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IRÁN AMENAZA CON TRANSFORMARSE EN POTENCIA FUNDAMENTALISTA - farah stockman


En medio de la guerra de Iraq, otros países de la región continúan impertérritos sus planes de dominancia regional. Peor aún, Irán favorece el establecimiento de regímenes teocráticos.

Washington, Estados Unidos. Antes de que los militares norteamericanos marcharan hacia Bagdad para derrocar al régimen de Saddam Hussein, exiliados iraquíes e iraníes advirtieron al gobierno de Estados Unidos que una consecuencia no intencionada de la guerra en ciernes en Iraq podría ser el surgimiento de Irán.
Dijeron que la guerra encabezada por Estados Unidos en Afganistán había ya eliminado a los enemigos de Irán al este, los talibanes, cuya versión del islam era hostil a la fe chií de Irán.
Una segunda guerra conducida por Estados Unidos en Iraq eliminaría a los enemigos de Irán en occidente, Hussein, que había iniciado una encarnizada guerra de ocho años contra Irán.
Ahora, confirmando esas predicciones, Irán -un país que el presidente Bush declaró que era miembro del "eje del mal", junto con Corea del Norte y el Iraq de Hussein- está ejerciendo una influencia sin precedentes en Oriente Medio, desafiando a la comunidad internacional sobre su programa de nuclear y proporcionando financiamiento y personal para partidos políticos chiís en Iraq.
A pesar de las advertencias, algunos funcionarios estadounidenses involucrados en la formulación de una política para Iraq culpan ahora al fracaso en limitar la influencia iraní como una de las mayores deficiencias de la planificación de posguerra en Iraq.
"Irán tiene el potencial de jugar un papel de colaboración importante en Iraq, pero nos preocupan algunas de las acciones de Irán", particularmente en el sur, dijo a reporteros en Bagdad el secretario de estado Colin L. Powell la semana pasada.
La preocupación de Washington y Bagdad está creciendo a medida que el novato gobierno iraquí da sus primeros pasos hacia la democracia.
"La intrusión iraní ha sido enorme y sin precedentes desde el establecimiento del estado iraquí", dijo el nuevo ministro de defensa iraquí, Hazim al-Shalaan al diario de lengua árabe de Londres, Al-Sharq Al-Awsat, que acusa a Irán de enviar espías para "desestabilizar" el paisaje político iraquí.
"El gobierno de Bush tiene que enfrentarse a la realidad de que ahora Irán es una super potencia regional", dijo Mohammed Hadi Semati, un cientista político iraquí del Centro para la Paz Internacional de Carnegie, un laboratorio ideológico liberal de Washington.
Las presiones para decidir cómo hacer frente a la nueva y creciente influencia de Irán aumentó el último mes cuando el informe sobre el 11 de septiembre estableció que Irán permitió que al menos diez secuestradores cruzaran el país. Y el sábado Irán subió las tensiones sobre el problema nuclear diciendo que no abandonaría su programa de enriquecimiento de uranio y confirmando que había recomenzado la construcción de centrífugas con ese propósito.
Irán dijo que su programa nuclear tiene sólo objetivos pacíficos y ha negado entrometerse en asuntos iraquíes.
Hace poco Irán trató de fomentar su buen nombre con el nuevo gobierno iraquí ofreciéndose para ser anfitrión de una conferencia de ocho países para discutir sobre cómo proteger las fronteras de Iraq de la infiltración de combatientes extranjeros.
Pero grupos de la oposición iraní dicen que la oferta se hace después de que miles de mullahs, informantes, agentes y Guardias Revolucionarios cruzaran los 1500 kilómetros de frontera con Iraq, a veces disfrazados de peregrinos chiís.
"Miembros de la oposición iraní advirtieron repetidas veces de los peligros de los fundamentalistas iraníes", dijo Ali Safavi, un antiguo miembro del Consejo Nacional de la Resistencia iraní, un grupo de oposición con fuertes lazos con los fanáticos. "En el caos que siguió al derrocamiento de Saddam Hussein, la frontera quedó desprotegida, y cientos de miles entraron a Iraq... Creo que Estados Unidos debió haber cerrado la frontera con Irán e impedido que entraran a seguir con las suyas en Iraq".
La influencia iraní ha sido un obstáculo para la planificación de una conferencia nacional para elegir a los asesores del nuevo gobierno interino de Iraq, de acuerdo a Sadiq Mussawi, uno de los organizadores de la conferencia.
La conferencia estaba programada para el sábado pasado, pero fue aplazada debido a desacuerdos sobre el proceso de elección de los delegados.
Mussawi dijo que en la sureña ciudad de Nasiriya, el hecho de que varios ayatollahs iraníes dominen varios sectores de la población hacen difícil elegir a los delegados de elecciones democráticas.
"Hay manos poderosas operando aquí, y el gobierno es débil. La fuerza policial está dividida entre las oficinas de los ayatollahs", dijo Mussawai. "Los policías juran lealtad política a los que están en el poder, y eso destruye cualquier proceso democrático".
Dijo que la corriente política más fuerte hoy en Nasiriya es dirigida por los abogan por un estado islámico como el de Irán.
Funcionarios estadounidenses calificaron la posible elección de un gobierno teocrático al estilo de Irán en Iraq como "una pesadilla", pero dicen que las posibilidades de que ocurra son remotas.
Sin embargo, los lazos de Irán con el nuevo Iraq son profundos, y no hay dudas de la mayoría chií obtendrá buenos resultados en las urnas y guardan estrechos lazos con sus poderoses vecinos chiís.
El popular partido iraquí SCIRI -Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq- fue fundado en Irán en 1980 durante la persecución por parte de Hussein de los chiís de Iraq. Abdul Aziz Hakim, jefe del SCIRI, ha recibido financiamiento de Irán y se reunió varias veces con el líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei.
Algunos especialistas en Irán en Washington dicen que las nuevas realidades políticas de la región obligarán a Irán y a Estados Unidos a trabajar hacia relaciones más amistosas basadas en intereses comunes recién descubiertos, como la estabilidad en Iraq.
Pero exiliados iraníes, enemigos de toda la vida de Teherán, dicen que la situación sólo puede empeorar. Safavi y sus colegas han estado reuniendo y haciendo circular una lista de lo que llaman transgresiones de Irán, incluyendo acusaciones de que grupos dependientes de Irán controlan la mayor parte del sur de Iraq y que los intérpretes que trabajan con los militares estadounidenses también sirven como informante de Irán.
"Es fácil decir que el beneficiario número uno de la guerra de Iraq, aunque no era la intención, ha sido el régimen fundamentalista en Irán", dijo Safavi. "Por supuesto, si los clérigos iraníes tuvieran éxito en sus planes, la región estará pronto en un montón de problemas porque entonces tendrás no uno, sino dos regímenes fundamentalistas".
Anne Barnard contribuyó a este informe desde Baghdad. Farah Stockman puede ser contactada al fstockman@globe.com.

5 de agosto de 2004
©traducción mQh
©bostonglobe

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