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méxico

roban doscientos coches al día


En el centro de México delincuentes roban cerca de 200 automóviles al día.
Ciudad de México, México. En la región central de México, un país donde tres de cada 10 personas tienen automóvil, la delincuencia roba a diario cerca de 200 vehículos, informó el viernes José Alberto Rodríguez, procurador de Justicia del estado de Hidalgo, entidad aledaña a la capital del país.
En 2006, en los estados de Morelos, Puebla, Querétaro, Tlaxcala, Hidalgo y la zona conurbada de la Ciudad de México, todos en el centro del país, fueron hurtados 71.965 vehículos, lo que equivale a un promedio diario de 197 autos, detalló el funcionario.
Debido a que en este país existe un parque vehicular de 30 millones de automotores, el robo de estos "sigue siendo el segundo delito, después del narcotráfico, que deja mayores ganancias al crimen organizado", abundó.
En los últimos meses, los gobiernos locales del centro del país trabajan "para detectar bandas organizadas, lo que ha permitido descubrir dos corredores de salida para autos mal habidos en México", concluyó.

24 de marzo de 2007
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caen tres jefes policiales


Relacionados con grupo criminal.
Tabasco, México. Tres altos mandos de Seguridad Pública (SSPT) del estado de Tabasco (sureste) y un ex mando policial fueron detenidos la noche del sábado en Villahermosa en un operativo realizado por soldados del Ejército mexicano y policías federales, publicó el domingo la prensa local.
Los tres mandos en activo y el ex jefe policial son señalados como integrantes del grupo criminal "La Hermandad y están presuntamente vinculados a la ola criminal que azota" a ese estado, publicó el diario El Universal.
Los detenidos son el subsecretario René Castillo, el director de la policía estatal, David Sánchez, el jefe del estado mayor de la SSPT, Fernando Santiago, y el ex jefe de la policía, Juan Cano, quienes fueron detenidos en un operativo de cientos de soldados y policías federales.
El pasado 6 de marzo, el secretario de Seguridad Pública de Tabasco, Francisco Fernández, logró salir con vida de un atentado en el que el vehículo en el que viajaba fue blanco de más de 50 disparos de armas de grueso calibre.
‘La Hermandad' es señalado como un grupo integrado por policías en activo y retirados con nexos con el crimen organizado y que estarían relacionados con el atentado contra Fernández.
El pasado jueves una cabeza humana fue arrojada a las afueras de la sede de la SSPT y el cuerpo decapitado fue localizado en una carretera del vecino estado de Chiapas (sureste).
México es sacudido por una ola de violencia que durante marzo ha dejado en promedio tres ejecuciones por día, lo que ha llevado al gobierno federal a realizar operativos con más de 20.000 soldados y policías federales en los estados que son escenario de disputas del crimen organizado.

20 de marzo de 2007
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detienen a subprocurador


