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historia de la homosexualidad en argentina


Primero fue pecado, después enfermedad y luego delito. La ‘Historia de la homosexualidad en la Argentina’ (Editorial Marea), escrita por Osvaldo Bazán, se reedita ahora incluyendo la crónica de los sucesos y discusiones en torno de la promulgación de la ley, vuelco decisivo en una oscura historia de torturas y calamidades.
[Liliana Viola] Argentina. Lo que vulgarmente, o a simple vista, se denomina "un ladrillo": un libro gigante de más de seiscientas páginas que lleva como título ‘Historia de la homosexualidad en la Argentina’. Tal vez una apuesta contra ese mito de que la loca no lee. Ahora van a ver si no lee. Y, enseguida, la tentación de empezar la entrevista con una broma de estudiante: "Disculpe, Osvaldo Bazán, ¿Belgrano era gay?"
Cuando lo editó por primera vez, en 2004, le predijeron que no iba a vender mucho porque la palabra "homosexualidad" ahuyenta cuando va en tapa. La opción sugerida, ‘Historia de la diversidad sexual’ significaba huir por la tangente más correcta, pero también más imprecisa. Por si quedan dudas, en esta edición actualizada, el arco iris lidera el arte de tapa. Además, un detalle del cuadro ‘La familia del sentenciado’, de la inquietante artista argentina Milfred Burton: es un jovencito de principios del siglo XX, de mejillas sonrojadas, que está oliendo el aroma de una rosa carmesí. Ese debe ser el famoso manflor, tan alegre y tan golpeado, del que tanto hablan las crónicas argentinas de los ’60 y los ’70. Adentro, un grabado donde unos perros se revuelcan con humanos desnudos mientras otros humanos vestidos los miran. Pero no, no es lo que la imaginación de algunos legisladores soñó durante el debate de la Ley, es la matanza de 50 sodomitas llevada a cabo en Centroamérica y organizada por Vasco Núñez de Balboa. Los perros se están comiendo a los hombres. Los que miran son los católicos conquistadores.
Van a desfilar a lo largo de 140 capítulos escritos como microrrelatos, no sin sentido del humor y hasta candor: las transexuales, las travestis del Viejo Mundo, el cacique Era Pacra, "hombre feo, sucio y grandísimo puto", los huarpes y sus penes de barro, los gigantes sodomitas reducidos en la hoguera, Leocadia/Antonio, expulsada del convento por enamorar monjas, la musa argentina de Marcel Proust, la triste Manon, la Rosita de La Plata, Dafne, la mujer-hombre. También los ejercicios higienistas, el escándalo de los cadetes, los compadritos entre ellos, las teteras, la revista Contorno, la década del ’70, el inicio de la militancia. Revistas, películas, avisos publicitarios, hasta llegar al actual auge de lo friendly.
Osvaldo Bazán publicó en la Editorial Marea la primera versión hace seis años, con el propósito de abarcar 500 años de historia y demostrar hasta qué punto hubo y hay vida homosexual en estas pampas. Escribió un libro que encadena anécdotas y episodios asombrosos, pero sobre todo ha escrito un libro muy triste. Los personajes reales asoman la cabeza, ya sea para bailar un cuplé en el teatro de Lola Membrives, para hacerse escritor en un pueblo de provincia o para cantar su amor a los cuatro vientos, y siempre aparece alguien que le parte la cara de un pisotón. Gran paradoja: la historia de la vida homosexual es una historia de gente que en pos de la divinidad, de la salud, de las buenas costumbres y de la familia, le recorta la vida al resto. Igual, la tentación, casi como decía Oscar Wilde, no es algo tan fácil de domesticar.

¿Belgrano era gay?
Mirá, no te rías, no es nada casual que la primera pregunta que me hagas sea ésta. Se instaló casi como un chiste, pero con raíces reales. Al principio ni se me había ocurrido investigar el tema, pero tuve que agregarlo porque es la pregunta qué mas me hacía la gente y me sigue haciendo. Creo que por algo se hace, por algo interesa tanto. Te diría que quien quiera la respuesta que lo lea, está en la página 85. Pero lo más importante es que existe una obsesión con este tipo que tenía una voz aflautada, que se dedica a la guerra cuando bien podía haberse dedicado a las artes o al Derecho o quedarse en Europa. Fijate que hay quienes sacaron a relucir los dos hijos que nunca reconoció como muestra de su hombría. Y otra cosa muy interesante es que este morbo viene de los dos lados. Desde la homofobia, que ya en sus tiempos se le burlaban en la cara por la voz, por los modales y cada vez que pudieron le tiraron con esto, lo cual era una lacra; y desde la homosexualidad, con esa necesidad que no entiendo de tener héroes propios. Es ridículo. ¿Por que esa necesidad de que haya un héroe gay? ¿Qué aporta?

La risa frente al puto o al posible puto aparece en muchos capítulos de tu libro.
Se repite porque es la forma de la mayoría heterosexual de relacionarse con la minoría, es parte de una dinámica de crueldad.

Cuando empezaste a investigar, ¿no estabas vos también buscando héroes propios, mártires incluso, personajes ejemplares? ¿Llegaste a vislumbrar que podía servir para informar a los legisladores algún día?
Cuando empecé este libro, lo escribí para mí. No es que tenía una tesis que quería probar. No soy académico, soy periodista, y sentí la necesidad de buscar respuestas a la pregunta de por qué hay una parte de la humanidad a la que yo pertenezco que recibe tanto odio de la otra. Por qué molesta tanto la diferencia sexual. Por qué si hay tantas diferencias entre las personas, justamente esta diferencia genera un odio tan grande.

¿Y qué encontraste?
Muchísimo más de lo que esperaba. Yo pensaba trabajar de la dictadura para acá cuando empiezo a ver que hay muchísimos materiales. Los relatos de los conquistadores donde ellos mismos cuentan la diversidad que los horroriza. Nos enteramos de cómo se vivía porque ellos relatan el modo en que los reprimen. Los casos que trascendieron nos llegan porque funcionaban como ejemplificadores de lo que no se debía. Conocemos las historias por el castigo que recibieron. Por eso vas a ver que el libro tiene siempre un tono de asombro, que es el asombro mío ante lo que iba descubriendo.

¿Y tan fácil es encontrar esta información?
La información está, al menos si hablamos sobre homosexualidad masculina. Sobre lesbianismo es muy difícil porque no se consideraba sexo si en la relación no intervenía el pene. Por lo tanto, hay menos castigo, y menos relato. Pero claro que lo que falta es una mirada no hétero a la hora de ir a buscar. Por ejemplo, en el caso del malevo Cepeda que va preso por anarquista, por borracho, por ladrón, en ningún lado decía que también porque era gay. Cuando voy a la Academia del lunfardo, nadie me daba esa información que tenían ahí, estaba en los documentos que Cepeda muere peleando con otro hombre por el amor de un pendejo. Entonces ahí la historia de su vida se reconstruye en otra clave.

