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entierro en las sombras


Absoluta falta de interés en deceso de ex dictador. Al diario La Nación, ayer, no llegó ni un solo aviso para Necrológicas.
Argentina. El día después de la muerte de Emilio Massera, los familiares del dictador eligieron la discreción. El matutino La Nación no publicó avisos fúnebres, ni ajenos ni propios, aunque hoy se difundirían algunos saludos del núcleo íntimo del dictador. Sus dos hijos, los únicos allegados que acudieron al Hospital Naval luego de conocerse su fallecimiento, no hicieron declaraciones y aún no se difundió públicamente el lugar o la fecha de las exequias.
Entre los más sorprendidos por la escasa repercusión de la muerte del ex almirante estaban los empleados que reciben los avisos para el diario La Nación, una clásica tribuna de despedidas a represores. El año pasado, el periódico fundado por Bartolomé Mitre fue el lugar que el propio Massera y sus familiares escogieron para saludar a su amigo Federico Barttfeld, un diplomático vinculado con la logia P-2. Quizá por ello el asombro fue grande en Barrio Norte. "Ayer (por el lunes) nos llamaron del diario para informarnos de la muerte de Massera y para decirnos que vivía por esta zona, que nos preparáramos para que llegaran muchos avisos. Pero nada, ni uno solo", reveló a Página/12 uno de los responsables de la receptoría oficial de Arenales 2702. En la sucursal de la calle Juncal, en Retiro, tampoco ocultaron su desconcierto. El empleado del local, además, ratificó: "Nadie del diario nos llamó para decir que no publicáramos algún aviso en particular".
"Nosotros también estábamos extrañados", confesó una fuente del diario de Mitre, quien no obstante reveló que por la mañana "llegaron tres (avisos) de la familia" de Massera para ser publicados hoy. También destacó lo "raro" de que "ningún cavernícola" ajeno al círculo íntimo del ex dictador haya decidido despedirlo por esa vía.
El mismo martes, la Justicia había liberado el cuerpo del dictador para que su familia disponga del mismo, pero sus allegados mantuvieron el hermetismo y no revelaron dónde sería inhumado. Ayer a la tarde circularon rumores sobre un posible entierro en el Parque Memorial de Pilar, pero la empresa negó estar llevando adelante el servicio fúnebre.
11 de noviembre de 2010
10 de noviembre de 2010
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ley de perros, pero sin indicación


columna de lísperguer
Ciudadanos confundidos exigen medidas contra perros callejeros.

Lo que Lola, y otros lectores, no parecen entender es que los perros que atacaron a esas dos mujeres de Peñaflor no son perros vagos y, realmente, el tema perros vagos no tiene nada que ver en este asunto. Los perros vagos en general no son agresivos y la inmensa mayoría de ataques y mordeduras corren por cuenta de perros con dueño. Este caso tiene que ver con el tema perros peligrosos, que son perros de todas las razas que presentan conductas hostiles aberrantes y que, en muchos casos, pueden ser rehabilitados. Los perros considerados peligrosos no deben estar sueltos en la calle, menos aun sin bozal ni tutor. Este caso tiene además el agravante de las denuncias previas por los ataques, seguidos de muerte, de cerca de diez perros del vecindario, negándose el dueño a poner remedio al problema. El proyecto de ley que se discute debiese ser aprobado, pero sin la macabra indicación de Bachelet.
lísperguer


