Blogia
mQh

colombia

condenan a pedro bonito


El desmovilizado jefe del Bloque Bananero de las Auc, Raúl Hasbún, alias ’Pedro Bonito’, fue condenado por un juzgado de Apartadó, por la desaparición de un campesino y el desplazamiento que produjo este crimen.
Colombia. El exjefe del frente Arlex Hurtado del Bloque Bananero de las autodefensas, Raúl Emilo Hazbún Mendoza, alias Pedro Bonito, fue condenado a 11 años y 11 meses de prisión por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Apartadó (Antioquia), por la desaparición de un campesino y el desplazamiento forzado de medio centenar de labriegos en zona rural de la citada población.
Con la misma decisión también fue cobijado Deiver Daniel Martínez González, alias ‘Bolívar’, exintegrante de ese frente.
Según la investigación de la Fiscalía, el 20 de octubre de 2002 un numeroso grupo de paramilitares incursionó en la vereda La Unión del corregimiento San José de Apartadó, y luego de robar y amedrentar a sus pobladores, se llevaron por la fuerza a Arnulfo Antonio Tuberquia Tuberquia, de quien hasta la fecha se desconoce su paradero. Los atacantes señalaron a esa víctimas y a sus vecinos como colaboradores de la guerrilla.
Hazbún Mendoza y Martínez González, presos en la Cárcel de Alta y Mediana Seguridad de Itagüí (Antioquia), confesaron el hecho y fueron condenados por los delitos de desaparición forzada agravada y desplazamiento forzado de población civil.
18 de mayo de 2011
©fiscalía
©verdad abierta

origen del bloque bananero


Los Castaño, ’los Tangeros’ y el origen del Bloque Bananero en el Urabá. Tras la muerte de Fidel Castaño, sus hermanos impulsaron la expansión del paramilitarismo hacia el Urabá antioqueño. De esa forma, nació el Bloque Bananero que lideró alias ‘H.H.’
Colombia. El Bloque Bananero que delinquió en los municipios de Turbo, Apartadó, Chigorodó y Mutatá, en el Urabá antioqueño, y que dejó cientos de víctimas en esta zona del país, tuvo sus orígenes en las autodefensas que creó Fidel Castaño en el Urabá cordobés a finales de la década de 1980.
Lo que empezó como un grupo reducido de hombres armados de forma artesanal, se convirtió en una máquina de guerra financiada por los empresarios bananeros y ganaderos, según lo han confesado los exjefes paramilitares que delinquieron en la región.
Durante la reanudación de la audiencia de control de legalidad que se realiza contra Hébert Veloza alias ‘H.H.’, exjefe paramilitar de este Bloque y extraditado a Estados Unidos en mayo de 2008, la Fiscalía 17 de Justicia y Paz documentó y narró los orígenes de este grupo paramilitar, que se desmovilizó el 25 de noviembre de 2004 con 454 hombres en Turbo, Antioquia.

‘Los Tangueros’ o ‘Mochacabezas’
Tras el asesinato de su padre Jesús Antonio Castaño por parte del IV Frente de las Farc, Fidel Castaño armó a finales de la década de 1980 un grupo de autodefensa de 50 hombres, que financió con su dinero y con el de ganaderos de Valencia y Tierralta, en el Urabá cordobés, donde tenía tierras y fincas, entre ellas, Las Tangas.
En una versión libre que rindió el 11 de septiembre de 2007, Jesús Ignacio Roldán alias ‘Monoleche’ contó que ingresó a este grupo pensando que trabajaría en prestar seguridad a las fincas ganaderas de la zona. "Cuando llegamos, ‘Aníbal’, un sargento retirado del Ejército, nos dijo que hacíamos parte de las autodefensas campesinas. Muchos pedimos la palabra y le contamos que no veníamos a eso. ‘Aníbal’ nos dijo que escucháramos el discurso y que luego decidíamos si nos quedábamos o no. El que se decidiera se quedaba", contó alias ‘Monoleche’.
Según lo documentó la Fiscalía, de este primer grupo hicieron parte alias ‘Salvador’, ‘Aníbal’, ‘Trato’, ‘Estopín, ‘Rastrillo’, ‘Toronja’, ‘Bracho’, ‘Pitufo’, Carlos Mauricio García alias ‘Doble Cero’, Jesús Emiro Pereira alias ‘Huevoepisca’, Lorenzo Córdoba alias ‘Barbas’, Jhon Henao alias ‘H2’, ‘Monoleche’, como escolta de alias ‘H2’, y Manuel Arturo Salón alias ‘JL’, como instructor.
El grupo tenía como base la finca Las Tangas, desde donde salían a delinquir por las zonas rurales de Córdoba con el pretexto de combatir al Epl y a las Farc. El exparamilitar Elkin Casarrubia alias ‘El Cura’, que antes de ser paramilitar fue guerrillero del Epl, contó que el grupo de Fidel Castaño era conocido en la región como Los Tangueros (por el nombre de la finca) o Autodefensas del Mono López, en relación con el exgobernador Jesús María López, investigado por ‘parapolítica’.
"Yo combatí a esas autodefensas entre 1989 y 1990. Pensamos que los finqueros se habían revelado a la guerrilla. No eran muchos pero tenían presencia en Valencia, Tierralta, Arboletes y San Pedro de Urabá", dijo alias ‘El Cura’.
Aunque en 1991 el Epl se desmovilizó y como parte de esa negociación Fidel Castaño prometió acabar con su grupo de autodefensa, la Fiscalía documentó que eso no sucedió. "En 1992 Fidel Castaño sostuvo una guerra con Pablo Escobar. Tras la muerte de Escobar en diciembre de 1993, Castaño, que se escondía en San Pedro de Urabá, regresó con la idea de expandir las autodefensas junto alias ‘Doble Cero’, que venía de prestar seguridad a una comercializadora de banano en Apartó. Alias ‘JL’ fue encargado como instructor militar", explicó La Fiscalía.

"No Digan Que Fidel Murió"
Esa fue la orden que impartió Carlos Castaño el 6 de enero de 1994, después de que sus subalternos le informaron en un potrero cercano a la finca Las Tangas que su hermano, conocido con el alias de ‘Rambo’, había muerto en un combate con las Farc.
Alias ‘Barbas’, quien quedó en libertad por orden de un juez y sigue delinquiendo en el Urabá, alcanzó a contarle a Justicia y Paz que fue testigo de la muerte de alias ‘Rambo’. "Entre San Pedro de Urabá y Santa Catalina nos salió la guerrilla. Vimos que estaban en un cerro y nos fueron cercando. El único que murió ese día fue Fidel", dijo el paramilitar.
En versiones libres, alias ‘Barbas’ y ‘Monoleche’ contaron que, contrario a lo que pensaban ’Los Tangueros’, el grupo no se acabó porque Vicente y Carlos Castaño prometieron que exterminarían la guerrilla de la región, como una forma de venganza por la muerte de su padre y hermano.
Según los paramilitares, los hermanos Castaño instalaron para ello una base de entrenamiento en la finca El Tomate, donde alias ‘Doble Cero’ fue designado instructor militar. Alias ‘Monoleche’ calculó que en tres años de allí salieron entrenados 7.000 paramilitares, que luego se llamaron Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, Accu.
La Fiscalía documentó que para finales de 1994 y comienzos de 1995, los Castaño ordenaron la incursión en el norte del Urabá antioqueño a cargo de alias ‘Doble Cero’.

