ángel, Chivolo y La Estrella: a Victor Cantillo Jiménez, José Montenegro Manga, Alonso Martínez, Miguel Avendaño Martínez, Antonio Mendinueta Barrios, Miguel Palencia, Luis Alfonso Fernández de Agua, Alberto Zolar, Laura Acuña, Humberto Noriega, Lorenzo Ariza, Juan Marriaga, Yonis Marriaga, Orlando Buelvas Cervantes, Manuel Pérez, Dionisio Jaraba y Manuel de la Cruz de la Hoz, entre muchos otros.
Estas tierras fueron tituladas a parceleros por el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria (Incora, hoy Incoder) en los noventa. Les revocaron los títulos por abandono luego de que ‘Jorge 40’ y sus hombres asesinaran a varios de ellos, los desplazaran, y los obligaron a venderle o traspasarle sus títulos a testaferros de los ‘paras’.
Escudados por las armas de  ‘40’, llegaron Augusto ’Tuto’ Castro, Saúl Severini, Pedro Sánchez Gamarra, Miguel Gnecco Pacheco alias ’Don Armando’, Neyla Alfredina Soto Ruiz alias ’Doña Sonia’ o ’La Sombrerona’ y Ómar Montero Martínez alias ’Codazzi’ intimidando a los campesinos y obligándolos a vender sus parcelas por precios irrisorios.
"Los campesinos eran señalados como colaboradores de la guerrilla y empezaron a recibir ofertas por sus tierras de hombres de ’Jorge 40’", dice uno de los campesinos despojados entrevistados por VerdadAbierta.com.
El 15 de julio del 1997, ’Jorge 40’ ordenó a sus hombres que reunieran a todos los campesinos que vivían en las fincas La Pola, El Encanto y La Palizua, entre otras, y les dijo que tenían 15 días para desocupar. En esa reunión estaba el profesor Ricardo Barrios quien fue retenido por hombres de ’40’ y apareció asesinado al día siguiente. También asesinaron a José de Jesús Henao, quien tenía propiedades en el predio El Radio y lo acusaron de ser colaborador de la guerrilla. Su objetivo primordial, era ya obvio, no era combatir a la guerrilla, sino hacerse a las mejores tierras de la región.
En un allanamiento del 28 de julio de 2006 la Fiscalía encontró documentos que prueban el despojo de 36 predios en Chivol, adjudicados por el Incora en 1991 a campesinos sin tierra.
Deicy Jaramillo, fiscal 3 de Justicia y Paz, la Procuraduría, el Proyecto de Tierras de Acción Social, la oficina nacional de Incoder y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (Cnrr) apelaron la decisión, que fue juzgada en última instancia por la sala penal de la Corte Suprema de Justicia.
Es la primera vez que la Corte Suprema de Justicia se pronuncia sobre la atribución ilegal de tierras a testaferros de ‘paras’, decisión que abre la posibilidad que miles de hectáreas que campesinos consiguieron a través del Incora y que fueron despojados bajo la figura del abandono vuelvan a sus dueños originales.
El abandono fue una de las formas que los ‘paras’ usaron para robar tierras a los campesinos. Como el Incora les había otorgado los títulos, la ley precisaba que estos no podían ser ni vendidos ni traspasados antes de 15 años. La única forma era declararlos abandonados por sus dueños y reasignarlos.
Los ‘paras’ masacraron, asesinaron, desaparecieron, saquearon y desplazaron para que los funcionarios del Incoder, muchas veces cómplices, vinieran unos meses después a constatar el abandono.
21 de enero de 2011
©verdad abierta
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cruzada por la tierra


El plan de choque del gobierno para devolverles las tierras a los desplazados se ha enfrentado a un monstruo de mil cabezas: políticos corruptos, intereses mafiosos, sicarios a sueldo y funcionarios vendidos. Y esto apenas comienza. Por María Teresa Ronderos.
Colombia. En octubre pasado, el gobierno anunció un plan de choque de restitución de tierras que se extendería hasta abril de 2011. Las frases firmes y las múltiples ceremonias de entrega de tierras, desde Arauca y Meta hasta Cesar y Putumayo, han demostrado que hay voluntad política.