dictador megalómano


Las últimas maniobras de Emilio Massera dentro de la Marina. Para recuperar su influencia, mientras la salud se lo permitió, Massera enviaba cartas de felicitación a cada oficial que era ascendido. El acuerdo con la conducción de la Armada y la incomodidad de los marinos.
[Nora Veiras] Argentina. "Hasta que estuvo lúcido mandó cartas a cada oficial que ascendía. Desde capitanes de navío hasta almirantes, todos recibían unas líneas de felicitación firmadas por Emilio Eduardo Massera." El marino cuenta la anécdota y recuerda la incomodidad de sus camaradas que no sabían cómo contestarle. El grado de almirante lo había perdido al mismo tiempo que se ganaba la condena a reclusión perpetua dictada por la Cámara Federal en 1985. El indulto de Carlos Menem le había permitido recobrar la libertad pero, como ese atributo presidencial borra la pena pero no el delito, Massera seguía fuera del arma. "¿Cómo no decirle almirante?", repetían los hombres sobre quienes el mandamás de la ESMA pretendía seguir influyendo. Su populismo seguía en pie y sabía que muchos de ellos habían respetado su mando en épocas de esplendor. Su estrategia de comprometer a todos estaba intacta.
El actual jefe de la Armada, Jorge Godoy, solía repetir que "la Marina es una institución cruzada por la historia: yo cursé con (Ricardo Miguel) Cavallo, (Adolfo) Scilingo y César Urien". Urien fue detenido años después por su militancia montonera, mientras Cavallo y Scilingo se distinguieron como integrantes de los Grupos de Tareas de la ESMA. Godoy, que llegó inesperadamente a la jefatura de la fuerza de la mano de Néstor Kirchner, decidió hacer buena letra. Sin que se lo ordenaran descolgó el retrato de Massera de la antesala de su despacho del piso 13º del Edificio Libertad y, a medida que flaqueaba la salud del genocida, conversó con su familia para evitar sobresaltos. Estaba obsesionado con la posibilidad de que le reclamaran honores militares por haber sido jefe del arma. No quería ni imaginar una conversación con la ministra de Defensa, Nilda Garré, con ese tema de agenda. A cambio de discreción, Massera tuvo garantías para recibir una atención VIP en el Hospital Naval.
Hace casi tres años, en la Navidad de 2007, una recaída había puesto a todos en alerta. La apertura de los juicios por delitos de lesa humanidad había colocado al Almirante Cero en el centro de varios procesos judiciales que se sumaban a las causas abiertas por robo de bebés. Todo debe ser discreto era el mandato machacado en su entorno. En esa sintonía, algunos marinos interpretan la notoria ausencia de los tradicionales avisos fúnebres en el diario La Nación.
Si había algo que no había sido Massera era discreto. Su megalomanía lo llevó a pretender emular a otro militar, Juan Domingo Perón, y soñar con una carrera presidencial sustentada en el peronismo. Apenas asumió como jefe de la Armada, ordenó cambiar la Marcha de la Libertad con que se identificaba esa fuerza por la ‘Valiente muchachada’, una canción que había popularizado Tito Lusiardo en ‘La muchachada de a bordo’. Era una forma de insuflar espíritu de cuerpo, de incluir a los suboficiales en el arma más elitista. Aún hoy, la ‘Valiente muchachada’ es la melodía que resuena en las ceremonias internas de la Marina.
El proyecto personal de Massera trascendía las limitaciones de su fuerza de origen y él estaba dispuesto a todo o nada. Secuestrar, torturar, matar, hacer desaparecer, apropiarse de los bienes de los detenidos-desaparecidos eran apenas medios para proyectarse en la política. El sueño le quedó trunco, en el camino dejó miles de víctimas, durante años siguió coqueteando con la impunidad y apenas un par de meses antes de morir, en agosto pasado, un fallo de la Corte Suprema dejó en pie su condena al declarar la inconstitucionalidad del indulto.
10 de noviembre de 2010
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patrulla perdida en bahía blanca


El diario La Nueva Provincia despidió con elogios al dictador Emilio Eduardo Massera. El diario aseguró que el máximo responsable de los crímenes de la ESMA "demostró un espíritu abierto a la reconciliación y ajeno a todo sectarismo, que lo honra". Vicente Massot, director del medio, fue visitante de la ESMA y viceministro de Carlos Menem.
Argentina. Emilio Eduardo Massera "demostró un espíritu abierto a la reconciliación y ajeno a todo sectarismo, que lo honra". Su muerte despertó "la ira de quienes no saben perdonar y el odio de los que no pueden olvidar". El elogio a la honorabilidad de uno de los mayores iconos del terrorismo de Estado y la crítica solapada a millones de personas que en todo el mundo lo despreciarán hasta el final de los días por golpista y asesino cerraron la necrológica que le dedicó ayer el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca. El artículo, que circuló por redes sociales y cosechó muestras de rechazo generalizadas, refleja la línea editorial histórica del diario de la familia Massot, portavoz de la Armada y de los sectores integristas de la Iglesia Católica, que aplaudió todos los golpes de Estado de la segunda mitad del siglo pasado y que aún se permite dudar si estuvo "bien o mal aplicar los métodos antiterroristas" que convirtieron a la Argentina en símbolo universal de la desaparición forzada de personas. Como conocen los lectores de Página/12, se trata también del diario donde trabajaban los obreros gráficos Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, delegados gremiales secuestrados, torturados y fusilados en 1976 luego de enfrentar durante años a la patronal de La Nueva Provincia, que dio la noticia en veinte líneas y nunca rindió cuentas ante el Poder Judicial.

