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sociedad

travestis tienen nueva miss


[Luis Silva Rocco] Brillo y lentejuelas desfilaron la noche del sábado con la elección de la nueva reina de los travestis del año 2008.
San Antonio, Chile. Cuatro fueron los travestis que compitieron por el cetro de Miss Revelación 2008 en el club Estrella de Chile, certamen que por segunda vez reunió a los más bellos exponentes del transformismo nacional y que dio por ganadora a la sanantonina Yesenia del Solar.
Organizado por el centro cultural Amanda Jofré, el evento contó con la participación de bellezas locales, santiaguinas e internacionales, todas con el único fin de reunir dinero para ayudar a los sanantoninos infectados con VIH.

Fieras Competidoras
La competencia mostró a cuatro despampanantes mujeres que lo dieron todo por obtener la plateada banda de miss revelación. "Decidimos ponerle ese título porque aquí las niñas vienen a revelarse, a sacar fuera toda la belleza que tienen bien escondida", explicó Carla Altamirano, una de las organizadoras del certamen.
Dos sanantoninas (Yesenia del Solar- la preferida del público- y Alejandra) y dos santiaguinas (Luna Star y Constanza Rivera) lucharon con uñas y dientes para obtener la codiciada corona.
Primero tuvieron que lucir unos impactantes trajes de baño, los que dejaron muy poco a la imaginación, para luego pasar al punto alto de la noche, la muestra de trajes típicos confeccionados por las mismas competidoras.
Sin embargo, todo esto no sería más que la antesala del esperado desfile de vestidos de noche, momento culmine de la celebración que finalmente coronó como soberana de los travestis a Yesenia del Solar, dejando en segunda posición a Luna Star y en tercer lugar a Alejandra. Constanza Rivera, transformista santiaguina de sólo 18 años, fue premiada por sus compañeras y por el jurado como Miss Simpatía.
Luego de la premiación, el público pudo disfrutar de la fiesta de la tolerancia y la diversidad sexual hasta altas horas de la noche, acompañados de buena música y un grato ambiente familiar.

18 de febrero de 2008
©líder de san antonio
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realeza francesa hecha en india


