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el viudo carrascosa 2


[Horacio Cecchi] Una prueba útil para la defensa y para la fiscalía. En la llamada a la ambulancia quedó demostrado que Carrascosa fue el primero en hablar de accidente. Para la defensa, porque no advirtió que había sido un crimen. Para la fiscalía, porque lo sabía e intentó ocultarlo.
El principio del yin y el yang hizo pie, definitivamente, en el caso García Belsunce. Ayer, la lectura de las escuchas de la llamada que hiciera Carlos Carrascosa desde su casa de El Carmel, minutos después de las siete de la tarde para pedir una ambulancia que socorriera a quien había sido María Marta, reveló que el viudo célebre fue el primero en instalar la idea del accidente cuando la operadora de emergencias le preguntó qué es lo que había ocurrido. El principio oriental quedó en evidencia, ya que la llamada y la idea de que fue Carrascosa quien primero habló de un accidente le vino bien tanto a la defensa como a la fiscalía. Unos (la defensa) porque sostienen que el acusado habló de un accidente ya que no sospechaba que la habían asesinado; y otros (la fiscalía), porque Carrascosa quería desde el inicio instalar esa idea para ocultar el crimen.
La séptima audiencia se inició con la lectura del libro de novedades de la subcomisaría de Pilar. La prueba había sido pedida en su momento para determinar fehacientemente qué había ocurrido con el patrullero de esa seccional que según algunos testimonios (entre ellos el de Alberto White, presidente de El Carmel) había llegado casi hasta la puerta del country. Pero en la lectura del libro de novedades no había ninguna novedad, ya que no figuraba que un patrullero se hubiera siquiera aproximado a El Carmel. Tampoco es novedad que el libro de novedades sea adulterado. Habrá que recordar que en varias declaraciones constó el llamado de Horacio García Belsunce (h.) al comisario Ángel Casafuz para que le sacara "la policía de encima", y las conversaciones telefónicas entre White y Sergio Binello (ya leídas los primeros días del juicio) en las que se hace referencia a la inminente llegada de un patrullero.
Entre las pruebas leídas, resultó interesante la lectura de la llamada que hiciera Carrascosa para pedir una ambulancia desde su casa. El diálogo entre el viudo y el operador de emergencias de OSDE se produjo, según la causa, a las 19.07 del 27 de octubre de 2002, y coincide, tal como había declarado Carrascosa en el juicio, con unos minutos después de haber hallado a su esposa, lo que tampoco le quita interés a la fiscalía, ya que desde ese punto de vista se sostiene que el llamado fue realizado obligado por la aparición en escena de la masajista Beatriz Michelini.
–Necesito una ambulancia urgente para una persona que se cayó en la bañadera. Se golpeó y está como ahogada –dijo Carrascosa.
–¿Dirección? –preguntó el operador.
–Carmel Country Club, kilómetro 55.
–¿Panamericana?
–Sí.
–¿Kilómetro 55?
–Sí, del ramal Pilar.
–Alguna referencia.
–Eh... eh... Es la entrada al este del Parque Industrial Pilar.
–Tranquilícese. ¿Nombre del paciente?
–Carrascosa María Marta o García Belsunce María.
–¿OSDE?
–Sí –y dio un número.
–¿Qué bajada?
–La del parque industrial. La guardia los acompañará.
El secretario leyó que como fondo del diálogo, según los peritos de Gendarmería que analizaron la cinta, se escuchaban "sollozos y jadeos" y "voces femeninas", pero por la calidad del audio los expertos no pudieron identificar a quién o quiénes pertenecían.
La prueba, para la defensa, resulta fundamental, porque los abogados de Carrascosa sostienen que en ella queda tajantemente demostrado que su cliente confundió el crimen con un accidente porque no se dio cuenta. Lo que ocurre es que también la prueba parece fundamental para la fiscalía porque Diego Molina Pico sostiene tajantemente que es la mejor demostración de que desde el inicio Carrascosa estableció la idea del accidente para encubrir el crimen. La fiscalía sostiene, además, que era imposible no darse cuenta porque el escenario (sangre en las paredes, fuera del baño, en la escalera, el charco de sangre de unos 20 centímetros mensurado por Carrascosa en su declaración) lo impedía. La defensa asegura que no se dio cuenta.
También se leyeron las acusaciones que la defensa montó contra el vecino Nicolás Pachelo y un grupo de guardias del country. Entre las pruebas figuraron las declaraciones de Jacqueline Barbará, madrastra de Pachelo, quien lo acusó del asesinato de su padre (supuestamente se suicidó) y de una serie de robos y amenazas. Está claro que la defensa no puede avanzar en la acusación contra el vecino porque no está imputado y tampoco aparece su ADN, y no tienen más pruebas contra Pachelo que las que puede exponer la acusación contra Carrascosa. Pero instala la sospecha y con ella el mecanismo para establecer el concepto de la duda. Pachelo estaba en el country y lo negó. Carrascosa estaba en lo de Bártoli, habiendo sido visto por dos personas en el bar, y no por la mucama del cuñado de María Marta.
El equilibrio del yin y el yang, hasta que se demuestre lo contrario.

