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filosofía

murió carl pfeifer


[Matt Schudel] Influyente escritor jesuita de libros de texto. Abandonó el sacerdocio para casarse con su coautora. A los 78.
Carl Pfeifer, que renunció al sacerdocio en la iglesia católica para casarse con su coautora, con la que escribió una serie de influyentes libros de texto sobre educación católica, murió de Alzheimer este 12 de julio en el Centro Médico Stonehill, en Dubuque, Iowa. Tenía 78.
En 1968, Pfeifer era un sacerdote jesuita que trabajaba en la Universidad Católica de Washington, D.C., cuando él y una monja franciscana publicaron el primero de una serie de libros de texto para alumnos de primaria sobre catecismo y educación católica. La serie, titulada ‘Vida, Amor, Alegría', representaba un pronunciado cambio en el modo en que los niños católicos aprendían sobre su fe.
En los siguientes treinta años, Pfeifer y Janaan Manternach revisaron sus libros de texto, escribieron ampliamente y viajaron por el mundo dirigiendo seminarios sobre la educación católica. Sus libros y otros materiales educativos, publicados más recientemente bajo el título de ‘This Is Our Faith', eran utilizados en las escuelas católicas de los cincuenta estados. Reemplazaron el viejo catecismo de Baltimore, un sistema de aprendizaje de memoria, con un estilo narrativo dinámico que utilizaba ejemplos de la vida de todos los días.
"Lo que hicimos Carl y yo, que era visto como un verdadero cambio, fue que introdujimos experiencias de vida en la educación catequética", dijo Manternach la semana pasada. "Si queremos encontrar a Dios, tenemos que encontrar a Dios en la vida".
Después de una colaboración de diez años, Manternach y Pfeifer sintieron una creciente atracción que iba más allá de su trabajo y fe compartidos. Ambos en la cuarentena, compartieron el proceso formal de renunciar a sus órdenes religiosas. Él había sido jesuita durante veintinueve años; ella había sido monja durante veintisiete.
Sólo entonces hicieron su primera cita. Antes de eso, ni siquiera se habían tocado las manos.
"Estamos completamente enamorados uno del otro, sin ninguna duda, antes de esa cita", dijo Manternach.
Se casaron el 20 de noviembre de 1976, rodeados de cientos de partidarios, pero su decisión de casarse no fue bien recibida por todos.
Un sacerdote escribió una carta calificando sus acciones de "malignas". La hermana de Manternach se negó a asistir a la boda, y una monja que había sido una amiga íntima dijo que Manternach estaba ahora como "muerta" para ella.
"Antes de eso, yo pertenecía a una comunidad", dijo Manternach. "Ahora tenía una comunidad de dos".
Escasos de dinero y con perspectivas laborales inciertas, los recién casados se instalaron en Arlington, Virginia, y volvieron a su misión en la educación católica. Cuando el arzobispo de Baltimore invitó a Pfeifer a hablar en una conferencia sobre la liturgia católica, supieron que habían sido aceptados oficialmente.
Pfeifer y Manternach revisaron la serie ‘Vida, Amor, Alegría', escribieron para revistas y publicaron libros para maestros. Dictaron cursos sobre la educación católica y doctrina para seminaristas y, de 1967 a 1992, aparecieron como panelistas en el programa semanal ‘Bauman Bible Telecasts', un curso de religión por televisión nacional desde Washington.
Respondían preguntas de profesores de religión en un boletín mensual entre 1987 y 1998, y reunieron sus columnas en un libro, ‘How to Be a Better Catechist'.
De 1970 a 1979, Pfeifer escribió una columna semanal sindicada, ‘Know Your Faith', para el National Catholic News Service.

Carl Jacob Pfeifer nació el 22 de junio de 1929 en St. Louis. Se graduó de la Universidad de St. Louis, donde obtuvo su licenciatura en 1954.
Enseñó durante varios años latín y griego en la escuela secundaria jesuita donde había estudiado él y fue ordenado sacerdote en 1961. Recibió un doctorado en el ministerio del Seminario Santa María y de la Universidad de Baltimore en 1985.
Mientras dictaba un curso sobre Salmos en la Universidad Católica a principio de los años sesenta, Pfeifer conoció a Manternach, que había enseñado en Iowa y Chicago durante once años.
Invitados a trabajar en un nuevo modelo de doctrina religiosa, se convirtieron en subdirectores del Centro Nacional para la Confraternidad de la Doctrina Cristiana en la Universidad Católica y empezaron una colaboración que duró toda la vida.
Para conmemorar la serie de libros de texto que los unió y dio forma a la labor de sus vidas, Pfeifer y Manternach hicieron grabar sus anillos de boda con las tres palabras de ‘Vida, Amor, Alegría'.

12 de agosto de 2007
©los angeles times
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sosegando a la muerte


[Michael Luo] Exposición de cadáveres viaja por todo el mundo. En 2006 estuvo en Manhattan, donde monjes budistas aprovecharon de meditar entre los muertos.