Los más de tres millones de despojados tienen mayores esperanzas de recuperar lo suyo; los usurpadores han quedado notificados de que la cosa va en serio. Más cuando, detrás del plan urgente, viene cocinándose no solo la ley de víctimas y su revolucionario capítulo de restitución de tierras, sino una maratón para recibir la nueva norma con las instituciones adecuadas para ponerla a marchar.
Ha sido tal la expectativa que ha despertado el sacudón agrario que hasta el propio Alfonso Cano, jefe de las Farc, dijo en un mensaje de comienzo de año divulgado esta semana que la guerrilla seguirá atenta su desarrollo y dio a entender que, de llevarse a buen puerto, sería la base de la reconciliación nacional.
La cuesta que hay que conquistar sin embargo es empinada, pues el desorden agrario acumulado en años de desidia, corrupción y violencia rural es monumental. El plan, que se cimentó en gran parte en procesos que ya venían empujando otros, como el Proyecto de Tierras de Acción Social y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, se propuso restituir o formalizar la propiedad de 312.000 hectáreas para beneficiar a 130.000 familias. Es una meta relativamente modesta si se tiene en cuenta que por el parámetro más conservador son unos 3,7 millones de hectáreas las que han sido despojadas, abandonadas o están en riesgo de serlo.
No obstante, hoy, a medio tiempo del plan, la mayor parte de las 121.000 hectáreas entregadas a 38.000 familias son baldíos, mientras las restituciones propiamente dichas han tenido que ir más lento para sustentarlas en sólidas bases legales, según las cuentas del propio Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), que lleva la batuta de esta ambiciosa tarea, bajo el liderazgo del Ministerio de Agricultura.
En diciembre pasado, por ejemplo, querían celebrar la entrega de 172 predios a campesinos dueños de tierras que les usurparon los paramilitares entre Chivolo, San Ángel y Pivijay, en Magdalena, para levantar el campamento central de ’Jorge 40’ y beneficiar a sus amigotes. Este violento despojo dejó más de 17 muertos y un desplazamiento forzado que llevó a las familias a la miseria.
Restituir esas tierras tendría una gran fuerza simbólica para todo el país. Pero el camino ha sido culebrero. Tuvo que salir el director del Incoder del Magdalena, con varias denuncias encima, y superar las trabas de otros funcionarios de esta y otras entidades, fichas del ajedrez mafioso que se ha jugado con las tierras en ese departamento por muchos años. Ha habido que desatar un nudo de testaferros cumpliendo los requisitos procesales, resolviendo incidentes y recursos, y los optimistas plazos iniciales se alargaron.
Magdalena no es el único lugar donde aún hay problemas. En el Cesar, en los predios de Mechoacán y El Prado, en la Jagua de Ibirico, según documentó el portal VerdadAbierta.com, fue con visto bueno de funcionarios del Incoder, hoy tras la rejas, que se les caducó la propiedad a casi 200 familias campesinas adjudicatarias de la reforma agraria, luego de que los paramilitares las sacaron corriendo. Mataron a 18 personas y desaparecieron a muchas otras, entre ellas, a los tres hijos y al marido de Margot Durán. Luego, con complicidad de un notario, el Instituto les adjudicó las tierras a nuevos dueños, entre ellos, a los parientes de alias ’39’, el segundo al mando de ’Jorge 40’, a la alcaldesa de La Jagua y a otros políticos locales, quienes, raudos y veloces y siempre con la venia del Incoder, les vendieron esas tierras a las multinacionales carboneras Drummond y Prodeco por miles de millones de pesos. Como en gran parte de esas fincas hoy se explota la mina de El Descanso, los campesinos, que viven en humildes chozas de barrios de invasión en Valledupar y Cartagena, ya no tienen tierra que recuperar. El nuevo Incoder está buscando otros predios para restituirlos.
También fue una abogada del Incoder de la regional de Barrancabermeja la que, sin mayor explicación, les quitó los títulos que unas 125 familias de El Garzal, en Simití, Bolívar, habían conseguido después de años de luchas contra una familia cómplice de los paramilitares del Bloque Central Bolívar. Hoy el pleito sigue, los campesinos son acosados por unos matones a sueldo y el Incoder aún no ha tomado cartas en el asunto.