7 de marzo de 2007
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madre coraje


[Marta Dillon] El coraje de combatir la trata. Estados Unidos premia a Susana Trimarco, la madre de Marita Verón.
El Departamento de Estado distinguió a la mujer que busca a su hija vendida a un burdel y desaparecida desde entonces. En su lucha, ya logró rescatar a 98 chicas. Rice entregará el premio.
Nunca lo hubiera soñado. Y de haberlo soñado, hubiera sido una pesadilla. ¿Quién puede alegrarse de que le den un premio por buscar a una hija desaparecida de la que llegan datos intermitentes y aterradores? Susana Trimarco de Verón no se alegra, se emociona, sí, pero de inmediato la ausencia de Marita, la joven que hace cinco años fue vendida a un burdel de La Rioja en 2500 pesos, se impone como una sombra que opaca el logro de ser nombrada Mujer de Coraje por la Secretaría de Estado de los Estados Unidos, una entre las once elegidas en todo el mundo, la única premiada en todo el continente americano. "Esto tendría sentido si hubiera encontrado a mi hija", dijo antes de subir al avión que la llevará a Washington, aunque el sentido del homenaje bien puede rastrearse en las 98 jóvenes que ha rescatado de diferentes redes de explotación sexual mientras trazaba el mapa de su búsqueda; y en esa constancia demostrada en estos años, capaz de hacer visible y urgente la trata de personas, el negocio clandestino más pingüe después de las armas y las drogas ilegales.
Será Condoleezza Rice quien le dé la medalla y el beso. Según el comunicado que difundió ayer la Embajada de Estados Unidos, la secretaria de Estado se maravilló "por sus esfuerzos" y porque "la señora Trimarco de Verón se ha visto envuelta en situaciones de peligro, y hasta se ha disfrazado de prostituta para andar por bares y callejones en busca de alguien que pudiera conocer el paradero de su hija". ¡Y claro que lo hizo! Así, con signos de admiración lo cuenta ella, sorprendida de que alguien pueda dudar de su temeridad. Apenas supo que Marita –23 años y una hija que no había cumplido los tres– había sido vendida a un proxeneta se calzó unos tacos, delineó su boca a fuego y detrás de unos anteojos negros discordantes a la noche salió a preguntar en los arrabales de Tucumán, Salta y Jujuy. "Al principio yo tampoco podía creer que una mujer pudiera ser vendida como mercadería, me convencí hablando con esas chicas que hace años están en el circuito a la fuerza, porque después de haber crecido entre golpes, torturas y abusos no conocen otra manera de vivir."
Y fueron esas chicas con las que esta mujer de clase media que educó a su hija y a su nieta en estricto colegio de monjas, que jamás lleva el flequillo más allá de lo que dicta la elegancia y es capaz de esconder las uñas para que no se vea el esmalte saltado que empezó a desandar las rutas de la trata; una palabra que antes del ‘caso Verón' decía poco y nada en Argentina. "La primera chica que rescatamos –rememora Susana– hacía ocho años que estaba secuestrada, creía que ya no tenía familia que la reclamara. Fue en el curso de un allanamiento en un cabaret de La Rioja en donde Marita había sido vista. Mi marido se paró en el medio del local y dijo que si había alguien ahí contra su voluntad, ése era el momento de decirlo. Hubo un silencio espantoso al principio y enseguida esta chica, Andrea D., cruzó el salón y se refugió con nosotros."
Después de Andrea D., quien se reencontró con su familia en Misiones, siguieron muchas, casi una centena. En la casa del matrimonio Verón siempre hay lugar para el momento más difícil, el de la transición, cuando se deja el cautiverio y la voluntad vuelve a ser autónoma. Pero no es gratis quitarles ‘recursos' a los tratantes de mujeres. Ellos defienden su patrimonio amenazando la vida de Susana Trimarco, que aun así sigue recorriendo el país para apoyar a esas mujeres cuyas historias de encierro y explotación todavía cuesta escuchar. "Pero a mí me tuvo que atender desde el Presidente hasta el último de los ministros. Porque igual que en Tucumán yo me siento ahí y hasta que no me escuchan no me muevo", dice para describir un método que derrumbó puertas como la gota que orada la piedra. De hecho, el proyecto de ley sobre trata que ya tiene media sanción del Senado de la Nación tomó su historia como un caso testigo. Ahora que el mundo va a mirar su cuerpo menudo y sus modales correctos cuando le entreguen el premio a las Mujeres de Coraje, 24 horas antes del Día Internacional de la Mujer, la voz de Susana sonará amplificada pidiendo por la libertad de su hija y por la de todas esas chicas que ahora mismo, en burdeles ruteros, en cabarets de cuarta o en hoteles de lujo negocian su vida por silencio; el cuerpo expropiado, el goce hecho añicos y el deseo mudo de alguna vez poder volver a decir no o sí, según su voluntad.