El Almirante
"Falleció el almirante Massera", provocó La Nueva Provincia desde el título, simulando ignorar que había perdido su condición de marino luego de la condena a prisión perpetua en el juicio a los ex comandantes de 1985. En la nota sin firma se reconoce la pluma del director Vicente Massot, visitante de la ESMA en plena dictadura y ex viceministro de Defensa de Carlos Menem, cargo al que debió renunciar luego de reivindicar la tortura.
La semblanza recorre las internas navales, destaca las "dotes de negociador y conductor político" de Massera y la división que sus ambiciones personales provocaron en la Armada. Junto con Isaac Rojas fueron los dos únicos almirantes que durante el siglo XX "despertaron pasiones encendidas a favor o en contra, poco importa" para el editorialista. Massera "tuvo especial protagonismo a partir del pronunciamiento militar (sic) del 24 de marzo de 1976", aunque "no fue la mezcla de Maquiavelo y asesino serial que han pintado sus enemigos, tan feroces a la hora de enjuiciarlo con la pluma como lo habían enfrentado antes en esa tremenda guerra civil (sic) en la cual ellos llevaron la peor parte", que Massot nunca se dignó a contar en sus páginas.
Recuerda La Nueva Provincia que Massera "tuvo la descomunal y trágica potestad a la vez de ser –junto a los otros miembros de la Junta de Comandantes– dueño de la vida y de la muerte de las personas, algo que ni siquiera Rosas en el siglo XIX y tampoco Perón en el siguiente tuvieron en esa escala". "A veces ese poder se usó mal", admite Massot. No especifica si refiere a cuando robaban criaturas, cuando arrojaban monjas y Madres de Plaza de Mayo desde aviones en vuelo o sólo cuando torturaban y mataban. Luego justifica una vez más el genocidio criminalizando a las víctimas: "Todas las formas de guerra irregular terminan de la misma manera: al terror se le opone el contraterror".
Igual que en 1993, cuando como funcionario del presidente Carlos Menem defendió los ascensos de los capitanes Antonio Pernías y Juan Carlos Rolón (entonces impunes, hoy a punto de recibir su primera condena), Massot se permitió dudar sobre la legitimidad del Estado para secuestrar, torturar, matar y desaparecer personas. "Si hicieron bien o mal en aplicar los métodos antiterroristas por todos conocidos es algo que seguirá siendo materia de discusión por espacio de décadas", aseguró ayer La Nueva Provincia, que nunca publicó con qué interlocutores debate el tema. Luego, una vez más, el aplauso: "El flagelo subversivo fue cortado de raíz, ahorrándole males inimaginables al país". La crítica a la dictadura se limita a "las rencillas absurdas entre los miembros de la primera junta y la incapacidad para acometer los cambios de fondo que la Nación pedía a gritos".

