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murió richard gordon


Productor de películas de horror y ciencia ficción. Produjo, entre otras, 'El monstruo sin rostro' y 'El estrangulador fantasma'.
[Dennis McLellan] Murió Richard Gordon, productor de películas B entre cuyos créditos como productor y productor ejecutivo de películas de ciencia ficción y horror se encuentran ‘El monstruo sin rostro’ [Fiend Without a Face] y ‘El estrangulador fantasma’ [The Haunted Strangler]. Tenía 85 años.
Gordon, nacido en Gran Bretaña, murió el martes en el New York-Presbyterian Hospital de Nueva York. Estuvo los últimos meses hospitalizado por problemas cardiacas, informó Tom Weaver, un amigo.
Tras comenzar su carrera de más de dos décadas como productor a mediados de los años cincuenta, Gordon produjo películas como ‘Pasillos de sangre’ [Corridors of Blood], con Boris Karloff y Christopher Lee; ‘El estrangulador fantasma’, con Karloff; ‘La isla del terror’ [Island of Terror; S.O.S. El mundo en peligro], con Peter Cushing; y ‘El monstruo sin rostro’ y ‘El primer hombre al espacio’ [First Man Into Space], ambas con Marshall Thompson.
Más tarde produjo películas como ‘El gato y el canario’ [The Cat and the Canary; El legado tenebroso], ‘Horror en el hospital’ [Horror Hospital; El hospital del terror; El hospital del horror] e ’Inseminoid’.
"Las películas de horror y de ciencia ficción de Gordon cambiaron con el tiempo, incorporando sangrientas escenas de violencia y desnudos, debido a las demandas del mercado", dijo Weaver en un email. Su entrevista con Gordon, publicada como libro con el título de ‘The Horror Hits of Richard Gordon’, salió al mercado este año.
La pasión de Gordon "eran las películas de la Edad Dorada del  horror con las que creció, y en realidad les rendía tributo, incluso en sus películas más sanguinolentas", dijo Weaver.
En ‘El monstruo sin rostro’, una película de 1958 sobre un científico loco y solitario, muestra la creación de un cerebro humano con colas en forma de columna vertebral que ataca y mata a la gente.
Cuando la película se estrenó en el Teatro Rialto en Times Square, se exhibió un ‘monstruo’ en una caja de cristal frente al teatro.
"Cada tantos minutos, el monstruo movería su cola activada por un motor mientras un tocacintas tocaba los sonidos que hacían los monstruos en la película", contó Gordon a Weaver.
Pero después de dos días, contó, "la policía nos hizo retirarlo porque dijeron que estaba interrumpiendo el tráfico y el paso de los peatones hacia Times Square".

Nacido en Londres el 31 de diciembre de 1925, Gordon cultivó un temprano amor por las películas y escribió artículos sobre cine, publicó revistas para fans y fundó una sociedad cinéfila cuando todavía estaba en la escuela.
Después de servir en la Marina Real Británica de 1944 a 1946, él y su hermano mayor cinéfilo, Alex, trabajaron para distribuidores de cine en Londres antes de mudarse a Nueva York en 1947.
Richard Gordon se quedó en Nueva York y Alex se marchó al oeste, donde produjo películas de bajo presupuesto en los años cincuenta y sesenta, como ‘La criatura’ [The She-Creature] y ‘La chica de las carreras’ [Dragstrip Girl].
En 1949, Richard Gordon empezó con Gordon Films Inc., compañía que importaba películas extranjeras en Estados Unidos. Dirigió la empresa hasta su muerte.
No deja sobrevivientes.
7 de noviembre de 2011
4 de noviembre de 2011
©los angeles times
cc traducción c. lísperguer

las 15 madres desaparecidas en la esma


Secuestradas, salvajemente torturadas, tras dar a luz sus hijos fueron apropiados por militares fascistas y ellas mismas asesinadas.
Argentina.  1 Pichona, María del Carmen Poblete
"Pidió que la acompañara en el momento del parto, para no estar al lado de los asesinos. El ruido de las cadenas eran terribles en el momento que se sentían al mismo tiempo los gritos del bebé que nacía. Tuvo una hija mujer, en junio de 1977". Siguen desaparecidas.



2 Ana Rubel de Castro
"Fue terrible, había sido torturada salvajemente, había sido secuestrada con su marido, era (prisionera) del Ejército, creo, pero la trajeron a la ESMA y estaba embarazada de dos meses. La torturaron hasta dejarle agujeros en los pechos. El hijo nació sietemesino: tenía dos kilos, era varón y dos días después ella gritaba, preguntaba, quería saber y trajeron una incubadora para la criatura, pusieron el chiquito y ella me pedía por favor que mirara si tenía todos los dedos, si los piecitos, si tenía alguna característica particular, y dos días después fueron trasladados."
Ana y su hijo continúan desaparecidos.

3 Cori, María Hilda Pérez de Donda
"Estuve con ella porque ya estaba la pieza de las embarazadas, no sé por qué razón permitieron que yo pudiera quedarme con ellas ahí, así que tuve mucho contacto. Cori tuvo una nena, quería que se llamara Victoria. Fue secuestrada con su marido por la Aeronáutica y a ella la trajeron sola para dar a luz. Le hizo unos agujeritos en la oreja cuando nació la niña con unas cintitas azules que pudimos conseguir y una aguja al rojo vivo, una aguja de coser que había en la pieza de las embarazadas. Le hicieron escribir una carta diciendo que atendieran a la nena, que ella no podía ocuparse, esas fueron las primeras cartas."
Cori sigue desaparecida. Su hija fue recuperada, es Victoria Donda.

4 Tita, Iris García
"Antes de ellas estuvo Tita, pero no conozco demasiado. Venía de Coordinación Federal, la vi en Capucha porque no había condiciones especiales para las embarazadas hasta que las pasaron a la pieza de las embarazadas, en la que Tita no estuvo. Creo no haber participado del parto. La dejaban caminar y tenía los pies hinchados. El nombre de Tita no lo recuerdo, pero una vez que tuvo familia creo que varón, la trasladaron inmediatamente. Y no vi la criatura porque no existía la pieza."
Tita y su hijo continúan desaparecidos.