6 de marzo de 2007
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declaró el viudo carrascosa


[Horacio Cecchi] El viudo declaró y torció el rumbo del juicio en su peor momento. Una sorpresa para ganar puntos.
Carrascosa acusó a Pachelo. Pretende demostrar que quería la autopsia. Por la mañana la pasó mal con tres testigos. El juicio que se lleva adelante contra Carlos Carrascosa por el homicidio de su esposa María Marta García Belsunce ayer tuvo una exigua cuota de pimienta que desplazó el extenso monólogo de Maximiliano Nicolás, secretario del tribunal y dueño de la sufrida garganta que viene leyendo números de teléfonos y declaraciones viejas desde hace cuatro días. Ayer, en la quinta jornada, sucedió lo esperablemente inesperado: durante la tarde, el viudo célebre pidió declarar. Era previsible, aunque nadie lo imaginaba posible antes de tiempo, antes de que finalizaran las largas horas y días que aún faltan de monólogo del secretario. El viudo habló durante una hora y media. Se lo vio inmutable como siempre, sólo tuvo un furcio por el que transitó con nervios durante unos segundos (se refirió al cuerpo de María Marta como "eso" y trastabilló intentando mejorar lo dicho), por primera vez acusó él en persona al vecino Nicolás Pachelo y respondió sin sufrir las preguntas (de por sí livianas de la fiscalía y del tribunal). La defensa se anotó un poroto al lograr que el tribunal acepte citar un testigo que supuestamente aportará pruebas de que el viudo estaba muy interesado en hacer la autopsia del cuerpo de su mujer.
A las 15.28, Carlos Carrascosa se sentó en el banquillo de los acusados. Un breve tic de molestia en los hombros fue la única señal de tensión que mostró inconscientemente. Por segunda vez (la primera, el primer día, fue para dar sus datos y decir que era un desocupado). Habló y respondió varias rondas de preguntas hasta las 17.03. Empezó leyendo un libreto escrito que daba la sensación de haber sido hecho después de leer con lupa las notas periodísticas.
Dijo que el primer día no había entendido la pregunta de la jueza y había dicho que "era un desocupado" cuando en realidad, aclaró, vivía del alquiler de una propiedad "y de los ahorros que tenía antes". También corrigió que la madre no había muerto en una bañadera, sino que sufrió un golpe al caer, que fue intervenida quirúrgicamente y que un año después murió "por causas naturales". También corrigió otros datos publicados en los medios: que no había transferido 18 mil dólares al exterior, sino que los tenía depositados en Montevideo y los transfirió al Merryl Lynch de Estados Unidos. Y que en una de las escuchas él le decía a la media hermana de María Marta, Irene Hurtig: "Si está todo listo, yo me rajo". "Deben haberlo sacado de contexto. Nunca tuve intención de irme", alegó y agregó ejemplos donde supuestamente podría haber fugado y, como es evidente, no lo hizo.
Después relató lo que ya había dicho, casi calcado. Que había ido a almorzar a lo de los Binello, que Guillermo Bártoli invitó a ver el partido y que a eso de las cuatro de la tarde María Marta fue a jugar al tenis con Viviana Binello. Él siguió un poco después a lo de Bártoli. Vio los dos partidos. Y regresó. En lo que se refiere a datos, lo mismo que había declarado en enero de 2003 ante la fiscalía. Relató también cuando entró a su casa después de encontrarse con el guardia (José Ortiz). "¡Negra!", dijo que gritó creyendo que se estaba tomando un baño, y como no le contestaba subió las escaleras, vio los vidrios empañados, miró hacia el baño y primero vio una mancha de sangre ("de unos 20 centímetros", respondió a la pregunta de uno de los fiscales) junto al inodoro y después a su mujer inclinada dentro de la bañera, que tenía agua y sangre.
No vio más sangre, según aseguró, salvo un poco en la bañera semillena, y pese a haber levantado el cuerpo de María Marta y haberlo arrastrado por sus medios hasta la puerta del baño. Tampoco vio, según dijo, las toallas ensangrentadas que se utilizaron para limpiar el lugar más tarde.
Quiso describir cuando llegó la masajista, Beatriz Michelini, y pasó por un molesto traspié de unos segundos cuando dijo que "en ese momento que estoy sacando eso", refiriéndose al cuerpo de María Marta. Quiso recomponer: "Digamos, el cuadro, la escena", agregó incómodo, queriendo borrar el "eso", hasta que retomó hablando de la masajista.
Mencionó el supuesto intento de resucitación, la llegada de los médicos. El cónclave del pituto en el que "participé 15 segundos como mucho". El pedido de que el entierro se realizara en la bóveda de los García Belsunce en Recoleta y que fuera tarde para que llegaran sus familiares de Corrientes e Inés Ongay, la amiga de María Marta de Bariloche. Aseguró que ni su familia ni la de María Marta tenían antecedentes de cremación para responder a la acusación de que habría intentado incinerar las pruebas. Y metió la espina de la autopsia: "Cuando me enteré de que investigaban discrepancias entre los médicos pedí que se hiciera una autopsia y el fiscal lo rechazó". (Diego Molina Pico, en noviembre de 2002, sostuvo que no fue el pedido de autopsia lo que se rechazó, sino que Carrascosa pedía ser tomado como parte querellante para poder pedir la autopsia y que no podía ser querellante siendo que empezaba a sospecharse del homicidio de su esposa y él automáticamente pasaba a ser sospechado.) Como testigo de ese supuesto rechazo, Carrascosa mencionó a su ex abogado Marcelo Nardi y lo solicitó como testigo, pese a que en una audiencia previa las partes habían convenido con el tribunal que no se citaría como testigos ni a abogados ni a funcionarios.
En ese aspecto, la defensa ganó el round, porque pese a la disconformidad de Molina Pico, los jueces aceptaron que, como caso extraordinario, Nardi sea citado a declarar.
Después de una hora y media de hablar y responder preguntas, finalmente el viudo célebre abandonó el incómodo lugar en el que estaba sentado y que sólo se notaba en el movimiento de sus hombros. Unos minutos antes el juez Luis María Rizzi le preguntó qué explicación tenía sobre el crimen. "Para mí el móvil fue el robo –respondió Carrascosa–. (M.M.) Tenía una caja chica, de las Damas del Pilar."
–¿Sospecha de alguien? –le dejó en bandeja el juez, que obviamente leyó el expediente y esperaba que Carrascosa lo dijera...
–Es muy difícil, nuestro vecino que debe tener algo que ver y los guardias... –respondió Carrascosa, como si no quisiera mencionar el nombre que todos esperaban escuchar, y como si quisiera que lo obligaran a decir el nombre que toda la familia había acusado recién después de que el caso se hizo público.
–¿Quién es ese vecino? –repreguntó Rizzi.
–Pachelo –dijo por primera vez, pero como parte de su libreto.
Es muy difícil si no imposible entrar en las encriptadas estrategias de las partes ante un juicio. Quizás alguna señal del porqué de la decisión de declarar ayer se lea hoy en los medios. Mejor dicho, no se lea. Si Carrascosa no hubiera declarado hoy las crónicas seguramente deberían destacar lo que ocurrió durante la mañana: que la masajista Beatriz Michelini acusó a la familia de haberla "usado"; que el mozo del bar del house club Gerardo Obendorfer aseguró haberlo atendido a la hora en que Carrascosa dijo estar viendo el partido en lo de Bártoli, lo mismo que la concesionaria del bar, Alba Benítez. Y mucho más, que la mucama de los Bártoli, Catalina Vargas, dijo que a la hora en que Carrascosa dijo estar viendo el partido, en lo de los Bártoli el televisor estaba apagado y no había nadie. Hubiera sido una audiencia nefasta.