¿La pregunta inicial fue por la molestia que la diferencia genera en los otros o también buscabas respuesta sobre tu propia homosexualidad?
La pregunta sobre por qué soy gay no me la hice nunca, no me interesa, no se me ocurriría preguntarle a un psicólogo, a un cura, tampoco a mí. Es como decir por qué tengo dos piernas.

Sin embargo, muchos personajes que rescatás identifican ese momento en el que se dan cuenta como un momento fundacional. Por ejemplo, en el siglo XIX, Karl Heinrich Ulrichs contaba que la revelación espontánea y definitiva le llegó hojeando un libro de arte cuando notó que lo excitaban los desnudos masculinos; dice además que ahí su vida cobró sentido. También contás que María Rachid, adolescente en Estados Unidos, se reconoció como lesbiana en el momento en que luego de pensar qué pensarían de ella si la veían allí, se puso en una cola en una oficina de información para gays y lesbianas antes de tener mucha idea de por qué lo hacía.
Sí, incluyo varios "darse cuenta" a lo largo del libro, porque el descubrirse en el desarrollo de cualquier personalidad es un momento pesado , y más de un homosexual. Es cuando te das cuenta de que sos alguien a quien la sociedad no está esperando. Hay un momento de mayor violencia todavía y que hoy persiste: es cuando te das cuenta de que sos alguien a quien la sociedad no le da un documento de identidad. Por eso es tan importante la ley de género. Las personas trans se dan cuenta de que son alguien a quien la sociedad les responde que no, que no lo son. Darse cuenta implica decir "Yo soy éste". O, si no: "Tenés razón, soy lo que vos mandes".

¿Y cómo fue para vos vivir este momento en Salto Grande?
Soy muy inconsciente y nunca me importaron las cosas que se dijeran. Hoy es genial porque vuelvo luego de estar en la tele, el libro está en las bibliotecas. Creo que esto les ha hecho la vida más sencilla a los chicos que hoy viven allí. Yo fui estudiante en la época de la dictadura, en un pueblo de 2500 habitantes. Hoy veo la libertad de los chicos y me da un poco de envidia, pero también creo que la adolescencia siempre es jodida. Pero respondiendo a tu pregunta, lo que puedo decirte es que cuando tuve edad para irme, lo que hice fue irme lo más lejos posible. Podía haber estudiado en Rosario, pero me fui a La Plata, les metí un verso a mis padres, les dije que esa carrera no existía en Santa Fe.

En la primera parte del libro aparece muchas veces una palabra que ya no se usa, "nefando".
Esa palabra es clave, y eso es lo que estalló ahora con el debate de la ley de matrimonio. Porque en los anales de la historia, el catolicismo, los poderosos, cuando hicieron el marketing para acallar a las minorías, que lo hicieron perfecto, estos estrategas inventaron esto del pecado nefando. Nefando es aquello de lo que no se puede hablar. Y si no se puede hablar, no existe. Y si no existe, se lo puede utilizar como enemigo débil común. Porque eso es algo que entendí en esta investigación: nada mejor para el poder que encontrar un enemigo débil, que no puede hablar, que está avergonzado contra quien descargarse. Y aquí pasó eso en el debate. Como el tema de la diversidad sexual no se podía hablar, las personas no existían como sujetos de derecho. Ahora, en cuanto se habló, hubo que decir en voz alta: "Cómo vamos a negarles un derecho a esta gente".

En la Mesa de Noche de Cada Senador
La versión actualizada cuenta con 200 páginas más que el original. El tono cambia completamente: ya no es el relato de la barbarie sino la celebración de un triunfo. Ya casi no hay bibliografía, se tira la chancleta de la investigación para ingresar a la crónica que culmina en la ley de matrimonio igualitario. Este libro tuvo un lugar protagónico en esta gesta y la contratapa lo anuncia en letras de molde: "El libro que leyeron los legisladores antes de dar el ‘sí’ al matrimonio igualitario".
Un ladrillo. Un ladrillo en el mejor sentido, el de la construcción, en la cabeza recibieron senadores de la patria poco tiempo antes del debate en el Congreso.

¿Cómo llega el libro a manos de los senadores?
En realidad, el libro apareció en la discusión en Diputados y yo fui el primer sorprendido. Había seguido el debate hasta la 1 de la mañana y me fui a dormir. Me levanto temprano para ir a la radio y ahí me encuentro lleno de mensajes felicitándome porque el diputado Agustín Rossi había citado mi libro en su discurso. Lo miré en YouTube y me puse a llorar. Eso que yo había escrito en mi casa, de pronto estaba ahí. La verdad es que me sentí superado, halagado y no quiero más que eso en mi carrera periodística, que es más de lo que nunca esperé. Ya en esos días me habían querido hacer entrevistas por el libro, pero como lo había escrito hacía años, yo no daba mucha bola. En ese momento me di cuenta de que era mi lugar, ahí es cuando empecé a salir en todos lados... Empecé a participar del debate y se me ocurrió repartir el libro antes de que se diera la votación en el Senado porque me di cuenta de que aún los que estaban a favor no tenían mucha idea de qué estaban hablando.

¿Cómo se hizo el reparto?
En la editorial habían quedado unos 100 libros. Pero, bueno, se trata de una editorial chica que no está en condiciones de regalarlos. Así que hablamos con el Inadi, yo no cobré derecho de autor y la editorial los vendió al costo. Y el Inadi se encargó de repartirlos. Todavía no pagó.

¿Por qué decís que te gusta decir matrimonio gay y no matrimonio igualitario?
Bueno, es que la palabra "igualitario" me suena fea. Es una palabra sin emoción; me pareció bien usarlo, lo usé, pero creo que el matrimonio igualitario se terminó a las 4.05 de la mañana del 15 de julio. Hay matrimonio y punto. Si la ley no hace diferencia, ¿por qué lo hacemos nosotros? Ahora cuando decís "tengo un casamiento", tenés que explicar si es de chicas, de chicos o de héteros.

Bueno, no tanto...
Tenés razón, ahora los gays son los únicos que se casan. Quiero decir algo: el matrimonio es un garrón. Es bueno decir que es una institución en crisis que no ha hecho feliz a la gente, como casi ninguna institución, nunca pensamos que el matrimonio es una panacea. Mucha gente usó aviesamente esto para decir que tan disidentes que éramos y al final queríamos una institución perimida. No. Lo que yo quería decir es que no me quiero casar. Antes no lo podía decir. Porque, quisiera o no, no podía. Me parece maravilloso que si es el sueño de muchos, lo cumplan.

Por lo visto la ley es más que una simple ley...
El tema es que, al caer esta barrera de discriminación, funcionó como pedagógico en muchas cosas. Hasta el 15 de julio venía el mozo, hasta uno de buena onda, que si veía que te besabas con tu novia, te decía: "Todo bien, pero éste es un lugar de familia". Y vos le podés decir ahora: "Esta es mi familia". El Estado reconoció esta relación. Por eso es importante la ley de género, para que las chicas no sean la caja chica de la policía y todo lo que ya sabemos. La ley no soluciona los temas, claro que no, pero es el peldaño que hay que pisar para solucionar estos temas. Muchos de nosotros empezamos a ser ciudadanos de primera ahora, por eso no debemos cerrar la puerta detrás nuestro porque queda gente afuera. Me pregunto cómo hace un diputado o senador que votó esa ley para no votar la de identidad de género. Cómo hace la sociedad que apoyó esta ley para decir que no.

