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cidh como parte de la política exterior de eua


columna de lísperguer
La CIDH resolvió que político venezolano condenado por corrupción, debe ser aceptado como candidato en elecciones.

Incomprensible la decisión de la CIDH. ¿Supone que el tribunal que condenó a López cometió prevaricato? Si cree eso, debería exigir un nuevo juicio y no sacarse de la manga un fallo que, al menos técnicamente, no se justifica en nada. ¿Hizo la CIDH un nuevo juicio y concluyó que López era inocente? En ese caso, debió haber ofrecido a Venezuela la posibilidad de defender sus procedimientos y posterior fallo, lo que no hizo. Pero, ¿se justifica la intervención de la corte en un caso que evidentemente nada tiene que ver con los derechos humanos? Y, otra cosa, ¿por qué actúa la corte en algunos casos y no en otros? ¿Por qué calló cuando el presidente Piñera era candidato y se le recordó que había fundado su fortuna en una estafa al Banco de Talca y que había vendido acciones de LAN con información privilegiada? ¿Eso no lo inhabilitaba como candidato?
No se trata de que la CIDH no tenga derecho a pronunciarse sobre asuntos internos de otros países, porque el tribunal tiene precisamente esa atribución porque y cuando se trata de casos de violaciones de los derechos humanos -al menos en países que reconocen su autoridad. Venezuela no reconoce su autoridad.
Tampoco puede, ni tiene atribuciones para eso el tribunal, imponer sus propias ideas sobre legislaciones nacionales. Si en un país el delito de desfalco inhabilita al autor para el ejercicio de cargos públicos, no puede la CIDH pretender que eso no es delito y que el acusado debe ser absuelto.
Muchos críticos han observado que las intervenciones de la CIDH, lo mismo que del TPI, se han caracterizado en los últimos tiempos por su extraña coincidencia con desarrollos políticos internacionales impulsados por Estados Unidos. Pareciera que hoy las decisiones de la corte son parte de la política exterior estadounidense. Si aparte de Venezuela otros países llegaran a la misma conclusión, no será difícil predecir el futuro de la CIDH.
lísperguer