Nueva York, Estados Unidos. Durante siglos los monjes budistas en Asia han meditado entre los muertos, contemplando la transitoriedad y preciosidad de la vida. Normalmente la práctica toma lugar en un osario, entre cuerpos en descomposición y supurando al aire libre.
Por razones obvias, la práctica no ha ganado muchos adeptos entre los budistas norteamericanos.
"Nosotros en Occidente desinfectamos la muerte", dice Rande Brown, presidente de la Fundación Tricycle, una organización budista.
Pero hace algunos meses, visitando la exposición de cadáveres ‘Bodies... the Exhibition', en el piso de arriba de la Baby Gap en South Street Seaport, Brown, que alguna vez viajó a India para meditar entre cuerpos antes de su incineración, tuvo una idea luminosa.
"Se me ocurrió rápidamente", dijo. "Llamé a la exposición de cuerpos y les dije: ‘Me gustaría meditar en vuestro espacio'".
Así que fue la noche del martes que unas ciento ochenta personas, distribuidas en todo el sistema nervioso y muscular de las galerías, se sentaron sobre cojines para rezar y sobre la moqueta misma para meditar durante media hora entre cuerpos conservados en silicona.
Las puertas se habían abierto media hora antes para que la gente visitara la exposición. Justo después de las seis de la tarde, un grupo de monjes budistas, con túnicas azafranadas y cabezas rapadas, se acercaron al ascensor. Entre ellos se encontraba el Venerable Bhante Henepola Gunaratana, un diminuto monje de 78 años, de Sri Lanka, que vive en un monasterio en Virginia del Oeste pero estaba visitando Nueva York. Es considerado uno de los maestros budistas theravadas más importantes en Occidente.
Brown se apresuró a saludarles, procurando no tocarles para no poner en peligro sus votos: los monjes no pueden tocar ni mujeres ni dinero.
Mientras les informaba sobre el esquema de los eventos de la velada, ellos le dijeron que estaban preocupados por el aparcadero. El Venerable Bhante Heenbunne Kondanna, administrador jefe del templo srilankiano Staten Island Buddhist Vihara, dijo que tenía miedo que el estacionamiento cerrara antes de que él pudiera retirar su coche.
Brown dijo que probablemente no había motivo para preocuparse, y pronto deambulaban los monjes reverentemente por las galerías.
La exposición, que empezó en noviembre y provocó críticas de algunos grupos debido al historial que exhibe el gobierno chino en cuanto a los derechos humanos -todos los cuerpos fueron importados desde China-, incluye veinte cadáveres conservados. Fueron diseccionados y dispuestos en varias posturas, entre ellas una de un cuerpo con un balón de fútbol debajo del brazo y un par de cuerpos haciendo un choque de cinco para ilustrar la simetría humana.
"Deberías ver la sala siguiente", dijo un monje, instando a sus hermanos a avanzar por la galería del sistema circulatorio. "Es realmente extraordinario".
Un voluntario daba garantías a un grupo diferente de visitantes en cuanto a los orígenes de los cuerpos. "En la mayoría de los casos se trata de cuerpos no reclamados".
Poco después una desencarnada voz entonó por los altavoces: "Por favor, avanzad hacia las galerías nerviosas y musculares para la meditación. La meditación empezará en diez minutos".
En la última década, el budismo ha vivido un pequeño auge en Occidente, mayormente entre conversos de la clase media blanca que se han acercado en tropel a las clases de meditación y retiros espirituales. Su versión de la religión, sin embargo, en muchos casos ha adquirido un aspecto diferente al del budismo practicado en Asia.
La velada del martes era decididamente occidental. Aparte de los monjes srilankianos y el Reverendo T. Kenjitsu Nakagaki, líder espiritual de la Iglesia Budista de Nueva York, los otros asistentes eran casi todos blancos. Muchos dijeron de antemano que habían llegado sin tener ni idea de qué esperar, pero sí con una vaga sensación de que se trataba de una oportunidad excepcional e importante.
Muchos lograron permanecer inertes durante toda la meditación; otros lucharon tenazmente por lograrlo. Una mujer que se apoyaba contra una pared, cambiaba constantemente de pierna. Otro hombre se levantó a mitad de camino y se tendió de espaldas.
Hector Cariño, 39, consultor de recursos humanos de SoHo, que empezó a interesarse en el budismo hace algunos años, estuvo sentado inerte sobre el cojín negro que había traído. Después, dijo que la experiencia había sido profunda.
"Estuve pensando en lo complejo que es nuestro cuerpo", dijo. "Y, al mismo tiempo, cuán frágil".
Para otros, las formas sin piel no causaron gran impresión. Sentada con su espalda contra la pared en la sala siguiente, Kristin Speranza, 22, asistente editorial en Tricycle, que empezó sólo hace poco a explorar en el budismo, dijo que había tenido que luchar para concentrarse. "Empecé a escuchar el ruido que venía de arriba", dijo, refiriéndose al suave zumbido del aire acondicionado. "Ese sonido me gustaba. Me dejé absorber totalmente y me conecté con eso".
Debido a que el martes, casualmente, era también el Día de Recuerdo del Holocausto, Judy Seicho Fleischman, una sacerdotisa budista zen en la Village Zendo en Manhattan, y coordinadora del capítulo neoyorquino de la Buddhist Peace Fellowship, dijo que había pensado en el terrible suceso que hace medio siglo se cobró la vida de la familia de su abuela.
"Sentí que me estaba curando a mí misma", dijo Fleischman, que también asiste a un templo judío reformado en el Upper West Side de Manhattan. "Es una curación de mi familia por todos los que murieron".
Al final, sonó un timbre, provocando que muchos se levantaran y terminaran la meditación. El grupo se encaminó hacia las salas para oír las charlas de algunos monjes que habían sido invitados.
Michael Hershfield, 48, judío y vendedor de software, que empezó a explorar el budismo en un centro de meditación en Chelsea hace unos ocho meses, dijo que estaba impresionado por los monjes entunicados, describiéndolos como "fanáticos".
"No creo en las túnicas ni en los atuendos ni en cosas como esas", dijo, contando que se había sentido atraído por el budismo más por sus beneficios psicológicos que religiosos.
Pero observando a los monjes y escuchándoles hablar, dijo, le había hecho preguntarse: "¿Soy un budista lite?"
Al final de la noche todavía no tenía una respuesta.