5 Mirta Alonso de Hueravillo
"Tuvo un hijo varón, yo tampoco estuve en el parto, fue otra compañera. Le puso el nombre Lautaro. La familia sabía que se iba a llamar Lautaro. Cuando se abrió la Pecera, donde se veían los diarios del mundo, en uno de los artículos había algo escrito en holandés, idioma que yo no conocía para nada. Yo decía que podía traducir todas las lenguas, pero no era verdad porque conocía pequeñas cosas, palabras que me daban a entender, como por ejemplo si el artículo decía que Argentina era un país contra los derechos humanos o si eran positivos los artículos por el Mundial. En este caso, lo único que pude ver fue una foto de una Casa Cuna, que habían encontrado a un chico que lo dejaron en la puerta y que tenía puesto algo que decía Lautaro. En el caso de Mirta, el niño era de rasgos indígenas porque ellos eran de Chile y eran de origen indígena. Se decía que los militares no los querían así, es una de las cosas que nosotros pensamos, que es uno de los chicos que entregan por esta razón."
Lautaro fue recuperado por sus abuelos.

6 Susana Beatriz Pegoraro
"Fue secuestrada el 8 de julio del ’77 en la estación de Constitución. Sus padres la estaban esperando, ella venía de Mar del Plata y estaba embarazada y la secuestraron, y los trajeron al padre y a ella a la ESMA. Le dijeron que al padre lo iban a liberar, cosa que aparentemente quisieron hacer, pero al padre le dijeron: ‘Te dejamos acá, pero no tenés que dar vuelta la cabeza’. Y él dio vuelta la cabeza para ver la chapa. Lo volvieron a traer a la ESMA y luego nunca reapareció. A partir de ahí, a ella la llevaron a Mar del Plata a la Base de Buzos Tácticos, cuando la trajeron de nuevo fue una cosa, era otra persona la que habían traído: no hablaba, no se reía, no lloraba, estaba alterada totalmente por lo que había vivido en la base. Muy poquitos días antes la trajeron, pero en mi recuerdo es fines de septiembre. Estuve en el parto, y la dejaron unos diez días más o menos. Era la época en la que la pieza de las embarazadas se abrió. Venía Febres pocos días antes de que la embarazada tuviera familia y traía un lujoso moisés que nadie podía comprar. Era algo lujosísimo y se los daba diciéndoles: ‘Los vamos a llevar a los padres’ y les daba para que escribieran una carta. Yo estaba presente y tenía un papel y decía que pongan que no lo van a poder tener. Todas las cartas eran del mismo estilo, pero no llegaron nunca a las manos (de los familiares). Ella puso el nombre de su madre."
En el parto estuvo Magnacco y Capdevilla. La hija de Susana Beatriz es Evelin Bauer Pegoraro, apropiada por Policarpo Vázquez, retirado de la Marina de Mar del Plata.

7 María José Rapela de Mangone
"Fue secuestrada junto con su marido porque guardaban los muebles en su casa de algún militante amigo. Su marido fue trasladado rápidamente y a ella la trajeron a la pieza. Venía siempre Magnacco a verla, venía a ver a todas la embarazadas. María José se había dado cuenta ya de que la criatura no se movía, pero no quiso decir nada porque dependía su vida del hecho de estar en esa habitación, tenía miedo de qué era lo que podía pasar. En diciembre el doctor Magnacco vio que el bebé no se movía, dijo: ‘Está muerto, hay que hacer un aborto’. Hizo el aborto e inmediatamente fue trasladada."
María José permanece desaparecida.

8 Graciela "Raquel" Tauro de Rochistein
"La habían traído de la Aeronáutica justo para dar a luz. Me acuerdo de ella, estuve en el parto también. Siempre era Magnacco que estaba en esos partos. Fue un varón. Ella debe haber estado dos o tres días o cuatro como máximo en la pieza, porque en la pieza en general cuando las traían para dar a luz sólo había lugar para cuatro, así que cada vez que daban a luz dejaban el lugar a otra embarazada. A ella la dejaron con la criatura unos días. Trajeron también el moisés, la trasladaron sin criatura. La criatura quedó en la habitación durante un tiempo."
Raquel está desaparecida. Su hijo es Ezequiel Rochistein, restituido. Fue apropiado por Juan Carlos Vásquez Sarmiento, de la Fuerza Aérea, prófugo.

9 Cecilia Viñas
"Venía de Buzos Tácticos de Mar del Plata y dio a luz también un varón y durante mucho tiempo venían a visitarla a la pieza de las embarazadas los altos jefes. Vañek, de la Marina, venían Chamorro y (Jorge) Vildoza. Eran visitas permanentes. Dio a luz alrededor de octubre de 1977. También estuvo Magnacco."
Su hijo se llama Javier, fue apropiado por Jorge Vildoza, jefe del Grupo 3.3.2. de la ESMA, prófugo de la Justicia.

10 Susana Siver de Reinhold
"Era (prisionera) del Servicio de Informaciones Naval, estaba con su marido. Tuvo familia en enero del ’78 pero estuvo desde octubre o noviembre en la pieza de las embarazadas. No fue un parto normal. No estaba Magnacco, estaba Scheller y llamó al Hospital Naval para que viniera un ginecólogo, y yo lo vi y supe que era el jefe de Ginecología del Hospital, no sé su nombre. Puedo describirlo si es necesario, lo recuerdo perfectamente y dijo que había que llevarla al hospital directamente para que diera a luz, para hacerle una cesárea. Tuvo una cesárea y casi dormida la trajeron de vuelta a la ESMA. Es una de las que firma una de las tarjetas que me hicieron las embarazadas cerca de la Navidad: es como un osito en cartulina y uno abría la tarjeta y abría los brazos y decía ‘te queremos mucho, tus hijas’. Firmaban Liliana Pereyra, Pati Marcuzzo, María José y Susana."
Su hija Laura es la última nieta recuperada, nació por cesárea en el Hospital Naval.

