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gustavo pon era su nombre


Era un joven maestro de Gualeguaychú, que fue secuestrado en Rosario y trasladado al centro clandestino La Calamita. Ayer, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó el cuerpo, que estaba enterrado en Laguna Paiva.
Argentina. El Equipo Argentino de Antropología Forense identificó al segundo desaparecido, entre los ocho cuerpos enterrados en el predio militar Campo San Pedro, cercano a Laguna Paiva. Se trata de Gustavo Pon, un joven maestro oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos. El hallazgo fue notificado por los tribunales federales de Santa Fe. La víctima había sido secuestrada en Rosario y hasta hace tres días formaba parte de uno de los tres grupos de personas desaparecidas que pasaron por el centro clandestino de detención La Calamita, en Granadero Baigorria.
Hasta el momento se sospecha que los restos de las personas que formaban parte de las dos primeras tandas de un total de 27 detenidos habrían sido arrojadas al mar, según declaró Eduardo ‘Tucu’ Costanzo, mientras que al tercer grupo, en el que se encontraba Pon, fue enterrado en el campo del Ejército en Laguna Paiva, más precisamente en San Pedro.
El primero de los cuerpos desenterrados en Campo San Pedro pertenece a María Esther Ravelo, una no vidente que fue secuestrada el 17 de setiembre de 1977 de su casa de Santiago 2815.
Daniel Pon, hermano de Gustavo lo recordó: "Gustavo fue un militante que se incorporó a la actividad política a partir de su compromiso cristiano con una profunda convicción. A los 13 años, decidió desarrollar la carrera sacerdotal, la cual abandonó a los 22 años, cuando tuvo la certeza que no podría ejercer el sacerdocio con coherencia". Daniel agregó que su hermano reiteró esta actitud "con su decisión de quedarse en el país pese a los ruegos de nuestra madre, que fue a visitarlo en la clandestinidad".
Daniel aclaró que su hermano Gustavo no ocupó cargos importantes en la organización Montoneros, a la cual incorporó en los últimos años de su vida siendo funcionario del gobierno democrático y luego como organizador del Partido Auténtico en la Provincia de Santa Fe, desarrollando su trabajo político en el frente barrial en especial en barrio Centenario.
Gustavo Pon se licenció en Filosofía y ejerció como profesor en varias Facultades de las Universidades Nacional del Litoral y Católica de Santa Fe. "Hoy existen placas en cada una de esas casas de estudio al igual que en el hall central de gremio docente Amsafé que rescatan su labor de docente comprometido con el cambio social", señaló.
Meses antes de su secuestro, más precisamente en junio de 1977, Gustavo Pon escribió en su diario personal un concepto que sintetiza el sentido de su vida, y es el siguiente: "Estuve varios años buscando la forma más efectiva de cumplir el mandato evangélico hasta que me di cuenta de que el amor evangélico es un amor político, de que la beneficencia no sirve porque humilla y degrada, de que liberación y la salvación son una misma cosa. Para qué vamos a salvar o liberar personas si luego tienen que servir a estructuras opresoras".
22 de diciembre de 2010
21 de diciembre de 2010
©rosario 12
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hoy dictan sentencia


