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los que sonríen tranquilos


"Ángel rubio de la muerte de / qué poco te sirvió, el niño Jesús, / la bandera y el sol que te vio..." (León Gieco).
[Guillermo Levy] Argentina. "Acá somos Dios", dicen que solía decir el Tigre Acosta, "las monjitas voladoras", se mofaba Alfredo Astiz. Frases del paisaje demoledor que es para una sociedad la impunidad en los crímenes más tremendos.
Mi generación no es la generación aniquilada, tampoco es la de los Hijos que se forjaron como tales en los años noventa, tan llenos de frivolidad como de jóvenes que no firmaban el contrato menemista.
Mi generación nació a la política sobre el fin de la dictadura y bajo la mirada de madres y abuelas que dibujaron, demarcaron en la lucha política que cada uno siguiera, algunas líneas imborrables en cuanto a la ética imprescindible para cualquier horizonte político transformador y en cuanto a la importancia de no abandonar a sus muertos que se iban convirtiendo también en nuestros muertos. Muertos con toda la energía que emanan en la historia.
Ellos, los muertos, los desaparecidos y los sobrevivientes, fueron delineando en nosotros, los jóvenes de entonces, la necesidad de luchar por la transformación de nuestro país.
Las Madres y las Abuelas se convirtieron en nuestras Madres y Abuelas con las que crecíamos mientras se acrecentaba la impunidad.
Alfonsín pasó a la historia como el hombre que instaló los derechos humanos. Más allá del limitado pero histórico Juicio a las Juntas, vinieron claudicaciones e impunidades que nos trazaron otra marca: la democracia tenía como costo la impunidad. No sólo el perdón, no sólo el desprocesamiento, también el reconocimiento. Durante el gobierno de Alfonsín los hoy condenados Rolón y Astiz fueron ascendidos en sus cargos, ya que las leyes les habían borrado los delitos. Más tarde, De la Rúa salvó al represor y contrabandista Cavallo, garantizando, mediante la prohibición de las extradiciones, que ningún otro represor pudiera comparecer en el exterior frente a la impunidad local.
Con Menem, la lucha contra la impunidad empezó a reconstituirse a mediados de la década, convirtiéndose en un núcleo de unidad de muy diversos grupos y personas.
Las marchas del aniversario del golpe a partir de 1996 fueron cada vez más un recorrido de mucha gente que se encontraba, otra que marchaba por primera vez. Esas marchas se fueron constituyendo en ese lugar que una vez al año había que ir. Muchos habían estado siempre, muchos otros se sentían interpelados entonces.
Y en un mar de impunidad estatal e indiferencia social aparecieron los Hijos, las declaraciones de Scilingo –hoy preso en España–, los escraches, los juicios por la verdad, las causas a los represores en el exterior y los fallos de la Comisión Interamericana de DD.HH.
El cerco a la impunidad iba creciendo a pesar de que Menem había intentado silenciar el tema con astucia dando fuertes reparaciones económicas. Las indemnizaciones repararon muchas situaciones, pero no repararon heridas y la presión, más la unidad que daba la lucha contra la impunidad, siguió creciendo hasta que, el 24 de marzo de 2001, 150.000 personas fueron a la Plaza meses antes del estallido de diciembre.
Antes el Congreso tuvo de derogar las leyes de impunidad sin efectos retroactivos y en el 2001 un juez las consideró inconstitucionales.
Y llegó Kirchner, que dio un paso central al impulsar la anulación de las leyes y las reaperturas de las causas.
Hoy podemos mostrarles a nuestros hijos que a muchos de los que cometieron estos crímenes la democracia los juzga con todas las garantías y los condena.
Hoy podemos hablarles a nuestros alumnos del genocidio cometido pero sin terminar, como antes, diciendo "están todos libres", despertando bronca, impotencia, desquicio y muchas veces indiferencia. Indiferencia, la receta del neoliberalismo para los que se integraban en el relato de que nada se puede cambiar.
Reparación como estas condenas no la da ninguna indemnización, reparación para los que hoy siguen desaparecidos, para sus compañeros y familiares y para toda la sociedad, cuyo piso de impunidad es, en cada fallo, más bajo.
Hoy Argentina es un poco mejor, el Angel Rubio, el perverso Acosta, torturadores como Rolón, siniestros de la inteligencia naval como Shaffer, apropiadores como Donda, o Weber, el asesino de Rodolfo Walsh, estarán en prisión por el resto de sus días.
Las monjas francesas, los curas palotinos, Rodolfo Walsh y miles más, desde algún lado seguramente, nos sonríen tranquilos.
[El autor es docente de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA].
31 de octubre de 2011
©página 12