11-12 Liliana Pereyra y Patricia Marcuzzo
"Venían de Buzos Tácticos, las trajeron juntas. Deben haber estado en septiembre-octubre (de 1977). Liliana dio a luz un varón en febrero de 1978. Pati alrededor del 15 o 18 de abril de 1978. Las dos dieron a luz un hijo varón. Lilana me contó que habían torturado a su marido delante de ella para que ella hablara y cuando ya estaba en la ESMA, los de Buzos Tácticos venían a interrogarla y ella volvía desesperada cada vez. Se ensañaron bastante con ella. Fue trasladada. Luego supe que dijeron que hubo un enfrentamiento con subversivos y apareció fusilado el cadáver."
Liliana y Patricia están desaparecidas. El hijo de Liliana es Federico Cagnola Pereyra, apropiado por civiles, y el de Patricia es Sebastián Rosenfeld, que fue devuelto a su familia.

13 Alicia Alfonsín de Cabandié
"Alicia era muy jovencita, tenía 17 o 18 años. La trajeron del Banco con los cabellos rapados, era alguien que tenía cabellos muy largos y la raparon, dijeron que era una cuestión de infecciones. Llegó antes de Año Nuevo y dio a luz un varón en marzo con el nombre Juan. Estuvo Magnacco, siempre fue Magnacco. A ella, cuando estuvo en el Banco, un coronel le había dicho que a su marido lo habían trasladado a un lugar del sur y que cuando ella tuviera a su bebé la iban a llevar junto con el bebé y que ahí iban a cambiar las ideas, que iban a cumplir una pena, que era un lugar abierto. A ella la vino a ver Minicucci."
Alicia está desaparecida, su hijo es Juan Cabandié, apropiado por Luis Antonio Falco, de la Policía Federal.

14 Cristina Greco
"La trajeron de Mar del Plata justo antes de dar a luz. Tuvo una hija en marzo. Estaba desesperada porque ya había estado secuestrada por la ESMA hacía mucho, no sé si en el ‘76, la dejaron en libertad y la reconoció después Pedro Bolita. Había sido secuestrada con su marido, tuvo una hija y la tuvo poquitos días: fue trasladada inmediatamente. Nunca supe más. Después supe que la hija apareció con los abuelos y fue un momento muy particular en la ESMA porque cerraban la pieza."
Cristina continúa desaparecida.

15 Patricia Roisinblit
"Dio a luz un varón, una cosa conmovedora, como Patricia había estudiado medicina idió que no le corten el cordón umbilical y se lo pongan sobre el pecho y decía: ‘No me lo saquen, no me lo saquen’".
Rodoflo Pérez Roisinblit recuperó su identidad. Fue apropiado por Francisco Gómez, agente civil de la Fuerza Aérea. Patricia sigue desaparecida.
7 de noviembre de 2011
©página 12

prevención de la tortura


Implementación del mecanismo de prevención de la tortura
[Lilian Echegoy y Carmen Maidagan] Argentina. Desde el año 2004, 24 organizaciones de derechos humanos de todo el país con trabajo en lugares de encierro nos reunimos, debatimos y consensuamos un proyecto de ley para la implementación del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, a fin de cumplir el compromiso asumido por la Argentina al suscribir el Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Dicho proyecto se aprobó por unanimidad en la Cámara en Diputados de la Nación. Contando con el apoyo del Subcomité contra la Tortura (organismo creado por el mencionado Protocolo), encontrándose presentes, en el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación al momento de la discusión, los integrantes del Comité Dres. Coriolano y Gines.
El punto central del proyecto, es la creación de un Comité independiente de los poderes ejecutivo, judicial y legislativo y garantizar que todos los organismos no gubernamentales como estatales puedan actuar en los lugares de encierro para la prevención de la tortura. Por último se establece estándares de intervención.
En la provincia de Santa Fe, si bien existían proyectos anteriores presentados, el debate se inició el año pasado, en el ámbito de la Universidad del Litoral. Allí se debatieron tres anteproyectos, uno presentado por la diputada Saldaña, otro de la diputada Gutiérrez, y el tercero, presentado por la CTC y la pasantía de Ejecución Penal del Colegio de Abogados de Rosario, este último, básicamente, adaptaba a nivel provincial el proyecto redactado, por las organizaciones de todo el país para el nivel nacional.
El debate se trasladó a la Cámara de Diputados de la Legislatura Provincial, donde la diputada Gutiérrez presentó su proyecto y el de las organizaciones de la sociedad civil, ingresó con el apoyo y la suscripción por parte de todos los presidentes de bloques.
Si bien ambos proyectos ingresaron juntos para su tratamiento, salió con dictamen favorable de la Comisión de Derechos y Garantías, el proyecto de la diputada Gutiérrez, sin que se nos brindara la posibilidad de discutirlo, pese a que solicitamos ser convocados.
Nuestra principal crítica al proyecto de la diputada Gutiérrez, y que entendíamos una cuestión medular, era la integración del comité, ya que el proyecto de la diputada, establecía un comité, con participación del poder ejecutivo, el judicial y en minoría la sociedad civil y una cláusula que permitía que el Ministerio de Seguridad prohibiera el ingreso del comité en determinadas circunstancias
Tomamos conocimiento (no precisamente por Gutiérrez) de que el proyecto iba a salir de la Comisión de Constitucionales con dictamen para su tratamiento ese mismo día. Concurrimos a la reunión de la Comisión una delegación del Colegio de abogados de Rosario, de las pasantías de ejecución, del CELS y de la CTC. Si bien la postura de la comisión parecía cerrada, y corríamos el riesgo que se aprobara un comité, que carecía de independencia para el cumplimiento de sus funciones, se concretaron una serie de reuniones donde es destacar la actuación del presidente de Cámara de diputados, Eduardo Di Pollina, para que sea tenido en cuenta el proyecto que habían firmado todos los jefes de bloque, incluso él y consensuado por las ONG. En esas reuniones se consiguió modificar el proyecto de Gutiérrez, no sin dificultades.
El jueves 3 de noviembre la Cámara de Diputados de la provincia aprueba el proyecto, con algunas de las modificaciones propuestas por nuestra parte, entre ella, una fundamental, como lo es la integración del comité, que consta de 7 miembros, 2 legisladores y los otros 5, independientes a propuestas o con el apoyo de las sociedad civil y con la facultad del Ejecutivo de proponer candidatos, todos los cuales van a ser sometidos a un proceso transparente de selección por ante la legislatura. Si bien, el proyecto aprobado no contiene todos los puntos planteados en nuestro proyecto original es muy superador del pergeñado por la dip. Gutiérrez, al crear un organismo independiente. Y ello es así gracias al trabajo denodado de las organizaciones de la sociedad civil y de algunos diputados que confiando en nuestro trabajo defendieron nuestra propuesta.
Por ello celebramos la media sanción del Mecanismo Provincial de Prevención de la Tortura, fruto del consenso y no de la autoría de una sola persona, y agradecemos nuevamente al diputado Di Pollina y a todos aquellos que entendieron la importancia de las modificaciones introducidas, y lograron su aprobación. La lucha contra la tortura, en todo lugar de encierro, cárceles, comisarías, pero también hogares, geriátricos y clínicas psiquiátricas, se logrará, con una actitud comprometida y adulta de todos los actores involucrados evitando personalismos, mezquindades y la soberbia de creerse dueños de la cuestión.
[* Por la Coordinadora de Trabajo Carcelario.]
7 de noviembre de 2011
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conmemoran asesinato de alex lemún


