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molestó absolución de arango bacci


A EE.UU. no le gustó la absolución de Arango Bacci. El Almirante (r) Gabriel Arango Bacci, quien en 2007 salió de la Armada por presuntos nexos con el narcotráfico. La embajada detalló debate con magistrado de la Corte Suprema y recalcó cambio de última hora en la Fiscalía.
Colombia. Por determinación discrecional del mando superior, y en momentos en que ostentaba el grado de almirante, en 2007 salió de la Armada el oficial Gabriel Arango Bacci. Pronto trascendió que su retiro obedecía a presuntos nexos con el narcotráfico. El asunto suscitó un proceso penal y una polémica pública a la que abiertamente se sumó el entonces embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, interesado en el caso. Pero el almirante Arango fue absuelto y el sinsabor norteamericano quedó evidenciado en los cables diplomáticos enviados a Washington.
En noviembre de 2009, el embajador William Brownfield, ante la decisión de la Fiscalía de pedir la absolución de Arango, remitió un cable expresando que el oficial había tenido que retirarse de manera forzada por sospechas de narcotráfico, basadas en evidencia convincente de que Arango había ayudado a traficantes de droga a evadir las patrullas de interdicción estadounidenses y colombianas. Por eso, agregó Brownfield, el entonces comandante de la Armada, almirante Guillermo Barrera, había intervenido en el tema llevando el caso Arango a la Fiscalía.
Sin embargo, agregó Brownfield, el caso había dado un giro inusual porque un fiscal encargado por Guillermo Mendoza Diago le había pedido a la Corte Suprema de Justicia la absolución del almirante. Y que además, ese mismo fiscal (Jesús Antonio Marín) había descalificado a los testigos porque tenían contactos con la DEA y la CIA, al tiempo que sugería que el almirante Barrera acusó a Arango Bacci falsamente para destrozar su carrera en la Armada. Y luego relató los pormenores de un incidente durante una cumbre del Poder Judicial en el departamento de Boyacá.
Recordó el cable que el 5 de noviembre, de manera privada, el embajador había comentado el caso al presidente de la Corte, el fiscal y el procurador, al tiempo que dijo a la prensa que Estados Unidos tenía interés en cómo iba a terminar este asunto. De paso, expuso el tema al entonces ministro de Defensa Gabriel Silva —hoy embajador en Washington—, quien agradeció al embajador por su afirmación pública en un caso de corrupción que dañaba la reputación de los militares. Y luego añadió que si tenía que perseguir a oficiales por abusos necesitaba apoyo público.
En respuesta a las manifestaciones del embajador, el magistrado de la Corte Suprema Alfredo Gómez Quintero lo criticó por estar interfiriendo en asuntos internos de Colombia y lo instó a que presentara sus evidencias para implicar a Arango. En el cable quedó manifiesta la definición de la Embajada del magistrado Gómez: Un opositor consistente de la extradición y de las políticas estadounidenses en Colombia. Y agrega el reporte a Washington que el entonces presidente de la Corte Augusto Ibáñez minimizó los comentarios del Embajador.
En la parte final del cable, el embajador anotó que no estaba claro qué había hecho cambiar el rumbo del caso Arango en la Fiscalía y la Procuraduría, aunque el ministro de Defensa había dicho que sospechaba que había corrupción de por medio. A su vez, el reporte incluyó la advertencia que había hecho la DEA de que el caso nunca había sido sólido. De todos modos la Embajada concluyó que la petición de absolución de Arango y de investigar a Barrera significaba un paso hacia atrás para la justicia colombiana.
Y dos veces en el mismo cable, la Embajada reiteró que si el almirante Arango Bacci era puesto en libertad, se estaba enviando el mensaje de que los oficiales de bandera en Colombia eran casi inmunes de ser procesados. Una preocupación muy seria por los efectos negativos que el tema podría traer en los casos de derechos humanos que envolvían a los militares. Es decir, un retroceso en momentos en que  el gobierno de Estados Unidos presionaba para procesar a militares de alto rango en temas de derechos humanos.
Días más tarde, la Embajada remitió un nuevo cable en el que se ocupó del caso Arango Bacci. Lo hizo en el marco de una visita a Bogotá del jefe de operaciones navales de Estados Unidos Gary Roughead. El reporte diplomático contextualiza el país a finales de 2009. Habla de la inversión extranjera, de los pasos significativos del combate al narcoterrorismo, y refiere que el entonces presidente Uribe, de manera privada, había comentado que estaba haciendo todo lo posible por perpetuar su carrera presidencial.
Luego expresó que Colombia era un aliado firme de Estados Unidos, pero que la Embajada estaba decepcionada con la Corte Suprema por negar la petición de extraditar a guerrilleros condenados por secuestrar a ciudadanos norteamericanos. El cable destacó a Colombia como el cuarto mercado más grande de exportaciones de la región y destacó que, a pesar de que el acuerdo de defensa que convenían los dos países era un tema bilateral, el gobierno Uribe lo veía como estrategia disuasoria contra Hugo Chávez.
El cable habla de los apremios del TLC, del escándalo de los falsos positivos, de la estigmatización del gobierno a las ONG como organizaciones terroristas, y en medio de la sucesión de temas, regresó al asunto Arango, presentado como caso de narcocorrupción. Tras resumir lo ya contado, el reporte añadió que el embajador Brownfield defendió las acciones del almirante Barrera pero que, para hacer las cosas peores, Procuraduría y Fiscalía insistían en que se habían falsificado evidencias para denunciar a Arango.
En diciembre de 2009, en un cable titulado ‘Las cortes colombianas dan dos pasos hacia adelante y uno atrás’, la Embajada de Estados Unidos resaltó la condena a 40 años de prisión del exgobernador de Sucre Salvador Arana y el fallo del Tribunal de Bogotá que sentenció a 40 años de prisión al general Jaime Humberto Uscátegui por la masacre de Mapiripán. No obstante, registró que, en un acontecimiento esperado pero problemático, el 3 de diciembre la Corte Suprema de Justicia había absuelto al almirante Arango.
En efecto, el alto tribunal exoneró al almirante Arango y la Embajada de Estados Unidos reportó que, en cambio, la Corte había ordenado abrir investigación contra el entonces ministro de Defensa Juan Manuel Santos, el almirante Guillermo Barrera y el capitán Jorge Tovar, por entregar pruebas a la prensa en contra de Arango antes que a las autoridades. El cable incluyó la reacción del embajador reclamando quién había entregado la información a los narcos para que evadieran las patrullas de interdicción.
El último día de diciembre de 2009, a manera de resumen del año, entre múltiples temas la Embajada sostuvo que Cartagena jugaba un rol decisivo en el futuro de Colombia y que la efectividad de los esfuerzos se iba a ver en la zona de los Montes de María. El informe admitió que los traficantes de droga, con lanchas rápidas o semisumergibles, habían vuelto a enviar droga por el mar, y que los esfuerzos antinarcóticos eran vitales, ya que en 2008 se había logrado que el precio de la cocaína subiera el doble en EE.UU.
El cable concluyó con una nueva alusión al caso Arango, manifestando que había sido obligado a retirarse en 2007 por evidencias de que había conspirado con traficantes de droga; y que el almirante Guillermo Barrera había dado un paso adelante llevándolo a la Fiscalía. Pero que cuando el proceso estaba para condena a mediados de 2009, un nuevo fiscal le pidió a la Corte que lo absolviera. La Corte concedió la petición y el embajador apoyó públicamente a Barrera por haber llevado el caso a la opinión pública.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
©el espectador