carta de un criminal


Feced le pidió a Grondona por carta que denuncie a los que permiten "la invasión ideológica". Faltaban cuatro años aún para que el gendarme jefe de la Policía de Rosario, se convirtiera en el mayor genocida de la zona durante la última dictadura militar. En la misiva muestra todo su fanatismo por la "lucha antisubversiva".
[José Maggi] Argentina. "En esta guerra sucia que nos quieren imponer, para ganar -porque el que pierde muere- es fundamental entre muchas otras cosas tener presente este principio doctrinario que sintetizó un veterano de la Guerra de Argelia el coronel Lacheroy: ’Si no comprendemos que los principios éticos en que hemos sido formados para la guerra clásica no sirven para la lucha contra la subversión, perderemos. Para la lucha contra la subversión hay que meterse en el lodo, ensuciarse y salpicarse. El que no lo entienda de esa manera, más vale que se rinda de antemano’. Y como yo ya me considero veterano le agrego: Rendirse nunca, enlodarse, sí; pero nada más ni nada menos que lo indispensable para vencer". Con esta frase remataba su carta el comandante de gendarmería Agustín Feced. La misiva dirigida al periodista Mariano Grondona está fechada el 23 de octubre de 1972 cuando Feced ya llevaba dos años y cuatro meses como jefe de la policía de Rosario. Esta semana el fiscal federal Gonzalo Stara la usó como un elemento fundamental en su alegato en la causa que ahora lleva el nombre de Díaz Bessone, pero que antes estaba caratulada como Feced.
La carta estuvo motivada en un programa televisivo sobre Violencia y Subversión que había salido poco tiempo antes al aire. El gendarme se define en el texto como "un ciudadano preocupado por las cosas de mi Patria, la de San Martín y Belgrano y de la bandera celeste y blanca pero con el Sol de mayo en su centro, a diferencia de unos pocos pseudo argentinos que lo sustituyeron por una estrella roja de cinco puntas que izaron en muchas escuelas y mástiles del país, a punta de pistola, en presencia de los niños luego arriar la Bandera nacional".
Feced le explicaba que "desde hace dos años y cuatro meses soy el jefe de la Policía de Rosario", tras lo cual marcaba a su enemigo número uno: el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una de las más letales". A renglón seguido se quejaba por los ataques del ERP en Rosario, frente a los cuales "estábamos como turco en la neblina: nos pegaban de todos lados, estábamos en un ring en una pelea con una ominosa venda sobre los ojos, el contrario nos pegaba a gusto, cuando y donde quería. Naturalmente lo hacía donde más nos dolía: matando los hombres nuestros". En verdad una figura que en los tiempos venideros Feced iba a aplicar a los militantes detenidos.
El entonces jefe de la policía rosarina marcaba que "luego del pasaje a la persecución y con la situación controlada seguimos hasta hoy esperando el final de la batalla de Rosario. Esperamos ganarla así como esperamos que se ganen las de Córdoba, Buenos Aires y Tucumán para así ganar la guerra. En esto hay que copiarlo a Martín Fierro: al enemigo hay que ensartarlo con el puñal, levantarlo y recién bajarlo cuando esté bien muerto".
En la continuidad del texto Feced desnuda su horror tras un allanamiento de la Facultad de Filosofía: "tengo un casette de dos horas donde la profesora hablando de marxismo no lo hace académicamente como corresponde: impresiona escuchar como adoctrina a estos chicos que recién salen de la secundaria. Sintéticamente les mete a presión en el cerebro que es todo falsa ideología en este mundo burgués que vivimos, falsa ideología el hogar burgués porque de él salen hijos burgueses, falsa ideología la religión, etc, etc. Lo único que no es falso es el marxismo porque está contra la explotación del hombre por el hombre".
Sobre las jóvenes estudiantes de esa casa de estudios, Feced también tenía críticas ya que "tienen un desprecio olímpico por el respeto a sí mismas". "Todo es falso, lo que no es falso es el relajo en que desenvuelven su conducta personal: hasta cobran el acto sexual con los estudiantes".
"No se asombre Doctor, en Filosofía por lo menos son precavidas, estoy aburrido de encontrarle en las carteritas los sobres de pastillas anticonceptivas". "Le aclaro, no crea que soy un monje pero las prostitutas deben estar en lupanar que es su habitáculo natural. Si llegan al coito dentro de una facultad no sería para escandalizarse".
En otro tramo Feced se horroriza porque "en las facultades las paredes y el estrado donde da clases el profesor está pintada la cara del ‘Che’ Guevara, que" escribió un manual para matar policías en su propia patria".
"Que bueno sería que por la televisión que llega hasta las alcobas de los argentinos mostraran bien clarito todo este montón enorme de cosas para desenmascarar a quienes por vocación o por criminal irresponsabilidad consienten la invasión ideológica"
"Habría que ventilar bien estas cosas desde los lugares de difusión (incluyendo a los órganos del estado, aunque no muy aconsejable este último por poder atribuírsele parcialidad) para que sepan la verdad desde los niños hasta los jueces. Si yo voy y lo digo desde mi condición de Jefe de Policía, estamos tan desprestigiados los canas que van a decir que son mentiras. Deben hacerlo las personas de predicamento, solvencia y reconocida autoridad moral y respeto, como ciudadanos esclarecidos, no comprometidos (frase beat de moda) con ninguno de los bandos, pero sí hijos del país y comprometidos con él".
La respuesta de Mariano Grondona fechada el 02 de noviembre de 1972 reza: "Su carta es alentadora para quienes como yo tratamos de alimentar nuestros medios de comunicación con mensajes constructivos y contiene además observaciones sobre la lucha antisubversiva que he recogido con todo interés. Aprovecho esta oportunidad para saludar a usted muy atentamente deseándole éxito en su difícil y patriótica gestión".
18 de septiembre de 2011
©rosario 12

dónde está lópez 49


Cinco años sin Julio. La segunda desaparición de Julio López.
Argentina. Las organizaciones de derechos humanos nucleadas en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia encabezaron una marcha desde el Congreso de la Nación hasta la Plaza de Mayo, donde reclamaron el esclarecimiento de la desaparición de Julio López, el sobreviviente del Circuito Camps y testigo central del juicio que terminó con la condena del ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la dictadura, Miguel Etchecolatz. En La Plata, se realizó otra movilización de Plaza Moreno a Plaza San Martín. "Continuamos, una y otra vez, pidiéndole al Gobierno y a la Justicia que activen la causa por la desaparición de Julio y se castigue a los culpables", sostuvo Nilda Eloy, de la Asociación de Ex Detenidos.
La subsecretaría de Derechos Humanos de La Plata señaló que "el reclamo por Jorge Julio López se renueva hoy y todos los días para que no lo olvidemos" y lamentó que "la investigación no ha avanzado".
"Es muy importante que no olvidemos, que no naturalicemos la desaparición de una persona", añadió el organismo al señalar que "el esclarecimiento de la desaparición de Julio es tan importante como el avance de los juicios por crímenes de lesa humanidad".
Por su parte, la ex diputada del MST Vilma Ripoll cuestionó a la gestión kirchnerista al señalar en tono irónico que "el gobierno ’de los derechos humanos’ jamás investigó el rol de la (policía) Bonaerense" en el caso.
En tanto, mañana a las 11, en Berisso, el intendente, Enrique Slezack nombrará "Jorge Julio López, por la verdad, la libertad y la justicia" a la plazoleta ubicada en 18 y 156.
18 de septiembre de 2011
©página 12