Claro y Preciso
El interlocutor naval de confianza de la directora de La Nueva Provincia durante la dictadura, Diana Julio de Massot, no era Massera, sino el contraalmirante Luis María Mendía, el mismo que informó a 900 oficiales en el cine de la base de Puerto Belgrano sobre la "muerte cristiana" desde las alturas que iban a aplicar las tres Fuerzas Armadas. Diez meses antes del golpe de Estado, sin embargo, el diario ya celebraba el trabajo sucio de la Armada y elogiaba en sus páginas las arengas de Massera, designado al frente de su fuerza por Juan Domingo Perón.
"La Armada vive en guerra y participa con la energía y decisión clásicas de su patrimonio histórico", afirmó Massera en la base Puerto Belgrano, el Día de la Armada, al lado de la presidenta Isabel Perón y su gabinete. Con las tribunas del estadio repletas, el marino habló aquella tarde sobre su vocación democrática, su convicción sobre "la libertad individual como bien más preciado inherente a la naturaleza humana", pero diferenció a "los subversivos" y aseguró que la Marina estaba "segura en fuerza y en derechos para enfrentarlos y destruirlos" (LNP 17.5.75).
Fue "una de las más claras y precisas manifestaciones castrenses sobre el sentido del proceso que el país protagoniza y el rol que las Fuerzas Armadas deben cumplir", lo elogió el mismo día La Nueva Provincia, y reafirmó: "No se trata de comprometerse con la letra fría de la Carta Magna, sino de solidarizarse con lo que ella consagra para el bienestar de la familiar argentina". En noviembre, mientras se orquestaba el asalto al poder, Massera contaba al periodismo local que "ya hace tiempo que la Armada está actuando contra la subversión", aunque "en una forma más silenciosa" que el Ejército (LNP 20.11.75).
El 24 de marzo, en un editorial titulado "Refundar la Patria", la dirección del diario sostuvo que "la Argentina es una nación occidental y cristiana", enumeró como enemigos "al aparato subversivo, el ‘sacerdocio’ tercermundista, la corrupción sindical, los partidos políticos", entre otros, y encomendó "destruirlos allí donde se encuentren, sabiendo que sobre la sangre redentora debe alzarse la segunda república".
Seis meses después, mientras el secretario de redacción Mario Gabrielli publicaba fotos junto a Massera y paseaba en la fragata Libertad por Europa, La Nueva Provincia le dedicó al hombre fuerte de la ESMA un editorial repleto de elogios. Su discurso "contiene los fundamentos de un anhelo que es común a la ciudadanía", aseguró. Destacó uno en particular: "aniquilar a la subversión, tanto si empuña un arma como si distribuye un panfleto o miente y desvirtúa para confundir" ("El almirante Massera y la realidad", LNP, editorial, 19.9.76).
10 de noviembre de 2010
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más cerca de la verdad


El ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos puso en funciones a la ex jueza Ana María Careaga al frente del Grupo Especial de Asistencia Judicial, creado el año pasado, cuya misión será colaborar con la obtención de muestras de ADN para identificar a los niños apropiados durante la última dictadura militar.
Argentina. A la ceremonia, realizada en la cartera de Justicia, asistieron el juez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni; el secretario de Seguridad, Héctor Masquelet; el jurista León Arslanián; el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde; el subsecretario del área, Luis Alén, y al abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, Alan Iud, entre otros.
La flamante coordinadora del GEAJ fue jueza penal de Villa Mercedes, San Luis, hasta que fue cesanteada en 1998 por el ex gobernador Adolfo Rodríguez Saá, en un acto que la oposición provincial consideró como una intromisión en la independencia del Poder Judicial puntano. El organismo coordinará las fuerzas de seguridad que operan bajo la órbita del Ministro de Justicia.
Entre las últimas diligencias del GEAJ cabe mencionar su colaboración en la identificación del nieto 102, quien se negaba a proporcionar una muestra voluntaria de ADN. Después de que el caso llegara a la Corte Suprema, que se pronunció en contra de la extracción obligatoria de sangre, el juez Rodolfo Canicoba Corral adoptó una medida de último recurso y obtuvo ropa del joven en una requisa sorpresiva.
10 de noviembre de 2010
9 de noviembre de 2010
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bush reconoce torturas


El ex presidente de EE.UU. dice que aprobó el uso del "ahogamiento simulado", considerado como tortura, para interrogar a detenidos.
Estados Unidos. El ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirma en su autobiografía publicada este martes que utilizó el tormento de toca (waterboarding en inglés), una técnica clasificada como tortura en muchos países, para obtener información de presuntos terroristas que sirvió para salvar la vida de británicos.
Bush revela que el utilizar el tormento de toca -que consiste en simular que se ahoga a la persona- sirvió para obtener información sobre planes de atacar el aeropuerto de Heathrow y el distrito financiero de Canary Wharf en la capital británica.
"Tres personas fueron torturadas con la técnica de tormento de toca y creo que esa decisión sirvió para salvar vidas", señaló en una entrevista al periódico The Times.
Extractos de las memorias de Bush, tituladas "Decision Points" ("Puntos de decisión"), se empezaron a ofrecer esta semana en cada edición del diario británico.