hay guerra para rato


Una investigación de la Fundación Ideas para la Paz encontró que el Estado sigue ganándole la guerra a las Farc. Aunque éstas están lejos de recuperar la iniciativa militar, podrían sobrevivir por muchos años más. Las Farc aun tienen poder pero están menguadas por el ejército.
Durante los últimos dos años, la discusión sobre el conflicto armado ha girado alrededor de la idea de una supuesta reactivación militar de las Farc. Se ha dicho que tras un proceso de ajuste y adaptación, luego de la ofensiva sostenida del Estado en su contra, el número de acciones armadas de las Farc ha aumentado en los últimos años. Simultáneamente, crecen las opiniones que perciben que en el último año, las Fuerzas Armadas han perdido efectividad e iniciativa en esta lucha.
Una investigación de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), cuyo investigador principal fue el profesor de la Universidad Externado, Camilo Echandía, encontró algo bien distinto. Al analizar las estrategias, territorios y acciones desplegadas por ambos actores desde 1990 hasta hoy, en el terreno puramente militar, descubre que un cambio de estrategia de las Farc las hace aparecer más fuertes a ellas y más débiles a los militares de lo que en realidad son.
Tres son los hallazgos principales de este trabajo:
Primero, descubre que sí existe una disminución en el número de operaciones desplegadas por la fuerza pública contra Farc durante los últimos tres años en comparación con el primer gobierno Uribe (2002-2006). Esto, no obstante, no es resultado de una pérdida de capacidad militar y de iniciativa de las fuerzas militares, sino de la pérdida de territorios y hombres del grupo guerrillero durante los últimos años. Como son más chicas las Farc, es apenas obvio que el número de operaciones militares contra ellas disminuyan. Si en 2002, las Farc tenían presencia en 377 municipios y alrededor de 20 mil hombres, para 2010 tan sólo tienen presencia en 142 municipios en los que se distribuyen entre 6 mil y 8 mil hombres.
Así las cosas, en la medida en que las Farc se han reducido en número y han perdido control territorial, se ha hecho mucho más difícil para las fuerzas militares localizarlos y propinar golpes contundentes contra sus estructuras. Para sobrevivir, la guerrilla optó desde 2007 por la estrategia de evitar choques directos con la fuerza pública y emplear otras tácticas de guerra como el uso de minas anti persona, francotiradores y emboscadas, convirtiéndose en un "enemigo difuso, elusivo y difícil de identificar".
Sobre esta idea, el informe explica que "no tiene sustento el planteamiento de que en el gobierno actual haya disminuido el esfuerzo militar contra la guerrilla. Es obvio que el nivel de los combates se reduzca, en un contexto en que las Farc han perdido más de la mitad de su pie de fuerza y del territorio, y por ello también caen los niveles de capturados, abatidos y desmovilizados individuales, que no obstante siguen siendo significativos".
Segundo, y relacionado con lo anterior, no se puede hablar en estricto sentido de una "reactivación militar" de las Farc en los últimos años. Su repunte militar es de hecho una reacción natural a la contundencia de las acciones de las Fuerzas Armadas en el pasado. Esta reacción, expresada en acciones armadas de bajo esfuerzo militar (francotiradores, minas anti persona, emboscadas), tiene como propósito "aliviar la presión que se ejerce contra los mandos de la organización".
Sobre este punto, el estudio demuestra que "el hecho de utilizar minas y francotiradores, comprueba la situación de repliegue y de defensa en la cual permanecen las Farc. Por lo tanto, no se puede hablar de fortalecimiento y reactivación militar de las Farc, si lo que refleja la situación actual es lo contrario, es decir que la pérdida de capacidad ofensiva del grupo guerrillero es irreversible y desesperadamente trata de garantizar la supervivencia de su retaguardia".
Tercero, actualmente la presencia activa de Farc se observa en "áreas selváticas y apartadas donde el grupo guerrillero permanece replegado". Como hecho especial, el estudio señala que en las áreas de frontera con Ecuador (Nariño y Putumayo) y Venezuela (Arauca, Norte de Santander y La Guajira), algunos frentes guerrilleros superan en acciones armadas a la fuerza pública.
Adicionalmente, el informe advierte que "en el extremo oriente, en Vaupés, Vichada y Guainía la presencia guerrillera se ha incrementado paralelamente con los cultivos de coca que constituyen la principal fuente de recursos de las Farc".
Por eso termina concluyendo, que aunque el Estado conserva la iniciativa militar, y supera a las Farc en número de acciones militares ofensivas, su nueva táctica de atrincherarse en las selvas y hostigar a los militares para proteger su retaguardia y proteger a sus jefes, le puede garantizar que va a seguir existiendo por mucho tiempo. Del otro lado, el Estado debe mantener un enorme aparato militar para enfrentar a un enemigo cada vez más pequeño, pero ágil y capaz de infringirle mucho daño.
Por eso la investigación de la FIP dice que es el momento ideal para buscar una salida negociada, como un camino más expedito para terminar el costoso conflicto. Esto concluye: "el balance de fuerzas ampliamente favorable al Estado abre la posibilidad de lograr la paz, siempre y cuando el grupo guerrillero acepte las condiciones que garanticen que un proceso de negociación no sirva a otros propósitos".

Las Farc en los Últimos Meses
Durante el primer semestre de 2011, la fuerza pública sostuvo 529 combates con las Farc, mientras el grupo guerrillero ejecutó 279 acciones armadas entre ellas, sabotajes a infraestructura, emboscadas contra fuerza pública, hostigamientos y ataques a instalaciones militares y de Policía.
Mientras el número de operaciones de la fuerza pública superó al de acciones armadas de las Farc en 19 departamentos (especialmente en Meta, Cauca, Caquetá, Antioquia, Tolima, Arauca, Valle, Guaviare, Córdoba, Huila y Casanare), las Farc tuvieron mayor número de acciones armadas que las fuerzas militares en los departamentos de Nariño, Putumayo, Norte de Santander, Chocó, La Guajira y Risaralda.
Como hecho especial, los combates entre Farc y fuerza pública se concentraron particularmente en Meta, Arauca, Caquetá, Córdoba, Guaviare, Cauca y Tolima. Sin embargo, "no en todos los departamentos donde el balance de fuerzas es favorable a las Farc, el índice de acciones (de Farc) por municipio es superior al de combates (desplegados por iniciativa de las Fuerzas Armadas). En efecto en Nariño y La Guajira las acciones de la Farc se producen de manera más dispersa frente a la mayor concentración de los combates por iniciativa de las fuerzas militares".
Durante 2011, la dinámica entre fuerza pública y Farc ha girado esencialmente alrededor de tres asuntos. Primero, en el desarrollo de operaciones militares contra ‘Alfonso Cano’, máximo comandante de esa organización, principalmente en la zona que va desde el sur de Tolima y sus límites con Valle, Cauca, Quindío y Huila. Como parte de esa ofensiva y a pesar de no haber podido dar con ‘Cano’, la fuerza pública ha logrado dar de baja a siete integrantes de la cúpula del Bloque Central, entre ellos alias ‘Jerónimo’ y alias ‘El Abuelo’.
Segundo, la actividad del grupo guerrillero ha aumentado considerablemente en los municipios del norte de Cauca, principalmente en Toribío, Corinto, Caldono, Caloto y Jambaló, municipios en los que se han perpetrado múltiples ataques contra la fuerza pública. Estos hechos ratifican y ponen "al descubierto el propósito de las Farc de intentar bajar la presión militar contra ‘Cano’ en su zona de refugio".
Tercero, las acciones armadas de Farc en otros departamentos como Nariño, Meta y Caquetá, responde en ese mismo sentido a la necesidad de la organización por diluir la presión de la fuerza pública sobre sus principales mandos. "De aquí (se explica) la seguidilla de acciones registrada hacia mediados de 2011 en lugares distantes del principal teatro de operaciones".
Para los últimos cuatro meses, la respuesta del gobierno de Santos frente a esta estrategia de las Farc se ha traducido en la "creación de la Fuerza de Tarea de Algeciras y la Brigada Móvil No. 27, para aumentar la capacidad de combate contra la columna móvil "Teófilo Forero", que actúa bajo el mando de ‘El Paisa’ en los departamentos de Huila y Caquetá. Así mismo, la creación de un Batallón de Alta Montaña en Tacueyó, responde a la necesidad de taponar el corredor de movilidad que ha permitido a los guerrilleros del frente 6 atacar en el norte del Cauca y posteriormente replegarse a la parte alta de la Cordillera Central".
30 de octubre de 2011
24 de octubre de 2011
cc verdad abierta