impunidad en rusia


Cinco años después de que la periodista rusa Anna Politkovskaya fuera brutalmente acribillada, todavía no hay nadie condenado por su asesinato. Editorial del NYT.
En 2009, la fiscalía estropeó feamente el juicio del presunto centinela, del chofer que facilitó la fuga y otro participante. Todos fueron absueltos, y la Corte Suprema rusa ordenó un nuevo juicio. En junio, la policía arrestó a un hombre del que dicen que fue el pistolero y, el mes pasado, el ex director del departamento de asuntos internos de Moscú fue acusado de entregar datos de la vigilancia y el arma utilizada en el asesinato. Esperamos que el poder judicial haga su trabajo, pero no estamos optimistas. Entretanto, el cerebro o cerebros del asesinato siguen prófugos.
Desgraciadamente, esta es la norma en Rusia donde, desde 1992, los periodistas asesinados suman 52. Dieciocho de esos casos no han sido todavía resueltos. Otros numerosos periodistas han sido golpeados, acosados, amenazados o encarcelados después de denunciar delitos cometidos por hombres de negocios, funcionarios de gobierno y jefes militares.
Politkovskaya era conocida por sus recios reportajes sobre violaciones a los derechos humanos en Chechenia. Su último artículo, publicado después de su muerte, describía la tortura de civiles a manos de tropas leales al líder checheno respaldado por el Kremlin. Novaya Gazeta, el raro diario ruso independiente donde trabajaba, sigue publicando osados reportajes.
En la época de su asesinato, Vladimir Putin -ahora primer ministro, entonces presidente- desechó sus reportajes como "insignificantes" y dijo que nadie que trabajada como  "funcionario" podría posiblemente haber organizado ese asesinato que, dijo, fue cometido para "crear una ola de sentimientos anti-rusos." Para muchos rusos, eso sonó como una orden superior para que policías, jueces o fiscales no acusaran a nadie en el poder.
Cinco años después, la incapacidad de encontrar a sus asesinos es un vergonzoso recordatorio de la debilidad de la democracia rusa y la corrupción de su sistema político. Nadie lo olvidará.
18 de septiembre de 2011
13 de septiembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