Bien Hecho
Bush autorizó el uso del tormento de toca para extraer información de, entre otros, Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el autor intelectual de los ataques de al-Qaeda del 11 de septiembre de 2001, en Nueva York.
"Con toda la razón (lo que hicimos), bien hecho", afirmó Bush en referencia a este hecho.
"Capturamos al tipo, el jefe de operaciones de al-Qaeda, que mata a 3.000 personas. Y sentimos que tenía información para otro ataque", continúa.
En su libro Bush afirma que "las interrogaciones sirvieron para destapar el plan de atacar los edificios diplomáticos de Estados Unidos en el extranjero, el aeropuerto de Heathrow y Canary Wharf en Londres, y muchos otros objetivos en EE.UU.".
El gobierno británico y muchos otros han rechazado desde hace tiempo el uso de técnicas como el tormento de toca para extraer información, ya que las consideran una forma de tortura.
Incluso el actual mandatario estadounidense, Barack Obama, calificó la técnica como "tortura" y el año pasado hizo público una serie de comunicados internos del gobierno de Bush que revelaban el uso de otras técnicas con los detenidos, como golpearlos contra paredes y mantenerlos desnudos y con frío por largos períodos de tiempo.

Bush y Blair
En la entrevista con el diario el exmandatario de 64 años habla de su cercana relación con Tony Blair, pero desdeña la opinión británica sobre la guerra en Irak.
"No me importa lo que la gente opine de mí en Inglaterra, ya no tiene importancia. Y, francamente, tampoco la tuvo entonces", añade.
Bush añade que cuando Blair se enfrentó a un posible voto de no confianza en su Parlamento, en la víspera de la guerra de Irak, le ofreció la posibilidad de salirse del plan y no enviar tropas británicas al país.
"Más que perder su gobierno, prefería tener a Tony, su sabiduría y pensamiento estratégico como primer ministro como un fuerte e importante aliado".
Pero Blair le respondió "Estoy dentro. Si me cuesta el gobierno, está bien".
Sin embargo, admite que le "estremeció" saber que ninguna arma de destrucción masiva fue hallada en Irak.
Aunque Bush defendió su decisión de invadir Irak, argumentando que los iraquíes se encuentran mejor sin Saddam Hussein, a quien calificó como un "dictador homicida".
Añadió que incluso Estados Unidos está mejor sin Hussein y sin sus intentos por desarrollar armas químicas y biológicas.
"Nadie se impresionó y se molestó tanto como yo cuando no encontramos las armas", escribió.
"Sentí rabia cada vez que pensaba en eso. Todavía la siento".

Decisión No Equivocada
Sin embargo, en una entrevista con la cadena NBC, al preguntarle si pediría disculpas a los estadounidenses por esa falla, afirmó "pedir disculpas sería admitir que la decisión fue equivocada y no creo que fuera así".
Y al ser interrogado sobre su ausencia de la vida pública desde su retirada hasta los actos de promoción de su libro, le dijo a NBC que "no quería estar en la arena pública más. No quería volver a lo que yo llamo ’la marisma’ ", concluyó.
Algunos expertos aseguran que el libro podría ayudar a Bush, quien abandonó la Casa Blanca con uno de los niveles de aprobación más bajos de la historia de ese país, a reconciliarse con algunas personas que ven su paso por la presidencia como uno de los capítulos más oscuros de la historia contemporánea de Estados Unidos.
Para millones de estadounidenses de tendencia conservadora, indica el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Carlos Chirinos, Bush fue un presidente "ejemplar" que supo defender a su país de la amenaza del extremismo, como demostraría la ausencia de atentados desde septiembre de 2001.
Más allá de simpatías políticas o afinidades ideológicas, pese a esa mala imagen que puedan tener algunos del ex presidente republicano, Bush es un líder carismático y como tal es capaz de engancharse con el público, señaló Chirinos.
10 de noviembre de 2010
9 de noviembre de 2010
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declararon azucena solana y pepe berra