[Henry Chu] Hay quien dice que Baltasar de Borbón es el primero en la línea de sucesión al extinto trono, pero el abogado indio se contentaría con ser reconocido por sus primos europeos.
Bhopal, India. Si Francia decide alguna vez anular la revolución y volver a la monarquía, la línea al trono podría comenzar en el umbral de un regordete y simpático indio con un nombre tan espigado e incongruente como la gigantesca flor de lis que adorna su porche.
Baltasar Napoleón de Borbón atenderá el timbre, y el llamado del deber, si Francia llegara a necesitarlo.
La restauración de la monarquía en Francia es, por supuesto, improbable. Pero también lo es la historia de este posible heredero al trono, un príncipe heredero de la casa real Borbón, que vive en relativa obscuridad aquí en esta ciudad junto a un lago en el centro de India, donde tiene un bufete, se ocupa de fruslerías en su granja familiar y alimenta la esperanza de que su linaje, si no su primogenitura, sean algún día reconocidos por sus relumbrantes parientes europeas.
"Soy indio de nacimiento", dice de Borbón. "Pero el hecho es que pertenezco a la familia real de Francia".
Como todas las buenas historias de conspiraciones reales, la historia detrás de su afirmación es una aventura de capa y espada llena de aristócratas intrigantes, traiciones, amores prohibidos, peligrosas escapadas, piratas codiciosos y misteriosas desapariciones. Los hechos y la leyenda se funden y pierden nitidez.
Pero la afirmación de De Bourbon de que desciende de nobles europeos recibió el año pasado el inesperado respaldo de uno de sus primos putativos cuando el príncipe Miguel de Grecia mostró su apoyo en una novela histórica. En ‘Le Rajah Bourbon', el príncipe, un célebre autor, ofrece una versión especulativa de la vida de Juan Felipe de Borbón, el ancestro al que Baltasar debe su origen.
De acuerdo al libro -una amalgama de conjeturas e investigación- Juan Felipe, sobrino del rey Enrique IV que sobrevivió varios intentos de asesinato y de un secuestro en alta mar, finalmente desembarcó en India, donde sirvió en la corte del emperador mogol Akbar en el siglo dieciséis.
Sus descendientes se mudaron más tarde al centro de India. En archivos históricos, los Borbón están bien documentados como importantes y respetados administradores en la región durante cientos de años. En las últimas generaciones, miembros de la familia se han casado con gente del país.
Miguel, que vive en París, cree que Baltasar de Borbón es el heredero al trono en la línea masculina, la rama más antigua de la casa de los Borbón. Esto daría a Baltasar más derechos al trono que los descendientes de Enrique IV, cuya línea no interrumpida de sucesión fue podada junto con las cabezas de Luis XVI y María Antonieta en la guillotina en 1793.
Miguel conoció a Baltasar de Borbón en Bhopal en 2006 después de una increíble coincidencia en el hotel donde el príncipe alojaba durante unas vacaciones.
"Alojaba en el mejor hotel y me cambiaron de una habitación a una suite. ¿Y qué veo en la puerta de mi suite? ‘Suite Borbón'. Así que corrí a hablar con el portero del hotel y le pregunté: ‘¿Por qué llama Borbón?' Me dijo: ‘Hay una familia que se llama Borbón y son bien conocidos en Bhopal. Es bastante divertido encontrar el nombre Borbón en una guía telefónica de India".
La experiencia lo inspiró para investigar y escribir su novela.
Para Baltasar, 49, fue emocionante recibir por primera vez a un aparente pariente, y se sentía reivindicado de que finalmente uno de ellos lo reconociera como una rama de la familia real.
Nunca tuvo dudas sobre su linaje, como lo ilustra su casa en Bhopal. Grandes letras de bronce que dicen ‘Casa de Borbón' cuelgan de su puerta principal. Los muebles de su cómoda salita es pastiche francés.
A Baltasar le hablaron desde niño sobre su encumbrado origen. Cuando tenía dos años, su padre, Salvador, le regaló un libro de 1882, de mano de un autor francés, que incluía un capítulo sobre la historia del clan Borbón en Bhopal. Sus ojos se humedecen y sus manos tiemblan cuando muestra ansioso al visitante el libro con la dedicatoria que escribió su padre.
"Esto te hará entender que desciendes de una dinastía e inculcará e imbuirá en tu mente las cualidades de una familia noble, y te ayudará a brillar de acuerdo a tus deseos", escribió Salvador de Borbón.
Baltasar se convirtió en un abogado civil y se casó con una mujer india, con la que tiene tres hijos. Describe a su familia como "pobre", pero dado su estilo de vida de clase media, eso parece más una melancólica comparación con la elegancia de algunos de sus primos reales en Europa y sus propios ancestros en Bhopal que con la realidad de la vida en la miserable India.
Durante los siglos dieciocho y diecinueve, sus ancestros pertenecían a la elite de Bhopal, y gozaban de la confianza del clan musulmán gobernante. Pero después de muchas décadas de fiel servicio, los católicos de Borbón fueron despojados de su posición de privilegio por un nuevo e intolerante gobernador musulmán en la primera parte del siglo veinte.
Gran parte de las propiedades de los de Bourbon fueron confiscadas. En el curso de los años se vieron obligados a vender sus joyas, candelabros y casas, incluyendo una imponente mansión amurallada, derrumbada luego, que Baltasar recuerda haber visto de niño. La casa en la que vive ha estado en manos de la familia durante doscientos años, dice, y era donde paraban sus ancestros para refrescarse después de montar en elefante para asistir a misa en una iglesia cercana que todavía se tiene.