Hoy se difundirán las sentencias por la represión ilegal en el circuito ABO. El torturador Julio Simón, alias ‘El Turco Julián’, conocido por su ferocidad, escondió la mirada ante los flashes. Samuel Miara, apropiador de los mellizos Reggiardo-Tolosa, repitió que no tenía nada que agregar. Tienen pedidos de prisión perpetua.
[Alejandra Dandan] Argentina. Era uno de los dioses del Olimpo. El tipo que andaba adornado con cruces en el cuello, y el símbolo nazi en un llavero. El hombre que para divertirse organizaba luchas libres entre los detenidos desaparecidos; los enfrentaba siempre de a dos, dos hombres o dos mujeres, con reglas que corrían por su cuenta. Valía todo excepto el no pelear, porque cuando alguien no pegaba, los sometía a una sesión de tortura. Julio Héctor Simón alias el "Turco Julián", ese mismo dios del infierno, agachó la mirada cuando un fotógrafo de Página/12 ayer intentó retratarlo: Sentado entre otros dieciséis represores en uno de los auditorios de los Tribunales Federales de Comodoro Py, donde empezaba el último día del juicio por los crímenes del circuito Atlético-Banco-Olimpo, un día antes de la sentencia que se escuchará hoy.
Los represores se sentaron en bloque, detrás de Simón que estaba en las primeras filas. Unos detrás de otros se ubicaron en uno de los extremos de la sala alterados por el movimiento del lente de la cámara. Uno de los más altos, el ex hombre de la Federal Oscar Rolón, apenas intuyó el disparo giró rápidamente para ponerse de espaldas, posición desde la que improvisó una charla salvadora con uno de los coroneles. En la sala de audiencias, el Tribunal Oral Federal 2 porteño intentaba una conexión con el represor número 17: el apropiador Samuel Miara, jefe de la guardia de los tres centros clandestinos, represor y acusado por la apropiación de los mellizos Reggiardo-Tolosa. Internado en el Hospital Policial Churruca, Miara sigue las derivaciones del juicio por video conferencia.
¿Señor Miara, me escucha?, preguntó el presidente del Tribunal Oral Federal 2 varias veces, y más tarde volvió a preguntarle lo mismo, pero para saber si –como había sucedido con cada uno de los otros acusados– estaba dispuesto a decir algo. Era el último día de audiencia. Habían pasado unas 80 jornadas de debate y los alegatos de la fiscalía que acusó a todos por genocidio y el pedido a cadena perpetua de las querellas. Miara, que no dijo nada, fue el único de los 17 que respondió, sin embargo, con un poco más de palabras: "Todo lo dicho lo ha expresado mi abogada defensora –dijo–: por lo tanto, no tengo nada que agregar".
El juicio por los crímenes del circuito conocido como ABO comenzó el 24 de noviembre del año pasado; en él se juzga a los acusados por 184 casos de secuestros, tormentos y homicidios. La mayor parte de los acusados son hombres de la Policía Federal, pero entre ellos también hay hombres del Servicio Penitenciario, Gendarmería y del Ejército que se fueron incorporando en los distintos momentos de apertura de los centros.
En el primer grupo estaba el Turco Julián, Miara, Roberto Antonio Rosa, alias ‘Clavel’ Eduardo Kalinek, alias ‘Dr K’; Raúl González, alias ‘Negro’; Ricardo Taddei, alias ‘Cura’ o ‘El Padre’, extraditado en marzo de 2007 de España; Juan Carlos Falcón, alias ‘KungFu’, por su forma de golpear a los detenidos con modos del arte marcial; Óscar Augusto Isidro Rolón, alias ‘Soler’, el hombre que no quería la foto; Eugenio Jorge Uballes, alias ‘Anteojito’, que con Taddei también integraron las tropas de la Triple A, y Juan Carlos Donocik, alias ‘Polaco Chico’. Los otros son Juan Carlos Avena, alias ‘Capitán Centeno’, del Servicio Penitenciario; Eugenio Pereyra Apestegui, alias ‘Quintana’, y Guillermo Víctor Cardozo, alias ‘Cortez de Gendarmería’; Raúl Guglielminetti, conocido como el ‘Mayor Guastavino’, civil, de inteligencia, y el ex Enrique José del Pino, teniente coronel retirado y jefe de grupo de tareas GT2 que funcionó en los tres centros. También están acusados Carlos Tepedin y Mario Gómez Arena.
"Cada uno de ellos cumplió distintos roles dentro del centro, estaban ahí", dijo a Página/12 Miguel D’Agostino sobreviviente de los campos. "Estuvieron a lo largo de los dos años que funcionaron los centros cambiando o alternando responsabilidades."
El Atlético funcionó en un predio de la Policía Federal con fuerzas operativas de la policía desde mediados del ’76 hasta diciembre del ’77, y quedó desactivado por la construcción de la autopista 25 de Mayo. El campo se trasladó provisoriamente al Banco, en el cruce de la autopista Riccheri con el Camino de Cintura, a la altura de Puente 12, hasta el 16 de agosto del ’78. A partir de ese día empezó a funcionar el Olimpo en otro predio de la Federal, en Lacarra y Ramón L. Falcón, que quedó desactivado en enero de 1979.
Como sucedió ayer, a lo largo del juicio los acusados casi no hablaron. El pacto del silencio funcionó pese a que no todos pertenecían a la misma fuerza de seguridad, una característica que en Córdoba, por ejemplo, se rompió y les impidió tejer una estrategia defensiva común y, en pos de una defensa personal, varios hablaron. En este caso, no. Y los integrantes de las querellas no se extrañaron: "Esto demuestra que los casos de los que hablan son excepcionales", indicó a Página/12 Ana María Careaga. "Y echa por tierra la posibilidad de una reconciliación basada en la idea del arrepentimiento: son incapaces de ver responsabilidades, hay que juzgarlos y condenarlos". Ana María dice que en general los represores muestran un espíritu de cuerpo: un pacto de silencio que hasta hoy lo siguen cumpliendo. "Desde hace muchos años ellos pueden decir lo que saben, la verdad: tuvieron la oportunidad durante los juicios por la verdad porque estaban vigentes las leyes por las que se los podría juzgar por apropiación de bebés y de bienes, pero no por otros delitos, pero en ese caso tampoco se hicieron cargo de nada".
21 de diciembre de 2010
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policías sin armas y sin gas