wikileaks en duros aprietos


Para eludir el insólito bloqueo norteamericano, las donaciones a Wikileaks se pueden efectuar a través de Moneygram.
[Santiago O’Donnell] Wikileaks ya fue. Terminado, liquidado, fundido, derrotado. Salió publicado en los grandes medios y recorrió el mundo a partir de lo que dijo el fundador y alma mater del sitio el lunes pasado en Londres.
Pero ése no era el mensaje que quiso transmitir Julian Assange. El había imaginado la conferencia de prensa en el Frontline Club como el lanzamiento de una poderosa e innovadora campaña de Wikileaks para romper el bloqueo financiero del sitio.
El 4 de octubre, exactamente cuatro semanas antes del anuncio del lunes, Wikileaks le mandó un mail a casi un centenar de periodistas desparramados por el mundo, a todos los que hemos trabajado con la organización y mantenemos el contacto.
"A través de nuestra asociación con vos, Wikileaks ha publicado con éxito las filtraciones más grandes de la historia del periodismo. Pero esta victoria ha venido a un alto costo para nuestra organización. Las megafiltraciones de 2010/11 han vaciado nuestras reservas. El bloqueo arbitrario e ilegal impuesto por VISA, Mastercard, PayPal, Western Union y Bank of America el 7 de diciembre del 2010 limpió el 90-95 por ciento de nuestras donaciones. El bloqueo está afectando la capacidad de nuestros donantes de financiarnos. Wikileaks se financia enteramente con donaciones de público. Para recuperar la superviviencia del sitio, Wikileaks tendrá que suspender sus operaciones y entrar en una fase de recaudación de fondos", arrancaba el mail.
Después decía: "Te estamos contactando para pedir tu asistencia durante nuestra campaña de recaudación de fondos" y enumeraba las maneras en que esa asistencia se podía materializar: poniendo una publicidad de Wikileaks para recaudar fondos y alentando a los lectores a contribuir; escribiendo un artículo sobre el bloqueo y sus consecuencias para la libertad de expresión; mandando a Wikileaks material publicado que pueda servir para la campaña o abriendo una cuenta bancaria a nombre del medio para recibir donaciones de las empresas involucradas.
A la semana siguiente llegó otro mail más cinco archivos adjuntos con material para la campaña, todo embargado hasta el 24 de octubre. Material bien interesante. ¿Sabían que a través de VISA pueden colaborar con el Ku Kux Klan o el partido neonazi del noruego loco que mató a medio mundo, o pueden comprarse un rifle de asalto, pero no donar a Wikileaks? Me gustó eso, pensé que iba leerlo en algún lado.
También venía en el mail una cronología muy completa que mostraba cómo, para cortarle el chorro a Assange, estas empresas se habían agarrado de un dictamen del Departamento de Estado estadounidense que decía que Wikileaks podría estar vinculado con alguna persona que hubiera o hubiese cometido un ilícito. Y cuando Wikileaks acudió al Departamento del Tesoro para que le explique qué quiso decir el Departamento de Estado, Tesoro emitió otro dictamen diciendo que no tenía pruebas de ningún ilícito por parte de Wikileaks. Pero las empresas no le dieron bola al dictamen de Tesoro y siguieron boicoteando al sitio. No está como lo cuento yo, está mucho más detallado, con nombres, fechas, etcétera.
También hay un cuadro muy dramático que muestra cómo cayeron las donaciones a partir del inicio del bloqueo en diciembre del año pasado, que justamente coincidió con la publicación de las últimas filtraciones, la de los 250 mil documentos de... el Departamento de Estado.
También aparece en detalle la campaña de Bank of America para destruir a Wikileaks a través de la desinformación, la infiltración y el acoso a los donantes. Según revelaron los documentos publicados por Anonymous, para hacer el trabajo sucio contra Wikileaks, Bank of America les paga dos millones de dólares por mes a tres contratistas de inteligencia liderados por HBGary, empresa que le fue referida al banco por el Departamento de Justicia estadounidense.
También mandaron banners y popups para que los medios difundan la campaña "Wikileaks te necesita". No los vi en ningún lado. También mandaron una minuta explicando cómo se pueden hacer donaciones a Wikileaks a través de mensajes de texto, transferencias bancarias y a través de Moneygram, una especie de PayPal que se negó a sumarse al bloqueo.
El 20 de octubre, Assange mandó una gacetilla de prensa anticipando la conferencia de prensa del lunes pasado. El texto dice que en dicha ocasión la organización tocaría dos temas: "La relación de Wikileaks con entidades financieras estadounidenses" (o sea, las que practican el bloqueo) y "un importante anuncio" (referido al sistema de seguridad del sitio). La gacetilla no hace ninguna referencia a un cierre definitivo de Wikileaks, ni siquiera menciona el cierre temporario.
En la conferencia de prensa, Assange anunció lo de la fase de recaudación de fondos y en ese contexto explicó que Wikileaks interrumpía por unos meses sus operaciones de difusión de documentos secretos para concentrarse en la campaña. Además intentó comunicar algo que al menos él consideraba igualmente significativo. Explicó que debido a algunas filtraciones dentro de la propia organización, Wikileaks había renovado completamente su sistema de seguridad y encriptación y que el nuevo sistema estaba listo para operar cuando Wikileaks retome su actividad difusora el año que viene. Algunos medios, incluyendo Página/12, publicaron las declaraciones de Assange sobre el nuevo sistema, pero la gran mayoría las ignoró, limitándose a decir que Wikileaks había cerrado, "ahogo financiero", kaputt.
En realidad el sitio no cerró, podés meterte y vas a ver. Lo que dejó de hacer, por el momento, es regalar documentos. Te metés, cliqueás en "Argentina" y te explica refácil cómo donar. No lo leí en ningún diario ni lo vi en ningún noticiero. Si no fuera por el mail de Assange, nunca me hubiera enterado.
Otra cosa. Lo que nadie dijo es que en el 2008 Wikileaks ya había cerrado unos meses para recaudar fondos y la estrategia había funcionado muy bien. El dinero entró y el sitio volvió con todo. Lo que pasa es que en el 2008 los grandes medios sabían que Assange estaba sentado sobre una pila de información y le dieron una mano porque no se querían quedar afuera. Ahora Assange no tiene mucho, apenas un disco duro de Bank of America que todavía no peinó. Entonces la apuesta es a lo que pueda conseguir, no lo que tiene. Y ahí los grandes medios optaron por hundirlo, para eliminar la competencia.
Me imagino la reacción de los muchachos de Wikileaks cuando abrieron los diarios del martes. El jueves logré ubicar al vocero de la organización, Kristinn Hrafnsson, de gira por Brasil. Había estado en la conferencia de prensa y contestó el número de celular que había puesto en uno de los mails. "Lo que hicieron los medios fue canallesco. Dijeron que estamos terminados, hablaron del cierre de Wikileaks y no dijeron nada de la campaña ni del nuevo sistema de seguridad." ¿Por qué? "Porque los medios siguen su lógica de siempre, que indica que una mala noticia vende más que una buena."
Señaló que sin embargo algunos periodistas los habían ayudado y que habían subido las donaciones vía mensaje de texto, pero que era demasiado temprano para saber cómo había resultado la campaña porque las donaciones grandes, las que llegan a través de transferencias bancarias, tardan por lo menos una semana.
Le pregunté si algún medio había colgado el banner nuevo que mandaron para la campaña "Wikileaks te necesita" o abierto una cuenta bancaria a nombre de Wikileaks. Me contestó que él no conocía ninguno. "Por eso nosotros nos relacionamos directamente con los periodistas y no con los dueños", explicó. Acerca de la pelea con las corporaciones financieras, dijo que están en litigio en cinco países europeos. Quise saber si estaban pensando seriamente en cerrar el sitio. "Wikileaks va a seguir existiendo mientras el público lo apoye y estoy seguro de que así será", fue su respuesta. Mucho más no pude hablar, se escuchaba muy mal.
Si tuviera a Assange a mano le diría que fue una boludez pensar que a esta altura del partido las grandes corporaciones mediáticas lo iban ayudar. Pero que no se caliente, porque la noticia hizo ruido, sirvió. Que cualquier vedettonga te puede decir que tener mala prensa es preferible a no tener prensa. Que mientras siga armando quilombo, la guita de algún lado le va a llegar. Y que igual yastá, la idea yastá, ya hay imitadores de Wikileaks en medio mundo, ninguna bala podrá detener el tren.
Y vos que leíste hasta acá, hacé lo que quieras pero prestá atención. Como dice Lou Reed, "no creas nada de lo que escuchás ni la mitad de lo que ves".
30 de octubre de 2011
©página 12

