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murió irving brecher


Escritor de comedias fue nominado al Oscar por ‘La rueda de la fortuna’. Brecher también creó ‘La vida de Riley’ y escribió para Milton Berle y los Hermanos Marx. A los 94.
[Dennis McLellan] Murió Irving Brecher, escritor de comedias cuya carrera en radio, televisión y cine incluyó escribir dos comedias para los Hermanos Marx, co-escribir el musical de Judy Garland, ‘La rueda de la fortuna’ [Meet Me in St. Louis] y crear la serie de radio y televisión ‘La vida de Riley’ [The Life of Riley]. Tenía 94 años.
Brecher murió de muerte natural el lunes en el Centro Médico Cedars-Sinai, informó su esposa, Norma.
El escritor de comedias Larry Gelbart, amigo de toda la vida, recordó a Brecher por su enorme ingenio.
"Era un placer estar con él", dijo Gelbart al Times el martes. "Lamento que no haya escrito más. Tuvo tanto éxito al principio".

Nacido en el Bronx el 17 de enero de 1914, Brecher trabajó, de adolescente, como acomodador en un teatro de la Calle 57, en Manhattan, cuando empezó a enviar chistes breves escritas en tarjetas postales de un penique a los columnistas Walter Winchell y Ed Sullivan.
Ocasionalmente, algunos de sus chistes más divertidos eran publicados bajo su nombre.
Cuando descubrió que podía ganar dinero vendiendo chistes a comediantes de vodevil, él y un amigo -el novato escritor de comedias, Al Schwartz- puso un pequeño anuncio en Variety, ofreciendo sus servicios como escritor de chistes.
Brecher dijo en una entrevista para el libro ‘The Laugh Crafters’, 1999, de Jordan Young, que en la época un joven comediante llamado Milton Berle se había hecho a propósito la reputación de robar el material de otros.
El anuncio de Brecher y Schwartz ofrecía "chistes definitivamente a prueba de Berle, tan malos que no los robaría ni Milton".
Su primer cliente, Milton Berle, les pagó cincuenta dólares por una página de chistes breves.
Brecher, entonces de diecinueve años, siguió escribiendo chistes para Berle y otros actos, antes de interesarse en la radio.
Cuando Berle firmó con CBS un contrato para hacer un programa de radio en 1936, ‘The Gillette Original Community Sing’, Brecher se convirtió en el único escritor del programa.
Y cuando Berle se fue a Hollywood para protagonizar la película ‘Las caras nuevas de 1937’ [New Faces of 1937], el programa de radio se fue al oeste con él. También lo hizo Brecher, que siguió escribiendo para el programa y el guión final para la película.
Brecher firmó pronto un contrato personal con el director-productor Mervyn LeRoy, que lo llevó al MGM, donde escribió los guiones de las películas de los Hermanos Marx, ‘Una tarde en el circo’ [At the Circus] (1939) y ‘Los Hermanos Marx en el oeste’ [Go West] (1940) y compartió una nominación al Oscar por el guión de ‘La rueda de la fortuna’ (1944).
Sus otros guiones de películas fueron ‘La sombra de los acusados’ [Shadow of the Thin Man], ‘Du Barry Was a Lady’, ‘Yolanda y el ladrón’ [Yolanda and the Thief], ‘Cry for Happy’ y ‘Un beso para Birdie’ [Bye Bye Birdie].
A principio de los años cuarenta, Brecher también creó, escribió y produjo la serie radial ‘La vida de Riley’, con William Bendix como actor principal.
Brecher escribió y dirigió la versión cinematográfica de ‘La vida de Riley’ en 1949, y el programa se convirtió en una serie de televisión galardonado con un Emmy, con Jackie Gleason como una torpe vecina Chester A. Riley antes de que Bendix tomara el papel que tenía en la radio.
Entre las películas que dirigió destacan el musical ‘Somebody Loves Me’, 1952, de Betty Hutton, y la comedia de Robert Wagner, ‘Cacos a bordo’ [Sail a Crooked Ship], 1961, que fue la última película de Ernie Kovacs.
También creó y co-produjo (con George Burns) ‘The Peoples’s Choice’, una comedia de 1955-58, con Jackie Cooper, que era un basset llamado Cleo cuya voz sólo la podía oír el público.
Hace poco Brecher escribió un libro sobre las figuras de Hollywood que conoció y para las que escribió -‘The Wicked Wit of the West’, como fueron narradas a Hand Rosenfeld-, que será publicado en enero, por la editorial Ben Yehuda Press.
Se subtitula ‘The Last Great Golden-Age Screenwriter Shares the Hilarity and Heartaches of Working with Groucho, Garland, Gleason, Burns, Berle, Benny & Many More’.
Brecher conoció a Groucho Marx en 1938 después de que LeRoy contratara a Brecher para apuntalar escenas de ‘El mago de Oz’ [The Wizard of Ox]. Según recordaba Brecher en una entrevista de 2001, con el Times, "el hombre de paja, el hombre de hojalata, el león -dijo Mervyn LeRoy-, ya no son suficientemente divertidos.
Cuando LeRoy llevó a Brecher a su oficina, Marx estaba sentado en el escritorio de LeRoy, recordó Brecher en 2001 en el Newark Star-Ledger.
"Dije: ‘Hola, Sr. Marx’. Me dijo: ‘¿Hola? ¿Se supone que es un chiste? ¿Es este el tipo que se supone va a escribir nuestra película?’ Probablemente me puse blanco.
"Entonces le dije: ‘Bueno, le vi a usted decir hola en una de sus películas y pensé que era tan divertida que la robé y ahora la uso’. Groucho sonrió, y luego me invitó a almorzar", dijo Brecher.
En la entrevista de 2001 con el Times, Brecher dijo que le parecía de lo más fácil escribir para Groucho.
"Soy un quejica, un disidente y un aguafiestas", dijo. "Él era mi alter ego. Me gustaba el anarquismo".
A Brecher le precedió en la muerte su primera esposa, Eve Bennett; y sus dos hijos, Joanna Giallelis y Keon Brecher.
Además de Norma, su esposa durante veinticinco años, le sobreviven sus hijastros Jane Ulman, Ellen Zoschak y Michael Waxenberg; y ocho biznietos.

