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entrevista con el general romeo vásquez


El diario hondureño La Tribuna publicó en agosto esta entrevista con el general golpista Romeo Vásquez. Agrega nuevos antecedentes sobre los responsables.
Honduras. Reproducimos la entrevista con el general Vásquez, pero ahorrándonos los comentarios de sus redactores, que no vienen al caso, y un cambio en la redacción de una pregunta.

¿Por qué fue dolorosa la decisión de detener al presidente Zelaya, el 28 de junio?
Por el grado de cariño al presidente, a pesar de que en los últimos días me había ofendido tanto. La lealtad es en diferentes direcciones: arriba, hacia abajo y desde los lados. El presidente como comandante general, nos estaba metiendo en una situación muy compleja, delicada e ilegal.

Recuerdo que unas 72 horas antes la gente que rodeaba al presidente, le habían dicho gorila y deslenguado…
El problema es que cuando nosotros no podemos cumplir con alguna tarea, la obligación del subalterno es irle a comentar a su jefe que tiene un problema y que le ayude a solucionarlo.

¿Y ustedes fueron a Casa Presidencial a comunicárselo?
A eso íbamos. Habíamos hecho todo lo humanamente posible, discutido  con todas las autoridades del país, tratando de buscar  una asesoría legal para apoyar  al comandante general. Él fue muy noble con las fuerzas armadas, logramos hacer una excelente amistad. Pero… el problema de una institución como la nuestra, es que podemos hacer grandes amistades, pero para el cumplimiento de una tarea, hay un conflicto: la amistad o el deber.

¿Y se lo comunicaron personalmente el miércoles 24 de junio?
Fuimos muy respetuosos de decirle: Señor presidente hemos tratado de encontrar un asidero legal para poder cumplir la misión. Pero ya cuando faltaban unas 48 horas llegamos con la Junta de Comandantes (García Padgett, Prince y Rodríguez) y le informamos que no podíamos ir en contra de la ley, aún cuando estábamos preparados porque somos garantes del proceso electoral.

¿Qué pasó en ese instante trascendental?
De ahí se derivaron ciertas situaciones que a veces es difícil narrarlas porque siempre hay sentimientos encontrados de cariño.

¿Estaba confiado el  ex mandatario en relación a la institución castrense?
Sus asesores le hicieron creer que las fuerzas armadas le debía una obediencia ciega. Y la institución tiene un parámetro establecido dentro de la ley.

El mismo Presidente como comandante general había firmado el ‘Libro Blanco de la Defensa’: velemos por el imperio de la ley.
Es que él repetía –como lo dicen en las barracas– "las órdenes se cumplen no se discuten", pero esa situación sólo es entre ustedes. ¿O no? Independiente que sea de un civil a un militar, pero dentro del marco de la ley.

¿O sea que no son borregos?
Exacto. Entonces trato en lo posible de enmendar o cambiar la orden o ver cómo la legalizamos para que él pueda cumplir. Es norma dentro de las fuerzas armadas que los subalternos le hablan a uno y le dicen señor no puedo cumplir o estoy listo para hacerlo, pero tengo este problema, sean logísticos, financieros, legales, etcétera.

¿Y qué pasaba si llegaba el domingo y ustedes no custodiaban las urnas y el material electoral?
Estaba esperando que se llegara el lunes, después de la encuesta y mi  intención era renunciar, para que él pudiese nombrar a otra persona de la misma Junta de Comandantes.

¿Usted dio la orden para que pasara con su gente a la fuerza aérea?
Fue una situación única en la historia de Honduras. Se puso en riesgo la seguridad de la base aérea. Y me informaron que llegaron algunas personas en estado de ebriedad, otras andaban fumando y hay que recordar que había muchos tanques de combustible. Un accidente y se puede perder parte de Tegucigalpa y Comayagüela. En vez de causar un mal mayor, porque corrimos ese riesgo y hubiera muerto gente inocente, mejor se permitió que se llevaran el material, a pesar de que ya estaba requisada de parte de la fiscalía. Pero era más importante salvar vidas, en ese momento.

A Manuel Zelaya –todavía en el poder– el viernes 26 de julio, le molestó que usted saliera del Estado Mayor, cuando llegó la marcha de las ‘camisetas blancas’ de Paz y Democracia…
Lo que pasa es que llegaron los reservistas frente al parque de El Soldado y consideré una descortesía no saludarlos. A ellos los acompañaba otro grupo de la sociedad civil, que no lo esperábamos, iba a otra entrevista y los saludé.

La situación de alerta…
Teníamos que cumplir la misión asignada desde un principio, pero sucede que la Corte Suprema de Justicia nos hizo ver cómo se estaba violando la Constitución de la República. No soy muy entendido de la materia legal, pero todos los abogados de las fuerzas armadas determinaron que esa encuesta era vinculante.

¿Y es cierto que ustedes requisaron La Gaceta en la que se hablaba de la Constituyente?
La Gaceta la publicaron el último sábado de junio. Recibir esa orden de la Corte era algo duro, teníamos un reto con la historia. Tuvimos el deber de suspender todo lo que se refería a esa actividad, porque era completamente violatoria de la Constitución de la República.

Fue una decisión de seguridad nacional…
Cuando hablamos nosotros de las consecuencias de la seguridad nacional, hablamos de decisiones de Estado. Se hace un análisis. Y era  completamente riesgoso que lo llevaran a la cárcel o a una unidad militar. Ya habíamos tenido un ejemplo de un alcalde de Tegucigalpa, sus correligionarios fueron con volquetas a romper la cárcel y se produjo un muerto. Se busca en toda misión, no causar males mayores.

¿El presidente sospechaba que saldría del poder, tan abruptamente?
No sé, porque la orden que recibimos fue a las doce y un minuto de la madrugada del domingo.

¿O sea que si la corte no le ordena la acción, otra fuera la historia?
Nosotros nos habíamos retirado completamente. La situación cambió radicalmente el sábado en la noche por el mencionado decreto.

Tanto doña Xiomara como Mel dicen que es una traición…
No es así. No podemos ser traidores, si tenemos una misión constitucional.

¿Qué acciones concretas hicieron para no llegar a la ‘hora sin retorno’?
Durante esos 30 días, desde que nos dio la misión, aprovechamos hablar con todos los sectores de la sociedad, buscando una solución. Como fuerzas armadas pensamos que como sólo era una encuesta, tal vez había una injusticia, pero nos dimos cuenta de que la gente no estaba clara en lo que pasaba. Yo mismo creía que era una simple encuesta.