tío sam nos está vigilando


El gobierno de EUA junta datos de las redes sociales y la almacena en una base de datos. El nuevo proyecto de supercomputadoras está a cargo de un organismo poco conocido, Intelligence Advanced Research Projects Activity (Iarpa), que funciona bajo la orientación del director de Inteligencia Nacional de EUA.
[J. Patrice McSherry] Estados Unidos. El gobierno de los Estados Unidos, con el apoyo técnico de algunas universidades estadounidenses, quiere utilizar información "pública" que los usuarios colocan en Facebook, Twitter, páginas de web, webcams, blogs y otros medios sociales para acumular una enorme base de datos con el propósito de predecir tanto las crisis políticas, es decir, revoluciones, inestabilidad o estallidos sociales, como crisis económicas. Al igual que el Proyecto Camelot de los años ’60, este proyecto de vigilancia y espionaje estará dirigido a América latina.
El nuevo proyecto está a cargo de un organismo poco conocido, Intelligence Advanced Research Projects Activity (Iarpa), que funciona bajo la orientación del director de Inteligencia Nacional de los EE.UU. El proyecto copiará, automáticamente, por medio de supercomputadoras, datos de 21 países de América latina, por un período de tres años que comenzaría en 2012. Hay un proyecto similar para Afganistán, patrocinado por Darpa (la organización "hermana" militar, del Pentágono) para identificar redes sociales de potenciales terroristas en este país.
En 1964, la Oficina de Investigación y Desarrollo del ejército de los Estados Unidos patrocinó el Proyecto Camelot, que fue un esfuerzo de recopilación de información en el contexto de la estrategia de contrainsurgencia. Camelot fue concebido, originalmente, para tener una vasta cobertura, abarcando países en todo el mundo en desarrollo. Sin embargo, el proyecto se implementó solamente en Chile y no por mucho tiempo.
Los objetivos declarados del proyecto eran "diseñar procedimientos para evaluar la potencialidad de que se desarrollara una guerra interna al interior de las sociedades nacionales" e "identificar... aquellas acciones que un gobierno pudiese desarrollar para mitigar las condiciones favorables a ella". Bajo el camuflaje brindado por un proyecto universitario de ciencias del comportamiento, que se ubicaba en la Oficina de Investigación de Operaciones Especiales de la American University (financiada por el ejército), Camelot era un proyecto encubierto de inteligencia. Un general del ejército estadounidense afirmó que dicho proyecto "nos ayudaría a predecir la utilización potencial del ejército estadounidense en cualquier número de casos en donde la situación pudiese desbordarse".
En Chile, Camelot fue presentado como una encuesta académica, escondiéndose su relación con el Pentágono. Los investigadores encuestaron a chilenos de todos los sectores de la sociedad para establecer sus creencias políticas, su compromiso con la democracia y otra información personal y política. Según una chilena que fue entrevistada, cada persona fue luego puesta en categorías de conformidad con el nivel de peligro o de "potencial subversivo". Cuando esta persona trataba posteriormente de obtener una visa de los Estados Unidos, las autoridades estadounidenses tenían un archivo completo sobre ella, con toda la información supuestamente confidencial que ella había colocado en el formulario.
Las bases de datos de Camelot también fueron utilizadas para la guerra psicológica. Sirvieron para influir en las actitudes políticas y, de esa manera, para manipular ciertas elecciones clave. La CIA digitalizó los datos recopilados por Camelot y los analizó y utilizó para producir atemorizantes anuncios anticomunistas durante la campaña eleccionaria de 1964 de Eduardo Frei, candidato demócrata cristiano, contra el izquierdista Salvador Allende. Por ejemplo, se les dijo a las mujeres que, de ser electo Allende, sus hijos serían enviados a Cuba y sus esposos a campos de concentración. La naturaleza contrainsurgente del Proyecto Camelot fue descubierta por el gobierno chileno y fue clausurado en 1965, luego de audiencias tanto en el Congreso de Chile como en el de los Estados Unidos.
No es la primera vez que en época reciente el gobierno de los EE.UU. ha acumulado grandes cantidades de datos en proyectos de data mining (extracción masiva de datos). Durante la administración de George Bush, la National Security Agency empezó la extracción de datos de millones de ciudadanos de los Estados Unidos –de llamadas telefónicas, correos electrónicos, fax y otras fuentes– en un programa secreto sin autorización judicial, supuestamente para descubrir y vigilar a potenciales integrantes de redes terroristas. Dicha administración también trató de implementar otro enorme proyecto, que se llamó Total Information Awareness, para acumular una base de datos para buscar patrones de conducta o tendencias en los correos, llamadas telefónicas, transacciones financieras, información de visas, etcétera, supuestamente para identificar enemigos. Este programa fue rechazado por el Congreso después de que se produjera una reacción muy negativa del público.
Este tipo de proyecto tiene implicancias sumamente preocupantes para los ciudadanos, tanto de América latina como de los Estados Unidos y cualquier otro país. Es el punto de partida para una vigilancia masiva a toda la población, a través de su vida personal y social, violando su libertad personal y sus derechos. La idea de que organizaciones de inteligencia y militares estén vigilando y realizando seguimientos de los ciudadanos –todos bajo sospecha– para predecir actos de violencia en el futuro es autoritario y orwelliano, y evoca la doctrina de seguridad nacional. El aparato de seguridad nacional estadounidense parece estarse extendiendo y ampliándose fuera de control, con proyectos cada vez más intrusivos y antidemocráticos. Ahora que los ciudadanos en muchos países están cada vez más indignados con los respectivos sistemas y recurren a actos de protesta para plantear cambios económicos, sociales y políticos, se hace necesario conocer y desafiar a este tipo de proyectos.
[La autora es directora del Programa de Estudios sobre América latina y el Caribe en Long Island University, Brooklyn. Autora de ‘Los Estados Depredadores: Operación Cóndor y la Guerra Encubierta en América Latina’.]
30 de octubre de 2011
©página 12