18 de febrero de 2009
19 de noviembre de 2008
©los angeles times
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murió james whitmore


Actor de carácter en cine, televisión y teatro.
[Pat Saperstein] El viernes murió en su casa en Malibú, el versátil actor galardonado con los premios Tony y Emmy, James Whitmore. Tenía 87 años.
Su hijo Steve Whitmore informó a la Associated Press que la muerte de su padre la causó un cáncer al pulmón, que le fue diagnosticado en noviembre.
Whitmore era un multifacético actor de carácter de imponentes actuaciones, a menudo en películas, televisión y especialmente en el teatro, con sus populares espectáculos unipersonales sobre Truman, Will Rogers y Theodore Roosevelt. También apareció en numerosas series de vaqueros para la televisión, así como en películas policiales y de guerra.
Su Tony de 1949 lo obtuvo tempranamente por su excelente actuación como actor novato en su representación del sargento en la producción de Broadway, ‘Command Decision’. El Emmy lo recibió casi al final de su carrera como destacado actor invitado en el drama ‘El abogado’ [The Practice; Los practicantes], de 2000.
Aunque Whitmore llegaría a aparecer en cientos de películas y series de televisión después de marcharse de Nueva York a Hollywood, siguió siendo un apasionado actor de teatro, protagonizando ‘Nuestro pueblo’ [Our Town], ‘La herencia del viento’ [Inherit the Wind] y ‘Muerte de un viajante’ [Death of a Salesman].
El ronco y áspero actor fue nominado al Oscar por otro papel como militar en su segunda película, el drama de 1949 ‘Fuego en la nieve’ [Battleground.
En su vida como actor recibió interesantes roles de carácter en películas como ‘Black Like Me’, donde hizo de un hombre blanco que se hacía pasar por negro; ‘El planeta de los simios’ [Planet of the Apes], como un autoritario simio, y como un sinvergüenza en ‘La jungla de asfalto’ [The Asphalt Jungle]. Otras de sus notables películas fueron ‘El mundo en peligro’ [Them!], ‘Bésame, Kate’ [Kiss Me Kate], ‘Oklahoma!’, ‘Tora! Tora! Tora!’, ‘Cadena perpetua’ [The Shawshank Redemption; Sueños de libertad; Sueños de fuga] y ‘The Majestic’.
Pero era mejor conocido por sus espectáculos unipersonales, representando a Harry Truman en ‘"Give ’Em Hell, Harry!’, Roosevelt en ‘Bully’ y Rogers en ‘Will Rogers’ USA’. Whitmore fue nominado al Oscar por la versión cinematográfica del espectáculo ‘Give ’Em Hell, Harry’.
Ferviente jardinero, se hizo conocido más tarde como anunciador de un alimento para plantas, Miracle_Gro.

Nacido en White Plains, Nueva York, jugó para el equipo de fútbol americano de Yale, dirigido por el futuro presidente de Estados Unidos Gerald R. Ford, pero sufrió lesiones en su rodilla y empezó a interesarse en el teatro por sugerencia de una amiga. Se unió a los marines durante su último año, y estudió actuación, después de la Segunda Guerra Mundial, en la American Theater Wing en Nueva York.
Whitmore fue protagonista de tres series de televisión: el drama ‘The Law and Mr. Jones’, la serie de detectives ‘Mi amigo Tony’ [My Friend Tony] y la comedia ‘Las enfermeras’ [Temperature Rising]. Trabajó consistentemente hasta hace poco. Apareció por última vez como actor invitado en ‘C.S.I.’ y en numerosas series de televisión, como ‘La ley del revólver’ [Gunsmoke], ‘El virginiano’ [The Virginian] y ‘Ruta 66’ [Route 66].
Hace poco trabajó para la campaña de Barack Obama, apareciendo en varios eventos de recaudación de fondos.
Se casó en primeras nupcias con Nancy Mygatt, madre de sus tres hijos, y en segundas nupcias con Audra Lindley, con la que solía actuar.
Además de su hijo Steve, le sobreviven su tercera esposa, Noreen; sus hijos James Jr., actor y director; y Dan; ocho nietos y varios biznietos.

14 de febrero de 2009
©variety 
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murió ray dennis steckler


