murió denis dutton
Filósofo.
[Margalit Fox] Murió el martes en Christchurch, Nueva Zelanda, donde vivía, Denis Dutton, distinguido filósofo, escritor y gurú de los medios digitales que fundó Arts & Letters Daily, uno de los primeros sitios en utilizar la red como vehículo de un intercambio intelectual significativo. Tenía 66 años.
La causa fue un cáncer a la próstata, informó su hijo Ben.
Apasionado erudito, jovial inconformista y nativo de California, Dutton era, al momento de su muerte, profesor de filosofía de la Universidad de Canterbury, en Christchurch, donde enseñaba desde 1984.
Aunque la filosofía incluye la manía de la clasificación, Dutton estaba demostrablemente más allá de las categorías. Su rango de interés incluía la estética (su principal campo de investigación era la filosofía del arte); la evolución (su libro ‘El instinto del arte’ [The Art Instinct], una exploración darwiniana publicada en 2009 concitó la atención internacional); la edición (fundó y editó la revista Philosophy and Literature); la prosa confusa (era un enemigo jurado de esta, y organizaba un concurso para honorar a los peores transgresores); el plagio (como fenómeno cultural; él mismo no lo practicaba); y guitarrista.
Escribió ampliamente para la prensa convencional, y sus opiniones eran solicitadas por órganos de prensa sobre temas como la nariz de los topos ("Nadie encontraría fea la nariz estrellada de los topos si la estrella fuera de un azul iridiscente", dijo al New York Times en agosto) y la esencial diferencia entre el plagio y la falsificación (en el primero, uno hace pasar el trabajo de otros como propio; en el segundo, es al revés).
Dutton era quizás mejor conocido al público por Arts & Letters Daily, que fundó en 1998. El sitio es un agregador con enlaces a un torrente de artículos online sobre literatura, arte, ciencia, política y mucho más, para los que escribía atractivas preguntas. ("¿Pueden hablar los perros? Algo así dicen las últimas investigaciones científicas. Pero tienen muy mala pronunciación", decía su introducción a un artículo en la revista Scientific American de 2009).
Mucho antes de que los agregadores fueran un lugar común, Arts & Letters Daily había conquistado una ardiente audiencia. Un enorme y laberíntico embudo, el sitio se deleita en la abundancia, diversión, digresión y, finalmente, la interconexión de las actividades humanas de todo tipo, un ‘Tristram Shandy’ para la era digital.
Como una de las primeras personas en reconocer el poder de la red para facilitar el discurso intelectual, Dutton fue saludado como una de las "personalidades más influyente del mundo de los medios", según lo describió la revista Time en 2005.
Arts & Letters Daily, que fue adquirido por The Chronicle of Higher Education en 2002, recibe actualmente cerca de tres millones de visitas al mes. Se espera que el sitio continúe publicando, dijo el martes en Phil Semas, presidente y editor jefe de The Chronicle en una declaración.
Dutton también concitó una amplia atención con la publicación de ‘El instinto del arte. Belleza y evolución’ [The Art Instinct: Beauty, Pleasure, and Human Evolution] (Bloomsbury Press). En el libro examina las artes a través de la óptica de la psicología evolucionista, preguntándose: "¿Cuáles son las razones cognitivas que hacen que la pintura, la música o la literatura adopten las formas que adoptan? (O, para decirlo más directamente: "¿Por qué, aunque no sepamos nada sobre arte, sí sabemos instintivamente si algo nos gusta?)
En suma, el libro era una explicación del gusto, y el gusto, argumentaba Dutton, solo podía explicarse si se estudiaban las facultades innatas que ayudaron a nuestros remotos ancestros en el arduo negocio de la supervivencia en esos tiempos prehistóricos.
Nuestro reflexivo amor por las pinturas de paisajes, por ejemplo, podría remontarse a la época en que los hombres vivían en las sabanas. Del mismo modo, escribió Dutton, que el pavo real despliega su cola para impresionar a una compañera futura, nuestro impulso a hacer glorioso arte visual puede estar enraizado en un imperativo biológico similar.