Alex Lemún: Esta semana se conmemoran nueve años de su muerte. El autor de su muerte nunca fue castigado. Sólo se le trasladó a otro lugar, donde continuará cometiendo crímenes.
Chile. Este lunes 7 se cumplen nueve años desde que un oficial de Carabineros disparara en la cabeza al joven weichfe Alex Lemún Saavedra en Malleco, zona de Ercilla. Tras cinco días de agonía, el muchacho murió en una clínica de Temuco. Como cada año, sus hermanos provenientes de todo Wallmapu le recuerdan con un Nguillatun en su territorio.
El día 7 de noviembre del 2002, a eso de las seis de la tarde, la comunidad Montutui Mapu junto a comuneros provenientes de otros lugares del Wallmapu trabajaban al interior del fundo Santa Elisa en la comuna de Ercilla, territorio entonces en conflicto que era controlado a través del trabajo productivo. Por orden de Forestal Mininco, las fuerzas especiales militarizadas de Carabineros procedieron a sitiar la zona y desalojar a los comuneros del lugar.
La defensa de las comunidades pudo contener por breves momentos la arremetida policial, cuando un piquete de tres carabineros descargaron sus armas contra un grupo de mapuche.
El peñi de 17 años, Alex Lemún Saavedra, el cuarto de nueve hermanos, desde que su gente comenzó a movilizarse, él participaba de cada reunión, encuentros y ceremonias que se hacían entre las comunidades de la zona, sin quedarse atrás tampoco cuando se entraba a los fundos y se trabajaba en ellos.
El joven Alex Lemún recibió un disparo en su cabeza desde el arma de fuego del mayor de carabineros Marcos Aurelio Treuer Heyssen. La bala recorrió "unos diez centímetros en su trayectoria para quedar finalmente alojado a la altura de la nuca", describió posteriormente el parte médico.
Alex fue auxiliado inmediatamente por su gente, trasladándolo en carreta y luego en ambulancia hasta Angol, luego al hospital de Temuco, y finalmente, para intentar limpiar su responsabilidad, el gobierno chileno lo traslada a la Clínica Alemana de esa ciudad, donde permanece resistiendo cinco días conectado a un respirador mecánico. La bala no salió y destruyó a su paso un importante porcentaje de masa cerebral.
Tras cinco días de agonía, el 12 de noviembre, a las 6:15 de la mañana, Alex Lemún murió.
El proyectil fue disparado por el mayor de Carabineros, Marcos Treuer, con una escopeta Winchester cargada con cartuchos de plomo y que, según su versión, usó "para repeler un ataque armado", versión que posteriormente fue descartada.
Nadie pudo desmentir el crimen, hasta la misma institución lo reconoció. Sin embargo, las demandas judiciales, los pronunciamientos internacionales, las tantas manifestaciones… nada ha logrado hacer justicia.
Alex Lemun tenía 17 años, hijo de Edmundo Lemun Nekul y Sonia Saavedra Horta, pertenecía a la comunidad Rekem Lemun de Ercilla, creciendo en un entorno rodeado de plantaciones forestales, pertenecientes a las grandes empresas y particulares.
Se caracterizó por ser un joven muy sano, responsable y disciplinado, lo cual es destacado por todos quienes lo conocieron. A medida que fue adquiriendo conciencia de la realidad del pueblo mapuche y de las comunidades que emprendían recuperaciones productivas, se sumó a esta lucha, por completo, apoyando las movilizaciones en que su aporte era importante, como aquel jueves 7 de noviembre, acompañado de su wetruwe.
El asesino fue absuelto y hoy sigue ejerciendo su labor en Carabineros de Chile, siendo ascendido en dos oportunidades. Esta impunidad se repite en los crímenes de los weichafe Matías Catrileo y Jaime Mendoza Collío, quienes también fueron víctimas de disparos de la policía militarizada chilena.