En un apartado muy apartado decís que no te vas a referir a las rivalidades dentro del activismo Glttbi, pero que las hay, las hay. ¿Por qué no ahondás en ese tema?
Las internas existen, por eso las mencioné. El día de la promulgación te daban dos pins, dos socotrocos que si te veían sólo con uno, te estampaban el otro en la solapa. Y pensabas: "No se ponen de acuerdo ni para hacer un pin". Creo que ahora se van a agravar las diferencias, estuve en la marcha de Córdoba este sábado y lo veo. Hay intereses políticos, partidarios, como ocurre en toda organización que crece. Y es saludable, pero para explicarlo y que se entienda, habría necesitado 500 páginas más. Es otro libro.

La primera versión terminaba con una afirmación algo críptica: "La homosexualidad no es nada". ¿Qué significa eso?
Bueno, yo decía eso en 2004, estábamos en un momento político muy lejos de la igualdad de derechos. Luego de ver las torturas, la persecución y las vejaciones de las que fue objeto la homosexualidad, yo me dije: "Fuera de esto, la homosexualidad es nada".

¿Nada malo?
Como no hay nada diferente entre un homosexual y un hétero, pensemos en sus derechos. Lo que hay es un grupo de gente que tiene un interés sexual afectivo amoroso por otra gente.

¿No hay diferencias?
En ese momento dije eso. Y hoy entiendo que eso no es así. Hay una frase que dijo el socialista Rubén Giustiniani en el recinto y a mí me despertó: "Lo contrario de la igualdad no es la diferencia, es la desigualdad". Por eso en esta versión ampliada digo que hay que celebrar la diversidad. Exigir y celebrar esa diferencia. De algún modo hablar de esa nada tuvo un fin estratégico que se cumplió, es algo que a los heterosexuales les pegó.

La otra vez decías que "la homosexualidad no es nada" y ahora terminás con "que siga el show".
Sí, en 2004 se lo dedicaba a los ignorantes y necios que me habían llevado a hacerme esta pregunta. Y ahora se los dedico a todos los que hicieron posible que la Argentina sea el décimo país del mundo en donde las personas del mismo sexo se puedan casar legalmente. Y a todos los que no, porque ellos también disfrutarán de la igualdad. Fue una decisión la palabra "show". El libro es muy triste y creo que merecemos la alegría del show de la vida, nosotros y todos los ciudadanos. Me gustó que fuera la última palabra. El libro tiene como dos finales. Uno fue el orgasmo; es que lo que pasó esa noche de la ley fue increíble. Y la frase final fue el momento del después, ya fumando: "Te digo, ¿sabés qué? Sí, te amo, vamos por el show de la vida".
22 de noviembre de 2010
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los chihuahuas también son peligrosos


columna de lísperguer
Los perros del vecino no son los únicos peligrosos.
En Chile la inmensísima mayoría de las mordeduras y ataques de perros las provocan perros con dueño (en algunas ciudades sobrepasa el 95%, en otras el 80%). Las mordidas de perros vagos no superan el 10% de las mordeduras. Muchos dueños utilizan a sus mascotas para labores de vigilancia y defensa sin proveer a los perros de un adiestramiento adecuado. Si se exigiera que este adiestramiento lo realicen profesionales, los perros no atacarían hasta causar la muerte de los intrusos. (Hace poco entré inadvertidamente en una propiedad privada y apareció un perro que me cogió de la manga y no dejó que me marchara del lugar sino cuando llegó su tutor, 5 minutos después). También es conveniente que los dueños de mascotas utilicen servicios profesionales para conocerlas mejor y adiestrarlas propiamente. Curiosamente, los perros que más atacan son los que parecen más inofensivos, incluyendo poodles y chihuahuas.
lísperguer

fascismo como nueva derecha


columna de lísperguer
Diputado de extrema derecha propone que nueva derecha es el partido de la dictadura, UDI.

Qué imaginación tan rebuscada tiene el diputado Uriarte. Todos conocemos a la UDI como un partido de extrema derecha, que se originó en una organización fascista (llamada estrambóticamente Patria y Libertad) que cometió asesinatos y atentados terroristas por encargo de la embajada norteamericana en Santiago. Este partido ha estado asociado con la espantosa y estúpida dictadura de Pinochet y llegó a gobernar con él. Guzmán era un usurpador ideológico en todo el sentido de la palabra, que trató de cubrir con un manto de decencia los propósitos totalitarios de la intervención de EUA en Chile, pretendiendo que su movimiento tenía orígenes católicos. Un partido que agrupa a ex funcionarios de la dictadura, criminales y traidores algunos de ellos, y que todavía justifica los crímenes de la canalla pinochetista. Para hacernos reír el diputado sí que tiene talento, pero en el circo.
lísperguer

catacumbas de la represión


La ex pareja de un asesino cuenta cómo funcionaban los paramilitares. El testimonio es clave para la Justicia en la investigación del papel de la represión clandestina ejercida por el Estado desde 1975. Pero Mirta Masid también accedió por primera vez a contar en una entrevista periodística la historia que vio como pareja de un comando operativo de la Concentración Nacional Universitaria.
[Martín Granovsky] Argentina. Es la primera vez que aparece su nombre en público. Mirta Masid ya declaró dos veces en la Justicia con identidad reservada y ahora concede una entrevista periodística. Su relato está marcado por una sigla, CNU, la Concentración Nacional Universitaria. Nació en 1968 como una fuerza de choque dentro de la derecha peronista y en 1975 se convirtió en una herramienta del Estado. Dependía de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y de las Fuerzas Armadas. Masid vio parte de esa transformación desde su casa: fue pareja de Carlos González, ‘Flipper’, uno de los asesinos de la CNU.
Mirta Masid declaró ante la Justicia como parte del Programa Verdad y Justicia del gobierno nacional y amparada en el Programa de Protección de Testigos.
Cuenta Masid, que da su nombre pero no quiere fotos, a Página/12: "El asesinato de Silvia Filler fue el primer patinazo de la CNU. Entraron armados a la universidad y empezaron a los tiros. Filler sabía que ellos iban a romper la asamblea. Fue más que eso. La mataron".
Era diciembre de 1971 en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Provincial de Mar del Plata, que aún no tenía universidad nacional. La Justicia condenó por homicidio a Oscar Héctor Torres, que fue quien realizó el disparo que dio en la frente de Filler y la mató. También sentenció a Raúl Arturo Viglizzo, Marcelo Arenaza, Ricardo Alberto Cagliolo, José Luis Piatti, Alberto José Dalmaso, Raúl Rogelio Moleón, Eduardo Salvador Ullúa, Luis Horacio Raya, Eduardo Aníbal Raya, Oscar Silvestre Calabró, Carlos Roberto Cuadrado, Ricardo Scheggia, Carlos Eduardo Zapatero, Martha Silvia Bellini y Beatriz María Arenaza.
Quedaron libres en 1973, beneficiados por la Ley de Amnistía votada por el Congreso a instancias del presidente Héctor Cámpora.

