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el cerebro de la expansión paramilitar


Alias ‘Vecino’: "Vicente Castaño fue cerebro de la expansión para". En su confesión Edward Cobos, ex jefe en los Montes de María, revela que quién decidió cada paso, cada franquicia y cada guerra de las Auc fue el menos mediático hermano de los Castaño.
Colombia. El primer jefe paramilitar que hubo en Sucre enviado por los hermanos Castaño, fue alias ‘Maicol’. Llegó a finales del año 1995 con órdenes de realizar operaciones contra la guerrilla en Sincelejo, Toluviejo, Tolú, Coveñas, San Antonio de Palmitos y toda la región de Sucre limítrofe con el norte de Córdoba. A alias ‘Maicol’ lo acompañaban ‘Cara de palo’ y ‘Tony’. El primer grupo provenía de lo que se conoció como las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), que fue el resultado de la unión entre ‘los tangueros’ de los hermanos Castaño y ‘el grupo de Tierralta’ que lideraba Salvatore Mancuso. Este último grupo nació para defender las fincas de familias y amigos azotadas por el Epl primero, y después, entrada la década de los 90’s, por las Farc.
Sin embargo, la presencia de ‘Maicol’, ‘Cara de palo’ y ‘Tony’, no era permanente, golpeaban esporádicamente, estaban en la región por temporadas. Además los rotaban.
Así fue comenzó su versión Edward Cobos Téllez, conocido con el alias de ‘Diego Vecino’ ex jefe del Bloque Montes de María, ante el fiscal, Vicente Guzmán.
Explicó que antes de la llegada de los hombres de la denominada ‘Casa Castaño’, en Sucre existía la Convivir de Javier Piedrahita, que tenía en sus filas a Rodrigo Mercado Pelufo, a quien no se le conocía aún con el alias de ‘Cadena’. Con él estaban Oswaldo Tavera, alias ‘el Paisa’ y Uber Bánquez, que se conocerá después con el alias de ‘Juancho Dique’. En su versión ‘Vecino’ dijo que también se encontraban ‘los carranceros’ en María la Baja, los Méndez en la región de Zambrano y Córdoba Tetón y hacia El Guamo la familia Pineda.
No eran los únicos, además, y según ‘Vecino’, se constituyeron para reaccionar y defenderse del robo de ganado, la extorsión y el secuestro. Pero una investigación de VerdadAbierta.com comprobó que estos grupos además persiguieron a varios movimientos sociales y políticos que no eran afines a los dirigentes tradicionales de la región.
A finales de 1995 y comienzos de 1996, sostiene ‘Vecino’, las Accu habían forzado a las Farc a salir de Córdoba y en parte en Urabá y se preparaban para ingresar en el sur de Bolívar a finales de 1996. Esta expansión del fenómeno paramilitar dio lugar a un reacomodo de la guerrilla que, según la visión de este ex paramilitar, se refugió en Los Montes de María, inicialmente en la región de Flor del Monte.
Aseguró que los hermanos Castaño extendieron su brazo armado a Sucre porque llegó un momento en el que había una situación tan complicada de orden público, que la guerrilla había convertido al peaje de Toluviejo en su caja menor. "En la carretera de Toluviejo hacia Chalán y Colosó, la guerrilla salía, acampaba y secuestraba sin que la fuerza pública reaccionara", dijo ‘Vecino’.
‘Vecino’ le atribuye a Vicente Castaño, hermano mayor de Carlos y menor de Fidel, ser el estratega de la expansión del paramilitarismo. Dice que él creó más de 20 bloques. Entendió que no podía ganar la guerra si no le cortaba el paso a la guerrilla por el Cauca, y por eso creó el Bloque Mineros en cabeza de Cuco Vanoy; el Frente Mojana con Eder Pedraza, alias ‘Ramón Mojana’; y el Bloque Central Bolívar, cuya creación se debe a una incursión de Mancuso y Jorge 40 a finales de 1996.
La estrategia de Vicente Castaño era diferente a la de grupos como los de Ramón Isaza en Puerto Triunfo, la de ‘Botalón’ en Cimitarra o Henry Pérez en Puerto Boyacá, que esperaban a la guerrilla.
Castaño ordenó llegar a donde estuviera la guerrilla, por eso se creó el grupo de los Montes de María, porque según él, la guerrilla campeaba en Sucre y parte de Bolívar. Además del grupo de ‘Maicol’ a finales de 1995 y comienzos de 1996, que delinquían esporádicamente en Sincelejo y los municipios del Golfo de Morrosquillo, los Castaño enviaron a El Guamo a Edwin Tirado, alias ‘el Chuzo’, un soldado profesional del ejército reclutado por Mancuso a finales de 1991, quien había sido escolta y miembro de lo que se conoció como el ‘Grupo de los 12’ que operaba en Tierralta. Tirado llegó a finales de 1996 a El Guamo. El objetivo era sacar a la guerrilla y a todos los que los paramilitares señalar de ser sus amigos, de la región Caribe. En esa época había unas calcomanías desafiantes que decían: ‘Autodefensas somos todos’.
 