Estrategia del Estado Chileno
El asesinato de Alex Lemún, fue el inicio de la llamada "Operación Paciencia", una estrategia del estado chileno que articuló a diversos servicios de inteligencia, de las policías, del Gobierno y con seguridad de los sectores empresariales, destinada a detener el proceso de lucha de las Comunidades Mapuche en sus reclamaciones de territorio ancestral a través de la represión y/o cooptación, como asimismo, de hostigamiento, persecución, violencia, criminalización-judicialización en contra de las comunidades.
Marcos Treuer asesinó como mayor, hoy es un comandante, un Teniente Coronel. Luego de su acción del 7 de noviembre del 2002 fue trasladado a Rancagua. Hoy se desconoce si se mantiene en funciones allí o ha sido trasladado a otra localidad. Treuer sigue impune, así como ocurrió con Walter Ramírez, asesino del joven Matías Catrileo cuyo hechor está libre y así como está en suspenso la situación del asesino de Jaime Mendoza Collío, el también Gope Patricio Jara Muñoz.
7 de noviembre de 2011
6 de noviembre de 2011
©el ciudadano

parir en un campo de exterminio


Sara Solarz de Osatinsky, testigo clave del plan sistemático de apropiación de bebés durante la última dictadura. Acompañó a quince embarazadas en la Escuela de Mecánica de la Armada. Relata cada uno de esos partos y cuenta cómo se acondicionó un lugar específico para la "maternidad clandestina", a la que derivaban prisioneras de otros campos.
[Alejandra Dandan] Argentina. La pieza de las embarazadas. Jorge Luis Magnacco. Una mesa. La asepsia. Una sábana verde. Tres embarazadas que se van, una que pare. Una incubadora, un sietemesino. El papelito en el que escribe todos los nombres. Noviembre de 1978, en la Escuela de Mecánica de la Armada, más exactamente 16 o 17 noviembre, dijo Sara Solarz de Osatinsky. "Trajeron a quien nosotros creíamos que era la esposa de Matías y era Patricia Roisinblit, que dio a luz un varón el 18 de noviembre de 1978, una cosa conmovedora, como todos los partos, por supuesto, pero en este caso, como Patricia había estudiado medicina –participó Magnacco como médico–, y en el momento que dio a luz pidió que no le corten el cordón umbilical y se lo pongan sobre el pecho y decía: ‘No me lo saquen, no me lo saquen’, era lo que la unía, la seguía uniendo a ese bebé que nació, a quien si no me equivoco le puso de nombre Rodolfo."
Pedida por las parturientas de la Escuela de Mecánica de la Armada, Sara Solarz de Osatinsky estuvo en una enorme cantidad de alumbramientos en el centro clandestino más grande de la Marina. Es una de las personas que pueden darle a ese espacio las características y dimensiones de maternidad clandestina. Declaró en la causa por el plan sistemático de robo de bebés, es la testigo acaso más importante del tramo ESMA y uno de los pilares del juicio. Viuda, mujer de Marcos Osatinsky, dirigente de las FAR, uno de los prófugos de Trelew, asesinado. Madre de Mario y de José, asesinados a los 18 y 15 años. Llegó a la ESMA el 14 de mayo de 1977 y hasta noviembre de 1978 observó el desarrollo de quince embarazos: su voz se sumergió durante la audiencia en esos mundos, restituyendo a esas mujeres al mundo de los vivos.
A ella la secuestraron en una esquina de Capital Federal, mientras gritaba su nombre, y la golpearon con una llave inglesa. "¡Me llamo Solarz, me secuestran!", decía y la patota gritaba a su vez qué era una brigada contra drogadictos. "Me llevan a un lugar donde no vi qué era en ese instante y me cortan toda la ropa, ni siquiera me sacan las esposas ni nada, sino que con una tijera me sacan toda la ropa que tenía y me dejan desnuda y me ponen sobre una camilla y es en ese momento que empiezan a decirme:

–Señora, ¿sabe dónde está?
–No sé –les dije yo–. Me da lo mismo.

–Está en la ESMA –me dijeron, y la verdad es que a pesar del "me da lo mismo’, no fue lo mismo: tenía conocimiento de lo que significaba la ESMA por algún folleto que decía todo lo que hacían con los prisioneros, con los secuestrados..."

Una guardia "buena", "chicos de 14 a 18 años", después de algunos días la dejaron andar sin esposas atadas atrás, las tenía adelante. "Pude levantarme la capucha y ahí era un espectáculo verdaderamente dantesco: como si estuviéramos dentro de una caja de muertos que llegaba al techo, uno no podía levantar la cabeza porque se golpeaba, todo cerrado con madera y el espacio exacto para que uno estuviera acostado en ese lugar. Cuando pude ver, una cosa que fue terrible de ver, es que en el medio de toda esa cantidad de cajas de muertos, había una cama que sobresalía y una mujer embarazada que se había levantado en ese momento: era Ana de Castro, luego supe que se llamaba así."
"Yo tenía un papelito muy, muy pequeñito donde iba anotando todos esos datos", dijo en un momento sobre la sucesión de embarazos. "Papelito de cada una de las embarazadas que desgraciadamente no fue posible conservar, yo pensaba que nunca me iban a dejar ir, se lo di a alguien y después ese papelito desapareció."
Entre las primeras embarazadas estuvo con Pichona, María del Carmen Moyano de Poblete, y con Cori, que era Hilda Pérez de Donda. Como Ana Rubel de Castro, habían llegado antes que ella y dieron a luz antes de que empiece a funcionar la "pieza de las embarazadas": cuatro camas que se ocuparon de forma rotativa y los marinos empezaron a llamar "La pequeña Sardá", la maternidad clandestina de la ESMA. "Sara se ocupó de describir cómo el lugar funcionó con una coordinación interfuerzas –puntualiza Agustín Chit abogado, de Abuelas de Plaza de Mayo–, muestra cómo llegaban embarazadas de Buzos Tácticos de Mar del Plata, La Perla, el Banco o Coordinación Federal."