[Manuel Roig-Franzia] Por complicidad en asesinato de político.
Ciudad de México, México. Agentes de la policía federal detuvieron a un subprocurador del estado sospechoso de estar implicado en el asesinato de un dirigente de un partido político del estado, un detective federal de antinarcóticos y dos pilotos en el violento estado fronterizo de Durango.
El subprocurador Hugo Armando Reséndiz Martínez está también siendo investigado por proteger a los carteles de la droga e informar de antemano sobre allanamientos e investigaciones a los notorios traficantes Sergio ‘El Grande' Villerreal y Arturo ‘El Chaki' González Hernández, confirmó el despacho del fiscal general mexicano en una declaración el lunes tarde.
Desde hace mucho que se acusa en Estados Unidos a las autoridades mexicanas de no reprimir a los funcionarios públicos corruptos en los estados fronterizos del norte, donde los carteles de la droga recurren a sobornos y coerción para controlar a agentes de policía, jueces y funcionarios de los gobiernos locales. Víctor Clark, analista del crimen organizado y de derechos humanos en Tijuana, dijo el martes que todavía habría que ver si la detención de Reséndiz Martínez indicaba un nuevo enfoque de la corrupción.
"Podría ser un acontecimiento aislado", dijo Clark. "O podría ser un modo de enviar un mensaje al resto de los procuradores de que el gobierno federal podría empezar a perseguirlos".
La investigación de Reséndiz Martínez, 63, condujo a una fosa común donde las autoridades encontraron el cuerpo de Jaime Meraz Martínez, director de la regional Durango del Partido de la Revolución Democrática [PRD], así como los cuerpos del detective antinarcóticos de la policía federal y los dos pilotos, declaró el despacho del procurador general. Detectives dijeron que en el asesinato de Meraz Martínez se utilizó probablemente una de las armas de Reséndiz Martínez.
El subprocurador fue despedido de inmediato, pero aún no ha sido acusado formalmente.
Se sospecha que los carteles de la droga son responsables de los más de dos mil asesinatos del año pasado en México. El presidente Felipe Calderón, que asumió el cargo en diciembre, ha enviado tropas federales a varios estados plagados por asesinatos relacionados con el tráfico de drogas. Pero la violencia ha continuado con noticias diarias sobres espeluznantes asesinatos, tanto en los estados fronterizos como en balnearios, como Acapulco.
Incluso cuando los procuradores federales estaban anunciando la detención de Reséndiz Martínez, un congresista mexicano estaba siendo atendido por heridas a bala tras quedar herido en un intento de asesinato en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, que ha sido escenario de algunas de las batallas más intensas entre bandas de narcotraficantes rivales. El congresista Horacio Garzaof, del Partido Revolucionario Institucional, se encontraba en condición estable tras ser baleado el lunes en un atentado que le costó la vida a su chofer, Héctor Morales Juárez.
Atentados de este tipo son comunes en Nuevo Laredo y otras ciudades fronterizas. Calderón ha enviado tropas a Tijuana y Monterrey.
Los carteles mexicanos han crecido exponencialmente en las últimas dos décadas y ahora rivalizan en poder y riqueza con los carteles colombianos de los años ochenta. Clark dijo que el crecimiento ha sido favorecido por el desarrollo de "sólidas" relaciones entre los traficantes de drogas y funcionarios locales, haciendo más difícil la tarea de combatir a los carteles.
"Estas no son relaciones transitorias o frágiles", dijo Clark. "Estos grupos tienen un montón de dinero con el que compran protección".

21 de febrero de 2007
©washington post
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atacan comisarías en méxico