8 de agosto de 2007
29 de abril de 2006
©new york times
©traducción mQh
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murió el rabí sherwin t. wine


[Elaine Woo] Fundador del judaísmo humanista.
Murió Sherwin T. Wine, que entró a la vida pública como ‘el rabí ateo' hace más de cuarenta años, cuando fundó el judaísmo humanista, un movimiento que celebra la historia y cultura judías sin invocar a Dios. Tenía 79.
Wine estaba pasando las vacaciones en Essaouira, Marruecos, cuando el taxi en que iba fue impactado por otro vehículo. Él y el chofer murieron instantáneamente, y la pareja de Wine, Richard McMains, fue hospitalizado con lesiones, dijo Bonnie Cousens, directora de la Sociedad para un Judaísmo Humanista, que Wine fundó en 1969.
Formado como rabí reformado, Wine recogió una larga tradición humanista en la filosofía judía y la desarrolló en un movimiento que ahora cuenta con cuarenta mil miembros en todo el mundo, incluyendo a varias congregaciones en California. Aunque sus miembros son pocos en comparación con las ramas ortodoxa, conservadora, reformada y reconstruccionista, es llamada a veces la quinta denominación del judaísmo estadounidense.
En 1954, dos años después de que Wine fundara la primera congregación humanista judía en Detroit, su ciudad natal, fue entrevistado por la revista Time como un autoproclamado "ignóstico", según él mismo un tipo de ateo que suspende su creencia en la divinidad hasta que se demuestre empíricamente. Los judíos humanistas, en contraste, colocan su fe en el poder de la gente para resolver problemas y dar forma al mundo.
"Para mí, una buena religión no hace que la gente se sienta débil y menesterosa y la fuerce a salir fuera a encontrar poder. Una buena religión", dijo Wine una vez al Detroit News, "te ayuda a encontrar el poder dentro de ti mismo".
"Le cambió la vida a mucha, mucha gente", dijo el rabí Peter Schweitzer, antiguo presidente de la Asociación de Rabíes Humanistas y presidente de la Congregación de la Ciudad para el Judaísmo Humanista, de Nueva York. "Hizo posible que los judíos laicos celebraran nuestra forma de judaísmo en comunidades, con entusiasmo, alegría e integridad".
Hijo de inmigrantes rusos, Wine se crió en una familia de judíos conservadores y adoptó las tradiciones de su familia. Estudió en la Universidad de Michigan, donde obtuvo su diploma de licenciatura y su maestría en filosofía en 1951. En lugar de estudiar para el doctorado, sin embargo, decidió convertirse en rabí y se matriculó en el Hebrew Union College, en Cincinnati, donde se sintió libre para desafiar a la ortodoxia.
"Era dado a contradecirte, en cuanto se trataba de la autoridad", recordó Alfred Gottschalk, antiguo compañero de curso que fue más tarde presidente del Hebrew Union College-Jewish Institute of Religion, Nueva York, durante veinticuatro años.
De acuerdo a Gottschalk, Wine no tenía problemas en retar a los teólogos en la universidad, especialmente cuando profesaban que se comunicaban con Dios.
"Sherwin quiso saber siempre en qué idioma te hablaba Dios. ¿Cómo sabes que era Dios y no el demonio o alguna otra voz divina? ¿Estabas seguro de que era Dios?", dijo Gottschalk.
"Tomaba muy en serio el concepto de Dios", agregó Gottzchalk, pero las dudas de Wine lo llevaron finalmente a una posición menos ortodoxa.
Wine fue ordenado en 1956 y pasó los siguientes dos años como capellán del ejército. En 1958 se convirtió en rabí asistente en Detroit, antes de marcharse para organizar una congregación reformada en Windsor, Ontario.
En Canadá, sus ‘dudas filosóficas' sobre el judaísmo reformado se hicieron más profundas, de tal modo que cuando un grupo de familias de los suburbios de Detroit se acercaron a él en 1963 para formar una nueva congregación, aceptó encantado.
El Templo Birmingham, en Farmington Hills, Michigan, se convirtió en una congregación humanista "prácticamente de inmediato", dijo Cousens. "Fue en los años sesenta, una época de rebelión y cuestionamientos. Sus congregantes estaban ansiosos de acoger sus ideas".
Wine rescribió algunos rituales para que reflejaran el punto de vista centrado en las personas. Así, en los servicios del viernes noche, ‘Amará a Dios, tu Señor', se convirtió en ‘Honramos lo mejor que hay en el hombre'. Se recitaban poemas antes que decir las oraciones y las presentaciones de Lincoln y Eleanor Roosevelt remplazaron las lecturas del Tora en celebraciones de bar and bat mitzvahs.
Su interpretación fue condenada por otros rabíes como sacrilegio; el diario judío local se negó a publicitar eventos en el templo. Pero en dos años, el Templo Birmingham creció de ocho, a ciento cuarenta familias. Ahora tiene quinientas familias y es la más grande de las cincuenta congregaciones y comunidades humanistas que llegan desde Los Angeles hasta Australia.
Wine se retiró como director del Templo Birmingham en 2003, pero conservó su rol de director de otras organizaciones fundadas por él, incluyendo el decanato del Instituto Internacional para el Judaísmo Humanista Laico, que supervisa la formación de los rabíes. También fue co-presidente de la Federación Internacional de Judíos Humanistas Laicos. Wine escribió varios libros, como ‘El judaísmo más allá de Dios' [Judaism Beyond God] y ‘Staying Sane in a Crazy World'.
Le sobrevive su pareja; una hermana, Lorraine Piznick, de Detroit; y dos sobrinas.