"Era aterrador".
[José Maggi] Argentina. Azucena Solana tenía solo 15 años cuando fue secuestrada junto a su novio, Ángel ‘Chichín’ Ruani. Fue liberada al cumplir 18, después de haber pasado por el infierno del Servicio de Informaciones, donde el cancerbero no era otro que Rubén el Ciego Lofiego, que ayer pidió permiso para retirarse de la sala de audiencias y no ver el rostro de sus víctimas. Un rato más tarde José ‘Pepe’ Berra (en la foto) prestó su testimonio y le reclamó al Tribunal Oral Federal Nº 1 por su permisividad: "Hoy estoy de frente a este tribunal, pero de espaldas a mis torturadores a quienes no puedo ver, como era entonces". Es que no solo Lofiego, sino Scortecchini y Díaz Bessone tampoco estaban en la sala.
Azucena relató que fue secuestrada violentamente el 21 de agosto de 1976 en una vivienda cercana a Dr. Riva y Oroño. "Es difícil revivir esa situación porque fue una irrupción muy violenta y un corte a partir de ese momento de lo cotidiano. Yo tenía 15 años y era militante de la UES. En ese lugar pierdo un poco la noción también del tiempo. En Robos y Hurtos yo había escuchado las torturas a la que sometían a Angel Ruani, escuchaba el ruido del agua y su respiración desesperante porque lo asfixiaban".
En el Servicio de Informaciones la desnudan, la atan a una camilla metálica y la someten a una sesión de tortura con picana eléctrica. "El clima en este lugar era aterrador, incluso parodiaban en algunos momentos como cánticos o burlas. En un momento que se escuchó una sirena y gritaban ’ahí viene la cana y se subían a los escritorios y parodiaban una situación como de persecución, era un lugar siniestro realmente".
Y recordó: "Desde la alcaidía nos trasladan creo que a la totalidad de los pabellones en un avión del ejército esposadas a la cárcel de Devoto. engrilladas al piso de la aeronave sentadas en el suelo. Un día me traen junto a Patricia Antelo y Ana María Ferrari a Rosario para un consejo de guerra. No llevan al alcaidía nuevamente donde había veinte personas, ademas de cuatro bebés en ese sótano. Soy trasladada al Comando que estaba Córdoba y Moreno como testigo del consejo de guerra de Ruani. En ese momento también llevan a su abuelo como testigo que era una persona de 75 años y a mis padres, que me ven en ese momento esposada contra una pared y con un solado apuntándome". De Devoto salió el 28 de noviembre del 78 con libertad vigilada.
Luego fue el turno de Berra, quien declaró que estuvo detenido desde el 14 de setiembre del 76 hasta el 25 de agosto del 81. Era militante de la UES en Rosario. Lo detuvieron en la casa de su hermana. Entre el grupo identificó a uno: Saichuk. Lo subieron a una Renault 12 break blanco en la parte trasera. Cuando ingresó al Servicio de Informaciones lo desnudan y atan a una camilla como de parto y me empiezan a aplicar tormentos como descargas eléctricas, golpes, quemaduras de cigarrillos.
"El grupo de personas que me torturaba era de 4 o 5 se manejaban con apodos: Ciego, Curiaki, Piojo, Pirincha, Cura. Y también reconozco por la voz a un par de personas que yo conocía de la militancia y que estaban en ese momento integrados al grupo de los torturadores uno de ellos es Tu Sam, que era Carlos Brunato y otro el Pollo Baravalle".
Berra explicó que "la picana la aplicaban siempre en la zona de los genitales y del torso. La picana quema si se la deja apoyada sin moverla, produce una quemazón, una herida. Posteriormente me desatan las manos y me hacen sentar en la camilla y proceden a tirarme algo que ellos entre risas decían que era ácido, me lo tiran en la espalda, me corre por la columna vertebral dejándome llagas, me queman la carne viva, y me salpican en el pecho y en la ingle".
Estaba tan mal que "Lofiego va a una noche la casa de mi hermana a pedirle una medicina, ya que abajo había una farmacia que era de la cuñada de mi hermana y le van a pedir un pomada y un antibiótico. Ahí le manifiestan que los compañeros de detención habían querido hacerme una broma, habían abierto la ducha y me había quemado con agua caliente. Fueron con una receta con el logo de la asistencia pública".
9 de noviembre de 2010
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declaró ex das sobre espionaje