asesinan a líderes de desplazados


Dos nuevas víctimas dejan los intentos por recuperar tierras. David de Jesús Góez y Bernardo Ríos fueron asesinados. La Fundación Forjando Futuro, ONG que asesora y acompaña a los reclamantes de tierras en Antioquia, pide atención del gobierno.
Colombia. La alegría duró poco. Hace una semana el gobierno, a través del Ministerio de Defensa, anunció la estrategia CI2-RT, con la que se pretende proteger a quienes intentan recuperar sus tierras. La noticia fue bien recibida. Líderes de estos procesos como Carmen Palencia, de ‘Tierra y vida’, aseguraron que aunque tarde, era una medida necesaria. Por lo menos seis líderes asesinados en el último año demuestran la difícil situación.
Sin embargo, ocho días después de conocerse la estrategia, el asesinato de David de Jesús Góez y Bernardo Ríos Londoño, dos hombres que adelantaban procesos de restitución de tierras, vuelve a poner sobre la mesa la forma como se debe garantizar la seguridad de estos líderes.
La respuesta, para Gerardo Vega, abogado de la Fundación Futuro, ONG que asesora y acompaña a los reclamantes de tierras en Antioquia, debe ser mucho más profunda de lo que el Gobierno propone. "Hay un discurso sobre la protección, pero se queda en Bogotá, no llega a las regiones de forma real, parece que el Gobierno no es capaz de articular lo que proponen con lo que pasa en las regiones".
Y parece que los casos respaldan los argumentos de Vega. En la tarde del martes Jesús Góez fue asesinado a balazos.
Él, quien había llegado de Urabá a Medellín por amenazas, no logró terminar con el proceso de recuperación de las 20.000 hectáreas de 120 familias que lideraba en la zona conocida como Tulapa, entre San Pedro de Urabá, Arboletes y Necoclí, y que se habían vuelto su reto. Tanto, que a pesar de las amenazas se mantenía firme en su lucha.
Así lo cuenta el abogado Vega, quien además recuerda que David había participado como declarante y como testigo en los procesos contra los testaferros que estaban en esas tierras, que fueron testigos del despojo entre los años 1997 y 2003. Tierras reconocidas por haber sido el área donde nació la llamada Casa Castaño.
Antes de llegar a la Fundación Forjando Futuro, Góez había sido parte de la Asociación de Víctimas para la restitución de tierras y bienes (ASOVIRESTIBI). Góez, quien tenía 70 años, es el noveno integrante de la Fundación Forjando Futuro que en el último año y medio es asesinado.
A la muerte de David de Jesús Góez se suma la de Bernardo Ríos Londoño. Él era miembro de la comunidad de Paz de San José de Apartadó. Según la denuncia de la Comunidad de Paz, hombres armados lo detuvieron en Tierra Amarilla, ubicado en la ruta hacia Apartadó. Lo mataron sobre las 6:30 de la tarde, también del pasado martes. Bernardo tenía 27 años.
"Es necesario que el gobierno publique masivamente los nombres de los testaferros, para que sean juzgados. Para que se sepa que muchos de ellos son conocidos, personas de las élites regionales y bandas comprometidas con el narcotráfico. Además reclamamos que las autoridades entreguen resultados sobre los casi 50 asesinatos de los que han sido víctimas en los últimos años los reclamantes de tierras. No puede haber impunidad", exclama el abogado Gerardo Vega.
 
Otros Asesinatos en Procesos de Restitución de Tierras
- Albeiro Valdés Martínez: en la mañana del martes 11 de mayo del 2011, en un paraje de la vía que conduce de Turbo a Necoclí, en Antioquia, fue hallado el cadáver de este hombre, quien era parte de la Asociación de Víctimas para la Restitución de Tierras y Bienes (ASOVIRESTIBI), como líder de las víctimas de su comunidad.

- Rogelio Martínez: en la noche del 18 de mayo del 2010, cuando se dirigía a la finca La Alemania, en la vereda las Pavas, corregimiento Plan Parejo, en el municipio de San Onofre, Sucre, fue asesinado por hombres encapuchados. Este hombre, que trabajó en procesos de restitución de tierras, había logrado volver a su finca en el 2007, luego de haber sido desplazado. Las amenazas a su vida habían sido puestas en conocimiento de las autoridades, por lo que el Comité Especial de Riesgos (CRER) había ordenado un estudio de seguridad que concluyó que estaba en alto riesgo.

- Jair Murillo: el 17 de julio del 2010 en el barrio Lleras de la ciudad de Buenaventura fue asesinado este líder afrocolombiano, representante legal de la Fundación Integral Pacífico Nariñense (FIPAN), organización de población afrocolombiana desplazada de Buenaventura. Días antes de su muerte estaba coordinando una marcha nacional de desplazados que se realizaría en Bogotá.

- Hernando Pérez: fue asesinado el 20 de septiembre del 2010 en el corregimiento el Totumo, municipio de Necoclí, Antioquia. Era dirigente de la Asociación de Restitución de Bienes y Tierras de Urabá y había participado horas antes de su muerte en la entrega de títulos a 34 familias víctimas del desplazamiento forzado en el primer acto de ese tipo que realizó el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

- Óscar Maussa: el 24 de noviembre del 2010 fue asesinado en la vereda Cañito, del municipio de San Juan Nepomuceno, Bolívar. Óscar Maussa era líder de la Cooperativa de Trabajadores Agropecuarios de Blanquicet (COOTRAGOBLAN).