elaine.woo@latimes.com

30 de julio de 2007
26 de julio de 2007
©los angeles times
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murió letty russell


[Mary Rourke] La teóloga feminista. A los 77.
Murió la Reverenda Letty Russell, una pionera de la teología feminista que enseñó y escribió sobre el tema desde una perspectiva global. A los 77 años.
Russell, una de las primeras mujeres contratadas por la facultad de Teología de Yale, murió el 12 de julio en su casa en Guilford, Connecticut, anunció la universidad. La causa fue un cáncer.
"Letty fue una antepasada de la teología feminista", dijo Nancy Richardson, catedrática de la Escuela de Teología de Harvard y una amiga de toda la vida. "La estaba enseñando antes de que tuviera un nombre".
Ministro presbiteriana, Russell ofreció una clase de estudios bíblicos mientras era pastora de la Parroquia Protestante de Harlem Este en Nueva York a principio de los años cincuenta. La congregación estaba compuesta fundamentalmente por afro-americanos y latinos. Las clases de Russell se concentraban en pasajes de las Escrituras sobre la liberación de los oprimidos. Consideraba que las mujeres eran parte de ese grupo.
"Yo misma no creo que la Biblia sea esencialmente sexista", dijo Russell, "porque lo esencial es el mensaje que es de radical libertad y transformación humana".
A medida que el movimiento feminista ganaba en importancia en los años setenta, Russell combinó símbolos de la iglesia cristiana con temas de la igualdad de derechos. Usaba los símbolos del altar de la iglesia, que sugiere una mesa comunitaria, para ayudar a expresar sus ideas sobre la hospitalidad como una importante enseñanza cristiana.
Una mesa redonda es igualitaria, mientras que las rectangulares estimulan una distribución jerarquizada de las sillas basada en el poder y en el prestigio, argumentó en ‘Church in the Round. Feminist Interpretation of the Church' (1993), uno de los más de quince libros que escribió. Propuso dar más autoridad a gente laica en congregaciones eclesiásticas.
En 1984, Russell fue una de varios profesores, entre ellos Richardson, que fundaron el Centro Teológico Femenino de Boston. El centro ofrecía clases de estudios bíblicos feministas, teología y campos relacionados en una época en que pocos seminarios lo hacían.
"Las académicas feministas no eran muy bien miradas en los seminarios", dijo Richardson. "Estar en la academia y ser feminista al mismo tiempo no era fácil".
Mientras que académicos de diversos orígenes étnicos escribían sobre la teología feminista desde la perspectiva de las mujeres afro-americanas, latinas y otras, Russell incorporaba sus puntos de vista en sus clases.
"Ya no hablamos sobre teología feminista", dijo en una entrevista en 2001 con el Chicago Tribune. "Ahora hablamos de teologías".