murió cliff robertson


Actor. Fue John F. Kennedy en la película ‘PT-109’.
El presidente John F. Kennedy tuvo sólo una crítica cuando vio fotos del actor que debía representarlo en un largometraje ambientado en la Segunda Guerra Mundial.
Era el año 1963 y el actor Cliff Robertson se veía convincente en su traje para ‘El patrullero PT-109’ [PT-109], la primera película en incluir como personaje a un presidente en ejercicio. Kennedy había preferido a Robertson para el papel, pero había un detalle que molestaba.
Robertson se peinaba el pelo hacia el otro lado.
Diligentemente, el actor se acostumbró a peinarse hacia la izquierda y cosechó elogios por un papel del que se sentiría orgulloso toda la vida.
Robertson, que ganaría un Oscar por su retrato de un minusválido psíquico en ‘Charly’, murió por causas naturales el sábado en la tarde en Stony Brook, un día después de celebrar sus 88 años -de acuerdo a Evelyn Christel, su secretaria durante 53 años.
Robertson nunca llegó a figurar entre los actores principales más importantes, pero fue un actor popular desde mediados de los años cincuenta hasta el siglo siguiente. Sus últimos papeles incluyeron al amable Tío Ben de las películas de ‘El hombre-araña’ [Spider-Man.]
También llamó la atención por su segundo matrimonio con la actriz y heredera Merrill, hija del financista E.F. Hutton y Marjorie Merriweather Post, heredera de la fortuna de los cereales Post y una de las mujeres más ricas del planeta.
Su triunfo llegó en 1968 con su actuación en ‘Charly’, por la que ganó un Oscar, como un minusválido psíquico que recibe un tratamiento médico que lo convierte en un genio, hasta que una dolorosa regresión lo devuelve al estado anterior.
"Mi padre era cariñoso, un amigo fiel, un profesional dedicado y un hombre honorable", dijo en una declaración su hija Stephanie Saunders. "Defendía a su familia, a sus amigos y colegas en las buenas y en las malas. Hacía una diferencia en todas nuestras vidas y convirtió nuestro mundo en un mundo mejor. Lo extrañaremos terriblemente."
Robertson se destacó por una serie de impresionantes actuaciones en televisión y en Broadway, aunque siempre vio sus roles en el cine ocupados por actores más conocidos. Sus actuaciones en televisión en ‘Días de vino y rosas’ [Days of Wine and Roses] y ‘El buscavidas’ [The Hustler], por ejemplo, fueron rodadas con Jack Lemmon y Paul Newman, respectivamente. El papel de Robertson en la obra de Tennessee Williams, ‘El descenso de Orfeo’ [Orpheus Descending; La caída de Orfeo; La bajada de Orfeo], fue asignado a Marlon Brando en la película.
Robertson apareció primero en la historia de ‘Charly’ en una versión para la televisión, ‘Los dos mundos de Charlie Gordon’ [The Two Worlds of Charlie Gordon.] Ambas se basaban en ‘Flowers for Algernon’, un cuento que el autor Daniel Keyes convirtió más tarde en novela. Robertson estaba empecinado en que esta vez su papel en el cine no lo tendría otro actor.
"Compré los derechos de la película y durante ocho años traté de convencer a un estudio para hacerla", contó en 1968. "Finalmente encontré una compañía nueva, ABC Films. Yo era dueño del cincuenta por ciento de la recaudación, pero le di la mitad a Ralph Nelson para que la dirigiera."
El crítico Roger Ebert describió la representación de Robertson como "sensible y creíble." La academia de cine estuvo de acuerdo, aunque Robertson no logró desprenderse del rodaje de una película en el extranjero y no estuvo presente cuando le dieron el Oscar.
Retratar a Kennedy en ‘El patrullero PT-109’, ofrecía otros retos. El presidente advirtió a Robertson que no quería que nadie imitara su distintivo acento de Nueva Inglaterra.
"Yo no tenía problemas con eso", comentó el actor en 1963. "Creo que habría sido un error tratar de imitar [la pronunciación del presidente] o incluso sus gestos. El público habría estado permanentemente consciente de que el actor estaba personificando al presidente."
Agregó que la película obviamente no se podía hacer con heroicos "como Errol Flynn acribillando a treinta enemigos. Este joven oficial naval hace cosas porque tienen que ser hechas."
‘PT-109’ estuvo desde el principio plagada de problemas: cambios en el guión, cambio de directores, mal tiempo, serpientes y mosquitos en Florida Keys, donde se rodó.
Los problemas se hicieron evidentes en la pantalla, y los críticos lo fustigaron sin piedad la película, aunque Robertson recibió elogios por su trabajo.
En 1977, Robertson otra vez a primera plana, esta vez por denunciar un escándalo financiero en Hollywood.
Descubrió que David Begelman, presidente de Columbia Pictures, había falsificado su firma en un cheque de diez mil dólares, y llamó al FBI y a los departamentos de policía de Burbank y Beverly Hills. En Hollywood no estaban nada de contentos con la mala publicidad.
"Recibí llamadas de personas poderosas que me dijeron: ‘Has tenido mucha suerte en el oficio. Estoy seguro que no querrías que todo esto terminara para ti", recordó Robertson en 1984.
Begelman pasó un tiempo en prisión, por estafa, pero volvió al cine. Se suicidó en 1995.
Robertson contó que en los siguientes cuatro años no lo contrató nadie: ni los estudios ni de los canales de televisión.
Sobrevivió como portavoz de AT&T hasta que terminó la sequía en 1981, cuando fue contratado por MGM para ‘Proyecto Brainstorm’ [Brainstorm], la última película de Natalie Wood.