Las Canarias
"Yo fui uno de los asistentes a la reunión de ´Las Canarias’, y no fue ahí donde surgió la creación del grupo de Sucre, como equivocadamente han sostenido los medios de comunicación, aunque sí fue determinante para el proceso", sostiene ‘Vecino’. A la reunión en esta finca en 1997, asistieron medio centenar de ganaderos, comerciantes y empresarios, y la presidieron Mancuso y ‘Rodrigo, Doble Cero’, que fueron los que tomaron las decisiones.
En la reunión de Las Canaria, sostiene ‘Vecino’, "no éramos cuatro o cinco, nos encontrábamos cincuenta personas". Entre otros mencionó al presidente de Asocebú para entonces, Gustavo Vergara Arrazola, ganaderos como Humberto Vergara Támara y Jaime Isaac Náder (hermano del ex presidente de la Corte Suprema de Justicia Carlos Isaac Náder), Rodrigo Montes, Carlos Pabón, Javier Piedrahita y Joaco García, así como los ex diputados Ángel Villarreal y Mario Silgado, quien hoy, según ‘Vecino’, "se rasga las vestiduras, pero en una época disfrutaba las juergas de ‘Cadena’ en El Palmar". Dijo que tenía pruebas de ello, pues afirmó que existen fotos y videos de algunas personas con el revólver de ‘Cadena’ al cinto, en las fiestas que le hacían para su cumpleaños.
La expansión de las autodefensas, asegura, "no fue un hecho fortuito. No fue que un día nos levantamos y mientras nos tomábamos un tinto, nos inventamos a las Auc. Ya estaban, ya había grupos, como dije anteriormente como ‘los carranceros’ en San Onofre y María la Baja’; en la Isla de San Fernando y Mompós, el grupo de Chepe Barrera y en la Sierra Nevada Giraldo y Los Rojas; lo que no tenían era la vocación expansiva que tuvieron las Auc".
Siguiendo con su relato, ‘Vecino’ cuenta que mientras a Maicol lo remplazó ‘Tony’, a los Montes de María llegó alias ‘Batemán’. Mancuso era el líder de la expansión de lo que comenzó a llamarse a finales de 1996, Bloque Norte, que era la suma de todos los grupos que había en toda la Costa.
Inicialmente no eran frentes ni bloques. De acuerdo con el reglamento esas denominaciones fueron surgiendo con el crecimiento y dependía del número de compañías. Un frente eran 150 hombres, más o menos dos compañías. A la gente que estaba en Sucre, a comienzos de 1997 se le conocía como la ‘Sección de Sucre’. Como se dijo anteriormente en la región de los Montes de María estaban ‘Bateman’ y ‘el Chuzo’, estos fueron los primeros hombres de lo que después se conocería como el Frente Centro de Bolívar y Sabanas de Sucre, que iba desde San Juan Nepomuceno, El Guamo, San Jacinto, El Carmen, Córdoba Tetón, Zambrano, San Andrés, Juan Arias, Buenavista y Magangué, donde estaba como jefe militar alias ‘Elkín’, que fue el primer comandante urbano.
Pero los iban rotando. Luego vino Pedro Conde, quién se movía entre Zambrano y El Carmen de Bolívar. Eran grupos de 10 o 20 hombres que dependían de la estructura de la Casa Castaño. En el segundo semestre de 1996 hubo un reacomodo y es cuando comenzó a hablarse del Grupo de Sucre. A ‘Tony’, quien quedó al mando, lo acompañan ‘Cara de palo’ y ‘el Capi’, quienes además de los municipios de Sincelejo, Ovejas, Tolú, Toluviejo, empezaron a llegar a Corozal y a Chinú, en Córdoba. La rotación se hacía también porque no era un fenómeno propio de la región. Pero eso cambió después de la reunión de Las Canarias, pues allí Javier Piedrahita propuso que el jefe del grupo de Sucre fuera quien se encontraba al frente de su Convivir, Mercado Pelufo, alias ‘Cadena’.
Mientras comienza a organizarse el grupo que iba a liderar ‘Cadena’, desde El Guamo, Pedro Conde y ‘El Chuzo’, realizaron ataques en Zambrano y en El Carmen de Bolívar, que era donde más salían los frentes 35 y 37 a hacer retenes.
En el segundo semestre de 2006, a Elkin lo remplazó en Magangué alias ‘Omega’, un hombre de confianza de ‘Jorge 40’, que después fue comandante en el sur del Cesar, en Pailitas. ‘Omega’ se movía entre Magangué (Bolívar) y San Pedro, (Sucre). Para este segundo semestre apareció también ‘Ramón Mojana’ en los municipios de Achí, Guaranda, San Jacinto del Cauca, Ayapel, San Benito, Majagual, Sucre, San Marcos y Nechí.
En Sucre el grupo liderado por alias ‘Cadena’, tuvo como segundo al mando a alias ‘90’ y tercero a ‘Juancho’. Con la presencia permanente a principios de 1997, de hombres armados en la región del Golfo de Morrosquillo hasta Sincelejo, Chinú y Corozal, al mando de ‘Cadena’; con ‘Omega’ en Magangué y San Pedro; con ‘El Chuzo’ y ‘Pedro Conde’ en El Guamo, El Carmen de Bolívar y Zambrano, comenzó a haber un fenómeno armado propio en la región, que ya no dependió tanto de las orientaciones de Carlos y Vicente Castaño. Alias ‘Cadena’ era de Macayepo. Había sido guía de la Infantería, fue cuando ésta había reclutado a jóvenes de la región que podían mimetizarse en la población y, además, sabían quiénes eran auxiliadores o miembros de la guerrilla.
Para esa época, 1997, ‘Cadena’ no tenía requerimientos judiciales. Había sido jefe militar de la Convivir de Piedrahíta, que aunque era legal, había cometido varios actos ilegales, y había sido sicario urbano en Sincelejo.
Mancuso y Rodrigo ‘Doble Cero’ acogieron el nombre de ‘Cadena’, a quien comenzaron a llamar así porque se colgaba una enorme cadena de oro en el cuello. Pero, dijeron que tenía que hacer el curso de comandante en la finca La 35 o en la Acuarela, donde entrenaban a quienes ingresaban como jefes militares. Estas quedaban en el corregimiento de Santa Catalina, municipio San Pedro de Urabá. El curso no fue muy intensivo: tuvo apenas dos meses de entrenamiento militar y político, pues ya Rodrigo Mercado conocía de armas. "Por haber sido guía del Ejército tenía vocación antisubversiva, a la que había llegado porque la guerrilla le había matado a su papá en Macayepo", dijo ‘Vecino’. Otras versiones recogidas por VerdadAbierta.com aseguran que a ‘Cadena’ le mataron a otro pariente más lejano, y que había sido ya asaltante y cuatrero, y es cuando lo capturó que la Armada lo reclutó como informante.
En ese momento, finales de 1997 y después de la reunión de Las Canarias, nació el grupo de Sucre, que fue la estructura básica de lo que después se conoció como el Bloque Montes de María que llegó a tener tres frentes. Al momento de la reunión de Las Canarias, ‘Vecino’ aclara que él asistió como empresario agropecuario que llevaba más de diez años administrando fincas en la región, que para esa fecha no militaba en el grupo.
El grupo comandado por ‘Cadena’, se estableció en San Onofre y llegaba esporádicamente a María la Baja (Bolívar). A finales de 1998 empezó a llamarse Frente Sucre, pues para ese entonces, ya ‘Cadena’ era jefe de un grupo de más de 150 hombres.
Es a finales de 1999 y principios de 2000, cuando se le denominó Frente Héroes de los Montes de María que mandaba en Sincelejo, Corozal, Ovejas, Toluviejo, San Antonio de Palmitos, Tolú, Coveñas y Chinú. Además, aclara que "nunca hubo un frente con el nombre Golfo de Morrosquillo".
En Magangué, ‘Omega’, seguía mandando bajo órdenes de Mancuso y en El Guamo, a finales de 1998 salió ‘El Chuzo’ y llegó Sergio Manuel Córdoba, alias ‘120’ o ‘Caracortada’. En 2000 alias ‘Omega’ salió para el sur del Cesar y a Magangué llegó alias ‘Amaury’, un sargento retirado del Ejército. Estos dos grupos quedaron a cargo de alias ‘Jorge 40’. Es decir, ‘Caracortada’ y ‘Amaury’, aunque estaban en Bolívar y Sucre, obedecieron órdenes y pertenecieron a la estructura operativa del grupo que se conocería después como Bloque Norte, cuyo jefe fue Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.
Pero ‘Amaury’ venía con antecedentes penales de Antioquia, donde había estado con el Ejército, dijo ‘Vecino’. Es por eso que se estableció en Córdoba-Tetón, un territorio donde era menos visible y vulnerable ante los requerimientos judiciales, pero ejercía su violencia en Magangué, Zambrano, El Salado, Canutal, Canutalito, San Pedro y Buenavista.
 
