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sociedad

cumpleaños de muñeca barbie


El 9 de marzo de 1959, la primera muñeca Barbie fue exhibida en la Feria del Juguete Americano en Nueva York.
De 28 centímetros de alto, con una cascada de cabellos rubios, Barbie fue la primera muñeca con rasgos adultos producida en masa en Estados Unidos. La mujer que la inventó fue Ruth Handler, que fundó Mattel Inc., con su marido en 1945. Después de ver a su joven hija ignorar las muñecas para jugar juegos de fantasía con muñecas de papel para mujeres adultas, Handler se dio cuenta de que había un importante nicho en el mercado para un juguete que permitiera que las niñas imaginaran el futuro.
La apariencia de Barbie fue definida siguiendo el modelo de una muñeca llamada Lilli, basada en el personaje de una tira cómica alemana. Publicitada originalmente en las tabaquerías como una muñeca picante para hombres adultos, la muñeca Lilli fue más tarde inmensamente popular entre las niñas. Mattel compró los derechos de Lilli e hizo su propia versión, que Handler bautizó en homenaje a su hija Barbara. Con el patrocinio del programa de televisión ‘Mickey Mouse Club' en 1955, Mattel se convirtió en la primera compañía de juguetes en transmitir comerciales para niños. Utilizaron este medio para promover su nueva muñeca y para 1961 la enorme demanda de la muñeca llevó a Mattel a lanzar al mercado un novio de Barbie. Handler lo bautizó Ken, como su hijo. La mejor amiga de Barbie, Midge, apareció en 1963; su hermana menor, Skipper, un año después.

Barbie generó enormes ventas, y repetidos debates. Por el lado bueno, muchas mujeres veían a Barbie como una alternativa a los roles de género tradicionales de los años cincuenta. Tenía varios trabajos diferentes, desde azafata de avión y doctora, hasta piloto de avión, astronauta, atleta de las Olimpíadas e incluso candidato presidencial en Estados Unidos. Otros veían la oferta interminable traje de diseño, coches y ‘casas de ensueño' de Barbie como estimulando a los niños a ser materialistas. Sin embargo, fue la apariencia de Barbie lo que provocó la mayoría de las controversias. Su estrecha cintura y enormes senos (se calculaba que si hubiese sido una mujer de carne y hueso, sus medidas serían 91-45-96), llevó a muchos a creer que Barbie daba a las niñas un ejemplo poco realista y nocivo y fomentaba una imagen corporal negativa.
Pese a las críticas, las ventas de artículos relacionados con Barbie continuaron subiendo, superando los mil millones de dólares anuales para 1993. Desde 1959, se han vendido en todo el planeta más de ochocientos millones de la familia de Barbie y Barbie es ahora un icono global bona fide.

12 de marzo de 2008
9 de marzo de 2008
©history
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mujeres de kosovo


[Tracy Wilkinson] Violencia intrafamiliar y trata de blancas siguen siendo un reto para el país que declaró recientemente su independencia.
Pristina, Kosovo. Frunce los labios en un ‘tsk-tsk' cuando le hacen preguntas difíciles. Preguntas sobre su vida, sobre el marido que la golpea, sobre el padre que le niega su herencia y un lugar donde vivir.
Ligeramente jorobada, su delgado cuerpo apenas rellena las varias capas de ropa donada que lleva. A los veintiséis, parece una niña de quince. Tiene tres hijos y terminó la escuela primaria. Cuando se apareció a la puerta de un refugio femenino aquí, rosetones morados cubrían su cara y enmarcaban su destrozada y torcida nariz. Le habían arrancado mechones de pelo.
"Me han golpeado mucho", dijo Fatima. "Me pegaron tanto la última vez que no pude ocuparme de mis hijos".
En los últimos años, dice, ha pasado más tiempo en el refugio ocultándose que en la casa de su marido. Es apenas una exageración.
Fatima en realidad es más afortunada que muchas mujeres del Kosovo, una violenta región acosada por las cargas gemelas de la pobreza y una tradición primitiva. Un estudio de Naciones Unidas calculaba en 2000 que un cuarto de la población femenina del Kosovo sufría de abusos físicos o psicológicos; la policía de Kosovo registró el año pasado 1.077 casos de violencia intrafamiliar.
Fatima y sus hijos pudieron escapar hacia un refugio, uno de los doce que operan aquí. Le ha dado refugio para protegerla de los hombres violentos de su familia y una alternativa a un destino todavía más oscuro: el de ser vendida a una de las expansivas redes que, en esta parte del mundo, trafican mujeres como si fuesen mercaderías.
Pero por cada mujer que se salva en Kosovo, un número no determinado no lo logra, según dicen defensoras de los derechos de la mujer y asistentes sociales.
Dominado por albaneses étnicos, el Kosovo se escindió de Serbia el mes pasado, proclamando su independencia con el ferviente respaldo de Washington. Entre los muchos retos a los que se enfrenta el nuevo país, desde la construcción de instituciones estatales hasta la guerra contra la desenfrenada corrupción, se encuentra el de mejorar el trato históricamente injusto y a menudo criminal dado a sus mujeres.
Como gran parte de los accidentados Balcanes circundantes, el Kosovo ha sido durante largo tiempo un notorio puerto de tránsito para la trata internacional de blancas, en su mayoría de Europa del Este, que son obligadas a prostituirse o convertidas en esclavas.
Después de una brutal represión iniciada por Slobodan Milosevic en 1991, el Kosovo fue puesto bajo la administración de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Naciones Unidas. Desde entonces, el Kosovo ha pasado de ser un punto de tránsito a fuente y destino de la trata de blancas. A menudo funcionarios de Kosovo y ex comandantes de la guerrilla han sido cómplices de este rentable negocio -y la comunidad internacional residente, incluyendo los soldados de Naciones Unidas y los asesores civiles, su mercado.

