Blogia
mQh

partidos iraquíes quieren aplazar elecciones


[Edward Wong] El aplazamiento de las elecciones permitiría que los partidos seculares se perfilen mejor, que los partidos sunníes y chiíes confesionales superen sus divisiones internas y que los partidos kurdos afiancen su política de repoblamiento de territorio kurdo.
Bagdad, Iraq. Algunos de los más poderosos grupos políticos iraquíes, incluyendo al partido dirigido por el primer ministro interino, llamaron el viernes a un aplazamiento de seis meses de las elecciones programadas para el 30 de enero, aduciendo motivos de seguridad.
La lista de grupos incluye a algunos que han estado entre los más resueltos partidarios de la política norteamericana en Iraq, y su llamado brinda un repentino ímpetu a los que han estado pidiendo un aplazamiento. Los dos principales partidos kurdos apoyaron el aplazamiento. Es la primera vez que los kurdos, estrechos aliados de los norteamericanos, han adoptado una posición clara sobre el problema.
El presidente Bush dijo a periodistas en su rancho de Crawford, Tejas, que esperaba que las elecciones se realizaran de acuerdo al programa. Pero en los últimos días, funcionarios de gobierno han indicado en privado que apoyarían realizar las elecciones en enero sólo si los funcionarios iraquíes insistían en ello.
El gobierno iraquí mismo no apoyó la petición de posponer las elecciones dada a conocer el viernes a la junta electoral. El partido del primer ministro Ayad Allawi dio su aprobación verbal, pero sin firmar el documento.
El documento fue suscrito por 15 grupos y apoyado verbalmente por decenas de figuras políticas y religiosas individuales después de una acalorada reunión de dos horas en la casa bagdalí de Adnan Pachachi, un prominente político sunní.
"Los participantes llaman a posponer las elecciones por un período de seis meses para solucionar la actual situación de seguridad y completar los preparativos administrativos, técnicos y organizativos necesarios", dice la petición.
Un participante dijo que el partido de Allawi, el Acuerdo Nacional Iraquí, no firmó la petición probablemente por temor que una petición escrita lo haría aparecer como un intento interesado de permanecer en el poder.
Los chiíes, que constituyen el 60 por ciento de la población, se han mostrado inflexibles en realizar las elecciones para fines de enero. Los sunníes, y en menor grado los kurdos, han expresado el temor de que los chiíes dominen masivamente el nuevo gobierno y ejerzan el poder sin control alguno. Los sunníes y kurdos constituyen cada uno cerca de un quinto de la población. Los sunníes gobernaron lo que hoy es Iraq durante siglos, hasta el derrocamiento de Saddam Hussein.
La Constitución interina aprobada la primavera pasada dice que las elecciones deben realizarse a fines de enero. El domingo, la junta electoral independiente del gobierno fijó el 30 de enero como el día de la votación. Pero ya antes algunos partidos, en especial los dominados por los sunníes, se habían movilizado pidiendo un aplazamiento sobre la base de que la violencia en las regiones sunníes en el centro y norte de Iraq reducirían la participación de los votantes.
En la ciudad de Mosul, por ejemplo, se han incrementado los atentados y oficiales norteamericanos dijeron el viernes que habían descubierto otros 17 cuerpos de iraquíes, algunos decapitados.
La mayoría de los grupos que se reunieron en casa de Pachachi son seculares y dirigidos por sunníes. El llamado a posponer las elecciones amplía la brecha política entre los sunníes y chiíes, y destaca las intentas divisiones confesionales que amenazan con deshacer hacer el tejido social mismo del país.
La mayoría de los partidos seculares no son muy conocidos ahora y quieren más tiempo para organizar sus campañas contra los candidatos religiosos.
Pero los que pidieron este viernes posponer las elecciones mencionaron la deteriorada situación de seguridad como la principal razón.
Cuatro empleados de una compañía de seguridad británica, Global Risk Strategies, fueron asesinados y 15 quedaron heridos cuando un proyectil de mortero impactó el jueves en el interior de la fortificada Zona Verde de Bagdad, dijeron contratistas de seguridad este viernes. Los informes indican que quizás los cuatro muertos eran antiguos soldados gurkha de Nepal.
Tropas norteamericanas en la derruida ciudad de Faluya continuaron casa por casa la búsqueda de insurgentes, enfrentándose a ellos de vez en cuando a tiros. El teniente general John F. Sattler, comandante de la Primera Fuerza Expedicionaria de la Marina, dijo que las tropas habían limpiado casi la mitad de los edificios de la ciudad en las primeras dos semanas desde que terminara la ofensiva encabezada por los norteamericanos.
Miles de soldados norteamericanos continuaron barriendo la provincia de Babil, un área sunní inmediatamente al sur de Bagdad donde son frecuentes los ataques de delincuentes e insurgentes.