Toby
"Yo estaba casada con mi primer marido, y era una señora de mi casa que no trabajaba", recuerda Masid. Entonces simpatizaba con el Partido Socialista de los Trabajadores, el PST, que llevó de candidato a presidente en 1973 a Juan Carlos Coral.
En ese momento Mar del Plata recibía todos los veranos un aluvión turístico pero el resto del año era una aldea donde todos se conocían. En la secundaria, que cursó a fines de los ’50 y principios de los ’60, Masid fue primero al San Vicente y luego al Comercial. Tiene grabada la imagen de un profesor, Adolfo Domijian, "uno de los mejores que tuve". Daba Derecho Comercial. El alumno que más le discutía era Ernesto Piantoni. También fue al secundario con Gustavo Demarchi.
Piantoni llegaría a ser el jefe de la CNU en Mar del Plata. Demarchi terminaría como fiscal. Desde su cargo sería, como mínimo, el gran amparo de los grupos de choque.
Cuenta Masid: "El padre de Piantoni tenía mucho dinero. En una época donde todos íbamos a bailar y bailábamos, Ernesto Piantoni se sentaba solo a una mesa con una chica muy educada. Siempre marcaba una diferencia. Como si no se mezclara. Era gordito, rubicundo, blancuzco. No era una persona muy agraciada. Tenía voz finita y lo llamaban Toby, como el personaje de historieta".
Lo mismo pasó en el casamiento de Raúl Viglizzo, uno de los condenados por el asesinato de Filler. "La fiesta fue en el Círculo Militar porque la chica era hija de militares. Estábamos los reos por un lado, tirados arriba de la mesa por la novedad de los bocaditos de caviar, y Piantoni a distancia, en otro lado."
Salvo Piantoni y alguno más, la generación que cumplió los 20 alrededor de 1966 usaba jean y pelo largo. E incluso después del asesinato de Filler, los marplatenses que militaban en política seguían mezclándose. Así fue entre 1973 y 1975. "Bar hasta las cinco de la mañana", cuenta Masid. "Hablar de política. Ir a las peñas, como la de Julio Bosata, en Los Pinos de Anchorena, cerca del complejo universitario. El bar Artus. A El Bilbaíno iba a todo el mundo. Grupos de izquierda y también de derecha. Se retrucaba con cantos de la Guerra Civil Española. Unos cantaban canciones republicanas. Otros contestaban con las franquistas. Y también el sexo era una estrategia, porque así se conquistaban militantes. En las peleas, en ese momento no se pasaba de los gritos o los cantitos. A la vez, cada uno tenía también sus lugares preferidos. Los de la CNU iban todos los mediodías a la confitería del Hotel Argentino. También a una cervecería de unos holandeses, Old Dutch, en Belgrano y Mitre. Creo que era de los Hooft."
Hijo de un nazi holandés refugiado en la Argentina, Pedro Hooft fue hecho juez por la dictadura, en 1976. Los familiares de los secuestrados en la Noche de las Corbatas, de 1977, lo acusaron de actuar por omisión o por complicidad directa con la privación de la libertad y el asesinato de las víctimas, todos ellos abogados.
Según Masid, los profesionales y los abogados eran la capa superior de la CNU. "Por un lado estaban ellos, con una posición social determinada y, por otro, los vagos, las bases, los más pobretones, los que no habían terminado el secundario o tenían algún antecedente penal por robo."
Desde noviembre de 1973 su conocimiento de la CNU se hace más personal: forma pareja con Flipper.
A veces Flipper y sus amigos de la CNU se juntaban a discutir lo que leían. Cuenta Masid: "Hablaban de la aventura, de vivir peligrosamente. Declamaban. Leían a Nietzsche. También a Lartéguy. Estaban los centuriones, los pretorianos y los mercenarios. Los centuriones guerreaban por ideales. Los mercenarios, por dinero. Los pretorianos, por la guerra misma. Ellos se decían pretorianos. Criticaban a los que llamaban ‘los bolches’. Hacían comentarios antisemitas. Una vez se corrió la bolilla de que a una chica la había desvirgado un judío. Se la agarraron con el tipo. Primero porque se casaría con una novia desvirgada. Y además, porque había dejado de ser virgen por un judío. Para ellos era tremendo. Casarse con una mujer virgen era un orgullo. Muchos de los que tuvieron hijas les pusieron Celeste de nombre. Leían a Marechal y especulaban sobre las batallas celestes y las mujeres celestes".
Masid no recuerda qué leían los CNU de Friedrich Nietzsche, el filósofo alemán que había muerto en 1900. En su última declaración en la Justicia escuchó un murmullo entre los imputados. "¿Leíamos Nietzsche? ¿Y qué era? ¿Así hablaba Zaratrustra?"
Ni el pobre Nietzsche ni, menos aún, el pobre Leopoldo Marechal de Megafón o la guerra, que murió en 1970 reivindicado por los cristianos de base tras haber agregado a su peronismo la defensa de la revolución cubana, podrían responder al misterio de qué interpretaban en ellos los miembros de la CNU. En cambio, es menos misterioso el cuadro de la Argentina en 1975. Muerto Juan Perón el 1ª de julio de 1974, el Estado intensificó la represión con fuerzas propias que actuaban como clandestinas. En Mar del Plata una de esas fuerzas fue la CNU, involucrada además en otra batalla terrenal: la disputa dentro de la Iglesia Católica contra los cristianos de base, el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y los obispos que le dieran cobijo o, aun, que no les declarasen la guerra. Para la CNU, en Mar del Plata uno de los blancos era el obispo Eduardo Pironio.
Una base de los cruzados era la Universidad Provincial, donde el CNU Eduardo Cincotta, fallecido el año pasado en la cárcel como procesado, era entonces secretario general.
Pero en 1975 el asunto ya no era interrumpir una asamblea a tiros y matar al voleo. Hubo un día –una noche– en que la historia de Mar del Plata cambió y la patota dejó de confundirse con lecturas dispersas. El 20 de marzo fue asesinado Ernesto Piantoni, el Toby del relato de Masid, que seguía en pareja con Flipper y trabajaba en la Universidad Provincial. "Yo trabajaba, pero otros tenían contratos y no iban. Era ñoquis. Disponían de su tiempo para la CNU. Cuando me enteré de la muerte de Piantoni, por radio, a las 11 de la mañana, me puse muy mal. No sabía qué, pero sabía que un desastre pasaría."
El desastre ocurrió en la madrugada del 21, luego del velatorio de Piantoni. La patota buscó en sus casas y mató a Enrique Elizagaray, Guillermo Videla, Jorge Enrique Videla, Jorge Lisandro Videla y Bernardo Goldemberg. Por uno (Piantoni), cinco de ellos. Cada uno fue acribillado con decenas de balazos, al estilo ostentoso de las masacres mafiosas.
Masid dice que los CNU hablaban sobre esa noche borrachos de Chivas Regal.
La patota no ocultó su identidad. Como protección, dos meses después el fiscal Demarchi ya pedía el sobreseimiento de la causa. Lo ayudaba el oficial segundo de tribunales Eduardo Ullúa, que renovaba su historia después de la condena por Filler.
Dice Masid que ella imaginaba la participación de Flipper pero que éste, además, se lo contó. Recuerda que por la muerte de Piantoni llegaron cuadros de la CNU de Buenos Aires y La Plata. Incluso Patricio Fernández Rivero, a quien los demás llamaban ‘El Patriarca’ cuando aún no llegaba a los 30. Hoy tiene 64 años. Es el mismo que el último jueves fue detenido en Alta Gracia para ser investigado por crímenes de lesa humanidad a pedido del juez marplatense Rodolfo Pradas. También fue detenido, en La Plata, Mario Durquet.