Nacido el 9 de septiembre de 19123 en La Jolla, California, Robertson tenía dos años cuando fue adoptado por padres ricos que lo rebautizaron como Clifford Parker Robertson III. Tras el divorcio de sus padres y la muerte de su madre, fue criado por su abuela materna, a la que adoraba.
Robertson estudió brevemente periodismo en el Antioch College y luego volvió a California, donde consiguió dos roles secundarios en películas de Hollywood. Rechazado para el servicio militar en la Segunda Guerra Mundial debido a un ojo débil, sirvió en la Marina Mercante.
Puso la mira en el teatro de Nueva York, y como decenas de otras futuras estrellas, aprovechó el advenimiento de la serie de televisión. Sus papeles en Broadway también llamaron la atención, y después de evitar ofertas de Hollywood durante varios años, aceptó un contrató con Columbia Pictures.
"Creo que tengo el récord de la cantidad de veces que he estado suspendido", dijo en 1969. "Recuerdo una vez que rechacé una película B, diciéndole al jefe, Harry Cohn, que prefería que me suspendiera. Me gritó: ‘Chico, tienes más cojones que cerebro’. Creo que el viejo Harry podría tener razón."
El primer trabajo de Robertson para Columbia, ‘Picnic’, fue impresionante, incluso aunque su compañero en la pantalla, William Holden, le robara la novia, Kim Novak. Su segundo papel lo tuvo en la lacrimosa ‘Hojas de otoño’ [Autumn Leaves], como el joven marido de Joan Crawford. Luego trabajó en el musical ‘Eligiendo novio’ [The Girl Most Likely], con Jane Powell. En 1959, se granjeó el cariño de los fans de ‘Gidget’ como el Gran Kahuna, el maduro surfista vagabundo de Malibú que se encarga de proteger a Gidget.
Fue un solicitado y versátil actor durante los sesenta y setenta, pero carecía de la intensidad de Brando, James Dean y otros que llevaron un nuevo estilo de actuación al cine.
"No soy uno de los Golden Six", comentó en 1967, refiriéndose a las estrellas masculinas de la época. "Me dejan las sobras."
Robertson tuvo más éxito con las películas de guerra. Su fuerte presencia lo convertía en ideal para películas como ‘Los desnudos y los muertos’ [The Naked and the Dead], ‘La batalla del Mar del Coral’ [Battle of Coral Sea], ‘Escuadrón 633’ [633 Squadron], ‘Al día siguiente’ [Up From the Beach], ‘La brigada del diablo’ [The Devil’s Brigade], ‘Comando en el Mar de China’ [Too Late the Hero; Así luchan los héroes] y ‘La batalla de Midway’ [Midway].
Le encantaba volar y usaba el dinero que ganaba en el cine en comprar y restaurar aviones de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Incluso participó en carreras de globos, incluyendo una en 1964 desde el continente hasta Isla Catalina que terminó cuando fue rescatado en el Océano Pacífico.
En 1957, Robertson se casó con la ex de Lemmon, Cynthia Stone, y tuvieron una hija, Stephanie, antes de separarse en 1960. En 1966, se casó con Merrill y tuvieron una hija, Heather. La pareja se divorció en 1989.
[Bob Thomas en Los Angeles contribuyó a este informe.]
18 de septiembre de 2011
10 de septiembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

qué hizo carlos rico


Le prohibieron salir del país al ex subsecretario Carlos Rico. Ex funcionario de Seguridad de Jaque, el comisario general (re) no podrá trasponer la frontera por disposición del juez federal Walter Bento, quien lo imputará por crímenes de la última dictadura.
[Alejandro Gamero] Argentina. La Justicia federal le prohibió salir del país a Carlos Rico, subsecretario de Seguridad durante el primer año de gobierno de Celso Jaque y comisario general (re) de la Policía de Mendoza.
La restricción le fue impuesta ayer por el juez federal Walter Bento, a pedido del fiscal general Omar Palermo, luego de que la Cámara de Apelaciones ordenara el jueves que fuera acusado e interrogado por el secuestro y la desaparición de siete personas durante la última dictadura militar.
Sin embargo, el ex funcionario y ex jefe policial no será detenido ya que la acusación que pesará en su contra es la de asociación ilícita, que prevé penas –en caso de condena– que van de tres a diez años de prisión y por lo tanto es excarcelable.
Si al momento de ser citado Rico no se somete a la Justicia y al proceso judicial, sin duda su situación de seguir en libertad quedaría truncada.
Ésta podría ser la primera de otras causas judiciales con las que deba enfrentarse Rico, ex integrante del D2 (Departamento de Inteligencia y centro de detención y torturas de la Policía) y del GES 78 (grupo de elite formado para luchar contra la subversión, en ocasión de la realización del Mundial de fútbol del que Mendoza fue subsede).
Es que otra investigación importante se está sustanciando en la Justicia federal y es una derivación del juicio por crímenes de lesa humanidad: se trata de la "causa D2", en la que Rico –al igual que todos los integrantes del caso– está en la mira.

El Caso
La causa en la que Rico será acusado tiene por víctimas a Juan José Galamba, Julio Sosa, Daniel Romero, Gustavo Camín, Mario Camín, Raúl Gómez y Margarita Dolz.
Galamba era un jefe montonero que por milagro había eludido un secuestro de un grupo de tareas en 1976.
Obligado a la clandestinidad, estuvo prófugo dos años, lapso en que otras seis personas –algunas militantes y otras no– le dieron cobijo y lo escondieron de las autoridades.
Todos ellos –Galamba y quienes lo ocultaron– fueron secuestrados en mayo de 1978 en distintos operativos que llevó a cabo el GES 78, que integraba Rico, cuya pertenencia está documentada.
Tras las detenciones ilegales, ninguno volvió a aparecer y hoy están en las listas de miles de desaparecidos.
Por ahora, Rico será acusado por asociación ilícita. El Código Penal castiga ese delito en el artículo 210, que dice: "Será reprimido con prisión de 3 a 10 años el que tomare parte en una asociación o banda de tres o más personas, destinada a cometer delitos por el solo hecho de ser miembro de la asociación".
La última parte de la figura es clave para entender la particularidad de la asociación ilícita, ya que el Código Penal condena a sus integrantes por el solo hecho de pertenecer a la banda, sin necesidad de probar qué rol y responsabilidad tenía cada uno en el grupo.
Con la prohibición de salir del país en pie, ahora Rico será citado al tribunal. Allí le comunicarán la imputación y podrá defenderse.
18 de septiembre de 2011
17 de septiembre de 2011
©diario uno