De Borbón sacude su cabeza de pelo negro cuando reflexiona sobre las ilustres circunstancias de su familia. De una pila de amarillentos recortes de diario sobre él, señala con tristeza un titular que dice ‘Bourbon on the Rocks'.
Dice que no busca beneficios económicos con su reclamo de que desciende de nobles franceses.
"No estoy haciendo ningún reclamo de ninguna riqueza", dice. "No estoy mendigando nada de nadie. Soy un hombre feliz".
Pero reconoce que le gustaría llevar a su familia a Francia, dar a sus hijos las mejores oportunidades y la comodidad de pertenecer a una mayoría en lugar de a una pequeña minoría religiosa.
Su apariencia normalmente amable se desmorona cuando se queja sobre la falta de reconocimiento de sus supuestos parientes europeos. Las cartas que ha escrito no han recibido respuestas o sólo amables contestaciones que no lo reconocen como uno de la prole de los Borbón. Su nombre no figura en ninguna tarjeta de Navidad real o aristócrata ni en las listas de invitados a bodas.
Retorciéndose las manos, de Borbón se pregunta si acaso está siendo desairado porque, tanto en apariencia como por su nacionalidad, es indio. Miguel sospecha un motivo más profundo.
"Que los Borbón de Francia, primero, están muy atareados y no les interesa India, y luego, tengo la impresión... de que no están muy contentos de descubrir que tienen primos en India, principalmente porque, al menos si mi teoría es correcta, porque los Borbón de India son los más antiguos" de la línea familiar, dice. "Así que no tienen mucho entusiasmo en decir: ‘Sí, vente, eres el más viejo, así que eres el jefe de la familia'".
Quizás, pero ¿se aferrarían los sangre azul a esas actitudes, especialmente cuando nada realmente importante está en juego -ni tronos, ni tierras ancestrales, ni otros títulos que la nostalgia y lujosas fotos en revistas de famosillos? Los ciudadanos de la república francesa no están exactamente clamando que vuelva un monarca, menos uno que come curry y croissants.
Miguel se ríe.
"Puedo asegurarle que conozco a antiguas familias reales -puedo nombrar dos ejemplos ahora, europeos- que pelean por derechos largo tiempo perecidos", dice el príncipe, que desciende de los Borbón por el lado de su madre. "Todas esas familias europeas son muy celosas del apellido, de derechos que ahora mismo no significan mucho".
"No me importa, porque estoy más interesado en las verdades históricas que en los derechos de estos o esos otros".
El problema es encontrar pruebas que respalden esas verdades, que el príncipe reconoce espontáneamente que no tiene.
Nadie pone en duda que en 1560 un caballero francés llamado Juan Felipe de Borbón terminó como miembro de la corte imperial de India. Cómo llegó hasta allá, y quién era exactamente, es algo más turbio.
Existen varias versiones de la historia, incluyendo la de Miguel, que lo identifican como un hijo de Carlos de Bourbon, un conocido por los escolares franceses como el Benedict Arnold de su país, un traidor que colaboró con los enemigos del rey Francis I. El joven Juan Felipe escapó de Francia después de matar a un hombre en un duelo o por temor a ser asesinado por descender de la rama más antigua de la familia de Bourbon, que tenía todo el derecho a reclamar el trono.
(Enrique IV, que se convirtió en el primer rey Borbón en 1589, provino de una rama rival de la familia. La mayoría de los monárquicos de hoy en Francia apoyan la reivindicación de su descendiente, el actual Conde de París y, teóricamente, Enrique VII, como el siguiente en la línea).
Las versiones sobre las aventuras de Juan Felipe en el exilio narran que fue capturado por piratas turcos en el Mediterráneo y vendido en un mercado de esclavos en Egipto, que se escapó a Abisinia, con una princesa, y que, al final, huyó a Delhi, donde se convirtió en un asesor de confianza del emperador mogol y se casó con una portuguesa.
Es difícil separar la realidad de la ficción. Pero Miguel no tiene motivos para creer que Juan Felipe mintió a Akbar sobre sus orígenes nobles.
"¿Por qué iba a pretender que era un Borbón cuando los indios no tenían la menor idea de quiénes eran esos? El emperador de India sabía que existía un reino remoto llamado Francia, pero ‘Borbón' no significaba nada para él", dice el príncipe. "Hubo algunos aventureros que llegaron a India, hicieron fortuna y volvieron a Francia. ¿Por qué no volvió nunca a Francia? Porque su padre era un traidor famoso, y no quiso compartir la vergüenza".
La ciencia puede tener la respuesta tanto para las especulaciones de Miguel y las esperanzas de Baltasar. El príncipe dice que está dispuesto a someterse a un análisis de ADN para verificar su descendencia de los Borbón, y de Borbón dice que se sometería con mucho gusto al análisis.
De momento, de Borbón se contenta con los fragmentos más mínimos que encuentra en el camino, que suenan más bien como ilusiones de su parte.
"Oficiosamente he oído que la reina Sofía de España pregunta a menudo por mí. Le pregunta a la gente de la India que va allá: ‘¿Cómo está mi primo?' Me llama primo", dice, sacando pecho.
Espera viajar a Francia algún día pronto, aunque no habla francés. El orgullo le impide solicitar un visado de turista; eso sería demasiado humillante. Quiere ser recibido como el miembro largo tiempo perdido de una familia ilustre.
"Eso sería un sueño hecho realidad".