Floristas
Al margen de la vendetta en la madrugada de marzo, en los meses siguientes la CNU redoblaría su letalidad ya como instrumento pleno del Estado.
Masid recuerda la muerte de Daniel Gasparri, un militante del FEN, Frente Estudiantil Nacional, que en ese momento era una organización de la llamada izquierda nacional dentro del peronismo. "Mataron a unos floristas que tenían el puesto a la vuelta de la Catedral. Según ellos, era una forma de vengarse de Pironio porque decían que protegía a los montoneros. También secuestraron y mataron a María Maggi, la decana de la Universidad Católica. Argumentaban los mismos motivos: venganza contra Pironio." (Pironio terminaría hecho cardenal y con destino en el Vaticano. En su libro ‘La mano izquierda de Dios’, Horacio Verbitsky escribe que desde Roma Pironio transmitió a su viejo amigo Emilio Mignone que ante el secuestro de la hija de éste no podía hacer otra cosa que orar.)
Dice Masid que, en una de sus declaraciones, uno de los defensores de los ex CNU inculpados la increpó y le preguntó por qué había continuado la pareja con González. "Yo venía de pasar momentos muy bravos en la vida personal. Carlos me ayudó mucho a salir del pozo. Era alegre, solidario. Pero empezó a caer en ese abismo de las muertes. Al final andaba como desesperado. Decía que no podía vivir con tantas muertes en su conciencia."
Flipper, que también usaba facas y podía dar puntazos en medio de una pelea, murió matando a los 25 años, en noviembre de ese mismo 1975. La CNU, según Masid, tenía dos relaciones sindicales. Una era el Sindicato Unido Petroleros del Estado. El otro, el Vitivinícola. El primero estaba controlado por Diego Ibáñez, años más tarde socio de Alfredo Yabrán y primer presidente del bloque peronista, con hegemonía de los dinosaurios, en 1983. El segundo, Foeva, estaba bajo el mando de Fernando "El Loquito" Catugno.
Flipper y otros miembros de la CNU viajaron a San Juan. Les encargaron el asesinato de Pablo Rojas, diputado nacional justicialista sanjuanino. Hicieron un trabajo de inteligencia previo y esperaron que fuese a cenar a lo de un amigo. Uno le desinfló una cubierta. A la una de la madrugada Rojas salió de cenar, fue hacia el auto y se agachó al ver la goma demasiado baja. Escuchó pasos y metió la mano en la cintura. Estaba armado. Se dio vuelta y le disparó a Flipper, que le disparó a él. Mientras Flipper caía muerto, otro miembro de la patota remató a Rojas.

Listas
El relato de Masid a Página/12 no sólo incluye santuarios sindicales, judiciales y universitarios para la CNU. Masid también menciona la dependencia de la patota y sus jefes respecto del Estado en la comisión de cada crimen. "Por lo menos una vez por semana se reunían en el GADA. Para eso se vestían mejor, con corbata. Y además de los hechos que cometían, hacían listas. Lo sé por experiencia propia. Tengo un cuñado desaparecido, Pablo Trejo Vallejos. Antes de morir, Carlos me dijo un día que estaban confeccionando listas y me recomendó que le avisara a Pablo. ‘Decile que se vaya’, me pidió. Yo avisé, pero nadie me creyó. Y en 1977 lo secuestraron y está desaparecido. Me acuerdo que una vez fue a mi casa, con Carlos en vida, un muchacho joven que trabajaba en la Clínica Colón, supongo que de camillero. Y Carlos me dijo: ‘Este está con nosotros, marcando gente’. Bueno, mi cuñado trabajaba en la Clínica Colón. Los de la CNU robaban coches para uso personal, para sus operativos y para la policía."
El GADA es el Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601 de Mar del Plata, eje de la masacre en Mar del Plata antes y después de la dictadura. Cincotta reportaba al GADA. Según documentación de la ya disuelta Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires, aportada a los juicios por la verdad y a los juicios penales posteriores por la Comisión Provincial por la Memoria, miembros del GADA usaban tarjetas de Demarchi como protección. Y Ullúa era su jefe.
Hay nombres que se repiten. Los imputados por el juzgado federal número tres de Mar del Plata son Gustavo Demarchi, Raúl Viglizzo, Juan Carlos Gómez, Eduardo Salvador Ullúa, Daniel Ullúa, Oscar Corres, Mario Durquet, Marcelo Arenaza, Beatriz Arenaza, Fernando Delgado, Nicolás Caffarello, Piero Asaro, Juan Carlos Asaro, José Luis Granel, Roberto Coronel, Roberto Justel, Ricardo Oliveros y Fernando Otero. En el plano penal los querellantes no les imputan haber sido parte de una organización fascista, que no es un delito de lesa humanidad, sino una rama del Estado terrorista que secuestró, torturó y mató.
En 1976 los directivos de la Universidad Provincial le pidieron a Masid que grabara clases. Esa tarea era parte del espionaje habitual de la dictadura. Renunció y empezó a temer por su seguridad. Antes de irse a vivir a España, de donde después regresó, dice que le allanaron dos veces la casa. "Solo me faltó una cosa: las fotos de los casamientos, donde aparecían todos. Fue lo único que se llevaron."
martin.granovsky@gmail.com
22 de noviembre de 2010
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el terror de alta guajira