[Héctor Tobar y Carlos Martínez] Los dos ataques en Acapulco fueron ejecutados por pistoleros vestidos de soldados. Las autoridades sospechan vínculo con los carteles de la droga.
Ciudad de México, México. Pistoleros disfrazados de soldados atacaron el martes dos comisarías de policía y mataron a siete personas en la ciudad balneario de Acapulco, y aparentemente grabaron en video los homicidios, dijeron policía e informes de prensa.
Funcionarios policiales que hablaron a condición de conservar el anonimato dijeron que las comisarías habían estado en el centro de una disputa entre funcionarios policiales reformistas y policías de Acapulco de los que se sospecha que tienen vínculos con los narcotraficantes.
Los ataques fueron ejecutados por unos ocho hombres con uniformes verde oliva y berets*, según informes de prensa.
Los asaltantes entraron simultáneamente en dos comisarías, a cerca de un kilómetro de distancia, dijo un funcionario policial que pidió guardar el anonimato. Agentes de policía de la ciudad sospechosos de nexos con carteles de la droga habían sido substituidos hace poco en las comisarías de la policía del estado, dijeron los funcionarios.
Todas las víctimas eran empleados de la policía del estado. Cinco eran agentes y dos, secretarias.
Informes de prensa dijeron que los asaltantes iban armados con rifles de asalto, incluyendo armas al estilo de rifles AK-47 conocidos en México como ‘cuerno de cabra', un arma típica utilizada por los carteles de la droga.
"Aparentemente, usaron uniformes del tipo boinas verdes como disfraz", dijo un funcionario policial. "Tomaron completamente por sorpresa a la policía".
Acapulco y otras ciudades y pueblos en la Costa Pacífico de México son paradas en un negocio de drogas ilícitas de varios miles de millones de dólares, dijeron funcionarios norteamericanos. Cientos de toneladas de cocaína producida en Colombia era introducida por barco a México todos los años, y luego transportada por tierra hacia Estados Unidos.
Bandas de drogas rivales han estado peleando durante meses por el control de rutas de contrabando a través de Acapulco y otras ciudades en el estado de Guerrero y el adyacente estado de Michoacán.
Desde que asumiera la presidencia en diciembre, el presidente Felipe Calderón ha enviado tropas a ambos estados y a Tijuana y Sinaloa en un intento de controlar la violencia. Allá, el año pasado hubo más de doscientos homicidios relacionados con las drogas, según informes de prensa.
Calderón también ordenó el mes pasado la extradición a Estados Unidos de 15 barones de la droga.
Pero la violencia parece continuar imperturbablemente.
La semana pasada, dos soldados fueron ejecutados con una lluvia de balas en Culiacán, la capital de Sinaloa. El lunes, un alto oficial de la policía del estado de Sinaloa fue asesinado en Culiacán. En el estado de Guerrero, los asaltantes atacaron una comisaría con granadas de mano.
Los asesinatos en Acapulco fueron ejecutados con una rapidez y precisión que sugiere que fue el trabajo de asesinos a sueldo, dijeron las autoridades.
Las dos comisarías están a unos tres kilómetros del centro turístico de Acapulco y cerca del puerto, una zona empobrecida notoria por ser un centro de embarques de drogas.
Informes de prensa dijeron que los pistoleros llegaron a la primera comisaría en todoterrenos, entraron al edificio y mataron a balazos a una secretaria, un agentes y el comandante de la comisaría. Los testigos dijeron a la policía que al menos uno de los atacantes estaba grabando el asalto con una cámara de video.
En el segundo ataque, un pistolero disfrazado de soldado, pregunta: "¿Están todos aquí?", antes de abrir fuego. Mataron a una secretaria y tres agentes.
Videos que muestran asesinatos relacionados con el mundo de la droga en México, con subtítulos y bandas sonoras burlándose de sus rivales, se han convertido en un elemento fijo en internet en el último año.
Un informe el lunes en El Univeral, un diario de Ciudad de México, dice que funcionarios federales sospechan que la campaña electoral del alcalde Acapuldo, Félix Salgado Macedonio en 2005, fue financiada por los dos carteles de drogas más grandes de la región, que estaban peleando por el control.
Funcionarios federales dijeron que no había pruebas de que el alcalde supiera que estaba recibiendo dinero de los narcotraficantes. Pero señalan que ahora viaja con catorce guardaespaldas.
"No te puedes meter con los carteles sin sufrir las consecuencias", dijo al diario uno de los funcionarios federales.

hector.tobar@latimes.com

Cecilia Sánchez contribuyó a este reportaje.

8 de febrero de 2007
©los angeles times
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agentes matan a suicida


Policías habrían matado a suicida rescatado en México.
Ciudad de México, México. Un individuo que fue rescatado tras intentar suicidarse en el tren subterráneo murió después a consecuencia de una golpiza que le propinaron los agentes que lo custodiaban, informaron el sábado fiscales locales.
En un comunicado, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal anunció que dos policías que custodiaban al hombre después que fue retirado de las vías han sido acusados de homicidio por presuntamente golpearlo hasta su muerte dentro de una patrulla.
El chofer de camión Albano Ramírez Santos, quien se hallaba deprimido por el robo de su vehículo, había intentado suicidarse el jueves saltando a las vías de una estación del metro (subterráneo). Los trenes tuvieron que ser detenidos, pero Ramírez Santos le dijo al conductor que lo dejara donde estaba porque deseaba morir.
De todas formas, los empleados de la estación lo retiraron de las vías.
Luego se solicitó la presencia de la policía y dos agentes lo llevaron a una estación, pero cuando llegaron ahí, se tuvo que pedir una ambulancia porque se hallaba inconsciente. Los médicos indicaron que cuando ellos llegaron a atenderlo ya estaba muerto.
Un informe forense mostró que el hombre murió a consecuencia de los golpes que recibió en el pecho y la cabeza, los cuales no fueron causados por haber saltado a las vías.
Los dos agentes, José de Jesús Sánchez Lemus y Carmelo Campechano Granados, fueron llevados a una prisión a la espera de su comparecencia ante autoridades para responder a los cargos.
La fiscalía no ofreció un móvil del presunto homicidio.