La declaración de Gustavo Sierra, ex subdirector de Análisis de Inteligencia del DAS, revelada por La F.m., vincula a ex directores del organismo en la práctica de un modelo tomado de la CIA.
Colombia. La F.m. reveló este martes detalles del testimonio que rindió ante la Fiscalía el ex subdirector de Análisis de Inteligencia del DAS, Gustavo Sierra, quien entregó a los investigadores documentos que respaldarían sus afirmaciones sobre el escándalo de las chuzadas.
Sierra es abogado y trabajó desde 1987 hasta el año 2003 como oficial de investigaciones de la Dirección de Inteligencia del DAS. Fue subdirector del DAS en Pereira, director de la seccional en Risaralda, subdirector de Bolívar, director del DAS en Riohacha, y jefe de la división de inteligencia y externa del DAS.
El ex funcionario del DAS buscó durante meses los documentos que hoy reposan en la Fiscalía y que este martes reveló La F.m.
Sierra vincula con las labores de espionaje a la ex subdirectora del DAS María del Pilar Hurtado y a varios funcionarios de la Casa de Nariño.
Según los documentos revelados por La F.m., el ex funcionario del DAS dice: "Todos los días por orden de la Dirección del DAS a las cuatro de la tarde había que pasar la información más importante (...) entonces bajé donde la directora (María del Pilar Hurtado) y le manifesté que la Subdirección de Fuentes Humanas estaba grabando las secciones plenarias de la Corte y le pregunté que ’si lo estaban haciendo con orden judicial’".
Agrega La F.m. que ante la pregunta de Sierra, Hurtado le manifestó que iban a hablar con William Romero y le ordenó que le presentara esas grabaciones. Sierra le dijo a Hurtado que lo hacía de buena fe y se las entregó a las cinco de la tarde "porque ella las iba a presentar al Gobierno nacional".
"La doctora María del Pilar dijo que esos trabajos se iban a seguir haciendo con William Romero y yo le dije que me parecía muy riesgoso y se disgustó y me dijo que yo era un miedoso", dice Gustavo Sierra, según lo citado por la emisora La F.m.
Sierra también se refirió al caso de la ex presidenta del Congreso Nancy Patricia Gutiérrez. Según Sierra, María del Pilar Hurtado les dijo que ella requería los expedientes de las investigaciones sobre la ex congresista Nancy porque "era cercana al Gobierno y le tenían que colaborar, además, porque era compañera de estudios de ella".
Sierra también denunció los seguimientos ilegales a la ex senadora Piedad Córdoba y a Gustavo Petro y reveló documentos donde se evidencia el seguimiento a sus viajes y agendas.
En un documento fechado el 4 de mayo de 2007, entregado por Sierra, se dice que "Gustavo Petro viajará a España" y se habla de su itinerario durante tres días y de una supuesta estrategia para relacionar a Álvaro Uribe con los paramilitares.
Sierra dice que fue enviado al Palacio por la ex directora del DAS para rendir informes sobre Gustavo Petro y Piedad Córdoba.
El ex funcionario del DAS afirmó también que entregó información sobre quién iba a hablar mal del gobierno en los Consejos Comunales "para que así el gobierno estuviera preparado".
La F.m. dijo que en su poder tiene los documentos que prueban el ingreso de Gustavo Sierra a la Casa de Nariño en varias ocasiones. La emisora dice que las entradas registran el ingreso de Sierra a varias oficinas como la de Regiones -donde lo recibía Miguel Peñalosa, actual alto consejero presidencial para las regiones- y la del alto comisionado de paz.
Según La F.m., el testimonio de Gustavo Sierra concuerda con el de William Romero. La emisora asegura que en los documentos entregados por Sierra a la Fiscalía, se comprueba que sí existió una casa clandestina que servía para guardar los documentos que se tenían sobre el seguimiento a la Corte.
Sierra dijo que Jaime Polanco y María del Pilar Hurtado ordenaron que toda la información sobre la Corte pasará a la Oficina de Fuentes Humanas y luego a la casa clandestina. En ese entonces, según Sierra, se envió esa información tras conocerse que "la Fiscalía iba a realizar una inspección ordenada por la doctora Ángela María Buitrago, que se realizaba para el tema del Palacio de Justicia".
La F.m. reveló que sobre los documentos que se entregaban tenían conocimiento el ex secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno, el ex ministro del Interior, Carlos Holguín Sardi, los ex cancilleres Jaime Bermúdez y Fernando Araujo, el Alto Comisionado para la Paz en ese entonces, Luis Carlos Restrepo y la Vicepresidencia de la República en el gobierno anterior.
Sierra también dijo que el espionaje del DAS se realizó siguiendo el modelo de la CIA.
"Este sistema, según el doctor Andrés Sáenz y Andrés Peñate, (ex director del DAS), fue aprendido de la CIA, lo digo porque cuando yo llegué a trabajar ya estaba este sistema". Sierra aseguró ante la Fiscalía, que la información entregada era inicialmente revisada por Peñate, quien "fue el que implementó el sistema tratando de emular a la CIA".
Hoy Gustavo Sierra, al igual que otros testigos en el caso de las chuzadas, se encuentra negociando el principio de oportunidad a cambio de contar lo que sabe sobre ese escándalo.
9 de noviembre de 2010
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