qué está pasando en uganda


¿Puede Estados Unidos hacer la diferencia?
Bas-Uele, Congo. Mientras los monos aúllan arriba en la selva, un fatigado teniente del ejército congoleño no esconde su frustración. Enviado a las remotas selvas en las enormes extensiones del nordeste de la República Democrática del Congo para perseguir a los rebeldes de Ejército de Resistencia del Señor (LRA) de Uganda, sus tropas apenas tienen municiones y no han tenido provisiones ni paga durante meses. Pero reserva su ira sobre todo para sus presuntos aliados, el ejército ugandés. "Es una guerra torcida y los ugandeses están luchando con el LRA", dice. "Tienen todas las armas del mundo, pero no son serios".
Han pasado casi tres años desde que Uganda enviara tropas al Congo, Sudán del Sur y la República Centroafricana para perseguir a sus fanáticos compatriotas, pero los resultados obtenidos por la coalición han sido magros. Joseph Kony, el psicópata que dirige el LRA, ha eludido la captura, lo mismo que sus principales comandantes. Entretanto, los rebeldes han asesinado desde entonces a cerca de dos mil cuatrocientos campesinos y secuestrado al menos a tres mil cuatrocientos más.
Fue contra este sombrío telón de fondo que el gobierno estadounidense dice que enviará asesores militares y personal de apoyo -en total unos cien militares- para ayudar a coordinar la cacería de Kony y sus hombres. Aunque no hay garantías de éxito, se espera que este modesto despliegue salve una misión que está al borde del fracaso.
Lisiada desde el principio por una larga historia de rencores, la coalición dominada por Uganda se está desmoronando. Sudán del Sur, recientemente independiente y acuciado por problemas, no tiene ninguna gana de luchar contra el LRA. El año pasado, la República Centroafricana, que prácticamente no tiene ejército propio, ordenó el retiro de las tropas ugandesas de algunas áreas en medio de sospechas de que estaban contrabandeando diamantes. Y, aunque la mayoría de los asesinatos de civiles han ocurrido en su territorio, el Congo quiere que las tropas ugandesas se retiren completamente antes de las elecciones presidenciales del Congo este próximo mes.
El renovado respaldo estadounidense a las operaciones puede estimular la decaída moral de la coalición y reforzar la influencia diplomática de Washington ante aliados reticentes. Aunque los soldados norteamericanos no participarán directamente en el conflicto, se espera que su presencia mejore la conducta de algunas fuerzas locales, ayude con la inteligencia y aporte el necesario orden a la campaña. "Es un paso en la dirección correcta", dijo Anneke Van Woudenberg, de Human Rights Watch, una organización con sede en Nueva York que es una de las varias que apoya la decisión. "Pero no es suficiente, deberían estar preparados para hacer más".
Ese es el problema. Barack Obama puede dudar en enviar más de sus limitadas tropas si la oposición republicana continúa aprovechando el tema para criticarlo por embarcarse en lo que dice que es otra imprudente aventura en el exterior. Rush Limbaugh, un influyente presentador de radio de extrema derecha, ha llamado la atención sobre el "Señor" en la sigla LRA y se quejó de que la "invasión" de Uganda podría "exterminar a los cristianos". Y el senador  John McCain, ex candidato presidencial republicano, ha metido la cuchara advirtiendo sobre el peligro de un atolladero estilo Vietnam.
En la selva, el teniente dijo que se había enterado de que los combatientes del LRA se dirigen hacia su ubicación. Pero debido a que su unidad no cuenta con un radio, tomará un día que un correo lleve el mensaje a la siguiente posición del ejército. "Probablemente ya están aquí", dijo, encogiéndose de hombros.
[Foto viene de War Is Boring.]
30 de octubre de 2011
21 de octubre de 2011
©the economist
cc traducción c. lísperguer

ahora áfrica


Estados Unidos y Francia ponen la mira en Uganda y sus recursos. ¿Por qué no?
[Juan Gelman] No terminaba de apagarse el estruendo de la última bomba que la OTAN arrojó en Libia cuando el presidente Obama anunció la decisión de intervenir militarmente en otro país africano: Uganda. "Esto es necesario –dijo– porque el Ejército de Resistencia del Señor (ERS) representa una amenaza para a la seguridad regional" (www.whitehouse.gov, 14-10-11). En cierto sentido, el argumento es novedoso: hasta el presente, la Casa Blanca invadía países "en defensa de la seguridad nacional", la de EE.UU. Esta explicación del operativo Uganda –al que ya se destinaron 40 millones de dólares– pone de manifiesto la capacidad de cambio que caracteriza al mandatario estadounidense y la amplitud de su preocupación por el mundo entero.