henry.chu@latimes.com

17 de febrero de 2008
10 de enero de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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sexo con muñecos eléctricos


[R. Ahumada] Sexo con robots: placer sin contagio.
Santiago, Chile. David Laevy, autor del libro ‘Sexo con robots' cree que antes de 40 años los seres humanos y las máquinas tendrán relaciones sexuales. Actualmente las real dolls -muñecas a escala real, con pelo humano y sensores en sus senos y boca- son lo más parecido a un robot sexual. Se venden en todo el mundo y chilenos ya las han comprado.
Gigoló Joe, el robot sexual de la película ‘Inteligencia artificial', encarnado por el actor británico Jude Law, cuya programación le permitía dar placer ilimitado y ofrecer conversaciones y ayuda emocional a sus clientas, podría dejar de ser una fantasía de la ciencia ficción. Según algunos expertos en tecnología robótica, de aquí a unos cuarenta años más podríamos tener relaciones sexuales con humanoides, los que además de no sufrir jaquecas imprevistas o disfunciones, podrían establecer una conversación postcoital.
Al menos así lo cree David Levy, autor de ‘Sexo con los robots: la evolución de las relaciones Humanos-Robots', que declaró que una femme fatal electrónica o un macho mecánico superdotado podrían ser realidad en un futuro no muy lejano. "¡Imagínenselo: sexo a voluntad, las 24 horas, los siete días!" de la semana, exclama. Todo esto a raíz de que en noviembre pasado, unos investigadores de la Universidad de Waseda, Japón, presentaron un robot que sabe cocinar y puede utilizar sus manos de silicona para interactuar con los humanos.
Sin embargo, otros expertos como Frédéric Kaplan, programador del cerebro del perro Aibo, de Sony, es más escéptico. "No creo que vayamos a tener robots parecidos a los humanos en ese lapso de tiempo", dice el investigador en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en Suiza.

Muñecas Electrónicas
En Japón, las realdolls son lo más parecido a un robot sexual: muñecas hechas a pedido, a escala real, con pelo humano y que cuentan con censores en puntos estratégicos que las hacen reproducir gemidos. En su página de internet (www.realdoll.com) se pueden leer los comentarios de sus clientes alabando el producto estrella de Abyss Creations. También se pueden ver las dieciséis opciones entre rubias, morenas, asiáticas e incluso una de fantasía. Para las mujeres sólo está Charlie, el único macho a escala que no arruga ni pregunta qué tal estuvo.

También en Chile
A Chile, por ejemplo, llegó hace un tiempo una musa hecha de silicona, de un metro sesenta de estatura, ojos verdes, tez blanca y pelo negro. No habla, no sobregira tarjetas de créditos, pero costó alrededor de siete millones de pesos al chileno que la encargó desde el extranjero. "Un tipo joven, excéntrico y con suficiente plata para comprarla", dice Danissa González, dueña del sex shop criollo Fruto Prohibido.
Sin embargo, en nuestro país el placer de sexo ilimitado con un cuerpo lo más parecido a un humano ha sido desplazado por otros artefactos que ocupan menos espacio. Las antiguas muñecas inflables pasaron de moda. Ahora la llevan los masturbadores a pilas o eléctricos con forma de una lata de bebida o un tarro de pelotas de tenis. "Ahora están de moda las vaginas que no parecen vaginas, que pasan re piola y los puedes tener en la pieza", dice Danissa González.
Si bien las muñecas electrónicas posiblemente no estarán en unos cuantos años en vitrina nacionales, la dueña de la tienda de artículos eróticos dice que podrían llegar a Chile, pero a un grupo que pueda pagar una de ellas. "Los clientes me comentan que prefieren tener relaciones con una muñeca antes que meterse con una mujer de verdad que los pueda contagiar de algo".
Los compradores de fetiches eróticos ya están esperando ordenar su propia 'chica eléctrica', que a pesar de tener un elevado costo, viene con un beneficio adicional único: la suegra viene por separado.

13 de febrero de 2008
©la nación
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gansos contra el crimen


Usan gansos para luchar contra ola de robos en quintas en ciudad argentina.
Buenos Aires, Argentina. Residentes de quintas de la ciudad de La Plata (50 km al sur de Buenos Aires) recurren a gansos como sistema de alerta por la ola de robos en la zona y aseguran que son una eficaz alarma viviente ante la presencia de intrusos, que supera con creces a los tradicionales canes.
La característica que hace aptos a estos animales para la vigilancia es que, ante el menor ruido, comienzan a graznar y el sonido de cuatro o cinco ejemplares resulta ensordecedor y sirve tanto para alertar a los moradores como para desalentar a indeseables visitantes.
La ingeniosa solución fue inicialmente adoptada por los propietarios de algunas quintas hortícolas y, al comprobarse su eficacia, se fue extendiendo al resto de las propiedades.
La utilización de los palmípedos como guardianes resulta aquí novedosa, pero data de miles de años, ya que era una práctica habitual entre los antiguos romanos, según los historiadores.
El problema de la inseguridad está en el centro de las preocupaciones de los argentinos y el flagelo golpea particularmente a la provincia de Buenos Aires, cuya capital es la ciudad de La Plata.