- Andrés Alfonso Arenas Buelvas y los hermanos Yonnel y José Alfonso Delgado Villamil: enero del 2011, miembros de la Mesa de Concertación de Tierras en el departamento de Tolima, fueron hallados durante el fin de semana en un paraje de la quebrada Santa Rosa, ubicada en la vereda La Trina, a 15 minutos del municipio de Líbano, Tolima.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
©semana

reactivan caso contra almario


La Corte Suprema de Justicia abrió investigación preliminar contra el excongresista Luis Fernando Almario por sus posibles nexos con paramilitares, aunque su proceso por el asesinato de la familia Turbay Cote sigue estancado.
Colombia. El ex congresista caqueteño Luís Fernando Almario será investigado por la Corte Suprema de Justicia por presuntos nexos con grupos paramilitares del sur del país para llegar al Congreso de la República.
El Alto Tribunal intentará establecer si el ex congresista recibió apoyo de Juan Carlos Monje y otros ex paramilitares que operaron en el sur del país para alcanzar un escaño en el Congreso.
Almario había sido capturado en febrero de 2008 por orden de un fiscal de Derechos Humanos que lo vinculaba con las FARC como presunto autor intelectual del asesinato de Diego Turbay Cote, entonces presidente de la Comisión de Paz de la Cámara de representantes, el 29 de diciembre del 2000, su madre Inés Cote de Turbay, el arquitecto Jaime Peña Cabrera, Edwin Angarita Alarcón, Mail Bejarano Martínez, Dagoberto Samboní Uni y el conductor del vehículo, Rafael Ocasiones Llanos. El crimen ocurrió en la vía que conduce de Florencia a San Vicente del Cagúan (Caquetá).
Durante la investigación, Almario renunció a su fuero parlamentario por lo que el caso pasó de manos de la Corte Suprema a instancias de un juzgado especializado de Bogotá.
En octubre de 2008, un fiscal delegado ante la Corte Suprema dictó resolución de acusación contra el político como responsable del delito de homicidio.
Pero, en mayo de 2009, Juan Carlos Enríquez, juez especializado de Bogotá, ordenó la libertad del ex congresista por considerar que se vulneró su derecho al debido proceso. El juez decidió que el expediente de Almario se devolviera a la fase de instrucción y por tanto se le concediera la libertad al ex congresista.
Desde entonces, y luego de tres años desde que arrancó el proceso, el caso contra Almario parece estancado.  Fuentes cercanas a VerdadAbierta.com mencionaron que durante esos tres años, el caso por el asesinato de los Turbay ha cambiado de fiscal en seis oportunidades por lo que el proceso se ha dilatado.
Por ahora y mientras este caso sigue empantanado, la Corte Suprema de Justicia abre una investigación preliminar contra Almario, ahora por sus posibles nexos con paramilitares de Meta y Caquetá. Por este crimen, Jassir Hidimir Caicedo Matiz, jefe de las Farc en la región, fue condenado en junio de 2008.

El Caso por  ‘Farcpolítica’ y Homicidio
A finales de 2007, el senador Gustavo Petro planteó en una plenaria ante el Senado, la existencia de alianzas entre políticos, narcotraficantes y grupos armados ilegales, señalando al ex representante Almario como uno de los posibles involucrados en estas alianzas.
Aunque Almario tuvo la oportunidad de defenderse en esa ocasión, la investigación en su contra continuó y para finales de 2007, aparecieron otros dos nuevos testigos quienes declararon en su contra ante la Corte Suprema de Justicia.
Fernando Bahamón, ex jefe de seguridad de la columna Teófilo Forero de las Farc, aseguró que fue testigo, en la época de la zona de distensión en el Caguán, de una reunión entre Almario y Joaquín Gómez, jefe del Bloque Oriental, Fabián Ramírez, jefe del frente 14, y Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias ‘Óscar’ o ‘El paisa’, jefe de la Teófilo Forero, para planear una "alianza política y económica" con la idea de hacer más fuerte la influencia de las Farc en el Caquetá. Según Bahamón, la consolidación de esa alianza tenía en cuenta el asesinato de los Turbay.
En declaraciones para la Revista Cambio en 2007, Almario se defendió de Bahamón, asegurando que "éste (Bahamón) no era más que un extorsionista. Es cierto que yo los llamé a él y a su esposa desde mi celular, pero esa fue operación concertada con el Gaula para demostrar que ellos pretendían sacarme dinero a cambio de que Bahamón no fuera con sus expedientes de mentiras ante la Corte".
El otro testigo, Lucas Medina, un transportador fluvial de la zona, aseguró ante la Corte que poco después del asesinato de los Turbay, Almario le dio medio millón de pesos para que llevara un mensaje escrito al jefe de la Teófilo, en el que le proponía un plan de "reconciliación", pues el congresista tenía algunos problemas con las Farc, quienes lo señalaban de haber llevado al Caquetá a grupos paramilitares.
Según Medina, Almario convenció a la guerrilla sobre los vínculos entre los Turbay y los grupos paramilitares en Caquetá, y provocó el asesinato de la familia Turbay; no obstante, según el testigo, las Farc se dieron cuenta de las relaciones entre Almario y los paramilitares, lo que motivó a Almario a buscar una ‘reconciliación’ con el grupo guerrillero.
Con el apoyo de estos testimonios, la Corte Suprema ordenó en febrero de 2008 la captura de Almario por su presunta responsabilidad en el asesinato de los Turbay. No pasó mucho tiempo y Almario renunció a su fuero como congresista, trasladando el caso a manos de la Fiscalía, en donde se profirió medida de aseguramiento contra Almario para finales de marzo.
En octubre de ese mismo año, la Fiscalía profirió resolución de acusación contra Almario, coincidiendo para la época, con las acusaciones que se hicieron contra el ex representante por su supuesto trafico de influencias al interior de la Fiscalía.
En una carta enviada al Fiscal General en noviembre de 2008, el senador Petro advirtió la existencia de cuotas burocráticas de Almario en la Fiscalía, teniendo en cuenta que la esposa de Almario, Elsa Piedad Ramírez, era fiscal delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá y antes había hecho parte de la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía.
Para marzo de 2009, se hizo de conocimiento público el asesinato del testigo No. 38, entre desaparecidos o asesinados, que tienen relación con el caso de Almario. Jorge Hernando Calderón, hermano del dirigente político del Caquetá, Alirio Calderón y quien había señalado a Almario como responsable en la muerte de los Turbay, fue asesinado el 15 de febrero en el municipio de Puerto Rico (Caquetá), "a una cuadra de la estación de Policía totalmente solo sin ninguna protección y se había cansado de mandar cartas a las autoridades para que lo protegieran", explicó su hermano.
Este hecho fue reportado al mismo tiempo en que se hizo pública una carta enviada desde Zurich (Suiza), por Constanza Turbay, hermana del asesinado Diego Turbay Cote. En la carta, Constanza hizo un llamado al presidente Uribe para que el crimen de su familia no quede en la impunidad, pasados ya casi ocho años desde que ocurrió el hecho.
En el nivel administrativo, el caso ha presentado otros inconvenientes. En enero de 2009 por decisión del Consejo de Judicatura de Cundinamarca, el caso fue trasladado a los juzgados de Villavicencio. La resolución de acusación proferida en octubre de 2008 había sido apelada por la defensa de Almario, demorando algunos meses el llamado a juicio del ex representante, hasta el 25 de febrero de 2009, cuando la resolución de acusación fue ratificada por el Vicefiscal General, y dio paso al juicio.
El 24 de marzo de 2009, por decisión del Consejo Superior de la Judicatura, el caso de Almario se quedó en Bogotá y hasta semana el juicio contra Almario arrancó, presentando como novedad la nulidad de todo el proceso judicial por supuestos errores jurídicos que llevaran a que el caso sea retomado desde su etapa de instrucción, otorgando la libertad al representante.