Washington enviará un centenar de "asesores militares" para contribuir al aniquilamiento del ERS, una miniguerrilla de vaga orientación cristiana sin base social alguna que ha cometido atentados terroristas en la zona. Opera desde hace 20 años, pero el Departamento de Estado le presta ahora una repentina atención. Ese cuerpo de élite "permanecerá en el país todo el tiempo que sea necesario", precisó Obama y la historia se conoce: la intervención de EE.UU. en Afganistán comenzó con personal militar escaso y hoy asciende a 100.000 el número de sus efectivos en el país asiático. La generosidad del jefe de la Casa Blanca asomó en otro ofrecimiento: está dispuesto a intervenir en el Congo y en la República Centroafricana "si esos estados lo solicitan".
El 16 de octubre, dos días después del anuncio de Obama, tropas de Kenya invadieron el sur de la vecina Somalia por tierra, mar y aire con el propósito declarado de impedir que presuntos miembros de la organización islamita al Shabaab siguieran violando la frontera. La Casa Blanca manifestó su sorpresa por el hecho y negó que estuviera involucrada, pero los misiles que causaron la muerte de centenares de civiles somalíes "parecen haber sido disparados desde aviones no tripulados o submarinos estadounidenses", según The Economist (www.economist.com, 29-10-11).
Francia negó asimismo su participación en el operativo y fue desmentida por un vocero militar de Kenia, el mayor Emmanuel Chirchir, quien manifestó que la marina de guerra francesa había bombardeado poblaciones somalíes (The New York Times, 23-12-11). Libia quedó atrás, pero la OTAN es incesante.
Todo parece indicar que, en realidad, avanza la aplicación de la estrategia del comando de EE.UU. para África (Africom, por sus siglas en inglés): EE.UU. persigue el control militar de las zonas estratégicas del continente negro: Libia, en el cruce del Mediterráneo que baña a Medio Oriente y África; el Cuerno de África y la región central africana, que facilitan el control del Océano Indico y del Atlántico. Se puede pensar que la razón de este designio es apoderarse de las riquezas de la región, el petróleo libio, por ejemplo, y las reservas de oro negro de Somalia, al parecer cuantiosas. No deja de ser así, pero el juego es más amplio: se trata del sueño imperial de colonizar al mundo entero.
El Pentágono entrena febrilmente a los militares de Mali, Chad, Níger, Benin, Botswana, Camerún, la República Centroafricana, Etiopía, Gabón, Zambia, Uganda, Senegal, Mozambique, Ghana, Malawi y Mauritania y realiza con frecuencia maniobras conjuntas con las fuerzas armadas de esos países (www.blackagendareport.com, 18-10-11). Ejerce así una notoria influencia en los mandos militares de la región y, en consecuencia, en sus gobiernos. EE.UU. ha convertido en "socios" a Etiopía y a los cinco estados de la Comunidad del África Oriental. Cualquier nación africana que, como Eritrea, no mantiene una relación con el Pentágono, es blanco de un cambio de régimen.
La Casa Blanca justifica actualmente la invasión keniata de Somalia como parte necesaria de la llamada guerra antiterrorista en razón de la insurgencia de la organización islamita al-Shabaab, que se alzó contra el gobierno federal de transición de Mogadiscio impuesto en 2009 con el apoyo de EE.UU. y otros países de Europa para combatirla. Washington acusa a los insurgentes de mantener lazos con al-Qaida, pero "la mayoría de los analistas considera que esos lazos son débiles", según el Council on Foreign Relations, el think-tank no partidista con sede en Nueva York (www.cfr.org, 10-8-11). El CFR estima que el número de combatientes islamitas ideológicamente convencidos de su lucha oscila entre 300 y 800 individuos. No obstante, al-Shabaab controla buena parte del sur de Somalia y obstaculiza así el dominio geopolítico estadounidense del estratégico territorio marítimo de África oriental.
Hay unos 12 millones de seres con hambre en la región, castigada por la sequía más dura de las últimas seis décadas. Decenas de miles han muerto y en los próximos meses centenares de miles conocerían el mismo destino en Somalia, advirtió la ONU. La invasión militar de Kenia ahonda, y mucho, la gravedad de esta situación humanitaria.
30 de octubre de 2011
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dónde encontrarlos