Autor de películas baratas. A los 70.
[Douglas Martin] "¡VEA el jorobado del camino en un duelo a muerte con los zombis revueltos! ¡VEA el primer monstruo musical del mundo!"
Una escena de la primera obra del poco convencional director Ray Dennis Stecler, ‘Extrañas criaturas’ [The Incredibly Strange Creatures Who Stopped Living and Became Mixed-Up Zombies!!?] (1964), con un presupuesto de 38 mil dólares.
Así instaba un anuncio de ‘Extrañas criaturas’, el tour de force cinematográfico de 1964, de Ray Dennis Steckler, un director cuyas imposibles tramas iban más allá de los zombis para mostrar a superhéroes, roqueros, chicas de playa en bikini- y el florecimiento de lo que algunos vieron como una pieza inspirada.
Los fans de su culto destacan escenas como la de ‘The Thrill Killers’ (1964), en la que Mort (Mad Dog) Click apuñala a muerte a una prostituta en su oscuro cuarto de hotel, mientras fuera titila una luz de neón en perfecto contrapunto con el cuchillo que se hunde en la carne.
Así que cuando su esposa Katherine anunció la muerte de Steckler por insuficiencia cardiaca, a los setenta años, el 7 de enero en Las Vegas, la red se llenó de comentarios sobre él.
"No está muerto", insistía un bloguero en MetaFilter Community Weblog (metafilter.com). "Vive en cada trémulo y oscuro corazón de los maníacos del cine; su alma parpadea sobre las superficies de córneas y psiques cicatrizados por la brillantez de su cine brillante y diabólicamente horripilante".
En los sesenta y setenta, el trabajo de Steckler -finalmente hizo más de dos docenas de películas- fascinaba al público en autocine y en teatros con el suelo pegajoso por los refrescos derramados. Luego se desvaneció tanto que Michael y Harry Medved filosofaron en su libro de 1980, ‘Premio Pavo Dorado’ [The Golden Turkey Awards], que ‘Extrañas criaturas’ no había existido nunca. Algunos asumieron que se trataba de una broma de la revista Famous Monsters of Filmland.
Pero como un cuerpo arrojado en un lago, finalmente ‘Extrañas criaturas’ salió a superficie en la televisión por cable y en video, en festivales de cine y en clases de cine en la universidad. Directores como David Lynch, John Waters y Quentin Tarantino se inspiraron en películas decididamente B, y el nombre de Steckler empezó a ser mencionado junto con los de maestros del género, como Russ Meyer y Ed Wood.
En su libro ‘Incredibly Strange Films’ (1985), V. Vale y Andrea Juno aplaudieron las películas de Steckler como "raras, individualistas y radicales", ejemplificando una "libertad sin límites" imposible en los grandes estudios.
"No creo que me permitan en Hollywood: tengo que entrar y salir a escondidas", dijo en una entrevista para el libro. "No estoy diciendo que sea una gran director ni nada por el estilo; sólo estoy tratando de ser diferente, no quiero ser como los demás".

Raymond Dennis Steckler nació el 25 de enero de 1938 en Reading, Pensilvania. Su pasión por el cine empezó los largos sábados que pasaba en el teatro mientras su abuela, que lo había criado, trabajaba en un taller de ropa interior.
Cuando tenía quince, su padrastro le regaló una cámara de cine de ocho milímetros y reclutó a sus amigos para rodar una película sobre piratas. Casi se ahogaron todos en una balsa hecha a mano. Luego, durante su servicio militar Steckler estudió fotografía. En 1959, contó su esposa, él y un amigo llamado Punchie condujeron en dirección oeste hasta que su coche se reventó en la esquina de Hollywood con Vine.
Steckler encontró trabajo como encargado de la utilería, para avanzar luego hasta camarógrafo. En 1962 rodó ‘The World’s Greatest Sinner’, dirigida por el actor protagonista Timothy Carey, con música de un joven Frank Zappa. Esa película es considerada un clásico del cine ahora.
En 1963 empezó a producir y dirigir ‘Extrañas criaturas’, haciendo él mismo (bajo el nombre de Cash Flagg) el papel de estrella. La película combina una adivina de carnaval, zombis desfigurados, pacos gatillo rápido y tipos que arrojan ácido a la cara de la gente -sazonados con números musicales al estilo de Las Vegas.
Crystal Guillory, vicepresidente del Festival del Peor Cine del Mundo de Nueva Orleans [New Orleans Worst Film Festival], percibió un mensaje en todo esto. Lo resumió así en horror-wood.com:
"No visites a la adivina de grandes lunares con una hermana que trabaje como striptisera, o te convertirás en zombi. Esto puede ser tan importante como la Regla de Oro, pero es un punto final sobre el que pensar".
Si la película se ve buena -y casi todos dicen que lo es-, le debe mucho a los que la fotografiaron. El director de fotografía era Joseph V. Mascelli, que escribió ‘The Five Cs of Cinematography’. Le ayudaron dos émigrés húngaros, que luego llegarían a ser importantes directores: Vilmos Zsigmond y Laszlo Kovacs.
Steckler hizo ‘Extrañas criaturas’ con 38 mil dólares, lo más que gastó en una película en su vida. De algún modo la pobreza sustentó su proteica productividad.
Sin guiones. Usando como actores a parientes y niños del vecindario. De algún modo meter dos actores en la misma escenas. Entrando a escondidas en edificios abandonados para tomas de interior. Utilizando el coche de la familia. Esquivando nerviosos a los inspectores sindicales. Sincronizando después.
Los actores no eran pagados: uno que no sabía inglés se aprendió el diálogo fonéticamente. Una vez haciendo una película, a Steckler le pegaron por accidente y perdió sus dientes incisivos. Antes que perder un día de rodaje, remplazó los dientes con pequeños pedazos de Styrofoam.
Su ‘Baty y Roby contra el crimen’ [Rat Pfink a Boo Boo] (1966) fue una película policial psicológica hasta mediados del rodaje. Entonces Steckler tuvo una idea: ¿no sería divertido si Batman y Robin salieron del clóset? Así que la segunda parte de la película fue una parodia de un superhéroe idiota.
El resultado de este enfoque incoherente era intrigante. Michael Veldon, que ha escrito extensamente sobre películas muy, muy inusuales, dijo en una entrevista el jueves: "Tenía su manera de mezclar cosas infantiles con un tipo de cosas realmente bizarras adultas. No sabías de dónde venía".
Steckler se mudó a Las Vegas en 1970 y siguió haciendo películas, incluyendo películas pornográficas suaves (fue su período azul). Algunos de sus trabajos posteriores fueron hecho con seudónimos. Daba clases de cine en la Universidad de Nevada, Las Vegas, y era dueño de videotecas.
El primer matrimonio de Steckler, con la actriz Carolyn Brandt, terminó en divorcio. Le sobreviven su esposa durante veintitrés años, Katherine Steckler; dos hijas de su primer matrimonio, Linda Arnold, de Maui, Hawai, y Laura Steckler, de Sunland, California; dos hijas de su segundo matrimonio, Morgan y Bailey Steckler, las dos de Las Vegas; su hermana, Judy Conrad, de Reading; y dos nietos.
Una de las invenciones cinemáticas más notorias de Steckler fue la ‘Hipnovisión alucinógena’ [Hallucinogenic Hypnovision], que implicaba que los acomodadores usaran máscaras de zombi y rebotaran por los pasillos con cuchillos de goma. A veces participaba, hasta que un cliente le disparó con una escopeta de perdigones.