13 de febrero de 2008
©mi punto
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rebelión sacude a cosa nostra


[Frances D'Emilio] Hombres de negocios sicilianos retan a la mafia rebelándose contra la Cosa Nostra.
Palermo, Italia. Cuando se trata de negocios, la Cosa Nostra pudo contar siempre con el miedo. Ya no más. En una rebelión que está sacudiendo los centenarios cimientos de la Cosa Nostra, hombres de negocios están uniendo fuerzas para negarse a aceptar las extorsiones -el dinero que deben pagar por concepto de protección llamado pizzo.
Y se están saliendo con la suya, amenazando con quitar al sindicato del crimen ya debilitado una de sus fuentes de ingresos más sólidas.
La mafia tiene toda una historia de recuperarse de las derrotas, pero esta vez hace frente a algo completamente nuevo: una página web donde los hombres de negocios encuentran en el grupo cómo decir no a la mafia.
Al mismo tiempo, hombres de negocios que van desde tenderos de barrios a capitanes de la industria se sienten envalentonados por la detención de jefes fugitivos y la recuperación, en un allanamiento, de la meticulosa contabilidad de la mafia, detallando quién paga el pizzo y cuánto.
"Esta rebelión llega al corazón de la mafia", dijo el prosecutor de Palermo, Maurizio De Lucia, que ha investigado casos de extorsión durante años. "Si funciona, obtendremos una gran ventaja en la lucha contra la mafia".
Estas últimas ventajas pueden seguir construyendo sobre otros éxitos en la lucha por romper el poder de la Cosa Nostra en Sicilia. En las últimas dos décadas, el sindicato se ha visto abollado por las declaraciones de renegados, que a fines de los ochenta ayudaron a enviar a la cárcel a cientos de mafiosos, y una feroz represión del estado una década más tarde después de que la mafia asesinara con atentados con bomba a dos prosecutores de Palermo.
El número de rebeldes en la página web es todavía diminuta si se la compara con los negocios con que cuenta Palermo, pero el movimiento ha ayudado a debilitar el poder psicológico de la mafia sobre los sicilianos -largo tiempo condicionados a creer que la desobediencia podría significar la ruina o incluso una sentencia de muerte. Y todo ataque consistente contra esa cultura del temor podría en última instancia conducir a la desaparición de la Cosa Nostra.
Los negocios están desafiando abiertamente a la mafia firmando en una página web llamada addiopizzo (adiós pizzo), que reúne a hombres de negocios de la capital siciliana que se niegan a pagar la extorsión.
La campaña fue lanzada en 2004 por un grupo de jóvenes que querían abrir un bar. Empezaron empapelando Palermi con panfletos contra el pizzo que decían: "Un pueblo que paga el pizzo es un pueblo sin dignidad", y finalmente subieron la campaña a la red, donde tocó una cuerda más profunda entre los sicilianos que están hartos de las amenazas de la mafia.
La Confindustria, el grupo de presión de los industriales, también ha dado impulso al movimiento al amenazar con la expulsión a los miembros que se dejen extorsionar. Su filial siciliana ha revisado una lista de compañías que pagan el pizzo que fue hallada en un allanamiento de un escondite de un importante capo de la mafia, y este mes empezó a citar a los directores de esas compañías para saber si efectivamente han pagado y si en caso afirmativo deben ser expulsados del influyente grupo de presión.
En un caso, la directora de una clínica privada dijo que su institución apareció en la lista de la Cosa Nostra debido a que un mafioso fue tratado ahí, aunque aparentemente no quedó claro, durante su hospitalización, que se trataba de un mafioso.
Al mismo tiempo, las autoridades están aumentando la presión sobre los dueños de negocios, procesando agresivamente a los que rechazan declarar contra la mafia en casos de extorsión evidentes. Bajo la ley italiana, un empresario que niega haber pagado pese a evidencias flagrantes -tales como haber sido captado por cámaras de vigilancia- puede ser acusado de "colaborar" con Cosa Nostra.
"Ahora corremos un riesgo mayor por pagar que por no pagar", dijo Ugo Argiroffi, un ingeniero que agregó hace poco su empresa de construcción C.O.C.I., de Palermo, a la lista de addiopizzo (http://www.addiopizzo.org en italiano con un enlace en inglés).
Aunque las casi 230 empresas en la lista son sólo una fracción de las miles de tiendas, firmas y fábricas de Palermo, se ha formado un grupo similar en Catania, la segunda ciudad de Sicilia.
Quizás más significativamente, la rebelión ha echado raíces en los bastiones de los más despiadados clanes de la mafia -en lugares como Gela, una apagada ciudad industrial en la costa. Unos ochenta empresarios de Gela han denunciado intentos de extorsión en los últimos meses.
Es un dramático cambio desde principios de los años noventa, cuando un comerciante de Gela que denunció una extorsión fue asesinado por la mafia, y un vendedor de coches, cuya sala de exposición y venta fue incendiada repetidas veces, debió mudarse con su familia y cambiar de nombre después de que declarara en tribunales.
En otro caso destacado, Libero Grassi, que tenía un negocio de ropas en Palermo, fue asesinado a balazos por la mafia en 1971 después de que hiciera un inútil llamado público a otros comerciantes para que se unieran a él en denunciar las extorsiones.
Los fiscales atribuyen la rebelión a la luchar por el poder después de que Bernardo Provenzano, el presunto ‘capo de los capos', fuera capturado el año pasado cerca de su ciudad natal, Corleone.
Durante años, Provenzano -del que se dice que se hizo cargo de la Cosa Nostra en 1993- había empleado una estrategia de extorsión que consistía en "hacerles pagar poco, pero que paguen todos", de acuerdo a Piero Grasso, ex fiscal de Palermo que ahora es el prosecutor anti-mafia nacional de Italia con sede en Roma.
El jefe de la mafia temía que una codicia excesiva y la violencia provocaran la represión policial, dijo Grasso en una entrevista.
Pero en la lucha por la sucesión de Provenzano, el jefe de la zona de Palermo, Salvatore Lo Piccolo, terminó implacablemente con esa estrategia.
Bajo el reinado de Lo Piccolo, según Graso, el pequeño ejército de matones dedicado a la extorsión de los comerciantes pasó de quinientos a mil hombres, a juzgar por los datos encontrados en los libros de contabilidad de los extorsionistas.
Los extorsionistas recibían mensualmente ‘salarios' de hasta tres mil dólares, generosos de acuerdo a normas de Sicilia, más una paga mensual extra como aguinaldo de Navidad, dijo Grasso.
Una serie de ataques incendiarios contra negocios el año pasado reflejaba aparentemente la determinación de Lo Piccolo de aumentar sus demandas.
La estrategia fracasó: Mientras más duramente estrujaba la mafia a los comerciantes, más víctimas se resistían. Hasta el momento ningún empresario ni sus familiares han sido asesinados por su desafío, aunque algunos pueden haber perdido clientes temerosos de la mafia.
En un caso muy publicitado, Vincenzo Conticello, propietario de Antica Focacceria San Francesco, un histórico restaurante de Palermo que se especializa en bocadillos de vísceras y pulmones de ternera, gastó 1.8 millones de dólares comprando suministros a ‘amigos' de un gángster que se había introducido en su negocio.
Finalmente el hostelero se hartó y lo denunció a la policía. En el juicio, identificó a los tres gángsteres que lo habían extorsionado y en noviembre fueron condenados de diez a dieciséis años de prisión. A Conticello se le concedió custodia policial.
Cuando el capo de la mafia, Lo Piccolo, fue arrestado en noviembre en las afueras de Palermo, la policía encontró una lista con cientos de nombres de empresarios que habían pagado el pizzo, más un desglose de cómo se repartió el dinero -un tesoro de información sobre cómo funciona la mafia.
En diciembre, la policía propinó a la mafia otro golpe cuando mataron a Daniele Emmanuello, el presunto capo de las bandas de extorsionistas del área de Gela, cuando huía de un escondite en una granja.
Emmanuello no tuvo tiempo de sacarse el pijama, pero alcanzó a tragarse algunas notas manuscritas. Las autoridades las están estudiando para ver si contienen más información sobre el pizzo.
Hasta ahora, las cifras sobre el dinero han sido fundamentalmente conjeturas. Pero utilizando los libros de contabilidad confiscados a la mafia, Antonio La Spina, un profesor de sociología de la Universidad de Palermo, ha escrito el informe más claro hasta la fecha para una versión de Associated Press antes de su publicación esta semana en un libro titulado ‘The Costs of Illegality'.
Sus investigadores calculan que las extorsiones llegaban a un promedio de 1.200 dólares al mes, para alcanzar casi 260 millones de dólares solamente en la provincia de Palermo.
"Para un vendedor callejero, el pizzo va de cincuenta a cien euros al mes, una panadería de barrio unos ciento cincuenta a doscientos euros al mes, una tienda de ropa 250 euros, una joyería mil euros, un supermercado de barrio quinientos euros", dijo Attilio Scaglione, uno de los investigadores. Un euro equivale más o menos a un dólar cincuenta.
En estos días, la mafia parece estar tratando de escoger blancos simbólicos antes que castigar a los que se niegan en masa a pagar el pizzo.
En la compañía de Rodolfo Guajana, que abastece a ferreterías en toda Sicilia desde 1875, este veranos los matones hicieron un agujero en el tejado, echaron gasolina por él e incendiaron el local.
Guajana cree que la mafia lo atacó porque se sabía que su familia se ha negado a pagar.
"Lo que pasó aquí es un mensaje que envía la mafia a los comerciantes: ‘Lo que le pasó a Guajana te puede pasar a ti si no pagas'", dijo Guajana.
Al otro lado de la isla en Agrigento, el industrial Salvatore Moncada se describió a sí mismo como la prueba de que los empresarios pueden hacer frente a los gángsteres.
Se ha negado repetidas veces a pagar por la protección de su compañía de 180 empleados, la Moncada Costruzioni Srl, el quinto productor italiano de energía eólica. En un caso, las declaraciones de Moncada ayudaron a encarcelar a un mafioso que le pidió 7.500 dólares.
En un momento, Moncada llevó oculta una grabadora a una reunión con un mafioso. "Yo estaba sudando un poco", dijo. Pero no lo amenazaron y el gángster no fue arrestado.
Pero Moncada dijo que podía entender por qué algunos empresarios creen que paga pagar a la mafia.
Un pizzo de dos por ciento del valor del negocio es mucho menos que el precio de un guardia por 24 horas, dijo. "Terminas diciendo: ‘Lo lamento, voy a pagar. Me conviene'".