El Problema del Desempleo
La cuestión ahora es si la independencia, que se encuentra todavía en un estado embrionario y no es reconocida universalmente, resultará en un cambio en la posición de las mujeres y en la erradicación de las redes que trafican en seres humanos. O si las bandas de crimen organizado, con aliados en el nuevo gobierno, tendrán carta blanca.
"Lo primero que debe hacer nuestro gobierno, y han prometido abundantemente, es luchar contra el desempleo. La violencia está relacionada directamente con las condiciones económicas", dijo Naime Sherifa, directora del Centro para la Protección de Mujeres y Niños de Pristina, la primera organización de este tipo aquí. "La gente está muy cansada de ser pobre".
Cansada, dijo, y a punto de explotar. Casi la mitad de la población generalmente joven del Kosovo no tiene trabajo; el Banco Mundial y otros expertos creen que tomará una década reducir el desempleo de manera substantiva. La pobreza disloca a las familias kosovares, que tienden a ser numerosas. Agregad a eso las dislocaciones de la guerra: Miles de personas murieron asesinadas y aldeas enteras fueron arrasadas, sus habitantes obligados a marcharse hacia las zonas urbanas. Allá, muchos viven en condiciones de hacinamiento, desorientados, inadaptados en un ambiente desconocido.
El derrumbe de la estructura familiar y el desplazamiento de la gente hacia las ciudades, creó un anonimato en la sociedad kosovar que no existía antes de la guerra; una de sus consecuencias fue que dejó a las mujeres en situación de vulnerabilidad ante los tratantes de blancas y otros abusos, dice Wanda Troszczynska, especialista en el Kosovo de Human Rights Watch de Nueva York.
Normalmente las mujeres eran relegadas a llevar vidas restringidas en casa, en recintos amurallados que albergan tradicionalmente a las numerosas familias o clanes de los albaneses étnicos. No había libertad, pero las mujeres estaban fuera del alcance de la explotación exterior. Los traficantes buscaban mujeres en otros lugares, como Moldavia y Rumania,, inicialmente para ser trasladadas a Italia y otras partes de Europa y, después de la guerra, para residir en Kosovo y prestar servicios a la creciente población extranjera.
Finalmente más y más mujeres kosovares, arrancadas de sus vidas tradicionales en casa, cayeron en manos de tratantes y fueron seducidas por promesas de trabajo, matrimonio o un celular propio, sólo para terminar en sórdidos bares, clubes de striptease y burdeles.

Implementar Leyes
En su larga marcha para probarse a sí mismos que están preparados para dirigir un estado, los albaneses kosovares fundaron un cuerpo de policía bajo la tutela de Naciones Unidas que poco a poco empezó a hacerse cargo de allanar bares y de rescatar a las víctimas de explotación sexual. En 2006, la policía de Kosovo realizó 99 allanamientos, detuvo a 28 tratantes sospechosos e ‘identificó' a cincuenta víctimas, de acuerdo a estadísticas proporcionadas por la Oficina de Vigilancia y Combate contra la Trata de Personas del Departamento de Estado.
Según se dice, el trabajo de la policía de Kosovo ha mejorado, pero ataca solamente la punta del iceberg.
Más perniciosos que la trata de blancas son los casos de violencia intrafamiliar. Quizás decenas de miles de mujeres son víctimas de violencia en sus casas o se les niegan sus derechos básicos, de acuerdo a activistas de derechos humanos y asistentes sociales. Expertos dicen que el problema atraviesa las divisiones étnicas -albaneses, serbios, gitanos y otras- y es un problema terriblemente subestimado.
Igballe Rogova, directora de la Red de Mujeres Kosovares, una coalición que agrupa a unos cuarenta grupos, dijo que tenía la esperanza de que el gobierno, con el problema de la independencia ya más o menos solucionado, implemente las leyes que ya existen en papel.
"Hoy tenemos mecanismos increíblemente buenos sobre la igualdad de género", declaró una comisión parlamentaria europea sobre problemas de la mujer en Bruselas el mes pasado. "Tenemos una ley sobre la igualdad de género, tenemos una oficina sobre la igualdad de género a nivel de primer ministro y hay funcionarios que trabajan en el terreno de la igualdad de género en todos los ministerios. No estamos satisfechos con la implementación de estos mecanismos pero somos optimistas".
Sherifa dijo que las leyes garantizan a las mujeres el derecho a heredar propiedad en los mismos términos que los hombres. Pero a menudo no se respeta.
En el caso de Fatima, por ejemplo, su padre posee casi cuatro hectáreas de tierra, que ha dividido entre sus hermanos. Pero se niega a darle algo de esa tierra a Fatima, obligándola a vivir con su marido y sus hijos en la pequeña vivienda de su suegro. En una choza de dos cuartos viven hacinadas e infelices siete personas.
Tanto su marido como su suegro la golpean, dice Fatima. Sus ‘delitos' van desde pedir dinero para comprar medicina para un hijo enfermo o pedir comida. A veces, contó, pasa días sin comer. En los últimos dos años Fatima se ha acercado tres veces al refugio, siempre después de golpizas tan severas que no podía soportar el dolor.

Refugio para Mujeres Maltratadas
El refugio, administrado por la organización de Sherifa, es el primero en Kosovo. Es una casa de tres plantas protegida por murallas en una apacible calle de Pristina. La policía la patrulla regularmente. (El Times tuvo acceso al refugio y sus residentes a condición de que no diera a conocer su ubicación ni identificara a sus víctimas. ‘Fatima' es un pseudónimo).
La buena nueva en la historia de Fatima es que cuando, ensangrentada y cubierta de rosetones, llamó a la policía, esta se apareció por su casa. La llevaron al refugio. Volvió a la familia después de que los hombres fueran brevemente detenidos por la policía y fueran amonestados para no volver a golpearla. Sin embargo, ahora está claro que esa intervención fracasó, dijo Sherifa, y deberá buscar un lugar donde Fatima y sus hijos puedan vivir de manera permanente.
Más que nada, Fatima se ve cansada. "Lo lamento por mis hijos", dijo. "Ellos ven esta violencia todo el tiempo. Tengo miedo de que los afecte".
La mala noticia es que los refugios están llenos, y no pueden satisfacer la demanda; los abusadores son rara vez procesados, y los testigos demasiado aterrados como para declarar.
Dijo Sherifa: "Esto es algo que tendremos que solucionar nosotras, y la próxima generación".

wilkinson@latimes.com

11 de marzo de 2008
©los angeles times
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cocaína barata inunda argentina