quién es carlos rico


El legajo del subsecretario de Seguridad, muestra su pasado policial, pero en él se vislumbra también su ideología y la historia del funcionario más polémico del gobierno mendocino. Recibió felicitaciones de Santuccione y formó parte del GE ´78. Durante la existencia del grupo desaparecieron entre 10 y 30 personas en Mendoza.
[Daniel Calivares] Mendoza, Argentina. Mucho se ha hablado del subsecretario de Seguridad Carlos Rico en los últimos tiempos. Incluso, su posible implicancia en la última dictadura militar ha tenido repercusiones nacionales que, ingenuamente, el gobierno de Jaque parecía no esperar.
Así es como desde la presidencia le dieron un "guiño" a los organismos de derechos humanos enviando a Marita Perceval a escucharlos y a prometerles una reunión en la misma Presidencia de la Nación, algo que preocupa enormemente al gobierno ya que es sabida la política de derechos humanos que posee Cristina Fernández.
Sin embargo, la reunión con Perceval no sirvió sólo para llevar la invitación hacia los familiares de detenidos y desaparecidos, las madres de plaza de Mayo y el resto de los organismos. Junto con la legisladora nacional también viajaron a Buenos Aires copias de los legajos de los comisarios que se encuentran bajo el "ojo de la tormenta", por supuesto, el de Rico también estaba.
El legajo de éste se hizo famoso a través de notas periodísticas y luego tuvo repercusiones a través de los diarios nacionales. En el legajo se vislumbra, por ejemplo, una felicitación por su accionar durante la intervención en Misiones, meses antes del golpe de Estado.
También se puede leer sobre el pedido para poder utilizar el uniforme de gala durante su boda en 1974. Allí figura una lista con su escolta de honor y dos nombres brillan entre el resto, el del comisario retirado y hoy director de Logística Aníbal Gómez y el del actual titular de Defensa Civil, Rafael Garay.
Nacido en Roás, España, Rico acumula en su legajo más de 450 fojas. En él están todas sus calificaciones. Por ejemplo, en tiro -durante su instrucción- tuvo un promedio superior a 9, mientras que una de sus notas más bajas fue en instrucción militar, donde su promedio fue de 6,66 en uno de sus años de estudio.
Ingresó a la policía en los fines de la década del ´60 y tomó la ciudadanía argentina en 1968. Fue profesor de la Fuerza Aérea, de Gendarmería y de algunas policías provinciales, en Estrategia y Técnica de Combate. También dictó clases de Acción Sicológica y Psicología de Multitudes y de Moral Combativa.