’Pablo’, el terror de la Alta Guajira. El jefe de una banda criminal que delinque en La Guajira ha sido señalado en varias versiones libres como responsable de la masacre de Bahía Portete, ocurrida en abril de 2004.
Colombia. Arnulfo Sánchez González alias ‘Pablo’ fue capturado en Bogotá, después de que las autoridades le siguieran la pista a uno de los jefes de las bandas criminales que delinque en La Guajira, y por cuyo paradero el gobierno ofrecía 1,5 millones de dólares.
Según el Ministerio de Defensa, alias ‘Pablo’ era buscado por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir, además de ser señalado en varias versiones libres como responsable de la masacre de Bahía Portete, ocurrida el 18 de abril de 2004.
Ese día, 150 paramilitares bajo su mando y el de José María Barrios Ipuana alias ‘Chema Bala’ entraron a las rancherías en la Alta Guajira donde asesinaron a 12 wayúus y desaparecieron a otras 33 personas, entre niños y mujeres. Además destruyeron el centro de salud, profanaron el cementerio y se robaron las "tumas", piedras consideradas por esta etnia como sagradas y utilizadas para el truque.
Alias ‘Pablo’ fue integrante del bloque Norte a cargo de Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’, y después de la desmovilización de los paramilitares se quedó en la Alta Guajira como jefe de una banda criminal dedicada al tráfico de drogas.
Conocido también con el alias de ‘El señor del desierto’, la Policía Antinarcóticos y la DEA lo buscaban por enviar más de 12 toneladas de cocaína a Estados Unidos y Europa. Por esta razón, se cree que podría ser extraditado.
22 de noviembre de 2010
16 de noviembre de 2010
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masacres de el placer y la dorada


’Para’ contó cómo masacraron a 29 personas en El Placer y La Dorada, Putumayo. El ex paramilitar Carlos Mario Ospina Bedoya, alias ‘Tomate’, contó cómo el frente Sur Putumayo asesinó en 1999  a 29 personas en este departamento con complicidad de la fuerza pública.
Colombia. En versión libre, Carlos Mario Ospina Bedoya alias ‘Tomate’, quien fue patrullero, escolta, jefe de finanzas y comandante de los ‘urbanos’ de este frente, contó ante la Fiscal 27 de Justicia y Paz cómo fue entraron los paramilitares en esta zona, así como la complicidad de miembros de las fuerzas militares para cometer dos masacres en Putumayo.
Según ’Tomate’, los pobladores de El Placer y La Dorada fueron las primeras víctimas del frente Sur Putumayo, un grupo de paramilitares que delinquió en ese departamento entre 1997 y 2006, primero bajo las órdenes de la Casa Castaño y luego de Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’.

La Planeación
El desmovilizado aseguró que, para atacar El Placer, inspección del Valle del Guamuez, y La Dorada, cabecera municipal, de San Miguel, los jefes paramilitares de la zona realizaron dos reuniones de planeación. Según alias ‘Tomate’, la primera se realizó en La Danta, vereda de Puerto Asís, donde el jefe Rafael Antonio Londoño Jaramillo alias ‘Rafa Putumayo’ se reunió con su segundo, William Danilo Carvajal Gómez alias ‘Daniel’. Los comandantes llamaron al acuartelamiento, cancelaron los permisos y citaron a una segunda reunión en otra finca de Puerto Asís.
Del 3 al 7 de noviembre de 1999, 70 paramilitares fueron concentrados en dos fincas, donde ‘Rafa Putumayo’ les dijo que "ya era hora de salir de Puerto Asís, que nos estábamos estancando y debíamos extendernos hacia La Hormiga y El Placer, que eran santuarios de la guerrilla". ’Tomate’ dijo que el comandante no les dio el día ni la hora exacta de salida, por problemas de seguridad.
El exparamilitar agregó que durante esos días el grupo recibió lo necesario para la logística. A cada hombre le dieron dos camuflados del ejército, dos camisetas, un par de botas para combate, brazales de hule doble faz con las siglas de las Auc y aerosoles. A cada combatiente le entregaron un fusil con cinco proveedores, 500 cartuchos de reserva y dos granadas de mano.
Como parte de la preparación, dos días antes de la incursión les prepararon asado y el comandante y subcomandante ultimó detalles con alias ‘Óscar’, jefe del grupo que iría a El Placer, y con William Alberto Rollet Corena alias ‘Guillermo’, jefe del grupo que iría a La Dorada. En esta segunda reunión también participaron Fredy Alexis Rivera alias ‘Camilo’, jefe militar del frente, y un hombre conocido con el alias de ‘Loco Albeiro’, que serviría de guía en El Placer.
A las 6:00 p.m. del 6 de noviembre de 1999, alias ‘Rafa Putumayo’ reunió a los 70 hombres, comprobó que tuvieran los equipos y armamento y les dijo que sólo recibirían el pago a cambio de resultados. "Nos dijo que nos estaban preparando en Villa Sandra (finca de los paramilitares) no para vacacionar, sino para combatir al enemigo".

Los Grupos
Según alias ‘Tomate’, el 7 de noviembre de 1999 alias ‘Rafa Putumayo’ se levantó temprano en la mañana, le dio la bendición a los grupos y les dijo que ya saldrían a cometer las masacres. A las 4:00 a.m. alias ‘Druppi’ los hizo formar y se organizaron en dos grupos.
El grupo ’Cazador’ sería el encargado de ir a El Placer, a cargo de alias ‘Óscar’ como comandante y alias ‘Druppi’ como su segundo. El grupo tenía cuatro escuadras, cada una de nueve hombres, cuyo jefe fue alias ‘Cejas’ y como segundo, alias ‘Tomate’. También participaron alias ‘Mauricio’, ‘Virgen’, ‘Alacrán’, ‘Piñón’, ‘Solín’, ‘Pastuso Negro’; ‘Pichón de Diablo’, ‘Chocolate’, ‘Chaqui Chaqui’, ‘Harry’, ‘El Mayor’; ‘Marlon’, ‘Rentería’, ‘JJ’, ‘Firulay’, ‘Vaca’, Saulo de Jesús Naranjo Zapata alias ‘Lorenzo’, Luis Carlos Hernández Taborda alias ‘Maluco’, así como alias ‘Soldado’,  Jhon Jairo Rentería Zúñiga alias ‘Betún’ y el guía, que era alias ‘Loco Albeiro’, según lo recordó alias ‘Tomate’.
El grupo ’Destructor’ sería el encargado de ir a La Dorada, a cargo de alias ‘Guillermo’ como comandante y Pedro María Paniagua Vargas alias ‘Caballo’, como su segundo. Alias ‘Cuarenta’ fue el comandante de escuadras, integradas por alias ‘Carlos’, ‘Polloneta’, ‘Negro Siete’, ‘Marcos’; ‘Mica Flaca’, ‘Rafa’, ‘Confite’, ‘El Cura’, ‘Valentín’, ‘Pizca’, ‘El Viejo’, ‘Maicol’; ‘Carepiedra’, ‘Pitufo’, ‘El Paisa’, ‘Carevieja’, ‘Mondragón’, ‘Alicate’, ‘Turco’ e ‘Indio Chamón, así como alias ‘Orejas’, que sería el informante en La Dorada.
Antes de partir, alias ‘Tomate’ recordó que alias ‘Guillermo’ les advirtió que no atropellaran a la población civil, que como no conocían los pueblos, identificarían a los guerrilleros por medio de los informantes. "La orden era concentrar a la población, cerrar las salidas, quitar todos los carros que no tuvieran papeles y meter terror con los aerosoles escribiendo en las paredes: Fuera guerrilleros, fuera colaboradores y sapos de la guerrilla. Auc presentes", recordó el ex paramilitar.
 