Parecía como si se los hubiese tragado la tierra. Pero no era así. Eran las Fuerzas de Seguridad las que secuestraban, torturaban y asesinaban.
[Ana María Careaga] Argentina. La desaparición. Ese mal indecible que nos asoló pretendiendo dejarnos inermes, atrapados por el abismo de lo insondable para siempre. Sin tumba para siempre. Sin nombre, sin edad, sin paradero, sin historia, para siempre. ¿Qué se podía hacer frente a una perversidad atroz que hacía de la incertidumbre lo único pasible de hallar en los años de la oscuridad más cerrada que vivió nuestro país?
Nadie sabía. No había respuestas. ¿Qué hacer frente a tamaña ignominia, frente a aquello que de tan siniestro no tenía ni nombre?
Ellas hicieron. Salieron a buscar. Primero a sus hijos, vivos. Los querían con vida. "Hasta que aparezcan todos." Si la esperanza es un propósito activo, dice el poeta "el mejor modo de esperar es ir al encuentro". Y ellas no esperaron, salieron a buscar. No esperaron ni aquellas que desaparecieron buscando a sus hijos, "las de la Santa Cruz"; ni las otras, sus compañeras de camino que hoy todavía giran en torno de una Pirámide que las transportó en su búsqueda más allá de cualquier frontera. Que hizo de esa búsqueda un hallazgo.
Luego la conciencia de la tragedia empezó a embargar esos miles de hogares. La posibilidad de esa realidad negada, de la última, de la que uno nada quería saber, empezó a vislumbrarse como el lugar de la desaparición. Como un destino ineluctable. Pero nunca cejaron. Fue un movimiento que las tuvo y las tiene como símbolos pero que encarnó muchas luchas, otras, innumerables luchas que a veces debieron invisibilizarse, pero que sobrevivieron a la desaparición.
Y cada uno de los logros en esa misión de una posición ética a toda prueba fue derribando trabas, corriendo columnas, atravesando sinsabores y deshaciendo obstáculos. Memoria, verdad y justicia. Justicia pedían. Pero dicen "nunca creímos que iba a llegar...", y "seguimos porque falta mucho, pero mucho también hemos logrado".
Decía en un escrito en abril de 2005, dando cuenta de esa búsqueda que genera la desaparición, sobre aquellas diferentes instancias adonde se vuelve recurrentemente para encontrar a los desaparecidos: "Te buscamos, como había que buscar entonces, como se buscaba en esa época funesta de nuestra historia, como ustedes nos buscaban a nosotros. Golpeando puertas, recorriendo, denunciando. Todo era inútil. Fueron cartas, presentaciones, viajes, hábeas corpus. Un gran interrogante sin respuestas. Todo era inútil. Eso era la desaparición. Parecía como si se los hubiese tragado la tierra. Pero no era así. Eran las Fuerzas de Seguridad las que secuestraban, torturaban y asesinaban. Por eso ustedes pasaron a ser, también ustedes, detenidas-desaparecidas, como los hijos que buscaban. Las madres buscaban a sus hijos y los hijos buscaban a sus madres, en el país de lo indecible. Después buscamos la justicia. Tampoco llegó. También estaba desaparecida.
Buscamos como había que buscar, y buscamos también de otras maneras: ¿Cómo? ¿Dónde? (...) En las miradas de otras madres, en sus abrazos.
(...) Te buscamos en una plaza con tu nombre, en un árbol plantado en la avenida San Juan. Te buscamos en el río cuando, en un acto simbólico –la pucha, tan bien intencionado– esparcimos las cenizas de papá, para juntarte, simbólicamente, con él. Y vos ya no estabas. Desencuentro trágico que da cuenta, una vez más, de la desaparición. Un equívoco permanente, un no lugar. El problema no es si la cita es en una plaza, en un árbol, en el río, el problema es cuando uno de los dos no puede asistir a esa cita. El problema no es si la tumba o el epitafio.
El problema es la tumba sin epitafio o el epitafio sin tumba.
Y así estuviste vos recluida en los confines de lo siniestro, de lo innombrable durante 28 años, mientras nosotros te buscábamos a ciegas.
Y así tuvimos que aprender, duramente, muy duramente, a encontrarte.
En abrazos ajenos. En las miradas de nuestros hijos. En sus sonrisas. En las imágenes en las que los hijos que ustedes buscaban, madres de todos, las abrazan con sus miradas eternas".
Con la esperanza intacta y la voluntad irrompible. La desaparición podía ser una madre, un hijo, un hermano, un sobrino, un tío, un primo, un abuelo, un esposo, una esposa, un amigo. Alguien cuya ausencia se tornaba insoportable, alguien a quien urgía encontrar.
Y se fueron construyendo lugares donde encontrarlos. Espacios tangibles e intangibles en donde pudiera aliviarse el alma.
El 26 de octubre de 2011 tuvo lugar un hecho histórico. Fueron condenados un grupo de integrantes del GT332 que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada en esa larga noche de tinieblas.
En una audiencia colmada de presencias, miles de ausencias se encontraron en la búsqueda de cada uno de los presentes. Y entonces los encontramos. Sí, de nuevo los encontramos. En los aplausos, en las fotos enarboladas como escudos que defienden del olvido y de la desmemoria, en las voces pronunciadas entre todos, en sus ojos que miran desde los nuestros.
Y se convirtió, entonces, ese recinto que a esa sociedad le queda chico, en otro lugar, en un nuevo lugar donde encontrarlos. No hace falta que la sociedad asista a las audiencias para hacerse cargo de un hecho que, a todas luces, la involucra, la atraviesa de punta a punta, la invade por todos los poros.
Allí en ese recinto, con el eco de sus nombres, con la verdad que fue eclipsando sin vuelta atrás la impunidad, la Justicia se convirtió, también ella, en un lugar donde encontrarlos.
[La autora es directora del Instituto Espacio para la Memoria. Sobreviviente del CCD El Atlético. Hija de Esther Ballestrino de Careaga, Madre de Plaza de Mayo secuestrada en la Iglesia de la Santa Cruz el 8 de diciembre de 1977.]
30 de octubre de 2011
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alberto pérez pérez, juez de la cidh