El Comando de Los Escorpiones
En el Urabá antioqueño las víctimas conocieron a los paramilitares como los ‘parascos’. Y los primeros que llegaron al norte de Turbo así como a Apartadó, Carepa y Chigorodó, municipios llamados del Eje Bananero, fueron un grupo a cargo de alias ‘Doble Cero’.
"Según un relato del hermano de ‘Doble Cero’, en esta zona realizaron un operativo llamado ‘Pulga: pica y salta’, para combatir a la guerrilla. En 1995 ya tenía control sobre la región", dijo la Fiscalía.
Alias ‘Barbas’ dijo que en ese afán por expandirse, abusaron contra la población civil y asesinaron a víctimas inocentes por vivir en zonas señaladas como de influencia guerrilla. El exjefeparamilitar Hébert Veloza alias ‘H.H.’, que fue conocido en el Urabá antioqueño como  ‘Carepollo’ o el ‘Mono Veloza’, contó en versión libre cómo se unió a los paramilitares de alias ‘Doble Cero’.
"Las Farc me quitó el camión con el que yo transportaba plátano en el Urabá. Era la única forma de subsistencia de mi familia. Ante la falta de oportunidades, supe que los Castaño estaban buscando gente. En una casa del barrio de El Poblado (en Medellín), Carlos y Vicente me dijeron que me daban trabajo. Yo hice parte del ‘Grupo de los 20’ que fue enviado al Urabá", contó alias ‘H.H.’.
Según la Fiscalía, entre el ‘Grupo de los 20’ estuvo alias ‘Gabriel’, ‘Estopín’, ‘Barbas’, ‘Wilson’, ‘Tribilín’, ‘Úber’, ‘Tigre’, ‘Escudero’, ‘Caimán’, ‘Carroloco’, ‘El Gato’, ‘Olafo’, ‘Montador’, ‘San Pedro’, ‘Pacheco’, ‘Negro Fino’, ‘Caturro’ y su hermano ‘Barney’. "A finales de febrero, principios de marzo de 1995, fuimos enviados en un camión desde la Finca La 35 (Córdoba) hacia la vereda El Limón, en el municipio de Turbo.  Allá recibimos material de intendencia y salimos hacia la vereda El Dos, donde quemamos unas viviendas en retaliación a que no encontramos a alias ‘Mocho’ y ‘Tachuela’, dos guerrilleros que estábamos buscando", contó alias ‘H.H.’.
El exjefe paramilitar contó que el ‘Grupo de los 20’ se dividió en dos: uno de paramilitares rurales que instaló una base en la vereda Monteverde, y otro de paramilitares urbanos, integrados por siete de ellos, que se llamó el comando de Los Escorpiones para hacer ‘inteligencia’ en los pueblos.
El Informe 050 del 27 de diciembre de 1996, elaborado por un grupo de investigadores del CTI de Medellín y desempolvado por la Fiscalía 17 de Justicia y Paz, advertía desde entonces que los paramilitares se habían tomado el norte del Urabá antioqueño a cargo de alias ‘H.H.’, y que lo hacían en lugares públicos, en las narices de las autoridades y en vehículos hurtados como un Suzuki blanco que los paramilitares bautizaron "Camino al cielo" y que los pobladores conocían como "los carros de la muerte". El informe presentó una radiografía de la zona, y de los 54 asesinatos que hacían parte de 35 investigaciones que habían quedado archivadas.
"Entre 1995 y mediados de 1996 nosotros cometimos muchas masacres. Los siete nos movilizábamos en tres carros, haciendo recorridos por el Eje Bananero", confesó alias ‘H.H.’. La Fiscalía  documentó que La Curva del Diablo, el sector de Codelsa y La Caleta fueron los sitios donde Los Escorpiones arrojaron los cuerpos de las víctimas.
Los Escorpiones fueron el inicio del Bloque Bananero, el grupo paramilitar de alias ‘H.H.’. Durante las siguientes audiencias de legalidad de cargos contra exjefe paramilitar y que se realizarán hasta el jueves 19 de mayo de 2011, la Fiscalía contará cómo delinquió este Bloque a lo largo del norte del Urabá antioqueño.
18 de mayo de 2011
©verdad abierta