12 de febrero de 2009
1 de febrero de 2009
©new york times
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extrañas criaturas (resumen)


Extraña película lo pone a la par de Ed Wood.

Pese a su inexplicable rareza, este monstruoso musical del director de cine de culto Ray Dennis Steckler es no solamente su mejor película, sino además la más entretenida. De visita con amigos en un carnaval, el despreocupado Jerry (Steckler, como Cash Flagg) es hipnotizado por una diabólica adivina gitana Madam Estrella (Brett O’Hara) y convertido en un zombi asesino. Sorprendentemente, las partes más competentes de la película son los números de baile en el club nocturno del carnaval, The Hungry Mouth, con coristas bonitas y vestidos elegantes, canciones muy razonables y un divertido striptease de Erina Enyo. Estrella ataca a sus víctimas arrojándoles ácido en la cara y las mantiene encerradas en una jaula, pero se sueltan, estrangulándola a ella y a su feo ayudante Ortega (Jack Bradyt). Jerry, ahora un asesino lleno de cicatrices, escapa a la playa, donde cae bajo los disparos de la policía. El habitué del cine de culto, Titut Moody (Pit Stop) hace de vagabundo, y se dice que en la película también trabajó James Woods, como extra. La primera mujer de Steckler, Carolyn Brandt, que fue la estrella de la mayoría de sus películas, es Marge, una bailarina alcohólica que se emborracha tanto que se cae durante los ensayos.
El incomprensible actor griego Atlas King y el co-guionista Gene Pollock también aparecen en esta rara película, presentada en ‘Hipnovisión alucinógena’. Cuando fue reestrenada como ‘Teenage Psycho Meets Bloody Mary’, hombres con máscaras de zombi corrían por el teatro tratando de asustar a la gente. Entre los camarógrafos de esta cursi aunque bonita producción, se encontraban luminarias como Joseph V. Mascelli, Vilmos Zsigmond, y Laszlo Kovacs.

Robert Firsching
12 de febrero de 2009
1 de febrero de 2009
©new york times 
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la buena vida gana goya


‘La buena vida’ de Wood obtuvo premio Goya. Mejor cinta hispanoamericana. Es el segundo reconocimiento para el cine chileno de este prestigioso galardón. En 1991, la cinta ‘La frontera’ también lo obtuvo.
Madrid, España. La película chilena ‘La buena vida’, de Andrés Wood, recibió ayer en la XXIII edición de los premios Goya del cine español el galardón a la mejor película hispanoamericana.
Rodrigo Bazaes, coguionista de la película, recogió el premio de manos de la actriz y cantante española Leonor Watling, tras imponerse este filme chileno a la uruguaya ‘Acné’, la mexicana ‘Lake Tahoe’ y la colombiana ‘Perro come perro’.
Este premio supone el segundo reconocimiento para el cine chileno en la categoría hispanoamericana de los Goya, en la que ganó en 1991 con ‘La frontera’, de Ricardo Larraín, pero Andrés Wood no pudo acudir a la gala debido a proyectos que ya tiene en marcha.
Según Bazaes, la película es "una radiografía del Chile de hoy, historias que captan el alma del ciudadano corriente y esa paradoja de la sensación de progreso muy rápido pero también la falta de oportunidades y exceso de trabajo que vivimos día a día".
Andrés Wood, que debutó en 1997 con ‘Historias de fútbol’ y presentó en Cannes ‘Machuca’ (2004), capta en este nuevo trabajo las vidas cruzadas de cuatro ciudadanos de Santiago de Chile, interpretados por Aline Kuppenheim, Manuela Martelli, Eduardo Paxeco y Roberto Farías.
Ellos son un joven que para dar salida a su pasión musical debe ingresar en la banda de Carabineros; un peluquero que tiene que exhumar a su padre por no poder pagar el nicho; una mujer que da charlas sobre sexualidad y afronta el embarazo no deseado de su hija adolescente, y una madre que trabaja en la calle como prostituta.
‘La buena vida’, además del Goya, ha recibido en España otra satisfacción, al alzarse en el pasado Festival de Cine Iberoamericano de Huelva con el Colón de Oro a la mejor película.
"Es la historia de cuatro habitantes de la ciudad, cuyas vidas se entrecruzan en medio de bocinazos, frenadas y alarmas de autos, pero que difícilmente llegan a tocarse", en palabras del propio director al presentar la película en Huelva.
También ha recibió una mención especial en el Festival de La Habana, pero no ha conseguido todavía distribución internacional.
En Huelva, Wood -que en esta película se ha desmarcado del hilo argumental de su filmografía, la dictadura de Pinochet- reconoció que su inspiración para el filme estaba tomada de "historias robadas de la calle, sacadas del vivir diario".
Wood se graduó en Ciencias Económicas en la Universidad Católica de Chile y cursó sus estudios de cine en Nueva York, lo que le permitió, además del cine, abarcar la televisión -con la serie ‘El desquite’ (1999)- y la publicidad.