[Alexei Barrionuevo] Cocaína de la peor calidad inunda Argentina, y pone en riesgo salud de bonaerenses.
Buenos Aires, Argentina. Bilma Acuña tiene dos hijos drogadictos y recorre las calles de la barriada de Ciudad Oculta aquí con un solo propósito: salvar a otros de correr la misma suerte.
Ella y el grupo de madres que ayuda a organizar se han convertido, por lo que parece, en el único bastión contra la irreprimible expansión del paco, el residuo de cocaína fumable y altamente adictivo que ha destruido las vidas de miles de personas en Argentina y originado un ciclo de violencia callejera inducida por las drogas sin precedentes en el país.
El azote subraya un significativo cambio tanto en Argentina como en el vecino Brasil, que en pocos años se han convertido en importantes consumidores de cocaína. Ahora Brasil ocupa el segundo lugar en la lista de consumidores de cocaína en el mundo, después de Estados Unidos, dice el Departamento de Estado.
El repentino aumento en el uso de la cocaína ha sido provocado por las fronteras porosas, las penurias económicas y más recientemente la anulación de restricciones para sobre el cultivo de coca desde que asumiera el presidente Evo Morales en 2006 en la vecina Bolivia. El resultado ha sido la democratización de la cocaína en esta parte de América del Sur, que se ha convertido en el vertedero de cocaína de menor calidad, pero más barata.
En los cinco años que han pasado desde que los vecinos empezaran a notar que algunos chicos fumaban los amarillentos y toscos cristales en las calles de Ciudad Oculta, una barriada bonaerense de quince mil personas, el paco se ha convertido en la droga dominante entre las que venden los dealers.
Hace apenas unas semanas después de probar la droga, Pablo Eche, hijo de la señora Acuña, empezó a vender todo lo que poseía para sostener su adicción. Cometió robos violentos. En un ataque inducido por la droga destruyó su casa y luego vendió el terreno, y terminó pasando frío y solo en la calle hasta que lo recogió su abuela.
"La mayoría de los chicos de aquí lo están usando", dijo Acuña, 46. "Mi hijo vio lo que estaba ocurriendo con los chicos que usaban el paco, y decía siempre que a él no le pasaría eso. Pero le pasó".
Poner freno al flujo de cocaína es un reto tremendo. Menos de doscientos agentes de la policía federal patrullan los más de cuatro mil kilómetros de frontera con Brasil, aunque el gobierno brasileño dice que ya ha enviado refuerzos. Sólo el diez por ciento del espacio aéreo de Argentina está cubierto por radares, lo que da carta blanca a los traficantes.
Los decomisos de cocaína e importantes redadas antidroga en Argentina y Brasil han aumentado en los últimos dos años. La afluencia de pasta cruda de cocaína utilizada para hacer el crack, que proviene de Bolivia y Perú, ha sido particularmente fuerte. En Brasil los decomisos realizados por la policía federal se cuadruplicaron de 2006 a 2007, pasando de 320 a 1200 kilos, de acuerdo a la policía.
En Argentina, la profunda crisis financiera de fines de 2001 convirtió lugares como la Ciudad Oculta en lo que aquí se conoce como villa miseria, mercados fácilmente explotables de gente pobre a la búsqueda de escape.
"La cocaína ya no es la droga de la elite, de la alta sociedad", dice Luiz Carlos Magno, un agente antinarcóticos brasileño del Departamento de Policía de Sao Paulo. "Hoy los chicos compran tres líneas de cocaína por diez reales", o unos seis dólares. Por un dólar en Brasil, y un dólar cincuenta en Argentina, los usuarios pueden comprar suficiente cocaína para un colocón de quince minutos.
El paco es altamente adictivo porque su colocón dura apenas unos minutos, y es tan intenso que muchos usuarios fuman entre veinte y cincuenta cigarrillos de paco para prolongar su efecto. El paco es todavía más tóxico que el crack porque está hecho mayormente de solventes y químicos como el queroseno, con apenas un toque de cocaína, dicen agentes antinarcóticos de Argentina y Brasil. El aumento de la cocaína de baja calidad que llega a las calles ha provocado en los dos países que se tomen medidas contra los químicos que se necesitan para transformar la pasta de cocaína, o pasta base, como se la llama, en cocaína en polvo.
Las medidas más severas para trazar el flujo de agentes químicos, fabricados en grandes cantidades en ambos países, han limitado el acceso a traficantes bolivianos que buscan refinar la base de cocaína en el polvo de mayor valor, dijo el general Roberto Uchõa, el secretario nacional antidrogas de Brasil.
A medida que se ha reducido la calidad de la cocaína boliviana, el mercado europeo en particular la ha rechazado, dijo el general. Así que se la ha enviado a Argentina y Brasil. En Sao Paulo, la policía dice que la cocaína en las calles tiene menos del treinta por ciento de pureza. "La producción aumenta todos los años, y eso lleva los precios a la baja", dijo Magno, de la policía del estado.
Los traficantes están cortando el polvo de cocaína con cualquier cosa, desde ácido bórico hasta lidocaína y polvos de hornear, lo que provoca graves consecuencias sobre la salud, como infecciones y coágulos de sangre, dicen funcionarios de la salud. "Lo que llega aquí es cocaína de basurero", dice Acuña. "Los chicos están fumando basura".
La señora Acuña, una mujer de hablar suave de Paraguay, está luchando contra la expansión del paco para salvar al barrio, pero también a su familia. La tragedia la golpeó primero en agosto de 2001, cuando dos dealers mataron a balazos a su hijo de dieciséis, David, una semana después de que se creyera que había sido testigo de un asesinato. Ahora los dealers están en la cárcel.
Pocos años después, Pablo Eche, su primogénito, y Leandro, su hijo menor, 20, también se convirtieron en adictos al paco. Fue entonces que ayudó a formar el grupo de apoyo Madres contra el Paco.

Con menos de tres docenas de miembros en Ciudad Oculta, las madres tienen pocas maneras de contrarrestar a los dealers armados que controlan el barrio. En lugar de eso, las madres encuentran seguridad en el número.
Una tarde hace poco, Acuña recorría Ciudad Oculta con ocho mujeres. Mientras caminaba por calles en general sin pavimentar, mostraba los quioscos y casas de ladrillos rojos donde se sabía que los dealers vendían su mercadería. En un momento se acercó un adolescente, con una pistola metida en sus pantalones cortos.
En una plaza improvisada hay una diminuta comisaría de policía en un garaje con capacidad para un coche. Hay un patrullero aparcado al frente. "Aquí, desde 2001 la policía no ha entrado demasiado", explica Acuña.
Funcionarios del gobierno argentino han aumentado en los últimos años el presupuesto para informar sobre las drogas, para prevención y rehabilitación, aunque todavía tienen que anunciar planes de mayor envergadura para abordar el problema del paco, que supera a los funcionarios policiales locales.
En lugar de eso, dirigidos por las madres, los vecinos están tomando el asunto con sus propias manos. Acuña recibe decenas de llamadas a la semana de madres que quieren ayudar a sus propios hijos a dejar las drogas. Acuña las remite a algunas clínicas psiquiátricas del gobierno, e insta a otras, algunas de ellas recuperándose de adicciones ellas mismas, a unirse al grupo.
Acuña lleva un pequeño restaurante con suelo de cemento donde las madres celebran sus reuniones. En una reunión del 28 de enero, Liliana Barrionuevo dijo que no se estaba haciendo lo suficiente para reprimir a los dealers. Algunas madres escudriñaban los alrededores, por miedo a represalias.
"Antes se respetaban algunas reglas", aportó enfadada otra madre, Andrea Cordero. "Los dealers no vendían nunca a los niños, y los usuarios no lo hacían en público. Ahora no hay reglas. Tenemos que hacerles frente".
La decadencia de Pablo Eche, el hijo de Acuña, corre paralela con su barrio. Su adicción empezó en 2003, cuando tenía 21. Su novia de entonces, con seis meses de embarazo del hijo de ambos, lo dejó y se marchó a Italia. La crisis económica todavía asolaba al país, y Ciudad Oculta estaba en las garras de la desesperación.
Cada día parecía peor que el anterior. "La falta de dinero no es la pesadilla", dijo Eche sobre la crisis económica. "Es la presión sobre la persona, la desesperación y la depresión". Dijo que "andaba buscando una manera de no sentir nada, de no sentir tristeza, de no llorar".
Durante meses pasaba frente a un quiosco en una esquina cerca de su casa donde sabía que vendían una nueva droga, una droga que, según se susurraba, podía llenar ese hueco que llevabas dentro. "Siempre pasaba por el quiosco, pero nunca compraba nada", dijo.
Pero un día lo hizo.
Durante los primeros quince minutos, el paco se apoderó de su alma. Pronto ya no sería siquiera capaz de conservar un trabajo, ni siquiera en el restaurante de su madre. Y nunca tenía suficiente. En una ocasión estuvo tres días usando paco sin parar, sin echarse ni una sola pestañada, contó.
Tres meses después de fumar su primera pipa, vendió todo lo que pudo encontrar para comprar paco. Finalmente, en un ataque de histeria inducido por la droga, destruyó la casa de un dormitorio que le había regalado su madre, destrozando el tejado y las paredes y sacando el suelo. Ocho meses después de la primera vez, vendió lo que le quedaba por unos 315 dólares, un cuarto de lo que había pagado su madre.
Su relación con su madre es un desastre. Le había robado, y también le había robado a otros miembros de la familia. "Para ella, me había convertido en un desconocido", dijo. "Le causé mucho dolor".
Estaba sin casa, pasando hambre y sufriendo severos escalofríos cuando su abuela finalmente se apiadó de él. Más tarde también se apareció su madre a verlo.
En estos últimos días sus ojos se ven limpios, la voz firme. Internado en una clínica para drogodependientes a unos cuarenta minutos de Ciudad Oculta -su cuarto intento de rehabilitación- dijo que desde octubre que no había fumado nada.
Ahora de 25, ha vuelto a escribir poesía, algo que no había hecho desde que descubriera el paco. "El futuro es incierto", dijo. "Pero estoy volviendo a soñar".
Pero se preocupa por su hermano Leandro, que todavía está enganchado al paco. "Espero que encuentre el modo de parar", dijo. Y llora por Ciudad Oculta. "Ahora mismo puedo ver a los chicos haciendo la cola para comprar", dijo, cerrando sus ojos. "El paco es una plaga. Tenemos que protegerlos de algún modo".