5 de febrero de 2008
14 de enero de 2008
©fwdailynews
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qué caras están las novias


[Kirk Semple] Los abultados gastos de una boda en Afganistán dejan a los novios endeudados por años.
Kabul, Afganistán. Este otoño, la tarde antes de su boda, Hamid estaba solo en un salón de té, apretujando una taza de té verde entre sus dedos, la frente arrugada de preocupación.
Confesó una cierta ansiedad pensando en sus últimos días de independencia como soltero. Pero también lo preocupaba algo más: el precio de su boda.
En Afganistán, uno de los países más pobres del mundo, se espera que los novios paguen no solamente su propia boda, sino además todos los otros gastos relacionados, incluyendo varias fiestas de compromiso y dinero para la familia de la novia, una especie de dote invertida.
Hamid, un funcionario de nivel medio del gobierno afgano que mantiene a su familia de seis miembros con un salario de 7.200 dólares al año, dijo que la cuenta superaría los doce mil dólares. Considerando lo que es habitual entre afganos, eso sería normal, incluso barato.
"A veces cuesta pensar sobre esto", dijo Hamid, 30, que pidió que no se publicara su nombre completo debido a que su empleador le prohíbe hablar con la prensa. "Es mucha responsabilidad".
Las bodas extravagantes, un pilar de la vida en el Afganistán moderno y una importante medida de prestigio social, fueron prohibidas por los talibanes, que también prohibieron los salones de belleza y la música instrumental -que se toca tradicionalmente en las bodas.
Pero desde la expulsión de los talibanes en 2001, la industria de las bodas afgana ha resucitado y ahora está más grande que nunca. El crecimiento se refleja en la proliferación de salones de bodas, suntuosos palacios de cristales de luna azules y parpadeantes luces de neón que brillan incongruentemente en las polvorientas calles y bloques de viviendas de barro y cemento del país. En Kabul hay más de ochenta -en 2001 había cuatro.
Esta libertad ha sido una bendición contradictoria. Aunque ahora los novios y sus familias pueden celebrar las suntuosas bodas que exige la tradición, se quedan apabullados bajo montañas de deudas.
Una lista de invitados moderada puede superar las seiscientas personas; las más grandes exceden las dos mil.
El novio es también responsable de las joyas, las flores, dos vestidos para la novia, dos trajes para él mismo, una visita de la novia y sus parientas más cercanas al salón de belleza, y también de un equipo estéreo para la boda, un fotógrafo, y un equipo de video con un par de camarógrafos.
Todo eso, más la dote, conocida como el precio de la novia, le puede costar a un afgano de clase media un promedio de veinte mil dólares, según dijeron decenas de afganos en entrevistas recientes.
Ni los pobres ahorran. Un jornalero, por ejemplo, con un ingreso promedio al año de 350 dólares, puede gastar en su boda más de dos mil dólares, dicen algunos.
Atta Mohammad Noor, gobernador de la provincia de Balkh en el norte, se preocupó tanto sobre los siempre crecientes costes de las bodas que a principios de año emitió un decreto no vinculante recomendando que los salones de boda de la provincia fueran usados solamente para la ceremonia matrimonial. Todas las demás fiestas relacionadas con la boda debieran celebrarse en casas particulares, dijo.
Los novios afganos dicen que la tradición y la presión social no les dejan alternativa y deben celebrar onerosas fiestas a pesar de su pobreza. Para un joven afgano, el matrimonio es el rito de pasaje más importante, y el lujo de la ceremonia reafirma la condición de su familia.
"Es un modo de consolidar tu posición en la red tribal", explicó Nasrullah Stanikzai, docente de derecho y ciencias políticas en la Universidad de Kabul.
El crecimiento de la industria de las bodas ha sido facilitado por el hecho de que en Afganistán hay en circulación más dinero que nunca.
Las bodas lujosas han incluso retornado en el sur, donde la situación de seguridad es la más precaria, aunque en zonas donde han retornado los talibanes, las bodas han sido restringidas a casas particulares y son más modestas.
Para Hamid, como para la mayoría de los afganos, una pequeña boda en casa no era una opción. La costumbre afgana dicta que se invite a todos los familiares, incluso a primos distantes, y su casa no es lo suficientemente grande como para acomodar a toda su familia. Además, dijo Hamid, su novia y su familia tenían sus propias expectativas.
Como con todas las bodas afganas, el estilo y tamaño de la boda de Hamid fueron fijados tras consultas entre las dos familias. Pero también de acuerdo a las costumbres, las consultas fueron mayormente unilaterales y la familia de la novia fijó los términos.
Por fortuna, dijo Hamid, la familia de su novia conocía de muchos años a la suya propia y entendían su situación económica, así que no pidieron que todo fuera lo más caro del mercado.
Sin embargo, como la mayoría de los novios afganos, Hamid tuvo que saquear su cuenta de ahorros, pedir dinero prestado y depender de la generosidad de un tío. Todos ellos habían ahorrado justamente en anticipación de su boda, del mismo modo que una familia norteamericana puede ahorrar durante años para pagar la universidad de sus hijos.
"Es un esfuerzo común", dijo Hamid.
Después de la boda, le quedaría una deuda de dos mil dólares, que espera pagar en cinco meses.
Pero para otros jóvenes afganos no es tan fácil.
Said Sharif, 27, un taxista que gana unos doscientos dólares al mes, pidió un préstamo de cuatro mil dólares a familiares para cubrir la cuenta de quince mil dólares de su boda este otoño pasado, así como los costes de otras cuatro fiestas relacionadas. Espera pagar sus deudas en al menos dos años.
Preguntad a cualquier afgano, y os dirá que la competencia entre las novias están haciendo subir los gastos de las bodas. Las mujeres entrevistadas no lo negaron.
"Lo injusto en Afganistán es la competencia", dijo Haidia Paiman, 20, estudiante de ingeniería en la Universidad de Balkh en la norteña ciudad de Mazar-i-Sharif. "En el setenta por ciento de los casos, la familia de la mujer ejerce presión sobre el chico para que gaste un montón de dinero". La consecuencia, dijo, es a menudo una agobiante deuda, y una temprana y poco deseable visita de los acreedores a la casa de los recién casados.
Incluso la gente que se beneficia directamente de los enormes costes de las bodas dicen que es el colmo.
"Esos gastos son innecesarios", dice enfadado Muhammad Haroon Mustafa, propietario de la Mustafa Store, que abrió hace cuarenta años y es una de las tiendas de artículos matrimoniales más antigua de Kabul. "Si yo fuera el gobierno, cerraría todos esos salones de bodas".
Cuando un cliente señaló que esa prohibición probablemente afectaría de manera negativa su propio negocio, respondió rápidamente: "Sí, pero yo también soy parte de esta sociedad".
En la provincia de Balkh, el decreto no vinculante del gobernador Atta sobre el uso de los salones de bodas fue acogido con abierta alegría por los jóvenes de la región.
"Es bueno que el gobernador esté tratando de reducir los costes porque la situación económica está realmente muy mala y la gente es muy pobre", dijo Ali Sina Hashemi Muhammad, 21, estudiante de agronomía en la Universidad de Balkh. "¡Las esposas están muy caras!"
Pero de acuerdo a Mohammad Zaher Khoram, 62, gerente del Kefayat Wedding Club, uno de los salones más suntuosos de Mazar-i-Sharif, el decreto del gobernador Atta no ha sido obedecido. "No es obligatorio", dijo, encogiéndose de hombros.
La boda de Hamid se celebró en el East Diamond Wedding Hall en Kabul, en dos enormes comedores, uno para hombres y otro para mujeres. Las costumbres islámicas imponen la separación de los sexos.
Asistieron seiscientas personas, en traje y vestidos de gala, y una banda de cinco músicos tocó una ruidosa y alegre música oriental. La cena incluía opíparas cantidades de carne de vacuno, arroz, verduras y pan -mucho más de lo que esa multitud podría consumir- servidas en grandes bandejas en las mesas del banquete.
Hamid no pasó mucho tiempo en el lado de los hombres, prefiriendo pasar el tiempo con las mujeres, pues los novios afganos tienen ese derecho. "Me siento muy liviano", dijo, saliendo brevemente del salón a la mitad de la larga noche. Con un traje blanco, sonreía y parecía feliz. "En nuestro país, la boda es un gran problema, hasta que la pasas".
El padre de Hamid, un funcionario de toda la vida que gana cien dólares al mes, también parecía aliviado. Minutos antes había metido la mano en el bolsillo y entregado un manojo de billetes afganos usados -unos tres mil dólares- al gerente general, Hashmat Ullah.
Ninguno de ellos sonrió. Intercambiaron pocas palabras. Era sólo un negocio.
Después de la transacción, el padre de Hamid se veía alegre y un poco aturdido. Sonreía de oreja a oreja y su corbata estaba ligeramente torcida.
Interrogado sobre cómo se sentía después de pagar casi treinta veces su salario mensual, dijo: "Me sentí bien. Me sentí terriblemente feliz". Ese dinero, dijo, permitió la boda.
"Sólo queda el recuerdo", dijo. "Un recuerdo feliz".