Reacomodo
‘Amaury’ se volvió incómodo para las autodefensas, pues además de los antecedentes que tenía, ordenó matar a seis agentes de DAS, con los que tenían un arreglo para robar gasolina de Ecopetrol, sacándola del tubo que pasaba en la zona entre San Pedro (Sucre), y Magangué, (Bolívar).
Ese crimen y la masacre de El Salado provocaron una desbandada del grupo de ‘Amaury’, a quiénes las autoridades perseguían. Éste se refugió donde alias ‘120’. Finalmente Vicente Castaño convocó a una reunión a la que asistieron ‘Jorge 40’ y ‘Vecino’, con la idea de reagrupar a todos los grupos, el de Magangué, el de El Guamo y el que comandaba ‘Cadena’, con base en San Onofre, Golfo de Morrosquillo y norte de Córdoba.
Para la misma época, mediados o finales de 2002, capturaron a ‘120’. Y ‘Jorge 40’ se llevó a ‘Amaury’ para el Cesar pues sabía que si no lo sacaban de la zona, lo terminarían capturando o matando, pues el DAS no le iba a perdonar la muerte de los seis agentes, que fueron liquidados con tiros de gracia.
‘Vecino’ dijo al fiscal que con ese panorama la alternativa era desalentadora para ese grupo de los Montes de María bajo la jefatura de ‘Jorge 40’, pues estaba claro que los problemas los estaban creando hombres bajo su mando por la persecución contra ‘Amaury’.
‘Vecino’ le propuso a ‘Jorge 40’ que se sentara con ‘Cadena’ para que fuera ‘40’ quien cogiera el mando militar de los Montes de María, pero que le respetara a él (‘Vecino’) su proyecto político. Pero ‘Jorge 40’ rechazó el mando militar en los Montes de María por las dificultades que había en ese momento y porque él ya tenía cuatro departamentos: Cesar, Magdalena, La Guajira y Atlántico.
‘Cadena’, era jefe militar en Sucre, pero no tenía nada que ver con los grupos de El Guamo y Magangué. A ‘Juancho’ lo mandaron a María la Baja, porque había un grupo de la guerrilla que salía al peaje a secuestrar, y se estableció en Ñanguma, corregimiento cercano a la cabecera municipal. Y el grupo de El Guamo, que hasta mediados del año 2002, había comandado alias ‘120’, ya llegaba hasta Cartagena, con un grupo de sicarios urbanos comandados en lo militar por alias ´Geño’, pero también tenía un "jefe financiero" (que es el eufemismo que suelen usar los paramilitares para referirse al encargado de los secuestros, robos, extorsiones y negocios de narcotráfico).
Ante la negativa de ‘Jorge 40’, de asumir militarmente todo el mando en los Montes de María, Vicente Castaño ordenó que lo asumiera alias ‘Cadena’, bajo la dirección general y política de Edward Cobos, alias ‘Diego Vecino’, quien venía como jefe político desde 1999. Eso fue a partir de octubre de 2002, los grupos que estaban operando en Sucre y Bolívar quedaron bajo una sola línea de mando.
A partir de ese momento, alias ‘Juancho’ salió hacia María la Baja con 20 hombres y alias ‘Román’, que era el segundo de ‘Juancho’, asumió el mando del grupo de El Guamo y Zambrano que se extendía hasta Magangué, pasando por San Juan Nepomuceno, San Jacinto, El Carmen de Bolívar, Córdoba-Tetón y San Pedro, el cual se llamaría Frente Centro de Bolívar y Sabanas de Sucre. El nombre de ‘Román’ es William Alexander Ramírez, y también utilizó el alias de ‘Darío’.
La reunión donde se acordaron estos cambios fue en la finca La 21 o en La 15, no lo recuerda bien ‘Vecino’, pero fue en una de las fincas de Vicente Castaño en la frontera entre Córdoba y Antioquia, en Urabá. Y el bloque nació como consecuencia de la expansión y reagrupación ordenada por Vicente en 2002.
Para esa época, sostiene ‘Vecino’, los candidatos Serpa y Noemí, habían expresado que iniciarían conversaciones con los grupos armados si resultaban elegidos, y cuando Uribe fue elegido les comunicó, a través de monseñor Vidal (arzobispo de Montería) y de monseñor Germán García de Apartadó, que su gobierno tenía la intención de buscar acuerdos con las Auc, siempre y cuando hubiera un cese de hostilidades unilateral. Vicente Castaño, en caso de llegar a una mesa de diálogo quería llegar con grupos organizados, con estructuras sólidas.
Pero en 2002, las diferencias entre alias ‘Doble Cero’ y alias ‘Don Berna’, dice ‘Vecino’, se habían acrecentado. Desde ese entonces la guerra entre el Bloque Metro comandada por el primero, y el Cacique Nutibara de ‘Don Berna’, creó tensiones al interior de la organización. También en los Llanos Orientales, había guerra entre Arroyave y los Buitrago.
Fue en ese ambiente de propuesta de diálogo del gobierno nacional y de hostilidades entre los grupos, con mala imagen por las masacres, Castaño llevó a cabo la reorganización de los bloques. Y entonces dijo que Córdoba debía ser de Mancuso, aunque la voz cantante la llevara Carlos Castaño.
En 2002 nació el Bloque Montes de María, con tres frentes: Héroes de los Montes de María cuyo jefe militar era alias ‘Cadena’; Frente Héroes del Canal del Dique, cuyo jefe era alias ‘Juancho Dique’, y Frente Centro de Bolívar y Sabanas de Sucre, cuyo último jefe fue ‘Román Sabanas’.
De este grupo, se postularon al proceso de Justicia y Paz para acogerse a los beneficios a cambio de confesar la verdad y colaborar con la justicia y la reparación, los ex jefes ‘Vecino’, ‘Juan Dique’, ‘Román Sabanas’ y ‘Montoya’, así como a una gran cantidad de ex jefes de sicarios urbanos, financieros y políticos.
Según ‘Vecino’, Vicente Castaño sostenía en la mesa de diálogo con el gobierno nacional, que el problema no eran los comandantes de los grupos, que eran unos 25, si no los 31.678 hombres que se desmovilizarían. Ellos, decía Castaño, "van a ser no la nueva generación de las autodefensas, sino una guerrilla de derecha".
Sostiene ‘Vecino’ que contrario a lo que se ha creído, Vicente, el hermano de los Castaño más conocidos, Carlos y Fidel, no era sólo un narcotraficante dedicado a sus negocios. ‘Vecino’ sostiene que fue el estratega de la expansión, pues conocía bien el país aunque no tenía un discurso político ni tenía contacto con los periodistas. Fue quien un día le dijo a las autodefensas que había que utilizar contra las guerrillas los cilindros, los bastones chinos y las minas antipersona, armas exclusivas de los grupos guerrilleros.
Aunque ‘Vecino’ reconoce que el hombre político era Castaño, el de los discursos, el de los medios, el que se entendía con el país político, el locuaz y a Vicente difícilmente le salían las palabras, este último era quién tomaba las decisiones de fondo. Como la incursión al Sur de Bolívar, principal centro de operaciones del Eln. Castaño decía que ese era el santuario de ese grupo, pero que estaba plagado de coca, la más rica zona al lado del Catatumbo. "Un día Vicente dijo: ‘vamos y le quitamos la coca al Eln; no podemos permitir que el Eln siga controlando esa región’", dijo ‘Vecino’ al fiscal.
Después de entrar al Sur de Bolívar fue cuando llegaron a escena, Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’ y Julián Bolívar. Este Bloque Central Bolívar (BCB) se terminó convirtiendo en el más grande de todos con presencia en Risaralda, Putumayo, Caquetá, Antioquia, Santanderes y el sur de Bolívar.
También dijo ‘Vecino’ que la guerra que hubo entre el Bloque Norte comandado por ‘Jorge 40’ y Hernán Giraldo, el viejo autodefensa de la región de la Sierra Nevada de Santa Marta y quien controló allí el narcotráfico, la decidió fue Vicente Castaño. Decía que Giraldo cuidaba sólo una parte de la Sierra, Guachaca, Dibulla y Minca, y Castaño quería taponarle la salida a la guerrilla para Venezuela y como Giraldo no aceptó, ‘El Profe’ –que era el alias más conocido de Vicente Castaño –le dijo que se tenía que ir y terminaron en una confrontación que duró dos meses.
Igual ocurrió en Arauca, a donde no entraba nadie de los paramilitares y aunque no había coca, era un corredor del narcotráfico hacia Venezuela. Entonces los Mellizos Mejía Múnera buscaron el respaldo de las Auc para resolver sus problemas judiciales, y Vicente les dijo que les daba la franquicia para operar en Arauca. Como ‘los Mellizos’ eran meros narcotraficantes sin ideología alguna, los Castaño pusieron la condición que el comandante del bloque Arauca lo ponían ellos.
En esa expansión de las autodefensas sólo quedaron por fuera las zonas de los paramilitares históricos de Puerto Boyacá y el Magdalena Medio. La única región, concluye ‘Vecino’, en su relato a Justicia y Paz, que estuvo a punto de ser erradicada a la guerrilla, fue el Caribe.
Al final de su versión, ‘Vecino’ le pidió al fiscal que intercediera ante las autoridades de policía judicial para rescatar una libreta norma, de color verde, tamaño bolsillo, a la que llamó "su biblia", pues en ésta tenía anotada la información sobre quiénes eran los narcotraficantes que pagaban a los paramilitares el impuesto al narcotráfico por exportar cocaína desde las costas del Golfo de Morrosquillo contralada por el Bloque Montes de María. Esa libreta, dice, se la llevó la Fiscalía 18 de Extinción de Dominio, hace más de un año, cuando allanaron la vivienda en la que viven sus hijos de cuatro, diez y quince años con su esposa. En el allanamiento, dijo, rompieron puertas y paredes, buscando armas, caletas y dinero. En esos días a ‘Vecino’ lo habían enviado a Cómbita y había dejado esa libreta en el apartamento de su esposa, pero ya la había expuesto ante las autoridades en el proceso de reparación de Mampuján.
La desaparición de esa libreta, agregó, lo tiene bloqueado, pues ahí tienen consignada información que le serviría para sus versiones. "Dios quiera dijo, que esa la información que hay en esa libreta esté completa, porque además de los datos del narcotráfico está la relación de a quién pagaban salarios entre funcionarios de la Fiscalía, DAS y agentes y oficiales de Policía e Infantería de Marina". También dijo que podría precisar con esos apuntes quiénes aportaban cuotas, en lo que Castaño llamaba "la extorsión concertada".
Vecino’ le atribuye a Vicente Castaño, hermano mayor de Carlos y menor de Fidel, ser el estratega de la expansión del paramilitarismo.
13 de septiembre de 2011
9 de septiembre de 2011
cc verdad abierta