2 de febrero de 2009
©prensa austral 
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murió charles h. schneer


Productor de cine. Schneer, productor de veinticinco películas del género fantasías. A los 88.
[Jon Thurber] Murió Charles H. Schneer, un productor de cine mejor conocido por su influyente colaboración en varias películas con el genio de los efectos especiales, Ray Harryhausen. Tenía 88 años.
Schneer murió el miércoles en un clínica para enfermos terminales de Boca Ratón, Florida, informó su hija Stacey Schneer Lee. Schneer, que estaba viviendo últimamente en Delray Beach, Florida, llevaba enfermo varios años, dijo su hija en un comunicado de prensa.
Schneer produjo veinticinco películas, entre ellas ‘Los hellcats de la Armada’ [Hellcats of the Navy], la única película protagonizada por Ronald Reagan y Nancy Davis, el futuro presidente y primera dama de Estados Unidos. Schneer empezó su asociación de tres décadas con Harryhausen en 1955, con la película de fantasía ‘Surgió del fondo del mar’ [It Came From Beneath the Sea], sobre un pulpo gigante que destruye el Puente de la Puerta Dorada [Golden Gate Bridge]. La idea de la película, con animación stop-motion de Harryhausen, fue de Schneer.
"Charles y Ray eran la pareja ideal. A ambos les entusiasmaba hacer películas de fantasía en una época en que esas películas no eran tomadas muy en serio por los estudios", dijo al Times Arnold Kunert, agente y amigo de Harryhausen. "Schneer creyó en el talento de Ray como artista de la animación stop-motion".
De acuerdo a la página web de Harryhausen, hacia fines de los años cincuenta los dos se habían apartado conscientemente de la ciencia ficción y adoptado el fértil mundo de la fantasía, los mitos y los cuentos de hadas.
Esa decisión resultó en varias memorables películas, incluyendo ‘Jason y los argonautas’ [Jason and the Argonauts] (1963), ‘Los viajes de Gulliver’ [The 3 Worlds of Gulliver] (1960), ‘El séptimo viaje de Sinbad’ [The 7th Voyage of Sinbad] (1974) y ‘Sinbad y el ojo del tigre’ [Sinbad and the Eye of the Tiger] (1977). Su última película juntos fue ‘Furia de titanes’ [Clash of the Titans] (1981).
"Funcionaba como productor en el mejor sentido de la producción", dijo el crítico e historiador de cine Leonard Maltin. "Ray es un artista, y personas creativas como él necesitan realmente que alguien se encargue de los negocios de modo que puedan concentrarse en lo que hacen mejor. Así es como prosperó su colaboración".
Pero de acuerdo a Kunert, Schneer era más que el hombre del dinero. Se implicaba profundamente en la parte creativa.
"Charles tenía la costumbre de leer el diario y recortar ideas para guiones sobre extraterrestres y fenómenos inusuales", dijo Kunert. "Él llamó la atención de Ray sobre la idea de ‘La Tierra vs los platillos voladores’, y Ray se encargó del material gráfico y del guión y, por supuesto, hizo todos los efectos visuales. Charles era un colaborador en muchos sentidos".
En el prefacio a su libro ‘Ray Harryhausen: An Animated Life’, escrito con Tony Dalton, Harryhause dijo que el entusiasmo de Schneer por las películas "no tenía límites" y llamó a su amigo de toda la vida el "héroe no reconocido" de su carrera en el cine.
"Él proporcionaba los elementos prácticos y siempre sabía qué funcionaría y qué no", escribió Harryhause. "Sin su ayuda y previsión, gran parte de lo que hicimos juntos no habría visto nunca la luz del día".

Schneer nació el 5 de mayo de 1920 en Norfolk, Virginia, pero pasó parte de su juventud en Mount Vernon, Nueva York. Estudió en la Universidad de Columbia y empezó su carrera en Columbia Pictures. Durante la Segunda Guerra Mundial produjo películas de adiestramiento como miembro de la Unidad Fotográfica del Cuerpo de Señales del Ejército asignado a Long Island.
Además de producir la mayoría de las películas de Harryhausen, Schneer produjo la película biográfica ‘Destino las estrellas’ [I Aim at the Stars] sobre la vida del físico Wernher von Braun, una de las figuras más importantes en el desarrollo del programa espacial de Estados Unidos. Luego financió la versión cinematográfica del musical ‘La mitad de seis peniques’ [Half a Sixpence], con Tommy Steele.
Schneer se marchó a Londres en 1960, donde vivió los siguientes 45 años, volviendo a Florida en 2005. Además de hacer cine, presidió el comité de eventos de Londres para la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, de la que era un miembro activo.
Además de su hija Stacey, y otra hija, Lesley Silver, le sobreviven su esposa durante 68 años, Shirley; su hermana Babette Schneer Katz; tres nietos; y cuatro biznietos.

2 de febrero de 2009
25 de enero de 2009
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murió bob may