Una bomba de carretera explotó en una de las calles más transitadas de Bagdad el sábado por la mañana, causando dos muertes e hiriendo a 15, informó Reuters, citando fuentes policiales. Las fuentes dijeron que la bomba estalló hacia las nueve de la mañana en las cercanías del banco central en la calle de Rasheed, una de las áreas más ajetreadas de la capital. No está claro quién o qué era el blanco del atentado].
En la ciudad sagrada chií de Nayaf los clérigos llamaron durante las oraciones del viernes a que todos participen en las elecciones próximas. El gran ayatollah Ali al-Sistani, el más poderoso clérigo chií en Iraq, ha insistido en que la votación debe tener lugar en la fecha convenida.
Un organizador de la junta electoral iraquí dijo en una entrevista que no es probable que los miembros de la junta cambien la fecha de las elecciones. "Trataremos este asunto mañana, pero no creo que pospongamos las elecciones", dijo el coordinador Adel al-Lami.
Lami dijo que la junta había tomado en cuenta la precaria situación del orden público en su planificación. La fecha límite en la que los grupos políticos deben presentar sus listas de candidatos para las elecciones se ha aplazado al 10 de diciembre, dijo. La junta también extendió hasta el martes la inscripción de los grupos políticos en las provincias más violentas de Iraq, agregó.
Hubo alguna confusión entre los miembros de la junta acerca de quién tiene la potestad para postergar la fecha del 30 de enero. Lami dijo que la junta electoral podía posponer las elecciones, dadas circunstancias extraordinarias. Pero el presidente de la junta, Abdul-Hussein al-Hindawi, dijo en una entrevista hace poco que nadie tiene la autoridad legal para postergar la votación.
Los iraquíes deben elegir a los 275 miembros de la asamblea nacional que elegirá al primer ministro y otros personeros de entre sus rangos. La asamblea también estará a cargo de la redacción de una Constitución permanente. Las elecciones para un gobierno de término integral están programadas para fines de 2005. El 30 de enero deben elegirse además a los gobernadores de las 18 provincias del país, y una asamblea de Kurdistán, en el norte.
Los políticos reunidos en casa de Pachachi no dijeron qué harían si las elecciones continúan de acuerdo a los planes. Si los partidos y votantes sunníes deciden no participar en las elecciones, el resultado sería visto como carente de legitimidad y la guerra de guerrillas, que es dirigida por sunníes, podría intensificarse. Un prominente grupo sunní, la Asociación de Clérigos Musulmanes, ya ha llamado a boicotear las elecciones.
"Cruzaremos el puente cuando lleguemos a él", dijo Pachachi en una entrevista, cuando se le preguntó que harían los partidos si no se cambia la fecha.
Pachachi, un viejo políticos respetado por muchos iraquíes, ha apoyado durante largo tiempo a los norteamericanos y era el favorito de Estados Unidos y de Naciones Unidas para el cargo de presidente del gobierno interino iraquí. Después de una lucha por el poder, el cargo cayó en manos del jeque Ghazi al-Yawar, un líder tribal de Mosul.
Pero Pachachi también ha criticado políticas norteamericanas. En abril, cuando los marines montaron la fracasada invasión de Faluya, amenazó con renunciar del Consejo de Gobierno Iraquí, que fue nombrado por los norteamericanos. Durante la ofensiva norteamericana contra Faluya este mes, criticó el uso masivo de la violencia.
Entre otros de los importantes partidos sunníes que firmaron la petición el viernes se encuentra el Partido Musulmán Iraquí, conducido por Mohseen Abdul-Hameed; y el Partido Nacional Democrático, dirigido por Nasir Chaderchi. Como Pachachi, los dos políticos eran miembros del Consejo de Gobierno Iraquí. El 9 de noviembre, Abdul-Hameed anunció que su partido se retiraba del gobierno interino iraquí para protestar contra la ofensiva de Faluya.
Los partidos kurdos han causado sorpresa al apoyar la petición de postergación de las elecciones, porque los kurdos están bien organizados políticamente y presumiblemente votarán en grandes cantidades. Pero los kurdos, empeñados en gobernar sus territorios en el norte como una región autónoma, no se sienten cómodos ante la posibilidad de que los chiíes ejerzan su mayoría. Los kurdos cabildearon ante Naciones Unidas a principios de año para obtener el reconocimiento oficial de la Constitución interina, que otorga a los kurdos el derecho de veto de la Constitución permanente que debe ser aún redactada. Los líderes chiíes se oponen al veto.
Los kurdos también están determinados a dominar las elecciones provinciales en las ciudades étnicamente mezcladas del norte, especialmente en Kirkuk, que es rica en petróleo. Los partidos kurdos han estado instalando en Kirkuk y otras áreas al sur de la región kurda a colonos, argumentando que están reclamando tierras de las que fueron despojados durante el régimen de Hussein. Mientras más tiempo tengan que poblar esas áreas antes de las elecciones, mayores serán sus posibilidades de obtener buenos resultados en las urnas provinciales.

Khalid al-Ansary contribuyó desde Bagdad a este artículo, Richard Oppel Jr. desde Mosul, Robert Worth desdeFalluja y Steven Weisman desde Washington.

27 de noviembre de 2004
©new york times
©traducción mQh

0 comentarios