nexos de jaime uribe con paramilitares


Hasbún: Hermano de ex presidente Uribe sí tuvo relación con paras. El ex paramilitar aseguró que, aunque nunca tuvo un vínculo con Jaime Uribe Vélez, sí lo conoció en compañía de Vicente Castaño Gil. Además señaló a otras personalidades para probar su tesis de que "toda Colombia era adepta" a su causa.
Colombia. En una diligencia de versión libre realizada en Medellín hace dos semanas, ante una fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, el empresario bananero y ex jefe paramilitar Raúl Hasbún Mendoza, alias ‘Pedro Bonito’, sostuvo que Jaime Uribe Vélez, conocido como ‘El Pecoso’, hermano del ex Presidente de la República, fue un hombre cercano a las estructuras paramilitares y amigo personal de Vicente Castaño Gil.
El nombre de Jaime surgió luego de que el fiscal le solicitó aclarar una versión de Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, quien fue cabeza del Bloque Elmer Cárdenas, quien había dicho hace varias semanas en Bogotá que la amistad de Hasbún con Vicente Castaño había comenzado cuando un hermano del ex Presidente de la República los había presentado.
El 17 de marzo pasado y ante un magistrado de Justicia y Paz, alias ‘El Alemán’ había dicho: "Los hermanos del ex presidente Uribe no son hijos de la Madre Teresa. Si usted le pregunta a Hasbún, que es un bananero de la clase alta, él dice que a él lo presentó el hermano de Álvaro Uribe con Vicente Castaño, en una casa en El Poblado".
La frase permitía deducir que la persona a la que se hacía referencia era a Santiago Uribe Vélez, el integrante de la familia más nombrado en relación con el paramilitarismo. No obstante, Hasbún, quien también fue jefe del Frente Arlex Hurtado, rebatió esa versión. "Yo no me reuní con el doctor Santiago Uribe", aclaró. Y explicó una vez más cómo conoció a Vicente Castaño: "Un día me recogió en mi oficina si no estoy mal el señor Merchán y creo que también estaba ese día un señor Poncho Berrío. Merchán era como un comandante militar y coordinador de estructuras de autodefensas en Medellín y otras funciones bajo el mando de Vicente y Carlos Castaño. Y el señor Poncho Berrío fue una de las personas que también relacioné que me recogió la primera vez para una entrevista con Vicente Castaño".
De acuerdo con ésta y otras versiones que ha entregado el empresario bananero en desarrollo de las versiones libres ante fiscales de Justicia y Paz, la relación con Vicente Castaño se dio a comienzos de los  años noventa, cuando lo buscó para hablar de los problemas de seguridad en Urabá. Fue durante una de esas reuniones previas a su vinculación a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) cuando conoció a Jaime Uribe Vélez, a quien le decían ‘El Pecoso’, quien falleció en el año 2001.
"Yo ya había tenido varias reuniones con Vicente", relató Hasbún ante la Fiscalía. "En una oportunidad me recogieron en mi oficina Merchán, Poncho Berrío y ‘El Pecoso’; nos desplazamos en un carro de este señor ‘Pecoso’ y nos trasladamos a unas caballerizas por el sector de Robledo. Allá estaba Vicente. Cuando llegamos nos reunimos en unas oficinas. Todos entramos, saludamos al ‘Profe’ (Vicente) y de ahí Merchán y Poncho Berrío salieron de la oficina".
Según lo narrado por este ex paramilitar, en la oficina se quedaron Jaime Uribe Vélez, Vicente Castaño y él.  Una vez solos, continuó Hasbún, "ellos empezaron a hablar, pero no recuerdo de qué, era como de negocios, el trato era muy amigable, tenían muy buena relación. Ahí fue que me lo presentó ‘el Profe’. Yo sí sabía quién era, pero no me lo habían presentado. Muchos de los comandantes de las autodefensas lo conocimos como ‘El Pecoso’. Me lo presentaron como el hermano del futuro Gobernador de Antioquia. No recuerdo si fue en el 94 o 95".
Según este ex paramilitar, luego de ese encuentro nunca volvió a ver a Jaime Uribe Vélez y fue más allá al precisar que "nunca delinquí con ese señor, no tuve ningún vínculo con él".
Durante el desarrollo de la versión libre, alias ‘Pedro Bonito’ expresó su extrañeza por las constantes referencias de supuestos vínculos de algunos miembros de la familia Uribe Vélez al proyecto paramilitar, asunto que calificó como de muy político. Dijo que hubo más personajes de la vida nacional que tuvieron relación con ellos, entre otras razones, según él, por la importancia que había adquirido la organización paramilitar entre los años 96 y 99. "Amplios sectores de la sociedad colombiana tuvieron relación con ellos, dado que las Auc tenían muy buena aceptación", aseveró.
Para sustentar lo que dijo, dio un ejemplo: "El doctor Ernesto Báez en la narración de unos hechos menciona al hoy Presidente. Mancuso también ha relacionado al doctor Santos, hoy Presidente de la República, en reuniones con nosotros".
En contraste a esta observación y con respecto a las supuestas relaciones del ex presidente Uribe Vélez con el proyecto contrainsurgente, Hasbún indicó: "yo no podría asegurar que el doctor Álvaro Uribe Vélez tiene algún vínculo con nosotros. Personalmente no me reuní con él y no he escuchado a ningún ex comandante decir que se reunió con él e hizo algún acuerdo o algo".
No obstante, en sus reflexiones dejó una duda con respecto al conocimiento sobre los nexos del paramilitarismo con diversos sectores en el departamento que pudo tener durante su periodo en la Gobernación de Antioquia (1995 – 1997): "¿Cómo explico yo que el doctor Pedro Juan Moreno, mi general Rito Alejo del Río… todos sabían los nexos o las relaciones del paramilitarismo y el único que no sabía era el Gobernador?", se preguntó Hasbún.
En su versión, este ex paramilitar recordó una anécdota de esa época: "A mí personalmente el doctor Uribe me regaló unas calcomanías para llevar a Urabá que se le pegaban a los carros, algo como "Autodefensas somos todos". Usted veía a toda la gente en Urabá, me refiero a los territorios donde yo operé, no había carro que no tuviera la calcomanía que regalara la Gobernación de Antioquia".
Tanto la pregunta como la anécdota fueron evocadas por Hasbún para reforzar su reflexión sobre los verdaderos alcances del proceso de Justicia y Paz: "Yo creo que para que el proceso de Justicia y Paz funcione no solamente debe ser alimentado por la verdad por parte de los desmovilizados o de los que participamos en el conflicto. Esa verdad debe salir de toda la sociedad colombiana, de todos los que participamos".
Si bien alias ‘Pedro Bonito’ reclama una verdad integral, también se mostró inquieto por la mayor contradicción que, para ellos, ha significado el proceso de contar la verdad sobre proyecto contrainsurgente: "Si a la sociedad actual le interesa que Fredy Rendón, o Hasbún, o Rodrigo Pérez, digan la verdad, entonces les creen; pero si no le interesa, como en el caso de muchos políticos, entonces los paramilitares mienten y estamos utilizando el proceso para hacerle daño a cierto partido político".
A  su juicio, "esa no es la posición que debe asumir el país en ese sentido". Según él,  "aquí nos ponemos todos la camiseta para aportarle a la paz de Colombia o esto no va a servir para nada, diferente a que unos mentirosos lograron involucrar a una sana sociedad".
En su intento por demostrar cómo, según él, se articularon diversos sectores del país al proyecto paramilitar, expuso varios ejemplos.
El primer de ellos fue el de José Miguel Narváez, ex subdirector del DAS, y quien ha sido procesado por varios delitos ligados a las interceptaciones telefónicas, seguimientos ilegales a diversos opositores del gobierno de Álvaro Uribe Vélez y por la muerte del senador de la UP, Manuel Cepeda Vargas. Según Hasbún, este ex funcionario, quien ya había sido referenciado por otros paramilitares, estaba encargado de la instrucción en guerra política y el manejo inicial de un periódico que tuvieron las Auc en Urabá. "Él nos enseñaba cómo eran las estrategias de la guerrilla en el campo jurídico para enfrentarse al Estado", puntualizó Hasbún.
Luego continuó con otro ejemplo, el del economista e investigador social Luis Jorge Garay, conocido por sus trabajos sobre estructuras ilegales y por ser uno de los primeros en hablar del concepto de la "toma mafiosa del Estado" por parte de grupos criminales: "Garay nos enseñó cómo funcionaba la economía en Colombia y en el mundo. Tiene varios libros, pero nos regaló uno con el que estudiamos economía. El tema era la economía, pero nada que ver con la organización ni cómo manejar nuestra economía, era más instructivo, sobre la economía nacional y mundial".
En un tono crítico con la justicia, Hasbún dijo: "mire la diferencia, al doctor Luis Jorge Garay hasta hoy nadie lo ha llamado, nadie le ha dicho absolutamente nada. Y también tiene participación, también fue un instructor mío en economía".
Esta versión de Hasbún, en su afán de dar pruebas que corroboren su tesis de que fueron muy amplios y diversos los sectores que cohonestaron con el paramilitarismo, dista bastante de lo que realmente sucedió. VerdadAbierta.com entrevistó al profesor Garay, quien reside en Madrid, España y corroboró su versión de los hechos con Pierre Gassman, quién fue Delegado en Colombia del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Garay explicó que, ante la crítica situación humanitaria por la que atravesaba el país, Pierre Gassman del CICR, le había pedido que lo acompañara en varios encuentros con representantes de los grupos armados para explicarles la necesidad de que respetaran la tarea humanitaria de las instituciones internacionales, y comprendieran las implicaciones que tendrían internacionalmente sus graves violaciones a los derechos humanos y su involucramiento con el narcotráfico. Así hablaron ‘Raúl Reyes’ de las Farc, con representantes del Eln, fuera del país, y a finales de enero, de 1999, en efecto, visitaron un campamento de las Auc en el departamento de Córdoba.  
En carta enviada a VerdadAbierta.com desde Chens sur Léman, Francia, Gassman explicó las circunstancias del encuentro con la cúpula de las Auc en enero de 1999. Según Gassman, "uno de los temas esenciales del CICR ante los responsables de diferentes grupos armados -tales como las Farc, el Eln, el Epl y los grupos de autodefensa- era demostrarles la legitimidad de su tarea en Colombia, no sólo basada en la autorización concedida por el Gobierno Colombiano de actuar en su territorio, sino en los propios textos de los tratados internacionales y en el apoyo de la comunidad internacional".
En este contexto, agregó Gassman, "le pedí al doctor Garay - autor del libro ‘Globalización y Crisis’ y de otras investigaciones sobre el conflicto armado en Colombia - ayudarme a poner de relieve la importancia de este consenso internacional y del papel de las instituciones internacionales en conflictos como el colombiano. Le pedí, también, apoyarme en la tarea de exponer las consecuencias nacionales e internacionales que traería el hecho de que tales grupos fueran declarados como terroristas y públicamente acusados de desarrollar actividades vinculados con el narcotráfico. Fue así como el doctor Garay me acompañó un día durante 7 horas al encuentro con Carlos Castaño y otros paramilitares".