21 de enero de 2007
©portal myund
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aumenta violencia en méxico


[Manuel Roig-Franzia] Asesinatos relacionados con el tráfico de drogas duplicó cifra del año pasado.
Zihuanatenejo, México. Andrés Sauzo colecciona diarios, diarios terriblemente macabros. Hay uno con un primer plano de una cabeza humana cercenada. Hay uno con una fotografía de gran angular de un hombre que fue asesinado a machetazos.
Pero lo peor de este abultado archivo de los horrores de la guerra entre los carteles, salió de las prensas el día que alguien halló los pedazos del tocayo de Sauzo, de 24 años. Un asesino a sueldo había decapitado al hijo de Sauzo, luego le había cortado los brazos y piernas. El asesino se muestra tan despreocupado por la posibilidad de ser llevado a justicia, que garabateó su nombre y apodo -‘El Barby'- en una nota que dejó sobre el cadáver mutilado.
Sin embargo, la madre de Sauzo, Cristina Gómez, no se molestó en acudir a la policía. "¿Para qué voy a perder mi tiempo?", dijo en una entrevista. "Así son las cosas en los pueblos sin ley".
La reacción de Gómez y la audacia del asesino de Sauzo -una de las once decapitaciones en el estado de Guerrero este año y uno de los dos mil asesinatos a nivel nacional, víctimas de las guerras entre carteles de narcotraficantes- son sintomáticos del deterioro del estado de derecho que ha acosado a México durante años.
Pero el año pasado, el número de asesinatos espectacularmente horribles y la intensidad del descontento civil han alcanzado niveles tan alarmantes que hasta los mexicanos que estaban antes endurecidos por años de violencia, se muestran consternados.
En puntos álgidos en todo el país, delincuentes, grupos políticos y pobres amargados han retado la autoridad de las instituciones, intimidando a los funcionarios locales y difundiendo el temor con pocas o ninguna consecuencias legales.
El grueso de la violencia es el resultado de la bárbara guerra que lleva ya cinco años entre los carteles de narcotraficantes mexicanos -que ahora están alcanzado la fortaleza y el tamaño de los infames carteles colombianos de los años ochenta. El año pasado, los asesinatos relacionados con las drogas prácticamente se duplicaron; este mes, en un solo incidente, seis agentes de policía fueron heridos mortalmente en el agitado estado de Michoacán.
Pero otros factores también contribuyen a la intranquilidad, incluyendo enfrentamientos entre la clase -en rápido crecimiento- de los ‘micro-traficantes', los vendedores de baja escala, a nivel de calle, que controlan la distribución en los vecindarios y que proveen a las crecientes filas de consumidores de drogas en México.
"Tenemos un enorme problema, un problema que existe en todo el país; es difícil, complicado y dinámico", dice Juan Heriberto Salinas Altés, un general de ejército retirado que sirve como director de la seguridad pública del estado de Guerrero. "Es algo que no conocíamos".
Aunque el gobierno de México se ha esforzado por controlar la violencia relacionada con las drogas, está también luchando contra la rabia, la frustración y las acciones cada vez más descaradas de los pobres en un país donde el cuarenta por ciento de la población vive en la pobreza.
En los últimos meses, una enorme fuerza policial ha tratado, sin éxito, de acorralar a los pistoleros armados y manifestantes que ocupan la ciudad de Oaxaca. Un puñado de bombas, colocadas aparentemente por grupos afines con los manifestantes de Oaxaca, han sido detonadas en Ciudad de México, incluyendo una que destrozó parte del edificio del tribunal electoral del país.
Entretanto, Andrés Manuel López Obrador, el ex alcalde de Ciudad de México que fue derrotado por poco en unas elecciones presidenciales muy disputadas en julio pasado, ha anunciado la creación de un gobierno paralelo y se ha auto-ungido presidente.
El trastorno puede ser la insospechada consecuencia del sísmico cambio político en México, del gobierno autocrático de 71 años del Partido Revolucionario Institucional, PRI, que perdió el poder en 2000, dijo Jorge Montaño, analista político mexicano que fue embajador ante Estados Unidos y las Naciones Unidas. El Partido de Acción Nacional del presidente Vicente Fox ha mejorado enormemente la transparencia del gobierno y acelerado la evolución de la democracia en México, pero también ha luchado por mantener el orden y mejorar el sistema de justicia criminal en México.
"Hemos avanzado muy rápidamente desde un gobierno que era demasiado severo, a un gobierno que ha perdido el control", dice Montaño.
El PRI era conocido por reprimir la oposición pública en nombre del orden y como un medio de mantenerse en el poder. El gobierno de Fox, por otro lado, hizo muy poco, en los últimos cuatro meses, para impedir las masivas manifestaciones post-electorales por los partidarios de López Obrador que paralizaron Ciudad de México, protestas que ciertamente habrían sido aplastadas por el PRI.