uribe creó escuadrón de la muerte


Alias ’Alberto Guerrero’, excomandante del Bloque Cacique Pipintá de las AUC, quien busca beneficios de la ley de Justicia y Paz, acusa al expresidente de conformar un grupo ilegal, en su época de gobernador de Antioquia. Uribe rechaza la acusación y señala a Cepeda de "sicario moral".
Colombia. El representante a la Cámara Iván Cepeda le pidió a la Fiscalía que investigue las declaraciones de un presunto jefe paramilitar, de nombre Pablo Hernán Sierra García, alias ‘Alberto Guerrero’, quien señala que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, en su época de gobernador de Antioquia, habría conformado un grupo paramilitar.
En su cuenta de Twitter, el exmandatario rechazó los señalamientos. "Iván Cepeda desesperado busca más calumnias. ¿Estará aliado con extraditados? ¿Se le puede decir algo diferente a sicario moral", dijo en un trino.
Cepeda grabó en video ese testimonio el pasado 19 de agosto en la cárcel de Itagüí (Antioquia), lugar que visitó en esa fecha con motivo de sus investigaciones sobre las condiciones de reclusión de las cárceles y penitenciarías colombianas, y que posteriormente dieron lugar a un debate de control político en el Congreso.
En esa visita, alias ‘Alberto Guerrero’, quien se identificó como excomandante del Bloque Cacique Pipintá -que operó ilegalmente en los departamentos de Caldas, Antioquia y Risaralda-, asegura que en la década de los 90 el entonces gobernador de Antioquia Álvaro Uribe Vélez conformó un grupo paramilitar en el municipio de San Roque (Antioquia) y que tenía una especie de ‘cuartel general’ en la célebre finca ‘Guacharacas’, que según la matrícula inmobiliaria del predio pertenece desde 1996, entre otros, a la sociedad "inversiones Uribe Vélez en liquidación".
Dicho bloque paramilitar, según el testimonio, se creo para enfrentar la presencia del bloque Bernardo López Arroyave del ELN, que al parecer habría incendiado la finca Guacharacas y se había robado centenares de cabezas de ganado y caballos de paso fino que pastaban en dicho predio.
Según alias ‘Alberto Guerrero’, este bloque paramilitar habría incurrido en dos masacres, una en el propio municipio de San Roque y el corregimiento Providencia de ese municipio antioqueño, y que en octubre de 1996 esa organización se "legalizó" en la Convivir ‘El Condor’.
Estas denuncias se asemejan a las que en 2007 reveló en el Congreso el entonces senador del Polo Gustavo Petro, en un debate de control político sobre el origen del paramilitarismo en Antioquia. Tras ese debate, el presidente Álvaro Uribe Vélez convocó a una conferencia de prensa en Casa de Nariño para explicar el origen y tradición del predio ‘Guacharacas’.
Lo particular del testimonio es que alias ‘Alberto Guerrero’ dice que su declaración está motivada para recibir los beneficios de la ley de justicia y paz. El Bloque Cacique Pipintá, según información de la Alta Consejería para la Reintegración de la Presidencia de la República, y llamadas Autodefensas Campesinas del Casanare fueron los dos únicos grupos que quedaron excluidos del proceso de paz y "fueron confrontados militarmente".
Según el portal Verdadabierta.com, alias ‘Alberto Guerrero’ fue condenado por el asesinato de cuatro indígenas en un resguardo ubicado en Río Sucio, Caldas, hecho ocurrido en 2003.
El representante Iván Cepeda aseguró que este paramilitar , en su actividad ilegal, tuvo contacto con el llamado Bloque Metro y la mencionada convivir ‘El Cóndor’.
En su petición a la Fiscalía, Cepeda pidió interrogar a este testigo, investigar dos masacres y el presunto pago de una recompensa por la muerte del cabecilla del ELN alias ‘Juan Pablo’, ofrecida por el entonces gobernador de Antioquia Álvaro Uribe Vélez.