1 de marzo de 2007
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policías asesinados a su vez


Sospechosos por muerte de diputados son asesinados en cárcel de Guatemala.
El presidente de Guatemala, Oscar Berger, señaló que "no dudamos que hay una guerra entre el crimen organizado y las mafias, que ha ocasionado esta muerte violenta de cuatro testigos muy importantes".
Los cuatro policías acusados de matar a tres diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (Parlacen), fueron asesinados ayer en extrañas circunstancias. José Korki López, José Adolfo Gutiérrez, Marvin Lancen Escobar Méndez y Luis Arturo Herrera estaban detenidos desde la semana pasada en la cárcel de máxima seguridad El Boquerón, ubicada en Cuilapa, al este de Ciudad de Guatemala, por el asesinato de los diputados derechistas William Pichinte, Eduardo D`Aubuisson y José Ramón González, que fueron encontrados incinerados y acribillados.
Se manejan varias versiones al respecto. Una de ellas fue confirmada por la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guatemala a la BBC, según la cual un grupo de hombres armados ingresó a la cárcel amenazando a los guardias. Algunos testigos lo denominaron como un comando 'policial-paramilitar', que después de degollarlos y dispararles se fugó.
De acuerdo a la misma fuente, en el penal se registró un motín que se extendió por más de 10 horas.
No obstante, otra de las versiones habla de que fueron los mismos prisioneros quienes mataron a los policías, y se lo adjudican a integrantes de un grupo mara (pandillas criminales juveniles), denominado salvatrucha.
Dentro de las tesis que manejan las autoridades están: vínculos con el narcotráfico, motivos políticos e incluso un error en las identidades. Asimismo se habla de que escuadrones de la muerte serían los culpables. El presidente de Guatemala, Oscar Berger, señaló que "no dudamos que hay una guerra entre el crimen organizado y las mafias, que ha ocasionado esta muerte violenta de cuatro testigos muy importantes".
El ministro de Gobernación guatemalteco, Carlos Vielmann, reconoció que el narcotráfico puede estar atrás del asesinato, Hay más que "un ataque de mareros (…) aquí ha corrido mucho dinero" del narcotráfico. Mientras, el ministro salvadoreño de Seguridad Pública, René Figueroa, pidió una reunión urgente para ser informados de lo que ocurrió.