¿Han ayudado las marchas a favor de la paz y la democracia, que han sido multitudinarias?
Lo bueno fue que la población se levantó en defensa de su  sistema de democracia. Si bien es cierto que hay algunos sectores que quieren algunos cambios, estos deben ser dentro del marco legal.

Para  muchos Romeo es un héroe, otros lo ven como villano… ¿Usted cómo se considera?
Me considero un soldado que cumplí con mi deber a la patria. No me siento un héroe ni tampoco un villano simplemente y además de esto quiero dejar claro que esto no es personal es institucional. Estoy a la cabeza de las fuerzas armadas y cualquiera en mi lugar, hubiera hecho lo mismo, porque de lo contrario estaría fuera de la ley.

¿Quién ha sido su asesor o asesora en estos días tan intensos?
Me hinco a pedirle sabiduría a Dios y le pedí salir de esta situación en que se vio involucradas las fuerzas armadas, sin causar heridas. Siempre tratamos de ayudar al presidente, pero a nosotros nos tenían acorralados, porque en los juzgados nos decían que no podíamos violar la ley y por otro lado que teníamos que cumplir una misión.

¿Cuál es el futuro de Romeo Vásquez Velásquez?
Estaba por retirarme y vivir tranquilo con mi familia. Pero a veces Dios sabe por qué lo deja en ciertas posiciones, hay siempre un propósito. Creo mucho en Dios, soy una persona muy temerosa y respetuosa de Dios.

Se habla del retorno de Manuel Zelaya como parte de los arreglos políticos… ¿Cuál sería su situación?
Nosotros somos apolíticos y no deliberantes. Respetamos las negociaciones y mediaciones que se den en el ámbito político. Nosotros estamos para garantizar la paz y la tranquilidad de los hondureños, devolverle la confianza al pueblo que tanto lo necesita para que sigamos adelante. Las crisis presentan grandes oportunidades de desarrollo.

El mandatario depuesto ha solicitado que le retiren la visa americana, tanto a usted como a Micheletti…[Eso ya ha ocurrido]
Sin comentarios.

4 de octubre de 2009
©la tribuna 
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sobre la cuarta urna de mel


Republicamos este artículo (de mayo de 2009) que contiene numerosas informaciones sobre la cuarta urna del presidente Zelaya y los días previos al golpe de estado.
[Ismael Moreno]  Honduras. ¿Qué contiene el proyecto de la Cuarta Urna, lanzado por el presidente Mel Zelaya? ¿Y a qué intereses sirve la tardía candidatura independiente del veterano sindicalista Carlos Humberto Reyes?
"Mel Zelaya sabe tirar la pelota con los dos pies. Unas veces tira con el pie izquierdo hacia la derecha, y otras veces tira con el pie derecho y la pelota sale disparada hacia la izquierda". Son palabras del veterano dirigente sindical de izquierda, Carlos Humberto Reyes, actualmente en plena campaña para lograr la inscripción de su candidatura independiente para las elecciones generales del último domingo de noviembre de este año.

El Mal Cálculo de Zelaya y los ‘Patricios’
La situación del país se ha alborotado con la llamada Cuarta Urna. La susodicha urna representa el último cartucho de los ‘Patricios’ en su intento por prolongar su presencia en el gobierno, cuando se les acaban estos cuatro años. Los caminos se les han cerrado, y todo el armazón que construyeron en los últimos tiempos para adherirse al bloque latinoamericano que lidera Hugo Chávez parece comenzar a desmoronarse. La consolidación de las relaciones internacionales del gobierno de Zelaya con Venezuela, Cuba y Nicaragua ha ido en proporción inversa a su desgaste interno y a la pérdida de espacios entre sectores de poder del país.
Mientras Mel y su equipo se esmeraron en afianzarse en Casa Presidencial, para desde allí impulsar su proyecto político, descuidaron, hasta abandonarlo en la práctica, el trabajo al interior del Partido Liberal. Este error político de los Patricios lo pagaron caro y con creces en abril, cuando los sectores tradicionales del liberalismo se posesionaron de las estructuras partidarias y borraron del mapa a todos los que hoy llevan las riendas desde Casa Presidencial.
Como presidenta del partido, Patricia Rodas hizo un mal cálculo. Creyendo que era más de lo que era, abandonó el trabajo del partido y se dedicó a conducir la política del Estado desde la Cancillería de la República. Logró relaciones estrechas con Hugo Chávez, pero ni logró transformar su partido ni consiguió corresponder a su amigo petrolero organizando una firme base política que respaldara a su grupo y diera continuidad a su gobierno.

Artículos Pétreos contra la Reelección
En este marco, la Cuarta Urna adquiere una relevancia mayor. Cuando se celebran elecciones generales en Honduras, cada persona que va a depositar su voto se encuentra en la mesa receptora de votos con tres urnas. En la primera deposita el voto por el candidato a Presidente y Vicepresidente de su preferencia. En la segunda deposita el voto por los candidatos a diputados y en la tercera vota por su candidato a alcalde.
De acuerdo a la Constitución de la República, los diputados y alcaldes se pueden postular para reelegirse en sus puestos. No así los Presidentes, para quienes el solo hecho de plantear la posibilidad de reelegirse o de reformar la Constitución para hacerlo, es considerado traición a la patria. Los artículos que establecen estas disposiciones son considerados pétreos, y bajo ningún argumento pueden ser reformados. La actual Constitución fue elaborada por una Asamblea Constituyente convocada en 1980, y de acuerdo a los especialistas, los artículos pétreos se formularon en un contexto de temor: se temía que los militares incursionaran en la tierna democracia representativa y decidieran perpetuarse en el poder del Estado con elecciones amañadas.
Treinta años después, los militares han dejado de ser los definidores absolutos de la vida política del país. Más bien, han sido relegados y se han debido refugiar, muchos de ellos en los corredores subterráneos del crimen organizado y otros en las rentables vías de los negocios de la seguridad privada. No parecen existir, por tanto, argumentos para defender los artículos pétreos, y ya administraciones anteriores -la de Callejas y la de Flores Facussé- abrieron la discusión, discretamente en público, pero con ardor en los círculos de seguidores dispuestos a dar de mazazos a las piedras que impiden la reelección de los Presidentes de la República.
El único argumento que hoy tiene validez y peso político para mantener esas piedras es el abultado número de políticos que aspiran a la Presidencia. Todos los políticos expresan y hacen sentir su deseo de postularse a un cargo de elección popular, siempre como trampolín para escalar a la máxima magistratura del país.