Otros Salpicados
Otro de los ejemplos que dio Hasbún como prueba de que contaron con amplios apoyos de los dirigentes colombianos, fue el de  Luis Ignacio Guzmán Ramírez, quien fue jefe de campaña en las elecciones presidenciales del 2010 del hoy ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras.
Dijo Hasbún: "Él (Guzmán Ramírez) tenía algo de responsabilidad en el tema de la palma en Bajirá. En las reuniones que yo participé y estuvo él, y en las varias visitas que le hice a la oficina, iba con razones del señor Vicente a tocar el tema de la palma africana en Urabá", dijo el ex paramilitar.
Hasbún agregó que "por lo significativo que era el doctor Guzmán, se tenía muy en cuenta las recomendaciones o lo que él opinaba". Y volvió a criticar el proceso: "fue muy amigo de la organización, amigo del señor Vicente Castaño. Pero no pasa nada. Aquí le falta algo a esto que permita que le aporte al país".
VerdadAbierta.com quiso conocer la opinión de Guzmán Ramírez, empresario, ex embajador en México,  y político,  quien actualmente se desempeña como alto directivo de la firma Estop Estudios de Opinión en Bogotá. Se llamó a su oficina en reiteradas ocasiones y se le explicó a su secretaria las razones de la entrevista, pero no se obtuvo respuesta.
En un último caso que expuso ante la Fiscalía, Hasbún relacionó al empresario bananero Juan Esteban Álvarez, representante legal de los negocios de la familia Gaviria Echeverri, dueños de cientos de hectáreas de tierras en el Urabá antioqueño y del diario El Mundo de Medellín, como financiadores de su organización clandestina. "Él (Álvarez) tuvo que ver con las Convivir y las autodefensas también. Él era uno de los aportantes a las Convivir en representación del Grupo 20, de las empresas de la familia Gaviria. Antes de lo político, era representante legal de varias sociedades de la familia Gaviria. Fue intermediario para pagar los aportes".
Juan Esteban Álvarez, en efecto, es representante legal y gerente del Agropecuaria Grupo 20 S.A., que aglomera las empresas bananeras y ganaderas de propiedad de Guillermo Gaviria Echeverri. Éste reconocido antioqueño es además director y dueño del diario El Mundo, y padre del ex gobernador de Antioquia y precandidato a la Alcaldía de Medellín, Aníbal Gaviria Correa, así como del ex mandatario regional asesinado Guillermo Gaviria Correa.
En diálogo con VerdadAbierta.com Álvarez controvirtió la versión de Hasbún.  Descartó que fuera un intermediario, como lo resaltó Hasbún, entre grupos armados ilegales y la familia Gaviria Correa; además, solicitó aclarar los temas de los aportes, pues según él, una cosa eran los aportes de los bananeros a las cooperativas de vigilancia, conocidas como Convivir, y otra, las extorsiones pagadas por los ganaderos a las Auc. Grupo 20 se vio involucrado en las dos modalidades de aportes.
"El Grupo 20 realizó aportes través de un descuento que hacían las comercializadoras de tres centavos de dólar por caja exportada, para las Convivir, que luego se llamaron asociaciones de vigilancia y seguridad privada", indicó Álvarez, quien dijo que esos aportes fueron una decisión del gremio que agrupaba a los productores bananeros de Urabá, Augura.
"Ese descuento lo hacía directamente la comercializadora, nos llegaba a través de la liquidación de embarque y partimos de la base de que eran unas asociaciones debidamente autorizadas por la Superintendencia de Vigilancia y la Gobernación de Antioquia", explicó el empresario, quien aseguró que nunca sospecharon que esos dineros fueran a las arcas de las Auc.
Con respecto a los pagos exigidos por las Auc a los ganaderos, que también involucró al Grupo 20, Álvarez aseveró que fueron extorsivos y se hicieron bajo presión armada: "Ellos buscaban que se diera un pago a manera de extorsión de tal manera que se pudieran financiar", explicó.
El representante legal de Grupo 20 admitió que a finales del 98 y comienzos del 99 se reunió dos veces con el paramilitar Hasbún, una vez en Carepa y otra en Medellín; en ambos encuentros fue citado y presionado para aportar un dinero a las Auc, pues en reiteradas ocasiones se había negado a hacerlo.
"La cosa se volvió o se pagaba o se pagaba", dijo el empresario. "Así que hubo que acceder a unos pagos de varios millones de pesos. Eso siempre se ha reconocido y se hizo bajo autorización del doctor Guillermo Gaviria. El problema es que él (Hasbún) dice que fue voluntario, y eso no fue voluntario".
Tanto Álvarez como Gaviria fueron citados a la Fiscalía, a rendir versión libre. "Allá se dijo lo que se tenía que decir, que no es nada distinto a lo que he dicho aquí", concluyó Álvarez.

Identidad con la Causa
Hasbún aseguró en su verisón que actualmente hay un problema de apreciación de cómo mira la sociedad el conflicto en Colombia, sobre todo en relación con los apoyos institucionales de origen estatal.
"No era casualidad que encontráramos a fulanito en tal puesto o que pusiéramos al doctor Guzmán en tal otro. No, toda Colombia era adepta, afín o se identificaba con las autodefensas. Si usted necesitaba a alguien en a Gobernación de Antioquia… no era que colocáramos a fulanito, que es amigo. No, busquemos quien hay en la Gobernación de Antioquia que dentro de esos muchos son o se identifican con la causa", explicó el exjefe paramilitar.
A los ejemplos dados, Hasbún le sumó el comportamiento afín a su causa por parte de sectores de la Fuerza Pública. Según este exjefe paramilitar, tanto Ejército como Policía le recomendaban a la gente que, en problemas de seguridad, buscaran a los paramilitares.
"Uno iba a una brigada a pedir seguridad y la misma brigada nos referenciaba a las personas con problemas de seguridad hacia nosotros. Hay el caso de un señor al que nosotros le decimos Marcos Guerrero. Él va a la Policía y la misma Policía le dice vaya donde el comandante de las autodefensas y solucione eso con ellos su problema de seguridad", explicó alias ‘Pedro Bonito’.
Así mismo, hizo alusión a lo ocurrido en Medellín en 1996, cuando un comando paramilitar perpetró una masacre en el corregimiento Altavista. "En esa oportunidad montamos un grupo de autodefensas aquí en Medellín con las empresas del transporte, que venían sufriendo amenazas, extorsiones, secuestros. No solamente los transportadores, también los ladrilleros".
Según Hasbún, voceros de esos sectores económicos le pidieron apoyo a la IV Brigada. "Y lo primero que hizo el comandante de esa brigada, el comandante Manosalva (se refiere al general Alfonso Manosalva Flórez, quien murió en abril de 1997 de un aneurisma) es buscar un vínculo con los Castaño o con las autodefensas". En tono crítico aseguró que el encargado de la seguridad en Medellín "termina llevándonos a nosotros para que le hagamos parte del trabajo. Esa era la sociedad colombiana".
Hasbún fue juramentado y se ratificó en todo lo dicho. La justicia tendrá que separar la paja del trigo, y establecer cuando dijo la verdad y donde acomodó los hechos en su intento por mostrar que "toda Colombia era adepta al paramilitarismo".
18 de mayo de 2011
©verdad abierta