27 de febrero de 2007
©la nación
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preso por estupidez del juez


[Pedro Lipcovich] Huelga de hambre del inmigrante boliviano preso por vender hojas de coca. "El juez no me da ninguna importancia".
El hombre que lleva casi un año detenido por vender hojas de coca en su comunidad de Lomas de Zamora lleva 18 días sin alimentarse. Tampoco ingiere líquidos, como protesta porque el juez Ferreiro Pella se niega a recibirlo. Pese a su mal estado de salud, fue llamado al juzgado, pero sólo fue atendido por una empleada.
Irineo Mora Sandi –el ciudadano boliviano bajo prisión preventiva desde hace casi un año por tenencia de hojas de coca– elevó la apuesta que juega con su propio cuerpo: entró en huelga de hambre ‘seca', sin ingerir líquidos, en demanda de su libertad. Desde hacía 16 días ya venía sin ingerir alimentos. A la debilidad que resulta del ayuno se sumaron, en los últimos días, síntomas como dolores agudos en la espalda e imposibilidad de orinar. Ello no obstó para que el juez Carlos Ferreiro Pella, que lo mantiene detenido, ordenara su traslado desde el penal de Marcos Paz hasta la sede del juzgado en Lomas de Zamora. Allí, sin embargo, no fue interrogado por el magistrado sino por una empleada que le tomó declaración "para que nos explique los motivos por los cuales se halla en huelga de hambre". La tenencia de hojas de coca, para consumo personal o para la venta, no está prohibida en la Argentina, pero el juez consideró el vegetal como "precursor de la cocaína" y, además, negó la excarcelación durante el proceso. Por su parte, la señora de Mora Sandi, en diálogo con Página/12, contó que policías bonaerenses, cuando allanaron su casa, la obligaron a desvestirse, además de destruir bienes de su propiedad.
"Según las actuaciones, usted ha iniciado una huelga de hambre. El traslado de hoy es para que explique los motivos por los cuales tomó esa medida", dijo ayer una empleada del Juzgado Federal de Lomas de Zamora, a cargo de Carlos Ferreiro Pella, al dar comienzo al interrogatorio de Irineo Mora Sandi, de 26 años, en huelga de hambre desde el 5 de este mes. No estaban presentes el juez ni el secretario del juzgado.
"Quiero que se resuelva mi caso lo antes posible, que me escuchen de una vez; y de hoy en adelante, si el juez no me da importancia, empiezo a hacer huelga de hambre seca", contestó Mora Sandi.
"El juez quiere saber los motivos por los que inició esa medida de fuerza", repitió la empleada. "Eso. Lo que dije", contestó el detenido. Y pidió ver el expediente de su causa. "La causa está en el ministerio público", contestó la empleada. Luego el abogado que acompañaba al imputado, Gabriel Juricich –vicepresidente de la Federación Argentina de Colectividades–, preguntó por el pedido de sobreseimiento que había efectuado: la empleada le contestó que "no se hizo lugar" y explicó que la notificación no había llegado porque "no sé si hubo un error en el domicilio".
"Quiero aclarar algo –intervino Mora Sandi–: a mí me sacaron de casa, me allanaron, me rompieron todo. Ni siquiera mostraron una orden de allanamiento. Me tiraron..." Según Juricich, la orden de allanamiento correspondía en realidad a la casa contigua a la de Mora Sandi. El diálogo entre el detenido y la empleada se desarrolló de la siguiente manera:
–¿Qué es lo que quiere que conste? –requirió la empleada.
–Que todos los días estoy rezando para el juez y para el fiscal que yo soy inocente.
–Si quiere que ponga todo, espere, porque no alcanzo a escribir –-solicitó la empleada.
–¿Esto cuándo va a terminar? –preguntó el hombre que llevaba 16 días sin comer.
–...Reza para el juez y para el fiscal que usted es inocente –leyó la empleada–. Me dijo algo más que no alcancé a escribir...
–Quiero que me dejen encerrado en la celda, sin tomar líquido, hasta que se resuelva mi situación.
–Eso ya está expuesto arriba: si quiere se lo leo.
–Ponga que no me dejan revisar la causa.
–No es que no lo dejamos: no la tenemos –contestó la empleada, y preguntó–: ¿no quiere que lo saquen de la celda?
–Hasta que me entreviste personalmente con el juez –contestó el preso.
Su abogado le preguntó si quería decir algo más. Irineo contestó, con la voz a punto de quebrarse: "Quiero mi libertad. Quiero justicia". Y se quejó: "Me duele la cabeza". Su abogado le explicó que era por falta de alimentación. "Y me duele toda la espalda. Me quema desde acá hasta aquí. Todo esto me quema, no puedo dormir. Y no puedo orinar. Y me da mareo."
"...Toda la espalda", leyó la empleada lo que acababa de escribir. "Por favor, ¿me puede dar la fotocopia de lo que escribió?", le pidió Mora Sandi. "Ahora no –contestó la empleada–. Después la pide, en todo caso." El detenido insistió: "Quiero la fotocopia. Eso, nada más". La empleada volvió a negarse y leyó todo el testimonio desde el principio: "Preguntado el compareciente por Su Señoría a fin de que manifieste los motivos por los cuales ha iniciado la huelga de hambre...".
"¿Y la fotocopia?", volvía a pedir el detenido y volvía a negársela la empleada. "Entonces, no firmo –dijo Irineo–: porque así me traicionaron." Y contó: "Cuando no quise firmar en el allanamiento, me dijeron que se iban a llevar a mi hija. Y firmé. ¿Cuál era el motivo para que se lleven a mi hija?".
La empleada consultó por el pedido de fotocopia con el juez, quien ratificó la negativa. Irineo volvió a solicitar: "Si me puede entrevistar el juez...".
–Yo soy una mera empleada. No manejo los tiempos del juez.
Irineo Mora Sandi está privado de su libertad desde el 30 de marzo del año pasado, cuando su casa –que también funcionaba como depósito de las especias y otros productos que vendían en ferias de la comunidad boliviana– fue allanada por efectivos que pertenecerían a la DDI de Lomas de Zamora. Según datos de la causa, se secuestraron 5,4 kilos de hojas de coca, cantidad que, en caso de ser procesada, sólo permitiría obtener 13,48 gramos de clorhidrato de cocaína. No se encontró ninguna sustancia química destinada a tal procesamiento, pero el juez Ferreiro Pella consideró a las hojas de coca, como tales, "materia prima" para esa elaboración.
Según la ley 23.737, "la tenencia de hojas de coca en su estado natural, destinado a la práctica del coqueo o a su empleo como infusión, no será considerada como tenencia de estupefacientes". La Federación Argentina de Colectividades señaló que la incriminación de Mora Sandi "no toma en cuenta la costumbre boliviana de consumo de estas hojas" y que "la ignorancia se transforma en foco de discriminación".