¿La Sombra de Chávez?
La Constitución de la República se ha reformado en asuntos fundamentales unas 30 veces, y a estas alturas, todos los políticos, de derecha y de izquierda, están convencidos de que esa Constitución ha perdido vigencia. Unos lo dicen en voz alta, y todos lo dicen en voz baja.
Mel Zelaya y su equipo han decidido proponer el cambio. La Cuarta Urna convoca a un plebiscito. Además de las tres urnas tradicionales, en las mesas electorales habría una cuarta urna en la que quienes se acerquen a votar recibirán una papeleta con la pregunta: "¿Está usted de acuerdo con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para que elabore una nueva Constitución? ¿Sí o No?"
La Cuarta Urna expresa las pretensiones y objetivos de los ‘Patricios’: quieren prolongar su mandato más allá de los cuatro años que actualmente establece la Constitución. El resto de la clase política está de acuerdo con el plebiscito, pero mayoritariamente no con su impulsor Mel Zelaya, porque detrás de la Cuarta Urna advierten la sombra de Hugo Chávez.

En Río Revuelto...
Para la realización del plebiscito, el gobierno ha puesto en marcha una campaña para una consulta popular que se realizará a finales de junio, con el objetivo de crear condiciones favorables para que el Congreso Nacional se sienta obligado a aprobar la Cuarta Urna en las elecciones generales de noviembre.
Previendo la tendencia de la sociedad a respaldar la consulta, los barones que controlan los partidos políticos desencadenaron en mayo sus propias campañas con el fin de capitalizar a su favor el interés de hacer transformaciones que revitalicen a los partidos, muy desacreditados y, de paso, para arrebatarle a Mel Zelaya la ‘propiedad’ de la Cuarta Urna.

El Muro de la Ley Electoral
En este agitado ambiente, se presentó la propuesta de candidatura independiente del dirigente sindical Carlos Humberto Reyes. Su opción no es nada fácil. De las candidaturas independientes se viene hablando desde hace varios años. El actual Comisionado Nacional de Derechos Humanos, su veterano defensor Ramón Custodio, ya lo intentó hace ocho años, y se estrelló contra el muro de la Ley Electoral y de Organizaciones Políticas, confeccionada por los abogados de los dos partidos tradicionales con el fin de impedir nuevos espacios político-electorales que pongan en riesgo la vigencia del bipartidismo histórico.
La ley tiene rasgos claramente antidemocráticos. O se aceptan las condiciones de los partidos tradicionales y entonces se participa de la democracia, o no hay espacio para competir electoralmente y, por tanto, no hay lugar para ser demócratas.
Hace más de tres años, al interior de las organizaciones que conforman el movimiento popular hondureño, se abrió el debate sobre las candidaturas independientes. Pero no prosperó, porque en los reducidos sectores de la izquierda se ha reproducido lo que se le cuestiona a esa ley electoral, diseñada por peritos liberales o cachurecos. La propuesta de poner en marcha candidaturas independientes con los contenidos de lucha del movimiento popular, no encajaba en las mentes de dirigentes que sólo podían considerar la participación electoral desde las estrechas miras de los partidos políticos de izquierda.
Aquel debate, como tantos otros, fue postergado por las desmovilizadoras urgencias de la coyuntura. Ahora, una vez que los conflictos al interior del diminuto partido Unificación Democrática, llegaron a extremos irreconciliables, y con la soga al cuello, los dirigentes del actual movimiento popular tradicional han decidido lanzar una candidatura independiente.

Candidaturas Independientes: Un Camino
Las candidaturas independientes constituyen un camino propicio para romper con más de un siglo de bipartidismo. La sociedad hondureña considera a ambos partidos como las instituciones más desacreditadas del país y en las elecciones la tendencia es al aumento del ausentismo. La gente no quiere saber nada de los partidos.
En los procesos electorales, a la gente le quedan cuatro caminos: votar por uno de los dos partidos tradicionales, votar por alguno de los tres diminutos partidos restantes, fundar nuevos partidos políticos o participar a través de candidaturas independientes. Durante 28 años, la mayoría de la gente ha transitado por los dos primeros caminos, sin que ninguno se haya convertido en un camino popular.
Si las encuestas insisten en el descrédito de los partidos políticos, fundar nuevos partidos políticos sería nadar en contra del sentir y querer de la sociedad. El único camino que se presenta como una oportunidad a explorar es el de las candidaturas independientes, porque mientras los partidos políticos gozan de rechazo, la gente tiende a buscar espacios para participar y expresarse. Es tiempo entonces para los movimientos sociales, ésos que se van construyendo en las propias realidades territoriales en donde vive y lucha la gente común. Las candidaturas independientes se convierten así en un instrumento que, en manos de los movimientos sociales, podrían incidir de manera directa en las decisiones del Estado, si mantienen su identidad de conciencia crítica.

¿Era Ahora el Momento?
Las candidaturas independientes no han generado conflicto, y existe un gran consenso a impulsarlas. De igual manera, no hay conflicto con la propuesta de las organizaciones populares para impulsar la candidatura independiente que postula a Carlos Humberto Reyes a Presidente de la República. Reyes es una persona de consenso, un veterano en las luchas honestas del movimiento sindical y popular.
El conflicto está en el momento en que los dirigentes populares lanzaron esta propuesta: finales de abril y sin haber realizado un proceso para garantizar una respuesta seria, madura y masiva de los diversos sectores sociales y populares del país.
La Ley Electoral y de Organizaciones Políticas establece que un candidato independiente se ha de inscribir en el Tribunal Supremo Electoral con 45 mil firmas de respaldo debidamente acreditadas. Esa cifra es la de un lleno completo, tanto en el estadio olímpico de fútbol como en el estadio Morazán de fútbol de San Pedro Sula. Para lograr esas firmas se necesita de un impresionante despliegue logístico que el movimiento popular actual está muy lejos de conseguir. Y para llenar ese requisito, la candidatura de Carlos Humberto Reyes cuenta tan solo con un mes de plazo.