macguiver a la justicia internacional


El crimen de una mujer en Antioquia, en agosto de 2002, no reconocido por el exparamilitar y varias decisiones judiciales que lo han favorecido, ha hecho que abogados de la víctima lleven el caso a las cortes internacionales buscando justicia.
Colombia. Las constantes decisiones judiciales a favor de Luis Eduardo Zuluaga Arcila, alias ‘Maguiver’, en el caso del secuestro, tortura y asesinato de Luz Adiela Quintero Ramírez, ocurrido el 23 de agosto de 2002 en Argelia, oriente antioqueño, han llevado a pensar a algunos operadores judiciales que el exjefe paramilitar debería ser presentado ante la justicia internacional para que responda por delitos de género.
La última decisión se tomó el 29 de octubre de 2010, cuando el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Bogotá absolvió a ‘Macguiver’ por los delitos de homicidio agravado, tortura, secuestro simple y concierto para delinquir agravado, tras considerar que había dudas acerca de la participación del exparamilitar en el asesinato de la mujer. Curiosamente, la sentencia no fue apelada ni por la Fiscalía General de la Nación ni por la Procuraduría General de la Nación.
VerdadAbierta.com tuvo acceso al fallo absolutorio, que hasta el momento no había sido público, y en él se constatan dos argumentos que favorecieron al exparamilitar: de un lado se le absuelve de los delitos de secuestro simple, tortura y homicidio agravado por cuanto hay dudas con respecto a su identificación por parte de testigos del crimen; y de otro, se descarta el delito de concierto para delinquir agravado dado que, según el Juez, éste hace parte de los delitos que se le están imputando en los tribunales de Justicia y Paz.
"Este paramilitar siempre ha negado que operaba en Argelia, que nunca ha estado por esos lados, pero la realidad es otra", dijo un funcionario judicial que ha seguido de cerca el caso y que solicitó la reserva de su nombre. "Él se movía con sus hombres en un vasto territorio del Oriente antioqueño, de eso puede dar certeza la guerrillera conocida como ‘Karina’, quien ha dicho que él era su peor enemigo".
Alias ‘Macguiver’, quien se encuentra detenido desde el 19 de diciembre de 2007, cuando se entregó en la estación de Policía de Sonsón, comandó el Frente José Luis Zuluaga de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, grupo creado en 1994, luego de que Ramón Isaza se independizara de las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá.
Desde 2000 tuvo independencia financiera, logística y militar y sus hombres le reportaban todas sus actividades militares, realizadas en municipios como Argelia, Nariño, San Luis, San Francisco y Medellín. Esta estructura paramilitar se mantuvo activa hasta el momento de la desmovilización colectiva, realizada el 7 de febrero de 2006.
El caso del que ha sido absuelto ocurrió el 23 de agosto en la vía que del casco urbano de Argelia conduce a la vereda Río Verde de los Montes. En un retén de las Auc fueron obligados a bajarse de un bus de servicio público Luz Adiela Quintero Ramírez y Benigno Antonio Arango Hernández.
Una vez detuvieron a los dos pasajeros, los paramilitares obligaron al conductor del vehículo a seguir su camino y a los dos retenidos procedieron a torturarlos, acusándolos de ser guerrilleros. A la mujer la descuartizaron y la enterraron en una fosa, pero el hombre logró escaparse del sitio y salvar su vida, pero fue asesinado un año después.
"Lo que hemos visto es que este paramilitar manipula las versiones en Justicia y Paz: excluye territorios donde operó y no admite delitos cometidos en esos territorios. Eso es una burla para las víctimas", alegó un funcionario del Ministerio Público. "En este caso, se absuelve incluso por cadena de mando".
Según la sentencia absolutoria, "entre el hecho de haber sido parte de las Auc y la realización de los punibles cometidos, no existe nexo inmediato que dé a inferir que Luis Eduardo Zuluaga haya hecho surgir la decisión de realizarlos o haya sido incidente en la génesis de la voluntad criminal del inducido, mediante el mandato, la asociación, el consejo, la orden no vinculante o la coacción superable, o al menos se infiera que los presuntos autores de las tormentosas muertes hayan seguido las directrices y órdenes del implicado como comandante de un aparato organizado de poder".
Esta decisión hace parte de una larga cadena de aparentes favorecimientos por parte del aparato judicial hacia el exjefe paramilitar que no han estado exentos de supuestas irregularidades. En una primera decisión del crimen de Luz Adiela Quintero Ramírez, tuvo a su favor una rotación de fiscales ordenada por el entonces director encargado de Fiscalías de Medellín, Guillermo Valencia Cossio, a través de la Resolución N° 193 del 22 de marzo de 2006.
Ese cambio fue significativo porque el proceso contra alias ‘Macguiver’ llegó a manos del fiscal Guillermo Acevedo, quien precluyó la investigación a favor del jefe paramilitar el 22 de noviembre de 2006 por concierto para delinquir y omitió vincularlo a la investigación por los delitos de tortura, secuestro simple y homicidio.
Acevedo sustentó su decisión en la Ley 782 de 2002, que les otorga beneficios a miembros de grupos al margen de la ley en procesos de desmovilización. Argumento que, según juristas consultados, se convirtió en una amnistía, lo que motivó que la Procuraduría General de la Nación interpusiera el 29 de noviembre de ese año un recurso de apelación con propósito de revertir la decisión judicial.
La polémica llegó hasta el despacho del entonces Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán, quien respondió con la declaratoria de insubsistencia del fiscal Acevedo una semana después de producida su decisión, tras considerar que con sus actuaciones había beneficiado de manera irregular al excomandante paramilitar.
En esa ocasión, las autoridades judiciales anunciaron una investigación contra el fiscal Acevedo para establecer si fue cierto o no que recibió por lo menos mil millones de pesos para favorecer al procesado; no obstante, no se han conocido hasta el momento resultados concretos al respecto.
Las decisiones judiciales favorables al exparamilitar del Magdalena Medio no concluyeron allí. El recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Público el 29 de noviembre de 2006 fue tramitado en la Fiscalía 13 Especializada de Medellín. En ese despacho se le adicionó al delito de concierto para delinquir, los delitos de homicidio agravado, tortura y secuestro.
Pese a los antecedentes del caso, la decisión judicial nuevamente mantuvo la inmunidad de alias ’Maguiver’ y el 13 de agosto de 2008 le precluye la investigación. En esta ocasión, el ente acusador sustentó su decisión en la falta de pruebas suficientes para acusarlo por los delitos imputados; además, estableció que algunos de los testigos se contradecían en sus testimonios.
Esta decisión también fue apelada por el Ministerio Público y su revisión estuvo a cargo de la Fiscalía 26 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá. En su providencia, proferida el 22 de noviembre de 2008, cuestionó fuertemente la actuación de la Fiscalía 13 Especializada de Medellín y le dio la razón a la Procuraduría.
De acuerdo con la Fiscalía 26 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá, "se advierte con facilidad que en modo alguno existió una verdadera valoración probatoria, se dejaron de considerar algunas pruebas y faltó argumentación jurídica". Además, estableció que si las pruebas hubiesen sido valoradas de manera conjunta e integral, "habrían permitido construir indicios graves en contra de los procesados, para así determinar su responsabilidad".
Tras hacer esas y otras consideraciones, la Fiscalía 26 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá decidió revocar la resolución de preclusión de la instrucción tomada por la Fiscalía 13 Especializada de Medellín, adicionalmente profirió resolución de acusación en contra de alias ’Maguiver’ como autor intelectual de los delitos de concierto para delinquir, homicidio agravado, tortura y secuestro, y dictó medida de aseguramiento sin beneficio de excarcelación.
Justamente es esta acusación la que resolvió el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Bogotá el 29 de octubre de 2010 a favor de alias ‘Maguiver’. Nuevamente se impuso la tesis de que no había sido identificado plenamente por los testigos y se descartó su responsabilidad por línea de mando.
Expertos penalistas consultados que conocen del caso dijeron que no encuentran congruencia en una decisión de esta naturaleza: "conforme a las últimas decisiones de la Corte Suprema de Justicia, la llamada Responsabilidad por Línea de Mando que asumen los jefes o los exjefes de las llamadas Estructuras de Poder Organizado, como los los paramilitares que estuvieron al frente de bloques, obligaría a que Zuluaga Arcila se responsabilizara por los crímenes cometidos por sus hombres".
Lo particular de este caso es que en la misma decisión de absolución que favoreció al exparamilitar se condenó a 35 años de prisión como coautor de los delitos de secuestro simple, tortura y homicidio agravado a Jorge Enrique Jiménez Troncoso, un ex oficial del Ejército quien para la época de los hechos se desempeñaba como comandante del escuadrón Bríos 2 y 3 del Grupo de Caballería Juan del Corral adscrito a la IV Brigada. De acuerdo con el despacho, al entonces capitán Jiménez se le comprobó omisión en el servicio, lo que favoreció a la estructura paramilitar que retuvo, torturó y asesinó a Luz Adiela Quintero Ramírez.
Otro más aseguró que con todos los intereses movidos en este proceso, el cual fue asignado y reasignado por el entonces coordinador de Fiscalías de Medellín Guillermo Valencia Cossio, precluido dos veces, revocado en las mismas oportunidades, "queda abierta la posibilidad de acudir a la justicia transnacional paraevitar la impunidad que se ha generado con este pedido de absolución a favor de alias ’Maguiver’, quien es un avezado en evadir la justicia".
Los juristas consultados expusieron una solución: que el caso sea revisado por la Fiscal General de la Nación, a través de varios funcionarios de su confianza que están revisando decisiones controversiales de los fiscales en todo el país. "De esta manera podría evitarse el traslado del caso a cortes internacionales", dice uno de los abogados. Si esa alternativa no se da, los consultados coincidieron en advertir que habría una evidente denegación de justicia que atenta contra las víctimas, lo que le abriría la puerta a la justicia internacional para que en un escenario como esos sea juzgado alias ‘Maguiver’ por unos delitos que hasta ahora ha logrado evitar.
18 de mayo de 2011
17 de mayo de 2011
©verdad abierta