Y Sobre los Paramilitares ¿Qué?
Según un artículo de Semana publicado en marzo de 2008, en algunos círculos políticos de Caquetá se habla sobre las relaciones de Almario con los hermanos Juan Carlos y Jhon Eduard Monje. Juan Carlos se desmovilizó en Valparaíso como jefe de las autodefensas en esa parte de Caquetá y posteriormente fue asesinado mientras que Jhon Eduard hizo parte de la unidad legislativa de Almario en el Congreso.
De igual forma, existe mucha especulación acerca de la existencia de un pacto que algunos políticos del departamento firmaron con grupos paramilitares y que se conoce como el acuerdo de ‘Río Pescado’. Aunque al parecer existe un acta firmada de esa reunión, las autoridades aún no han podido obtener copias del documento que confirmen las acusaciones.
Otras acusaciones en contra de Almario lo vinculan con el grupo Águilas Negras que opera en Caquetá. Los presuntos vínculos de Almario con el excongresista Ciro Ramírez, arrojan nuevos indicios sobre sus posibles relaciones con el paramilitarismo.
Como abogado y miembro del Movimiento Participación Popular-Partido Conservador, Almario fue representante a la Cámara durante cinco periodos consecutivos.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
©verdadabierta

masacres y asesinatos antes de el naya


En la primera versión libre colectiva, 60 exparamilitares del Bloque Calima contaron cómo llegaron a Cauca y confesaron varios asesinatos que cometieron antes de la masacre del Naya de abril de 2001.
Colombia. Los hombres bajo el mando de Éver Veloza, alias ’HH’, exjefe del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia, aseguraron que asesinaron a por lo menos 50 indígenas, afrodescendientes y campesinos de las 17 veredas que componen la región de El Naya, ubicada entre Cauca y Valle del Cauca, antes de arremeter contra esta comunidad.
La Fiscalía 18 de Justicia y Paz reunió a los 60 postulados  de ese grupo armado ilegal que cometieron la masacre en la región entre el 10 y el 13 de abril de 2001, en donde se cree que fueron asesinadas más de 30 personas, aunque el número de muertos no ha sido confirmado porque los paramilitares desaparecieron a varias personas que no han sido encontradas.
En el primer día de estas audiencias que están programadas hasta el próximo 8 de abril, los encargados de responder los cuestionamientos de la Fiscalía fueron los exjefes Elkin Casarrubia Posada, alias ’El Cura’; Juan Mauricio Aristizábal Ramírez, alias ’El Fino’; Jair Alexander Muñoz Borja, alias ’Sisas’; José de Jesús Pérez Jiménez, alias ’Sancocho’; y Yesid Enrique Pacheco Sarmiento, alias ’El Cabo’.
Alias ’El Cura’, quien fue segundo al mando de ’HH’ y jefe militar del Bloque Calima, contó que él y sus hombres llegaron al departamento de Cauca por solicitud del extraditado narcoparamilitar Francisco Javier Zuluaga Lindo, alias ’Gordo Lindo’.
Según contó el exjefe paramilitar, entre enero y febrero de 2000, él y alias ’Luis’ -quien fue uno de los primeros superiores del Bloque junto con David Hernández Rojas, alias ’39’-, se reunieron con ’Gordo Lindo’ en una finca entre San Pedro y Buga, Valle.
Supuestamente ’Gordo Lindo’ les dijo a los jefes paramilitares que "un grupo de personas estaban pidiendo presencia de las autodefensas en Corinto". Al respecto, ’El Cura’ dijo que ’Gordo Lindo’ no indicó a qué grupo de personas se refería, si eran empresarios, ganaderos o narcotraficantes.
A raíz de esa reunión con ’Gordo Lindo’, los paramilitares enviaron un grupo de 54 hombres que estaban en la zona rural de La Marina y Pardo Alto en Tuluá, bajo las órdenes de ’El Cura’.
El exjefe paramilitar contó que el extraditado narcotraficante se hizo a cargo del sostenimiento del grupo y que estando en Cauca les envió armamento. Inicialmente el grupo paramilitar se asentó en los corregimientos de Timba, ubicados respectivamente en Jamundí, Valle, y Buenos Aires, Cauca.
Poco a poco el grupo se fue expandiendo por el norte de Cauca y ubicaron hombres en varios cascos urbanos. José de Jesús Pérez Jiménez, alias ’Sancocho’, quien fue nombrado como jefe de urbanos en Cauca, contó que inicialmente los urbanos eran alrededor de 15 ubicados en los Timbas y Santander de Quilichao.
Para finales de 2000 los paramilitares fueron ganando territorio y ’Sancocho’ ubicó paramilitares en Puerto Tejada,  Villa Rica, Paso de la Bolsa, Mondomo, La Balsa, Lomitas y San Miguel. A comienzos de 2001 el Bloque Calima continuó su expansión en Cauca y mandaron urbanos a Popayán, El Bordo, Rosas, Tambo y San Joaquín.