Actor de ‘Perdidos en el espacio’. A los 69.
Murió Bob May, que se puso el traje del Robot en ‘Perdidos en el espacio’ [Lost in Space], la exitosa serie de televisión de los años sesenta. Tenía 69 años.
May murió el sábado por una insuficiencia cardiaca congestiva en un hospital de Lancaster, informó su hija Deborah May.
May era un veterano actor y especialista que apareció en películas, series de televisión y espectáculos de variedades cuando fue abordado por el creador de ‘Perdidos en el espacio’, Irwin Allen, para representar al leal auxiliar de metal de la familia Robinson en la serie que se inició en 1965.
"Siempre dijo que le había dado el papel porque le quedaba bien el traje de robot", dijo June Lockhart, que hacía de Maureen Robinson, la matriarca de la familia. "Fue una de esas maravillosas historias de Hollywood. May estaba simplemente en el plató cuando alguien lo vio y le dijo que fuera a ver a Irwin Allen. Allen dijo: ‘Si te queda bien el traje, te quedas con el papel’".
Aunque la voz de May no fue utilizada como la característica voz del robot (se usó la del anunciador Dick Tufeld), se hizo con un club de fans que lo buscaban en las ferias de recuerdos.
‘Perdidos en el espacio’ era un remake ambientado en la era espacial de ‘La familia Robinson’ [The Swiss Family Robinson], en la que el profesor John Robinson, su esposa e hijos estaban en una misión espacial cuando su aeronave fue desviada irremediablemente de su órbita por el malvado Dr. Zachary Smith, que quedó atrapado con ellos en el espacio.
El robot de May era el leal auxiliar de la familia Robinson, avisándoles cuando olía peligro. Su frase a uno de los niños -"Peligro, Will Robinson"- se convirtió en una muletilla nacional.
Nieto del afamado actor de variedades Chic Johnson, May fue introducido al mundo de los espectáculos cuando tenía dos años y empezó a aparecer en la revista ‘Loquilandia’ [Hellzapoppin], con Johnson y su colega Ole Olsen.
Apareció más tarde en numerosas películas con Jerry Lewis y en series de televisión como ‘El túnel del tiempo’ [The Time Tunnel], ‘La marina de McHale’ [McHale’s Navy] y ‘The Red Skelton Show’. También trabajó como especialista en series de televisión y películas de los años cincuenta y sesenta, como ‘Guerrero Cheyenne’ [Cheyenne], ‘Surfside 6’, ‘Intriga en Hawai’ [Hawaiian Eye], ‘Los violentos años veinte’ [The Roaring 20s] y ‘La diligencia’ [Stagecoach].
Se sentía particularmente orgulloso de su papel como Robot. Dijo una vez que consideraba el traje como una "casa cuando estás fuera de casa".
Lockhart dijo que May llevaba el traje durante horas y se aprendía de memoria los diálogos de todos los actores en la serie para responder a sus claves. Debido a que no era fácil meterse en el traje ni salir de él, no se lo sacaba ni para las pausas.
"Era un fumador", recordó Lockhart. "De vez en vez (cuando estábamos en pausa), veías salir humo del robot. Eso siempre nos divertía mucho".
May y su esposa perdieron su casa en noviembre cuando un incendio destruyó su elegante parque de caravanas en el San Fernando Valley.
Le sobreviven su esposa Judith; su hija; su hijo Martin; y cuatro nietos.

31 de enero de 2009
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hallaron su cuerpo en un barril


Los restos de Daniel Laporte fueron encontrados en un barril con químicos en Rosarito Beach, México. Así terminó la búsqueda iniciada por sus padres, que se enteraron entonces de que, aparentemente, su hijo se dedicaba al contrabando de marihuana."
[Evelyn Larrubia] Funcionarios mexicanos confirmaron que los restos humanos encontrados en un barril con ácidos en Rosarito son de un hombre de San Diego, un presunto transportista de marihuana que desapareció después de viajar a México en febrero.
Los padres de Daniel LaPorte, que viven en Rhode Island, dijeron que tratarán de que los restos en poder de las autoridades mexicanas para someterlos a análisis de ADN sean incinerados y enviados a su casa. Esperan poder realizar un servicio fúnebre este próximo mes.
"Será algo que tendremos aquí, de modo que podamos encontrar algún tipo de paz", dijo su madre, Linda LaPorte.
Los LaPorte gastaron más de cien mil dólares en detectives privados en un intento de encontrar a su hijo después de que este desapareciera. Dijeron que fue entonces que se enteraron de que su hijo se dedicaba al transporte de toneladas de marihuana.
LaPorte es uno de las varias decenas de ciudadanos estadounidenses asesinados en México en los últimos dos años, una época en que los asesinatos de mexicanos relacionados con las drogas superaron los ocho mil. Funcionarios del Departamento de Estado dicen que la muerte de ciudadanos estadounidenses son probablemente subestimadas, debido a que los funcionarios policiales extranjeros no están obligados a informar a Estados Unidos.
Decenas más de ciudadanos y residentes estadounidenses han sido secuestrados durante esos años, incluyendo algunos que fueron abducidos en Estados Unidos y retenidos en México.
Las autoridades dicen que algunas de las víctimas estadounidenses eran turistas. Algunas, como LaPorte, estaban involucrados, aparentemente, en el tráfico de drogas. Otros vivían en México y pueden haber conocido a sus atacantes, o eran hombres de negocios que cruzaban la frontera periódicamente y fueron vistos como una fuente de dinero fácil.
El Departamento de Estado ha emitido avisos sobre el peligro que corren los que viajan a Tijuana y otras ciudades fronterizas, que han venido presenciado una oleada de asesinatos, robos, secuestros y robos de automóviles.
"Ciudad Juárez, Tijuana y Nogales son las ciudades que han presenciado hace poco balaceras durante el día, en centros comerciales y en otros espacios públicos", se leía en una recomendación de viaje en octubre.
México se encuentra en medio de una violenta guerra entre carteles de narcotraficantes rivales, la policía, las autoridades federales y el ejército. Los asesinatos son cada vez más descarados, espeluznantes y públicos.
El caso de LaPorte parecía tan difícil que se pensaba que no sería resuelto, hasta que se encontró su Cadillac en Rosarito, en mayo, salpicado de impactos de bala, con los cuerpos de otros cuatro narcotraficantes dejados en el coche y alrededores. Meses después de la pesquisa familiar, las autoridades mexicanas mencionaron al detective privado de LaPorte que habían encontrado restos en gran parte disueltos en un barril industrial dos días después de la desaparición de Daniel LaPorte.
Funcionarios mexicanos compararon el ADN de fragmentos óseos, que se habían derramado de un barril industrial después de que este fuera impactado por un coche, con muestras tomadas de Linda y Joseph LaPorte. Los resultados confirmaron que la víctima estaba relacionada con ellos.
Después de que su hijo se mudara a San Diego en 2005, Linda LaPorte dijo que había coqueteado con la idea de trasladarse ahí para su jubilación. Ya no tiene esos planes.
"Está demasiado cerca de la frontera", dijo. "Prefiero quedarme en la nieve. Quédense ustedes con las palmas".