El Testimonio
Alias ‘Alberto Guerrero’ afirma que a mediados de la década de los 90 se conformó un grupo paramilitar en San Roque (Antioquia), que posteriormente dio lugar al Bloque Metro de las AUC, el cual habría tenido como base de operaciones la hacienda Guacharacas, de propiedad, en aquel entonces, del gobernador Álvaro Uribe.
El paramilitar asegura en la grabación que los fundadores de aquel grupo paramilitar fueron, además de los hermanos Álvaro y Santiago Uribe Vélez, el empresario ganadero Luis Alberto Villegas Uribe, su hermano Juan Guillermo Villegas Uribe, diputado a la Asamblea de Antioquia, y Santiago Gallón Henao, ganadero y caballista condenado por paramilitarismo.
Según cuenta el exjefe paramilitar, una de las causas que llevaron a la conformación del Bloque Metro fue la incursión en la región del Bloque Bernardo López Arroyave del ELN, en cabeza de Francisco Javier Zuluaga, alias ’Juan Pablo’, quien dirigió la quema de la hacienda Guacharacas y el robo de 600 cabezas de ganado y varios caballos y mulares de propiedad de los Uribe Vélez. Afirma que uno de los ejemplares robados fue un macho de paso fino muy apreciado por el entonces gobernador Uribe, que luego fue utilizado por el jefe guerrillero para patrullar la región.
Sierra relata que después de la incursión guerrillera y el robo de los animales, el gobernador Álvaro Uribe ofreció una recompensa por información que condujera a la captura de alias ’Juan Pablo’, recompensa que según consta en sentencia del Juzgado Primero Penal Especializado de Antioquia del 9 de enero de 2003 fue cobrada utilizando el nombre y documento de una persona fallecida, luego de que el Ejército reportara la baja del guerrillero en un combate.
A partir de ese momento, dice Sierra, comenzaron los desplazamientos y las masacres en la región, a manos del recién conformado grupo paramilitar, y que la base principal de operaciones y reuniones era la hacienda Guacharacas. Las principales masacres ocurrieron en el corregimiento Providencia de San Roque el 13 de julio de 1996 y en el casco urbano del municipio, el 14 de septiembre del mismo año. Luego, en octubre de 1996, se conformó y se autorizó el funcionamiento de la convivir El Cóndor, dirigida por Luis Alberto Villegas Uribe, la cual operaba en el mismo territorio del mencionado grupo paramilitar.
Conforme a la versión de Sierra, el señor Juan Monsalve, uno de los trabajadores de Guacharacas e hijo del mayordomo de la finca, quien se encuentra actualmente en la cárcel de Cómbita condenado por paramilitarismo y otros delitos, fue testigo de todos los hechos acontecidos en esa época y miembro de la estructura criminal creada en la zona.
En la parte final de la grabación, el exjefe paramilitar señala que para las dos campañas presidenciales de Álvaro Uribe, todas las estructuras de las AUC recogieron dinero y lo apoyaron decididamente en las distintas regiones del país para lograr su elección.
8 de septiembre de 2011
7 de septiembre de 2011
©semana

video

paramilitares vuelven a amenazar


’Águilas Negras’ amenazan de muerte a líderes de víctimas. Dirigentes de organizacionales no gubernamentales que trabajan en la defensa de derechos humanos denunciaron el hecho. Días atrás, jóvenes teatreros de Bogotá alertaron sobre amenazas contra su vida hechas por el mismo grupo.
Colombia. La banda criminal ’Águilas Negras’ amenazó de muerte a los dirigentes de tres organizaciones no gubernamentales (ONG) de defensa de los derechos humanos que trabajan con víctimas del conflicto armado.
Las amenazas aparecen en un panfleto que llegó  a la sede nacional de la Red Nacional de Iniciativas por la Paz y contra la Guerra (Redepaz) en Bogotá.
Además de Redepaz, el grupo ilegal amenaza a los líderes de la Asociación de Víctimas para la Restitución de Tierras y Bienes (Asovirestibi) y la Fundación Humanitaria Nuevo Amanecer (Funumana).
"Les declaramos la guerra directa y frontal con el objetivo de exterminar a estas organizaciones y a sus dirigentes", dice el panfleto, que identifica entre los amenazados a Ana Teresa Bernal y Luis Emil Zanabria, de Redepaz; Carmen Palencia y Gerardo Vega, de Asovirestibi, y Jesús Mario Orozco, de Funumana.
Zanabria, que es uno de los presidentes colegiados de Redepaz, dijo a Efe que el caso fue puesto hoy en conocimiento de los servicios de inteligencia de la Policía Nacional.
"Fue en una reunión preliminar con la policía, para algunas medidas de seguridad, y a lo largo del día iremos a la Fiscalía General y a los Ministerios del Interior y Agricultura", agregó el activista.
El objetivo es "evaluar no solo la situación de los dirigentes que aparecemos en las amenazas, sino en el contexto en el que se dan estas amenazas", agregó, al advertir de que "el país avanza hacia la paz y el estado social de derecho, o se queda en la barbarie y el ostracismo de los paramilitares y narcotraficantes".
Zanabria consideró que estas amenazas "hacen parte de toda la acción de los grupos delincuenciales que se han apropiado ilegalmente de las tierras de los campesinos de este país y hoy ven en riesgo su posesión ilegal a causa de que los campesinos organizados las están reclamando, con el acompañamiento de ONG".
Hace apenas unos días cientos de artistas unieron sus voces en un carnaval por la vida para protestar por las amenazas que 12 grupos de teatro recibieron de las ‘Águilas Negras’.
"Nos amenazan por defender la vida, porque nuestro único pecado es crear, eso sólo pasa en una dictadura del crimen", dijo a Semana.com uno de los jóvenes amenazados.
El panfleto apareció debajo de la puerta de las sedes de trabajo de 12 grupos de teatro en las localidades de Bosa, Tunjuelito, Ciudad Bolivar y Kennedy (sur de Bogotá) y advertía que tenían una semana para abandonar la ciudad.
"Hoy damos inicio de limpieza a todas las sucias organizaciones que se interponen en nuestro paso (…) por medio de expresiones artísticas y que se oponen a las políticas de nuestro gobierno", reza el texto amenazante.
El coronel Leonardo Mejía, jefe de inteligencia de la policía metropolitana de Bogotá, dijo a Semana.com que después de una labor de observación se concluye que la amenaza es una expresión delincuencial pero que no proviene de una de las llamadas bandas criminales.
"Las bandas criminales hacen en diferentes regiones del país amenazas específicas dirigidas a personas por un hecho puntual. Y en este caso no lo hay", señaló Mejía, quien agregó que además las imágenes en el panfleto no corresponden a las usadas por las bandas criminales.
El oficial resaltó que la Policía se ha puesto en contacto con los grupos y les ha hablado de medidas de autoprotección, esto es "una cartilla documentada sobre las precauciones que deben tomar en sus desplazamientos y la cual contiene los números de contacto de los organismos de atención y de sus estaciones de policía más cercanas".
El coronel Mejía resaltó que las estaciones de policía de las localidades de donde provienen estos grupos tienen la orden de "pasarles revista permanentemente para identificar si hay amenazas reales que merezcan la atención inmediata".
Mientras tanto, los integrantes de los grupos amenazados regresaron a sus localidades (en los sectores más pobres de Bogotá) con el temor de que la sentencia de los criminales los sorprenda a la vuelta de la esquina.
"Y si la muerte nos encuentra, habrá otros que como nosotros vean en el teatro la forma de transformar el mundo", dicen.
8 de septiembre de 2011
6 de septiembre de 2011
©semana