Joao Pina contribuyó al reporteo.

10 de marzo de 2008
23 de febrero de 2008
©new york times
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amsterdam quiere menos putas


[Marlise Simons] Amsterdam quiere mejorar barrio rojo.
Amsterdam, Países Bajos. Algunos de los burdeles más visitados del barrio rojo de Amsterdam se han hecho con nuevos e inesperados vecinos.
Durante años, los amplios ventanales de los burdeles han exhibido a mujeres de todas las razas cubiertas apenas por diminutas prendas mientras se maquillaban y llamaban con señas a los clientes. Pero en algunas ventanas, las mujeres han sido remplazadas por maniquíes de plástico cubiertos por ropa de diseño.
Lo que parece ser una nueva forma de teatro callejero es, en realidad, el signo más visible de un nuevo y ambicioso plan de aburguesamiento que puede demorar años en ser concluido. El ayuntamiento votó a favor de un proyecto para limpiar el histórico pero notorio barrio, que había estado creciendo en sordidez. El ayuntamiento está comprando los burdeles, y ha alquilado por un año las primeras dieciocho ventanas y tocadores a jóvenes diseñadores y fotógrafos.
Los viejos de la capital holandesa, conocidos tradicionalmente por su tolerancia, insisten en que no ha sido poseídos por una ola de mojigatería. Dicen que hay nuevas evidencias de que bandas criminales, incluyendo pandillas de europeos del este y rusos, se han enquistado en la zona, convirtiéndola en más viciosa, más violenta y más en las garras de los traficantes internacionales de sexo.
No es que los funcionarios municipales crean que el comercio sexual fue alguna vez bueno. Pero el negocio se ha expandido rápidamente y, aparte de la violencia, ha creado hoteles baratos, chillonas tiendas de recuerdos y sucias cantinas a lo largo de lo que fueron en el pasado elegantes paseos.
"Nos hemos dado cuenta de que ya no son empresarios de pequeña escala, sino grandes organizaciones criminales que están implicadas aquí en la trata de blancas, tráfico de drogas, asesinatos y otras actividades criminales", dijo Job Cohen, el alcalde. "No estamos prohibiendo la prostitución, sino que estamos reduciendo todo el circuito: los salones de apuestas, los chulos, el lavado de dinero". El alcalde dijo que la purga era posible debido a nuevos y más severos códigos zonales. Además, el gobierno nacional ha dado a los ayuntamientos más libertad para revocar permisos.
Según cálculos oficiales, solamente las transacciones sexuales dan utilidades de unos cien millones de dólares al año. Pero los urbanistas del ayuntamiento esperan reducir el porno y atraer a galerías de arte, boutiques, restaurantes y hoteles elegantes hacia el barrio más antiguo de la ciudad, con valiosas propiedades inmobiliarias y que cuenta con siete iglesias medievales y cientos de edificios históricos.
En el pasado, la prostitución estaba confinado a una pequeña zona cerca del muelle. Los burdeles eran administrados habitualmente por mujeres mayores que se habían retirado del oficio. Pero un informe preparado por la oficina del alcalde el año pasado dice que en los últimos veinte años el poder ha pasado de manos de las madames a chulos holandeses y de Europa del Este. El turismo, la expansión de la pornografía y el cambio de costumbres también han contribuido para convertir el viejo centro en un enorme bazar de la lascivia.
La mayoría de los días el barrio, que se extiende por cerca de 1.3 kilómetros cuadrados, presencia todo un desfile de hombres que se mueven por sus canales y callejones con espectáculos pornográficos en vivo, teatro con sexo en vivo, cafeterías donde se vende marihuana y suficientes tiendas con películas eróticas y juguetes sexuales como para equipar a todo un batallón. Los burdeles fueron legalizados en 2000, y de acuerdo a estadísticas del ayuntamiento ahora hay 142, con cerca de quinientas ventanas de exhibición para las prostitutas. Pero en la ciudad operan muchos más en la clandestinidad, a menudo con inmigrantes ilegales.
La remodelación planeada ha causado indignación entre los trabajadoras residentes y caseros, que han contratado a abogados y han formado grupos de acción para defender "el carácter único" del barrio, como dice una de sus protestas. Carteles con la leyenda ‘¡No tocar!' han aparecido en los ventanales de cafés y tiendas.
En el Love Club Thai 21, donde un cuarteto de mujeres asiáticas esperaban a los clientes una noche hace poco, el dueño del club, Robin Fischer, invitó a un periodista. "Venga, somos un negocio normal", dijo en su pequeño despacho, equipado con un ordenador, una máquina de lavar y una hilera de toallas colgadas secándose. "Tenemos permiso. Pagamos impuestos".
Él y sus amigos dicen que las autoridades están siendo hipócritas cuando exigen cambios en el barrio. "Son los vendedores de diamantes, la hostelería, los bancos los que quieren echarnos de aquí", dijo. "Pero sus negocios tampoco son limpios".
Fischer, que ha trabajado en el barrio rojo en los últimos veinte años, y otros dos caseros holandeses que no quisieron ser identificados, acusan a los chulos extranjeros de haber arruinado el ambiente.
"Los tipos de Europa del Este traen a mujeres jóvenes y asustadas; las amenazas y las golpean", dijo Fischer. "En los viejos tiempos los chulos se atenían a las reglas, y la policía avisaba a la gente... ‘Hey, Jan, te estás sobrepasando'. Había un tipo de equilibrio. Pero los patrones locales están demasiado viejos o muertos o en la cárcel, y el mercado se ha abierto".
De cierto modo, los funcionarios municipales reconocen que tienen que vérselas con problemas creados por las propias políticas tolerantes de los Países Bajos. Una pesquisa parlamentaria, criminalistas y grupos de apoyo de las prostitutas han advertido en los últimos años que la prostitución y el comercio tolerado de la marihuana aumentaron la atracción del crimen organizado internacional.
En un informe sobre el comercio sexual, Karina Schaapman, ex prostituta y ahora miembro del ayuntamiento, describió un libro de retratos faciales de la policía con unos ochenta ‘chulos violentos', de los cuales sólo tres eran nacidos en los Países Bajos. Dijo que más del 75 por ciento de las ocho mil a once mil prostitutas de Amsterdam, incluyendo a mil hombres, provenían de Europa del Este, África y Asia.
Cohen, el alcalde, recordó que en 2000 los holandeses legalizaron la prostitución, con la intención de que el comercio sexual fuera más transparente y proteger a las mujeres otorgándoles permisos de trabajo. "Nos damos cuenta de que esto no ha funcionado, que la trata de blancas continúa", dijo. "Ahora a las mujeres las hacen circular más, dificultando el trabajo policial".
Un grupo de tareas creado por el despacho del alcalde dijo en informe del año pasado, que las cafeterías de marihuana y los burdeles legales han contribuido a generar más delincuencia proporcionando mercados legales. "La marihuana y las mujeres tienen que venir de alguna parte, y el crimen organizado satisface esa demanda", dice el estudio. Según el estudio, el dinero ganado en este rentable negocio es reinvertido en el área, ampliando el círculo criminal.
Metje Blaak, que dirige el Hilo Rojo [Rode Draad], un grupo de apoyo de las prostitutas, dijo que su grupo tenía sentimientos encontrados sobre los planes del ayuntamiento. Reducir la delincuencia y el tráfico eran planes positivos, pero reducir los burdeles empeoraría la situación de las mujeres. "Podrían terminar en un cuarto trasero en lugares donde no podamos alcanzarlas", dijo.
Aunque los amsterdameses pueden ignorar el barrio rojo si lo quieren, sus problemas con el tráfico de seres humanos y las violentas guerras territoriales se han convertido en temas de primera plana.
El año pasado, después de que estallaran varias peleas territoriales la policía arrestó a una banda de doce hombres de Turquía que dirigían una organización dedicada a la prostitución de unas noventa mujeres provenientes de Polonia, Rumania, Bulgaria y Alemania. En febrero, un tribunal holandés trató el caso de tres mujeres polacas acusadas por la policía de haber ordenado el asesinato de su chulo polaco.
En algunos callejones, como Korte Niezel y Lange Nietzel, hay algunos letreros de la nueva campaña. Pierre van Rossum, el coordinador de la campaña, señaló hacia Mata Hari, un palacio de juegos de azar, y hacia Venenkamp, una carnicería, que había cerrado sus puertas. "El carnicero también tenía unas ventanas; estaba vendiendo carne fría y carne caliente al mismo tiempo", dijo van Rossum.
Se esperan más locales clausurados a medida que el ayuntamiento implementa las nuevas zonas y realiza auditorías fiscales. "Ahora la gente parece más ansiosa en vender que en pelear", dijo.
En una plaza frente a la iglesia más antigua de Amsterdam, el ayuntamiento acaba de comprar cinco edificios que eran usados como burdeles. En calles aledañas compró el año pasado dieciocho edificios similares, la mayoría de los cuales han sido alquilados a jóvenes diseñadores.
Herbert van Hasselt, que preside la fundación que vela por la iglesia del siglo catorce y sus sepulturas de ciudadanos prominentes de la época, dijo que estaba "ansioso de ver un poco más de orden".
"No ando buscando el tedio burgués", dijo. "Pero sería simpático que llegase gente más normal y tener algunos restaurantes normales aquí. Estoy cansado de los borrachos que mean todas las noches contra nuestras antiguas murallas".
Cohen, el alcalde, un amable ex rector universitario que no se parece en nada a un cazador de la mafia, adoptó hace poco una visión más cauta. "Por supuesto, no se pondrá todo impecable y maravilloso", dijo. "Este negocio no puede ser normalizado".