Russell nació en Westfield, Nueva Jersey en 1929 y se graduó en Wellesley College en Massachusetts, donde sacó su diploma de historia bíblica y filosofía. Sacó su grado de licenciatura en la Escuela de Teología de Harvard y su doctorado de teología del Union Theological Seminary de Nueva York.
Ingresó a la facultad de Yale en 1974 y continuó enseñando a tiempo parcial después de jubilarse en 2001.
Se casó con Hans Hoekendijk, profesor holandés de ecumenismo, y viajó extensamente con él antes de su muerte en 1975. Más tarde formó una relación duradera con Shannon Clarjson, que la sobrevive, además de una hermana, y numerosas sobrinas y sobrinos.

mary.rourke@latimes.com

29 de julio de 2007
27 de julio de 2007
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arzobispo rechaza propuesta jesuita


[Oskar García] Iglesia rechaza propuesta jesuita sobre sexo premarital y paternidad de parejas de hecho.
Omaha, Nebraska, Estados Unidos. La Archidiócesis de Omaha ha roto lazos con un centro de orientación de la familia de una universidad jesuita después de que dos investigadores instaran a la iglesia a permitir que parejas de hecho vivan juntas y tengan relaciones sexuales e hijos siempre y cuando estén comprometidas.
El ensayo de los investigadores de la Universidad de Creighton, publicado en el número de junio de la revista U.S. Catholic, decía que hay más parejas católicas de hecho viviendo juntas y que dudan que esas parejas estén viviendo en pecado.
"Estaría más cerca de la verdad decir que están creciendo, quizás lentamente, pero ciertamente hacia un estado de gracia", escribieron Michael Lawler y Gail Risch.
El ensayo motivó una carta al editor de Elden Curtiss, Arzobispo de Omaha. La carta del 5 de junio, una copia de la cual fue entregada a la Associated Press por la archidiócesis, intentaba desacreditar a los investigadores como teólogos católicos y distanciaba a la archidiócesis del Centro para el Matrimonio y la Familia de la universidad.
"La doctrina de la iglesia católica sobre la fornicación es clara y sin ambigüedades; ha sido siempre objetivamente un pecado grave", escribió Curtiss.
Curtiss escribió cartas separadas a los autores y al presidente de la Universidad de Creighton, el Reverendo John Schlegel, dijo el Reverendo Joseph Taphorn, de la archidiócesis.
Taphorn no sabía si se había cancelado alguna colaboración debido a la decisión de Curtiss, pero dijo que la archidiócesis había trabajado con el centro universitario en varios proyectos en el pasado. Uno de esos proyectos tenía por fin ayudar a las parejas a examinar sus creencias religiosas y vincularse sobre ellas.
"Pero ya no cooperaremos con ellos en proyectos futuros debido a que hay obviamente una enorme diferencia teológica", dijo Taphorn.
Un portavoz de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos dijo que la proposición era un espantoso intento de obtener los beneficios del matrimonio sin casarse.
"Es mejor ayudar a la gente joven a prepararse para el matrimonio y es mejor ayudarlas a hacer compromisos para toda la vida, que es el matrimonio, que vivir en algún tipo de relación que parece un cuasi-matrimonio", dijo la Hermana Mary Ann Walsh el jueves.
Lawler y Risch escribieron que en los siglos doce y dieciséis la iglesia católica permitía que las parejas tuvieran relaciones sexuales una vez que se comprometían. Eso cambió con el Concilio de Trento, pero muchas parejas católicas modernas han vuelto a la práctica de vivir juntos y tener sexo antes de sus bodas, escribieron los autores.
"Los católicos que creen que todo sexo premarital es malo creen que la exigencia ritual de la boda ha sido siempre la norma de las tradiciones católicas. Pero no es así", escribieron los autores.
Lawler es director del Centro para el Matrimonio y la Familia de la Universidad de Creighton. Risch es una investigadora del centro. Ni ellos ni Schlegel quisieron hacer comentarios el jueves, dijo la portavoz de Creighton, Deb Daley.
Daley dijo que aunque la iglesia católica tiene la última palabra en asuntos de teología moral, la universidad permite la libertad académica para tratar temas relacionados.
"Existe una tensión interesante", dijo Daley. "Pero quizás el foro de una publicación convencional no fue el mejor modo de abordar el tema".
Daley dijo que la decisión de la archidiócesis de cortar vínculos con el centro no afectaría su financiamiento y no creía que sus programas fueran a ser cancelados o reducidos.
Taphorn dijo que la archidiócesis estaría dispuesta a reanudar relaciones con el centro si Lawler y Risch fueran despedidos y remplazados y si la archidiócesis pensara que coincide con el centro filosóficamente. Daley no respondió a esa sugerencia.
Daley dijo que pese a la desavenencia, la relación de la universidad con la archidiócesis sigue en buena forma.
"Continuaremos nuestra relación con la archidiócesis, y creo que tendremos las conversaciones que son necesarias", dijo Daley.
Creighton está asociada a la Sociedad de Jesús, una congregación católica, y tiene una matrícula de unos seis mil setecientos estudiantes. Su Centro para el Matrimonio y la Familia se fundó en 1994 para investigar temas relacionados con el matrimonio y la familia.

Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos
Archidiócesis de Omaha
Centro para el Matrimonio y la Familia de Creighton
U.S. Catholic

16 de julio de 2007
28 de junio de 2007
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murió laurence mancuso


[Mary Rourke] Participó en la fundación del monasterio dedicado a la cría de perros.
Murió el Reverendo Laurence Mancuso, uno de los fundadores del Monasterio de New Skete cerca de Albany, Nueva York, que ayudó a establecer el inusual ministerio para la cría y adiestramiento de perros pastores alemanes. Tenía 72 años.
Mancuso murió el 10 de junio en un hospital cerca de su casa en Natick, Massachusetts, debido a complicaciones tras una caída, informó su hermano Norman Mancuso. El Padre Mancuso vivía con su hermano tras retirarse del monasterio en 2000. Había sido su abad.
Mancuso y otros doce monjes abrieron el monasterio en Cambridge, Nueva York, en 1966. Pensaban mantenerse a sí mismos con la agricultura y cría de animales de granja. A fines de los años sesenta, los monjes recibieron la donación de un perro pastor. Lo bautizaron Kyr, basándose en la palabra griega para ‘Señor'. Cuando Kyr se escapó con una jauría de perros salvajes, los monjes lo buscaron durante meses, sin lograr encontrarlo.
Finalmente, Mancuso alentó a los monjes a hacerse con otro perro. Adoptaron a dos pastores alemanes y empezaron a criarlos y adiestrarlos. Pronto, los visitantes del monasterio preguntaron si podían comprar a los cachorros.
"El Padre Laurence sentía un tremendo afecto por los perros desde que era un niño", dijo el lunes al Times su hermano Norman. "Los perros se convirtieron en parte de la vida de los monjes".
En los terrenos del monasterio viven alrededor de veinte pastores alemanes, dijo Mancuso. Además de la cría, adiestramiento y venta de pastores, los monjes adiestran a otras razas. También ofrecen un retiro con adiestramiento de tres semanas para dueños acompañados por sus perros.
Su creciente experiencia les llevó a publicar su popular libro ‘How to Be Your Dog's Best Friend' (1978), que va ya en sus cuarenta ediciones. Fue seguido por ‘The Art of Raising a Puppy' (1991), que se ha impreso más de veinte veces.
Los monjes adoptan un método holístico para la cría y adiestramiento de los perros, basándose en su filosofía de que el conocimiento, comprensión y respeto entregan los mejores resultados.
Algunos de los retos a los que se han enfrentado como adiestradores de perros se encuentran incluidos en ‘Divine Canine', una serie de ocho capítulos del canal de televisión por cable Animal Planet presentada por los monjes.
Junto a su canil, el monasterio de quinientas acres es conocido por sus ventas por correo de salchichas y carnes ahumadas preparadas con una vieja receta de la familia Mancuso.

Nació como Gabriel Richard Mancuso el 30 de junio de 1934, en Utica, Nueva York, el mayor de cinco hermanos. Le sobreviven dos hermanos y dos hermanas, y varias sobrinas y sobrinos.
Se graduó en el Seminario de Santa María en Ferndale, Connecticut, y fue ordenado sacerdote en el rito bizantino de la iglesia católica en 1960.
Mancuso fundó el Monasterio de New Skete con la intención de renovar el monacato cristiano oriental. Como parte de su trabajo tradujo varios textos litúrgicos desde el griego y el esloveno al inglés y compuso música coral para los monjes. En 1979 él y sus monjes se unieron a la Iglesia Ortodoxa de Estados Unidos.
Mancuso también contribuyó a la fundación de un convento y residencia para parejas casadas como parte de la comunidad extendida de New Skete.

mary.rourke@latimes.com

14 de julio de 2007
5 de julio de 2007
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murió john macquarrie