Las diferencias son incluso más marcadas en la guerra de los carteles, dicen algunos observadores. El PRI era conocido por negociar con los carteles de narcotraficantes, una práctica que a menudo corrompía a los funcionarios, pero que redundaba en niveles más bajos de violencia.
"En los viejos tiempos había reglas. Nosotros decíamos: ‘No pueden matar a policías. Si matan a policías, haremos intervenir al ejército'", dijo un ex alto funcionario del PRI, que habló a condición de preservar su anonimato. "Decíamos: ‘No pueden robar 30 Jeep Cherokees al mes; no más pueden robar cinco'".
Fox ha tratado de limitar la corrupción y ha declarado una guerra total contra las drogas y encarcelado a varios de los más notorios barones de la droga del país. Pero la lucha por el poder en los bajos fondos que han sido el resultado ha sido indescriptiblemente violenta, especialmente desde la detención en 2001 y 2003 de los jefes de dos de las más poderosas bandas de narcotraficantes del país, los carteles de Sinaloa y del Golfo.
Los asesinatos, antes confinados principalmente a las lucrativas rutas de contrabando cerca de la frontera con Estados Unidos, como Nuevo Laredo, se han extendido a lo largo de toda la larga costa de México.
"El nivel de seguridad pública ha descendido considerablemente", dice Gustavo González Báez, consultor de seguridad y antiguo fiscal federal.
Los clientes de González Báez viajan en caras burbujas de protección. Para prevenir secuestros, los directores generales gastan normalmente 40 mil dólares en guardaespaldas y vehículos a prueba de balas para una visita de dos días a Ciudad de México, dijo.
Seguridad Ciudadana, un influyente grupo privado que cabildea por reformas en el sistema judicial, dio a conocer hace poco un informe responsabilizando de la inseguridad al "sistema de justicia criminal que no castiga a los transgresores".
En Guerrero, un estado al sur de México mejor conocido por su balneario de Acapulco, los asesinatos relacionados con las drogas han subido de 32, a fecha del año pasado, a 281, de acuerdo a Salinas Altés, el director de seguridad pública. Sólo un puñado de esos homicidios han sido resueltos, debido "al alto nivel de corrupción policial", dijo.
Aquí, a lo largo de las impresionantes playas de Zihuatanejo, a tres horas al norte de Acapulco, noticias sobre los asesinatos casi a diario en ciudades cercanas generan invariablemente enormes titulares y descriptivas fotografías en el diario Despertar de la Costa. El dueño y faro editorial del diario, Misael Tamayo Hernández, puede haber sido, hace poco, víctima de la violencia que documentaba.
Tamayo Hernández, conocido como un esforzado hombre de familia, fue encontrado el 10 de noviembre muerto y desnudo en el cuarto de un hotel de mala muerte en la carretera. Ese día, el jefe de la policía de Tijuana fue matado a balazos. Un titular en el diario de Ciudad de México, El Universal, lo llamó "Un Día Normal En el País", y en un editorial, el diario lamentaba que "poco a poco, asesinato tras asesinato, el país está ganando la reputación internacional de ser un país peligroso".
Un médico forense declaró más tarde que Tamayo Hernández murió de un ataque al corazón, pero aquí pocos aceptan esa conclusión, especialmente porque el editor era conocido por sus riñas con los narcotraficantes por la cobertura periodística del diario. También, el compañero de desayuno de Tamayo Hernández el día de su muerte -un importante hombre de negocios de la localidad- ha desaparecido. Hablando a condición de conservar el anonimato, un familiar de Tamayo Hernández dijo en una entrevista que los miembros de la familia sospechaban juego sucio, pero guardaban silencio por temor a las represalias.
Sauzo, el padre del joven que fue desmembrado en Zihuatanejo, es un dedicado lector del diario de Tamayo Hernández. Su colección de artículos macabros se ha convertido en una especial forma de catarsis. Pero se enteró de la muerte de su propio hijo mirando televisión. Se dirigió a un camino rural a reconocer el cuerpo de su hijo, cuyo cuerpo cortado en trozos había sido dejado en cinco bolsas de basura.
La funeraria quería incinerarlo. Pero Sauzo y su mujer insistieron en colocar los restos de su hijo en un ataúd y llevarlo a casa para el tradicional ritual de velar con sirios junto al cuerpo del ser querido.
Durante esos días de duelo, el teléfono sonó constantemente. Eran los hombres que habían matado a su hijo, preguntando dónde podían encontrar a su novia, presumiblemente para hacerle lo mismo a ella. Gómez, la madre, no llamó a la policía. Simplemente cambió el número de teléfono. Y rezó.