23 de febrero de 2007
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la masacre de ezeiza y la triple a


[Alejandra Dandan] La justicia quiere rescatar los puntos de contacto.
El juez Oyarbide, a cargo de la causa sobre la banda comandada por José López Rega, solicitó el viejo expediente sobre los hechos del 20 de junio de 1973, cuando la marcha para recibir a Perón terminó en una matanza desatada por la derecha. Quiere rastrear si allí actuaron las mismas personas que figuran en su investigación.
Suele presentarse a Ezeiza como el germen del gobierno de Isabel Perón y José López Rega, de la Triple A y del genocidio abierto en el país después del golpe de 1976. La Justicia busca ahora los puntos de contacto. El juez federal Norberto Oyarbide, a cargo de la investigación sobre la organización parapolicial Triple A, pidió al juzgado federal de Lomas de Zamora el expediente de Ezeiza. El documento judicial sobre la masacre desatada el 20 de junio de 1973 por la derecha peronista contra los militantes de la oposición es parte de una serie de investigaciones pedida por Oyarbide para analizar a la luz de su propia pesquisa. Y es sin duda el más simbólico. Entre otros datos, los investigadores analizan los nombres de los ex policías detenidos como jefes operativos de la Triple A: Rodolfo Almirón y Juan Ramón Morales, con intervenciones en uno y otro momento.
El 20 de junio de 1973 el país se preparaba para la vuelta de Perón tras 18 años de exilio. Aquel día cientos de miles de personas se movilizaron hacia el aeropuerto de Ezeiza donde los esperaba una verdadera trampa.
Mucho se ha dicho e investigado sobre ese punto. Lo que jurídicamente todavía no parece probado es la relación de la masacre con la Triple A. Desde sus comienzos, ambos expedientes siguieron caminos separados. Pero Oyarbide y el fiscal Eduardo Taiano están analizando distintas investigaciones de carácter histórico o periodístico en las que aparece una serie de testimonios y datos que confirmarían la participación de las mismas personas en uno y otro caso.