En el Mismo Costal
Lanzar una propuesta de candidatura independiente en estas condiciones es, al menos, una irresponsabilidad política de los dirigentes populares. Pero hay algo más. El lanzamiento se realiza en un ambiente político al menos ambiguo en relación con el movimiento popular, por su vinculación real -o inducida por los medios masivos- con el proyecto de Mel Zelaya y sus ‘patricios’.
Por esto, la Cuarta Urna y la candidatura independiente de Reyes aparecen inevitablemente mezcladas -y los medios de comunicación de los grupos de poder así las ensamblan-, metidas ambas propuestas en el mismo costal del continuismo y a la sombra del petrolero sudamericano.
Mel Zelaya y los dirigentes del movimiento popular tradicional coinciden en el ALBA, en Petrocaribe, en el fervor hacia Chávez y en encendidas consignas de izquierda sin análisis crítico.
Los sectores de poder más conservadores del país aprovechan todos los espacios para presentar al Ejecutivo en pleno contubernio con los dirigentes del movimiento popular. Y se esfuerzan en sacar ventaja de las reales y de las hipotéticas alianzas del oficialismo con la dirigencia obrera y sindical. Un ejemplo formidable ha sido la propuesta del Presidente del Congreso Nacional, en la segunda quincena de abril, del décimo quinto salario, para que el Presidente lo concediera a la clase trabajadora el Primero de Mayo a cambio de lograr su pleno respaldo a la Cuarta Urna.

En Alianza de Mutua Manipulación
El décimo quinto salario es una trampa de los sectores empresariales más conservadores. De acuerdo a datos confiables, en el primer trimestre de 2009, el consumo de carne, leche y huevos cayó en un 35% en relación al año 2008 y la empresa privada está muy preocupada por el decrecimiento en la capacidad de compra de la gente, reducida en un 30% con respecto a 2008. La gente tiene menos dinero para comprar y la niñez está comiendo menos. Y aunque a los grandes empresarios y comerciantes no les angustia el hambre de niños y niñas y ancianos, sí les preocupa tan drástica reducción del consumo.
Fue curioso que la propuesta del décimo quinto salario establece que su aplicación ocurra justamente en marzo, cuando la gente se prepara para los gastos de la larga semana de vacaciones de verano, la semana santa. El décimo quinto salario estaría orientado primordialmente alentar el consumo. La visión que acompaña esta medida es cortoplacista.
La reacción en contra de la propuesta del décimo quinto salario unió una vez más al Ejecutivo y a los dirigentes del movimiento popular tradicional. Mel se aprovecha de la necesidad que tiene el movimiento popular tradicional de ser escuchado y del afán de protagonismo de algunos dirigentes entusiastas que no logran distinguir al Mel Zelaya que en su momento hizo alianza con el ultraconservador Micheletti del Mel Zelaya que abraza a Chávez al son de consignas revolucionarias.
Pero muy equivocado está Zelaya y su equipo si piensan que tienen en sus manos al movimiento popular. Sus dirigentes aprovechan a Mel para sacar sus propias reivindicaciones y utilizan al gobierno como palanca para presentarse como los verdaderos representantes en Honduras de la izquierda continental. Se trata de una alianza temporal de mutua manipulación.

Otra Reforma de los Mismos
La candidatura independiente es un instrumento de ruptura real con el bipartidismo. Pero el lanzamiento extremadamente tardío de la candidatura de Carlos Humberto Reyes, así como sus vinculaciones con los intereses del Ejecutivo puede llevar a la desnaturalización de tan valioso instrumento y a que los sectores de poder desprestigien la candidatura independiente hasta hacerle perder todo su mordiente.
Es importante que, a partir de esta propuesta, el movimiento popular tenga capacidad crítica y establezca una clara distancia con el Ejecutivo y con la Cuarta Urna, cuyo objetivo es que Zelaya retenga el gobierno a cualquier costo.
En Honduras se necesita un cambio de rumbo y una nueva legislación que responda a los nuevos desafíos de este complejo Siglo 21. Una Constitución que se ha reformado cuantas veces le ha interesado a la clase política oficial no puede seguir siendo el instrumento jurídico que norme la vida del país.
El debate no está en la pertinencia de la reforma constitucional, sino en la intención que contiene esa Cuarta Urna. Si es para adecentar a la clase política, será un instrumento más, como lo han sido otros: la reforma para elegir a los Magistrados de la Corte Suprema o a los del Tribunal Supremo Electoral o a los del Tribunal Superior de Cuentas. Se reforman las leyes para justificar las mismas ambiciones de poder de los mismos políticos, unas veces con un nombre, otras veces con otro; unas veces vestidos de azul, otras veces vestidos de rojo, casi siempre vestidos de azul y blanco, como la bandera nacional.

La Cuarta Urna Que Necesita Honduras
¿De qué vale una Cuarta Urna que lleve a una Constituyente con los mismos políticos de siempre redactando una nueva Constitución que responda y actualice los intereses de la clase política de siempre?
El país necesita hoy una Cuarta Urna, pero una que recoja los intereses de los diversos sectores sociales y populares que luchan por un país distinto al que ha erigido desde hace décadas la casta de los políticos tradicionales. El país necesita una Cuarta Urna, pero una que represente los anhelos de las comunidades organizada en sus propios territorios. Una urna que contenga una propuesta de país soberano, respetuoso de la dignidad de los más pobres.

2 de octubre de 2009
mayo de 2009
©envío
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iglesia propone nuevo acuerdo