Y en Córdoba, según le dijeron a SEMANA, hay temor entre muchos campesinos que están tratando de recuperar la posesión de predios baldíos de los que se apropiaron en la Ciénaga de Martinica poderosos personajes de la región, y cuentan que cada vez que salen de las oficinas del Instituto, anónimos les advierten que desistan del trámite, como si alguien desde adentro les informara que habían ido. Ellos fueron desplazados por sicarios que asesinaron a sus voceros y quemaron sus casas a fines de los ochenta, y desde entonces se les ha ido la vida y el escaso dinero en trámites para recuperar su tierra. "Ya será para los nietos", dice una viejecita menuda. A uno de ellos le asesinaron un hijo y un nieto en julio pasado, y la líder de su asociación tuvo que ser protegida por la justicia por amenazas graves contra su vida.
El gerente regional del Incoder, Orlando Dangond, que con el cambio de gobierno comenzó a escucharlos, sostiene que en ocho meses ha logrado destrabar este proceso, que llevaba 28 años engavetado, y ya casi lo termina. Podrá recuperar dos predios, parte de El Diluvio y Marruecos, para adjudicarlos a las 91 familias que vienen reclamando unas 2.800 hectáreas.
Los cómplices del paramilitarismo o las fichas de los políticos-hacendados que han resistido la reforma agraria desde los tiempos de Lleras Restrepo también han acechado desde las oficinas de Registro de Instrumentos Públicos.
Así, por ejemplo, la Ciénaga Grande del Sinú, que ocupaba 38.000 hectáreas de baldíos según resolución del Incora de 1982, hoy se ha reducido a la tercera parte porque grandes finqueros se quedaron con los baldíos, desecaron la ciénaga y causaron un gravísimo daño ecológico y social. Ahora se descubrió que las oficinas de Registro de los municipios de la Ciénaga crearon folios de matrícula falsos, paralelos, para que no figurara que estas eran oficialmente tierras estatales y se pudieran transar en el mercado. Entre los damnificados están 200 familias de la finca Trementina que tenían derecho de usufructo de esos baldíos, pero han sido desalojadas a palo varias veces por la Policía en cumplimiento de una orden judicial que le reconoció propiedad a una señora, que en realidad es una heredera de un usurpador de tierras del Estado.
¿Cómo desenrollar una historia de 20 años de fraude, donde además, como se sabe en la región, varios de los dueños de esas fincas están emparentados con paramilitares o políticos poderosos?
Las historias son de nunca acabar. Cada restitución implica sanear líos legales de años, o desalojar mafiosos que ocupan la tierra, o negociar con el banco que se quedó con las fincas porque los campesinos desplazados no pagaron sus deudas, o desminar el suelo porque la guerrilla lo dejó sembrado de explosivos. O, como en los Montes de María, deshacer compras masivas de tierras que fueron legales pero que abusaron de la situación desesperada de cientos de campesinos.
Allí el gobierno le vendió la cartera al Cisa para que la cobrara, sin importar si eran desplazados o no. Los operadores locales del Cisa les filtraron convenientemente los listados de campesinos deudores a inversionistas interesados en tierras baratas, y, con estas listas en mano, salieron de compras. Ahora el nuevo gobierno está revisando esas transacciones.
No es solo cuestión de entregar tierras saneadas y dejar allí a los campesinos a su suerte. Es necesario entregar fincas con respaldo: crédito blando, estudios técnicos de vocación de la tierra y conocimientos campesinos, apreciación del acceso y posibilidades de mercado, entre otros, según explicó a SEMANA el gerente del Incoder, Juan Manuel Ospina.
Y en las zonas indígenas y afrocolombianas la titulación se frenó al finalizar el siglo pasado, y revivirla ha sido un esfuerzo de varias entidades. Ya se tienen siete títulos colectivos en ciernes, dos de los cuales probablemente verán la luz en febrero. En Cocomopoca, Chocó, una zona de unas 70.000 hectáreas cerca a Quibdó, un pedido de titulación, que legalmente ha debido tomar menos de un año, se extendió por más de una década, en la cual la gente fue desplazada, le surgieron todo tipo de dueños a la tierra y hubo intrigas políticas para dividir a las comunidades desde el seno mismo de la junta directiva del Incoder nacional.