Los Hechos
Se dice de Ezeiza que fue un ‘putsch' al gobierno de Héctor Cámpora: una masacre premeditada y organizada por los grupos de la ultraderecha peronista para desplazar al presidente del gobierno y controlar el poder.
Esa es una de las hipótesis principales de Ezeiza, el libro de Horacio Verbitsky, una histórica investigación sobre la masacre y analizada como elemento de la causa. Ezeiza fue, dice la investigación, "uno de los momentos estelares de una tentativa inteligente y osada para aislar a las organizaciones revolucionarias del conjunto del pueblo, neutralizar al peronismo por medio de la confusión ideológica y el terror, y destruir toda forma de organización política de la clase obrera".
Un intento que tuvo impulsores, adherentes y responsables. Habitualmente aparece en esa línea el grupo de militantes de la ortodoxia peronista, militar y sindical que luego pivotearán en el entorno político de Isabel.
La causa judicial de Oyarbide sigue de cerca algunos de esos nombres, muchos de ellos reseñados por otras dos investigaciones incorporadas como material de consulta al expediente. López Rega. La Biografía, de Marcelo Larraqui, y La fuga del Brujo, de Juan Gasparini.
Cada uno señala en la organización de lo que derivó en la masacre de Ezeiza a grupos de la ultraderechista Concentración Nacional Universitaria (CNU); militantes armados del Movimiento Nueva Argentina (MNA), la federación de "culatas operativos" de los sindicatos, el Comando de Organización (CdeO) de Alberto Brito Lima y su socia Norma Kennedy y la vieja guardia militar del coronel Jorge Osinde, reclutado por López Rega y una de las personas a las que se sindica entre los principales responsables de la masacre, a cargo de la organización del operativo del retorno.
En Ezeiza aparece una caracterización sintética de ese último personaje como "compañero de promoción de Onganía, reconciliado con Lanusse y Alsogaray, socio del secuestrador del cadáver de Eva Perón, Moori Koenig, importador de mosaicos y mayólicas de lujo junto a Ciro Ahumada y como uno de los candidatos de la derecha peronista a la sucesión de Jorge Paladino como delegado de Perón y candidato a la presidencia".
El 25 de mayo de 1973, reveló Ezeiza, "Osinde juró como secretario de Deportes y Turismo. En los primeros días de junio el Ministerio de Bienestar Social del que dependía, fue ocupado a punta de pistola por la banda de los ex policías Juan Ramón Morales y Rodolfo Almirón. Este es uno de los grupos que actuaron el 20 de junio con armas propias".
Ese es uno de los párrafos que debería rastrear la Justicia, como enlace entre uno y otro expediente ya que Morales y Almirón fueron procesados por Oyarbide en enero por su rol en la banda parapolicial que comandaba López Rega.
Morales y Almirón llegaron al Ministerio de Bienestar Social luego de ser expulsados del Ministerio del Interior durante el gobierno de Cámpora, por eso los investigadores creen que la reincorporación podría estar atada a un plan ya concebido de la Triple A.
Ambos habían sido procesados y encarcelados por ladrones, coimeros, contrabandistas, traficantes de drogas y, recuerda Ezeiza, traficantes de blancas. Morales había alcanzado el puesto de jefe de la Brigada de Delitos Federales de la Policía Federal, y en su carrera –como en la de Almirón– arrastraba un tendal de antiguos socios, cuyos cuerpos habían quedado regados en baldíos y basurales con perforaciones de bala y las manos atadas y quemadas.
Fuera del enlace Morales-Almirón, la pesquisa evalúa otros antecedentes como las confesiones de tres ex integrantes de la Triple A. Oyarbide tuvo en cuenta esas declaraciones en su auto de procesamiento para los detenidos. Son las confesiones de Salvador Paino, Rodolfo Peregrino Fernández y Rubén Dario González Figueredo.
De todos ellos, el caso del ex inspector de policía Peregrino Fernández recobró actualidad recientemente cuando Oyarbide convocó al juzgado al secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde (ver aparte). El nombre de Peregrino Fernández apareció en la causa en 1983 cuando el expediente parecía diluirse en un marasmo de dudas, luego de que el juez José Nicasio Dibur decidió sobreseer provisionalmente a los imputados a raíz de un pedido del entonces fiscal Julio César Strassera. En junio de ese año, Peregrino Fernández buscó la forma de declarar ante la Comisión Argentina de Derechos Humanos en Madrid y ratificó su testimonio ante las ONU en Ginebra. La Comisión de Madrid estaba presidida por Eduardo Luis Duhalde, quien le tomó testimonio personalmente y acompañado por Atilio Paoletti y Vicente Zito Lima.
El ex agente detalló el accionar de los grupos paramilitares y parapoliciales; mostró la relación de López Rega y Villar en el armado de la Triple A con Morales y Almirón como coordinadores, y agregó el nombre de otras veinte personas. Según Gasparini, esas personas eran "funcionarios de la repartición, enroscados en el Ministerio de Bienestar Social desde la masacre de Ezeiza, hasta pasado el golpe de 1976".
Otro dato evaluado en la causa, y reseñado por Larraqui se refiere a ambulancias del Ministerio de Bienestar Social. Según su texto, el 20 de junio "las ambulancias salieron del ministerio cargadas de armas" para Ezeiza. La presencia de acopio de armas en el Ministerio de Bienestar Social es uno de los datos conocidos de la causa de la Triple A. Las armas, consideró el juzgado, "exceden las que razonablemente pueden estar asignadas a la normal custodia de los funcionarios, aun considerando el momento histórico en el que se desarrollaron los hechos y la característica de su principal actor, López Rega".
El avance de la causa demostrará con el correr de los días que sucederá con estos expedientes. Como el juzgado de Oyarbide todavía no recibió la causa de Ezeiza no pudo cotejar la información de cada una de estas investigaciones con el expediente. En el juzgado y en la fiscalía de Eduardo Taiano existe un criterio extendido para evitar que el cruce de causas disperse la investigación. Y el camino en este momento es concluir un puntilloso análisis para determinar la causa: es decir los límites de la actuación de la Triple A, desde el momento en que puede considerársela como una organización que operó desde el Estado.