Reportaje a Alberto Pérez Pérez, juez uruguayo de la CIDH. "La Ley de Caducidad no puede ser obstáculo".
Uruguay. Alberto Pérez Pérez se desempeña como juez en la Corte Interamericana de Derechos Humanos y por ser uruguayo no participó en el fallo sobre la causa Gelman. Legisladores del Frente Amplio lo consultaron sobre el proyecto sancionado en la madrugada de ayer. "Esta ley es un paso adelante", afirmó en entrevista con Página12 el profesor titular de Derechos Humanos y Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, en donde fue decano.

¿Cómo interpreta esta nueva ley?
Es una forma de dar cumplimiento a gran parte de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que determinó que la Ley de Caducidad es incompatible con el Pacto de San José de Costa Rica y carece de efecto jurídico. El fallo de la CIDH sostiene que el Estado uruguayo tiene que hacer lo necesario para que la Ley de Caducidad no sea un obstáculo a los fines de investigar y castigar a los responsables de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Y que uno de los institutos como la prescripción no sea un obstáculo. La ley que impulsó el Frente Amplio se ubicó en este punto: el de la imprescriptibilidad de los delitos. La urgencia de los legisladores tiene que ver con que el 1º de noviembre la Corte Suprema determinó que esos delitos prescriben.

Hay quienes dicen que como ya está el fallo de la CIDH no hacía falta sancionar esta norma.
Los que lo dicen son contrarios a la aplicación del fallo. Esta ley no está de más. Como dijo el senador Rafael Michelini, hijo del desaparecido Zelmar Michelini, el Legislativo estaría cometiendo una omisión si dijera que no se necesita nada más.

¿Por qué se dice que en los hechos se anula la Ley de Caducidad?
La nueva ley establece que a los efectos de la prescripción no se computará el período entre el 22 de diciembre de 1986 (en que se sancionó la Caducidad) y la vigencia de la nueva ley. Es decir, que no corre ningún día de prescripción durante estos veinticinco años. Y tampoco durante el período dictatorial (1973-1985), en el que cualquier persona que hacía una denuncia terminaba presa: en eso los jueces uruguayos coinciden en que no corría ningún plazo de prescripción. Antes, el Poder Ejecutivo tenía que decidir si un caso quedaba excluido de la Ley de Caducidad. Durante los gobiernos blanco y colorado los casos quedaban comprendidos en la ley. Con Tabaré Vázquez primero y después con José Mujica se pudieron investigar casos de violaciones a los derechos humanos. Después del fallo de la CIDH, Mujica decretó que quedaban sin efectos las declaraciones en la materia de gobiernos anteriores al Frente Amplio, con lo que abrió la posibilidad de juzgar 85 casos. Sin embargo, aunque se siguiera adelante, la prescripción podría haber actuado como freno. Por eso lo importante de esta nueva ley. Es un paso adelante sin duda.

¿Por qué la Caducidad fue ratificada en dos referendum?
Yo fui miembro de la comisión pro referéndum en 1989. No logramos convencer a la mayoría porque existía un temor de que los militares volvieran o reaccionaran, fue muy próximo a la vuelta a la democracia. Hoy el clima es distinto. En 2009 no hubo ratificación de la ley. No se pidió que se votara a favor o en contra, sino que se preguntaba si el pueblo quería anular la norma vía una reforma constitucional. No se alcanzó para el 50 más uno de los votos.

¿La próxima batalla será en la Corte Suprema?
Si alguien presenta un recurso de inconstitucionalidad a un juzgado o a la Corte Suprema tiene que alegar que la ley lo afecta y de este modo reconocer que cometió un delito. En cambio, si alguien está procesado, entonces puede presentar ese recurso.
30 de octubre de 2011
28 de octubre de 2011
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