La Primera Misión de Relevancia
Pero su talento recién se comenzaría a visualizar en 1975, cuando fue parte bajo las órdenes de la Dirección General de la Policía en la intervención de Misiones. Tarea que le valió una felicitación desde el ministerio del Interior.
Misiones, junto a Chaco, Formosa, Salta y Jujuy formaba parte del grupo de provincias en los que el ejército y/o la policía desarrollaron operaciones con el objetivo de "evitar la formación de nuevos frentes rurales que posibiliten la profundización del proceso y obliguen a un mayor empeñamiento de las fuerzas", según los decretos 2770, 2771 y 2772 que emitiría el Poder Ejecutivo Nacional en octubre de 1975.
Un año más tarde aparece, en el legajo, el Vicecomodoro Julio César Santuccione, que es informado por el Jefe de la Policía Federal que el Subinspector Carlos Rico ha "cursado satisfactoriamente" en el Centro de Instrucción Contrasubversivo, "con el propósito de unificar y divulgar métodos, técnicas y procedimientos, que facilitarían una mejor complementación profesional entre los diversos órganos comprometidos en la erradicación de la delincuencia subversiva".
Asimismo, en diciembre de 1976 Rico es felicitado por Santuccione por unos cursos realizados junto a oficiales de San Juan y San Luis.
Para aquellos que no saben quien fue Santuccione, "el Loco" tal cual lo apodaban, fue jefe de la policía de Mendoza en 1975 y una vez llegado el 24 de marzo de 1976 fue ratificado por la dictadura militar y años después sería acusado por cientos de muertes y desapariciones aunque nunca llegó a ser condenado, incluso fue indultado en octubre de 1989 en uno de los indultos presidenciales realizados por Carlos Saúl Menem.
El gobierno de Celso Jaque se caracterizó desde que asumió por una clara impronta de la religión católica. Varios de sus funcionarios son profesos practicantes y el caso de Rico, según se desprende de su legajo no es diferente. Esto se vislumbra en una carta que figura en el legajo de Rico luego de que le negaran un ascenso en 1977. En esa oportunidad Rico le pide a la Junta de Calificaciones que revea la medida y uno de sus argumentos es, "la aptitud moral, ha sido y será permanente fuente de energía interna del suscripto, dado que como Cristiano (Católico, Apostólico y Romano) interpreta que la ciencia de la oral, también trata del bien y de las acciones humanas en orden a su bondad o malicia".
En la misma carta es donde se nombra por primera vez el "Proyecto G.E.S. 78" que Rico define como un "grupo especial de seguridad" y en el que participó en su elaboración y ejecución.
En la resolución Nº 149 del 7 de junio de 1978 se puede observar que se declara que "la totalidad de los Oficiales cursantes han cumplido con las exigencias que la instrucción teórico - práctica impuso para lo cual debieron superar tramos durante tres (3) meses" y "que la capacidad profesional alcanzada ha superado las previsiones, por lo cual la aptitud adquirida, los habilita plenamente para ejercer las funciones de situación" y habilita a los Oficiales integrantes del G.E.S. 78 a desempeñarse como Instructores del Curso del C.I.C. para Oficiales, Suboficiales y Agentes. Sin embargo, Rico ha declarado que su curso fue sólo teórico.
En el mismo lapso de tiempo, según el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos fueron secuestradas alrededor de 30 personas y sólo en mayo del ´78, once personas fueron detenidas por las fuerzas de seguridad. Margarita Dolz de Castorino fue secuestrada el 17 de mayo en su casa, en la misma fecha también fue detenido Aldo Enrique Petroni.
Un día después Raúl Mazzola es introducido en un Peugeot blanco sin patentes. Mario Guillermo Camín desaparece el 22 de mayo cuando se dirigía a la UTN. Dos días después es secuestrado Daniel Romero. En la fecha patria del 25, Fuerzas de seguridad se llevan a Víctor Herrera de su casa, el mismo día Isabel Membrive desaparece también.
En tanto entre el 26 y el 28 de mayo son secuestrados Julio Oscar Sosa, Juan Carlos Romero y Juan José Galamba.

Pase a Retiro
Uno de los puntos más destacables de su legajo es la notificación por la cual se lo daba de baja al ex Comisario y ahora subsecretario de Seguridad durante la gestión de Arturo Lafalla y con Alejandro Cazabán como ministro de Justicia y Seguridad.
Ésta, como es de suponer, está casi al final de la gran carpeta que contiene los datos del funcionario más polémico de la provincia.
Vale recordar que Rico fue "retirado" de la policía junto a muchos otros oficiales, lo que desencadenó una crisis policial importante en la provincia, llevada a cabo por muchos familiares de los afectados que también formaban parte del cuerpo de seguridad.
Sin embargo, la decisión no fue revista y Rico debió retirarse de la policía para volver en el 2007 de la mano de Juan Carlos Aguinaga y de Celso Jaque, quien irónicamente tiene como mano derecha a Alejadro Cazabán, el mismo que dispuso el retiro de Rico de las fuerzas policiales hace casi 10 años atrás, lo que constituye en un elemento más en la polémica desatada luego de la designación del subsecretario de Seguridad y de las críticas encabezadas por los organismos de Derechos Humanos.
18 de septiembre de 2011
21 de febrero de 2008
©mdz