La Triple A
En enero, Oyarbide concluyó los procesamientos de Almirón y de Morales. También incluyó al ex policía Miguel Angel Rovira, suboficial mayor retirado, y a María Estela Martínez de Perón. Luego, un análisis pormenorizado de la cronología de la causa que empezó el 11 de julio de 1975 trazó una línea en su investigación.
Lo que investiga su causa es: "La existencia de una asociación ilícita que se denominó Triple A o AAA o Asociación Anticomunista Argentina que habría sido creada por el ex ministro de Bienestar Social José López Rega y que habría actuado en el país entre 1973 y 1975".
Las fechas responden a los momentos que él considera como punto de origen y de culminación. El año 1973 aparece como el inicio no por Ezeiza, sino el atentado al entonces senador radical Hipólito Solari Yrigoyen del 21 de noviembre de ese año. Junio de 1975, en cambio, es el momento de la salida del país de López Rega y su principal séquito y columna vertebral de la agrupación.

18 de febrero de 2007
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denuncian a juan perón e isabelita


Por crímenes de la Triple A en Argentina.
Buenos Aires, Argentina. Un grupo de partidos de izquierda de Argentina denunció al fallecido ex presidente Juan Perón y a su viuda y ex mandataria Isabel Martínez, por la desaparición de 16 militantes a manos de la banda parapolicial Triple A en los ´70, informó el jueves una fuente judicial.
La presentación fue hecha ante el juez federal Norberto Oyarbide por dirigentes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y el Partido Socialista de los Trabajadores (PST).
Los denunciantes acusan a Perón y a Isabelita por el "homicidio calificado, privación ilegítima de la libertad y desaparición forzada" de 16 militantes del PST.
"Imputamos los ilícitos referenciados a la organización Triple A y a las autoridades políticas, tanto nacionales como provinciales y municipales, del gobierno encabezado en el ejecutivo nacional por Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón", señala el escrito presentado a la justicia.
También reclamaron investigar la responsabilidad de sectores sindicales vinculados con la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) de la época y empresarios que proporcionaron nombres y domicilios de delegados y militantes sindicales que permitieron su seguimiento y secuestro.
Hubo integrantes de "grandes grupos económicos que aportaron los datos de inteligencia fundamentales para la individualización de los activistas y militantes sindicales y políticos posibilitando así su supresión física", denunciaron.
El escrito incluyó un reporte cronológico desde octubre de 1973 hasta febrero del 76 en donde se fue "delineando el marco represivo impuesto por el gobierno de Juan Perón primero y María Estela Martínez de Perón posteriormente".
Dos magistrados argentinos están investigando el accionar de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA o Triple A), una banda parapolicial que actuó a comienzos de la década del '70 dirigida por el ex ministro de Bienestar Social de Perón e Isabelita, el ya fallecido José López Rega.
Esta semana, la Cancillería argentina envió a España un pedido de extradición de Isabelita, quien se encuentra con libertad condicional en ese país, en el marco de las investigaciones por el caso de la Triple A.
Los organismos de derechos humanos estiman que la banda eliminó a unos 1.500 dirigentes sociales y políticos antes del golpe de Estado de 1976.

17 de febrero de 2007
©mi punto
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liberan a esclavas sexuales


Buenos Aires: Liberan a ocho dominicanas obligadas a ser esclavas sexuales.
La justicia argentina liberó a ocho mujeres dominicanas que habían llegado engañadas a Buenos Aires con la promesa de trabajar de camareras y fueron obligadas a ejercer la prostitución.
Las mujeres dominicanas eran sometidas a la esclavitud sexual en un prostíbulo ubicado en el barrio de Once, el cual fue allanado y donde se detuvo a un hombre también dominicano por ‘reducción a la servidumbre', delito que prevé una pena de entre 3 y 15 años de prisión.
La justicia determinó a partir del testimonio de las esclavas sexuales que al arribar al aeropuerto de Ezeiza (Buenos Aires), la organización que las traía les comunicaba que por haberles conseguido el pasaporte y el viaje, les debían entre 13 mil y 15 mil pesos, una deuda que debían saldar ejerciendo la prostitución.
Los voceros judiciales informaron que permanece prófuga la mujer dominicana que regenteaba el prostíbulo y que era, además, la encargada de viajar a su país y traer engañadas a sus compatriotas.

15 de febrero de 2007
©la nación
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