uribe, complicidad con paramilitares


Nuevas acusaciones contra ex presidente colombiano por presuntos lazos con paramilitares.
Bogotá, Colombia. Un parlamentario colombiano de izquierdas presentó el miércoles una declaración en video de un jefe de las milicias de extrema derecha encarcelado que acusa al ex presidente Álvaro Uribe de patrocinar su grupo armado ilegal a mediados de los años noventa.
En el video, Pablo Hernán Sierra dice que él formó una milicia que operaba en la finca las Guacharacas, de propiedad de la familia Uribe en el estado de Antioquia en el noroeste del país en 1996 cuando Uribe era el gobernador del estado.
El representante Iván Cepeda dijo que el video fue grabado el mes pasado cuando visitó la prisión donde se encuentra Sierra cumpliendo una pena por homicidio. Ayudantes de Cepeda dijeron que Sierra fue condenado por el asesinato de un líder indígena, pero no ofrecieron más detalles.
Uribe es ampliamente aclamado por sus logros en la lucha contra los rebeldes de izquierdas durante su mandato presidencial de 2002 a 2010, y Sierra es el primer jefe paramilitar que lo acusa directamente de patrocinar las milicias ilegales, responsables de la mayoría de las muertes en la prolongada guerra sucia colombiana.
Uribe ha negado siempre todo vínculo con los paramilitares y el miércoles acusó a Cepeda, a través de Twitter, de "buscar desesperadamente más calumnias" en su contra.
En el video, Sierra no dice si habló personalmente con Uribe o si vio al ex presidente dando órdenes a los milicianos.
Sin embargo, entrega una explicación de por qué surgió el presunto vínculo con los paramilitares: un jefe de las guerrillas rebeldes había robado seiscientas cabezas de ganado de la finca, así como varias mulas y caballos, incluyendo un caballo de paso fino enormemente apreciado por Uribe -lo que lo había enfurecido.
Cepeda, que informó que había entregado el video a la fiscal jefe de Colombia, Viviane Morales, reconoció que Sierra está interesado en una reducción de su sentencia.
"Creo que ha llegado el momento de que el país investigue al ex presidente Álvaro Uribe por la presunta creación de grupos paramilitares y por los actos criminales que cometieron estos grupos en Antioquia y en muchos otros lugares en todo el país", dijo Cepeda en una rueda de prensa.
Las organizaciones paramilitares se formaron primero en los años ochenta para proteger a hacendados y narcotraficantes que eran extorsionados por los rebeldes de izquierdas. Más tarde se convirtieron en bandas criminales que los fiscales calculan que asesinaron a más de cincuenta mil personas.
Esta no es la primera vez que se lanzan acusaciones de que un escuadrón de la muerte de extrema derecha y sus simpatizantes operaban desde Guacharacas.
Otro representante de izquierda, el entonces senador Gustavo Petro, hizo una acusación similar en 2007. Y el año pasado, un ex mayor de la policía que trabajaba en la región en 1994 contó a la Associated Press que el hermano menor de Uribe, Santiago, dirigía un escuadrón de la muerte en Guacharacas en esa época.
El ex oficial de policía, Juan Carlos Meneses, dijo que Santiago Uribe le pagaba para que permitiera que el escuadrón de la muerte operara [en la región] y calculó que asesinó al menos a cincuenta personas.
Santiago Uribe negó las acusaciones y Meneses dijo que no tenía pruebas de que Álvaro Uribe estuviera al tanto de la milicia ilegal.
Cuando Álvaro Uribe fue gobernador respaldó abiertamente la creación de grupos civiles de autodefensa conocidos como Convivir, los que son acusados por organizaciones de derechos humanos de operar como escuadrones de la muerte.
El padre de Uribe fue asesinado por rebeldes en 1983.
El padre de Cepeda, un senador comunista, fue asesinado diez años después por un escuadrón de la muerte del que también formaban parte dos soldados.
[Frank Bajak, en Lima, Perú, contribuyó a este informe.]
[Foto viene del blog jmrg.]
8 de septiembre de 2011
7 de septiembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

capturan a senador fuad rapag


El senador del partido de la U, Fuad Emilio Rapag Matar fue capturado por orden de la Corte Suprema, que lo investigará por sus presuntos vínculos con paramilitares del Bloque Norte de las Auc.
Colombia. Agentes del Cuerpo Técnico de Investigación CTI capturaron en las instalaciones del Congreso de la República al senador magdalenense Fuad Emilio Rapag Matar. El senador del partido de la U, deberá responder ante la Corte Suprema de Justicia por sus presuntos vínculos con paramilitares en Bloque Norte de las Auc.
En abril, José Gregorio Mangones, alias "Carlos Tijeras", ex jefe del Frente Rivas de las Auc, declaró ante los magistrados de la Corte que los paramilitares habían financiado las actividades políticas de Rapag y otros políticos del Magdalena.
Aparentemente, la investigación contra el senador se abrió luego de que ‘Tijeras’, en una versión libre realizada el año pasado en Santa Marta, se refiriera a los nexos que el senador presuntamente mantuvo con los paramilitares del Bloque Norte de las Auc.
Fuad Rapag fue representante a la cámara por el departamento de Magdalena, alcalde de municipio de Fundación y diputado a la asamblea departamental por cinco periodos consecutivos.
6 de septiembre de 2011
31 de agosto de 2011
©verdad abierta