[Mary Rourke] A los 87 muere teólogo escocés.
Murió el Reverendo John Macquarrie, teólogo escocés que combinaba sus creencias cristianas con la filosofía existencialista en obras que fueron elogiadas por sus esperanzadoras perspectivas. Tenía 87 años.
Macquarrie, ex profesor de teología en la Universidad de Oxford y del Seminario Unión Teológica en la Ciudad de Nueva York, murió el 28 de mayo en Oxford, Inglaterra, de cáncer, según informó la prensa.
Al principio de su carrera académica en los años cincuenta, el interés de Macquarrie en la filosofía existencialista alemana lo llevó a traducir ‘El ser y el tiempo', una seminal obra del influyente filósofo Martin Heidegger, que se esforzó por definir la experiencia del ser humano.
Macquarrie fue también influido por Rudolf Bultmann, un teólogo alemán que interpretó el Nuevo Testamento a luz de la filosofía existencialista en temas tales como el libre albedrío y la responsabilidad.
Macquarrie reconoció esas dos prominentes voces en ‘An Existentialist Teology: A Comparison of Heidegger and Bultmann'. El libro fue publicado en 1955 y ayudó a fundar la reputación académica de Macquarrie.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Macquarrie sirvió en el ejército británico y fue capellán militar de 1945 a 1948.
Vio cómo la violencia y el dolor pueden destruir la fe, y trató el tema en varios de sus libros, incluyendo su obra más importante, ‘Principios de teología cristiana' [Principles of Christian Theology], publicada en 1966. En el libro expone su interpretación de las enseñanzas cristianas básicas.
A diferencia de pensadores religiosos que se preguntan si acaso Dios es indiferente o algo peor, Macquarrie da por sentado que Dios es bueno.
En una obra posterior, ‘In Search of Humanity' (1982), exploró la naturaleza espiritual de los seres humanos y su potencial para el cambio y la transformación. Utilizó temas tales como la libertad y la consciencia como ventanas para su discusión.
En más de veinte libros, Macquarrie trató temas sobre la naturaleza de Dios, la existencia humana y aspectos de la espiritualidad humana.
"A diferencia de los teólogos modernos, John Macquarrie escribe sobre Dios como si creyera en él", escribió N.K. Bruger en una reseña de 1972 de ‘Paths in Spirituality' en el New York Times.
Macquarrie nació el 27 de junio de 1919 en Renfrew, Escocia. En la Universidad de Glasgow, obtuvo las más altas distinciones en filosofía cuando era estudiante. Más tarde obtuvo su maestría y doctorado en esa universidad.
Fue ordenado ministro presbiteriano en 1945. Junto con su trabajo parroquial, fue docente en la Universidad de Glasgow hasta que se incorporó a la facultad en el Seminario Unión Teológica en Nueva York en 1962 y empezó a enseñar teología sistemática.
Cuando vivía en Nueva York, fue ordenado sacerdote episcopal.
En 1970 Macquarrie se incorporó a la facultad de la Universidad de Oxford y continuó sus labores de docencia, escribió y se desempeñó como sacerdote.
Le sobreviven su esposa, Jenny; tres hijos; y dos nietos.

mary.rourke@latimes.com

17 de junio de 2007
8 de junio de 2007
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murió richard rorty