La orden de la ministra Garré y la polémica con la oposición. Con el propósito de "desescalar" los niveles de violencia, la cartera de Seguridad dispuso que la policía no vaya armada a operativos relacionados con protestas sociales. La PFA apoyó la medida, pero el gobierno porteño y Carrió la criticaron.
[Nicolás Lantos] Argentina. La flamante ministra de Seguridad, Nilda Garré, ya comenzó a mostrar el perfil de su gestión: este fin de semana se puso en práctica por primera vez el nuevo protocolo que deberá aplicar la Policía Federal cuando se trate de contener manifestaciones sociales y políticas. Como medida principal, durante este tipo de operativos los agentes no podrán portar armas de fuego, ni siquiera cargadas con munición no letal, como las balas de goma, tal como sucedió este sábado en Lugano. "La idea es tratar de desescalar" los niveles de violencia, le explicaron a Página/12 desde la nueva cartera. "Tiene que haber proporcionalidad en la respuesta del uso de la fuerza pública", agregó. Dentro de la Policía Federal, la norma fue bien recibida, según manifestó el vocero de esa fuerza, el comisario mayor Sebastián Seggio. En cambio, las críticas de la oposición no se hicieron esperar.
El nuevo protocolo, diseñado personalmente por Garré y su equipo de asesores de mayor confianza durante las primeras horas de su gestión, se aplicará "en los casos que esté involucrado el contacto físico y eventualmente hechos de violencia" derivados de la protesta social y política y prohíbe el uso de armas de fuego. "Sin armas y sin gas: con agua y, eventualmente, irritantes químicos", detallaron desde el nuevo ministerio. "No se descarta el uso de la fuerza legítima por parte del Estado, sino que se atiende a la especificidad del conflicto social –explicaron–. La idea es tratar de desescalar". Así, habrá siempre un carro hidrante en la zona, listo para intervenir en caso de que aumente la tensión.
Como parte de la política de minimizar los enfrentamientos entre manifestantes y policía, se estableció, también, una nueva formación de contención, en la que una fila de agentes de combate con equipo de protección estará rodeada, por atrás y delante, por sendas filas de uniformados con la chaquetilla naranja del trabajo de calle, para "formar un colchón". El sábado, durante la protesta de vecinos del barrio de Lugano ante la continuidad de la ocupación del club Albariño, se puso en práctica por primera vez el protocolo, con resultados que, en la cartera de Seguridad, evalúan como muy positivos. "Las nuevas instrucciones se acataron a rajatabla, aunque los vecinos les prendieron llantas, les tiraron piedras, los escupieron. Cuando la cosa se puso pesada, la primera fila se refugió detrás de la segunda fila, que tiene mayor protección y capacidad de contener", explicaron.
Habrá también una supervisión remota de este tipo de procedimientos por parte de funcionarios del Ministerio de Seguridad, aunque sólo "al efecto de agilizar la comunicación del desarrollo de los hechos", según se aclaró en un comunicado, que aclara que la PFA es "la única responsable de los operativos a su cargo", ante versiones que indicaban que, según el nuevo protocolo, este tipo de operaciones estarían bajo control civil. "Ello implicaría un doble comando operativo impropio por absurdo", descartaron la posibilidad desde la cartera.
La adopción de este nuevo sistema fue bien recibido por la Federal, según aseguró el vocero de esa fuerza, el comisario mayor Sebastián Seggio. "Se trata de una orden exacta, precisa, clara y práctica para cuando los manifestantes utilizan cualquier tipo de incidente para generar repercusiones. Siempre existe la posibilidad de que se infiltre gente. Ocurre que después se duda y no se sabe de dónde provinieron los disparos", se explayó. Esta medida está directamente relacionada con las dos muertes ocurridas durante la primera jornada de conflicto en el Parque Indoamericano: todavía no se sabe de dónde salieron los disparos que asesinaron a Rosemary Chura Puña y Juan Castañeta Quispe en el predio de Soldati.
Desde la oposición, en cambio, criticaron con fuerza la medida. El jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, mostró su discrepancia y pidió "proteger al personal" en estos casos. "Yo creo que no deben llevar armas de fuego, pero sí armas porque el policía debe poder defenderse", aseveró. "Lo que normalmente se hace es desarmar a quienes van al frente", comentó, pero que los que no están tan expuestos "tienen que poder actuar en una situación de desborde. Además, anticipó que eventualmente podría evaluar la incorporación a la policía porteña de alguno de los 13 comisarios generales que formaban parte de la cúpula de la Federal y que fueron desplazados la semana pasada por Garré.
En tanto, la dirigente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió calificó el anuncio como "un despropósito" porque parte de "una visión ideológica" del asunto. "Están diciendo que vamos a tener una policía desarmada y los que quieren violar la ley van a decir ‘vamos a avanzar sobre los policías’ y los policías se van a retirar", especuló la diputada, que sostuvo que el protocolo "va a generar indefensión en la policía y también en la gente". La legisladora del PRO Gabriela Michetti, por su parte, criticó el "no ejercicio del monopolio de la fuerza de la autoridad" y denunció "un problema de fondo" porque el gobierno nacional ha "dado vuelta todo". Por último, José "Pepe" Scioli, hermano del gobernador bonaerense y actualmente precandidato a jefe de gobierno porteño de la mano de Francisco de Narváez, sostuvo que así queda "todo librado a la ley de la calle" porque "en los últimos años se confundió la defensa de los derechos humanos con la defensa del orden público."
21 de diciembre de 2010
20 de diciembre de 2010
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secretos a voces


Las anédoctas son ilustrativas. Nos muestran hasta qué punto de detalle nuestra historia ha estado condicionada por el dedo de Washington. 
[Antonio Caballero] Los pocos wikileaks sobre Colombia que se han publicado no han revelado nada que no supiéramos. Pero han contado anécdotas que ilustran con detalle cómo funciona la larga relación entre el gobierno de Colombia y el norteamericano: una relación en la que hay más sumisión abyecta y voluntaria del lado colombiano que arrogancia imperial en el de enfrente.
Siempre ha sido así. Sin haberse dado todavía del todo la independencia de España, ya nuestros próceres -de Santander en adelante- buscaban la aprobación, el guiño, la sonrisa de los Estados Unidos, o al menos de sus legados y embajadores. Y a cambio de ese guiño entregaban lo que fuera, Panamá incluido, y se metían con alma y sombrero en las peleas ajenas que les ordenaran, sin titubear: en el antinazismo primero y en la Guerra Fría después (con todo y guerra caliente a través de las tropas enviadas a combatir en Corea), y luego en la guerra brutal y perdida contra el narcotráfico y en la más reciente contra el terrorismo islámico (apoyo a la guerra de Bush en Irak, envío de soldados desminadores a Afganistán). De ninguno de esos sucesivos actos de arrodillamiento Colombia ha sacado nada en limpio, salvo desprestigio: ’el Caín de América’. Pero sin duda el que más desgracias le ha acarreado es la obediencia ciega -esa obediencia "de cadáver" que recomiendan los jesuitas- en el tema de la guerra frontal contra las drogas, que ha destruido y corrompido el país como resultado de tres elementos: la insaciable capacidad de consumo de los drogadictos norteamericanos; la absoluta incapacidad de las autoridades norteamericanas para hacer cumplir sus propias leyes en su propio territorio; y su facilidad para imponerlas en territorio ajeno: el nuestro. (Si es que es nuestro).
Así hemos tenido la extradición, que tanta sangre ha hecho correr. La fumigación, que ha arruinado a millares de familias y provocado marchas de protesta campesina de apoyo a la guerrilla, que se opone a aquella y defiende a los cocaleros; y dentro de la fumigación y el envenenamiento, la contrata de mercenarios, eufemísticamente llamados "contratistas". La negociación de la justicia con Pablo Escobar para obtener su fugaz entrega; y la negociación posterior con los ’Pepes’ para lograr la caída y la muerte de Escobar. Luego, los famosos casetes que la embajada de los Estados Unidos le entregó a Andrés Pastrana para desatar el proceso 8.000 y la persecución al entonces presidente Ernesto Samper; y con ella, el único caso en que la prensa colombiana osó criticar al Gran Vecino desde los días de la amputación de Panamá: el director de El Tiempo (aunque a posteriori) se permitió sugerir que fuera declarado "persona no grata" el entrometido embajador Myles Frechette.
Y de nuevo la extradición, un breve instante prohibida por la Constitución del 91. Y luego Andrés Pastrana que llegó con el Plan Colombia bajo el brazo, redactado en inglés, que sirvió para justificar la primera intervención abierta en la guerra interna colombiana, que se profundizaría más tarde con el pretexto del narcoterrorismo. Y la extradición a los Estados Unidos también de los jefes paramilitares de las autodefensas, que a continuación callaron para siempre. Y la operación en territorio ecuatoriano contra el campamento guerrillero de Raúl Reyes, que se hizo con ’bombas inteligentes’ lanzadas como al voleo -nos dijeron entonces- desde este lado de la frontera. Y la Operación Jaque de rescate y la consiguiente extradición -¿evacuación?- a los Estados Unidos del jefe guerrillero ’César’, quien desde entonces calla.
Faltan por publicar, según se ha dicho, varios miles de wilikeaks sobre Colombia. De modo que no sería raro que en el montón hubiera unos cuantos que revelaran también lo que ha dicho César y los ya mencionados comandantes de las AUC sustraídos a la justicia colombiana y entregados a la del Imperio. Pues aunque todos lo supiéramos, como dije arriba, las anécdotas son ilustrativas. Nos muestran hasta qué punto de detalle nuestra historia ha estado condicionada por el dedo de Washington. Y nos faltan todavía, claro está, algunos otros dedos: el de Moscú, el de La Habana y el de Caracas.
En cuanto al general Óscar Naranjo, director de la Policía, que no solo es el hombre mejor informado, sino el más poderoso de este país, debería explicarnos a los colombianos por qué acude a rendirle cuenta de sus secretos al embajador de los Estados Unidos.
20 de diciembre de 2010
18 de diciembre de 2010
©semana
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uribe será investigado


Una jueza española admitió a trámite una denuncia contra el expresidente Álvaro Uribe y algunos funcionarios del DAS, por presuntos seguimientos e interceptaciones ilegales a ONG españolas, así lo anuncia el portal Publico.es.
Madrid, España. De acuerdo con la información emitida este lunes por la página Publico.es, la magistrada del Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, María Inmaculada Iglesias, admitió una denuncia en contra del exmandatario Álvaro Uribe y los exfuncionarios del DAS Jorge Noguera, exdirector del DAS y Germán Villalba, quien supuestamente asumió las operaciones ilegales en Europa.
La investigación se desprende de presuntas interceptaciones ilegales y violación de comunicaciones a ONG españolas, que según el portal, eran consideradas oposición del gobierno anterior.
Los supuestos seguimientos ilegales y la captura de correos electrónicos se realizaron presuntamente dentro de la ’Operación Europa’.
El Código Penal contempla penas de entre tres y cuatro años de cárcel por los delitos que la denuncia atribuye al expresidente y sus colaboradores, dice el periódico.
La denuncia presentada en octubre, fue redactada por los abogados Mauricio Valiente y Enrique de Santiago. En esos días el expresidente recibió un galardón del Observatorio Internacional de Víctimas del Terrorismo de la Universidad San Pablo CEU, que premió también a José María Aznar.
La jueza española admitió la denuncia debido a que "no existe un procedimiento judicial abierto en Colombia" sobre los hechos que involucran a las ONG de España.
"Pudiendo ser los hechos denunciados apoderamiento subrepticio de documentos o efectos personales, captación de correos electrónicos, números de teléfono y llamadas telefónicas, con intención de descubrir los secretos o vulnerar su intimidad constitutivos de delito de descubrimiento y revelación de secretos tipificado en el artículo 197.1 del Código Penal y reuniendo la querella los requisitos que establece el artículo 277 de la L. E. Criminal, procede su admisión a trámite", asegura la jueza en una nota judicial fechada el 13 de diciembre y notificada este lunes.
El portal asegura que según información de la Fiscalía colombiana, la ‘Operación Europa’ buscaba supuestamente desprestigiar el trabajo de las instituciones europeas como el Parlamento Europeo y ONG consideradas contrarias a las políticas de Uribe.
21 de diciembre de 2010
20 de diciembre de 2010
©semana
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infiltración pinochetista del estado


columna de lísperguer
Policía detiene y tortura a dirigentes sindicales.

Las detenciones arbitrarias, la subordinación de la policía a los patrones, los malos tratos, los robos, las torturas, los vejámenes son prácticas policiales habituales y sistemáticas desde la época de la dictadura. Durante los gobiernos de la Concertación se hizo la vista gorda, y en muchos casos las autoridades políticas colaboraron activamente con la represión ilegal, como en territorios mapuches. Que estos abusos persistan amparados por el poder sólo demuestra que sobre todo elementos pinochetistas infiltrados en instituciones como Carabineros, FFAA, PDI, fiscalías, Corte Suprema y en la clase política, y una concepción aberrante de la labor policial, continúan determinando la actuación de estas instituciones. Sin una purga definitiva y una reforma profunda de estas, los abusos continuarán. Dudo que este gobierno quiera convertir Chile en una democracia respetable con un estado de derecho de verdad. Hay más democracia que una jaula de monos que en Chile.
lísperguer

el dictamen de la infamia


columna de mérici
[Los alcaldes de Copiapó y Puente Alto recurrieron hace unos meses dictámenes de contralorías regionales sobre los perros callejeros. El de Copiapó recurrió el dictamen de 2005 que prohíbe el sacrificio de perros de la calle; el de Puente Alto el oficio de 2009 que prohíbe la entrega voluntaria y el retiro de perros vagos con el fin de eliminarlos.1 El contralor aceptó sin discusión la presentación de los hechos de los dos ediles, que contradicen todo lo que sabemos sobre los perros vagos.]

Enerva que en el dictamen emitido por la Contraloría General el 7 de diciembre de 2010, que justifica y autoriza el sacrificio de perros de la calle, el contralor acepta sin cuestionar las conclusiones antojadizas, malintencionadas y carentes de fundamento de todo tipo de personajes dudosos, incluyendo alcaldes y funcionarios del ministerio de Salud. Uno de los recurrentes describe que "constituye un hecho público y notorio que el número y concentración de jaurías pone en serio riesgo la integridad física de los transeúntes". El alcalde de Puente Alto alude al dictamen que prohibió a la municipalidad de Viña del Mar la entrega voluntaria o el retiro de perros de la calle para ser sacrificados, sin mencionar que esa municipalidad estaba matando a perros completamente sanos y que fue motivo de manifestaciones públicas de repudio contra esas autoridades y la médico veterinario a cargo de los asesinatos,  la señora Bilbao, y que las razones humanitarias invocadas eran una fachada para asesinar impune y masivamente a los perros de la calle. http://www.atinachile.cl/content/view/351828/Que-Hacen-los-Gatos-en-la-Pescaderia.html

Los dos recurrentes han estado en la mira de la ciudadanía por las numerosas, espantosas e ilegales matanzas de perros que, según vecinos de sus distritos y algunos empleados, son cometidas por funcionarios municipales. La policía, si acaso las ha investigado, no ha hecho pública ninguna conclusión -lo que más que demostrar la inocencia de las autoridades, muestra o la ineficiencia policial o su complicidad en esos asesinatos de animales. Pedir un informe a la policía es lo menos que debió haber hecho el contralor antes de aceptar la presentación de los hechos según esos alcaldes, para dilucidar si la presentación se ajustaba mínimamente a la verdad. Al contralor no le llamó la atención que justamente esos dos alcaldes, acusados de asesinato masivo de mascotas, fueran los que recurrieran dictámenes anteriores de la Contraloría que dificultaban sus ganas de matar.
Todos sabemos ahora, o deberíamos saberlo, que la descripción que ofrecen esos alcaldes es completamente tergiversada y deja de lado las conclusiones más relevantes de numerosos informes científicos. En la histeria actual que ha surgido tras la muerte de dos mujeres en Peñaflor,  que fueron atacadas por una jauría de perros (con dueño), y los otros ataques de perros contra personas que resultaron con serias lesiones desde entonces, se ha preferido olvidar que la inmensísima mayoría (en algunas ciudades de más del 95 por ciento) de los ataques son iniciados por perros con dueño y en las inmediaciones del domicilio -lo que quiere decir que se trata de perros guardianes o de perros de casa que interpretaron que su territorio estaba siendo invadido. Las estadísticas basadas en partes médicos de postas, hospitales y clínicas, y en partes policiales, entregan todas cifras similares. Y la conclusión es una sola: el peligro que representan los perros de la calle es mínimo, y para los ciudadanos un perro guardián es mucho más peligroso.

En las semanas después de la muerte de esas dos vecinas de Peñaflor, se han sucedido otros ataques violentos: un perro pitbull le arrancó la nariz a un niño; otro perro de la misma raza atacó y mutiló las manos de su dueño; un pitbull atacó a su propia dueña; dos pitbull emergieron de una casa y atacaron a una mujer; y, finalmente, un perro aparentemente de la calle atacó y mató a un niño. Este último caso ofrece muchas interrogantes y no es seguro que se trate de un perro vago ni ha establecido la policía las circunstancias de la muerte del niño. En los casos de ataques de perros pitbull se trató de perros con dueño. Por lo general, los ataques de perros con dueño,  vale decir, por lo general, perros guardianes, son los más graves y suelen dejar secuelas permanentes en las víctimas. La ausencia de perros en la calle, como lo demuestra el caso español, http://www.lne.es/sucesos/2010/06/08/veintisiete-muertos-ataques-perros-1991/926124.html no influye para nada en los ataques de perros contra humanos.

Todas estas informaciones, que ahora llegan con más frecuencia a la prensa, son prácticamente de conocimiento público, y hay muchos informes científicos que las avalan. Sin embargo, en ningún momento se para el contralor a considerar el fundamento de esas descripciones y da valor de realidad a interpretaciones antojadizas sobre los ataques de perros.

Muchos ataques de perros se producen cuando estos interpretan que alguna persona está invadiendo el territorio familiar que defienden o cuando son agredidos. Muchos propietarios dejan la custodia de sus propiedades (que son granjas o casas de campo, fundos, fábricas, locales comerciales) a cargo de perros guardianes que no son convenientemente adiestrados o que incluso no han sido adiestrados nunca para las funciones que realizan. Si estos perros fuesen adiestrados, no llevarían sus ataques hasta el punto de causar la muerte de los intrusos, sea que han invadido su territorio conscientemente o por inadvertencia. (Un día un amigo entró sin darse cuenta a un predio privado. Apareció un perro guardián que lo cogió de una manga y no lo dejó moverse del lugar sino cuando llegó el dueño de la propiedad, minutos después.) Pero ninguna autoridad, ningún político, ningún profesional ha detectado que si se obligase a los dueños a adiestrar profesionalmente a sus perros, los ataques con resultado de lesiones graves o muerte se reducirían considerablemente.

Algunos dueños de perros llegan incluso a mantener a sus perros de guardia premeditadamente hambrientos o irritados, en la creencia de que eso aumenta su agresividad y, por tanto, su eficacia a la hora de defender el territorio. Estas prácticas despiadadas debiesen ser prohibidas y castigadas con severidad.

Muchas veces los ataques se originan en agresiones humanas. En zonas rurales, pero también en las grandes ciudades, es frecuente ver a niños y adultos dando patadas, amenazando, escupiendo y arrojando piedras contra perros vagos, sin el menor motivo. Sería conveniente que en la educación primaria se insistiese y educase a los niños en el respeto a los animales, para evitar estos tratos infames y las trágicas consecuencias que estas conductas abusivas pueden acarrear.

Pese a las aseveraciones del contralor, que se basa en informes perimidos de la propia subsecretaría de Salud, las municipalidades no están facultadas para retirar perros de la calle. La única facultada para retirar perros de la calle por razones de salud pública es la autoridad sanitaria, según establece el ‘Reglamento de prevención de la rabia en el hombre y los animales’. Esta disposición ha sido también confirmada por dictámenes posteriores de las contralorías regionales. Nadie ni nada faculta ni ha facultado nunca a las municipalidades a retirar y asesinar a perros de la calle por razones de ornato. Eso lo creía la presidenta Bachelet, cuando permitió el asesinato de los perros que vivían en la Plaza de la Constitución cuando asumió la presidencia en 2006, pero desde entonces, y a raíz precisamente de esa matanza, ahora todos sabemos que nada faculta a ninguna autoridad para cometer ese tipo de abusos y tropelías.

Sobre la base de este montón de falsedades y representaciones torcidas de la realidad, el contralor se atreve a concluir, y también con evidente mala fe, que "esta Contraloría General entiende que el hecho que se presente un elevado número de canes sin dueño en las vías públicas, no sujetos a cuidado ni a controles fitosanitarios2 por parte de la autoridad, constituye un riesgo para la seguridad y la salud de la población, en consideración a que las personas podrían ser víctimas de ataques por parte de ellos, y al no existir constancia alguna de vacunas antirrábicas en los mismos -dada su condición de vagos-, da lugar a que estos animales se constituyan en una vía propicia para la transmisión de enfermedades al ser humano, tales como la indicada rabia".

¿Se habrá preguntando el contralor alguna vez qué es un perro vago? Lo dudo. Su dictamen da muestras de una increíble, ridícula e intolerable ignorancia. Si hubiese leído, si se hubiese informado sobre el tema sobre el que quería dictaminar, se habría enterado de que la mayoría de los perros de la calle no son "canes sin dueño". La mayoría de los perros en la calle son perros extraviados, ni siquiera abandonados. La solución a su extravío no podrá nunca ser su exterminio, sino facilitar el reencuentro con sus tutores o su adopción en familias humanas. (No conozco estudios en Chile sobre los perros extraviados. En Inglaterra la mayoría de los perros encontrados en la calle son perros extraviados. En Estados Unidos se repite la misma situación, que debe ser similar en Chile.)

Los otros perros de la calle, sobre todo en poblaciones y en zonas periféricas, son perros que salen a la calle con el consentimiento de sus tutores. En la cultura popular chilena, los perros, que son considerados miembros de la familia (los perros son como hijos, declaró el ministro Hinzpeter) y gozan de una condición similar a la de los niños, tienen el mismo derecho que estos a cultivar amistades y a jugar fuera de casa, y no se piensa que los lugares públicos, como calles, plazas y parques, sean privativos de los humanos. Ante esta situación, en lugar de prohibir y amenazar, las autoridades, aún antes de asumir sus cargos, debiesen determinar a qué pueblo creen pertenecer. Todo indica que aplican criterios que, por estúpidos e inhumanos, en nuestro pueblo no prenderán nunca, y su implementación provocará numerosos e inevitables incidentes violentos, porque los vecinos en los barrios no tolerarán el regreso de las perreras.

La mala fe del contralor, que quiere cubrir toda ruta de escape, es manifiesta cuando concluye que los perros de la calle no están sujetos a ningún control sanitario. Esta es una representación totalmente falsa de la realidad. La inmensa mayoría de los perros de la calle están bajo el cuidado de tutores, llamados padrinos y madrinas, que los alimentan regularmente, los cuidan y sanan de sus enfermedades y protegen de monstruos humanos como el contralor mismo. Pero este, para insistir en el engaño, aclara que se refiere a controles fitosanitarios "por parte de la autoridad", implicando que los controles ciudadanos, efectuados por profesionales, o no existen o tienen la misma validez que los juicios de funcionarios, cuya falta de formación profesional es a veces escalofriante. Los perros de los padrinos y madrinas suelen tener todas sus vacunas al día, incluyendo la antirrábica. La mala fe del contralor es insultante.

El contralor además exagera los riesgos que representan los perros de la calle. En Chile es mucho más probable que un ciudadano sea detenido arbitrariamente, o golpeado o torturado por la policía, o atacado y robado por delincuentes, o ser arrollado por un coche conducido por un borracho, a que sea atacado por una jauría de perros.

El contralor termina su dictamen escribiendo que "frente a casos específicos de canes enfermos o gravemente heridos, cuya vida no es viable desde el punto de vista clínico, y que de provocarse su muerte se le evitarán sufrimientos innecesarios, resulta procedente que la autoridad municipal disponga la adopción de las medidas adecuadas".

Esta conclusión, en el contexto chileno (que el contralor quiere ignorar), de recurrentes matanzas ilegales de perros, sea que se los mate salvajemente (como una reciente matanza de una treintena de perros en Puente Alto, que fueron envenenados y apuñalados) o de manera indolora, por empleados municipales, es abrir la puerta para todo tipo de abusos aberrantes. Si se deja en manos de funcionarios municipales la constatación de enfermedades en los perros, o de su condición grave después de sufrir algún accidente, para determinar su muerte, no me cabe ninguna duda de que estos funcionarios, acostumbrados a cometer matanzas ilegales, utilizarán este resquicio para clasificar todo asesinato, después de cometido, como motivado por razones humanitarias, para poner fin al sufrimiento de los animales. Esa fue la argumentación de la alcaldesa de Viña del Mar cuando sus funcionarios, en 2008, fueron descubiertos sacrificando a perros sanos recogidos de las calles y que motivó que Aída Rerequeo y Luz María Herrera, conocidas animalistas de la ciudad, pusieran un reclamo en Contraloría, que les dio la razón y dictaminó que el retiro de perros de la calle con ese fin era ilegal.

Por eso, este dictamen, que faculta a las municipalidades para aplicar la eutanasia, pero, pese a las evidencias del pasado, no especifica ningún tipo de fiscalización profesional independiente, no puede ser considerado de otra manera que como un truco de leguleyo para justificar el asesinato de mascotas extraviadas, a las que habitual, e incorrectamente, se tacha de perros abandonados o vagos.

Por eso no sorprende grandemente que tras la histeria desatada después de la muerte de las dos mujeres de Peñaflor, y las opiniones vertidas por algunas autoridades, como el ministro de Salud, o el senador Ruiz-Esquide y algunos ediles, a favor del exterminio de los perros de la calle, han sido interpretadas por grupos de delincuentes para una carta blanca para matar. Estos políticos son directamente responsables de la ola de asesinatos masivos que se han intensificado después de la publicación del dictamen.

Debe recordarse, además, que muchas de las denuncias de matanzas ilegales han provenido anónimamente de las filas de los propios empleados municipales, obligados, so pena de despido, a guardar silencio y a cometer los más horribles crímenes. No conozco una ley que convierta en ilegal e indebida la obediencia de órdenes ilegales, y las autoridades que incurren en estas ilegalidades no son castigadas. Por ello, también sería muy conveniente que la nueva ley de tenencia responsable incluya algún artículo que castigue con más severidad que el código actual el asesinato de mascotas, doblando las penas cuando sus responsables sean alguna autoridad y protegiendo de despidos y otras arbitrariedades a los funcionarios que se nieguen a ejecutar órdenes ilegales y las denuncien oportunamente para impedir su ejecución.

Tal como está, la ciudadanía debe rechazar este dictamen y recurrir a todos los medios posibles para proteger a las mascotas y evitar su exterminio.
20 de diciembre de 2010

Notas
1 El sacrificio de los perros de la calle ha sido un sostenido anhelo de las autoridades, que han preferido incluso no legislar en absoluto a aprobar una ley que impida el sacrificio arbitrario de animales de compañía (consúltese La perfidia del gobierno socialista). El gobierno socialista llegó incluso a proponer el retiro y venta en subasta pública de los animales retirados de las calles, para su eventual uso en operaciones comerciales (La subasta de perros; La maldita letra E; Para qué sirve el nuevo proyecto de maltrato animal).

2 Una muestra de los propósitos turbios del contralor. Es práctica habitual que las autoridades municipales llamen a los ciudadanos a participar en la solución de lo que consideran el problema de los perros de calle. En Visita a un canil municipal describo cómo pudimos salvar a Robin de una muerte segura aceptando buscarle un hogar adoptivo, lo que ocurrió. Robin fue alimentado y controlado por médicos veterinarios posteriormente. Ahora nos enteramos que esos controles y vacunas no tenían validez porque no los había realizado la autoridad sanitaria. Después de este tipo de argumentos, ¿qué suponen las autoridades que vamos a hacer? Es una burla intolerable de la buena fe de la ciudadanía. Un caso espantoso ocurrió recientemente cuando, después de un llamado del alcalde a matar a los perros vagos, grupos de delincuentes atacaron y asesinaron a decenas de perros comunitarios que vivían en casetas construidas por vecinos y que tenían sus vacunas y controles sanitarios al día. Muy probablemente delincuentes comunes han aprovechado la ocasión para deshacerse de los perros que cuidan las calles de los barrios y estorban sus acciones delictivas.

uribe, enemigo público número 1


columna de lísperguer
Expresidente Uribe pidió protección norteamericana ante falso complot venezolano contra su gobierno.

Los cables revelados confirman pues la falsedad de las acusaciones de Uribe contra el presidente Chávez, cuando lo acusaba de preparar planes para invadir Colombia y lo responsabilizaba de su conflicto con las guerrillas. El 24 de abril de 2008 un paramilitar (Ferney Suaza) contratado por Uribe denunció que había sido pagado por unas ONG manejadas por Chávez para implicar a Uribe con los paramilitares. Uribe denunció un "complot internacional" y solicitó la protección de EUA. La verdad que contó Ferney Suaza era que había sido contratado para mentir por otro paramilitar, alias Job, y funcionarios de Casa de Nariño, pero que no le habían pagado. Job fue asesinado, evidentemente por hombres del DAS, en julio de 2008. Suaza escapó del país. Ahora se entienden los motivos y planes del arrastrado Uribe. EUA lo secundó, aunque sus planes fracasaron igualmente.
lísperguer