El obispo auxiliar Pineda anunció un nuevo plan de negociación tras hablar con las partes. La nueva propuesta implica una comisión negociadora que discuta la restitución de Manuel Zelaya y la amnistía general.
[María Laura Carpineta] Argentina. El mediador designado por la Iglesia Católica reavivó ayer las esperanzas de un acuerdo en Honduras. Sonriente y orgulloso, el obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda, anunció un nuevo plan para restituir al presidente Manuel Zelaya y poner fin al aislamiento internacional. La propuesta no es muy distinta a la que había presentado dos meses atrás el presidente de Costa Rica, Óscar Arias: restitución de Zelaya y amnistía general. La letra chica, sin embargo, aún está por verse. Según adelantó el obispo, los detalles los discutirá una comisión negociadora que incluirá dos representantes de Zelaya, dos del presidente de facto Roberto Micheletti, tres de la resistencia popular, tres de la Unión Cívica Democrática (el brazo civil de la dictadura) y dos "notables", uno hondureño y otro extranjero. Según uno de sus asesores de confianza, Zelaya apoya la iniciativa. "El presidente se reunió con el obispo y lo autorizó a que hiciera lo necesario para crear un espacio de diálogo", le dijo a Página/12 Carlos Eduardo Reina.
Desde la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde hace una semana y media se refugian Zelaya y su círculo más íntimo, Reina agradeció los esfuerzos del obispo Pineda, pero advirtió que la dictadura de Micheletti aún no ha dado ninguna señal concreta de querer sentarse a dialogar. "Cuando dos partes en conflicto se sientan a conversar, se entiende que todas las hostilidades se suspenden al menos durante el tiempo que duren las conversaciones. Nosotros no vamos a poner condiciones, pero esperamos que algunas cosas cambien antes de sentarse en la mesa de diálogo del obispo Pineda", explicó Reina, tras reunirse durante dos horas con el presidente Zelaya.
El clima ayer en la embajada no era de festejo por la apertura de un nuevo canal de diálogo, sino de bronca. "A la comunidad internacional le hablan de diálogo, pero acá, nosotros seguimos encerrados y afuera, en las calles, siguen reprimiendo", se quejó Rasel Tomé, otro de los hombres de confianza de Zelaya, que lo acompañan en la sede diplomática.
Los zelayistas habían comenzado el día con una mala noticia. Después de dos días relativamente tranquilos, los golpistas habían decidido poner en acción el decreto que imponía un estado de sitio. Por la madrugada un centenar de militares habían desalojado y detenido a 55 indígenas, que hacían más de dos meses ocupaban el Instituto Nacional Agraria, uno de los edificios públicos tomados después del golpe.
Cerca del mediodía, la escena se volvió a repetir, pero esta vez frente a la clausurada Radio Globo. Según denunció Tomé, los militares dispersaron a fuerza de bombas lacrimógenas y balas de goma a los cientos de manifestantes que se habían reunido para repudiar el cierre del medio opositor. Los organismos de derechos humanos no informaron de heridos, pero otra vez la dictadura lograba ahogar una de las pocas protestas que pudieron organizarse esta semana, bajo el estado de sitio.
Pero mientras en la calle los bastones de los soldados seguían marcando el ritmo de la rutina de los hondureños, detrás de escena, en alguna oficina del Arzobispado de Tegucigalpa, la promesa de un diálogo parecía estar a un paso de concretarse.
A diferencia de la propuesta que había presentado el martes el dirigente empresarial Adolfo Facussé, el plan que anunció ayer el obispo Pineda parecía contener un principio de acuerdo, aunque aún resta el apoyo formal del régimen de facto. "Ya hay tres puntos específicos sobre los que se ha dialogado y se están tratando de afinar detalles para responder a las inquietudes de unos y otros", adelantó el nuevo mediador hondureño. "Creo que un punto de acuerdo sigue siendo el diálogo de San José. Lo que en San José se hizo fue una propuesta, no un acuerdo, y creo que deberíamos hablar ahora de un San José II", fue todo lo que agregó el miembro del clero.
El llamado diálogo de San José había sido liderado por el presidente costarricense y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, a pedido del gobierno norteamericano y fracasó por la intransigencia de la dictadura liderada por Roberto Micheletti. El plan proponía la restitución de Zelaya, un gobierno de unidad nacional, amnistía para todos y adelantar las elecciones generales, programadas para fines de noviembre. Los negociadores de Micheletti nunca sepultaron explícitamente el diálogo de San José, pero siguen negándose a restituir a Zelaya y a permitir que termine su mandato constitucional en enero.
El obispo Pineda no logró quebrar la intransigencia de Micheletti y las Fuerzas Armadas, pero sí abrió una nueva instancia de diálogo, que incluirá representantes de todos los sectores políticos. Como ideólogo del plan y hombre de buenos contactos con los zelayistas y los golpistas, el número dos de la Iglesia Católica en Honduras se propuso para dirigir la mesa de diálogo, junto con un "notable" extranjero. Su sugerencia fue el vicepresidente de Panamá, Juan Carlos Varela.
El nombre no emociona demasiado a los zelayistas. El gobierno de Panamá fue uno de los pocos de la región y del mundo que relativizaron el golpe de Estado y apoyaron abiertamente el rol de los militares hondureños. "A pesar de todos las deficiencias y los peros que tenemos, seguimos apoyando el diálogo", aseguró el asesor de Zelaya, Reina.

1 de octubre de 2009
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vivanco sobre el golpe en honduras


"Hay que mantener o aumentar la presión" contra gobierno de facto. El funcionario internacional estima que la solución a la crisis es "restablecer el orden constitucional, permitir que el Presidente legítimo gobierne y siga con el calendario electoral, que podría ser o no prorrogado, pero eso es materia de la negociación política".
[Claudia Saavedra] El director regional del organismo humanitario, José Miguel Vivanco, aseguró que el regreso de Manuel Zelaya a su país es "una excelente noticia".
Mantener la presión sobre el gobierno hondureño de facto, incluso reforzarla, es una de las maneras que el chileno José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch estima llevará a una pronta solución de la grave crisis política que hace tres meses vive la tercera nación más pobre de la región. "Mientras se mantengan firmes las presiones y Estados Unidos sostenga las sanciones -y ojalá hasta las incrementen-, las posibilidades de solución al conflicto son mayores", manifestó a La Nación este abogado de la Universidad de Chile.
Para Vivanco, la presión al gobierno de facto de Roberto Micheletti debe ser triangular: Congreso, partidos políticos y sector privado, y, en especial, los candidatos presidenciales. Ellos, a su juicio, son los más interesados en que el proceso se lleve a cabo "de un modo incuestionable. En el minuto en que se den cuentan de que no tiene sentido prestarse a un proceso electoral que no será reconocido a nivel internacional, ejercerán las presiones necesarias con Micheletti para obligarlo a sentar cabeza y hacerle ver que la única alternativa posible es el Plan Arias".

Justamente el mediador Óscar Arias sostuvo ayer que no se debía aislar al gobierno de facto ya que era mejor estar en comunicación con él. ¿Qué opina?
Evidentemente que hay que estar en condiciones de confrontar a Micheletti y ello no significa que haya que levantar las sanciones de aislamiento. Hay que buscar, primero, cómo revertir el proceso antidemocrático e impedir que se consolide el régimen de facto. Para ello están las presiones, ojalá, concertadas y unánimes, cosa que se está aplicando, especialmente por parte de EEUU. Y en segundo término, acciones diplomáticas de reproche. El confrontar al régimen de facto no significa reconocerlo. Significa buscar oportunidades para dejarle muy claro cuáles son las reglas del juego.