31 de enero de 2009
17de enero de 2009
©los angeles times
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El actor de ‘La isla de la fantasía’. A los 88. Montalbán sufrió en su vejez de una dolorosa afección espinal, pero sigue trabajando en beneficio de los latinos de Hollywood. Fue a menudo contratado como el prototipo del amante latino y más tarde se hizo famoso como Mr. Roarke, de ‘La isla de la fantasía’.
[Lorenza Muñoz] Murió Ricardo Montalban, el amable actor que fue uno de los primeros actores mexicanos en triunfar en Hollywood y se hizo famoso por su papel como Mr. Roarke en la serie de televisión ‘La isla de la fantasía’ [Fantasy Island]. Tenía 88 años.
Montalban murió el miércoles en la mañana en su casa en Los Angeles por complicaciones relacionadas con la vejez, informó su yerno Gilbert Smith.
En el mundo del espectáculo, Montalbán era ampliamente respetado por sus esfuerzos por crear oportunidades para los latinos, aunque él y otros creían que su compromiso dañó su carrera. En 1970 fundó la Fundación Nosotros para mejorar la imagen y aumentar las posibilidades empleo de los latinos en Hollywood.
"Allanó el camino al expresarse francamente sobre las imágenes construidas sobre los latinos y los roles que recibían en las películas", dijo Luis Reyes, co-autor de ‘Hispanics in Hollywood’ (2000).
El miércoles, el actor Edward James Olmos describió a Montalbán "uno de los verdaderos gigantes de las artes y la cultura".
"Era un artista estelar y una persona y un artista consumado, con una impresionante comprensión de la cultura y la capacidad de expresarla en su trabajo", dijo Olmos al Times.
Montalbán ya era una estrella en el cine mexicano en los años cuarenta cuando la MGM lo contrató para hacer de torero frente a Esther Williams en ‘Fiesta brava’ [Fiesta] y lo incluyó en su reparto. Llegaría a trabajar con grandes actores de cine, como Clark Gable y Lana Turner.
Cuando en los años setenta dejó de recibir papeles importales, se volcó al teatro y finalmente a la televisión, donde se convirtió en una figura familiar para millones de personas como el misterioso anfitrión cuyo saludo característico, "Bienvenido a la Isla de la Fantasía", empezaba la exitosa serie de la ABC que se transmitió de 1978 a 1984.
Mientras ‘La isla de la fantasía’ renovaba la carrera de Montalbán y le proporcionada estabilidad económica, también ganó un Emmy por su actuación como el jefe Satangkai, en la miniserie de la ABS de 1978, ‘La conquista del Oeste’ [How the West Was Won].
En los años setenta y ochenta, Montalbán fue también familiar para los televidentes como el portavoz comercial de Chrysler. Más tarde fue ampliamente parodiado por su sedosa alusión al "suave cuero corintio" del Chrysler Cordoba, aunque ese cuero no existía.
Mientras hacía ‘La isla de la fantasía’, Montalbán también se destacó con una sus mejores actuaciones en cine -como Khan Noonien Singh en ‘Star Trek II: La ira de Khan’ [Star Trek II: The Wrath of Khan] (1982), la secuela del aclamado episodio de televisión de ‘Star Trek’ en 1967, en el que también apareció Montalbán.
La crítico de cine de la revista New Yorker, Pauline Kael, dijo que la actuación de Montalbán como Khan "era su única validación de su capacidad para dominar la gran pantalla".