4 de marzo de 2008
©new york times
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suites gay en teatros porno


[Mauricio Valenzuela] Escáner a las salas triple X de Santiago. Las suites gay de los cines porno.
Santiago, Chile. Un pequeño itinerario de los cines triple sólo para adultos de la capital no está de sobra en estos días de descanso, pero es aconsejable seguir recomendaciones precisas antes de iniciar un sórdido descenso al submundo enclavado en las galerías del centro de Santiago.

Cine Capri: Penetraciones en Vivo
En una de las filas dos tipos se bajan los pantalones sin pudor y, ayudados por saliva, el más alto penetra al otro, mientras, y a vista de todos, gimen asistidos en caricias por un tercero. Este último es un vejete canoso que respira fuerte junto a la pareja y que, al cabo de un minuto, después de lograr el orgasmo masturbatorio, se va literalmente del lugar hacia los baños. Ahí, un hombre moreno le enseña el pene a un tipo gordo, mientras otros se masturban a un costado de la puerta de ingreso.
Fiel representante de una añoranza corrompida por la oleada de cadenas comerciales, el Capri es otra víctima de lo peor que le puede ocurrir a lo que antaño fue una buena sala familiar, en que incluso hasta hace poco podían leerse en cartelera producciones de Bigas Luna o algún añejo estreno hollywoodense. Hoy sólo destacan los títulos como ‘Garganta profunda' o algún otro nombre que naufraga en importancia junto a la foto de una Tania Russof, penetrada por una musculosa y anónima verga bronceada que la coge desde la parte de abajo del afiche.
La sala cumple todas las exigencias de un cine Hoyts, e incluso es mejor debido a su gran tamaño y comodidad. El estreno de estos días trata sobre una extraña cofradía demoníaca ‘Fausto y el poder del sexo' en que todos tiran y poncean como animales, mezclándose ángeles y demonios en una interminable orgía de cuerpos pintados que desemboca en que Lucifer un musculoso latino muy bien dotado se obsesiona por capturar a una bella chica que finalmente es penetrada analmente en extraños aposentos infernales. Abunda la silicona y Tania Russof hace de las suyas con su acostumbrado profesionalismo, aunque al parecer esto no importa, ya que esta otrora sala de lujo también es orilla para el naufragio de los trashumantes de la ciudad, entre los que no hay mujeres, ni siquiera una casquivana en busca de clientes.
Las butacas aún resisten aunque, además de ser escenario para las conquistas homosexuales de los encorbatados oficinistas a la hora de colación, son la suite del gustoso sexo oral entre gigolós casuales y amantes furtivos, que en medio del gemido de la película deciden hacer un homenaje al placer porno. A su alrededor varios los observan excitarse, recortados contra las un poco borrosas siluetas del latino Satanás, eyaculando en la boca de la extasiada y hermosa modelo, que desfallece enseñando su lengua repleta de semen a la cámara. Todos "acaban".