Crímenes antes de El Naya
Los exjefes paramilitares mencionaron algunas masacres y crímenes que cometieron antes de la masacre de El Naya en abril de 2001.
La primera ocurrió en enero de 2001, cuando entraron a Betulia, en Suárez, y según lo contado por ’El Cura’, asesinaron a cinco personas. En esa ocasión los paramilitares saquearon la tienda de una de sus víctimas y otras viviendas.
’El Cura’ también contó que en febrero de ese año salió con un grupo de paramilitares y una informante a hacer una "operación" al corregimiento de El Palo, ubicado en Caloto. En esa ocasión los paramilitares asesinaron a seis personas en un recorrido que terminó en Mata Redonda, cuando fueron atacados por la guerrilla.
En ese trayecto desde El Palo, los paramilitares aseguraron que llevaron a un informante quien les fue señalando a sus víctimas. En esa región retuvieron y asesinaron a una pareja que se encontraron antes del enfrentamiento con la guerrilla y botaron 50 kilos de coca que habían robado.
Alias ’Sancocho’ contó que ese mismo día, otro grupo de paramilitares asesinaron a tres personas en la vereda El Toro, ubicada en Santander de Quilichao. No dijeron porqué lo hicieron.
Este jefe de sicarios también dijo que la ola de crímenes que desataron en la región ocasionaron que cientos de personas se desplazaran de Timba, Cauca, en diciembre de 2000, cuando varios paramilitares de ese departamento salieron como refuerzo de los grupos que estaban cometiendo la masacre de Barragán, Bugalagrande, Valle del Cauca.
Según contó el postulado, como en el norte de Cauca quedaron pocos paramilitares, les dijo a algunos transportadores que 300 hombres del Bloque Calima iban a hacer una masacre por Timba, para que los habitantes se asustaran al verlos cuando se dirigían hacia Barragán, y se fueran para que llegara el Ejército a proteger la zona a causa del desplazamiento.
Estos crímenes serán confesados detalladamente en posteriores audiencias.
25 de marzo de 2011
24 de marzo de 2011
©verdad abierta

bandas criminales impiden reparación


La Fiscalía 17 de Justicia y Paz advirtió que las bandas criminales del Urabá antioqueño quieren obstaculizar las investigaciones sobre los crímenes y bienes de los paramilitares en esta región.
Colombia. Desmovilizados que se rearmaron en el Urabá antioqueño quieren entorpecer las investigaciones que adelanta la Fiscalía en esta región, sobre los crímenes cometidos por los paramilitares y los bienes que deben ser entregados a las víctimas como parte de la reparación.
Así lo advirtió la Fiscalía 17 de Justicia y Paz, durante la más reciente audiencia que busca legalizar varios delitos al extraditado Hébert Veloza alias ‘H.H.’, exjefe paramilitar del Bloque Bananeros. Ante un magistrado, la Fiscalía expuso sobre esta situación el testimonio de el exjefe paramilitar Hébert Veloza alias ‘H.H.’ y el  informe de un investigador sobre el rearme y los nuevos jefes que delinquen en esta zona del país.
Según alias ‘H.H.’, una de las propiedades con que se podría reparar a 12 mil víctimas de este bloque es la camaronera Camerún, una empresa dedicada al cultivo, procesamiento y comercialización de camarones, cuyo nombre fue cambiado después de la desmovilización. Pese a que el bien está avaluado en varios millones de pesos para reparación, la Fiscalía dijo que no ha podido investigarlo porque las veces que ha enviado a una comisión, hombres armados le impiden la entrada a la empresa.
"El señor que tiene la empresa se ha rehusado a colaborar. Las bandas emergentes están de socias con él", dijo el exjefe paramilitar del Bloque Bananeros.
Lo mismo ha sucedido con decenas de hectáreas de teca, un tipo de madera fina que fue cultivada por los paramilitares en la región. Aunque ‘H.H.’ prometió devolverles estas tierras a las víctimas, el organismo investigador también advirtió que no ha sido posible acceder a ellas por falta de seguridad. "No ha sido fácil en el Urabá. Las fincas de teca se las han vuelto a apropiar", dijo ‘H.H.’.
Otro de los bienes, conocido como Carito, tampoco ha podido ser investigado y protegido con medidas cautelares. "Una vez empezamos a hacer los procesos de verificación, reversaron las venta y apareció nuevamente a nombre de la persona que estaba como testaferro. Las bandas emergentes se han apoderado de esos bienes", indicó la Fiscalía.
En otros casos, las bandas han querido silenciar la verdad sobre los crímenes cometidos por los paramilitares en esta región. Así sucedió con Virgilio Conrado Pérez, un desmovilizado del Bloque Bananero, clave para esclarecer la masacre de El Aracatazo en la que fueron asesinadas 18 personas el 12 de agosto de 1995. Conrado solo alcanzó a rendir versión libre el 20 de noviembre de 2007 porque tres meses después fue asesinado en Chigorodó, Antioquia.
La historia se repitió con Telésforo Alvarado Moreno alias ‘Arturo’ o ‘Diente de oro’. Moreno era el ‘explosivista’ del Bloque Bananero y se había desmovilizado en 2005. Sin embargo, según lo investigado por la Fiscalía, Moreno fue asesinado en diciembre de 2007 por antiguos compañeros que ahora delinquen en la región, porque no quiso ser parte de las bandas criminales.