Ahora el gobierno se puso al corte y, con gran apoyo de las comunidades y de la diócesis de Quibdó, tiene casi listo el título colectivo. En Mancacamana, la tierra del legendario Palenque de San Basilio, en Bolívar, también surgió una petición de título colectivo luego de un desplazamiento masivo en 2006. Se corrigieron errores en el proceso y finalmente se acordó un primer título que cobija 1.700 hectáreas y a unas 70 familias, según dijo a SEMANA uno de los líderes comunitarios. Sería la primera titulación colectiva del Caribe, un logro que también carga un significado especial para la identidad de las comunidades afrodescendientes.
En suma, el plan de choque ha sido un aterrizaje a la dura realidad de un problema que había sido dejado a la suerte de la violencia y la corrupción por demasiados años. Y se ha hecho con pocos recursos, con entidades que aún tienen enemigos de la reforma adentro y a menor velocidad de la planeada. Pero eso, al contrario de lo que imponen los afanes políticos, puede ser un buen síntoma porque se va avanzando con paso seguro.
Para bien y para mal, este plan piloto le ha dado al país un brochazo de lo que se puede venir cuando la restitución y formalización de tierras arranque en firme con la nueva ley de víctimas. Para bien, porque aun sin ley se están logrando desenmarañar casos de décadas y demostrar que con foco y voluntad política se puede transformar ese campesino humillado, que espera horas a que lo atiendan con su fotocopia arrugada del acta que le dio la tierra, en un ciudadano con derechos, respetado y respaldado por entidades que le sirven con diligencia.
La ley da pie para ser optimistas, porque crea una unidad especial que le ayuda al campesino a recuperar su tierra, defiende sus intereses ante las salas especiales de tierras de los tribunales y revierte la carga de la prueba a su favor.
Pero el plan también ha mostrado el lado oscuro: las amenazas y muertes a los campesinos que se han animado a reclamar lo suyo, los más de veinte líderes asesinados, las presiones y los intereses que entorpecieron procesos de titulación por años, la infiltración politiquera o mafiosa de las entidades. Entonces, con la ley, la voluntad oficial tendrá que emplearse a fondo, meter el acelerador y sostener firme el timón de la legitimización agraria contra vientos políticos corruptos y mareas de violencia.
21 de enero de 2011
15 de enero de 2011
©semana
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arrogancia de los payasos millonarios


columna de lísperguer
Diputados de derecha muestran bajo nivel de compromiso con derechos humanos y democracia.

Más allá de la ideología, las conclusiones de este estudio son graves. Todos sabemos que nadie elige a estos diputados, que son designados por los partidos antes que elegidos en las urnas, pero el nivel de arrogancia y desfachatez de los diputados de derecha sobrepasa todo límite aceptable. No solamente tienen entre estos diputados conceptos como derechos humanos y democracia escasa aceptación, sino además derechamente se niegan a decir a la ciudadanía qué piensan o cómo votarán sobre determinados proyectos. Esto es derechamente inaceptable. Los diputados y senadores deben ser obligados por ley a responder a las preguntas e inquietudes de la ciudadanía. Es verdad que lo que pensemos no interesa a los políticos, porque (gracias al binominal) no dependen de nuestros votos, pero esto es francamente el colmo. Los payasos mejor pagados de Chile hacen simplemente lo que quieren, y tan panchos.
lísperguer

el dios de la derecha se llama codicia


columna de lísperguer
Miden escaso compromiso con derechos humanos y democracia en diputados de derecha.

Realmente no puede sorprender que la clase política, y especialmente los clanes de derecha, no representen a nadie, porque de solo la mitad de sus políticos se puede decir que son elegidos en elecciones directas. La otra mitad es designada por las cúpulas de los partidos. Por esto, asombra el asombro. La democracia chilena se conquistó y perdió luchando contra los partidos de derecha, y todavía no hemos sido capaces de recuperarla. Y en cuanto al compromiso con los ddhh, sobra decir que la derecha ciertamente es su más encarnizada enemiga. En la izquierda, a muchos les conviene el binominal y no harán nada por abolirlo, y pactan con la derecha permitiendo la impunidad de los antiguos funcionarios políticos de la dictadura y la reproducción de la autocracia que les conviene. La derecha (enemiga de Dios, del pueblo y de la patria) no representa otra cosa que el Mal, y no adora otro dios que la Codicia.
lísperguer