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muerte de presos afganos


[Thom Shanker] Los dos detenidos fueron golpeados hasta la muerte por soldados norteamericanos.
Washington, Estados Unidos. Una pesquisa criminal del Ejército recientemente terminada implica a 28 soldados en servicio activo y de la reserva en la muerte en diciembre de 2002 de dos afganos detenidos en la base aérea estadounidense de Bagram, y describe los delitos potenciales, de van desde homicidio involuntario hasta agresión y conspiración, dijo el Ejército este jueves.
Un funcionario del Pentágono dijo que cinco o seis de ellos pueden ser acusados de los delitos más graves, una decisión que deben tomar sus superiores.
De acuerdo a funcionarios del Pentágono familiarizados con el informe, entre los mencionados en la investigación se encuentran oficiales -los de más alta jerarquía son dos capitanes-, oficiales fuera de servicio y reclutas. Sus nombres no fueron dados a conocer.
La investigación del Comando de Investigaciones Criminales del Ejército implica a soldados de dos unidades estacionadas en el Centro de Control de Bagram, un centro de detenciones en una base norteamericana a 64 kilómetros al norte del Kabul. La Reserva del Ejército era la Compañía de Policía Militar Nº377, con sede en Cincinnati, y la unidad en servicio activo era la Compañía A del Batallón de Inteligencia Militar Nº519, cuya base es Fort Bragg, Carolina del Norte.
Después de que fotografías de soldados estadounidenses maltratando a detenidos en la prisión de Abu Ghraib en las afueras de Bagdad causaran indignación mundial, los investigadores se enteraron de que el Batallón de Inteligencia Militar Nº519 había jugado un importante papel en la gestión de la unidad de interrogatorios de la unidad. El 519 estaba a cargo de los interrogatorios en la época de los homicidios en Bagram, constataron los investigadores.
Los métodos diseñados en Afganistán se transformaron en el modelo de las prácticas de los interrogadores de Abu Ghraib, que fueron reclutados de la unidad del 519 enviada a Iraq y asignados a los interrogatorios en Abu Ghraib, según los investigaciones del Pentágono. Pero no dieron detalles sobre los métodos.
Grupos de derechos humanos han reaccionado ante el anuncio de la investigación del Ejército diciendo que las raíces del escándalo de Abu Ghraib pueden trazarse a los incidentes en Afganistán.
"La negligencia para dar cuenta con prontitud de la muerte de los prisioneros demuestra una escalofriante indiferencia por el valor de la vida humana y puede haber sentado las bases para maltratos posteriores en Abu Ghraib y otros lugares", dijo Jumana Musa, de Amnistía Internacional, capítulo de Estados Unidos.
Funcionarios del Pentágono dijeron que el ritmo de la investigación reflejaba el mandato del Ejército de realizar una investigación "exhaustiva y sin considerar su conveniencia". Uno de ellos dijo que la investigación fue logísticamente complicada; las más de 250 personas interrogadas se encontraban en un gran número de lugares en todo el mundo, ya que los que estaban en Bagram en la época de los dos asesinatos habían sido re-asignados.
Las dos muertes ocurrieron el 4 y el 10 de diciembre de 2002, en celdas de aislamiento separadas. Según funcionarios del Pentágono, los dos hombres habían sufrido "fuertes lesiones en las piernas", y los investigadores determinaron que habían sido golpeados por "varios soldados" que habían usado por lo general sus rodillas para golpearlos.
Funcionarios del Pentágono dijeron que era probable que las golpizas se hayan limitado a los piernas de los detenidos para que las heridas fueran menos visibles.
Ambos hombres habían sido encadenados al techo -uno por la cintura y el otro por las muñecas-, aunque sus pies siguieron pisando el suelo. Ambos hombres habían sido capturados por fuerzas afganas y entregados a los militares estadounidenses para su interrogatorio.
Uno de ellos, Mullah Habibullah, un hermano de un antiguo comandante talibán, murió el 4 de diciembre de un embolismo pulmonar causado aparentemente por un coágulo de sangre formado en sus piernas a causa de los golpes.
El otro, identificado como Dilawar, murió el 10 de diciembre. Sufría de una afección al corazón y su muerte por paro cardíaco fue atribuida a la golpiza que recibió, dijeron funcionarios del Pentágono. Dilawar fue detenido tras encontrarse en su taxi un walkie-tokie roto y un estabilizador eléctrico varias horas después de que se dispararan proyectiles contra la base norteamericana.
Sólo un soldado en el caso ha sido formalmente acusado por el Ejército. El sargento James P. Boland, de la unidad de la policía militar, fue acusado de agresiones y otros delitos.

15 de octubre de 2004
21 de octubre de 2004
©new york times
©traducción mQh
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