monoleche y la batalla por la holanda


La disputa jurídica por la restitución de un predio en Córdoba ha derivado en amenazas contra su dueña y sus abogados. En medio de todo ello está el exescolta de los hermanos Castaño, alias ‘Monoleche’.
Colombia. La batalla jurídica por la restitución de una finca en Montería, Córdoba, se ha convertido en un suplicio para Yaneth Arango García, quien no ha podido lograr la devolución de su predio, y además ha tenido que enfrentar la renuncia de varios abogados, las amenazas de muerte, y ha sido obligada a vivir en diversas ciudades del país escondiéndose.
El calvario de Yaneth comenzó el 26 de noviembre de 2003, cuando Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’, exparamilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) y un grupo de hombres armados llegó a la finca La Holanda, ubicada en el corregimiento Leticia, de Montería.
Tras intimidar a Yaneth, el paramilitar la obligó a desocupar el predio, alegando que seguía órdenes de Ramiro Vanoy Murillo, alias ‘Cuco Vanoy’, comandante para esa época del Bloque Mineros de las Auc. De acuerdo con el testimonio de la mujer, el paramilitar le dio ese día 450 mil pesos para que abandonara el lugar. Para ese año, ’Monoleche’ era escolta personal de los hermanos Carlos y Vicente Castaño.
Al respecto, el exparamilitar, quien se desmovilizó con el Bloque Casa Castaño en el año 2006, le aseguró a la Fiscalía en una diligencia de indagatoria realizada en Bogotá el 13 de agosto de 2009 que "estaba dispuesto a perder los beneficios de Justicia y Paz si lo que esta señora dice de que yo le di los pasajes para que desocupara o que la haya desplazado fuera cierto, lo que dice esta señora en su denuncia es falso".
Según registros notariales, la finca La Holanda estaba a nombre de Hugo Alberto Berrío Torres, compañero sentimental de Yaneth, quien fue asesinado el 3 de diciembre de 2002 en Bello, Antioquia, en una guerra desatada por alias ‘Cuco Vanoy’ contra uno de sus hermanos, Fredy, con quien tenía cuentas pendientes en el negocio del narcotráfico en el Bajo Cauca antioqueño.
De acuerdo con Yaneth, alias ‘Monoleche’ se quiso aprovechar de la situación para quedarse con la propiedad. "Yo tuve la oportunidad de hablar en la cárcel de Itagüí con Vanoy antes de que lo extraditaran para que me aclarara por qué había enviado a ‘Monoleche’ a quitarme la finca y él me dijo que no había dado esa orden".
Para legalizar el despojo se recurrió a la falsificación de firmas y a la venta sucesiva del predio, que llegó a manos de la exesposa de alias ‘Monoleche’, Amparo Pereira.
El documento inicial con el que se inició todo fue un poder especial para venta registrado ante la Notaría Única de Cereté, Cordoba, dos días después del desalojo bajo amenazas de Yaneth. El poder tiene fecha del 28 de noviembre de 2003 y fue otorgado por Hugo Alberto Berrío Torres a Ernesto José Cantero Pachecho, dándole amplias potestades para que vendiera o enajenara la propiedad. No obstante, para la fecha de ese documento, Berrío Torres llevaba un año de muerto.
Con base en ese poder, la finca La Holanda fue vendida por Cantero Pacheco a Alex Gustavo Posada Petro en 93 millones de pesos. Según la Oficina de Registros e Instrumentos Públicos de Montería, la transacción inmobiliaria se realizó el 29 de diciembre de 2003.
Varios meses después el predio fue vendido por Posada Petro en 93 millones de pesos a la exesposa de alias ‘Monoleche’. La venta fue registrada el 11 de marzo de 2004.
El precio de venta para esa época contrasta con un avalúo comercial realizado cuatro años después, el 28 de enero de 2008, a través del cual se estableció que la finca La Holanda, de 128 hectáreas, tenía un valor de 1.677 millones de pesos.
Si bien en ese momento el caso no fue denunciado, según Yaneth por temor, los trámites de reclamación del predio ante la Unidad Nacional de Justicia y Paz la llevaron a instaurar dos denuncias con el propósito de que su predio le fuera restituido y las personas implicadas en su despojo fueran castigadas penalmente.
La primera denuncia la realizó ante la Fiscalía General de la Nación en el CTI de San Diego en Medellín el 21 de enero de 2008 contra Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’, por el presunto delito de desplazamiento forzado; la segunda, la instauró en febrero de 2009 contra Amparo Pereira Rivera, exesposa de alias ‘Monoleche’ por el presunto delito de fraude procesal para apropiarse de la finca La Holanda.
Una de las decisiones judiciales que quería revertir Yaneth con la demanda contra Pereira Rivera era la tomada por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Montería que le legalizó el título de propiedad a la ex esposa de alias ‘Monoleche’ a través de una decisión del 4 de junio de 2008.
Al responder la pretensión de Yaneth de reclamar el restablecimiento del derecho de propiedad, el 22 de enero de 2010 la Fiscalía General de la Nación, a través de la Unidad de Asuntos Humanitarios de la Fiscalía Primera de Conocimiento de Montería, negó la petición argumentando que la sentencia del Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Montería el 4 de junio de 2008 mediante la cual le otorgó la propiedad a Pereira Rivera no fue apelada oportunamente; además, consideró que no había pruebas que ’Monoleche’, se apropió de la finca La Holanda.
Esta Fiscalía agregó que un motivo adicional para negar la solicitud de restitución fue la solicitud realizada por este despacho en el 2009 ante la Unidad de Fiscalías sobre Extinción de Dominio para que se estableciera la manara cómo Berrío Torres y su compañera sentimental habían adquirido el bien, lo que hasta el momento no había sido rebatido en ningún despacho judicial.
Yaneth sintió indignación pues, según ella, "pasó de denunciante a denunciada".
Esta decisión fue apelada por Yaneth y el 18 de marzo de 2010 la Fiscalía Segunda Delegada del Tribunal Superior de Justicia de Montería la admitió argumentando que existían "múltiples aspectos que nos muestran diversos artificios utilizados para obtener el fin de apoderarse del bien", lo que condujo a la cancelación provisional de los registros realizados por la exesposa de alias ‘Monoleche’ y a la restitución del bien a favor de Yaneth.
Pero el caso no paró ahí. Sobre alias ´Monoleche’ pesa una medida de aseguramiento por este caso y el 5 de abril de 2010 fue acusado por la Fiscalía General de la Nación por los delitos de concierto para delinquir agravado, desplazamiento forzado, falsedad en documento privado, fraude procesal y suplantación de persona. Se espera que un juez de Montería decida la situación del exparamilitar en los próximos días.
De admitir los argumentos del ente acusador y el juez condenara a alias ‘Monoleche’, la decisión afectaría su continuidad en el proceso de Justicia y Paz, pues se estarían comprobando delitos que no confesó ante esa instancia judicial, lo que derivaría en una causal de exclusión, perdiendo así todo los beneficios jurídicos que consagra la Ley 975 de 2005.
Según el abogado Martín Orrego, apoderado de Yaneth en este proceso, el exparamilitar "se niega a admitir este delito, por eso es un hecho nuevo ante la justicia y no se está manejando como postulado en Justicia y Paz, sino en la justicia ordinaria. De ahí el temor que tiene de ser excluido".
Ese temor, según el jurista, ha ocasionado mucha presión sobre los demandantes. "Tenemos problemas de seguridad, eso es cierto", asevera el abogado.  De hecho, la semana pasada le fue reforzada la seguridad a Yaneth, gracias a las gestiones realizadas ante el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, pero sólo por tres meses, tiempo en el cual se le evaluará su situación de riesgo.
Y es que la situación de seguridad en Córdoba no nada fácil para los reclamantes de tierras y los líderes que los acompañan en este proceso. El último homicidio ocurrió el pasado 12 de mayo, cuando fue asesinada Martha Gaibao, quien representaba a 100 familias que habían sido reubicadas en La Jagua, un predio ubicado en el municipio de Ayapel. Aunque el Estado ya les había asignado ese terreno, los campesinos no podían instalarse allí ante la presencia de extraños que de forma constante los merodeaba y amenazaba.
Pese a todo, Yaneth tiene mucho temor: "hace más de un año no voy a Montería, me he visto obligada a vivir en diversas ciudades, mi cabeza tiene precio, sé que ofrecen cien millones de pesos".
Y es que no solo se han atrevido a señalar y denunciar a alias ‘Monoleche’, sino a su exesposa, Amparo Pereira Rivero, quien estaría obrando como testaferro del exescolta de los hermanos Castaño. "Denunciamos todas sus propiedades", asegura el abogado Orrego. En el proceso se ha podido demostrar su titularidad en predios ubicados en  Necoclí, Turbo, Arboletes y Montería.
"Me han amenazado a dos abogados que tuve y que renunciaron a mi defensa; también intimidan a todo aquel que quiera comprar la finca", asevera Yaneth, quien está a la espera que un magistrado de control de garantías de Justicia y Paz de Barranquilla le restituya formalmente el bien y ella pueda entrar a disfrutar de su propiedad segura de que no le va a pasar nada. Sólo el tiempo podrá determinar realmente si ella tiene las garantías necesarias para regresar a La Holanda.
17 de mayo de 2011
16 de mayo de 2011
©verdad abierta