el dúo castaño-yamhure


El periódico Un Pasquín reveló documentos que demostrarían las relaciones entre Ernesto Yamhure y el desaparecido jefe paramilitar Carlos Castaño. El Espectador aceptó la renuncia de Yamhure y Caracol Radio suspendió su columna.
Colombia. Los documentos, hallados en una memoria USB en poder de la Fiscalía y publicados en el periódico Un Pasquín, revelan que Carlos Castaño conocía de antemano las columnas de Ernesto Yamhure y que el entonces jefe paramilitar tenía injerencia sobre su contenido.
"Le pido un favor, inserte un párrafo donde alerta a las AUC sobre la importancia del cumplimiento de su palabra ante la opinión pública, de cumplir con el cese de hostilidades, que incluye abandonar definitivamente cualquier participación en actividades del narcotráfico, pues es lo que espera Estados Unidos (…) Amigo, a mí me parece que así es más válido lo que usted escribe, y muestra su línea crítica con todos los violentos".
Con estas palabras y según Un Pasquín, el exjefe paramilitar aconsejaba a Ernesto Yamhure la modificación de una columna que publicaría en el diario El Espectador, el 1 de diciembre de 2002. "… Del cumplimiento de su palabra dependerá la confianza y el respaldo de los colombianos al proceso de paz y negociación con ellos", pedía Castaño en la comunicación con Yahmure.
Vladdo, caricaturista de Semana y director de Un Pasquín, aseguró en entrevista con Caracol Radio que esa memoria USB, que pertenecía a Carlos Castaño, fue entregada a la Fiscalía por el exparamilitar Hebert Veloza ‘HH’ y que allí "queda clarísimo que esa relación trascendió la frontera de lo profesional o académico, para convertirse en una cosa más estrecha".
Tan pronto se conocieron las explosivas revelaciones, Caracol Radio decidió suspender la columna de Yamhure que habitualmente se transmitía a las 10:00 a.m. y posteriormente Jorge Cardona, editor general de El Espectador, dijo a Semana.com que Yamhure renunció a su columna y que el diario aceptó su dimisión.
"Por razones personales, me veo en la penosa obligación de renunciar a mi columna habitual que ostento desde hace 11 años en el periódico que usted dirige. Actividades de otra índole me impiden continuar ejerciendo esa labor con la dedicación que merece", dice la carta enviada por Yamhure al director de El Espectador, Fidel Cano.
Caracol Radio aseguró que ha intentado sin éxito comunicarse con el columnista. "Hemos tratado de comunicarnos con él y no atiende nuestras llamadas. Este delicado asunto comprometería su independencia. Mientras tanto, su columna no saldrá al aire", dijo el periodista Gustavo Gómez.
Vladdo resaltó que, según la información hallada en los archivos, Castaño aconsejaba al columnista cómo debía abordar los temas que trabajaría en su columna, defendiendo el proceso de paz con las AUC.Señala Un Pasquín que la relación entre Castaño y Yamhure ha sido también comentada por Juan Rodrigo García Fernández (hermano de ‘Carlos Mauricio’, el ex comandante del Bloque Metro de las Autodefensas asesinado en julio de 2004) y por Freddy Rendón Herrera, alias ’El Alemán’.
6 de septiembre de 2011
31 de agosto de 2011
©semana
vía verdad abierta

juan felipe sierra ya está en prisión


Fue condenado por un juez en Medellín a 60 meses de prisión por concierto para delinquir. La justicia demostró que sí tenía nexos con grupos armados ilegales ligados al paramilitarismo y el narcotráfico.
Colombia. El empresario antioqueño Juan Felipe Sierra Fernández se entregó este viernes a las autoridades en Medellín para empezar a pagar una condena de 60 meses de prisión luego de que un juez lo condenara por sus nexos con estructuras criminales emergentes.
Su entrega en la sede central de la Fiscalía General de la Nación en la capital antioqueña se dio después de un proceso que comenzó el pasado 13 de julio cuando Sierra Fernández, desde la clandestinidad, le remitió una carta al Juez Primero Especializado de Medellín en la que aceptaba tener nexos con grupos al margen de la ley y se acogía a sentencia anticipada por el delito de concierto para delinquir.
En esa misiva aseveró que antes de presentarse a la justicia debía resolver varios problemas personales, lo que le daba un respiro para conocer la sentencia que proferiría el juez días después, que fue de 60 meses sin beneficio de excarcelación.
Sierra Fernández fue acusado por la Fiscalía de tener nexos con Daniel Rendón Herrera, alias ‘don Mario’, y de hacer gestiones ante el entonces coordinador encargado de Fiscalías de Medellín, Guillermo Valencia Cossio, para sacar del organigrama de la banda de ‘don Mario’ a John Freddy Manco Torres, alias ’el Indio’, y evitar ser identificado en un consejo de seguridad realizado en Rionegro, Antioquia, el 28 de junio de 2008 en el que estuvo presente el entonces Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez.
Los nexos entre el empresario, Valencia Cossio y la estructura de alias ‘don Mario’, quedó en evidencia luego que se difundieran unas conversaciones telefónicas en la revista Cambio, en las cuales Sierra Fernández y Valencia Cossio hablaban de cómo sacar del organigrama a alias ‘el Indio’, objetivo que se cumplió y razón por la cual el entonces Coordinador encargado de Fiscalías de Medellín recibió en pago una cuatrimotor.
Por esos favores, la Corte Suprema de Justicia condenó a Valencia Cossió a 15 años de cárcel, al encontrarlo responsable de los delitos de concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito y destrucción de documento público.
Si bien el proceso de Valencia Cossio avanzó sin contratiempos, el de Sierra Fernández estuvo lleno de tropiezos. Fue detenido dos veces y en las dos ocasiones recobró la libertad valiéndose de decisiones jurídicas cuestionables tomadas por tribunales en Bogotá.
Finalmente, la Corte Suprema de Justicia en un fallo proferido a finales de 2010 encontró culpable a Sierra Fernández del delito de concierto para delinquir y lo condenó a 60 meses de prisión. En ese momento, el empresario ya se encontraba prófugo de la justicia.
Si bien los problemas con la justicia de Sierra Fernández se deben a los nexos con alias ‘don Mario’, recientemente se han conocido versiones de confesos narcotraficantes y exparamilitares, entre ellos Juan Carlos Sierra Ramírez, alias ‘el Tuso’, lo señalan como un "lavador" de dinero proveniente del narcotráfico y de propiedad del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso y de un poderoso narcotraficante antioqueño llamado Fernando Muñoz, alias ’Millos’.
Asimismo, dijo que era muy allegado a Daniel Alberto Mejía Ángel, alias ‘Danielito’, mano derecha de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’, en la llamada ‘Oficina de Envigado’ y, posteriormente, en los bloques Cacique Nutibara y Héroes de Granada de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc).
Sierra Fernández fue propietario de la empresa de seguridad privada Control Total Ltda., a través de la cual tuvo contratos con el Gobierno Nacional por más de 1.200 millones de pesos, entre marzo y septiembre de 2004 y en septiembre de 2007, pagados por el Fondo de Programas Especiales para la Paz, y con el fin de prestar servicio de escoltas a varios jefes desmovilizados de las Auc.
Una de las particularidades de esta empresa es que según sus propios registros, inició operaciones en 1993 con cinco guardas y un gerente, y más de diez años después alcanzó a tener 1.200 empleados y a prestarle sus servicios de vigilancia y seguridad a grandes empresas del país.
Con la entrega de Sierra Fernández se pone fin a un capítulo más de los nexos entre un empresario y estructuras armadas ligadas al paramilitarismo y el narcotráfico.
6 de septiembre de 2011
2 de septiembre de 2011
©verdad abierta