Sangar Rahimi contribuyó a este reportaje.

4 de febrero de 2008
14 de enero de 2008
©new york times
cc traducción mQh
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encargan ataúdes más elaborados


[Cindy Castro] Preferencias para lucir como rey hasta la muerte.
Concepción, Chile. De gustos no hay nada escrito, ni siquiera al pasar a mejor vida. Es por eso que muchos optan por elegir su féretro de acuerdo a sus gustos o equipos de fútbol.
Los ataúdes más demandados son aquellos que llevan el diseño de algún equipo de fútbol, sobre todo -al menos entre los penquistas- el de Fernández Vial, además de otros diseños institucionales.
Para quienes desean una muerte especial plasmando sus propios gustos y quedando en la memoria colectiva, pueden hacerlo optando por un singular ataúd. Lo común es pedir una urna con diseño y colores más tradicionales, pero existen aquellos que no se conforman con los modelos y tienen sus propias condiciones al momento de elegir.
"Hay gente que prefiere los que tienen diseños de equipos de fútbol, que los mandamos a hacer a pedido", explicó Ruth Orellana, dueña de la funeraria del mismo nombre.
Es el caso de la familia de Feliciano San Martín, antaño jugador de Fernández Vial, que solicitó hace cuatro años un ataúd con los colores e insignia de su equipo para su mujer, ferviente hincha vialina.

Otros Modelos
Si no desea un diseño en especial, pero sí un tamaño determinado, puede encontrarlo en Funerales Ruiz. Aquí cuentan con un modelito con grandes dimensiones.
"Es un ataúd de 2 metros 20 de largo por 80 centímetros de ancho, más 75 de alto. Se hizo para quien tenga unas medidas similares y para un peso aproximado de 230 kilos y está a la venta desde hace un año", contó el encargado Carlos Aravena.
Lo cierto es que féretros existen para todos los gustos, sólo hay que solicitarlos con cierto tiempo de anticipación ya sea en vida o dejar el recado entre los vivos y así lucir como quiera el día de su muerte.

Muerte Anticipada
Hay personas que se anticipan a su hora final y ya tienen sus pedidos hechos en las servicios funerarios. "Una amiga que ni siquiera está enferma ya me dijo cómo lo quería, que fuera una urna toda de negro y por dentro de raso celeste", contó Ruth.
De todo hay a disposición sólo hay que solicitarlo con unos cuantos días de anticipación detallando lo que se quiere y cómo se quiere, y el soporte para su viaje hasta el más allá estará listo en un par de días para ser usado por su propio diseñador.