El Día de las Masacres
Después de las instrucciones, los dos grupos se embarcaron en dos camiones. Alias ‘Tomate’ dijo que el Cazador se transportó en un camión azul de carpa negra y que por orden del comandante alias ‘Rafa Putumayo’, un tercer grupo se movilizó en dos camionetas blancas del transporte público para dejar ‘urbanos’ en La Hormiga, cabecera municipal del Valle del Guamuez.
A las 4:30 a.m. los dos grupos comenzaron una ruta que realizó paradas en Santa Ana y El Tigre, para evitar llegar antes del mediodía. Según ‘Tomate’, el camión en el que él iba con destino a El Placer se detuvo en el centro del pueblo, cuando fueron recibidos a disparos por un grupo de guerrilleros que luego huyó en un carro Samurai rojo, conocido como el vehículo del comandante alias ‘Oliver’, jefe de finanzas del frente 48 de las Farc.
Mientras cuatro paramilitares escoltaban el camión y disparaban hacia los cerros, alias ‘Tomate’ dijo que los muchachos de su grupo comenzaron a disparar sin control. "Nos quedamos en El Placer como 10 minutos y vi que había un pastor evangélico que con las manos abiertas nos reprendía en el nombre del señor", dijo. A las 9:30  de la mañana y en medio del caos, el grupo Cazador se dividió: 30 paramilitares se quedaron en el pueblo y otros nueve obligaron a un conductor del transporte público para que los llevara a Las Brisas, una vereda cercana.
Con la guía de alias ‘Pichón’, la misión de alias ‘Cejas’ y su escuadra fue buscar y asesinar a Jairo Congo, señalado de ser auxiliador de la guerrilla. "A Las Brisas entramos disparando, unos se tiraron al suelo y otros corrieron. Luego entramos a los negocios a ver quiénes se escondían. ‘Pichón’ y ‘Cejas’ se van a capturar  a Congo, pero no lo encuentran en la casa. ‘Cejas’ empezó a marcar unas casas con letreros: "Llegamos y nos quedamos Auc", dijo.
Según ‘Tomate’ en Las Brisas robaron comida de las tiendas pero que no asesinaron a nadie. Algo distinto sucedió en El Placer, donde según el ex paramilitar sus compañeros dispararon a diestra y siniestra, y la incursión no resultó como se había planeado. "Salió mal. Donde ‘Óscar’ quede vivo, lo matan por el operativo. Porque ‘Guillermo’ nos contó que en La Dorada no pasó eso y que hasta la gente creía que eran del Ejército. En El Placer yo vi como 12 muertos y 50 personas tendidas en el piso, porque ‘Óscar’ dio la orden de que a todo lo que corriera le tenían que dar. Yo vi que ‘Betún’ estaba disparando para el lado de la iglesia", contó.
‘Tomate’ recordó que después de atacar El Placer, los 30 paramilitares del grupo Cazador subieron en motos a Las Brisas para encontrarse con nueve compañeros y luego incursionaron en San Isidro. "Nos subimos de nuevo en el camión y llegamos echando plomo al aire. Alias ‘Druppi’ dio la orden a la gente del pueblo que se reuniera en la escuela, que no les iba a pasar nada. ‘Druppi’ les dijo que la guerra no era con ellos sino con la guerrilla".
Mientras el grupo Cazador hacía la ruta El Placer-LasBrisas-San Isidro, el grupo Destructor llegó a La Dorada donde, según ‘Tomate’, alias ‘Guillermo’ le contó que primero cerró las vías, ordenó a la gente que se reuniera en el parque. "A todo el que iba sacando, preguntaba quién es, de quién era hijo o dónde trabaja. Al que no conocieran les ordenaba quedarse callados", dijo. De esta forma, entre 12 y 13 personas fueron sacadas del grupo y luego asesinadas.
Según alias ‘Tomate’, después de la masacre, algunos integrantes del grupo Cazador bajaron a El Placer vestidos de civil para comprar útiles de aseo. Por temor, algunos pobladores les regalaron varias gallinas que ‘Tomate’ preparó para su tropa. Días después su grupo se movilizó a San Isidro,  la vía a Costa Rica y luego salieron por una trocha de regreso a El Placer, sobre la vía a Los Ángeles. En ese punto, a dos o tres días de ocurridas las masacres, los dos grupos se encontraron y alias ‘Druppi’ le rindió un informe a alias ‘Guillermo’, quien a su vez informó sobre "los resultados" a sus comandantes alias ‘Rafa Putumayo’ y ‘Daniel’. Alias ‘Óscar’ y su patrullero alias ‘Mauricio’ estaban muertos.

Ayuda Militar
Aunque aclaró que no puede afirmar que hubo complicidad de la fuerza pública en las masacres, alias ‘Tomate’ dijo que escuchó de alias ‘Druppi’ que los ‘primos’ (los militares) ya sabían que los paramilitares habían salido de El Placer. "Eso nos dijo ‘Druppi’, que ellos ya sabían que estábamos hacia el lado de Los Ángeles en unas casas de tabla. ‘Druppi’ nos dice que el Ejército estaba hacia la salida de El Placer, pero por la vía hacia La Hormiga. El Ejército llega en la noche al pueblo y ‘Druppi’ nos dice que ojo, que no podemos bajar al pueblo uniformados", dijo.
Según ‘Tomate’, alias ‘Rafa Putumayo’ pudo haber coordinado con las fuerzas militares para evitar inconvenientes. "En el trayecto de Puerto Asís a El Placer no nos requisaron. Hasta pasamos por un lado de la base militar de Santa Ana. Tampoco nos requisaron en un retén obligado que había en Orito, en el cruce del Yarumo", comentó el ex paramilitar.
En la versión, ‘Tomate’ contó que la población les dijo que ellos sabían que el Ejército estaba como a 500 metros del pueblo, pero que los soldados no hicieron nada por auxiliarlos. El ex paramilitar cree que después de la incursión, aunque la guerrilla siguió hostigando las bases militares de San Miguel y Colón, dejaron de hacerlo en la base de La Hormiga.
Lo que sí sostiene el ex paramilitar es que como portero de la hacienda Villa Sandra, donde se concentraban y reunían los paramilitares, fue testigo de la cercanía de policías con Fredy Alexis Rivera alias ‘Camilo’, jefe militar del frente Sur del Putumayo. "Para nadie es un secreto que en Puerto Asís se hacían campeonatos de fútbol entre policías, civiles y paracos. La Policía jugaba fútbol con ‘Camilo’ en la hacienda Villa Sandra. También iba a tomar algo por ahí. Yo supongo que ellos sabían que éramos paramilitares, porque yo estaba armado con una AK-47", contó.
Según ‘Tomate’, la cercanía fue tal que la Policía y los paramilitares acordaron tener camionetas similares. "Nuestra camioneta era blanca, igual de parecida a la de la Policía. Por eso, ‘Camilo’ ordenó pintar la camioneta de blanco, para confundir a la gente, porque la de nosotros primero era azul", dijo el ex paramilitar.
La Fiscalía 27 calcula que en estas dos masacres fueron asesinadas 29 personas. Por eso, para este despacho será clave que las autoridades capturen a William Danilo Carvajal Gómez alias ‘Daniel’, quien además de conocer los crímenes cometidos por los paramilitares en el Putumayo, fue el comandante del frente después de la muerte de ‘Rafa Putumayo’.
La Fiscalía ahora documenta otras dos masacres en esta región: la segunda incursión en La Dorada, ocurrida el 21 de septiembre de 2000, y la toma de El Tigre.
21 de noviembre de 2010
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lo que me dijo maría del pilar