El Rearme
Por su ubicación estratégica y tierras fértiles, el Urabá ha sido por décadas centro de disputa de los grupos armados ilegales. Casi al mismo tiempo en que 453 paramilitares del Bloque Bananero entregaron las armas el 25 de noviembre de 2004 en Turbo (Antioquia), desmovilizados de ese grupo y de otros grupos paramilitares de la zona se reagruparon para delinquir en lo que ahora se conocen como bandas criminales.
Según el informe presentando por la Fiscalía, en la región primero se hicieron llamar ‘Águilas Negras’ o ‘Autoridades Gaitanistas’ a cargo de Daniel Rendón Herrera alias ‘Don Mario’, exjefe de finanzas del bloque paramilitar Centauros, capturado en abril de 2009 por cargos de narcotráfico y postulado a la Ley de Justicia Paz. Después de su captura, los grupos pasaron a llamarse los ‘Urabeños’ y ‘ Los Paisas’, dos grupos que tienen una disputa con otra banda similar llamada ‘Los Rastrojos’, con hombres provenientes en su mayoría del Valle del Cauca.
"Estas bandas no tienen estructura, ni estatutos. Son grupos integrados por desmovilizados y delincuentes que contratan los servicios de pandillas y que se alían con otros grupos armados ilegales con un solo propósito: controlar el negocio del narcotráfico", dijo el investigador.
Según la Fiscalía, en los municipios donde delinquieron los paramilitares ya tienen identificados a las cabezas visibles de estas bandas criminales. Delinquen principalmente en Apartó, Carepa, Chigorodó, Turbo, Necoclí, San Pedro de Urabá, Belén de Bajirá, Dadeiba y El Dos, y son hombres que cuando delinquieron en bloque paramilitares tuvieron cargos como comandantes urbanos.
Sin embargo, el organismo investigador cree que los segundos de la antigua banda de ‘Don Mario’ en el Urabá son los jefes de los ‘Urabeños’.
"Se trata de Juan de Dios Úsuga David alias ‘Giovanny’ y Darío Antonio Úsuga David alias ‘Mauricio u Otoniel’, ex integrantes del Epl que luego delinquieron en los bloque paramilitares Centauros y Héroes de Los Llanos, que fueron hombres de confianza de ‘Don Mario’ y ahora hacen parte de esta banda que delinque en la región del Urabá y Córdoba", dijo el investigador.
La Fiscalía tiene la certeza de que al menos 3 por ciento de los desmovilizados del Bloque Bananero hacen ahora parte de estas bandas criminales, y que han querido dificultar las investigaciones.
"Cuando fuimos a exhumar el cuerpo de un menor, vimos hombres armados que estuvieron rodeando la zona. Cuando fuimos a realizar verificaciones sobre un bien conocido como La Josefa fue igual. A un investigador que le encomendamos la tarea de documentar un lugar que fue escuela de entrenamiento de los paramilitares, hombres armados impidieron el paso hacia la zona", advirtió el investigador en la audiencia.
El Bloque Bananero, que delinquió en Turbo, Apartadó, Chigorodó y Mutatá, conocidos como los municipios del Eje Bananero, dejó 12.560 víctimas, según el reporte de víctimas de Justicia y Paz.
24 de marzo de 2011
©verdadabierta

nuevas demandas contra chiquita brands


Por presuntos nexos con ’paras’ y Farc. Familiares de víctimas le reclaman a la multinacional por su presunta responsabilidad en el asesinato de 931 personas en Urabá. Según multinacional, debió pagar extorsiones para seguir operando.
Colombia. Un tribunal federal en Washington recibió dos nuevas demandas contra la multinacional estadounidense Chiquita Brands por su presunta relación con el asesinato y tortura de 931 personas en la zona bananera de Urabá entre 1987 y 2007.
El 14 de marzo de 2007 Chiquita Brands aceptó pagar 25 millones de dólares de multa después de reconocer que le pagó a las Auc a cambio de protección. Porque las Auc estaba desde 2001 en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos fue condenada al pago.
Dos años después de la sentencia, la Chiquita hizo una investigación interna, en la que reconoce que también le pagó a las Farc entre 1987 y 1999 en Urabá.
Según un artículo de Semana de esa época, "El mea culpa de la empresa no es sin embargo un mero acto de contrición. Es también una estrategia jurídica que dentro del sistema judicial estadounidense sirve para evitar  demandas".
En base a esa investigación interna, el abogado estoadunidense Paul Wolf decidió iniciar acciones legales, en representación de 254 personas asesinadas por las Farc en ese periodo.
Según la petición, conocida por VerdadAbierta.com, "desde 1987 hasta un periodo comprendido entre 1997 y 1999, Chiquita proveyó material de apoyo, incluyendo dinero y servicios, a las Farc".
Paul Wolf le dijo a VerdadAbierta.com que"también entregué a la corte 677 casos más de víctimas de las Auc, que fueron asesinados por fuera del periodo 1997-2004, en el que Chiquita admitió haberle pagado a las Auc".
Según explicó el abogado, desde 2007 hay nuevas informaciones que hacen suponer que la Chiquita supuestamente financió los ‘paras’ antes de 1997 y después de 2004.
Por un lado Éver Veloza, alias ‘HH’ dijo en Justicia y Paz y en una entrevista a Holman Morris que la multinacional le pagó al Bloque Bananero entre 1995 y 1996. Para estos dos años el abogado va a representar a cerca de 500 víctimas de los ‘paras’.
Por otra parte Wolf le dijo a VerdadAbierta.com que una investigación de la Fiscalía, que El Espectador publicó, muestra que Chiquita siguió financiando las autodefensas entre 2004 y 2007, a pesar de que ya estaban en la mira del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La demanda fue presentada por violaciones del derecho internacional, lo que incluye ejecuciones extrajudiciales, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Sin embargo, según indicó Wolf, también incluyeron homicidio, asalto y lesiones y negligencia si la corte no recibe el argumento del conflicto armado en Colombia.
Julio Andrés Sanpedro, abogado de Chiquita en Colombia resaltó que la empresa nunca financió grupos ilegales, sino que fue obligada a pagar extorsiones en una región que estaba tomada por un conflicto generalizado. Añadió que "la compañía está atenta a estas demandas, que en Estados Unidos pueden ser aceptadas sin pruebas suficientes, la compañía fue víctima de la extorsión, y está dispuesta a seguir los requerimientos judiciales".  
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
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a juicio ex gobernador del cauca