Tanto la Unión Europea como el embajador de EEUU ante al OEA sostuvieron que el ingreso del derrocado Manuel Zelaya complicó una solución a la crisis.
Zelaya no le tiene que pedir permiso a la comunidad internacional para regresar a su país, del cual es presidente legítimo y del cual fue arrastrado en pijama por los militares en un golpe de Estado. Creo que es una excelente noticia que Zelaya esté en el país. Efectivamente eso posibilita una solución al conflicto. El embajador ante la OEA se equivoca porque el énfasis y la presión debe ejercerse contra el gobierno de Micheletti, que está impidiendo una solución a esta crisis y es el que está violando derechos humanos y suspendiendo libertades públicas.

El general Romeo Vásquez recomendó ayer a sus superiores el diálogo. ¿Ese es un buen signo?
Me parece valioso que las FFAA estén recapacitando, lo que hicieron no tiene justificación. Fue un atropello y una arbitrariedad incalificable, como fue la detención y expulsión del presidente. Pero desde hace algún tiempo las FFAA hondureñas, apenas surgió el Plan Arias, manifestaron que no serían un obstáculo para la implementación de dicha solución. Me atrevería a agregar sin tener evidencias, pero conociendo los vínculos históricos de las FFAA hondureñas con las estadounidenses, que probablemente -no lo afirmo, me da la impresión- las posiciones de las FFAA hondureñas sean el resultado de la presión de EEUU.

1 de octubre de 2009
©la nación
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un cura contra la dictadura


El cura Fausto Milla, referente de la resistencia en Honduras. El sacerdote Milla es uno de los hombres de la entraña de los movimientos sociales y organizaciones populares. Mantiene una postura opuesta a la cúpula eclesiástica del país centroamericano y pide que EE.UU. declare el embargo económico.
[Ángel Berlanga] Honduras. "La prepotencia del gobierno golpista es demasiado grande, y por eso la gente piensa que van a meterse a la Embajada de Brasil: yo creo que Manuel Zelaya va a morir y que van a decir que se resistió." La voz del sacerdote Fausto Milla suena en el teléfono desde Santa Rosa de Copan, una región que agrupa cinco departamentos en el occidente de Honduras. Este hombre de 82 años, uno de los referentes de los movimientos sociales y organizaciones populares, mantiene una postura rotundamente opuesta a la de la cúpula eclesiástica hondureña, que dirige Óscar Andrés Rodríguez, un cardenal que bendijo desde el comienzo la cruzada del presidente de facto Roberto Micheletti. "Yo creo que Mel va a morir diciendo que él no quiere un solo muerto más en Honduras, que todo debe ser pacífico, que la razón tiene que triunfar", apuntó.
Milla estuvo el domingo en el velorio de Wendy Elizabeth Avila, una manifestante que murió como consecuencia de la represión. "He visto tantos cuerpos castigados a garrotazos, mujeres que me mostraban sus brazos, horriblemente golpeados", relató, y apuntó que la marcha de ayer en Tegucigalpa para repudiar el cierre de Radio Globo y Canal 36 disminuyó algo el caudal de manifestantes –unos 5000– debido a "las amenazas de muerte, que cada vez son más fuertes". "Estamos con entera desinformación, porque los únicos medios que llegaban al pueblo fueron clausurados y destruidos –contó–. Los militares rompieron las puertas y se llevaron los equipos. Según acabo de saber, los periodistas están libres, consiguieron escapar a tiempo. Ahora aquí la información es ‘de tú a tú’, o por Internet, o vía radios o canales de afuera. Está Radio Progreso en el norte, pero dicen que es inminente su clausura. Es que ellos tienen que cortar con todo: el decreto de suspensión de garantías dice que clausurarán toda comunicación social que manifieste desprecio, o disgusto, unos términos que se prestan para cualquier cosa. La ley, ahorita, es prohibido pensar, hablar, oír. Prohibido ser humano. Esta es la situación en Honduras."
Tras sucesivas denuncias de la masacre de campesinos del río Sumpul, a comienzos de los años ‘80, Milla fue perseguido y detenido por los escuadrones de la muerte. Tuvo que exiliarse y recién pudo volver en 1986. Aquella represión y ésta tienen un nombre en común: Billy Joya Améndola, creador de los escuadrones y ministro asesor de Micheletti. "Se sienten sus estrategias, sus modos de persecución, con tácticas más peligrosas todavía –dice Milla–. Ahora se cuidan un poco más y disimulan los crímenes, los hacen aparecer como desgracias, o como asesinatos hechos por delincuentes comunes. Nos cuidamos, tratamos de no salir solos a la calle. Tomamos nuestras medidas de seguridad."
"Lo peor, lo triste, es que desde hace tiempo se viene pidiendo auxilio al mundo y no pasa nada: solo hablan y hablan –cuestionó el sacerdote–. Tenemos organismos de miles y miles de millones de dólares, como la ONU y la OEA, y nada: la gente aquí tiene que sufrir y morir calladamente. Sólo acuden al auxilio del que está mal cuando se murió. Acuden al entierro." Milla le reclamó un bloqueo económico total al gobierno norteamericano: "Si lo hicieron durante 50 años a Cuba, ¿qué les cuesta hacerlo cinco o diez días contra Micheletti? –planteó–. Con eso se acaba el problema, pero no se atreven, porque el dinero vale más que la vida humana. Si las naciones del mundo no actúan en nombre del pueblo hondureño, los golpes se van a desencadenar por toda América Latina de acuerdo con la conveniencia de los golpistas de Estados Unidos y del continente. Honduras ahorita es un laboratorio. Y si tienen éxito, El Salvador tiembla: la oligarquía allí ha demostrado sus barbaries contra el pueblo durante tantos años, apoyada por Estados Unidos... El interés real es desbaratar el ALBA: ellos tienen modos de golpear en cada país, sobre todo en Centroamérica, por donde empezaron."
Milla señaló que los candidatos de los principales partidos no se pronuncian con contundencia sobre las sucesivas violaciones institucionales y a los derechos humanos por una sencilla razón: "Es que son todos de ellos, de los golpistas", dijo. Con respecto a la cúpula eclesiástica de Honduras fue acaso más áspero: "Allá, en Tegucigalpa, esa gente recibe dinero de los políticos, de los gobiernos: eso es lo que pelean, nada más –dijo–. Ahí se cumple lo que dice Al Gore: ‘El apareamiento incestuoso del poder y el dinero es el peor enemigo de la democracia’, a lo que yo agrego ‘de la iglesia, también’. Pero no hay que confundir eso con la iglesia del pueblo’". En torno de Juan José Pineda, el obispo que visitó a Zelaya en la embajada, Milla señaló que "es un acólito del cardenal (Rodríguez), basura de gente". El religioso diferenció y contrapuso al obispo de su diócesis, Luis Alfonso Santos, opositor al golpe, y explicó que "cuando un cardenal se comporta como Judas, la gente se confunde".
El domingo, también, pudo llegarse hasta la puerta de la embajada, donde habló unos minutos con la primera dama, Xiomara Castro. "Lo que hizo Mel es de una audacia increíble, de novela –concluyó–. Nadie sabe cómo llegó a Tegucigalpa, ni siquiera su mamá. Y esa burla que le ha hecho a la inteligencia del Ejército, que se cree tan poderoso, es lo que los tiene más enfurecidos y confundidos. Y eso los ha llevado, también, a estos extremos de ayer, de dejarnos ya sin garantías constitucionales."