[Elaine Woo] A los 75. El profesor adoptó la filosofía práctica.
Murió Richard Rorty, el eminente intelectual y profesor de la Universidad de Stanford que resucitó el pragmatismo americano con una revolucionaria trabajo que instaba a los filósofos a abandonar la ilusoria búsqueda de verdades últimas y se esforzaran por ser relevantes. Tenía 75 años.
Rorty murió de un cáncer al páncreas el viernes en su casa en el campus de Stanford, según informó la universidad, donde había enseñado en el departamento de literatura comparada durante siete años antes de jubilarse en 2006.
Llamado un "filósofo anti-filósofo", Rorty fue un importante pensador estadounidense cuya contribución más valiosa fue ‘La filosofía y el espejo de la naturaleza' [Philosophy and the Mirror of Nature], un libro de 1979 que marcó su alejamiento de la tradición analítica de G.E. Moore, Bertrand Russel y Ludwig Wittgenstein, y su acercamiento al campo de los pragmáticos de Charles Sanders Pierce, William James y John Dewey.
Con este fundacional cambio en sus ideas, Rorty se convirtió en blanco de un espinoso debate en círculos filosóficos y se atrajo críticos de todo el espectro político.
"En realidad trató de rescribir la historia de la filosofía. Lo que logró", dijo Richard Watson, un amigo de toda la vida y profesor emérito de filosofía en la Universidad de Washington en St. Louis, "fue que lo tomaran muy seriamente como filósofo los estudiosos de muchos otros campos... Él cambió la imagen del filósofo en Estados Unidos".
El anhelo de Rorty de ser relevante lo llevó a dedicarse intensamente en cuestiones relacionadas con la cultura y la política. "Dick apelaba a una tradición más profunda de la filosofía occidental" que convirtió la filosofía en una "investigación sobre el buen vivir, sobre cómo podemos vivir en comunidades políticas donde nos respetemos unos a otros", dijo Russell Berman, director del departamento de literatura comparada de Stanford.
Un impenitente liberal, Rorty expuso su visión del buen vivir en una prolífica producción de ensayos y artículos en revistas como Nation y Dissent. En sus escritos sobre cómo abreviar la brecha de ingresos, reducir la pobreza y luchar contra las injusticias sociales, Rorty se mostró crítico de Estados Unidos, aunque insistiendo en que consideraba al país "como lo hicieron Whitman y Dewey, como abriendo una perspectiva de ilimitables ideas demócratas". Su defensa del orgullo nacional estuvo en el centro de uno de sus últimos libros, ‘Forjar nuestro país' [Achieving Our Country] (1998).
"Creo que nuestro país -pese a sus atrocidades y vicios pasados y presentes, y pese a su permanente ansiedad por instalar a idiotas y truhanes en las funciones más altas- es un buen ejemplo del mejor tipo de sociedad que se ha inventado hasta el momento", escribió Rorty en su libro ‘Método, ciencia social y esperanza social' [Philosophy and Social Hope] (2000).
Sus primeros años como filósofo proporcionan pocas claves sobre una educación inusual. Nació en la Ciudad de Nueva York el 4 de octubre de 1931 y fue, según su propio relato, un "hijo único inteligente, estirado y ratón de biblioteca" de padres trotskistas que trabajaban en la socialista Liga de Defensa de los Trabajadores de Norman Thomas. De niño, hacía encargos para Thomas y A. Philip Randolph, que fundaron la Brotherhood of Sleeping Car Porters.
A los doce había leído ‘El caso de León Trotsky' [The Case of Leon Trotsky] y ‘Not Guilty', que contaban la historia de la investigación dirigida por Dewey sobre los juicios de Moscú de 1936 que declararon a Trotsky y otros de haber conspirado para asesinar a José Stalin y "sabía que el punto de ser humano era dedicar la vida a luchar contra la injusticia social".
En su infancia fue no solamente precoz, sino además un poco raro. Cuando tenía ocho, envió un presente y una nota de congratulaciones a un "niño también de ocho que había hecho algo bueno" -el recién consagrado Dalai Lama. Pocos años más tarde, adquirió un apasionado interés por las orquídeas silvestres y llegó a encontrar diecisiete de las cuarenta especies que crecen en las montañas al noroeste de Nueva Jersey.
Como escribió Rorty más tarde en un ensayo autobiográfico titulado ‘Trotsky and the Wild Orchids' [Trotsky y las orquídeas silvestres], esos dos polos de su vida estuvieron atados durante años.
A los quince entró al experimental Hutchins College de la Universidad de Chicago, que admitía a estudiantes con sólo dos años de escuela secundaria. Escogió rápidamente la filosofía como su campo de estudio y recibió lecciones de influyentes pensadores, como Leo Strauss y Charles Hartshorne. Adquirió el desdén de los filósofos de Chicago por el pragmatismo de Dewey, que había sido un héroe de los padres de Rorty y sus amigos, y adoptó la filosofía analítica, que era una aliada de la ciencia en su intento de explicar principios fundamentales.
Después de sacar su bachillerato en 1949 y su maestría en 1952, Rorty dejó Chicago para marcharse a la Universidad de Yale, donde obtuvo en 1956 su doctorado. Enseñó en Yale y en el Wellesley College antes de incorporarse a la Universidad de Princeton en 1961.
En Princeton, su hogar académico durante dos décadas, Rorty alcanzó prominencia como filósofo analítico del lenguaje y la mente, y en 1967 publicó su primer libro, una antología titulada ‘El giro lingüístico' [The Linguistic Turn].
Durante la década siguiente, sus primeras influencias volvieron a emerger y, en una conversión que Watson describió como "razonablemente descabellada", Rorty se volvió hacia Dewey.
Su redescubrimiento del pragmatismo estuvo en el corazón de ‘‘La filosofía y el espejo de la naturaleza', en el que escribió que el propósito de la filosofía no era proporcionar verdades eternas, sino "sostener una conversación".
Creía que la filosofía debía girar sobre "el diálogo, los textos múltiples... y no ser una vana búsqueda de certezas absolutas", dijo Berman, de Stanford, sobre Rorty, que utilizó más tarde su elevado estatus para promover el trabajo de teóricos continentales como Jacques Derrida, el gurú del deconstruccionismo.
‘‘La filosofía y el espejo de la naturaleza' fue desdeñado por muchos colegas de Rorty, que convirtieron el ‘rortysismo' en un epíteto peyorativo. Como escribió la filósofo Susan Haack en 1997, el rortysismo "induce una desesperación facticia sobre la posibilidad de cualquiera indagación de cualquier tipo".
Rorty, que hablaba con un tono monótono que evocaba el personaje de Eyeore, de A.A. Milne, rechazaba esas críticas con aparente facilidad. Su amplia influencia fue reconocida en 1981, cuando fue nombrado uno de los primeros beneficiarios de una beca MacArthur, que otorga un generoso estipendio monetario a individuos cuyo trabajo creativo muestre originalidad y la promesa de su constancia.
Al año siguiente, Rorty se convirtió en profesor de humanidades en la Universidad de Virginia, donde permaneció hasta que se mudó a Stanford en 1996 como docente de su Centro de Humanidades. Se incorporó a la facultad de literatura en 1998.
Le sobreviven su esposa, Mary Varney Rorty; una hija, Patricia; dos hijos, Jay y Kevin; y dos nietos.

elaine.woo@latimes.com

6 de junio de 2007
13 de junio de 2007
©los angeles times
©traducción mQh
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