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malas noticias para bush


[Bob Herbert] Sobre todo las desalentadoras expectativas de la guerra de Iraq pueden inclinar la balanza en favor del senador Kerry. Ahora a esperar que los republicanos no vuelvan a robar las elecciones.
Este es el problema de George W. Bush: ¿Cómo gana un presidente una re-elección cuando todas las noticias que reciben los votantes son malas?
Los sondeos muestran que el presidente está empatado o lleva una ligera ventaja sobre el senador John Kerry. Pero las malas noticias se acumulan como los montones de basura durante una huelga de los basureros, y esas no son nunca buenas noticias para un presidente en funciones.
La guerra en Iraq es una tragedia abrumadora sin que se divise su fin. Decenas de reclutas del ejército iraquí fueron masacrados el sábado en uno de los más mortíferos ataques a la fecha contra las fuerzas de seguridad iraquíes. Ayer un diplomático estadounidense murió en un ataque con morteros cerca del aeropuerto de Bagdad.
El último y horrendo video que nos viene de la zona de guerra nos muestra a la cooperante británica-iraquí secuestrada, Margaret Hassan, temblando, sollozando e implorando por su vida. "Por favor ayúdenme", dice. "Estas pueden ser mis últimas horas".
Las tropas estadounidenses han luchado valientemente, pero ya se empiezan a advertir fisuras en su determinación. "Esto es Vietnam", dijo Daniel Planalp un cabo de la infantería de 21 años, de San Diego, según fue citado por el New York Times de ayer. "Ni siquiera sé por qué estamos luchando aquí".
Aquí en casa el mercado de valores se ha estancado, en parte debido a los precios récord del petróleo. El índice industrial Dow Jones cerró el viernes con el puntaje más bajo del año a medida que los precios mundiales del petróleo subían incluso más. El coste del petróleo ha subido más del 75 por ciento el año pasado. Y ahora que comienza a hacer frío, muchos propietarios de casas -votantes, muchos de ellos- empiezan a preocuparse del precio de la calefacción. No son buenas noticias.
El ministerio de la Energía cree que la factura de la calefacción subirá este año en un 30 por ciento, y es un cálculo medido. Los termóstatos en el país están marcando más bajo con cada día que pasa.
Los operadores de la campaña republicana están preocupados de la escasez de buenas noticias. La falta de vacunas contra la gripe ha provocado alzas de precios y largas colas de pacientes enfermos y viejos, algunos de ellos al borde del pánico. La semana pasada nos enteramos de que el índice de indicadores económicos importantes ha bajado todavía más en septiembre, en su cuarto mes consecutivo de tendencia a la baja, lo que es una indicación de una reducción del crecimiento económico.
Las noticias más importantes del New York Times y del Washington Post del viernes giraban sobre Iraq -y en los dos diarios eran desalentadoras. El Times escribió que importantes funcionarios estadounidenses estaban recabando nuevas informaciones sobre la cada vez más mortífera insurgencia iraquí que mostraba "que contaba con considerablemente más milicianos y recursos económicos mucho más holgados de lo que se pensaba".
El Washington Post escribió que, según un sondeo patrocinado por Estados Unidos, los líderes de los partidos políticos religiosos de Iraq se estaban transformando en los políticos más populares del país, un desarrollo extremadamente peligroso para los planes del gobierno de Bush.
Son todas historias que pueden influir en los votantes, y no están siendo contrarrestadas por ningún desarrollo positivo. El resultado ha sido un alto nivel de ansiedad de los operadores republicanos.
"Si me preguntas si lo que ocurre es una tormenta de malas noticias, la respuesta es no", dijo un estratega de la campaña republicana, que pidió no ser identificado. "Si me preguntas si me gustaría que en los titulares y en el telediario de la noche se dijeran cosas más positivas, la respuesta sería sí, por supuesto".
Incapaz de contrarrestar las malas noticias con historias de éxitos más importantes, la campaña de Bush se ha concentrado casi exclusivamente en la llamada guerra contra el terrorismo. El mensaje tiene pocas palabras: tengan mucho miedo.
Un reclame publicitario de la campaña de Bush editado hace unos días muestra a unos lobos avanzando amenazantes hacia la cámara. Un voz dice: "La debilidad atrae a los que quieren atacar a Estados Unidos".
Al mismo tiempo, el Partido Republicano está haciendo lo que puede en los estados clave para bloquear tantos votos demócratas como posible. Funcionarios del partido han montado una estrategia muy organizada para impugnar -algunos dicen intimidar- a los votantes en estados como Ohio y Florida, en un esfuerzo por contrarrestar la enorme inscripción electoral y una gran participación en las elecciones de votantes opuestos a Bush y su programa.
Funcionarios de las elecciones en Ohio dijeron que no habían visto nunca una campaña tan grande para impugnar a votantes el día de la votación.
La intimidación de votantes es una práctica reprensible. Es una bala dirigida al corazón mismo de la democracia. Pero el Partido Republicano la considera evidentemente una estrategia fundamental en un clima con tan pocas noticias positivas.

26 de octubre de 2004
©new york times
©traducción mQh
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