reclamantes de tierras


Del desprestigio a la amenaza. Al parecer detrás de esas acciones ilegales estarían empresarios y testaferros del Urabá antioqueño que se verían perjudicados con la aplicación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.
Colombia. Las últimas semanas no han sido fáciles para las víctimas del Urabá antioqueño y las organizaciones no gubernamentales que las acompañan en su tarea de reclamar las tierras de las cuales fueron despojadas por grupos paramilitares. Han tenido que soportar ataques para desprestigiarlos y, últimamente, amenazas directas contra sus directivos.
El último suceso ocurrió el pasado 27 de agosto durante la transmisión de un programa de televisión transmitido por el Canal Cosmovisión llamado En Caliente. En esa emisión, fue invitado Gerardo Vega Medida, presidente de Forjando Futuros, una organización que ha adelantado numerosas denuncias sobre la expropiación forzada de predios en Urabá. Al final del programa el periodista que conducía la entrevista anunció que habían recibido una llamada de una persona en la que se dijo que Vega había sido declarado "objetivo militar".
Durante la emisión, Vega Medida habló sobre diversos aspectos de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras que impulsó el Gobierno Nacional y que entrará en vigencia en enero de 2012, así como de los riesgos que vienen asumiendo las víctimas del despojo y las organizaciones sociales que las acompañan, incluido el asesinato de los reclamantes.
Semanas antes de la amenaza, Vega Medida denunció en Medellín una campaña de desprestigio en contra de los líderes de los reclamantes de predios y de algunos directivos que hacen parte de las organizaciones acompañantes, particularmente contra Forjando Futuros y la Asociación Tierra y Vida, que reúne, solo en el Urabá antioqueño, a 2.800 reclamantes de por lo menos 150.000 hectáreas. En esa ocasión, señaló a empresarios de la industria del banano, ganaderos, comerciantes y agremiaciones sindicales, como las promotoras de la estrategia de deslegitimación.
"Consideramos que la campaña de desprestigio tiene que ver con el apoyo que le hemos dado a los reclamantes de tierras y las denuncias con nombre propio que hemos hecho de los testaferros, jefes de bandas y paramilitares que han tomado las tierras a la fuerza en toda esa época de violencia en la región de Urabá", afirmó Gerardo Vega Medina.
Parte de lo que ha tenido que enfrentar Forjando Futuros son diversos artículos periodísticos y de opinión publicados por medios de información de circulación nacional y regional en los cuales se cuestionan algunas de sus acciones.
Entre las acciones cuestionadas está el del supuesto el interés económico particular de quienes acompañan a los reclamantes de predios en detrimento de las víctimas, así como inducir al "error" al Gobierno nacional para que entregara a campesinos de Urabá títulos de tierras que no estaban saneados y algunas de las cuales pertenecían a particulares y. en el caso concreto de Vega Medina, utilizar el cargo de coordinador de la sede de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación en Antioquia para sustraer valiosa información sobre procesos de restitución de tierras en Urabá.
Vega Medida le ha salido al paso a todos esos señalamientos, negándolos reiteradamente y asegurando que todos ellos tienen un trasfondo económico relacionado con una petición que han hecho desde la Asociación Tierra y Vida ante el Parlamento Europeo para que antes de que entre en vigencia el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, se establezca como condición a las empresas bananeras del Urabá antioqueño el pago de tres centavos de dólar al Fondo de Reparación para las Víctimas como un acto de equilibrio con el pasado, cuando esas mismas compañías le aportaron por lo menos 19 millones de dólares a los grupos paramilitares de la subregión entre los años 1997 y 2004 a través de una cooperativa de seguridad y vigilancia privada llamada Papagayo.
De acuerdo con Vega Medina, la idea se comenzó a promover desde junio pasado ante diferentes gobiernos europeos: "hemos hecho una carta a todos los parlamentarios de la Unión Europea, hemos visitado Francia, España y Alemania. Algunos gobiernos ven con buenos ojos la propuesta, otros piensan que se debe conformar una comisión del Parlamento Europeo y se verifiquen los hechos para que estén tranquilos".
A esa idea se le suma las denuncias de ha hecho Vega Medina este año. Una de ellas en marzo, cuando llamó la atención sobre la existencia de una oficina paralela del Incoder en el Urabá antioqueño a través de la cual se legalizó el despojo de miles de hectáreas de tierras productivas. Lo señalado por este directivo fue ratificado por el presidente Juan Manuel Santos, quien advirtió que la expropiación forzada llegó a 41.600 hectáreas y en ella participaron no sólo funcionarios de Incoder sino de oficinas de registros e instrumentos públicos y notarios de la zona.
Otra de sus denuncias se conoció en junio pasado, cuando llamó la atención sobre una reunión realizada en una finca del Urabá antioqueño en la que participaron varios empresarios bananeros involucrados en el despojo de tierras y la negociación de tierras de propiedad de la Nación con funcionarios del Incoder y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación.
Según el directivo de Forjando Futuros, la campaña de desprestigio, y ahora las amenazas en su contra, provienen de dos sectores específicamente: empresarios bananeros que se oponen a la campaña de los tres centavos de dólar y testaferros de paramilitares que están preocupados porque se devele la verdad de quiénes fueron realmente los que se tomaron la tierra en Urabá.
Esa búsqueda de la verdad y el reclamo por la restitución ha ocasionado que a la Asociación Tierra y Vida le hayan asesinado ocho socios entre los años 2008 y 2011: se trata de Juan Jiménez Vertel, Benigno Gil, Jaime Antonio Gaviria, Alejandro Pino Medrano, Albeiro Valdez Martínez, Hernando Pérez Hoyos, Óscar Maussa y David Góez.
Una vez conocida la amenaza contra Vega Medida, las organizaciones no gubernamentales Corporación Nuevo Arco Iris, CODHES, Redepaz, Instituto Popular de Capacitación, Fundación Forjando Futuros y la Asociación  Tierra y Vida, respaldaron la gestión de Vega Medida, consideraron que la vida e integridad de este directivo, así como la de los integrantes de la Asociación Tierra y Vida, está en riesgo y demandaron "investigaciones rápidas y eficaces" sobre la amenaza registrada contra Vega Medida e insistieron en "demandar resultados en las investigaciones y el castigo a los responsables" de los asesinatos contra los nueve líderes y reclamantes de tierras del Urabá antioqueño ocurridos en los últimos años.
6 de septiembre de 2011
2 de septiembre de 2011
©verdad abierta