Coronell, columnista de la revista Semana, fue una de las personas perseguidas y espiadas por el DAS de Uribe. Revela aquí por qué la ex directora del DAS pidió asilo en Panamá.
[Daniel Coronell] Hace unas semanas recibí por BlackBerry un mensaje inesperado. Era la ex directora del DAS María del Pilar Hurtado: "Daniel. Quiero tomarme un cafecito con ud. ¿Me invita?" Pasaron varios minutos antes de que me animara a contestar. Para la fecha de esa comunicación ya Martha Leal, ex directora de Operaciones, y Fernando Tabares, ex director de Inteligencia del DAS, habían confesado que mi familia y yo fuimos blanco de seguimientos ilegales por orden del gobierno. Por eso la solicitud resultaba tan extraña. Sin embargo, hice de tripas corazón y tecleé: "El sábado a las 12 en ’Noticias Uno’".
Ella me explicó que no quería dar una entrevista por consejo de su abogado y agregó: "Pero sí quisiera hablar de esto con sumercé". Algo debió notar en el tono de mis respuestas porque agregó: "Está molesto conmigo, ¿cierto?". Cuando se lo confirmé, replicó: "Lo entiendo. Por eso quiero hablar con usded. Sobre todo por lo que usted me ha brindado creyendo en mí. Gracias por oírme a pesar de lo que está pensando".
El sábado siguiente María del Pilar llegó a mi oficina. La oí sin interrumpirla por cerca de dos horas. Aseguró muchas cosas, unas cuantas eran ciertas, otras no; y todas mostraban la desesperación de una persona que se sentía abandonada.
Recuerdo perfectamente que hizo dos afirmaciones que me llamaron la atención. La primera surgió cuando le pregunté por la creación de una compañía con su apoderado, Jaime Cabrera. El 29 de diciembre pasado, ellos registraron una empresa llamada Cabrera & Hurtado Asociados SAS. Ella respondió que ante su situación económica le había pedido ayuda al entonces presidente Álvaro Uribe y este le dio instrucciones a su secretario jurídico para "llenarla de contratos", según sus palabras.
Me aseguró que Edmundo del Castillo se había saltado la orden presidencial y que, por tal razón, las únicas entidades que le habían dado los prometidos contratos eran la Superintendencia de Servicios Públicos y la Unidad de Parques Nacionales de Colombia. Y eso -según ella- porque las directoras eran amigas suyas.
También afirmó que había tenido una tensa conversación telefónica con Álvaro Uribe cuando él señaló que al "pobre Bernardo" lo querían enredar con el tema de las "chuzadas". María del Pilar asegura que le reclamó a su ex jefe porque él pensaba en todos menos en ella, a lo cual Uribe respondió que ya era hora de que pensara en pedir asilo político.
Interrumpí la narración de María del Pilar y le pregunté si era Uribe directamente la persona que había sugerido la figura del asilo, y ella me lo confirmó y añadió que si escogía esa opción, esperaba que el ex mandatario la ayudara con sus contactos a obtener ese asilo, así como Bernardo Moreno había contado con el apoyo del Partido Popular, de José María Aznar, y de varias organizaciones de la derecha ibérica para explorar esa posibilidad en España.
Cuando terminó, le pregunté por qué no consideraba la posibilidad de contarle a la justicia todo lo que sabía del DAS, y ella aseguró que ya lo había contado todo. Le insistí en que podía decir de dónde habían venido las órdenes, y guardó silencio.
Unos días después supe que el ex ministro Óscar Iván Zuluaga le había hecho una larga visita a María del Pilar en la oficina de la calle 77, que figura como dirección oficial de Cabrera y Hurtado Asociados.
El pasado fin de semana, una fuente me confirmó que ella estaba en Panamá. Recordé inmediatamente el tema del asilo y le escribí preguntándole por la razón de su viaje. Me contestó: "Atendiendo un cliente e intentando pescar otros dos. Lo noto muy dateado. Daniel, ¿me tiene chuzada?"
También recordé la estrecha amistad de Uribe con el presidente panameño, Ricardo Martinelli, así como los negocios y las frecuentes visitas a ese país de los hijos del ex presidente.
21 de noviembre de 2010
20 de noviembre de 2010
©semana
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monstruos con ansias de sangre


columna de lísperguer
Nuevo ataque de perro contra niño. Se trata de un rottweiler y es el perro de la familia.

Este es el tercer ataque (de los que aparecen en la prensa) de perros con dueño contra vecinos o incluso sus propios tutores o dueños. En el ataque que terminó con la vida de dos mujeres en Peñaflor ninguno de los perros pertenecía a las razas llamadas peligrosas. En los otros dos casos, sí era el caso: un rottweiler y un pitbull. Antes de la muerte de las dos mujeres, estábamos ocupados con la noticia de las masacres de perros vagos ejecutada por funcionarios municipales en Puente Alto. En los últimos días ha habido muchas matanzas más, algunas cometidas por autoridades. Lo ridículo, y trágico, es que los perros vagos no tienen nada que ver con ninguno de estos ataques. Sin embargo, algunos políticos llaman a matar a los perros vagos, como si fuesen los culpables de los ataques.
Del verdadero problema no quiere hablar nadie: los dueños de perros los adoptan para utilizarlos en funciones de defensa personal o custodia de locales o casas y, por eso, los prefieren bravos. Algunos dueños (de parcelas, fábricas y locales comerciales) los mantienen a posta en un estado de irritación, o con hambre, en la creencia de que se volverán más feroces. Cuando atacan, suelen matar o causar heridas graves.
El adiestramiento profesional de perros con funciones de defensa o protección debería ser obligatorio, de modo tal que los canes adiestrados no ataquen a los transgresores o intrusos y les causen la muerte, sino que se limiten a retenerlos mientras esperan la presencia de su tutor.
Sin embargo, en la histeria que se desató después de las mujeres de Peñaflor, nadie quiere oír razones. Aun sabiendo que el exterminio momentáneo no significa una solución a la concentración de perros abandonados y extraviados en algunas ciudades, algunas personas y algunas autoridades persisten en la idea de matar en un proyecto estúpido que no tiene ni razón ni utilidad alguna. Sólo buscan satisfacer su necesidad de venganza (?) y castigo. Buscan satisfacer las ansias de sangre que los monstruos humanos atribuyen a los instintos animales.
Si los perros guardianes o con funciones de protección, y los perros con antecedentes como peligrosos, o los perros reputados de razas peligrosas, fuesen adiestrados profesionalmente, evitaríamos muchas muertes, de humanos y animales.
lísperguer