rito alejo tenía nexos con paramilitares


Desmovilizados ratifican nexos de Rito Alejo con paramilitares. Pese a esa ratificación, alias ‘el Alemán’ y dos desmovilizados más del Bloque Élmer Cárdenas desmintieron la participación de tropas del Ejército en el asesinato del campesino Marino López Mena, caso por el cual es juzgado el exoficial.
Colombia. En el juicio que lleva el Juzgado Octavo Especializado de Bogotá contra el general Rito Alejo Del Río por su presunta responsabilidad en el homicidio del campesino Marino López Mena, los desmovilizados Freddy Rendón Herrera, alias ‘el Alemán,’ Carlos Arturo Furnieles y Luis Muentes Mendoza hicieron referencia al apoyo que la Brigada XVII del Ejérctio brindó a los grupos paramilitares en el Urabá.
En audiencia realizada el 11 y 12 de mayo, alias ’el Alemán’, excomandante del Bloque Elmer Cárdenas, aseveró que entre 1995 y 1997 los paramilitares coordinaron con militares de la Brigada XVII, al mando en esa época del general Rito Alejo Del Río, acciones ofensivas contra la guerrilla en esa zona, entre ellas la denominada ‘Operación Génesis’, ejecutada en el departamento del Chocó por el Ejército en febrero de 1997 contra el Frente 57 de las Farc.
Según ‘el Alemán’, "hubo una coincidencia entre las operaciones Génesis del Ejército y la operación Cacarica de los paramilitares, pues el Ejército estaba a cuatro días a pie de Bijao, estaba sobre el Río Salaqui frente a la cabecera de Riosucio".
De acuerdo con la versión de el exjefe paramilitar, "en el marco de la operación Cacarica, cuando nuestras tropas desembocaron en el Río Salaqui se cruzaron con los militares y algunos desmovilizados manifiestan que se desarrolló una operación conjunta", aclaró ’el Alemán’.
Esta versión fue reafirmada por el testimonio del ex paramilitar Luis Muentes Mendoza, quien en la misma audiencia relató los pormenores de la operación Cacarica, hablando sobre el encuentro en terreno que tuvieron las tropas paramilitares con las fuerzas especiales del Ejército. "Fue un encuentro accidental, le dije al comandante ‘Pantera’ y nos desviamos, pero luego el habló con alguno del Ejército y seguimos nuestro recorrido", señaló el desmovilizado.
Aunque ‘el Alemán’ no fue tan explícito como en otras ocasiones sobre la presunta relación del General Del Río con los grupos paramilitares, sí se refirió a una reunión del oficial con el exjefe paramilitar del frente Arlex Hurtado de las AUC, Raúl Emilio Hasbún.
Según ‘el Alemán’, en la reunión Hasbún y el General Del Río "discutieron el desarrollo de operaciones en el área, pero no se habló concretamente de la operación  ‘Génesis’. Eso fue con Plazas", señaló el exparamilitar, refiriéndose al coronel Jorge Eliécer Plazas Acevedo, jefe de inteligencia de la Brigada para esa época.
Rendón Herrera también mencionó que entre 1995 y 1996, Mauricio García Fernández, alias ‘Rodrigo Doblecero’, había coordinado una reunión con el general Del Río.
Respecto a la muerte del campesino Marino López Mena, ocurrida el 24 de febrero de 1997 en la vereda Bijao, durante la operación Cacarica, ’el Alemán’ dijo que  en el reporte recibido de alias ‘Pantera’, comandante de la misión, señalaba que alias ‘Manito’ había sido el autor material del crimen y que el Ejército no había participado ni directa ni indirectamente en la incursión al caserío de Bijao.

Las Operaciones Conjuntas en Urabá
Según lo relató ‘el Alemán’, cuando el Ejército hacía operaciones en Urabá los paramilitares aprovechaban para adelantar también sus operaciones. "Se coordinaba con el jefe de inteligencia de la brigada y utilizábamos la frecuencia de los radios de los oficiales del Ejército", dijo el exjefe paramilitar.
De acuerdo con Rendón Herrera, la toma paramilitar a la población de Riosucio, en diciembre de 1996,  contó con el auspicio del Ejército.  "Se llevó a cabo una reunión con el coronel Plazas para coordinar la no intromisión de la Fuerza Pública en la cabecera de Riosucio. Yo personalmente acompañé a Carlos Ardila, antiguo jefe del Frente Chocó de las Autodefensas, a una reunión con el coronel Plazas, jefe de inteligencia", señaló ‘el Alemán’.    
Por su parte, el desmovilizado Muentes Mendoza también dejó entrever las relaciones entre los paramilitares y el Ejército en el Urabá chocoano.  "No recuerdo el nombre de las personas, pero nos tocó trabajar con el Batallón 35 y las Fuerzas Especiales en el municipio Riosucio", confirmando lo dicho por ‘el Alemán’.
Carlos Arturo Furnieles, otro de los desmovilizados del Bloque Élmer Cárdenas, quien también fue soldado del Batallón de Contraguerrillas 26 con incidencia en el Urabá entre 1994-1998, aseguró en audiencia que cuando el General Del Río estuvo al mando de la Brigada, había un grupo de operaciones especiales, denominado ‘Soldados Campesinos’ del cual hacían parte paramilitares, desmovilizados de las Farc, soldados profesionales y suboficiales de la brigada. Según el testimonio del desmovilizado, este grupo se encargaba de realizar operaciones contraguerrilla y de recopilar información de inteligencia. Furnieles agregó que el grupo estaba al mando de un sargento Jeréz; no obstante, no precisó si el general Del Río sabía de la existencia de ese grupo.
Durante la audiencia, Furnieles aseguró en repetidas ocasiones que tenía conocimiento de los nexos de los paramilitares con el Ejército; sin embargo, se negó a revelaros alegando el peligro que corre su vida y las insuficientes condiciones de seguridad de las que carece en el centro de reclusión donde permanece. "La fuerza que tuvieron las autodefensas no se hubiera alcanzado sin no hubieran estado apoyadas por militares", puntualizó el desmovilizado.  
Aunque se esperaba que el ex jefe paramilitar de Bloque Bananero, Éver Veloza, alias ‘HH’, rindiera testimonio a través de una video conferencia desde un penal de Estados Unidos, a donde fue extraditado en mayo de 2008, la jueza encarga de ese despacho pidió el traslado de las declaraciones aportadas por ’HH’ en otros procesos para no incidir en temas que corresponden a Justicia y Paz.
La etapa de alegatos finales del caso se realizarán los días 5, 6 y 7 de julio.