Infraestructura: Regular para un cine tercermundista.
Baños: Saturados por clientes gay que practican el onanismo colectivo.
Privacidad: Buena, el acoso no interrumpe la trama de la película.
Filmes: Buena calidad de imagen, pantalla grande y guiones poco más elaborados que los de la competencia.

Cine Apolo: Sólo para Valientes
Mientras una veinteañera atractiva de senos mórbidos se orina sobre las engrasadas piernas de un musculoso actor, da sobreactuados estertores de placer que no dejan fuera el sobajeo vaginal que desagua finalmente en líquido viscoso sobre la puntiaguda verga del machote que la toma en brazos. Ese es el mundo de porn fantasía, pero en el the real word, flácidos galanes oficinistas, algo seniles, caminan a paso lento por la penumbra, buscando chicos de camiseta apretada entre las butacas sucias del cine Apolo.
Es que aquí hay de todo para el mercado del placer. y si bien los dueños de este cine no emplean recursos para reparaciones internas de butacas o alfombrado, contrariamente no escatiman en la implementación de pequeños cuartos anexos al salón principal, que por cierto es sólo el vestigio de un otrora "todo espectador". Hoy sólo un espacioso agujero negro, donde el porno ocurre a un lado y al otro de la pantalla.
Los contrastes no están fuera; mientras las películas son netamente heterosexuales, el público es casi ciento por ciento gay. Una variada cantidad de jugueteos en el hervidero oscuro de los bordes del lugar desemboca finalmente en la ‘salita privada' junto al baño, en que movidos por la calentura del ‘anonimato' entran cincuentones junto a otros decrépitos encorbatados para la práctica de sexo oral.
Los falos brillan repletos de saliva y los jadeos se sienten en el trecho al baño, que se deja acompañar con el leve sonido de una canción que suena desde una radio en un lugar incierto. La vigilancia en estas puertas es permanente. Cada salida a la sala y al baño está resguardada por una implacable presencia homosexual, que observa hasta los mínimos movimientos de un posible amante fortuito. Varios concretan sus encuentros, entran a la salita o suben la escalera que va hacia atrás de la pantalla, donde un largo cubículo se abre para los curiosos de aventura y placer. Por eso acá nadie permanece en su asiento si no en la búsqueda, ya que al Apolo no se va a ver películas, sino a ser protagonista de una.

Infraestructura: No está en buen estado.
Baños: No alcanzan un grado aceptable de limpieza.
Privacidad: Escasa, cada 10 minutos el espectador sufre insinuaciones.
Filmes: Los más hardcore del centro.

Cine Roxy: Dueños de la Nostalgia
En el cine Roxy, el recuerdo de la vieja matiné está pegado a los muros, y es que de la sala que fue antaño con programación familiar, algo queda: hileras de sebosas butacas de cuerina, bellos enchapados ornamentales en madera y pilares tipo griego que sostienen la ‘elegante' estructura situada en el subterráneo del Portal Edwards, entre cafés con piernas y ortopedias. En el lugar trabajan tres personas y los DVD se proyectan solos. Según el encargado, el jefe les tiene prohibido hablar. En todo caso, la sala habla o, mejor dicho, gime sola dentro de su completa oscuridad.
Hay un minuto de incertidumbre cuando se entra a la zona negra tras la cortina. La definición de los pasillos contrasta de a poco con la única luz: un tipo pene de 30 centímetros aproximadamente penetra analmente a una rubia, Shyla Styles, mientras ella murmura: "Te gusta mi culo, nene; cógelo y fóllame" (traducción española). Entonces, en una atmósfera de ensoñación deslavada, el ‘jovencito' arremete con un fuerte ¡Mother fucker! que finalmente deja a la rubia moribunda de placer. En la oscuridad de la sala se ven algunas cabezas calvas y canosas, el brillo de gruesos anteojos y miradas esquivas; hombres obesos, jubilados, heladeros, estudiantes y ninguna mujer más que la vendedora de entradas. Cuando el galán de la película "acaba", algunos se van con él. Esto se adivina, ya que después de la desmedida eyaculación que gotea en el rostro de la chica se escuchan murmullos retozantes o pequeñas toses y remezones en el público. Luego el silencio continúa. En uno de los pilares hay un tipo de pie muy similar al Doctor Mortis de TVN, Carlos Pinto. Se masturba y muestra su pene soslayadamente desde uno de los palcos. Detrás de la insignificante luz de un cigarrillo junto a él, alguien lo observa y menea un brazo. ‘Pinto' eyacula sobre el pilar y una pequeña mancha de semen queda brillando entre la penumbra.

Infraestructura: Decente. Tiene el antiguo toque de las salas del año sesenta. Bastante cómoda.
Baños: Limpios. Excepto algún chico masturbándose frente a un urinario, no hay nada fuera de lo común.
Privacidad: Excelente. Incluso hay palcos alejados de las butacas centrales.
Filmes: Un poco antiguos. Estética ochentera deslavada y carente de trama intrincada.

Hard Cinema: Gárgaras con Semen
Las eyaculaciones se convierten en una jerarquía apremiante tratándose de los superdotados galanes del porno. Su resistencia al penetrar los ávidos interiores carnosos de Laura Angel o Barbara Golden son un punto fuerte del cine estilo americano, que se puede ver en el Hard Cinema, ubicado para variar en una galería, en San Antonio con Huérfanos. Este lugar no se queda atrás a la hora de la selección hot de material, y aunque las películas elegidas mayormente de la marca Private no dejan que desear en cuanto al atractivo voluptuoso y osadamente calentón de las actrices, la sala es extremadamente poco acogedora. Algunas butacas se caen solas y la atmósfera se corta con cuchillo. Se trata de otro cine chico y antiguamente normal que sucumbió ante la llegada de las multinacionales salas de Hoyts. El encargado, un anciano que dice que se jubiló en ese trabajo, es el boletero, proyector, acomodador y barrendero. La pequeña entrada del lugar está decorada con afiches como ‘Ángeles anales', ‘Latinas jugosas' o ‘Enfermeras del placer'. Después hay una salita iluminada con luz ultravioleta y una vitrina de exhibición con títulos en VHS de los ‘estrenos' proyectados adentro. El público es como de gimnasio de medio pelo. Entre las butacas se ve la calva de un pelado musculoso en camiseta deportiva que cada dos minutos se para al baño o se pasea de un asiento a otro, junto a algún chico que se inmoviliza al ser confrontado por el solitario personaje que a veces le acaricia una mano o simplemente se sienta a su lado y le murmura al oído alguna sugerencia maldadosa. También hay algunos jovencitos gays que entran y salen repetidas veces del lugar. Mientras la actriz hace gárgaras con semen, el reducido público se apega al clímax posteyaculatorio de relajo del fin de la película. Algunos roncan y otros van al baño. Es la hora en que las caras se revelan ante la luz tenue del intermedio, que deja en evidencia los esquivos rostros cubiertos por jockeys con que los espectadores tratan de pasar inadvertidos en medio del elenco porno del filme del que también fueron protagonistas.