Mientras algunos reseñadores criticaron a Dutton por permitirse especulaciones no corroborables, otros elogiaron el libro por su alcance intelectual, matiz y arrojo. Comentando ‘El instinto del arte’ en el Philadelphia Inquirer, Carlin Romano escribió que Dutton "puede ser el pensador mejor equipado del mundo para explicar" la necesidad más universal del hombre: crear.
Denis Laurence Dutton nació en Los Angeles el 9 de febrero de 1944. Sus padres eran libreros que fundaron lo que se convirtió en Dutton’s, una conocida cadena nacional de librerías independientes; durante muchos años, hasta el cierre de la última tienda no ha mucho, la cadena fue dirigida por sus hermanos Dave y Doug.
Después de estudiar filosofía en la Universidad de California en Santa Bárbara, en 1966, Denis Dutton pasó dos años en India con el Cuerpo de Paz; más tarde se doctoró en filosofía en la misma universidad. Antes de aceptar el cargo en Nueva Zelanda, enseñó en la Universidad de Michigan, Dearborn.
La prolongada exposición a la prosa académica llevó a Dutton a crear el Torneo de Mala Redacción [Bad Writing Contest], dirigido por él mismo bajo los auspicios de Philosophy and Literature, durante varios años en la década de los noventa.
Las reglas del torneo, según las explicó en un ensayo en el Wall Street Journal, eran estas:
"Las entradas deben ser una o dos frases publicadas en un libro académico o en un artículo de diario. No se permitirán traducciones al inglés, y las entradas no deben ser irónicas: No podríamos admitir parodias en un campo donde la auto-parodia no intencionada es tan desenfrenada".
Los académicos se apresuraban a enviar escritos -aunque nunca los suyos propios-, los que eran juzgados por Dutton y sus colegas de Philosophy and Literature. Las entradas no debían ser largas para ser oscuras, como quedó claro con el ganador del tercer lugar, Fred Botting, con su ‘Creando Monstruos: Frankenstein, crítica, teoría’ [Making Monstrous: Frankenstein, Criticism, Theory].
"La atracción de la totalidad imaginaria está momentáneamente congelada antes de que la dialéctica del deseo se apresure dentro de cadenas simbólicas".
Dutton terminó el concurso después de que el torrente anual de palabras amenazara con superar a todos los interesados.
Además de su hijo, Ben, y sus hermanos Dave yDoug, le sobreviven su esposa Margit Stoll; una hija, Sonia Dutton; y una hermana, Dory Dutton.
Sus otros libros son ‘El arte del falsificador: falsificación y la filosofía del arte’ [The Forger’s Art: Forgery and the Philosophy of Art] (University of California, 1983), una antología de sus escritos.
Aunque Dutton se deleitaba en lo tangencial, el paréntesis y la urdiembre de hebras aparentemente diversas de actividades humanas en un todo perfecto, había algunos subproductos de la condición humana sobre la que se negaba a arrojar la cara red de Arts & Letters Daily.
"Nunca subiremos horóscopos", dijo al Times en una entrevista de 1998. "Si la gente quiere horóscopos, tendrán que ir a buscarlos a otra parte".
11 de enero de 2011
31 de diciembre de 2010
©new york times
cc traducción mQh
[Alejandro Quintero Mächler] "¡Todo el poder a las comunas!" —gritó, parado sobre un mostrador, ante los concurrentes. Espantadas señoras, interrumpidas en su labor de mirarse al espejo, escuchaban más con curiosidad que otra cosa, pintalabios en mano. La imagen tenía un tinte surrealista: un joven febril blandiendo un pequeño libro azul mientras lanza cantilenas revolucionarias, rodeado por más de cien acólitos en un almacén en Nueva York, a unos pasos de Union Square. Antes de irrumpir en la cadena de cosméticos Sephora, el grupo, compuesto de estudiantes barbados que portaban libros de Heidegger y Jacques Derrida, ya había sido expulsado, con coercitiva decencia y sucesivamente, de la librería Barnes & Noble y de la cafetería Starbucks. Esto hace ya más de un año, el 15 de julio del 2009, a las cinco de la tarde en la llamada capital del mundo. ¿La razón? La traducción del francés y publicación en inglés del libro La insurrección que viene, escrito por un misterioso ‘Comité Invisible’. Los jóvenes neoyorquinos habían organizado en Barnes & Noble una lectura del libro sin el consentimiento de la librería, que lo último que imaginaba en un apacible domingo era una repentina invasión de estudiantes vociferando arengas entre sus estantes. Los insólitos hechos tuvieron eco en los medios estadounidenses: el New York Times les dedicó un artículo y en Fox News fue posible ver al presentador Glenn Beck visiblemente asustado, calificando el libro de "peligroso", de "último grito de una ultraizquierda violenta" que proclama "el fin de la civilización occidental". Antes de cerrar su programa, Beck hizo un llamado masivo a una lectura prudente del libro, indispensable, según él, para conocer al inquietante "enemigo interno".