El Caso contra Rito Alejo Del Río
El ex general es enjuiciado por el Juzgado Octavo Especializado de Bogotá por el crimen de López Mena, perpetrado por combatientes de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) en desarrollo de la Operación Cacarica, que consistía en tomarse el Atrato Medio, para lo cual se coordinaron presuntamente con el Ejército que, a su vez, ejecutaba la Operación Génesis.
Durante el primer día de audiencia, el ex militar aseguró en su defensa que nunca conoció sobre la presencia de grupos paramilitares en Urabá y manifestó que supo de esos grupos a nivel nacional, pero nunca información concreta sobre acciones de estas estructuras criminales en la zona de Urabá. "Para esa época sabíamos de las Autodefensas de Córdoba… algunos de estos grupos estaban bien encubiertos en las diferentes zonas del país".  
Rito Alejo Del Río, quien ha sido llamado por diversos sectores sociales y políticos como "el Pacificador de Urabá", se encuentra detenido desde el 5 de septiembre de 2008 y ha sido señalado de ser presuntamente uno de los apoyos más importantes del paramilitarismo en la región de Urabá desde la comandancia de la Brigada XVII del Ejército entre los años 1995 y 1997, acusación que el ex militar niega reiteradamente.
No obstante, en varias versiones libres rendidas ante fiscales de la Unidad Nacional de Justicia y Paz, el ex jefe paramilitar Rendón Herrera ha insistido en explicar que antes de iniciarse las operaciones Génesis y Cacarica, se reunió personalmente con él en la sede de la Brigada XVII, en Carepa, Antioquia, para coordinar las acciones.
"Rodrigo Doblecero, Elmer Cárdenas, Carlos Correa y yo nos reunimos con el general Rito Alejo Del Río para coordinar la operación Cacarica realizada en febrero de 1997", ha dicho ‘el Alemán’ en repetidas ocasiones y también ha explicado que fue Mauricio García Fernández, alias ‘Rodrigo Doblecero’, el encargado de coordinar la reunión con el ex militar.
"Yo fui a la brigada desde Necoclí, acompañado de Rodrigo Doblecero. Allí conocí al general Rito Alejo por primera vez. A la brigada nos entró un señor que le decían ‘el flaco’. Después de ese empalme Julio César Arce Graciano, alias ‘Zetace’, fue encargado de las coordinaciones con el General y todos los coroneles", aclaró Rendón Herrera.
Según Del Río, los testimonios de los paramilitares y otros testigos han sido "presionados" desde diversas organizaciones no gubernamentales que buscan salpicarlo a él y al Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, puesto que para la fecha de los hechos, Del Río se desempeñaba como comandante de la Brigada XVII y Uribe Vélez como Gobernador de Antioquia.
Para el exgeneral, las declaraciones de los paramilitares también son consecuencia de sus operaciones en el pasado contra el narcotráfico. "Durante mi carrera he combatido todas las expresiones violentas que se han manifestado, sean guerrilleros o paramilitares", aclaró.
Del Río aseguró que nunca supo sobre la presencia del Bloque Élmer Cárdenas de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en Urabá. Para el exgeneral, ese bloque se conformó hacia diciembre de 1997, fecha en la que murió Elmer Cárdenas, y que coincidió con su salida de la zona. "Sobre ‘el Alemán’ vine a saber que existía muchos después".
17 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
©verdad abierta

excluyen a para de justicia y paz


Expulsan a exjefe paramilitar de Antioquia de Justicia y Paz.
Colombia. La Sala de Conocimiento de Justicia y Paz de Medellín excluyó del proceso de justicia transicional a Rodolfo Morales Aguirre, alias ‘Rogelio’, exjefe del Frente Conquistadores de Yondó.
Luego de escuchar los argumentos de la Fiscalía 14 de Justicia y la Paz, sobre la negativa de Morales Aguirre a ratificarse como postulado y a estar en las diligencias de versión libre para esclarecer su responsabilidad en múltiples hechos delictivos, los magistrados, adscritos al Tribunal Superior de Medellín, decidieron excluirlo del proceso.
De acuerdo con la información recaudada por la Fiscalía entre 2001 y 2004, alias ‘Rogelio’ tuvo responsabilidad en por lo menos 40 hechos delictivos como homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, torturas, y violencia de género, entre otros.
La decisión de excluir a Morales Aguirre quedó en firme al no ser apelada por ninguno de los intervinientes. Por esta razón, será investigado y procesado por la justicia ordinaria.
Este exparamilitar comparte alias con Carlos Mario Aguilar Echeverry, otro exjfefe de las Auc de Antioquia que, aunque se desmovilizó en 2003, años más tarde se entregó a la justicia de Estados Unidos y no está colaborando con las autoridades colombianas porque alega que no tiene condiciones para hacerlo.
Morales Aguirre, que estuvo al mando de uno de los frentes del Bloque Central Bolívar de alias ‘Macaco’, es el segundo exjefe paramilitar en ser expulsado del proceso de Justicia y Paz en menos de un año.
El otro exjefe de las Auc es Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’. El 11 de junio de 2010, la Sala de Conocimiento de Justicia y Paz de Bogotá expulsó a ‘Báez’ del proceso de paz, pero como el exjefe paramilitar apeló esa decisión ante la Corte Suprema, será ese tribunal el que tenga la última palabra.
[Foto viene de este blog.]
17 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
©fiscalía
©verdad abierta

aseguramiento para ex paras por masacre


Medida de aseguramiento a dos exparas por masacre de Mapiripán.
Colombia. Un fiscal de Derechos Humanos y DIH dictó medida de aseguramiento contra de Jairo Antonio Úsuga David, alias ‘Otoniel’, y Eliécer Franco Agudelo, alias ‘Boyaco’.
Alias ‘Otoniel’ y alias ‘Boyaco’ fueron sindicados en calidad de personas ausentes como supuestos responsables de los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo agravado, terrorismo y concierto para delinquir.
De acuerdo con investigaciones de la Fiscalía, el 12 de julio de 1997 miembros de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), llegaron al aeropuerto de San José del Guaviare en dos aeronaves procedentes de Necoclí y Apartadó (Urabá antioqueño), y se desplazaron hacia Mapiripán y el corregimiento de La Cooperativa, donde junto con los grupos de alias ‘Otoniel’ y de alias ‘Boyaco’, desde el 15 de julio y durante seis días sometieron, torturaron y asesinaron a por lo menos de 36 personas.
De acuerdo con la investigación, también hay más víctimas y no se ha establecido una cifra exacta, porque varias personas fueron asesinadas, desmembradas y arrojadas al río Guaviare.
En este proceso ya fueron condenados varios ex integrantes de la fuerza pública, como el general (r) Jaime Humberto Uscátegui, y varios exjefes paramilitares.
17 de mayo de 2011
13 de mayo de 2011
©fiscalía.
©verdad abierta