A juicio ex gobernador Juan José Chaux por ‘parapolítica’. La Corte Suprema llamó a juicio al ex gobernador del Cauca Juan José Chaux por presuntos nexos con grupos paramilitares que lo ayudaron a ser elegido al cargo.
Colombia. El exgobernador del Cauca y exembajador en República Dominicana Juan José Chaux, fue llamado a juicio por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia por el delito de concierto para delinquir.
Chaux deberá presentarse ante el Alto Tribunal que lo acusa de haberse reunido con los exjefes paramilitares como Diego Fernando Murillo alias ‘Don Berna’, Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’, Freddy Rendón Herrera alias ‘El Alemán’ y Salvatore Mancuso entre otros.
El ex gobernador era investigado por la Fiscalía desde diciembre de 2008 cuando el ente acusador le abrió  investigación formal luego de recibir a través de Justicia y Paz las declaraciones de Ever Veloza alias ‘H.H’, quien lo señaló de ser cómplice de los paramilitares en Cauca.
Ese año, ’H.H’, ex jefe del Bloque Calima de las Auc, aseguró en versión libre que el político se reunió en varias ocasiones con miembros de las Auc.
Otro paramilitar que mencionó al político caucano fue Fredy Rendón Herrera, alias ’El Alemán’,  quien en una entrevista concedida a Semana señaló que Chaux asistió a varias reuniones en la Finca La 21 con jefes paramilitares, entre esos Carlos Castaño, y se presentó como jefe político del Bloque Calima de las Auc.
Otro testimonio que salpica a Chaux son unas conversaciones reveladas por la revista Semana entre el político y un emisario de ’Don Berna’ que ocasionaron su renuncia.
El 18 de mayo de 2009 el político fue detenido en Bogotá, en una operación adelantada por agentes del CTI de la Fiscalía. Sin embargo, hasta esta semana, y casi dos años después de iniciado el proceso, ahora en manos de la Corte Suprema, el ex gobernador deberá responder ante la justicia por los hechos que presuntamente lo relacionan con paramilitares.
Juan José Chaux,  de profesión abogado, fue gobernador del Cauca entre el 2004 y el 2007, senador de la República entre 1998 y 2002 y representante a la Cámara entre 1990 y 1998. Además, concejal de su ciudad natal: Popayán.
Ha sido considerado uno de los barones políticos del departamento del Cauca donde ocupó también la dirección ejecutiva de la Corporación para la Reconstrucción y Desarrollo del departamento (CRC).

Las Versiones Libres de ’HH’
Cháux fue mencionado por alias ‘H.H’ como uno de los políticos con los que los paras se reunieron en el Cauca (antes de ser gobernador).
Mientras el ex jefe para extraditado explicó que ese encuentro fue para apoyarlo a la candidatura para la gobernación, lo que ha dicho Chaux es que esa asistencia fue de carácter humanitario para averiguar por un secuestrado y que él y otros políticos estaban amenazados.
‘H.H’ dijo que la reunión fue en Urabá y que a ella asistieron ex pesos pesados de las Auc como Vicente Castaño, ’El Alemán’, ’Don Berna’, Mancuso; estos últimos en E.U. y Berna ya condenado por narcotráfico.
El comandante de las autodefensas dijo en noviembre de 2007 que Chaux se había reunido con los paras y que con el apoyo del bloque Calima, comandado por ’H.H’, ese político ganó las elecciones a la gobernación del Cauca.

La Reunión de la Casa de Nariño
El enredo más conocido de Chaux fue el de la reunión que hubo en la Casa de Nariño con alias ’Job’, uno de los emisarios de ’Don Berna’, y de la que dijo fue invitado por el secretario jurídico de Presidencia, Edmundo del Castillo.
Esa reunión, cuya invitación a la misma fue desmentida por Del Castillo, terminó por costarle el puesto a Chaux en el consulado colombiano en Santo Domingo.
Según se desprende de varias grabaciones de una agencia de inteligencia extranjera obtenidas por Revista SEMANA, ‘Job’ se convirtió en una especie de asesor del diplomático en el proceso que adelanta la Fiscalía en su contra por presuntos vínculos con el ex comandante paramilitar Éver Velosa, alias ’H.H.’
De acuerdo con la publicación de Semana, para Chaux la reunión en la Casa de Nariño era una gran oportunidad porque ‘Job’ tenía línea directa con ‘don Berna’ y podía ayudarlo a persuadir a ‘H.H.’ a desistir de sus señalamientos.
Según Óscar Iván Palacio, Chaux estuvo presente en la Casa de Nariño cuando los enviados de ‘Berna’ entregaron las supuestas pruebas contra la Corte a los altos funcionarios de Palacio. Dijo que "no recuerdo bien si se habló del caso de ’H.H.’"
En una de las conversaciones, Chaux le cuenta al ex paramilitar, como si se tratara de un viejo amigo, que acaba de llegar a Santo Domingo (República Dominicana) y que se está instalando. Al embajador lo inquietan las declaraciones que ‘H.H.’ había dado a Noticias Uno el fin de semana del 25 de mayo donde lo volvió a salpicar. En un lenguaje cifrado le pregunta quién puede estar detrás de las nuevas revelaciones de ‘H.H.’ "¿Tú crees que sea orden del amigo del abuelo?", pregunta.
‘Job’ lo piensa y contrapregunta. "¿Cuándo fue tu primera gobernación?", a lo que Chaux responde que fue en 2004. "¿Para ese tiempo él ya estaba por allá?", interrumpe ‘Job’ al referirse a la presencia de ‘H.H.’ en el Cauca. La respuesta del ex gobernador tiene un detalle revelador: "A ese tipo la única vez que lo vi fue en el 2000... el tipo (‘H.H.’) no hay forma que pruebe nada".
Hasta ahora Chaux sólo ha aceptado públicamente que se reunió con Salvatore Mancuso y otros paramilitares en 2003 con el fin de indagar por la suerte de un hermano de un cuñado suyo que había sido secuestrado. Pero a ‘Job’ le dice que sí lo vio.
En esa charla queda claro también la gran preocupación de Chaux por saber si ‘H.H.’ declaró ante la Fiscalía y lo que ha dicho sobre él en algunos medios de comunicación. "¿Los informantes tuyos nos fallaron o qué?", le recrimina Chaux a Job. "No, créeme él no le ha dicho nada a la Fiscalía", le contestó el ex paramilitar. "Si lo dijo en esa entrevista significa que lo va a repetir en la Fiscalía", le contesta el embajador muy preocupado.
Otra grabación da cuenta de la charla que continúa una hora más tarde. Chaux le pregunta qué ha logrado indagar y ‘Job’ le responde con un consejo. "Ahora más importante que saber de dónde viene, es saber qué hacemos. ¿Cuándo vienes?", indaga ‘Job’. "Pensar en ir ahora es imposible. Si acaso en un mes. Es que van a extraditar a ese tipo o qué?", pregunta Chaux. ‘H.H’ está en vilo para ser extraditado a Estados Unidos.
"Lástima que estemos hablando por teléfono, pero hombre, dele autonomía a Óscar Iván (Palacio) y al abogado para hacer lo que tenemos que hacer", dice ‘Job’.
En las conversaciones no sólo se evidencia la preocupación frente a sus investigaciones sino un tono de familiaridad con ‘Job’, con los alias y con el lenguaje del bajo mundo.
Esa misma noche, ‘Job’ y Chaux hablan por tercera vez: "Qué pena joderte tanto pero imagínate mi señora y yo estamos fríos. ¿La flaca con la que hablaste qué te dijo? ¿Será que lo va a dejar ahí o va a joder en Fiscalía?", pregunta Chaux en esa llamada desde Santo Domingo. "Que no te preocupes, que no ha dicho nada en la Fiscalía. Pero lo primero que tienes que hacer es que el gobierno se enfile alrededor tuyo y si eso pasa, muy bueno. Yo quisiera hablar con Óscar (Óscar Iván Palacio). Mañana ábrete un correo nuevo y me lo tiras", dice ‘Job’. "Listo, un correo nuevo en donde podamos hablar de algunas cosas que tú sugieres", responde el embajador en República Dominicana. Intercambiar correos clandestinos y un hombre con un pasado delictivo como el de ‘Job’ no es precisamente la conducta que los colombianos esperan de un representante de su país en el exterior.
24 de marzo de 2011
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piden asegurar a ex contralor