1 de febrero de 2008
©crónica
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murió richard knerr


[Valerie J. Nelson] Fundador de Wham-O, fabricante del hula hoop y del frisbee. A los 82.
Murió Richard Knerr, co-fundador de Wham-O Inc., que inició hace medio siglo la matrona de las modas norteamericanas, el hula hoop, junto con otro perdurable icono del ocio, el frisbee. Tenía 82 años.
Knerr murió el lunes en el Hospital Metodista en Arcadia después de sufrir un derrame antes en el día en su casa en Arcadia, informó su esposa Dorothy.
Con su amigo de infancia Arthur ‘Spud' Melin, Knerr empezó la compañía en Pasadena en 1948. La bautizaron Wham-O por el sonido que hacía su primer producto, como el de un tirachinas, cuando daba en el blanco.
Les siguió todo un cofre de tesoros de decenas de juguetes con nombres lúdicos: Superball, pelotas tan saltarinas que parecían desafiar la ley de gravedad; Slip ‘N Slide y su primo inducidor de risitas tontas, el Water Wiggle; y Silly String, que era más difícil sacar del pelo que lo que afirmaban los anuncios.
Cuando un amigo les habló sobre un aro de bambú usado para hacer ejercicios en Australia, Knerr y Melin idearon su propia versión sin haber visto el original.
En 1958 hicieron una primera prueba del producto en una escuela primaria de Pasadena y sedujeron a los alumnos diciéndoles que podrían quedarse con los aros si lograban dominarlos.
Sembraron el mercado, regalando aros en los vecindarios para hacer ruido y exigieron que los ejecutivos de Wham-O llevaran con ellos los aros cuando salían de viaje, de modo que la gente les preguntara sobre ellos.
Pronto Wham-O estaba produciendo veinte mil aros al día en plantas en al menos siete países, mientras otras compañías sacaban imitaciones. Dentro de cuatro meses, de acuerdo a Wham-O, se habían vendido 25 millones de aros.
En el libro de 1985, ‘American Fads', Richard A. Johnson escribió que "ningún artículo novedoso se extendió tanto por el país como el hula hoop".
La moda también ofreció una importante lección para hacer negocios.
"En abril de 1958, la gente hacía cola en la calle para comprar el producto", dijo el hijo de Knerr, Chuck, al Times. "En septiembre, no se podían ni regalar. Cada familia poseía dos o tres, y las ventas se congelaron porque los aros duraban toda la vida".
Los juguetes de Wham-O tenía un aire de originalidad que Knerr llamó el factor "guau". Lo definió como el momento en que "se lo muestras a todo el mundo y todos te preguntan: ‘¿Qué es eso? ¿Qué es eso?'"
Los fundadores de la compañía tuvieron su propio momento ‘guau' cuando el ex piloto de la Fuerza Aérea, Fred Morrison, fue divisado en una playa jugando con su invención, el Pluto Platter. Compraron los derechos, la modificaron y la rebautizaron frisbee antes de lanzarla al mercado en 1958.
El nombre puede haberse inspirado en una tira cómica titulada ‘Mr. Frisbee', o en las latas Frisbie Pie Co., que se dice que inspiraron la invención del disco. Las dos versiones de la historia se han atribuido a Knerr.
Inicialmente, los frisbees fueron publicitados boca a boca en ciudades universitarias, y en treinta años se vendieron más de cien millones de unidades. En los años sesenta se puso a la venta un modelo profesional, y pronto se empezó a jugar en las ciudades universitarias un deporte de equipo conocido como Ultimate Frisbee. Desde 1975 que celebran los Campeonatos Mundiales de Frisbee para Perros.
"No queríamos usarlo como juguete", dijo Melin al Pasadena Star-News en 1998. "Queríamos que fuera un deporte".
Tom Wehrli, que tiene un museo de frisbee canino en su sótano en Chicago, calificó la historia de la compañía como ‘cultura americana pura'.
"Wham-O vendía 230 artículos diferentes", dijo Wehrli al Times.
En 1982, los fundadores vendieron la compañía en doce millones de dólares a Kransco Group Cos. Mattel Inc. compró Wham-O en 1994 y la revendió a un grupo de inversionistas en 1997.

Richard Knerr nació el 30 de junio de 1925 en San Gabriel.
Conoció a su futuro socio comercial, Melin, cuando era adolescente, y los dos fueron amigos de toda la vida. Estudiaron juntos en la Universidad de California del Sur, y Knerr obtuvo su diploma en económicas a fines de los años cuarenta.
Ninguno de los dos quería trabajar para sus padres -el de Knerr vendía propiedades inmobiliarias comerciales, y el de Melin hacía negocios en la madera.
El dúo empezó una empresa para adiestrar a halcones. Para enseñar a las aves a atacar a sus presas, lanzaban bolitas de carne con una tirachinas casera.
"No quiero un pájaro, dijo un cliente potencial, pero me gustaría tener un tirachinas como esa", dijo Knerr en la revista Fortune Small Business in 2003.
Así que compraron una sierra y empezaron a hacer tirachinas en el garaje de los padres de Knerr en Pasadena. También otros artículos de caza novedosos, como bumerangs y ballestas.
En unos años estaban ganando cien mil dólares al año y trasladaron la compañía a un edificio en San Gabriel.
En Wham-O, el dúo -cuando no estaban apostando quién podía meter la Superball con un rebote en el papelero- siguió abierto a las ideas más estrambóticas.
"No se sabe si el pez morderá el anzuelo si no lanzas el sedal al agua", le gustaba decir a Knerr.
Ese enfoque podía conducir a fracasos, como el refugio atómico hágalo-usted-mismo, lanzado al mercado en el momento más álgido de la Guerra Fría por 119 dólares, o la caja con grandes dientes blancos de tiburón cuando se estrenó la película ‘Tiburón' [Jaws] en 1975.
"Él y su socio, y todos los que trabajaban con ellos... eran como el Rat Pack y los personajes de ‘MASH', con personalidades desmedidas", dijo Chuck Knerr. "Si no era divertido, no le interesaba".
Knerr, del que sabía que se entretenía en las tiendas de juguetes, dijo al Times en 1994: "Si Spud y yo tuviéramos que definir nuestro aporte, yo diría que hicimos cosas divertidas. Pero creo que este país nos dio más de lo que nosotros a él. Nos dio la oportunidad de hacerlo".
Melin murió en 2002.
Aparte de su esposa, Dorothy, con la que se casó en 1979, sobreviven a Knerr sus tres hijos de su primer matrimonio, que terminó en divorcio -Melody Knerr, Chuck Knerr y Lori Gregory; dos hijastros, Richar Enright y Jeanee Stokes; y ocho nietos.

valerie.nelson@latimes.com

27 de enero de 2008
17 de enero de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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