Infraestructura: Muy pequeña y las butacas se están cayendo solas. La pantalla es relativamente aceptable para entregar una buena imagen aunque los DVD se ven un poco difusos.
Baños: Limpios, aunque excesivamente rayados con toda clase de mensajes sucios.
Privacidad: Poca, debido al escueto tamaño de la sala.
Filmes: Los mejores de Santiago, ya que al parecer el establecimiento tiene relación con una distribuidora que importa películas de afuera. Todo americano.

Las Musas del Porno
Nombre: Tania Rusova.
Alias: Tania Russof.
Fecha de nacimiento: 6 de julio 1974.
Características: pelo negro, pecho siliconado.
Medidas: 92-60-90, sin tatuajes ni piercings.
Filmografía: ‘Triple X 2' (1995), ‘El gigoló 1' (1996), ‘El gigoló 2' (1996), ‘La pirámide 1' (1997), ‘La pirámide 2' (1997).

Nombre: Shyla Styles.
Alias: Amanda Hardy.
Fecha de nacimiento: 23 de septiembre 1982.
Pelo: rubio.
Pecho natural: no.
Medidas: 94-58-81.
Tatuajes: corazón en la cadera derecha.
Piercings: lengua y ombligo.

Nombre: Laura Angel.
Alias: ninguno.
Fecha de nacimiento: 16 de octubre 1974.
Pelo: negro.
Pecho natural: sí.
Medidas: 93-60-94.
Títulos: ‘La sirvienta cachonda', ‘Virginia', ‘Wild 'n Wet', ‘World Sex Tour 18'. Piercings: ombligo.

2 de marzo de 2008
©la nación
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maestra condenada por sexo


[Katrina A. Goggins] Maestra de Carolina del Sur encarcelada por tener sexo con sus alumnos.
Laurens, Carolina del Sur, Estados Unidos. Una ex maestra de secundaria fue condenada el martes a seis años de prisión por tener encuentros sexuales con cinco adolescentes. Las autoridades dijeron que Allenna Ward, 24, se reunía con chicos de catorce y quince años donde enseñaba así como en un motel, un parque y detrás de un restaurante.
"Pido disculpas desde lo más profundo de mi corazón", dijo Ward en la corte.
La policía empezó una pesquisa el año pasado cuando empleados de la escuela encontraron una nota que creen que fue escrita por Ward a uno de los chicos. Algunas de las víctimas eran alumnos de la Escuela Secundaria Bell Street, en Clinton, donde enseñaba Ward. Fue despedida hace cerca de un año.
Ward se declaró culpable en septiembre de los tres cargos de actos sexuales criminales con menores y tres cargos de actos obscenos con un menor.
La psiquiatra forense Donnan Schwarts-Watts dijo que Ward no es pedófila sino más bien una víctima infantil que sufre de un trastorno de personalidad y una infancia reprimida. Schwartz-Watts dijo que la hija de un pastor tuvo una infancia protegida pero era realmente un ‘espíritu libre' que no había tenido nunca la posibilidad de liberarse de su familia.
Los fiscales retrataron los delitos de Ward bajo una luz más severa y dijeron que había violado la confianza que depositan los padres en los maestros.
Algunas de las familias de las víctimas asistieron a la lectura de la sentencia, pero no hablaron durante la audiencia en la corte.
"Creo que se ha hecho justicia", dijo la hermana de uno de los chicos después de la audiencia. "Simplemente estamos felices de que esto haya terminado".
Normalmente la Associated Press no identifica a las víctimas de delitos sexuales.
El abogado de Ward, Donald Hocker, citó el testimonio psiquiátrico cuando pidió prisión domiciliaria para su defendida. Hocker dijo que Ward era vulnerable a maltratos físicos y emocionales a manos de otros reclusos.
"Es un caso terrible con terribles consecuencias, pero Allenna Ward no es un monstruo", dijo Hocker en la corte. Se negó a hablar con los periodistas después de la audiencia.
Ward fue sentenciada a quince años de prisión por cada cargo de obscenidad, pero la pena fue reducida a seis años. También fue sentenciada a seis años por cargos de actos sexuales criminales.

2 de marzo de 2008
20 de febrero de 2008
©pocono record
cc traducción mQh
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eeuu, la mayor cárcel del mundo