29 de septiembre de 2009
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brasil pide intervención de onu


Para Estados Unidos, es suficiente con la OEA. Brasil pide que la ONU se involucre.

[Darío Pignotti] Honduras."Espero que el gobierno ilegítimo de Honduras sea bien interino, lo más interino posible", se despachó ayer Marco Aurelio García. Es sabido que las declaraciones de García expresan mejor que las de ningún funcionario brasileño el parecer del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El hombre al que Lula ha confiado misiones poco menos que imposibles (participar del fallido rescate de Ingrid Betancourt en 2008 o parar, aquí con éxito, la masacre ordenada por el presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada, 2003) ahora tendría como tarea trabajar, discretamente, en la costura de acuerdos a fin de que el consenso hemisférico contra el golpe de Estado se traduzca en acciones eficaces para que Roberto Micheletti abandone el poder.
Brasil está en la línea de frente de la crisis hondureña debido a diversas circunstancias. Una de ellas geográfica, dado que su territorio, esto es la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, es objeto de intimidaciones y hostilidad por los militares que sitiaron el predio desde hace una semana cuando allí se refugió el presidente constitucional Manuel Zelaya. Por cierto nunca Brasilia había asumido un protagonismo tal en un acontecimiento político centroamericano, síntoma de la musculatura diplomática y económica (creciente presencia de inversores brasileños en El Salvador y Panamá, por ejemplo) adquirida por Brasilia en siete años de gestión lulista.
En una amenaza apenas velada, Roberto Micheletti emplazó a Lula para que definiera en 10 días, a contar del sábado, el status con que el gobierno brasileño albergó a Zelaya en la embajada, tras lo cual prometió podrá adoptar "medidas", entre las que no se descarta la invasión del recinto.
El canciller Celso Amorim alertó ayer sobre el riesgo cierto de que el ejército hondureño viole la "integridad" de la legación diplomática, algo que reconoce pocos antecedentes históricos, dado que ni las dictaduras sudamericanas de los ’70 se atrevieron, en general, a transgredir la Convención de Viena de 1961.
"El ultimátum (de Micheletti) a Brasil denota, además de un total desconocimiento sobre derecho internacional... un estado de sordera" sobre la desaprobación externa que ha merecido la asonada del 28 de junio, cuando fue depuesto Zelaya, sostuvo el canciller brasileño.
El titular de Exteriores telefoneó ayer a su par norteamericana, Hillary Clinton, y al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a quienes transmitió un mensaje directo: la situación hondureña puede deteriorarse aún más y merece una respuesta contundente de la comunidad internacional a través de un "mayor envolvimiento de la ONU".
Y es que allí está uno de los puntos de desacuerdo entre Brasilia y Washington. Mientras el gobierno de Lula puja para que el Consejo de Seguridad de la ONU tome cartas en el asunto, la gestión demócrata prioriza a la Organización de Estados Americanos.
Esa discrepancia de método diplomático lleva consigo otra, más política: mientras Washington censura el retorno de Zelaya a su país, como lo afirmó ayer su embajador ante la OEA, Lewis Amselem, Brasil lo reivindica como presidente constitucional y, además, considera legítimo que haya vuelto a su país, según declaró Lula.
En rigor Brasil aún aguarda un comportamiento más resuelto de la Casa Blanca ante el régimen hondureño. "Si Estados Unidos decidiera aplicar sanciones mayores a Honduras, eso tendría un impacto muy fuerte" sobre la "dictadura", pero eso aún no ocurrió, lamentó el consejero de Lula, Marco Aurelio García.

29 de septiembre de 2009
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otro plan para asesinar a chávez


Entrevista transmitida por Al Jazeera con paramilitar encarcelado en Estados Unidos revela plan de asesinato del presidente Chávez. Mercenario colombiano confirma plan de asesinato contra Chávez fraguado por el líder de la oposición Manuel Rosales.
[Eva Golinger] Colombia/Venezuela. En un fragmento de un reciente telediario, Al Jazeera emitió un video obtenido en Colombia de la entrevista realizada por detectives de la policía con el asesino a sueldo paramilitar colombiano Geovanny Velásquez Zambrano. Durante la entrevista, obtenida en exclusividad por Al Jazeera, el paramilitar colombiano confirmó que un "acomodado político venezolano" llamado Manuel Rosales le ofreció veinticinco millones de dólares para asesinar al presidente Chávez. La conversación con Rosales transcurrió durante un encuentro secreto en 1999 con varios cabecillas paramilitares. Rosales dijo que se encargaría personalmente del plan de asesinato contra Chávez, aunque el dinero provendría de diferentes fuentes. Las fuerzas paramilitares colombianas implicadas en el intento de asesinato recibieron adiestramiento en Catamumbo, en la frontera con Venezuela. Pero en 2004 unos cien mercenarios colombianos fueron detenidos en una finca de propiedad del líder de la oposición Robert Alonso en las afueras de Caracas. Alonso ha llamado repetidas veces al derrocamiento violento del gobierno de Chávez. Los colombianos fueron detenidos y acusados de conspirar para asesinar al presidente. Fueron aprehendidos con uniformes militares, armas y suficientes municiones como para causar serios daños en el país. Alonso, cubano-venezolano y hermano de la famosa actriz María Conchita Alonso, huyó al exilio en Miami, donde reside desde entonces y continúa complotando contra el presidente venezolano.
En el video transmitido por Al Jazeera, el mercenario colombiano confirma que actualmente hay cerca de 2.500 paramilitares colombianos en territorio venezolano, con el objetivo de asesinar al presidente Chávez y desestabilizar al país.
Aunque se han denunciado varios intentos de asesinato contra el presidente Chávez, la prensa internacional y la oposición venezolana han ridiculizado esas denuncias. Sin embargo, la presencia de mercenarios colombianos en Venezuela es un hecho confirmado. Esta nueva revelación de labios de uno de los participantes, confirma lo que Venezuela viene denunciando desde hace tiempo: Colombia ha estado enviando tropas paramilitares al país para desestabilizarlo desde dentro y asesinar al presidente, cuándo y dónde sea posible. Esta información confirma también que Manuel Rosales no huyó de Venezuela y pidió asilo político en Perú debido a los cargos de corrupción que enfrenta, sino más bien porque temía que se descubriera la verdad sobre su participación en un intento de asesinato del presidente Chávez. Con las nuevas informaciones el gobierno venezolano tiene derecho a solicitar la extradición de Rosales desde el Perú, porque no se puede conceder asilo político a criminales.

Vea aquí el video.

26 de septiembre de 2009
cc postcards from the revolution 
cc traducción mQh
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caso hondureño llegó al consejo


La máxima instancia de la ONU exige el fin del asedio a la embajada brasileña. Los golpistas atacaron con gases tóxicos al presidente derrocado y a las cien personas que resisten junto a él en la sede diplomática brasileña. Zelaya se descompuso y tuvo que cambiar de habitación, dijo su médico a Página
Honduras. Mientras en Nueva York el Consejo de Seguridad de la ONU exigía el fin del asedio a la embajada brasileña en Honduras, en el país centroamericano los golpistas subían la apuesta y atacaban con gases tóxicos al presidente Manuel Zelaya y a las cien personas que resisten junto a él. Desde la mañana el mandatario derrocado denunció que estaban padeciendo síntomas extraños: ardor en la garganta, picazón en las extremidades, ampollas en la piel, migrañas, gusto amargo en el paladar y cerca de un veintena de personas vomitaron o defecaron con sangre. "Estamos pidiendo que intervengan de manera inmediata los organismos de protección humana, como la Cruz Roja Internacional", reclamó Zelaya. El presidente hondureño estaba enojado. Anteayer se había ido a dormir tras anunciar orgulloso al mundo que se abría un diálogo. Otra vez, la dictadura lo dejó en offside.
La irritación de Zelaya también tiene una razón química, según su médico personal y viceministro de Salud, Alfonso Díaz Pon. "Recién estuve en el cuarto del presidente y no se puede estar allí. Al minuto ya te empieza a quemar la garganta y sentís que se te calienta la piel", le relató a este diario vía telefónica. El mandatario utiliza para descansar y recibir visitas una habitación en el primer piso, con una ventana que da a la calle. Ayer se tuvo que mudar. "Tenía los ojos totalmente colorados y le molestaba la garganta", contó su médico, quien también empezaba a sentir los síntomas del resto de la embajada. Cada diez palabras, se disculpaba para toser. Cuando Página/12 habló con él hacía apenas dos horas que había entrado a la casa.
Según relató, la situación de alguno de los zelayistas que resistían junto al presidente derrocado empezaba a deteriorarse. "Ahora estoy revisando a un paciente de 52 años, diabético, hipertenso y con problemas cardíacos. Está tirado sobre un cartón en el garaje y cada vez se le hace más difícil respirar. Esto es grave; ya no son los residuos de las bombas lacrimógenas del martes a la madrugada", aseguró Díaz Pon.
Junto con toxicólogos y representantes de la Cruz Roja y de la ONU, los médicos del equipo de Zelaya pasaron la tarde juntando muestras y haciendo análisis para identificar los tóxicos que fueron utilizados por los golpistas. La primera conclusión, según Díaz Pon, es que habrían lanzado Cesio 132, una sustancia que provoca vómitos y otros malestares. "No puedo confirmarlo, pero el rumor que corre es que se lo compraron a los israelíes", agregó el médico.
El ataque con gases fue descripto por el canciller de Luiz Inácio Lula da Silva en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como una nueva afrenta contra la soberanía brasileña de la embajada en Tegucigalpa. Celso Amorim relató con lujo de detalles el corte de luz y agua que sufrió Zelaya y su gente durante sus primeras treinta horas en la sede diplomática, el racionamiento de comida y el bloqueo de las llamadas que aún continúan y, por último, la instalación de equipos de sonidos alrededor de la embajada que aturden y marean a los cerca de cien moradores.
"Son claras violaciones de las reglas de la Convención de Ginebra sobre las relaciones diplomáticas", sentenció el canciller brasileño, quien recibió el apoyo que esperaba del Consejo de Seguridad. El único organismo de la ONU que tiene la llave para una intervención militar emitió una advertencia concreta y directa. "Condenamos los actos de intimidación contra la Embajada de Brasil y llamamos al gobierno de facto en Honduras a dejar de acosar", señaló la resolución, leída por la embajadora norteamericana ante la ONU, Susan Rice.
Con el pasar del día y ante el incremento de las denuncias desde adentro de la embajada brasileña en Tegucigalpa, la presión no paró de crecer. La Corte Interamericana de Derechos Humanos le exigió al gobierno de facto que suspenda el uso de cualquier sustancia tóxica en las inmediaciones de la sede diplomática de Brasilia y reclamó que permita el acceso de más médicos, toxicólogos y miembros de las organizaciones de derechos humanos locales.
La respuesta del régimen de facto, encabezado por Roberto Micheletti, fue casi burlona. "Lo único que hay en este momento en esa zona es un operativo de limpieza que realiza la Alcaldía Municipal del Distrito Central", explicó la dictadura a través de un comunicado oficial. Para peor, responsabilizaron a los zelayistas de cualquier exceso en el uso de químicos. "Los trabajos de limpieza se hacen normalmente, pero en estos días se ha tenido que redoblar el personal debido a la presencia de seguidores de Zelaya, como también de las personas que llegan a visitarlo", agregó el texto.
Según el régimen de facto, la primera dama, Xiomara Castro, confundió a los trabajadores municipales de limpieza con encapuchados que lanzaban gases tóxicos con mangueras hacia el patio de la embajada. Un error que puede ocurrirle a cualquiera.

26 de septiembre de 2009
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