[Pablo Capanna] En su modesto cuarto de la calle Saint Pierre el anciano aguardaba que apareciera alguien que le prestara un millón de francos para realizar su sueño utópico. Años atrás había puesto un aviso en el diario donde se comprometía a estar esperándolo todos los días. Nunca dejó de hacerlo, aunque a su puerta sólo llamaban los cobradores. Un día la portera lo encontró muerto, arrodillado al pie de la cama.
[William Grimes] Falleció el 3 de octubre en su casa en Oxford, Inglaterra, la filósofa Philippa Foot, que argumentaba que los juicios morales poseían una base racional, y que introdujo el célebre experimento en el razonamiento ético conocido como el Dilema del Tranvía.
[Adrián Pérez] "Una parte esencial de mi compromiso intelectual es intentar asumir el desafío de revisar y repensar la tradición filosófica desde el trauma de los campos de concentración." Así se presenta el filósofo español Alberto Sucasas –docente de la Universidad de La Coruña, donde investiga sobre pensamiento judío, exilio y Holocausto–, que fue invitado a disertar en la conferencia internacional "Políticas de exilio", organizada la semana pasada por el Centro de Estudios sobre Genocidio de la Universidad de Tres de Febrero. Antes de regresar a su país, el especialista dialogó con Página/12 sobre las políticas inmigratorias en los países centrales, la transición hacia la democracia en España, la memoria y el trabajo pendiente de la filosofía.
[Elaine Woo] Murió el jueves 5 de agosto en un hospital de Honolulu, de neumonía, Robert Aitken, influyente maestro y escritor zen estadounidense que enfatizaba una ruta hacia la iluminación basada en la acción social. Tenía 93 años.
[Alfredo Ruiz] La narrativa es uno de los temas emergentes más fascinantes de la psicología contemporánea. El interés que la narrativa ha despertado en los teóricos proviene, creo, del hecho de que, al adoptar la psicología una perspectiva no empirista, constructivista o posmodernista, la comprensión de cómo la experiencia humana influye en nuestro percibir el mundo que vivimos a cada instante pasa a ser uno de sus problemas fundamentales.
[Silvina Friera] ¡Ah, las viejas preguntas, las viejas respuestas, nada hay como ellas! Andreas Huyssen recuerda esta frase de uno de los personajes de Beckett en la introducción de ‘Modernismo después de la posmodernidad’ (Gedisa). Este gesto preliminar, con un atisbo de provocación, certifica la partida de defunción del posmodernismo en el discurso crítico y anticipa el retorno de la modernidad en los debates vigentes sobre la globalización. Pero la cita beckettiana, por lo menos agitadora, se complementa o refuerza con el "espíritu" que atraviesa los ensayos de su nuevo libro. "Bienvenidos de nuevo a una idea –proclama el autor–, frase que nunca se debió echar al cubo de la basura de la historia, como sucede en tantos discursos académicos actuales." El crítico cultural y literario alemán intenta demostrar que la modernidad y el modernismo, con todas sus complejidades históricas y geográficas, siguen siendo unos significantes clave para quienquiera que pretenda comprender "de dónde venimos y adónde vamos". Y lo hace a través de un puñado de artículos sobre la nostalgia de las ruinas, las obras de Guillermo Kuitca y Doris Salcedo, las zonas grises del recuerdo en el escritor alemán W. G. Sebald, la política de la memoria tal como se manifiesta en los objetos culturales y la relación entre historia y memoria –"sistema nervioso central" en su obra–, entre otros temas.