Según informe, más de uno de cada cien estadounidenses están en la cárcel.
De acuerdo a un nuevo informe que estudia el aumento de la población carcelaria y llama a los estados a reducir los costes del sistema penitenciario con programas de sentencias alternativas, por primera vez en la historia más de uno de cada cien adultos estadounidenses están en la cárcel.
El informe, dado a conocer hoy por el Pew Center on the States, dice que el año pasado cincuenta estados gastaron más de 49 billones de dólares en el sistema penitenciario, un aumento de los menos de once billones que se gastaban hace veinte años. La tasa de aumento de los costes de las prisiones fue seis veces mayor que el gasto en la educación superior, dice el informe.
Usando datos actualizados estado por estado, el informe dice que a principios de 2008 había en cárceles norteamericanas 2.319.258 adultos -uno de cada 99.1 adultos, y más que en cualquier otra parte del mundo.
El sostenido aumento de la población carcelaria "está cargando a estados apretados de dinero con enormes costes que apenas pueden sostener y sin que tengan un impacto claro ni en la reincidencia ni en la delincuencia en general", dice el informe.
Susan Urahn, directora general del Pew Center on the States, dijo que los problemas presupuestarios están llevando a funcionarios de muchos estados a considerar nuevas políticas correccionales de menor costo que fueron rechazadas en el pasado reciente por miedo a crear la impresión de que se era blando con la delincuencia.
"Estamos viendo que más y más estados están siendo creativos debido a presupuestos insuficientes", dijo en una entrevista. "Quieren ser duros con la delincuencia, quieren ser un estado donde se respete la ley y el orden, pero también quieren ahorrar dinero y ser efectivos".
El informe menciona a Kansas y Texas como los estados que han tomado medidas para frenar el crecimiento de sus poblaciones carcelarias. Sus acciones incluyen un mayor uso del control comunitario para delincuentes de bajo riesgo y el empleo de sanciones que no son solamente la prisión para reincidentes que cometen violaciones técnicas de las reglas de libertad condicional y vigilada.
"El nuevo enfoque, nacido de una dirección bipartidista, permite que los dos estados se aseguren de que cuentan con suficientes camas en las cárceles para alojar a delincuentes violentos al mismo tiempo que se ayuda de delincuentes menos peligrosos a convertirse en ciudadanos productivos y contribuyentes", dice el informe.
Mientras que muchos gobiernos de estado han mostrado un amplio interés en reducir el crecimiento de las prisiones, también hay persistentes llamados a la cautela.
"Necesitamos actuar con más tino", dijo David Muhlhausen, experto en derecho penal de la conservadora Fundación Heritage. "No estamos encarcelando a toda la gente que comete crímenes graves, pero es probable que estemos encarcelando a gente que no es necesario que esté en prisión".
De acuerdo al informe, la población carcelaria aumentó el año pasado en 36 estados y en el sistema penitenciario federal.
El aumento porcentual más alto -doce por ciento- se observó en Kentucky, donde el gobernador Steve Beshear destacó el mes pasado el coste del sistema penitenciario en su discurso sobre el presupuesto. Observó que la tasa de delincuencia del estado había aumentado en solo un tres por ciento en los últimos treinta años, mientras que la población carcelaria del estado ha aumentado en un seiscientos por ciento.
El informe Pew fue compilado por State's Public Safety Performance Project del centro, que trabaja directamente con trece estados en la elaboración de programas para mantener fuera de la cárcel a los delincuentes sin poner en peligro la seguridad pública.
"Pese a todo el dinero gastado en el sistema penitenciario hoy en día, no ha habido un retorno claro y convincente de la seguridad ciudadana", dijo el director del proyecto Adam Gelb. "Más y más estado están empezando a repensar su dependencia de las cárceles para dar cuenta de delincuentes de bajo nivel y para encontrar estrategias que sean severas para con los delincuentes sin ser tan agobiantes para los contribuyentes".
El informe dice que el crecimiento penitenciario y las tasas de encarcelamiento más altas no reflejan un aumento paralelo en la delincuencia ni en la población general del país. Al contrario, dijo, más gente está hoy tras las rejas debido a sentencias más severas, tales como las leyes ‘de la tercera reincidencia', que envían a los sentenciados a pasar periodos más largos en la cárcel.
"Para algunos grupos, las cifras de encarcelamiento son especialmente alarmantes", dice el informe. "Mientras que uno de cada treinta hombres entre veinte y 34 años está tras las rejas, para los hombres negros de ese grupo etario la cifra es de uno en nueve".
Para el primero de enero las cifras nacionales incluyen 1.596.127 personas en cárceles de estados y federales y 723.131 en calabozos locales, un total de 2.319.258 personas de una población de adultos de 230 millones de estadounidenses.
El informe dice que Estados Unidos lleva la delantera en el mundo en cuanto a población carcelaria, superando de lejos a la populosa China, que tiene a 1.5 millones de sus ciudadanos tras las rejas. También dice el informe que Estados Unidos es el líder de reclusos per cápita (750 de cada cien mil personas), superando a Rusia (628 por cada cien mil) y otros países del antiguo bloque soviético que conforman los otros en la lista de los diez países con mayor población carcelaria.

29 de febrero de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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travestis de valparaíso


[Alejandro Tala] Trabajadoras sexuales evalúan las noches en la V Región.
Valparaíso, Chile. Si muchos de los cantautores les cantan a las putas, algo sabrán de ellas. Sabina, De Vita y hasta Arjona (todos han pisado en algún momento el escenario de la Quinta Vergara) dedican algunos de sus versos precisamente al sexo con pagaré.
Unos más enamorados que otros, son muchas las historias que se tejen en torno al antiguo oficio en el festival que involucran a famosos de la talla de Julio Iglesias, a quién se sindicó de cerrar prostíbulos por tres días en la década del 80.
¿Mito o realidad? Es evidentemente que Viña del Mar aumenta su público y la variedad de ofertas en el negocio es amplia. Cien mil pesos cobra una conocida agencia por una hora de sexo con Vanessa, "recién llegada de Argentina y dispuesta a recibir muchos mimos".
Mimos que consisten en sexo oral con y sin preservativo (con ida y vuelta) y los contactos "que puedas tener" en el tiempo indicado.

La Calle
Pero la calle habla más que internet. En la Plaza de la Victoria, a eso de las 04:30 de la mañana, encontramos a Paula. No duda en ofrecer su cuerpo y asegura los placeres del infierno con una boca redonda de silicona y una cintura de 55 centímetros.
"Hago maravillas con lo que ves ", dice. Lo que se ve es un cuerpo bien formado, algo plástico pero no por eso indigno de una reina del Festival. Paula se rasuró bien en la mañana, sin embargo, a esa hora ya se nota una leve barba en sus mejillas. Evidentemente Paula es Pablo y pronto tomará el colectivo que la llevará de regreso a su natal Valparaíso.
"Prefiero trabajar en Viña. Al menos en estas fiestas, huachito, la clientela sube, y como Chile está lleno de eyaculadores precoces, el trabajo es rápido y puedo atender unos 10 clientes por noche. Pero artistas no se ven, anda pa l Lukas en Valpo, aquí llegan los puros periodistas ja, ja, ja ".
Paula cobra 15 mil pesos por tener sexo oral y en una buena noche se lleva entre 100 y 150 mil pesos a su casa. Con respecto al público dice entre risas y con voz ronca: "hay algunos que están tan borrachos que no se dan cuenta que soy hombre. O no quieren darse cuenta".
Cristina, en cambio, prefiere ir a moteles. "No me gusta hacer las cosas rápidas, creo que mi servicio es muy bueno para andar pinchándose el popin detrás de unos matorrales".
La Tina, como le dicen sus pares, suele caminar por calle Valparaíso con avenida Ecuador. "Aquí tomo a mis clientes y me los llevo un par de cuadras. Mis servicios valen 25 mil pesos la hora, pero si lo estoy pasando bien me puedo quedar más rato".
Es gorda, morena y sonriente. No duda en ofrecer una "probaíta" de sus gracias y asegura que con cuatro clientes por jornada laboral (que va desde las 11 de la noche hasta las 6 de la mañana) se da por satisfecha.
Sin embargo, no deja que veamos su carnet de identidad, quizás para que no sepamos su verdadero nombre, quizás (y es la idea que más nos queda dando vueltas) porque no tiene edad suficiente ni siquiera para entrar a un cine triple X.

¡Pal Copete!
El caso de la turca Jesse es fuerte. No sólo por haber perdido a sus padres cuando era niña y haberse dedicado a la prostitución desde los 15 años. Hoy tiene 30 y un par de tajos en el estómago que ejemplifican lo complejo del rubro.
"Fue un hijo de puta, que por no querer darle lo que me pidió, rompió una botella y me rajó la guata". Por ese tipo de situaciones Jesse guarda siempre una navaja en una bota, y si la cosa se pone peluda no dudará en sacarla.
A las 3 de la mañana del domingo está un poco ebria. "Soy de las que tiran con mala cara. No me gusta está mierda, pero es lo único que puedo hacer. No sé cuanto más duraré en esto, espero que se acabe pronto culiao, y a muchos huachos les doy asco por los cortes. Como sabis si me llega una oportunidad. ¡Perra! ¡Cyndi! Pasa la botella hueona o ¿Qué? ¿Ya se va mijito? Pero siga entrevistando, puede ser mi oportunidad Bueno, que Dios te bendiga".

26 de febrero de 2008
©la nación
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