–¿Supo si esas tres primeras mujeres tuvieron a sus hijos? –le preguntó el fiscal.
–Sí –dijo Sara–. Pichona pidió por favor que la acompañara en el momento del parto, para no estar al lado de los asesinos. Me bajaron y la bajaron a la enfermería. Estaba el doctor Magnacco y estuve al lado de ella y el ruido de las cadenas eran terribles en el momento que se sentían al mismo tiempo los gritos del bebé que nacía.

Pichona tuvo una hija mujer, en junio de 1977. Los partos todavía se hacían en la enfermería. Ella venía de la Perla, estaba en la ESMA desde abril. Su hija permanece desaparecida.
A mediados de 1977 empezó a funcionar la pieza: "El parto se realizaba en la misma habitación (de las embarazadas), sobre una mesa que ellas tenían, había una mesa grande y (Carlos) Capdevilla venía con material que decía que estaba esterilizado, eran las sábanas de color verde que se ponían y el resto de las embarazadas, porque la pieza era para cuatro, las sacaban de la habitación y volvían cuando se retiraba todo el material, estaba lavada la criatura y quedaba la criatura con la madre también en la habitación".
Sara mencionó visitas de Antonio Vañek, Jacinto Chamorro y Jorge Vildoza. Y el rol de Jorge "Tigre" Acosta, Héctor Febres y "Pedro Bolita", cuyo nombre es Carlos Galián.
"Siempre era Pedro Bolita o Febres el que venía a buscar a los niños; el doctor Magnacco, que pasaba todos los días; Capdevilla también pasaba si no estaba Magnacco, y Pedro Bolita normalmente era el que partía con el bebé o Febres." Acosta conocía todo, dijo. "Era el que decidía cuándo venían las embarazadas, quién iba a venir, no recuerdo que haya entrado, pero que sabía, sabía quiénes estaban y en qué momento iban a dar a luz: tenía toda la información de hasta el más mínimo movimiento."
La pieza de las embarazadas se cerró en marzo de 1978 porque llegaba de visita un periodista inglés. Para entonces, acababan de dar a luz Cristina Greco y Patricia Marcuzzo: "Cerraron las piezas, hicieron como un depósito y por eso Pati, lloraba, decía: `¿Por qué no me dejan con mi criatura?’. Porque prácticamente ese día o al día siguiente que la trasladaron, se quedó la criatura y se la llevaron a ella, por lo que me contaron dejaron el moisés en la casa de la madre". Ella continúa desaparecida.

–¿Sabía el destino de los bebés? –le preguntó el fiscal Martín Niklison. –No, no sabía exactamente. Una persona que tenía relación con médicos del Hospital Naval decía que había un papel que decía para las mujeres de los militares, que si no tenían hijos, podían adoptar estos hijos de los guerrilleros. Esa fue una de las cosas que supimos. Y Febres dijo que tenía un primo que era una persona muy generosa, que se ocupaba de buscar casas para esos chicos, lo cual significaba que los chicos no eran entregados a sus padres, que esas cartas que ellas escribían no eran reales: no se las entregaban a nadie.

Al final, la presidenta del Tribunal Oral Federal No 6, María del Carmen Roqueta, le dijo, como hace habitualmente, si quería agregar algo más. "Creo que dije todo lo que recuerdo, es lo único que puedo decir: es que es una cosa terrible lo que pasó con las embarazadas, la separación de los niños, la adopción con los mismos que los mataron de alguna manera, que es terrible, algo que pasó en la ESMA que uno no lo puede olvidar, que recuerdo las caras de cada una de ellas, los gestos, lo que hacían en la pieza, las esperanzas, las desesperanzas que podían tener de lo que iba a pasar con sus hijos y con ellas mismas... Es lo único que puedo agregar."
7 de noviembre de 2011
©página 12