orden de captura condicionada


La justicia ordenó la detención del camarista prófugo después de que lo destituyan. Mientras el camarista prófugo Otilio Romano dijo que no sabe "de qué carajo" lo acusan, el juez Bento lo declaró en rebeldía y pidió su captura, pero una vez que sea destituido. El fiscal apelará el condicionamiento para que se haga efectiva la prisión.
[Irina Hauser] Argentina. El juez federal de Mendoza, Walter Bento, declaró en rebeldía y ordenó la detención del camarista suspendido Otilio Romano, procesado como partícipe en un centenar de crímenes de lesa humanidad, aunque aclaró que sólo se hará efectivo el arresto una vez que lo destituya el jurado de enjuiciamiento, algo que podría ocurrir entre noviembre y diciembre. El fiscal Omar Palermo y los querellantes apelarán la decisión porque consideran que el juez ya no tiene inmunidad de arresto y debe ser ordenada su captura cuanto antes. Esperan que así lo disponga la Cámara de Apelaciones de la provincia. Desde Chile, donde tramita un pedido de asilo, Romano se victimizó: "Soy un perseguido político en mi país y no sé de qué carajo se me acusa".
El juez Bento es el mismo que procesó a Romano por su actuación como fiscal y juez subrogante durante el terrorismo de Estado –ya desde la época de la Triple A– en 103 casos de torturas, desapariciones, robo de bienes y allanamientos ilegales. Además se lo responsabiliza por el cierre de la investigación de la apropiación de una hija de desaparecidos, invocando las leyes de punto final y obediencia debida (que nada tenían que ver con ese delito). Entre sus denunciantes están las propias víctimas, como Luz Faingold, detenida a los 17 años en 1975 y llevada a una cárcel de adultos donde funcionó un centro clandestino, el D2 (del Departamento de Policía), y donde fue torturada y atacada sexualmente, mientras Romano se negaba a restituirla a sus padres. Luz relató que el fiscal pasó a verla por el calabozo. Otros ex detenidos dijeron haber denunciado las torturas, que Romano ignoró, e incluso según documentos incorporados a la causa les daba valor como elementos de cargo a las declaraciones obtenidas bajo tormentos en el D2.
La semana pasada, el fiscal Omar Palermo, en sintonía con un planteo del abogado Pablo Salinas (del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos), le pidió a Bento que ordene la captura internacional de Romano y dicte su prisión preventiva. Sostuvo que la "inmunidad de arresto" es "una protección a la función judicial", pero "en modo alguno puede blindar de impunidad a la persona del funcionario" frente a los delitos de lesa humanidad que se le adjudican. Señaló que es evidente que el camarista suspendido "está eludiendo la acción de la Justicia" al ir a Chile. Bento estuvo de acuerdo con este último diagnóstico y señaló en su resolución de ayer "la gravedad de los sucesos acontecidos inherentes al abandono del país" por parte de Romano, "a sabiendas de encontrarse sujeto a proceso, así como las reiteradas incomparecencias ante esta sede judicial". De todos modos interpretó que las normas (cita la ley 25.320) que regulan los alcances de las "inmunidades o prerrogativas" de los jueces establecen que la inmunidad de arresto continúa mientras no se resuelva su desafuero. Recién puede ser detenido cuando se concreta la destitución.
Palermo y Salinas –que representa a Faingold– apelarán ante la Cámara Federal de Mendoza y reclamarán su urgente detención. Aunque ahora contarían con uno más: la decisión de anteayer del Consejo de la Magistratura de dejar de pagarle a Romano el sueldo es un argumento adicional de que ya no hay nada más por proteger de lo que quedaba de su función judicial. El Consejo suspendió al camarista el 25 de agosto último al considerar que como funcionario judicial actuó en complicidad con las violaciones a los derechos humanos entre 1975 y 1983. Según constató el juez Bento, el día de esa decisión ya no estaba en el país: horas antes se había ido rumbo a Chile.
Todo indicaría –dicen allegados al caso– que el gobierno de Sebastián Piñera seguirá analizando su pedido de refugio como supuesto perseguido político mientras la Justicia argentina no le notifique un pedido de detención. Entretanto le concedieron ocho meses de visa transitoria. Pero a futuro tampoco la tiene fácil: las resoluciones de Naciones Unidas, la Declaración sobre Asilo Territorial y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, que el país vecino suscribe, excluyen del régimen de asilo a las personas involucradas en "delitos contra la humanidad". Esto le jugará en contra si finalmente se concreta el pedido de captura y entonces la Corte chilena abre el juicio de extradición para resolver si lo devuelve para ser juzgado en la Argentina.
El jurado de enjuiciamiento intenta acelerar los tiempos del proceso de destitución, pero por los plazos legales que debe respetar –y las elecciones presidenciales en el medio– es difícil que comience antes de noviembre. Como ya informó este diario, el juicio no requiere de la presencia del acusado, pero sí de su defensora oficial. Antes de fin de año, Romano podría ser destituido. Luego, de todos modos, vendrá el proceso para lograr su extradición. Por lo pronto, lo único que podría acelerar los trámites es que la Cámara Federal de Mendoza modifique los términos de la resolución. Los jueces que intervendrán son los mismos que agravaron la situación de Romano en la causa penal, cuando dijeron que se lo debía considerar partícipe primario, por lo que podría recibir las penas más altas.
18 de septiembre de 2011
17 de septiembre de 2011
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