Nacido el 25 de noviembre de Ciudad de México, Montalbán fue el menor de cuatro hermanos de inmigrantes españoles (de Castilla) que habían llegado al país en 1906, donde el padre de Montalbán era dueño de una tienda de abarrotes.
Montalbán llegó a Los Angeles como adolescente con su hermano mayor, Carlos, que había vivido en la ciudad y trabajaba para los grandes estudios.
"Sentía como si ya conociera California, debido a las películas", dijo Montalbán en ‘Reflexiones: Una vida en dos mundos’ [Reflections: A Life in Two Worlds], la autobiografía de 1980, que escribió con Bob Thomas.
Montalbán estudió inglés en la Escuela Secundaria de Fairfax, donde un cazatalentos de MGM lo vio actuar en una obra estudiantil. Le ofreció una prueba cinematográfica, pero su hermano le aconsejó contra la idea y lo llevó en un viaje de negocios a Nueva York.
El guapo Montalbán se convirtió pronto en la estrella de un cortometraje que fue hecho para proyectarlo en una pantalla encima de una gramola. La película de tres minutos, que fue proyectada en el Hurricane Bar en el centro de Manhattan, lo condujo a otros pequeños roles.
Cuando la enfermedad de su madre lo obligó a volver a México, Montalbán consiguió un rol de una frase en una parodia de ‘Los tres mosqueteros’ [The Three Musketeers], con Cantinflas. Para esa época conoció a Georgiana Belzer, una modelo, y a la hermana de Loretta Young, con la que se casó en 1944. Young murió en 2007.
Montalbán trató de quedarse en México, donde su carrera en el cine estaba despegando, pero MGM lo quería para ‘Fiesta brava’. En el musical de 1947 tuvo una memorable escena de baile con la joven Cyd Charisse.
‘Fiesta brava’ lo llevó a un contrato con MGM, donde tuvo una amistosa rivalidad con Fernando Lamas -más tarde el marido de Williams en la vida real- como los ‘amantes latinos’ del estudio. Bill Murray inmortalizó el duelo entre los dos hombres con su clásico sketch del programa ‘Saturday Night Live’, ‘¿Quién es más macho, Fernando Lamas o Ricardo Montalbán?’
Montalbán apareció con Williams como el amante latino en otras dos películas de fines de los cuarenta, ‘En una isla contigo’ [On an Island With You] y ‘La hija de Neptuno’ [Neptune’s Daughter]. El descarado encasillamiento continuó en la película de Turner de 1953, ‘Mi amor brasileño’ [Latin Lovers].
"Era increíblemente guapo e imbuía de estilo y dignidad todos sus papeles, sin que importara qué papel le tocara", dijo el escritor Reyes.
El director John Sturges le dio a Montalbán el papel protagónico como el teniente Peter Morales en ‘La calle del misterio’ [Mystery Street] en 1950 y, ese mismo año, un papel estelar con June Allyson y Dick Powell en ‘Right Cross’.
Pero, como escribió Montalbán en su autobiografía, en MGM nunca le ofrecieron un rol dramático que lo hubiese convertido en una estrella de cine importante.
"Parecía que tenía todo lo demás: un rostro maravilloso para la cámara, el físico de un bailarín, talento, una fina voz (incluso podía cantar), simpatía y un gran encanto", escribió Kael. "Quizás el encanto fue un inconveniente -lo hacía demasiado simpático".
Mientras rodaba en 1951 la película de vaqueros de Gable, ‘Más allá del Missouri’ [Across the Wide Missouri], Montalbán se cayó de un caballo y se lesionó su columna. La lesión le obligó a caminar con una prótesis, lo que trataba de ocultar en sus actuaciones. En los últimos años estuvo confinado a una silla de ruedas.
Después de que MGM lo dejara de lado en 1953, Montalbán inició una gira con Agnes Moorehead y otros con ‘Don Juan en los infiernos’ [Don Juan in Hell], que fue reestrenada veinte años después en Broadway con Montalbán como actor principal. En 1955 apareció en Broadway en ‘Siete en el paraíso’ [Seventh Heaven] y a fines de los cincuenta apareció con Lena Horne en ‘Jamaica’ y ganó una nominación al Tony.
Representó a un actor de kabuki en la película de 1957, ‘Sayonara’, y fue co-protagonista con Debbie Reynolds en la película de 1966 ‘La monja cantora’ [The Singing Nun]. Décadas más tarde fue un malvado magnate en la exitosa comedia de 1988 ‘Agárralo como puedas’ [Y dónde está el policía; Naked Gun: From the Files of Police Squad!] y tuvo un importante papel como el abuelo en ‘Mini espías 3D’ [Spy Kids 3-D: Game Over] (2003).
Posteriores apariciones en televisión incluyeron ‘The Colbys’, una secuela de ‘Dinastía’ [Dynasty] en los años ochenta, y fue la voz de Señor Senior Sr. en la serie de dibujos animados del Canal Disney, ‘Kim Possible’, que estrenó en 2002.
Pero ‘La isla de la fantasía’ fue la que creó su imagen más perdurable.
Vestido elegantemente con un traje blanco y corbata negra, Montalbán representó a un personaje tan icónico -aunque un poco hortera- que lo repitió a menudo en otras películas y programas de televisión.
El productor ejecutivo de la serie, Aaron Spelling, dijo a TV Guide en 1980 que Montalbán le entregó a Mr. Roarke una "calidad ultramundana que necesitábamos". Muchos atribuyeron el éxito taquillero a la pareja formada por Mr. Roarke y el personaje de Tatto (Herve Villechaize, que medía 94 centímetros). Villechaize murió en 1993.
Montalbán dijo en TV Guide que su personaje "manipula todo y a todos. A ojos del fantasioso, Roarke tiene poder de vida y muerte".
La viuda de Spelling, Candy, dijo en una declaración el miércoles, que "Aaron se sintió siempre mortificado por la gratitud de Ricardo por ‘La isla de la fantasía’".
Aunque Montalbán apreciaba su éxito, se quejaba de que Hollywood no respetaba a los actores mexicano-americanos. Dijo que cuando trabajaba para MGM, representó a cubanos, brasileños y argentinos, pero casi nunca a mexicanos.
"La palabra mexicano no suena bien y Hollywood lleva culpa en esta imagen porque nos ha retratado de este modo malvado", dijo. Retó a Hollywood a dejar de estereotipar a los actores latinos contratándolos sólo como prostitutas, criadas, pandilleros y bandidos.
Con Nosotros, Montalbán intentó destacar y reconocer la participación latina en las artes y en el mundo del espectáculo. En los años setenta, la fundación creó los premios Águila Dorada, que rinde anualmente homenaje a estrellas, series y películas latinas.
De 1965 a 1970, Montalbán fue vicepresidente de la Asociación de Actores de Cine.
Tras la formación de la Fundación Ricardo Montalbán en 1999, la organización adquirió el antiguo Teatro Doolittle cerca de Hollywood y Vine para montar producciones latinas y bautizó al teatro como Montalbán.
Judd Bernard, que fue publicista de Montalbán a mediados de los años cincuenta, dijo al Times que el actor "era un hombre muy bueno, con un precioso sentido del humor, un hombre religioso, un maravilloso hombre de familia".
Montalbán, que era profundamente religioso, dijo una vez que la fuerza rectora en su vida era su fe católica. En 1998, el Papa Juan Pablo II lo nombró Caballero de San Gregorio, el más alto honor concedido a laicos por la iglesia católica.
Le sobreviven sus dos hijas, Laura Montalbán y Anita Smith; dos hijos, Mark Montalbán y Víctor Montalbán; y seis nietos.

Valerie J. Nelson contribuyó a este artículo.

23 de enero de 2009
15 de enero de 2009
©los angeles times 
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