29 de noviembre de 2006
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echeverría bajo arresto domiciliario


Nuevo arresto contra ex presidente Echeverría por matanza de 1968 en México.
Un segundo arresto domiciliario contra el ex presidente Luis Echeverría (1970-1976) fue impuesto este miércoles por un juez mexicano, quien consideró que existen elementos para procesar al ex mandatario por presunto genocidio en la represión estudiantil del 2 de octubre de 1968.
"Un juez unitario revocó la libertad que le había sido concedida al ex presidente Echeverría por los hechos del 2 de octubre de 1968. Por su edad, el ex presidente (de 84 años) deberá permanecer en arresto domiciliar", dijo a la AFP vía telefónica Juan Velázquez, abogado defensor del ex mandatario.
Sobre Echeverría pesaba desde el 30 de junio una orden de formal prisión, la que fue apelada por la defensa del ex presidente, que el pasado 8 de julio obtuvo que un juez suspendiera la medida de manera provisional.
"Lo que hizo este juez fue revocar la libertad que ya se había dictado a favor del ex presidente y vamos a promover un juicio de amparo indirecto ante un tribunal unitario de circuito", añadió Velázquez al desestimar las pruebas que por presunto genocidio pesan sobre el ex presidente de México.
El proceso judicial contra Echeverría es promovido por la fiscalía especial para Delitos del Pasado, que le responsabilizó de los hechos del 2 de octubre de 1968.
Ese día, mientras Echeverría era secretario de Gobernación (Interior), una manifestación de estudiantes fue reprimida por el Ejército y presuntos grupos paramilitares, con saldo de muertos y heridos.
La defensa del ex presidente rechaza las pruebas presentadas por la fiscalía especial con el argumento de que el genocidio ya habría prescrito desde 1998, es decir 30 años después de los hechos.
Pero el juez Ricardo Paredes, que retiró el miércoles el beneficio de libertad para Echeverría, consideró en un comunicado que el conteo original no debió iniciar en octubre de 1968 porque entonces Echeverría gozaba de fuero constitucional como secretario de Estado y posteriormente fue elegido presidente.
El juez Paredes decretó que "la acción penal para la persecución del delito no ha prescrito" debido a que el conteo original del lapso de 30 años debió iniciar a partir de 1 de diciembre de 1976, cuando Echeverría dejó de gozar de fuero.
El en fallo del miércoles también se señaló a Echeverría como principal responsable del denominado ‘batallón Olimpia', un cuerpo policial de élite que habría montado una provocación en el mitin estudiantil del 2 de octubre para iniciar un fuego cruzado con efectivos del Ejército que se encontraban en el lugar.
En 1968, Echeverría era secretario de Gobernación del presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien en sus memorias escribió que la represión no dejó más de 30 muertos, mientras que activistas del movimiento estudiantil y familiares de muertos y desaparecidos aseguran que fueron varios cientos.
Historiadores y analistas políticos han atribuido la responsabilidad directa de la represión de 1968 a Echeverría, principalmente porque el presidente Díaz Ordaz se encontraba fuera de la Ciudad de México.
Según las investigaciones, el poderoso secretario bombardeaba con informes al presidente Díaz Ordaz sobre conjuras, contubernios e infiltraciones de extranjeros en el movimiento estudiantil de finales de los sesenta, hechos que nunca fueron comprobados.
Echeverría logró evitar en julio de 2005 otro juicio por genocidio por la represión de una protesta de estudiantes el 10 de junio de 1971, en la que al menos 12 personas murieron.

