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lunes de pentecostés debe ser musulmán


[Arjen Schreuder] Holanda pertenece no solo a los cristianos, sino también a los musulmanes, según el mediático obispo Muskens en su biografía aparecida hoy.
Breda, Holanda. "Es fundamental que elaboremos una nueva definición de nuestra sociedad", propone el obispo Muskens en su biografía aparecida hoy, ‘Wees niet bang' [No tengáis miedo]. "Los ‘antiguos' holandeses y el estado de derecho democrático proporcionan la base, pero los ‘nuevos' holandeses deben recibir una oportunidad real de establecerse aquí. Holanda debe transformarse en su país".
El mensaje más urgente de Tiny Muskens en la biografía es su llamado a la coexistencia pacífica de diferentes religiones en Holanda. El libro gira sobre la vida, obra y opiniones del popular obispo, que fue investido hace diez años en su cargo en Breda. El libro fue escrito antes del asesinato de Theo van Gogh.
Según Muskens en Holanda "se sabe espantosamente poco" sobre otras religiones y culturas, entre otras cosas como consecuencia de una enseñanza "eurocéntrica". En ese sentido, Holanda debería aprender mucho de Indonesia, donde Muskens vivió y trabajó durante largo tiempo. "Holanda se ha transformado en un país multicultural y multireligioso. Indonesia lo es hace mucho tiempo".
La causa de los tropiezos de la sociedad multicultural en Holanda la ve Muskens en la falta de compromiso. "Vivir juntos con gente de culturas diferentes no resulta solamente sobre la base de ideales elevados. También tiene un lado práctico, donde todos deben tener suficiente espacio como para vivir y tolerar las costumbres de otros. En los debates públicos en Holanda se le ha prestado a eso muy poca atención, y cuando ocurrieron los debates no llegaron a todas las capas de la población. Eso ha conducido a la erupción de descontento sobre los inmigrantes en nuestro país, especialmente desde el surgimiento de Pim Fortuyn".
De ahí su alegato a favor de un día festivo musulmán en Holanda, por ejemplo el lunes de Pentecostés. "Eso dejaría claro a todos los habitantes de Holanda que este país también pertenece a los musulmanes que viven entre nosotros. Algunos se angustian ante la idea de que abandonemos nuestro legado cristiano. ¿Pero hace el lunes de Pentecostés parte de esa tradición? En países como Italia, Francia y España no lo conocen".
El obispo de Breda, 68, sufrió un infarto cerebral doble hace cinco años. No le ha impedido continuar con su trabajo. Con su ánimo inquebrantable, el prelado recorre diariamente la ciudad saludando a los sin-casa, homosexuales enamorados y bendiciendo con la señal de la cruz en la frente al entrar a un coffeshop [donde se venden drogas blandas]. "Estos lugares son normales ahora, pero me siguen preocupando, porque un porrete cambia tu conciencia y lo menos que te puede pasar es que te enganches psicológicamente".
Muskens reflexiona sobre la conmoción que causó hace ocho años cuando dijo que él en la escuela se le había enseñado que "nuestro Señor Jesucristo no encuentra reprochable que un pobre robe un pan cuando no puede alimentarse o alimentar a sus hijos". En tres meses concedió más de 100 entrevistas. Recibió cientos de manifestaciones de apoyo, entre otras personas, de panaderos. Muskens recuerda también que el dúo cómico Van Kooten en De Bie le prestó atención. "Mostraron que en la mayoría de las panaderías el pan estaba tan bien protegido que era prácticamente imposible robar uno".
Muskens repite su opinión sobre los condones. Pueden ayudar en la lucha contra el sida. "Según creo, las mujeres cuyos maridos están contagiados con el virus del sida pueden proteger sus propias vidas y la de sus hijos exigiendo el uso de un condón". No todos los obispos están de acuerdo con él, reconoce Muskens. "No estoy de acuerdo con la opinión de que eres católico cuando piensas que la opinión del Papa es más importante que la tuya".
En su libro, defiende con vigor sus opiniones sobre el celibato. Muskens pide un nuevo concilio en Roma, Vaticano Tercero. Uno de los temas debería ser el celibato, "la abolición del vínculo obligatorio entre celibato y vocación sacerdotal en la iglesia occidental".
También repite Muskens en su libro, redactado por Arjan Broers, su declaración de hace dos años de que el Papa Juan Pablo II merece entrar en los libros de historia como ‘el Grande', pero que en estos momentos es mejor que renuncie. "A pesar de mi admiración por su persona y su pontificado, creo que sería mejor para él y para iglesia que renunciara".

26 de noviembre de 2004
27 de noviembre de 2004
©nrc-handelsblad
©traducción mQh

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