por qué mataron a gadafi


Los intereses económicos detrás del asesinato de Khadafi. ¿Quiénes se beneficiarán con el derrocamiento del líder libio? ¿Por qué se decidió avanzar ahora y no antes? ¿Los regímenes de Arabia Saudita, Bahrein y Siria son más democráticos que la Libia de Khadafi?
[Guillermo Levy] Muchas cosas malas seguramente hay para decir de Khadafi, como las había para denunciar de Saddam y del ya olvidado tirano de los Balcanes, Milosevic. Se agolpan plumas liberales y progresistas para hablar del dictador caído. Algunos festejan sin más. Otros, que se considerarán más críticos, se hacen preguntas sobre las intenciones de la OTAN y sobre quiénes son los distintos grupos de rebeldes.
En el marco del tremendo poder que muestra estos años el capital financiero que tiene arrodillados a presidentes tan aparentemente poderosos como Obama o los líderes europeos --que no pueden moverse más allá de ahogar a los países en crisis para salvar a sus bancos--, éstos se dan el lujo de viajar al tercer mundo para ayudar a terminar con la vida política y física de algunos tiranos. Es importante aclarar que la guerra no es contra todos los regímenes oprobiosos: la memoria selectiva y frívola a la que nos acostumbramos nos impide preguntarnos por qué no hay hostigamiento a la monarquía de Bahrein, o qué pasa con la monarquía saudita en la que las mujeres casi no pueden salir de la casa, o mismo que intereses geopolíticos hacen que sostengan al régimen sirio que ya asesinó a miles de ciudadanos estos meses.
El asesinato de Khadafi, que los medios llaman muerte, seguramente no traerá grandes beneficios al pueblo de Libia como nada bueno trajeron a los de Irak o Afganistán las invasiones siempre contra grupos o gobiernos previamente demonizados. Qué fácil es hoy sumarse a la enunciación de las calamidades de su régimen o posicionarse por gritar en sintonía con la OTAN --como hizo nuestro fiscal argentino en el tribunal penal internacional que ya en los primeros días de conflicto pidió el juzgamiento de Khadafi por un tribunal internacional--. Fácil acordarse de calamidades del régimen libio que Occidente silenció estos años por su alianza con él. Alianza que entre otras cosas le garantizaba el cierre de esta parte de la frontera entre la "barbarie" africana y la "civilización" europea para que no entren miles de inmigrantes del Africa árabe y subsahariana.
Quizás hoy es el momento para decir que en Libia las mujeres tenían plenos derechos, que era el país de Africa con menos mortalidad infantil, con más alto alfabetismo y que sostuvo durante décadas la articulación entre las distintas tribus que seguramente ahora disputarán el poder. Seguramente estos índices sociales no se sostendrán con el advenimiento de la democracia neoliberal de los colonizadores. Los gobiernos del Africa subsahariana serviles a sus ex colonizadores no reciben invasiones pero tampoco inversiones. Tienen esperanzas de vida del orden de los 40 años, ningún desarrollo y los índices de sida más altos del mundo.
Sus dirigentes son ignotos para nosotros porque en su mayoría son serviles como los dirigentes de Europa y EE.UU. son serviles a los dueños de sus bancos que están mostrando que Estados que manejan grandes ejércitos para bombardear distintos países del mundo "salvaje" no pueden, y quizás ni quieren, decirles a sus jefes del poder financiero que no van a ajustar a sus poblaciones, que no los van a salvar, que no van a ahogar a Grecia o a España o al que venga. Cayó la dictadura de Khadafi, algunos respirarán y dirán que el mundo hoy es un poco más libre.
La dictadura del poder financiero y sus consultoras, estas últimas ahora con un inmenso y ridículo poder indicando qué país está en el infierno y cuál en el purgatorio, está llevando al mundo al desastre. Estos no parecen temerosos de bombardeos, ni siquiera temerosos de que sepamos quiénes son. Sigamos celebrando invasiones, asesinatos y fijándonos en el currículum de cada dictador asesinado o régimen liquidado, mientras los bancos provocan las crisis, provocan que las paguemos y que los dirigentes electos, poderosos para bombardear, se tengan que arrodillar frente a ellos. De banqueros y consultores individualmente sabemos muy poco pero podemos saber con certeza que seguramente no tendrán la dignidad de morir resistiendo en un bunker.
[El autor es docente de la carrera de Sociología-UBA e Investigador del Centro de Estudios sobre Genocidio (Untref).]
7 de noviembre de 2011
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la masacre del erp


Videla y Díaz Bessone procesados en Rosario por la desaparición de militantes políticos. La decisión la tomó el juez Bailaque después de la instrucción de la causa que hizo la fiscal Colalongo. En agosto de 1976 veintisiete militantes del Ejército Revolucionario del Pueblo fueron asesinados por la dictadura militar.
[José Maggi] Argentina. La justicia federal de Rosario procesó a diez miembros del Ejército, con Jorge Rafael Videla a la cabeza, y a dos policías federales por la desaparición y muerte de 27 militantes del ERP, y la sustracción de una menor, ocurridos en agosto de 1976. Rosario/12 había dado cuenta del trabajo de sistematización de los casos realizado por la fiscal federal Mabel Colalongo, que permitió reunir las pruebas para que el juez Marcelo Bailaque procese a la decena de jefes militares, entre ellos el general Ramón Genaro Díaz Bessone.
La resolución del pasado viernes dispuso el procesamiento y la prisión preventiva -además de Videla y Díaz Bessone- de:

* Julio Ezequiel Franciulli. Era coronel, y jefe del departamento Personal e integrante del Estado Mayor del Segundo Cuerpo a cuyo cargo se encontraba el control operacional de la zona Dos.

* Eitel Aramis Ferreira, era coronel, jefe del departamento de Logística, del estado mayor del Segundo Cuerpo de Ejército a cuyo cargo se encontraba la zona operacional 2

* José Javier De La Torre, era capitán, y jefe de la sección Comando y Servicio del Destacamento de Inteligencia 121 del Segundo Cuerpo de Ejército.

* Los expertos en inteligencia militar Alfredo Sotera y Jorge Alberto Fariña, además de Heriberto Lavallén, Marino Héctor Gonzalez, Jorge Alfredo López, y los policías federales Federico Almeder y Rubén Oscar Jaime.

De igual modo Bailaque dispuso la falta de mérito de otros cinco imputados Horacio Guillermo Canestro, el otrora capitán Edgardo Antonio Faur, Roberto Óscar Galuppo, Roberto Fossa y Enrique Benito Laurenti.
Los jefes militares pertenecían al Centro de Operaciones Tácticas (COT), del Segundo Cuerpo de Ejército, un órgano integrado por jefes de distintas áreas como Operaciones, Inteligencia, Recursos Humanos o Logística, entre otras, que conformaban el estado mayor del Segundo Cuerpo. El COT diseñaba las operaciones posibles, se las proponía al comandante y este era el que decidía cuál se ponía en marcha. Finalmente, la ejecución y el control de la misma quedaba en manos de este grupo de militares.
Bailaque informó que dentro del expediente caratulado "Díaz Bessone, Ramón Genaro y otros S/ Privación Ilegal de la libertad, violencia, amenazas, torturas y desaparición física (caso: Klotzman, Ricardo H. y otros)", expte. n 21/06 y acumulados números 588/03 y 260/09, "se resolvió la situación de todos los imputados que habían prestado oportunamente declaración indagatoria".
En las causas referidas se investiga la privación ilegal de la libertad y tormentos sufridos por Fernando Brarda, aquellas que luego concluyeron en las posteriores muertes o desapariciones físicas según el caso de las siguientes personas: 1) Ricardo Horacio Klotzman, 2) Cecilia Beatriz Barral, 3) Juan Alberto Tumbetta, 4) María Laura González, 5) Ricardo Machado, 6) Elvira Márquez, 7) Héctor Alberto González, 8) Osvaldo A. Matosky Szeverin, 9) José Angel Albá, 10) Daniel Emilio Garrera, 11) Liliana Girardi, 12) Julio Curtolo, 13) María Teresa Vidal Martínez Bayo, 14) María Teresa Latino, 15) Alejandro Ramón Pastorini, 16) Herminia Nilda Inchaurraga, 17) José Rolando Maciel, 18) Elena Cristina Márquez, 19) Dante Rubén Vidali, 20) Isabel Angela Carlucci, 21) Víctor Hugo Fina, 22) María Teresa Serra, 23) Juan Carlos Lieby, 24) Elvio Ignacio Castañeda, 25) Oscar Alberto Medina, 26) María Victoria Gazzano Bertos y 27) Edgardo Silva; y también la sustracción de la niña hija de la pareja Klotzman-Barral reconocida como la nieta Nº 103.
Según la resolución "las personas que fueron muertas o se encuentran a la fecha desaparecidas eran integrantes del E.R.P. o eran sospechadas de pertenecer a esa organización o de tener algún tipo de vinculación. Los hechos habrían sido llevados a cabo por fuerzas conjuntas a cargo del Ejército durante el último gobierno de facto y de la Policía Federal.
La mayoría de ellos se produjeron durante la primera quincena del mes de agosto de 1976, y se sospecha que algunas de las víctimas habrían estado privados de la libertad en la llamada "Quinta Operacional de Fisherton" sita en la calle Calasanz (Mendoza 9100) de la ciudad de Rosario.
7 de noviembre de 2011
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murió jerzy bielecki