Fiscalía solicitó asegurar al excontralor de Bogotá y a la exdirectora del IDU. El fiscal Germán Pabón Gómez tomó la determinación luego de evaluar las pruebas que hay en contra de Miguel Ángel Moralesrussi y Liliana Pardo.
Colombia. En la mañana de este jueves se conoció que la Fiscalía pidió medida de aseguramiento contra el excontralor de Bogotá Miguel Ángel Moralesrussi y la exdirectora del IDU Liliana Pardo. La decisión se conoce horas después de que les fueran imputados varios cargos dentro del proceso que se adelanta por el denominado ’carrusel de la contratación’.
En el caso del excontralor Moralesrussi, la Fiscalía le imputó cargos por los delitos de concusión y prevaricato. Según la Fiscalía, que tuvo en cuenta distintas declaraciones de los Nule, el exfuncionario le pidió dinero a los miembros del grupo en dos oportunidades.
El representante del ente acusador también consideró que como contralor de Bogotá, Moralesrussi no cumplió con sus funciones.
A Liliana Pardo le fueron imputados los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, peculado por apropiación a favor de terceros, prevaricato por omisión y, en calidad de coautora, el delito de interés indebido en la celebración de contratos.
Otro de los acusados este miércoles fue el exsubdirector técnico del IDU Inocencio Meléndez Julio. Los delitos que le fueron imputados son prevaricato por acción, interés indebido en la celebración de contratos, concusión como autor, prevaricato por omisión y celebración de contratos con incumplimiento de requisitos legales.
El fiscal Germán Pabón Gómez señaló que tiene en su poder una grabación en la que se confirma que Meléndez recibió un carro, un apartamento y 250 millones de pesos en efectivo, para un total recibido de 4.500 millones de pesos.
"Inocencio Meléndez Julio participó en la elaboración de conceptos para favorecer a contratistas y a terceros en asocio con la exdirectora del IDU Liliana Pardo Gaona en el 072 de 2008 y contratos de interventoria", indicó el fiscal, quien aseguró además que Meléndez Julio era llamado por integrantes del grupo Nule como ’Morena Mía’.
Durante su exposición, Pabón Gómez reveló que desde el Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, entre los años 2007 y 2010, se produjo un descalabro por la suma de 2 billones 235 mil millones 926 mil 997 pesos, cuando se abrió la contratación para la Fase III de Transmilenio, la malla vial y la valorización para obras en la Carrera Décima, Calle 26 y Carrera Séptima.
 
El ’Carrusel de la Contratación’
Desde marzo del año pasado, en los medios de comunicación comenzó a circular la versión acerca de la existencia de un ’carrusel de la contratación’ en Bogotá.
Según varias denuncias, la familia del alcalde Samuel Moreno, y en particular su hermano Iván, eran quienes supuestamente controlaban desde la administración distrital el funcionamiento de dicho carrusel.
Sobre el tema, el excandidato del Polo Gustavo Petro, el senador Luis Carlos Avellaneda y el concejal Carlos Vicente de Roux presentaron un informe sobre la gestión de la administración Moreno en Bogotá. Entre sus conclusiones destacó que Iván Moreno manejaba una ’rosca’ de cinco grandes firmas entre las cuales se repartían los contratos del Distrito.
Petro señaló que los contratistas Julio Gómez, Emilio Tapia, los hermanos Torrado, entre otros, concentraban buena parte de la contratación del distrito.
Al mismo tiempo, el Grupo Nule, empresa que había ganado la licitación de un gran número de contratos, se declaró en quiebra y anunció que no entregaría a tiempo diferentes obras, entre ellas la de la Calle 26 de la fase III de TransMilenio.
Por esos días, apareció una grabación que da cuenta del presunto cobro de coimas del exrepresentante Germán Olano y de Moralessrusi al grupo Nule para favorecerlo en las posibles investigaciones fiscales.
Tras la apertura de investigaciones a los hermanos Moreno, tanto disciplinarias como penales, Miguel Nule, presidente del Grupo Nule, dijo que en algunas licitaciones en las que participó le habían pedido el 6 por ciento para el senador Iván Moreno y el 2 por ciento para el contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, a quien el pasado mes de febrero, junto al exrepresentante Olano, la Procuraduría destituyó e inhabilitó para ocupar cargos públicos.
Según Nule, en declaración a los entes de control, Liliana Pardo, entonces directora del IDU, pidió dinero para que no se declarara desierta la adjudicación del contrato de la 26. En su criterio, el representante Germán Olano, quien es investigado disciplinariamente y quien supuestamente pidió 3.500 millones de pesos para evitar que eso no ocurriera, era el intermediario.
Moralesrussi, Olano y Liliana Pardo han negado todas las acusaciones.
24 de marzo de 2011
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