29 de noviembre de 2006
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asesinos contra narcos


[Leonardo Miranda] Grupo armado ilegal intentaría ‘poner orden' en estado mexicano a punta de decapitaciones.
Michoacán, México. ‘La Familia' se toma justicia en las manos en narco-guerra de Michoacán. La organización dice cumplir una cruzada ‘social' contra el narcotráfico y el crimen organizado. Desde agosto ha ejecutado a 30 personas. Pero las autoridades creen que este colectivo es sólo la fachada de un nuevo cartel que trata de instalarse en la zona.
Seis de septiembre. Ciudad de Uruapan. Discoteca Sol y Sombra. Pasadas las 23:30 horas locales varios pistoleros irrumpen en la pista de baile del recinto y arrojan cinco cabezas, acompañadas con ensangrentadas notas: "No matamos por dinero, no matamos mujeres, no matamos inocentes, sólo muere quien debe de morir, sépalo toda la gente, esto es justicia divina".
Esta fue la macabra carta de presentación de la autodenominada ‘La Familia Michoacana', un grupo clandestino que, asegura, ha determinado tomar la ley por su propia mano para combatir el avasallador dominio que los carteles de la droga han desplegado en este estado del occidente mexicano.
Esta organización, que se autodefine como "civil" y "protectora" de la sociedad "honesta", decidió darse a conocer en forma pública el miércoles, mediante la publicación de sendas inserciones aparecidas en dos periódicos de Michoacán y la distribución de miles de volantes en las principales ciudad del estado mexicano.
En su proclama, ‘La Familia' reivindicó su brutal accionar como parte de una "enérgico trabajo social, necesario para poner orden en el estado", y anunció que continuará eliminando a narcotraficantes y delincuentes en cumplimiento de su misión primaria: erradicar la venta de drogas -en especial una de reciente aparición, conocida como ‘ice' o ‘hielo'- el secuestro, la extorsión, los asesinatos por encargo, los asaltos en carretera y el robo.
Para dejar claro que su ‘obra social' va en serio, el grupo hizo coincidir su debut público con la ejecución de dos jóvenes en el municipio de Zamora, donde los sicarios dejaron una cartulina con la leyenda: "Para todos los que venden ‘hielo'. Esto es justicia divina. Atentamente, La Familia".

Tesis Oficial
Pero esta última acción, al igual que la de Uruapan, no son las únicas que llevan el macabro sello de ‘La Familia'. Según estadísticas de la Subprocuraduría de Investigación Especializada de Delincuencia Organizada de México (Siedo), de agosto a la fecha la organización clandestina ha ejecutado a 30 supuestos narcos, 17 de los cuales fueron decapitados.
Precisamente por la similitud de su modo de operar con el del crimen organizado, las autoridades federales mexicanas consideran que ‘La Familia' es más bien la fachada de un grupo relacionado con el narcotráfico que busca desviar la atención de sus actividades, disimulando sus operaciones de ajustes de cuentas.
Según esta tesis, aceptada tanto por la Siedo como por la Procuraduría General (PGR), ‘La Familia' estaría integrada por miembros del brazo armado del norteño Cartel del Golfo llamado ‘Los Zetas', quienes están disputando plazas para el tráfico de droga en el estado de Michoacán con Los Valencia, banda que históricamente ha dominado el contrabando de sustancias ilícitas en ese estado.
La irrupción de ‘La Familia' en la narco-guerra ha convertido este año a Michoacán en el estado más violento de México, con 420 homicidios, así como el más peligroso para los agentes de seguridad, con 31 muertos.
Para los analistas mexicanos, estos datos revelan no sólo el alarmante vacío de poder que existe en este territorio, sino que también el fracaso de la política contra el crimen organizado implementada durante el sexenio del presidente saliente, Vicente Fox.
Según la PGR: este año más de 2.000 personas han muerto en ‘narco-ejecuciones' en 28 de los 32 estados de México, cifra muy superior a los 1.776 registrados en 2005.

27 de noviembre de 2006
©la nación
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