Se enamoró de una mujer en un campo de concentración nazi.
[Dennis Hevesi] Jerzy Bielecki tenía diecinueve años, era católico y lo sospechaban de ser miembro de la resistencia polaca cuando fue arrestado por los nazis en junio de 1940 y trasladado a Auschwitz, donde le tatuaron el número 43 en su brazo.
Casi tres años después, Cyla Cybulska, sus padres, dos hermanos y su hermana menor fueron transportados en un tren con miles de otros judíos polacos hacia Auschwitz. Sólo Cyla -la prisionera número 29558- sobrevivió. Gracias a Bielecki.
Fue una historia de amor y coraje que continuaría resonando pese a los casi cuarenta años que estuvieron separados, creyendo ambos que el otro había muerto.
Por su valiente rescate de esa mujer judía, Bielecki fue reconocido en 1985 como uno de los llamados Gentiles Justos por Yad Vashem, el centro israelí para investigar el Holocausto y la educación. Murió el jueves a los noventa años en Nowy Targ, Polonia, informó Stanlee Stahl, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Judía para los Justos, que ayuda a no-judíos que arriesgaron sus vidas para salvar a judíos.
Bielecki -conocido como Jurek- estaba trabajando en una bodega de granos en el campo de concentración y trabajos forzados cuando varias jóvenes entraron por la puerta en el otoño de 1943. "Me pareció que una de ellas, una guapa chica de pelo oscuro, me guiñó un ojo", contó el año pasado a la Associated Press. "Era Cyla, a la que acababan de asignar para zurcir sacos de granos".
Durante los siguientes ocho meses, aunque sólo podían intercambias unas pocas furtivas palabras cada día, se enamoraron. Bielecki empezó a planificar su escape. Con la ayuda de otro prisionero que trabajaba en un almacén de uniformes, empezó a componer un uniforme de guardia SS. Se consiguió un pase robado y falsificó un documento que autorizaba al presunto guardia a llevar a la prisionera a trabajar en una granja cercana.
El 21 de julio de 1944, Bielecki sacó a Cybulska de la barraca y la llevó por un largo sendero que terminaba en una puerta lateral donde un somnoliento guardia dijo "Ja" -sí- y los dejó pasar. Ocultándose en los sembradíos durante el día, caminaron durante diez noches hasta que llegaron a la casa de un pariente de Bielecki. Aunque muy enamorados, Bielecki decidió que tenía que unirse a la resistencia polaca. Encontró refugio para Cybulska en una familia polaca.
No se volverían a ver sino 39 años después. "Debido a una serie de malentendidos, pensaban que el otro había muerto", dijo Stahl.
Cybulska emigraría a Estados Unidos, se casaría con otro sobreviviente del Holocausto, David Zacharowicz, y finalmente empezaría una joyería en Brooklyn. En Polonia, Bielecki también se casó y empezó a formar una familia mientras trabajaba como director de una escuela de mecánica de automóviles.
Fue el destino el que, en 1983, los haría reencontrarse. Para entonces, David Zacharowicz había muerto. "Cyla estaba en casa hablando con una mujer polaca que hacía el aseo, a la que le contó cómo este hombre la había salvado y que le habían dicho que había muerto", contó Stahl. "La señora de la limpieza le dijo: ‘No creo que esté muerto. Lo vi contando la historia en la televisión polaca. Está vivo’".
Zacharowicz consiguió el número de teléfono en Nowy Targ una mañana de mayo de 1983 y algunas semanas después viajó a Cracovia para verse con él. Cuando descendió del avión, él le obsequió 39 rosas rojas, una por cada uno de los años que habían estado separados.
"Él y Cyla volvieron a verse unas quince veces más", dijo Stahl. "Fueron buenos amigos toda la vida".

Bielecki nació en Slaboszow, Polonia, el 28 de marzo de 1921. Stahl dijo que no tenía información sobre sus descendientes.
En una entrevista con la Associated Press el año pasado, Bielecki dijo que "estaba muy enamorado de Cyla". Agregó: "Después de la guerra, a veces lloraba porque no estaba conmigo. El destino decidió por nosotros, pero lo volvería a hacer".
Cyla y David Zacharowicz tuvieron una hija, Fay Roseman, de Coral Springs, Florida. "Mi madre murió en 2005. Yo tengo dos hijos", dijo Roseman el viernes.
"Sin él, esta familia no habría existido".
7 de noviembre de 2011
23 de octubre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer