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cinco años para rata pinochetista


Heridas que comienzan a cerrar. Familia de angelino ejecutado durante dictadura militar logra hacer justicia.
Los Ángeles, Chile. Responsable del homicidio de Carlos Roberto Fuentealba Herrera, muerto en 1974, deberá pasar 5 años y un día recluido luego de que se determinara que no actuó en legítima defensa, como argumentó. Más de treinta años después.
Dicen que la justicia tarda, pero llega y esta afirmación se aplica fielmente en el caso de Carlos Roberto Fuentealba Herrera, angelino ejecutado en Talca el año 1974, meses después de haber abandonado la capital provincial, cuando permanecía sumido en la clandestinidad para evitar que su militancia política significara su detención en aquellos turbulentos días.
Murió implicado en actos terroristas según la versión de la época, pero sus hijos, en ese entonces de cuatro, cinco y seis años de edad, jamás se conformaron con aceptar tal aseveración, pese a que nunca nadie, quiso darles mayores detalles respecto a lo sucedido realmente con su progenitor.
Es una historia compleja, pero quizás similar a la sufrida por muchas familias chilenas luego de la intervención militar de 1973. Carlos Fuentealba era militante comunista, y como trabajador de la planta Iansa de Los Ángeles también era dirigente en el sindicato de esta fábrica. Conocedor del destino que muchos de sus compañeros capturados habían corrido, este hombre decidió huir a Talca, capital de la Región del Maule. Su nombre figuraba entre los requeridos por los bandos militares para presentarse en el Regimiento de Los Ángeles y por su filiación política y su calidad de dirigente sindical corría serio riesgo. Así, en esa ciudad estuvo bajo cobijo seguro durante varios meses.
En Los Ángeles, en tanto, quedó su esposa junto a los tres pequeños niños, quienes desde ese momento debieron asimilar esta ausencia, que se extendería por el resto de sus vidas.
Esto, porque su madre, Lidia Cea Filla, les entregó una vez adolescentes sólo algunos detalles de lo acaecido durante esos meses en la clandestinidad, tiempo en el cual el fallecido trabajó en labores campestres, cerca de San Clemente. Les contó, por ejemplo, que ella visitó algunas veces a su marido en aquella localidad y que él, temerariamente, regresó a Los Ángeles para visitar a sus familiares, compañera y descendencia.
Ese relato tuvo una abrupta interrupción una noche de junio de 1974, cuando Fuentealba intentó evadir la acción de los efectivos policiales, y fue herido por un disparo de uno de ellos. El impacto, en pleno corazón, lo dejó tendido en la calle.
Una semana antes de su muerte, su mujer había sido capturada en Talca por la Policía de Investigaciones, que investigaban denuncias por infracción a la Ley de Control de Armas. Ocho días estuvo detenida, después de ser puesta a disposición de la Fiscalía Militar. El día en que fue puesta en libertad incondicional, el 26 de junio, se enteró del deceso de su esposo.
La más triste noticia, con la cual debió cargar desde entonces, y sobre la cual no quiso ahondar con su prole, a la que se dedicó a criar con absoluta dedicación. Sin embargo, y comprensiblemente, algo quedó en el alma de los tres descendientes, algo que se negó a aceptar que el único recuerdo al que podrían recurrir cuando se les preguntara sobre su padre sería el retrato que colgaba en una pared de su casa.

Largo Camino de la Justicia
Así, los tres hijos, encabezados por Ana Fuentealba Cea, algunos años después de la muerte de su madre, ocurrida en 1997, emprendieron su cruzada en busca de la verdad y, por cierto, de la justicia. En concreto, el 2003, enviaron una carta al entonces Presidente Ricardo Lagos para lograr que se iniciara alguna acción, y así poder esclarecer las razones de su muerte.
Esto, porque los reportes oficiales publicados en ese entonces, catalogaron la muerte del angelino como la de un extremista abatido por Carabineros. Según se indicó, este sujeto portaba dinamita de alto poder, además de un capuchón rojo y la fotografía de Lenin al momento de su muerte, la cual fue originada por la reacción de uno de los carabineros, que actuó en legítima defensa.
La querella ante el juez exclusivo para casos de derechos humanos, Gerardo Bernales, estableció que el fallecimiento de Fuentealba no fue producto de un enfrentamiento, sino que fue uno más de los crímenes cometidos en ese oscuro periodo de la historia nacional, tal como lo consigna el informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig) y las declaraciones aportadas por familiares de la víctima que estuvieron presentes en la exhumación del cadáver. Según constataron estos testigos, los restos del hombre evidenciaban fracturas en el cráneo y heridas cortantes en distintas partes.
La querella presentada en 2003 por el abogado Roberto Celedón, por parientes de víctimas de otros tres casos ocurridos en la Región del Maule, y dirigentes de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, comenzó a dar los dividendos esperados por este grupo de hermanos angelinos.

Una Resolución Que Tranquiliza
El veredicto dictaminado durante el primer semestre del 2006 por el juez del Tercer Juzgado del Crimen de Talca, Sergio Belmar, estableció la responsabilidad en calidad de autor de homicidio del ex funcionario de Carabineros, Primitivo José Castro Campos.
La decisión fue finalmente confirmada por la Corte de Apelaciones de esa ciudad y por la misma Corte Suprema, sobre la base de que el único implicado en este caso –el otro ya no está vivo- admitió haber tomado parte en la ejecución del ilícito de manera directa e inmediata.
Según consta en el texto de la resolución, de fecha 30 de abril de 2006, fueron desacreditaron los argumentos planteados por la defensa, que aseguraban que el ex uniformado actuó en legítima defensa.
El documento explicita la intencionalidad del hecho, al señalar que "está comprobado que el fallecido era buscado por agentes del Estado en razón de su opción política, y su muerte, de acuerdo al informe de la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, corresponde a una víctima más de la violación de derechos humanos y de la violencia política".
Sobre esos argumentos, el deceso de este angelino se enmarca en los crímenes denominados "de lesa humanidad", es decir, aquellos que, dada su gravedad, implican una lesión para la humanidad entera y que por esa razón, deben recibir castigo.
Así las cosas, los jueces determinaron que no se aplica en esta causa la prescripción, en virtud de la serie de acuerdos firmados por nuestro país en esta materia, que se superpone al derecho interno.
Del mismo modo, la decisión de la Justicia también descartó la teoría de la "cosa juzgada", es decir, que un mismo delito no puede ser sometido dos veces a examen. Ello, porque entre los elementos proporcionados por la defensa para sostener que este caso estaba sobreseído, sólo figuraba la identidad de la víctima, no así las circunstancias en que ésta dejó de existir, requisito esencial para ello.
Asimismo, el inculpado tampoco pudo probar que actuó en legítima defensa y los magistrados desvirtuaron la tesis que justificaba su accionar por la circunstancia de haber recibido órdenes superiores pues, según se lee en el documento "ellas no pueden comprender la de cometer delitos".
De esta manera, Primitivo José Castro Campos ya está cumpliendo su condena en un centro de reclusión talquino, la cual implica un periodo de 5 años y un día.
Para Ana Fuentealba Cea, una de las hijas de este infortunado angelino, el camino recorrido hasta encontrar la verdad "ha sido doloroso, pero ha servido para limpiar el nombre de mi padre y también para tributar el esfuerzo, la dedicación y el sufrimiento que vivió nuestra madre, desde que quedó viuda a los 20 años de edad".
Hoy de 39 años, a esta mujer le cuesta hablar de perdón para el verdugo de su progenitor, aunque asegura sentir pena por la situación de sus familiares, a quienes sólo vio en una ocasión. Respecto de ellos, puede hacer el ejercicio de ponerse en su lugar, por el hecho de haber vivido en carne propia el quedarse sin padre a tan temprana edad.
"Pero un crimen como el que él cometió, no podía quedar así", entrega como última reflexión la vocera de esta familia de Los Ángeles, que muchas veces temió que la justicia jamás llegaría. Pero llegó.

29 de mayo de 2007
©la tribuna
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tortugas marinas en peligro


Caza clandestina pone en serio peligro a frágil especie de la bahía de Mejillones.
Mejillones, Chile. Preocupación causa la existencia de verdaderas mafias que amenazan la colonia de tortugas marinas de Mejillones, al cazar ejemplares con el objetivo de comercializar su carne y caparazones en el mercado negro.
La denuncia la hizo el ecólogo marino Christian Guerra, quien forma parte de la agrupación Sea Turtles Chile, dedicada a la defensa y estudio de estos hermosos animales, que se han convertido en una atracción turística más de la zona. También participa en el Centro Regional de Estudios y Educación Ambiental de la Universidad de Antofagasta (CREA-UA).
Agregó el profesional que otro de los peligros que se cierne sobre estos reptiles marinos son las redes de pesca, ya que dijo muchas mueren atrapadas en estos implementos utilizados por los hombres de mar.

Ejemplares

En la bahía del vecino puerto habita actualmente una colonia de entre 50 y 60 tortugas pertenecientes a la especie Chelonia mydas (Tortuga Verde). También se encuentran en peligro otras especies de estos reptiles presentes en la zona, como las tortugas Laúd (Dermochelys coriacea) y Olivácea (Lepidochelys olivacea), aunque a éstas se les encuentra por lo general mar adentro.
Provenientes de zonas tropicales como el área de las Islas Galápagos, las tortugas verdes migran hacia el sur hasta la altura de la Región de Valparaíso. Han encontrado en la bahía de Mejillones una zona de forraje o alimentación (se nutren principalmente de algas, así como también de medusas) cerca de las descargas de agua caliente de una termoeléctrica.
Para efectos de su identificación, se han marcado hasta ahora unos 80 ejemplares en Mejillones.
Una demostración de la belleza de estos animales se encuentra en el popular sitio de Internet Youtube, donde Guerra puso un video submarino que captó el verano pasado en las aguas de Mejillones.

Denuncia
La gran preocupación es que se ha detectado un creciente número de capturas ilegales de estos ejemplares con el objeto de utilizar su carne y caparazón. La primera, denunció, es usada en la preparación de exclusivas preparaciones de cocina, mientras las caparazones se venden por su atractivo ornamental.
"Lamentablemente, tenemos noticias que algunas personas las están capturando en Mejillones, conformando verdaderas mafias", sostuvo el experto.
En el mundo, remarcó, existen sólo siete especies de tortugas marinas, seis de las cuales se encuentran catalogadas como en peligro (EN) o en peligro crítico (CR) y una con datos deficientes (DD) en la última Lista Roja de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Además, todas se encuentran en el Apéndice I y II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y de la Convención de Especies Migratorias (CMS).

Especies

En las aguas jurisdiccionales chilenas se han registrado cuatro especies de tortugas marinas: las mencionadas Chelonia mydas (Tortuga Verde), Lepidochelys olivacea (Tortuga Olivácea) y Dermochelys coriacea (Tortuga Laúd), además de la Caretta caretta (Tortuga Cabezona).
En las costas y bahías de la Península de Mejillones se han identificado tres áreas importantes de congregación de ejemplares de la Tortuga Verde, donde también se ha registrado la presencia de tortugas Olivácea y Laúd.

Conservación
Los días 27, 28 y 29 de septiembre próximos se llevará a cabo en Antofagasta y Mejillones el Primer Simposio sobre Investigación y Conservación de Tortugas Marinas del Pacífico Sur Oriental.
El evento lo organizan en forma conjunta el Centro Regional de Estudios y Educación Ambiental (CREA) de la Universidad de Antofagasta y el Centro de Estudios Karumbe de Uruguay.
El objetivo es coordinar y optimizar esfuerzos entre investigadores y conservacionistas de algunos países del Pacífico sudeste (Ecuador, Perú y Chile) y adquirir la experiencia en gestión e investigación para la conservación de tortugas marinas, la que poseen organizaciones de Uruguay y Argentina.

29 de mayo de 2007
©mercurio de antofagasta
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situación de campos minados


Un total de 102 campos minados existen entre las regiones de Iquique y Arica-Parinacota, según se dio conocer en el Tercer Seminario Regional de minas antipersonales.
Iquique, Chile. El secretario ejecutivo de la Comisión Nacional del Desminado Humanitario del Ministerio de Defensa, Martín Borck, explicó que desde que entró en vigencia el tratado de Ottawa en el 2002, a raíz del cual Chile se compromete a levantar los campos minados existentes a la fecha, la comisión ha logrado levantar nueve campos en la región. La cifra de levantamiento a nivel nacional alcanza a los 15 campos de un total de 182.
Para ello existen en Chile tres batallones especializados para el desminado y la comisión cuenta con un presupuesto de 100 millones de dólares para cumplir con el compromiso de aquí al 2012, según explicó Borck.

Organización
El seminario fue organizado por la ONG Fraternidad Ecológica Universitaria, la cual es presida por Claudio Valdivia, quien expresó que buscan interiorizar a la comunidad en un tema de gran trascendencia, que poco consideran realmente.
La ONG fue creada en 1992 al alero de la universidad Arturo Prat, pero posteriormente obtuvo su personalidad jurídica propia y se independizó. El organismo cuenta con 22 asociados y se sustenta con cuotas sociales y generación de proyectos a otros organismos.

29 de mayo de 2007
©estrella de iquique
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indigente muere de frío


Frío cobra primera víctima fatal en la Octava Región.
Los Ángeles, Chile. Un indigente identificado como Álvaro González Molina, de 27 años, se convirtió en la primera víctima fatal del intenso frío que ha afectado en los últimos días a la provincia del Bío Bío, cuyos termómetros han llegado a los dos grados bajo cero.
El joven fue hallado muerto en la bodega de un domicilio ubicado en calle La Puntilla, en la población Lautaro de Nacimiento.
Según Carabineros de la Tercera Comisaría de esta comuna, la víctima llegó hasta la bodega en horas de la noche, luego que la dueña de casa le permitiera pernoctar allí debido a las bajas temperaturas.
Sin embargo, pasadas las 08:00 de la mañana la mujer intentó despertar al hombre sin obtener reacción de su parte, de acuerdo a lo informado por radio Digital FM.
La dueña de casa llamó de inmediato a los efectivos policiales, quienes junto a una funcionaria de la Posta de Salud del sector constataron la muerte del indigente a raíz de una hipotermia.
Personal de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones y el fiscal de turno, Víctor Castro, se constituyeron en el domicilio para efectuar los primeros peritajes al cuerpo del infortunado hombre, que fue trasladado hasta el Instituto Médico Legal de Los Ángeles.

29 de mayo de 2007
©emol
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hombre muere de frío


[Patricio Tapia] Anciano murió por hipotermia en garita de sector rural en Linares.
Linares, Chile. La primera víctima por hipotermia cobraron las bajas temperaturas registradas en Linares. Los termómetros llegaron a los 5,5 grados bajo cero, lo que es uno de los índices más bajos en los últimos 4 años.
Los 5,5 grados bajo cero que marcaron los termómetros a las 4:30 de la mañana terminaron con la vida de René Antonio Barra González de 62 años, quien fue hallado por transeúntes en una garita de locomoción colectiva tendido sobre la banca en el sector Rural de Cunaco, comuna de Linares.
Según se supo, un trabajador que se dirigía a su jornada laboral se percató de la existencia del cuerpo y procedió a dar aviso a personal del retén Putagán, quienes al constituirse en el lugar corroboraron la veracidad de lo informado.
El cuerpo de la víctima fue remitido al Servicio Médico Legal para la autopsia de rigor y los antecedentes fueron derivados a al Ministerio Público Local.
Los informes meteorológicos indican que las bajas temperaturas continuarán hasta mañana y se espera que la lluvia se haga presente de manera débil el próximo miércoles.
Otras temperaturas registradas hoy indican Linares 5,5 bajo cero a las 4.30 de la madrugada, Curicó 4, 5 grados bajo cero y Cauquenes 4 grados bajo cero.

28 de mayo de 2007
©la tercera
©traducción mQh
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chacales pinochetistas en libertad


[Jorge Escalante] Los dos ex agentes se mantienen encausados por el crimen de Víctor Díaz. En libertad primeros procesados por Conferencia.
El beneficio lo otorgó la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, al brigadier (R) Jorge Escobar Fuentes y al ex empleado civil del Ejército Eduardo Garea Guzmán. Son los primeros de los últimos 56 procesados este año en la causa que lo obtienen.
Los primeros procesados en la causa Calle Conferencia que permanecían bajo arresto, pertenecientes a la última fase indagatoria de ese juicio posibilitada por los nuevos antecedentes recabados a partir de enero de 2007, fueron dejados ayer en libertad provisional por la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, previo pago de una fianza de 100 mil pesos cada uno.
Si bien sus encausamientos dictados por el ministro Víctor Montiglio se mantienen, en votación dividida la sala concedió la libertad provisional del ex agente civil de la DINA Eduardo Garea Guzmán, y del brigadier (R) también ex integrante de ese organismo Jorge Escobar Fuentes, en este caso por decisión unánime de la sala.
Ambos permanecen procesados como coautores del secuestro con homicidio del dirigente comunista Víctor Díaz López, ocurrido a comienzos de 1977 en el ex cuartel clandestino de la DINA ubicado en calle Simón Bolívar 8630 en la comuna de La Reina, hasta hace poco desconocido.
La nueva fase indagatoria del juez Montiglio y la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones, fue posible por antecedentes aportados en enero pasado por un ex mozo del ex jefe de la DINA Manuel Contreras, y por el ex empleado civil del Ejército adscrito a la DINA y luego a la CNI Carlos Marcos Muñoz. Éste se suicidó el jueves pasado al interior del Batallón de Policía Militar en Peñalolén, donde permanecía arrestado.
A partir de enero Montiglio procesó a 56 ex agentes que integraron la Brigada Lautaro y el Grupo Delfín, cuyas identidades no se conocían hasta esa fecha. Todos operaron en Simón Bolívar para exterminar principalmente a la dirigencia comunista en la clandestinidad. A ellos se suman otros nueve encausados previamente por el juez Juan Guzmán por el secuestro y homicidio de la dirigenta PC Marta Ugarte. El ex agente Garea se encuentra también declarado reo por el crimen de Ugarte.
En el caso de Garea, el ministro Montiglio había denegado su libertad provisional considerándolo un peligro para la sociedad. Este ex agente también está procesado por el secuestro y desaparecimiento en 1976 del matrimonio comunista Bernardo Araya y Olga Flores, y ha sido reconocido por ex prisioneros en careos como uno de quienes aplicaba las torturas en el centro de detención encubierto conocido como Calle Venecia.
En el caso de Escobar Fuentes, éste comandó una muy poco conocida Brigada de Contrainteligencia que la DINA formó presumiblemente en 1976, y según algunos encausados también habría operado en Simón Bolívar. Fue defendido por el abogado Cristián Heerwagen y Garea por el ex abogado de Manuel Contreras, Juan Carlos Manns.

Corte Mantuvo Condenas con Rebajas
Por el secuestro y desaparición en diciembre de 1974 del mirista Dagoberto San Martín Vergara, la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema mantuvo, con dos rebajas, las condenas del ex jefe de la DINA, general (R) Manuel Contreras, del ex jefe del Departamento Exterior de la DINA, brigadier (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, y del ex jefe del Grupo Águila de ese organismo, brigadier (R) Miguel Krassnoff Martchenko. La sala exculpó del caso al ex agente Gerardo Urrich.
En el caso de Contreras la sala aplicó rebaja de 15 a 10 años de presidio, para Iturriaga de 10 años a cinco años, y a Krassnoff le mantuvo los cinco años. Éstos fueron condenados por el ministro Alejandro Solís y la Corte de Apelaciones había mantenido las penas dictadas por él.
El abogado querellante Nelson Caucoto declaró que "aquí lo relevante es que la Corte Suprema mantiene el criterio de condenar los crímenes de lesa humanidad de acuerdo con la legislación penal internacional, y las rebajas de las condenas son una cuestión secundaria".

29 de mayo de 2007
©la nación
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justicia en el ámbito civil


[Jorge Escalante] Sólo hay dos casos como antecedente: uno fue rechazado y el otro está pendiente. Nuevo desafío para la Suprema: hacer justicia a las víctimas en el ámbito civil.
La Sala Constitucional de la Corte Suprema deberá resolver cerca de 60 demandas civiles reparatorias, presentadas hasta ahora por familiares de las víctimas de la dictadura. Queda por ver si actuará con el mismo criterio jurídico que se ha impuesto en materia penal: que los delitos contra la humanidad no prescriben.
Unas sesenta causas civiles reparatorias a familiares de víctimas de la dictadura ponen una vez más a prueba a la Corte Suprema para actuar en materia de crímenes de lesa humanidad y el respeto de los tratados internacionales en materia de derechos humanos.
El desafío es similar al que esa corte enfrentó a fines de la década de los '80, cuando en materia penal, gradualmente, comenzó a enmarcarse en el respeto a los convenios internacionales. Primero fue reabriendo decenas de causas que la justicia militar había cerrado aplicando la amnistía de 1978 y luego, progresivamente, fue estableciendo el criterio jurídico que rechazaba aplicar la amnistía y la prescripción de los delitos cometidos bajo el régimen de opresión, por tratarse de aquellos que internacionalmente se consideran contra la humanidad.
Ahora, el reto apunta a que esa corte asuma exactamente los mismos criterios que adoptó en el ámbito de las causas penales en los juicios por violaciones de los derechos humanos, pero esta vez en el ámbito civil, para resolver las demandas indemnizatorias que los familiares de las víctimas han entablado en contra del Estado. Éstos consideran que el Estado también debe hacerse cargo de repararles económicamente el daño moral y psíquico causado, porque fueron agentes del Estado quienes eliminaron a los suyos.
Hasta ahora, el camino para que las cortes de apelaciones del país dicten fallos en las acciones civiles reparatorias en cuestión, utilizando el criterio jurídico de que se trata de crímenes de lesa humanidad y que hoy muy pocos tribunales discuten, ha sido muy pedregoso.
Varias de estas causas civiles se han fallado en contra, agregándose a ello que el Consejo de Defensa del Estado (CDE) se opone fuertemente en cada alegato realizado a que los familiares reciban esta reparación indemnizatoria del Fisco, argumentando que, en el derecho privado, la acción civil prescribe en cinco años desde ocurrido el suceso por el cual se la invoca (en este caso los crímenes de la dictadura).
De esta manera, para el CDE ningún familiar de los desaparecidos o ejecutados, o sobrevivientes de la prisión y la tortura, tendría el derecho de invocar esta reparación del Estado. Esto, no obstante que el mismo CDE se hace parte querellante a favor de los familiares de las víctimas en muchas de las causas penales que se instruyen, invocando los tratados internacionales que protegen los derechos humanos y condenan los crímenes de guerra y de lesa humanidad, considerándolos imprescriptibles e inamnistiables.

Coherencia Penal y Civil
El punto es que toda causa civil de este tipo debe necesariamente llegar a la Tercera Sala Constitucional de la Corte Suprema, que integran los ministros Ricardo Gálvez, Adalis Oyarzún, Pedro Pierry, Héctor Carreño y Patricio Valdés.
Hasta ahora, esa sala ha visto sólo dos de estas causas: ha rechazado la primera, de los familiares de la mirista desaparecida María Isabel Gutiérrez, y está pendiente su dictamen respecto de los familiares del ex subsecretario de Allende Arsenio Poupin, uno de los desaparecidos de La Moneda.
El argumento principal para el rechazo es el mismo del CDE, que la acción civil se encuentra prescrita por el paso del tiempo. Sin embargo, el abogado del Fasic, Nelson Caucoto, sostiene que lentamente se "va abriendo camino" también en el ámbito civil. Caucoto es quien patrocina la gran parte de estas causas civiles.
El nudo del asunto es que las cortes, como también los jueces de primera instancia que instruyen este tipo de juicios, "sean coherentes para actuar en materia civil, bajo el mismo criterio jurídico con que hace ya tiempo han comenzado a pronunciarse en materia penal. Vale decir, que los crímenes de guerra y lesa humanidad no pueden prescribir ni ser amnistiados, como lo establece toda la legislación internacional sobre la materia", sostiene Caucoto.
Desde este punto de vista, el abogado afirma que así como las cortes mantienen hoy en materia penal firme e invariablemente (salvo algunas salas integradas por jueces que ideológicamente aún defienden los principios de la dictadura) el principio de que el Estado de Chile está obligado por los tratados internacionales a perseguir a quienes cometieron este tipo de delitos, deben también hacerlo en el ámbito del derecho privado resolviendo favorablemente las demandas civiles reparatorias. "Cuando se trata de crímenes de guerra y de lesa humanidad, no es posible separar el ámbito penal del civil", postula el abogado Caucoto.

 

Duelo Final
La Sala Penal de la Corte Suprema dictó una reciente resolución en el caso del soldado ejecutado Manuel Rojas Fuentes, reabriendo la investigación que una jueza que cerró por amnistía. Y, de alguna manera, entró en la materia en cuestión.
Sostuvo esta sala que el Estado de Chile, así como no puede "autoexonerarse" de perseguir los delitos de lesa humanidad en el ámbito penal, tampoco puede hacerlo en el civil.
Sin embargo, será la Tercera Sala Constitucional de la Corte Suprema la que deberá demostrar que la justicia chilena no sólo respeta los tratados internacionales, que obligan al Estado a perseguir penalmente los crímenes cometidos bajo la dictadura, que no prescriben por el paso del tiempo ni pueden ser objeto de amnistía, sino también hacer justicia a los familiares de las víctimas obligando al Estado a repararlas indemnizatoriamente.

Los Jueces Que Van Abriendo Caminos
El miércoles pasado la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago dictó una sentencia considerada "fundamental", justamente en este sentido. Dijo la sala, resolviendo una acción civil indemnizatoria para la madre del mirista desaparecido René Acuña Reyes, que "la imprescriptibilidad rige tanto para el ámbito penal como civil, puesto que carece de sentido sostener ésta para el ámbito penal y desestimarla para el civil, aduciendo que para este último se trata de un asunto meramente patrimonial". En definitiva, esta sala resolvió que en cuanto se trata de crímenes de guerra y lesa humanidad, no puede actuarse con un criterio jurídico en el ámbito penal, juzgando y condenando a los culpables, y resolverse con otro distinto en la esfera civil cuando se fallan las demandas civiles indemnizatorias.
Para sustentar esta tesis jurídica, la sala argumentó que las demandas civiles reparatorias cuando se trata de víctimas de crímenes de guerra y lesa humanidad, no pueden simplemente resolverse "a partir de las normas del derecho privado que se refieren a cuestiones patrimoniales". Por el contrario, tales demandas civiles emanan de un tipo de delito (crímenes de guerra y lesa humanidad) que el Estado de Chile está obligado a perseguir por los tratados internacionales de los que es parte. Este criterio fue sostenido por los ministros Lamberto Cisternas y Alejandro Madrid. Sin embargo, los magistrados de esta Corte de Apelaciones Jorge Zepeda, Hugo Dolmestch (en su tiempo porque ahora integra la Sala Penal de la Suprema), Haroldo Brito, Amanda Valdovinos, Joaquín Billard, Carlos Gajardo, Mario Rojas, Juan Escobar y Manuel Valderrama, también han sustentado el mismo criterio jurídico para fallar favorablemente este tipo de demandas civiles.

28 de mayo de 2007
©la nación
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rn, cómplices de la dictadura


[Jorge Escalante] Respuesta al presidente de RN, quien trató a desaparecidos como "restos arqueológicos". Familiares de desaparecidos: "Su sentido de la humanidad es muy bajo".
La presidenta de la AFDD, Lorena Pizarro, recuperada de una enfermedad, también dijo que "el gobierno y la Concertación no tienen voluntad política para eliminar el decreto ley de amnistía, que sigue siendo una vergüenza internacional para Chile".
"Sus palabras revisten un agravio para nuestras víctimas y sus familiares", dijo la presidente de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Lorena Pizarro, refiriéndose a las palabras del presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, quien opinó que seguir buscando a los desaparecidos es una "búsqueda de restos arqueológicos".
En conversación con La Nación, la presidente de la AFDD, recuperada recientemente de una enfermedad, respondió a Larraín, que habló la semana pasada en Radio Cooperativa, expresando que "si el señor (Carlos) Larraín cree que alguien que pierde a un familiar y lo busca, lo que hace es buscar restos arqueológicos, quiere decir que su sentido de humanidad es muy bajo".
La dirigente manifestó que "lo que se busca son hombres y mujeres asesinados por la dictadura de Augusto Pinochet, crímenes de los cuales muchos militantes de Renovación Nacional son responsables al menos como cómplices", expresó.
Pizarro añadió que "entender que buscar a los desaparecidos es un asunto del pasado y que hay que dar vuelta la página, si eso es lo piensa el señor Larraín y la gente de su partido, significa que no han entendido nada de lo que la humanidad ha resuelto hace mucho tiempo".
En ese sentido, explicó que "cuando se violan los derechos humanos y el terrorismo de Estado se utiliza como arma para controlar a un país, se cometen crímenes contra toda la humanidad", dijo.
La hija de la ex presidente de la AFDD Sola Sierra, que murió en 1999 sin conocer los detalles del exterminio de su esposo, Waldo Pizarro, y el resto de la dirigencia comunista revelados este año en una investigación del ministro Víctor Montiglio, recomendó al presidente de RN que "él, como presidente de su partido, debiera velar porque cada uno de los detenidos desaparecidos sea encontrado o, al menos, se sepa la verdad completa de los que pasó con ellos". Esto, dijo, porque "así se construye un país que no puede volver a vivir bajo la cultura de la muerte que impuso la dictadura", precisó.

Pinochet y el Nazismo
La presidente de la AFDD también contestó a Larraín respecto de una comparación que hizo entre el nazismo de Hitler y el régimen de Pinochet, diciendo que no se pueden comparar los crímenes de la Alemania nazi con los cometidos en Chile. Allá se buscó "el exterminio de una raza" lo que en nuestro país no ocurrió.
Pero , dijo Pizarro, si bien Chile "no se persiguió a una raza, se buscó exterminar a una franja de la sociedad de izquierda y progresista por su pensamiento y eso es quizá comparable", sostuvo la dirigente.
"Más aún, hemos confirmado ahora último que los métodos utilizados para exterminar a los prisioneros bajo Pinochet, fueron los mismos que se usaron con Hitler en Alemania", dijo Pizarro.
Aludiendo a los detalles de las torturas y formas de eliminación de los detenidos en la investigación de este año del juez Montiglio, la presidente de la AFDD afirmó que "nuestra memoria no lograba dimensionar el horror cometido con los nuestros, pero ahora lo hemos conocido bien en la indagatoria que instruye el ministro Víctor Montiglio", expresó. A su juicio "Hitler y Pinochet son de las figuras más detestables de la historia de la humanidad".

No Hay Voluntad para Eliminar
El informe sobre El estado de los Derechos Humanos en el Mundo 2007 sobre hechos acontecidos en 2006, repuso para Chile la deuda para anular el decreto ley de amnistía de 1978 dictado por la Junta Militar para exculpar los delitos cometidos contra las personas después del golpe militar de 1973.
En una de sus partes, el informe recordó que, a pesar de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos demandó a Chile en septiembre de 2006 a eliminar de una vez por todas de su legislación el referido decreto ley, hasta ahora ninguna institución del estado, incluido el Ejecutivo, ha resuelto el punto.
Al respecto, Lorena Pizarro dijo que "insistimos como agrupación en pedir a la Presidenta Bachelet que le ponga suma urgencia al proyecto que está en el Senado y que modifica el artículo 93 del Código Penal, buscando al menos una solución jurídica al problema de la amnistía. Ello requiere apenas de una mayoría simple y la Concertación la tiene en ambas cámaras".
Tal reforma establece que la responsabilidad penal no se extingue por amnistía o prescripción cuando se trata de delitos de lesa humanidad.
Pizarro sostuvo que de todas maneras eso no resuelve la anulación de la amnistía. Recordó, además, que en 2006 los presidentes de los partidos de la Concertación "se comprometieron" a que sus parlamentarios aprobarían "un proyecto de ley para anular la amnistía, y otro para reabrir los procesos de nuestras víctimas cerrados por la justicia militar por la aplicación de este autoperdón".
Pero, dijo la dirigente, "nos convencimos de que sencillamente el gobierno y los partidos de la Concertación no tienen la voluntad política para eliminar el decreto ley de amnistía, que sigue siendo una vergüenza internacional para Chile".

28 de mayo de 2007
©la nación
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